Los
millones de jóvenes que habían muerto en las trincheras, pusieron fin
a los sueños (¿ilusiones?) que la humanidad podía progresar, aún si
gradualmente, a un futuro mejor…

  

Un
llamado juvenil
 

Yosef
Trumpeldor, reconocido soldado y legendario sionista, llamó a los 37 años de
edad en 1917 a constituir en Palestina los Gdudei Avodá – batallones
de trabajo: un verdadero “ejército de trabajadores”.

Su
llamado se dirigió a quienes estaban más motivados podían prestar servicio y
sacrificar casi todo: la juventud sionista. El llamado de Trumpeldor se hizo eco
del de Vitkin diez años antes.

 



Trumpeldor
escribió:

[Necesitamos] … personas dispuestas a servir a 
todo precio en toda tarea que Palestina requiera… 
El metal cualquiera sea que se necesita para forjar lo que la máquina
nacional requiere. ¿Falta allí un engranaje? Yo soy el engranaje. ¿Un
clavo,
una
tuerca, un bloque? Tómame. ¿Hay que cavar la tierra? Yo lo haré. ¿Hace
falta disparar, hacen falta soldados? Yo me enrolaré. ¿Policías, doctores,
abogados, maestros y aguateros? Estoy dispuesto a hacer todo éso.
No soy una persona. Soy la corporación del servicio dispuesto para todo.
No tengo ataduras. Conozco un sólo precepto: Construir. 

 

Menajem
Ussishkin, el veterano líder sionista había escrito muchos antes, en 1904, un
panfleto de gran repercusión llamado Nuestro Programa. Ussishkin fue un activista
sionista desde sus días estudiantiles en Moscú, fundó asociaciones de estudiantes
sionistas y se convirtió en uno de los líderes de los grupos de Jovevei Tzión
en la ciudad, en 1885.  Entonces
tenía 21 años. Nuestro Programa era una síntesis de diferentes enfoques sionistas.
Ese enfoque se transformó en la base de la convocatoria de la Segunda Aliá y
fue la base de las posiciones sostenidas por el activismo sionista de Jaim Weizmann.
El programa incluía cinco puntos claves:

1.
Acción política

2.
Compra de tierra

3.
Aliá

4.
Colonización

5.
Educación y organización del pueblo en la diáspora 


 

Mientras
su programa se dirigía a todo el mundo judío, Ussishkin se centralizó en la
juventud: 

[formemos] …una organización general judía de trabajadores formada de jóvenes solteros, 
sanos en cuerpo y espíritu. Cada uno de los miembros de ésta estará comprometido
a radicarse en Eretz Israel por un período de tres años, donde prestará servicio
militar para el pueblo judío, pero sus armas no serán el rifle o la espada sino
la pala y el arado. 

 

 

El
impulso al cambio, a la revolución en la vida judía, fue un fenómeno juvenil.
David Grin llegó a Palestina en 1906 y aún no tenía 20 años. Rajel Yanait,
que había crecido en Rusia y había cursado estudios de agricultura en Francia
arribó a Palestina en 1908 y tenía sólo 22 años. Su futuro esposo Yitzjak
Shimshelevich era ya viejo cuando llegó a los 23. Abraham Stern tenía sólo 18
y Shmuel Yosef Czaczkes 19.

 

El
ímpetu de cambiar la propia vida, de cuestionar las estructuras y las prioridades 
establecidas y dadas por sobreentendida es lo que hace la gente joven.
Una persona joven busca descubrir “¿Quién soy?” Este descubrimiento,
es parte de un proceso de cristalización de conocimientos, ideas, experiencias
y emociones volcados en una noción de “Yo soy éste”. “Yo”
me encuentro a mi mismo siendo diferente de los demás, incluso diferenciándome
de quienes me son más cercanos y me encuentro a mi mismo 
o por lo menos a mis ideas, siendo muy similar a otras personas, a las
cuales tal vez no conozco realmente. Me descubro identificándome con estos últimos
y alejándome cada vez más de aquellos a quienes conozco más. Me identifico con
diferentes ideas, con diferentes personas y abandono las personas y las ideas
con las que crecí.

 

En
1944 David Grin (que pocos años antes había cambiado su nombre a David Ben Gurión)
se puso de pie frente a un grupo de jóvenes líderes en Palestina, y dijo:

Tengo la obligación 
de decirles ya desde el comienzo que no sólo
ustedes, los líderes  juveniles
que están hoy aquí reunidos, sino todo niño y toda niña en la Tierra de Israel
ha sido llamado a la tarea más difícil de nuestra historia… 
tal vez de la historia del hombre. La responsabilidad 
que ha sido depositada sobre vuestra generación es la lealtad incondicional,
por la vida y por la muerte. La revolución judía no es la primera ni la única
en la historia del mundo, pero es tal vez la más dificultosa… 
Nuestra revolución no sólo se opone a un sistema sino también a un destino,
va contra el destino único de un pueblo único.

 

En
ese momento comenzaban a conocerse las horrorosas proporciones del Holocausto.
Con su especial perspectiva y responsabilidad como jefe del Yishuv (era entonces
presidente del Ejecutivo Palestino de la Agencia Judía), Ben Gurión continuó:


 Nuevos
inmigrantes llegarán a nosotros de la miseria y la pobreza 
y necesitarán atención prolongada y ayuda intensiva de la vanguardia
pionera. ¿De dónde podremos sacar semejante liderazgo pionero, ahora que las
grandes reservas en Polonia, Lituania, Galicia, Checoslovaquia han sido exterminadas?
La juventud de la patria debe ahora asumir estas consignas pioneras.

 
El destino ha elegido a esta generación de gente joven para dífíciles
y desesperadas tareas.  Existe un
potencial pionero en cada uno de estos jóvenes hombre y mujeres y nuestro liderazgo
no habrá mayor misión que asumir podrá que la de convertir 
a los jóvenes  en pioneros. Esta es la necesidad más grande y urgente de la
revolución judía.

 

La
revolución sionista había sido liderada y mantenida por los jóvenes. Ben Gurión,
Shimshelevitz y Yanait (posteriormente conocidos cono Yitzjak y Rajel Yanait Ben
Tzví) fueron primero trabajadores, después líderes laboristas y
posteriormente jefes del Yishuv. Ben Gurión, fue el primer Primer Ministro de
Israel, Ben Tzví el segundo Presidente del Estado. Abraham Stern fue primero un
líder del Etzel y después el líder del grupo que se transformó en el Leji.
Shmuel Yosef Czaczkes, ya entonces un conocido escritor en Palestina, cambió su
nombre a S. Y. Agnón  y recibió el
Premio Nobel de literatura en 1966.

 

El
lugar de los jóvenes en la historia sionista se puede ver no sólo a través de
las extraordinarias carreras de sus líderes singulares, sino 
a través de una de sus más destacadas creaciones: los Movimientos
Juveniles. El pensamiento y la acción sionista fueron en sus etapas tempranas
altamente influenciados por los movimientos nacionalistas de Europa. De modo
similar, los movimientos juveniles sionistas tenían sus raíces en
organizaciones y actividades que estaban emergiendo en Europa. Heinrich Sterner,
el fundador de los Scouts Judíos, escribió:

 

En
1911, apareció la versión polaca del libro de Baden Powell [héroe militar británico,
fundador de los Boy Scouts] . En esa época se formaron los primeros grupos scouts
en Polonia. El bastón, la camisa scout y el sombrero de ala ancha se pusieron
de moda entre al juventud de Galicia [territorio repartido entre Polonia, Ucrania
y el Imperio Austo-Húngaro que desapareció después de la Primera Guerra Mundial].   
Inmediatamente hice uso del término “Scouts” para atraer [a
la juventud judía]  y establecí un batallón de Scouts en Lvov…  
Durante ese mismo año, otros grupos de Scouts judíos se establecieron
en otras ciudades importantes, que eran similares a los de sus contrapartes
polacos. Sin embargo, debo decir, que a mi parecer el modelo británico de scoutismo
tuvo poca influencia a en la educación de la juventud judía de Galicia.

 

El
modelo británico había sido concebido como un modelo de entrenamiento paramilitar
para la juventud inglesa. Más aún, ese modelo era el de una organización creada
para moldear a la juventud en la aceptación de los patrones de conducta de la
sociedad circundante. Era una variación maravillosa de la escuela: los valores
tradicionales eran trasmitidos sin necesidad de aulas. Parte de la esencia eran
la salida fuera del hogar, el desarrollo de las habilidades de supervivencia,
la importancia del equipo, todo ésto era poco adecuado para los judíos
de Europa Oriental.

 

Había
otros modelos. El movimiento alemán “Wandervogel” (Pájaro errante)
había sido creado en 1907.  Tenía
un carácter cautivante que atrajo a una masa importante de juventud alemana:
no fumar, no tomar, la educación a través del trabajo práctico, una ética del
vestir (pero sin uniformes) que incluía pantalones cortos, camisa abierta, mochila
y guitarra. Simbolizaba el errar hacia un nuevo hogar. Quien se unía al Wandervogel
generalmente intentaba huir de la familia en la que sentía que no recibía la
atención y la comprensión que esperaba y que estaba totalmente dominada por
un padre económicamente exitoso y en la que veía un sistema de valores estéril
y carente de sentido. Sumado a ésto, la juventud desconfiaba 
profundamente de la corrupción y debilidad de los líderes nacionales.
Partían con sus amigos al “nido” , un lugar alejado de la sociedad
adulta, donde la juventud podía estar con sí misma. Tal vez en esa “sociedad”
idealista y de colegas incorruptibles, podrían construirse nuevos mundos.

 

Había
otro modelo más: el Narodniki ruso.  Nacido
en las familias “bien”, educados en los modelos liberales y humanistas del
Occidente, muchos jóvenes rusos eran sensibles a la ignorancia y la pobreza de
los campesinos por un lado y a la hostilidad y el desprecio 
de las clases dominantes hacia ellos. La juventud se dirigió al
campesinado, para trabajar con él, vestirse como él, cantar sus canciones y
bailar sus danzas.  La juventud enseñaba
a los campesinos que el mundo debía ser un lugar mejor, que era necesario
rebelarse contra la nobleza a fin de traer la “verdad universal” de una vida
y  una comunidad justa.

La
juventud judía aculturada, aquella que había estudiado en escuelas y universidades
y que estaba expuesta a las misma críticas sociales y a las misma clase de presiones
familiares, no podía “unirse” fácilmente a sus contrapartes alemanes
o rusos. Porque no eran alemanes o rusos; eran judíos con su propia identidad
nacional y religiosa y sus propios problemas. La juventud judía se organizó
en movimientos, tnuot: Blau-Weiss, Hejalutz, Hashomer.  Sus pequeños grupos o células también se llamaron “nidos”
pero utilizaron el término hebreo “ken” o Kenim” en plural. Estaban
entusiasmados y comprometidos con el retorno a la naturaleza y el scoutismo,
con la construcción de un cuerpo sano a través del 
deporte, con la creación de una nueva identidad basada en la propia lengua
(hebreo), el conocimiento de la historia judía y la celebración de las festividades
judías, especialmente aquellas que revestían características claramente heroicas.
Janucá era especialmente popular, la revuelta de los débiles contra los
fuertes, una revolución de la cultura judía contra aquellos que pretendían deshacerse
de ella  y Pesaj, con la salida
de la esclavitud a la libertad y del exilio a la Tierra Prometida.

 

En
el caso judío, se sumó a la revuelta general de la juventud contra sus mayores
lo que los jóvenes veían como rebelión a la vida degradante que llevaban los
judíos en los países del exilio (Galut). Ellos volvían su mirada a la
historia judía, a los períodos en que el 
pueblo era libre en su propio país y desarrollaron un ideal que
planteaba el abandono del Galut y el retorno a la patria y a su antigua gloria.
El cumplimiento de esas ideas, en hebreo “hagshamá atzmit” (autorrealización),
se transformó en el objetivo de todos los miembros de los movimientos juveniles
sionistas.

 

Los
jóvenes no sólo buscan frecuentemente personas que le sean similares sino también 
modelos: individuos que hayan elaborado sus 
prioridades, que expresen claramente lo que piensan 
y sienten y que su personalidad y pensamientos estén en armonía . Estas
personas tienen en su mayoría una cualidad en común: el carisma, un “algo”
indescriptible que emana autoridad. Esas son personas para ser seguidas. Los
movimientos juveniles sionistas proveyeron no sólo un nuevo entorno social y
nuevos ideales sino que también produjeron una nueva clase de liderazgo, nuevas
maneras de aprender y nuevas formas de identificación. Los movimientos corporizaron
nuevas ideas e ideales en el mundo judío y se las enseñaron a sus miembros.
Los movimientos eran tanto ideológicos como educativos. Los educadores no eran
maestros, eran guías, madrijim, cada madrij era un modelo, una dugmá
ishit, apenas un poco mayor que los miembros de su grupo, que eran reales aprendices,
janijim  y que un día serían a su
vez madrijim. El madrij no preparaba lecciones de los libros de textos sino
que diseñaba actividades, peulot, a través de las cuales transmitía conocimiento
y habilidades. El círculo, maagal, era la forma en la que el grupo discutía
los temas, en la que cantaban y bailaban. En el movimiento, cada uno era igual
al otro y estaba en relación con el otro.

 

Los
movimientos juveniles sionistas diferían ideológicamente. Muchos presentaban
diferentes grados de compromiso social, otros eran más generales en su actitud
a la vida, algunos ponían un profundo énfasis en la disciplina y el orgullo y
un movimiento fusionó la religión, la revolución, el trabajo y el estudio.
Del Hashomer Hatzair uno puede leer:

 

…Creemos
que el futuro del pueblo judío está en nuestra juventud. Creemos que el pueblo
judío renacerá de la manera más simple posible: la juventud lo renovará.
Estamos
convencidos, al implementar este programa de trabajo, que podemos proveer una
cura a la enfermedad mortal que consume a nuestra juventud…   No somos individuos
íntegros
o sanos,  ni judíos íntegros o sanos,
carecemos de la armonía que debe reinar entre estos dos elementos fundamentales
del “yo”. 

…Deseamos
ser jóvenes hebreos y éso será fácil de realizar si absorbemos el espíritu
de los antiguos hebreos, el espíritu de los profetas, el espíritu de una visión
de mundo moral…

Así
vemos nuestra tarea educativa. Nuestro ideal es un joven judío de cuerpo fuerte
y espíritu valiente, que sus pensamientos son sanos y normales, no mísero y
sofisticado, que es disciplinado y sabe cómo obedecer, 
un judío hasta lo más profundo de su corazón. Que su visión de mundo
sea idealista, que ama todo lo que es bello y noble. Queremos formar un grupo de
juventud así – y el sionismo  lo
hará!



Y
de Benei Akiva podemos escuchar:

¡Reveláos,
hijos e hijas de Akiva!

Hijos
e hijas de Akiva, la organización de la juventud religiosa-nacional, se une
a la juventud de los movimientos que están impregnados por el espíritu de la
rebelión contra todo lo que es aceptado por la sociedad. Sin embargo, en cuanto
a los camino en los que deben rebelarse, los hijos e hijas de Akiva deben proceder
en el espíritu de su gran maestro 
Rabbí Akiva, quien animó e instigó a Israel a rebelarse, pero ciertamente
no contra el D’s de Israel y sólo en el espíritu del Judaísmo…

 

Aquellos
que se unieron a los movimientos juveniles en Europa vivían también la profunda
desorientación, el “adonde se dirige el mundo “, la falta de modelos
y verdades que fueron tan característicos de Europa, particularmente después
de la Primera Guerra Mundial. La sociedad occidental ofrecía, entre las dos
guerras mundiales, muy pocas seguridades. Los millones de jóvenes que habían
muerto en las trincheras, pusieron fin a los sueños (¿ilusiones?) que la humanidad
podía progresar, aún si gradualmente,
a un futuro mejor. Las economías nacionales estaban en quiebra y el Occidente
corría hacia una gran depresión. Mucha música no podía ser reconocida como tal,
porque no existían ya las armonías tradiciones ni las notas tradicionales. Las 
novelas eran escritas con oraciones que no tenían principio ni fin. Surgían
nuevos movimientos políticos con líderes que prometían todo a costa de seguidores
enceguecidos que no hacían preguntas.

 

Los
movimientos juveniles sionistas vieron en todo ésto, más claramente que
los demás,  que el mundo del Galut, 
por siglos el “hogar” del pueblo judío, estaba llegando al
colapso. La esencia de su “movimiento” era explicar por qué
era necesario construir un país y apartarse de la catástrofe que sentían se
avecinaba. Esta combinación de crear una nueva familia, estableciendo nuevos
ideales que sirvieran de base para formar una nueva sociedad en Sión, era el
corazón de los movimientos juveniles sionistas.

 

Cuando
Europa se deslizaba hacia la Segunda Guerra Mundial y el judaísmo europeo hacia
la Shoá, los líderes de los movimientos juveniles sionistas condujeron una
verdadera  rebelión contra la
maquinaria nazi que estaba destruyendo al pueblo judío sistemáticamente. La
conducta y el liderazgo legendario  de
los miembros de los movimientos fue profundamente diferente a la de la imagen
estereotípica del judío conducido “como rebaño al matadero” o del
liderazgo judío, muchas veces obediente a los dictámenes de los nazis. Yitzjak
Arad, ex-presidente de Yad VaShem y miembro de los partisanos que lucharon
contra los nazis en los bosques de Vilna, escribió:

Los
movimientos juveniles sionistas en la mayoría de los ghettos de Europa Oriental
fueron los primeros en demandar la resistencia armada y le dieron a ésta idea y
marco organizativo.  La identidad
judía de los miembros de los movimientos juveniles sionistas y la ausencia de
ilusiones en cuanto al entorno no-judío, los convirtieron en los pioneros de la
resistencia judía armada.

 

En
Bialystock, en Vilna, en Varsovia y en docenas de otras ciudades, los movimientos
eran los más organizados y por lo tanto los más capaces estructuralmente de
organizar la resistencia armada.  Pero
también el carácter de su identidad judía fue decisivo, incluso los miembros
del Benei Akiva, que sin duda confiaban en la Divina Providencia y comprendían
el martirologio en la santificación e nombre de D’s, un modelo de resistencia
judía espiritual en el pasado y una respuesta de muchos ortodoxos durante la
Shoá, sabían que ésta era inapropiada para un joven sionista, sea o no ortodoxo.

 

En
el ghetto de Varsovia fue establecida la Organización Combatiente Judía, bajo
el auspicio del Hejalutz que inicialmente incluía al Hashomer Hatzair, el Dror
y Akiva; el Betar estableció su propia organización combatiente llamada la Unión
Militar Judía. Alrededor de 800 personas tomaron parte en la revuelta y lucharon
durante cuatro semanas. El levantamiento en el ghetto de Varsovia concluyó en
abril de 1943 con la total destrucción del ghetto después de una amarga lucha,
(a la que los alemanes difícilmente podían darse el lujo). La identidad y la
visión que motivó a los movimientos a adoptar una política de rebelión armada
contra un enemigo tan desproporcionado, al cual seguramente no vencerían los
judíos, fue expresada de la mejor manera inmediatamente después de la guerra
por Abba Kovner, líder del Hashomer Hatzair y comandante de la Organización
Partisana Unida del ghetto de Vilna: 


Nos
gustaría comenzar realizando un rendimiento de cuentas, no de un individuo,
o de un partido, sino de las creencias que se apartaron de nosotros en ese abismo.
Y aquellos que nos vean como los críticos de tal o cual ideología nos estarán
malentendido de la manera más trágica.  Nuestro
poder de persuasión no se derivó de nuestro conocimiento sino de nuestro testimonio.
El destino nos puso allí, donde nadie estuvo antes, en el umbral del abismo
de la vida y de las generaciones. Cara a cara frente al horror, vimos la verdad
desnuda… los fundamentos. Y creo que lo entendimos, lo entendimos enteramente.
 

 

Pero
¿cómo puede uno penetrar en los corazones de una generación que no vivió todo
ésto?… 
Para ellos, todo ésto representan meras abstracciones

 

Abba
Kovner y su esposa Vitka (también líder de la revuelta en Vilna) se radicaron
en el Kibbutz Ein Hajoresh en el valle de Izreel en 1946. Abba se transformó
en un renombrado poeta y educador y fue el espíritu inspirador y conductor de
la  construcción del Museo de las
Diásporas en Tel Aviv.

En
la primavera de 1987 estaba gravemente enfermo, Vitka se sentó en el kibbutz
con un grupo de jóvenes madrijim sionistas de Inglaterra, que fueron a escuchar
su testimonio. Uno de ellos le preguntó: ¿Cómo es que participaste en la rebelión
sabiendo que las posibilidad de sobrevivir era ínfimas? Vitka se inclinó hacia
adelante, miró alrededor del circulo de jóvenes sionistas y dijo: “Sabíamos
que otros judíos sobrevivirían en los Estados Unidos, tal vez incluso en Europa
y por supuesto en Palestina. Queríamos que los judíos de las generaciones venideras,
judíos como ustedes, pudieran mirar hacia atrás con orgullo y hacia nuestro
modelo de resistencia y levantamiento y decirse a sí mismos, ´ellos lucharon
por mí y yo ahora construiré el fututo´.”

 

 

Fuentes

 

“También 
el hogar paterno ayuda al deterioro de las inclinaciones positivas del niño. 
Si bien los padres religiosos cuidan del espíritu del judaísmo no
demuestran demasiada comprensión por los problemas del cuerpo. Y más aún, la
educación del hogar no le da al joven judío la fuerza necesaria para
enfrentarse cara a cara con los ataques antisemitas”


                                        
De los escritos de un líder juvenil 
en 1912


 

1915.
El primer encuentro de las distintas filiales en Alemania. Un hermoso paisaje
entere colinas, clima primaveral, el espíritu alegre. Nosotros, la juventud judía
jugamos. Bailes, paseos encuentros y también reuniones de estudio para los más
grandes, La última noche un fogón y un grupo de jóvenes alumbrado por las
llamas. Un joven dirigente habla con entusiasmo, levanta una rama, la rompe con
fuerza, la arroja a la fogata y dice : así como rompí esta rama seca y la quemé,
así romperemos y quemaremos el viejo  hombre
diaspórico y ascenderemos a la redención”


                                                    
 De los escritos de un líder
juvenil  en 1915


 

….
El objetivo del hombre es llegar a una posición respetable ante la comunidad y
todas las etapas de la vida están esclavizadas a este objetivo supremo. Así es
el carácter de la escuela desde siempre, como una fábrica de ciudadanos, que
niega a la juventud la libertad  de la vida y el desarrollo… 
la ciudadanía considera que el hombre debe llegar cuanto antes a su meta
y por lo tanto no tiene sentido prolongar la etapa juvenil, que es como una
desviación de la línea general. Nosotros estamos obligados, en contraposición, 
a determinar el carácter autónomo de las etapas en la vida del hombre.


                                        
De los escritos de un líder juvenil judío en 1920

 

 

Proclama
redactada por Abba Kovner, comandante de los partisanos en el ghetto de
Vilna:

¡Juventud
judía! No confíes en los que te engañan. De los ochenta mil judíos
de la “Jerusalén de Lituania” han sobrevivido tan sólo veinte
mil.

Ante
nuestros propios ojos nos arrancaron a nuestros padres y a nuestras hermanas.

¿Dónde
están los centenares de hombres que fueron secuestrados para trabajos
forzados por los “raptores” lituanos? ¿Dónde están las mujeres
desnudas y los niños que nos fueron arrancados de la terrible noche
de la provocación? ¿Dónde están los judíos del Día del Perdón?… 
Todos los que salieron del ghetto no han vuelto. 
Todos los caminos conducen a Ponar. ¡Y Ponar es la muerte!
¡A todos los vacilantes: desechen toda ilusión! Sus hijos, sus esposos,
sus mujeres ya no están., Ponar no es un campo de trabajo. Todos fueron
asesinados allí.

Hitler
se propone aniquilar a todos los judíos de Europa. Los judíos de Lituania
fueron elegidos como los primeros. ¡No dejemos que nos arrastren como bestias
al matadero!

Es
cierto: somos débiles e indefensos, pero la única respuesta del enemigo
es la oposición,

¡Hermanos!”
Es mejor morir como combatientes libres que vivir a merced de los asesinos,

¡A
la defensa! ¡Hasta 
el último hálito de vida! 

  
                                
Primero de agosto de 1942, ghetto de Vilna


 

Ascendemos 
cantamos

sobre
ruinas y cadáveres

marchamos
y avanzamos, tanto en la luz como en las tinieblas.

A
sabiendas y aún sin saber cuál es,

seguiremos
el camino.

Ascendemos
y cantamos

cantamos
y ascendemos.

                            
Yaakov Cohen


 

Estrofa
de el himno utilizado por varios 
movimientos juveniles


 

 



 

 

 

 

 

Actividades

 

 

Actividad
Nro.1: Un mundo de jóvenes para jóvenes


Edad:
14 años en adelante

Duración:
1-1.30 hora

Objetivos: 
Lograr que los participantes:


Evaluen cuáles son los valores que guían sus propias vidas

-Intenten
diseñar un modelo de sociedad que esté basada en dichos valores

-Comparen
esos valores con los sostenidos por los movimientos juveniles sionistas durante
la  primera mitad del siglo

 Desarrollo:

*
Reparte a cada uno de los participantes una hoja de trabajo personal

*
Otorga alrededor de 15 minutos para que cada uno responda a la hoja de forma
personal. Es muy importante que el trabajo sea realmente individual.

*  Una vez que cada uno haya contestado pide a los participantes
que busquen a aquellas personas en el grupo que tiene por lo menos cuatro de los
primeros elementos en común. Los participantes se ponen de pie y comparan uno
con el otro las hojas hasta que encuentran los que tienen por lo menos 4
elementos en común constituyéndose así varios subgrupos.

*
Otorga unos 20 minutos para que cada subgrupo dialogue de manera libre acerca de
su elección.

*
Pide a cada subgrupo que diseñe una sociedad de jóvenes de acuerdo a los
valores que eligieron.  Si tuvieran
la posibilidad que el mundo sólo fuera de jóvenes y ellos podrían decidir
como se organizaría la sociedad, ¿cómo lo harían tendiendo en cuenta los
valores elegidos? El diseño debe ser concreto y abarcar por lo menos las
siguientes 4 áreas: 

 

1
– ¿Cómo sería y qué instituciones tendría el sistema de gobierno? (Democracia,
dictadura, anarquismo, parlamento, senado, régimen presidencial, régimen parlamentario,
etc.).

2
– ¿Cómo sería administrada la justicia? (¿Quienes serían los jueces, si los
habría? ¿Cuáles serían los actos considerados como crímenes fundamentales?
¿Habría juicios con juzgado o sin? ¿Habría cárceles? ¿Existiría la pena
de muerte?)

3
– ¿Cómo sería la educación? (¿Obligatoria? ¿Escolar? ¿Habría alumnos
divididos en aulas por edades? ¿Quiénes serían y quién elegiría a los
maestros?)

4
– ¿Cómo sería el régimen económico? (¿De qué se mantendría la sociedad fundamentalmente?
¿Habría clases sociales? ¿Cómo se repartirían las ganancias? ¿La propiedad sería
privada, pública? Etc.)

 

Cada
subgrupo puede agregar todas las áreas que desee:

*
Una vez que cada subgrupo termine, reúne nuevamente a todos.

*
Cada subgrupo presenta su diseño así como los valores en los cuáles se
basaron.

*
Para terminar abre ahora el debate:

¿En
qué medida cada uno de los grupos fue coherente en el diseño con los
valores elegidos?

¿Hay
diferencias fundamentales entre los miembros del grupo?

¿Cuáles
son las diferencias y similitudes en cuanto a los valores?

¿Hay
coincidencia de diseños a pesar de haber diferencia de valores? ¿Cómo se
explica?

¿En
qué medida el marco juvenil al que pertenecen los participantes refleja parte
de esas “aspiraciones”?

¿Cómo
y qué podría hacerse para que el marco juvenil propio adopte parte de los
valores planteados por el grupo?

¿Tienen
los valores planteados por el grupo alguna similitud con los enarbolados por
los movimientos juveniles sionistas de la primera mitad del siglo? 
¿Por qué?

 

Hoja
de Trabajo para los participantes



 

A
continuación te presentamos una serie de “valores”. Por favor ordénalos
de acuerdo a la importancia que estos tengan para tí en tu vida personal.
Debes numerar todos los valores del 1 al 10 para que te quede una lista de acuerdo
a tu orden de prioridades. El 10 será el más importante para tí y el
1 el menos.

 

valores

tus
prioridades

 

Independencia

 

 

Colectivismo

 

 

Judaísmo

 

 

Igualdad

 

 

Tolerancia

 

 

Respeto

 

 

Responsabilidad

 

 

Libertad

 

 

Trabajo

 

 

Amor

 

 

 

 

bbsp;

Actividad
Nro 2: ¿Responsabilidad personal o colectiva?

 

Edad:
16 años en adelante

Duración:
dos horas

Objetivos:

Lograr
que los participantes:


conozcan algunos de los dilemas principales con los que tuvieron que enfrentarse
los líderes de los movimientos juveniles durante la Shoá


comprendan el camino elegido por los movimientos y el hecho que éste se derivó
de su concepción de vida. (Ver introducción a este capítulo)

 

Desarrollo:


*
divide al  grupo en 4-5 subgrupos y
reparte el material de lectura presentado a continuación.

*
Pide a cada subgrupo que lea el material y analice cuáles son las posiciones
presentadas

*
Después de la lectura pide al grupo evaluar cuál fue a su criterio la elección
tomada teniendo en cuenta el trasfondo.

*
reúne al grupo nuevamente, pide a cada grupo que presente su análisis así cómo
cual creen que fue la opción elegida.

*
Una vez que todos los subgrupos presentaron su parte, inicia el debate, tratando
de centrarte en los siguientes puntos:

¿Cuál
es el dilema central que se plantea y cuáles son las opciones?

¿Por
qué, a tu criterio, el tema es sentido como dilemático?

 ¿Cuál es el lugar que ocupa en la discusión la ideología
del movimiento y qué es lo que aprendes de ella a partir del debate?

¿Cuál
el lugar que ocupa el movimiento en sí en los planteos? 


¿Por
qué creen que ésa es la decisión que tomaron?

¿En
qué basan la suposición?

Si
la decisión adopatada por tu grupo es la misma que fue adopata por el
movimiento en cuestión, traten de analizar los móviles de la misma en relación
a las preguntas anteriores, sino ¿Cómo explica el grupo la decisión que fue
adopata y en qué medida puede comprenderla?

 

PARA
EL MADRIJ

Ten
en cuenta que el tema central de tu debate no es la Shoá sino los movimientos
juveniles y su ideología. Trata de permanecer fiel al objetivo de la actividad
para que ésta no se transforme en otra actividad para la cual no hay aquí suficiente
material informativo.

 

El
cierre del debate que presentamos a continuación, o sea la decisión adoptada
fue en las expresado por de Mordejai Tenembaum:
“La posición de los
compañeros es clara. Haremos todo lo posible para sacar la mayor cantidad de
gente a la lucha partisana en el bosque. Mas todo aquel que se encuentre en
el ghetto durante la próxima “Aktion” (deportación) deberá reaccionar
ante la captura del primer judío…

 No con nosotros se debe negociar sobre la vida. Debemos
entender las condiciones objetivas. 

Y
lo más importante: no debilitar la imagen y el orgullo del movimiento
hasta el último momento.”

 Mordejai Tenembaum: Comandante de la Rebelión en el ghetto de
Bialystock.

 

Otro
dato
: el 16 de agosto de 1943 comenzó la rebelión en el ghetto
y después de 5 días de lucha la mayoría de los combatientes murieron.

 

Material
de lectura para los grupos:

 

Reunión
general del Kibbutz en Bialystock, febrero 1943

Yad
VaShem, Holocaust Studies 2, pp.281-295

 

(Se
trata de una reunión de los miembros del Kibbutz Tel Jai y los miembros del
movimiento juvenil Dror que se realizó dos semanas después que los nazis comenzaron
con las deportaciones de judíos. Este kibbutz servía de centro de la región
para el movimiento que contaba de acuerdo al censo de 1935 con 550 miembros
en esa zona).

 

Mordejai
Tenembaum
:   Menos mal
que por lo menos estamos de buen humor. A nuestro pesar esta reunión no será
alegre….     Este
puñado de gente somos los últimos pioneros (jalutzim) de Polonia, a nuestro
alrededor sólo muertos….   Nosotros
somos los últimos. La sensación de ser los últimos es muy embarazosa. Implica
una responsabilidad especial. Debemos decidir que haremos mañana. No tiene sentido
seguir sentados aquí regocijándonos con los recuerdos del pasado, y por sobre
todo no tiene sentido estar aquí, en el kibbutz, 
esperando la muerte.

Podemos
hacer dos cosas: decidir que con la deportación 
del primer judío del ghetto responderemos con una “contra-acción”.
Que nadie irá mañana a trabajar y que en el momento de una “aktion”
(deportación) ninguno de nosotros buscará escondite; todos se movilizarán para
actuar. Podemos asegurar que ningún alemán salga vivo del ghetto… 
Debemos luchar hasta el último hombre, hasta la muerte.

Por
otro lado podemos también decidir salir al bosque. Debemos examinar las
posibilidades reales. Hoy salieron dos compañeros a preparar el lugar.

 

De
cualquier modo sea cual sea la decisión de esta reunión se instituirá una
disciplina militar. Y debemos decidir ahora. Nuestros padres no se preocuparán
por nosotros, somos huérfanos.

Nuestra
decisión debe basarse en las ideas, la ideología del movimiento debe servirnos
de guía. Todo quien individualmente piense que tiene posibilidad concreta de
quedar con vida y puede aprovechar esa oportunidad, nosotros le ayudaremos…
Sin embargo, como movimiento debemos encontrar una respuesta colectiva al
problema. No expresaré por el momento mi opinión ya que no deseo imponer mi
idea.


 

Yitzjak
Engelman
: Estamos discutiendo dos formas de muerte… 
Debemos evaluar ambas alternativas…

 

Hershel
Rosenthal:
Aún es prematuro evaluar los acontecimientos que se sucedieron
en el último año, sin embargo al enfrentarnos ante tan crucial dilema debemos
rendirnos cuentas…  El exterminio
de los judíos de Polonia, no sólo será la etapa más trágica de la 


historia
judía, sino la más espantosa. Un capítulo de cobardía e impotencia. Tampoco
nuestro movimiento respondió como debería haberlo hecho en estos difíciles momentos.
Aplazamos y postergamos la decisión de comenzar la resistencia. Incluso en Varsovia
hubiera sido diferente, si la rebelión se hubiera realizado al inicio del exterminio
y no al final. El destino decidió que seamos, aquí en Bialystock, los últimos
intérpretes de esta sangrienta tragedia. ¿Qué es lo que debemos hacer? En mi
opinión la situación objetiva es la siguiente: la mayoría del ghetto, incluídas
nuestras propias familias, está condenada a la muerte…   Nunca consideramos el bosque como un lugar de refugio.
El bosque siempre fue lugar de combate y venganza.

Sin
embargo, las decenas de jóvenes que fluyen al bosque no buscan allí un lugar
para combatir, sino que muchos vivirán allí como pordioseros y su final será
probablemente, una muerte de pordioseros.

En
las presentes condiciones de vida, también nosotros estamos destinados al mismo
destino de miserables pordioseros. No nos queda más alternativa, que la de organizar
en el ghetto una acción de resistencia colectiva, a cualquier precio; ver en
el ghetto nuestro campo de batalla y sumar así un capítulo de dignidad a la
historia de los judíos de Bialystock y de nuestro movimiento…

Me
imagino la reacción natural de cualquier otro hombre si viera que le hacen a
sus seres queridos lo que le hicieron a nuestros hermanos. El más sencillo y
simple de los gentiles se liberaría rápidamente de la preocupación por su vida
y clavaría un cuchillo en el corazón del asesino. El único sentimiento que conocería
sería el de venganza… Es claro: con el comienzo de la "Aktion" (deportación)
debemos comenzar una "contra-acción". Si alguien lograra descargar
el arma sobre nuestro asesino y luego escapar al bosque – cuanto mejor… 
Si aún estamos a tiempo, debemos preparar la salida al bosque, ver en
él nuestro lugar de combate y de venganza… No
hay alternativa. Si pensara que no sólo pocos individuos podrán salvarse, sino
que el cincuenta o sesenta por ciento de los judíos podrían sobrevivir, entonces
me atrevería a afirmar que el camino del movimiento debe ser quedar con vida,
a toda costa. Pero todos estamos condenados a morir.

 

Sara
Kupinsky:
Compañeros, no hay lugar aquí para hablar de honor. El honor lo
perdimos hace mucho tiempo. En la mayoría de las poblaciones judías las deportaciones
se llevaron a cabo sin ningún obstáculo, sin ningún tipo de resistencia. Por
supuesto, vivir es más importante que dar muerte a cinco alemanes. No tengo
dudas que en una "contra-acción" moriremos todos. En cambio, en el
bosque es posible que queden con vida cuarenta o cincuenta por ciento de nuestra
gente. Esa habrá de ser nuestra dignidad, nuestra historia. Aún somos necesarios…  
Permanecer con vida, ésa es nuestra misión.

   

Janoj
Dzeleznogora
: no queda ninguna ilusión, en un futuro cercano liquidarán
hasta el último judío. Ante nosotros se plantean dos formas de morir. El bosque
no habrá de salvarnos y tampoco la rebelión en el ghetto. No tenemos otra opción
más que morir con dignidad. Pocas son las probabilidades de éxito de
nuestra rebelión. No sé siquiera si contamos con los medios suficientes para
rebelarnos…  Por supuesto,
el bosque ofrece mayores posibilidades para la venganza, pero no debemos ir
a allí para depender de la buena voluntad de los campesinos y comprarles alimentos
y vida.

Salir
al bosque significa ser partisanos activos y para ello son necesarias las armas
adecuadas. Nuestras armas no son adecuadas para el bosque. Si aún nos queda
tiempo, debemos conseguir los "instrumentos apropiados" y salir al
bosque.

Pero
si la "Aktion" (deportación) se nos adelanta, no tenemos otra alternativa
que reaccionar de inmediato, en cuanto toquen al primer judío.

    

Jaim
Rotner
: No existen más judíos, sólo quedan remanentes…   No
tiene sentido hablar de honor. Cada uno según sus posibilidades debe salvar
su vida. No importa como se nos juzgue por ello.

Esconderse,
salir al bosque…
(Gritos
de los compañeros)

 

 Mordejai: Escuchamos dos ideas… La elección está en vuestras manos. Una cosa es clara: nosotros
no iremos a trabajar, implorando a D’s que los que están escondidos en los bunkers
sean apresados, para así salvarnos. Ni nuestra conciencia nos permitirá observar
por las ventanas de nuestra fábrica como conducen al exterminio a los compañeros
de otra fábrica…

 

Fania
Sich
: Yo concuerdo con Janoj, la elección es nuestra: elegir una gran acción,
única, en el ghetto o acciones pequeñas y separadas, pero finalmente más significativas,
en el bosque. Pero considerando que no podemos dirigirnos al bosque inmediatamente
y que la situación es de gran tensión, debemos pensar con toda seriedad en la
"contra-acción" aquí en el ghetto. Con la deportación del primer judío
debemos comenzar la rebelión, sea lo que sea. Pero, si la pausa continuara unas
semanas más, debemos hacer todo lo posible para salir al bosque.

   

Eliezer
Sujadnitzky
: Compañeros, mi opinión es que no debemos actuar en dos direcciones.
El bosque es una linda idea. Nos ofrece una posibilidad de quedar con vida.
Sin embargo, cuando la deportación está tan cercana, el bosque no es más que
una ilusión…

 

Yojeved
Wainstein:

¿Por qué hablamos tanto sobre la muerte? Esto no es normal. El soldado en el
frente, o el partisano, piensa en la vida, aún el momento de mayor peligro.
Sabemos cuál es nuestra situación, entonces ¿Por qué debemos atemorizarnos
con la muerte?

Dirigirnos
al bosque; si es necesario, comenzar con una "contra-acción" aquí.
Esto no significa necesariamente la muerte. Todo lo que hablamos hasta ahora,
contradice el instinto básico de vida, que todos poseemos.

   

Dorka
Charav:
Considero que nuestra posición es la esperada de los miembros del
movimiento, personas concientizadas que saben lo que ocurrió a cada uno de nuestros
familiares.

Queremos
morir con honor. En el bosque son mayores las posibilidades de venganza. Sin
embargo, no podemos ir al bosque como miserables vagabundos, sino como
partisanos activos…

 

Tzipora
Birman:
Es difícil hablar. Es difícil para el hombre elegir su muerte. Siento
mi lucha interior, lucha entre la vida y la muerte. No me importa si yo u otros
sobreviven. Tal vez no estemos ya tan apegados a la vida…  
me preocupa más el problema del movimiento.

Nos
enorgullecemos de que nuestro movimiento continuó activo, incluso en los días
más difíciles del judaísmo polaco…  Ahora
se presenta la cuestión: ¿Llegó el final del movimiento? ¿Puede permitirse
acaso el movimiento llegar al final? Nuestro movimiento es del Pueblo de Israel
y debemos padecer (y lo hacemos de hecho), los problemas y el sufrimiento de
toda la nación.

Pero
cuando se habla sobre el derecho de quedar con vida, permítanme decirles: sí,
tenemos el pleno derecho a ello. Nuestro movimiento será, tal vez, el único
que podrá elevar su voz, cuando llegue el momento. 
¿El ejemplo de Varsovia? Verdad, una muerte con honor, una bella muerte
humana. Pero de ninguna manera es un acto acorde al movimiento. Un acto digno
del movimiento significa: ¡Sobrevivir!

Sobrevivir,
no sólo por el hecho de sobrevivir, sino por la continuidad de nuestra tarea,
continuidad de la cadena, que no fue quebrada incluso en los días más oscuros…

 

Shmulik
Sholta:
Es la primera vez en mi vida que participo en una reunión que trata
acerca de la muerte. Nos referimos a la "contra-acción" no para escribir
páginas en la historia, sino para morir con honor, como corresponde a la juventud
judía en esta época. Y si alguno de nosotros tiene suerte y logra escribir la
historia, será ésta distinta de la de los judíos de España, que saltaban a la
hoguera, mientras sus labios pronunciaban el "Shemá Israel".

Todos
piden ganar tiempo. Hagamos lo mismo. En el poco tiempo que nos queda podremos
sumar más armas a nuestro pobre y escaso armamento.

También
la opción del bosque – de allí podremos realizar una operación doble.

No
quisiera que mis palabras sean mal interpretadas, si nos escondemos en el momento
de la "Aktion" seremos acusados de cobardes. ¡No! El instinto de vida
del hombre es inmenso: ahora es necesario ser egoísta. No me importa si van
otros en lugar nuestro. Nosotros exigimos el derecho a la vida más que otros
y con justicia. Nos hemos planteado un objetivo en la vida: quedar con vida,
sea lo que sea… es necesario que
queden testigos con vida. Tenemos que esforzarnos al máximo en ese sentido,
esperar y ganar tiempo. Pero si la liquidación se acerca, debemos salir todos
como un solo hombre a la "contra-acción".  

 

Ethel
Sovol:
Si comienza la deportación en los próximos días, tenemos un solo
camino – comenzar con la "contra-acción", mas si disponemos de un
tiempo más largo, debemos actuar para salir al bosque. De todas maneras, estoy
completamente convencida de hacer todo lo que sea necesario.

 

 

 

 

 



Actividad
Nro. 3: Conociendo mi lugar….

 

Edad:
6 a 10 años

Duración:
1-1.30 hora

Objetivos: 
Lograr que los participantes:

-Conozcan
los símbolos de la organización/institución a la que pertenecen y su
significado.

-refuerzen
su vínculo con la organización/institución a la que pertenecen.

                                                    


Desarrollo:


*
Dependiendo de la cantidad de participantes puedes trabajar con todo el grupo
junto o en dos grupo.

*
Pide a los participantes del grupo que dibujen un símbolo para el grupo. Otorga
tiempo para que puedan trabajar libremente. ¿Qué forma tiene? 
¿Qué elementos incluye? ¿De qué color?, etc.  En caso de que el grupo ya tenga un símbolo propio, puedes
proponer que elaboren un símbolo para el pueblo judío o para la institución/organización/movimiento
al que pertenencen.

*
Una vez que el símbolo esté terminado, diseñado y pintado, reúne al grupo en
un círculo y preséntale el símbolo de la organización/movimiento/institución
a la que pertenecen.

*
En primer término trata de que los participantes analicen lo que ven: ¿De qué
está compuesto el símbolo? ¿Cuáles son sus partes? ¿Qué es lo que le
trasmite a primera impresión? ¿Qué quiere decir? ¿Incluye el símbolo
elementos judíos? ¿Cuáles? ¿Qué expresan?

*
Después de esta primera aproximación comienza a explicar todos los detalles
que no quedaron claros, en la medida que conozcas la historia o los orígenes
del símbolo cuenta a cerca de ellos. Tal vez en la institución/organización/movimiento
hay otros símbolos aparte del “central”, por ejemplo, símbolos de
departamentos o grupos, símbolos shjavot (grupos de edades) símbolos de sectores,
etc. Aprovecha esta oportunidad para explicarlos. Si lo deseas puedes también
presentarle al grupo el símbolo del Estado de Israel y explicarlo.