El
Dilema del Yishuv

¿Cómo puede ser que Weizmann,
que nunca quiso hablar con los Británicos acerca de un Estado
Judío, adoptó la idea una vez que ésta fue sugerida, mientras que
Jabotinsky – que demandó constantemente un Estado Judío – obstaculizó
la idea cuando fue presentada?

 


Jaim
Weizmann

El
fenómeno llamado Sionismo incluye toda clase de sueños,
una
“comunidad modelo”, cultura hebrea, tal vez una segunda edición
de la Biblia…
pero
todos estos anhelos maravillosos de terciopelo y plata, no son nada en
comparación con el momento tangible de la irresistible crisis y necesidad
que nos empuja  y nos conduce. No podemos “conceder” nada… ¿Cuáles
pueden ser las concesiones? Debíamos haber salvado millones muchos millones
  Sin duda la manera de
salir de ésto es evacuar 
aquellas porciones de la Diáspora, que no tienen ninguna seguridad
de su  posibilidad de vida y concentrar a todos estos refugiados
en algún lugar que no sea Diáspora…

 

 

Era
hacia finales del invierno de 1937 y Biniamín (Vladimir) Zeev Jabotinsky estaba
pronunciando sus palabras ante la Comisión Real. Jabotinsky, uno de los más
grandes oradores judíos del mundo y una de las mentes más penetrantes, así
como uno de sus líderes más populares arguía ante los británicos a favor de
un “Estado Judío Ahora”.

 

La
exposición de Jabotinsky, analítica, apasionada, iba demasiado lejos para los
británicos, que no querían escuchar lo que les estaban diciendo: que desde enero
de 1933, cuando el partido nazi de Hitler había ascendido al poder en Alemania,
una catástrofe se estaba gestando en Europa. Los judíos estaban con la espalda
contra la pared y no había lugar a un trato que implicara menos que un puerto
seguro. Las necesidades de los judíos no eran extravagantes; eran claramente
justificadas y extremadamente urgentes.
Jabotinsky
mismo, no podía prever cuán terrible se tornaría la situación de los judíos
en Europa.

 

Unos
meses después, en julio, la Comisión Peel recomendó
la división de Palestina en dos comunidades autónomas, en otras palabras, en
dos estados soberanos, uno árabe y otro judío. El estado judío incluiría territorios
en la Galilea, el puerto de Haifa y la zona costera entre Haifa y Tel Aviv.
Judea, Samaria y el Neguev quedarían en el estado árabe. El área que se extiende
desde Yafo a Jerusalén, incluyendo Bet Lejem (Belén) continuaría estando bajo
mandato británico. Parecía que Jabotinsky había triunfado.

 

Jabotinsky
comprendió inmediatamente, al leer el informe de la Comisión, que esa “área”
no era un estado: no era viable. No tendría la capacidad de absorber a millones
de personas  y sería indefendible.

 

En
una reunión con los miembros del parlamento británico dijo:

 

¿Cómo
será posible defender esta área ante ataques serios? En su mayor parte se trata
de una llanura, mientras que los árabes están ubicados sobre los montes. Podrán 
colocar su artillería a 15 millas de Tel Aviv y 20 de Haifa. ¿Cuánto
les tardará destruir  estas ciudades,
paralizar los puertos, [atacar] y vencer a los valles, por más heroicos que
sean nuestros defensores?

 

Jabotinsky
se había manifestado décadas antes como un activo sionista. Durante la Primera
Guerra Mundial, con un
sentido agudo de que los británicos ganarían la guerra contra los turcos y que
por lo tanto los intereses sionistas debían aliarse a los de los ingleses, Jabotinsky
ayudó a organizar el Batallón Judío en el Ejército Británico. Después de la
guerra, una vez que el Batallón fue desmovilizado, temiendo que los judíos de
Palestina no tuvieran su propia protección contra la potencial violencia árabe
Jabotinsky fue en 1920 uno de lo principales promotores de la organización de
la Haganá (literalmente: defensa, nombre dado a la organización judía de defensa).

 

La
involucración de Jabotinsky con los asuntos militares y de defensa estaba
basada en una soberbia apreciación de la naturaleza humana. En 1914 escribió:

 

Estúpida
es la persona que cree en su vecino, tan bueno y amante como este sea. Estúpido
es quien se confía en la justicia. La justicia existe sólo para aquellos que
sus puños y obstinación le permiten lograrla… 
No le creas a nadie, está siempre en guardia, carga tu garrote… . Esta
es la única manera de sobrevivir en esta batalla de lobos, todos contra todos. 

 

Jabotinsky
sostenía que uno puede confiar sólo en sí mismo. A pesar de que los intereses
de los judíos coincidían con los de los británicos durante la Primera Guerra
Mundial, Jabotinsky sostenía que sería necio apoyarse completamente en ellos
en cuanto a la protección de los judíos. Los judíos debían tener la capacidad
de autodefenderse. La mayoría del Yishuv lo apoyó en ésto.

 

Jabotinsky
desconfiaba cada vez más de las intensiones de los británicos, sospechas que
ya habían comenzado cuando Winston Churchill era Ministro de Colonias.
Churchill era responsable de la política británica en relación a las colonias
del impero incluyendo Palestina. En 1922 Churchill decidió re-definir
Palestina.

 

En
un  documento político (conocido
como el Libro Blanco de Churchill, de 1922) estableció que Palestina sería sólo
el territorio al oeste del Río Jordán. Los territorios al este del Jordán, en
los cuales Inglaterra había prometido independencia árabe durante la guerra,
se convirtieron en el reino Hashemita de Transjordania. En relación a Palestina
occidental, la parte donde los judíos podrían ahora crear su Hogar Nacional,
los británicos decidieron:

 

…El
gobierno de Su Majestad tiene la intención de fomentar el establecimiento de
un gobierno autónomo en todo sentido en Palestina. 
Pero [el gobierno de Su Majestad] 
tiene la opinión que en las especiales circunstancias del país, éste
será implementado gradualmente y no de 
forma repentina.

 

La
respuesta de Jabotinsky al Libro Blanco de Churchill refleja el dilema en el que
se encontraba tanto él como el resto del Yishuv. Por un lado, aceptaba la política
británica porque era claro que los británicos estaban comprometidos con la
posición sionista y porque, por supuesto, los británicos seguían siendo una
potencia política a nivel mundial. No se podía oponérseles abiertamente. Por
otro lado, el Libro Blanco de Churchill planteaba un conflicto central para
Jabotinsky que creía que un eventual estado judío requería un territorio mínimo
para cubrir las necesidades de defensa, del desarrollo económico y demográfico.


 

El
área de Palestina a ambas márgenes del Jordán era tan pequeña de todos modos,
que parecía justo legitimar las aspiraciones nacionales judías y no imponerles
un compromiso. El Libro Blanco de Churchill había realizado justamente éso.

 

De
hecho, los británicos facilitaron el desarrollo del Hogar Nacional Judío.
Cuando el Ejército Británico entró en Palestina en 1917 encontró un país en
pleno colapso económico, judicial y administrativo, la ley y el orden no existían,
el país entero estaba sumido en la negligencia. 
Pero en el período de la entreguerra, cuando los británicos fueron
responsables del país, la población judía creció de alrededor de 55.000
almas a medio millón, con inmigrantes que llegaban de Alemania, Polonia y
Rusia. Se pusieron en práctica un sistema judicial y administrativo adecuado;
se plantaron bosques y el país fue habitado y cultivado; Tel Aviv (establecida
en 1909), Jerusalén y Haifa, se expandieron con nuevas industrias y nuevas
viviendas. Los británicos construyeron el aeropuerto internacional de Lod
(actual aeropuerto Ben Gurión) y ampliaron el puerto de Haifa. Pavimentaron
rutas, modernizaron las comunicaciones, construyeron escuelas, proveyeron
servicios médicos y construyeron estaciones de energía.

 

Los
judíos fueron socios en es desarrollo. Primero y principalmente, la Organización
Sionista Mundial fue reconocida por los británicos como

Agencia Judía con el propósito de asesorar y cooperar con la Administración
Británica en los asuntos que afecten al Hogar Nacional Judío en Palestina y
para tomar parte y ayudar en el desarrollo del país se tomarán las medidas necesarias
para asegurar la cooperación de todos los judíos  
[la intención es a todos los judíos del mundo] que deseen cooperar con
el establecimiento del Hogar Nacional…

 

Los
judíos no sólo proveyeron gran parte de la mano de obra necesaria para el
desarrollo de la infraestructura del emergente Hogar Nacional, sino que crearon
instituciones que aportaron a la administración e incluso el gobierno del
creciente Yishuv.

 

De
hecho el peso del desarrollo económico recayó sobre los judíos. El Yishuv pagaba
impuestos para mantener una red escolar cuya lengua de instrucción fuera el
hebreo, una Universidad fue construida en Jerusalén y una escuela superior de
tecnología en Haifa. El Yishuv elegía sus propios representantes para su Asamblea
Nacional, Vaad Haleumí, y creó también su propia organización obrera, la Histadrut.
La Histadrut defendía los intereses de los trabajadores en el más amplio sentido.
Construyó una red de servicios de salud, estableció escuelas técnicas, publicó
libros y periódicos, fundó bancos y empresas, todo ello de acuerdo a sus principios
socialistas. El Keren Kayemet LeIsrael y el Keren Hayesod establecido 
en 1921, recolectaban fondos en la diáspora con los que se compraban
tierras para establecer kibutzim y moshavim (granjas agrícolas adquiridas privadamente
pero donde la mayor parte del equipamiento y las ganancias eran colectivas).
Hadassa, una organización sionista femenina de los EE.UU. 
estableció hospitales y aldeas juveniles, siendo el más famoso el del
Monte Scopus. WIZO, otra organización sionista femenina creó una red de guarderías
infantiles.

 

Ya
en la Declaración Balfour los británicos reconocieron que:

 

…no
se hará nada [para facilitar el establecimiento del Hogar nacional Judío] que
perjudique los derechos civiles y religiosos de las comunidades no judías existentes
en Palestina.

 

El
Mandato reconocía los derechos de “otras comunidades” en Palestina: el inglés,
el hebreo y el árabe fueron reconocidas como lenguas oficiales, las diferentes
comunidades recibieron autonomía sobre el sistema educativo, se prestó
especial atención a los lugares santos. Con respecto a las aspiraciones
nacionales árabes nada fue mencionado. Mientras la existencia de una comunidad
árabe en Palestina (musulmanes y cristianos que juntos constituían la mayoría
de la población) fue ignorada por los británicos tampoco fueron reconocidas
sus ambiciones políticas.

 

Pero,
sin embargo, muy frecuentemente parecía que los británicos  eran ambivalentes en sus propósitos, Cuando las aspiraciones
políticas árabes, los antiguos prejuicios religiosos y la frustración económica
convergieron, ésto resultó en una explosión violenta de disturbios. Los
británicos titubeaban en su compromiso
con el Sionismo, dando nuevas prioridades a su política.

 

Una
explosión violenta de este tipo tuvo lugar en el verano de 1929, en parte espontáneamente
y en parte planificada. Después de tres días de violencia, la comunidad judía
de Hebrón había sido diezmada: 67 judíos fueron asesinados y más de cincuenta
resultaron heridos; sinagogas y rollos de la Torá fueron quemados.

 

En
total fueron asesinados en todo el país 150 judíos y 400 fueron heridos, así
como 87 árabes fueron asesinados y 100 heridos. 
Los británicos, cuya responsabilidad era mantener el orden y la ley,
fueron, en el mejor de los casos, tomados por sorpresa. 
Cuando éstos analizaron las causas de la violencia para decidir que hacer,
el resultado fue un giro contra la causa sionista en su política. Las cuotas
de inmigración  fueron reducidas drásticamente y se temía que fueran completamente
suspendidas; había severas amenazas a las posibilidades de adquisición de tierras
por parte del Movimiento Sionista. Los británicos estaban considerando seriamente
poner fin al sueño sionista.

 

Jaim
Weizmann, líder del Movimiento Sionista  y
Presidente de la Agencia Judía y sin duda el judío más públicamente
reconocido en el mundo, intentaba convencer a los británicos para que cambiaran
de idea.  No era la primera vez que
Weizmann era capaz de influir sobre la política británica en su relación a
los judíos de Palestina. Weizmann había recorrido una larga y prominente
carrera como activista sionista . Había nacido en Rusia en un ambiente judío
tradicional, recibiendo tanto educación judía 
como estudios generales en la escuela secundaria de Pinsk, su ciudad
natal. Cursó exitosamente estudios académicos en bioquímica en Berlín,
Alemania, donde se unió a otros jóvenes estudiantes judíos sionistas. Estos jóvenes
estaban naturalmente influenciados por los escritos de Ajad Haam y tenían
nociones con respecto al renacimiento nacional. Cuando Hertzl hizo su aparición
en la escena judía en 1896, profundizaron su compromiso. Oriundos del vital
ambiente judío de las pequeñas aldeas judías de Rusia, estaban completamente
sorprendidos de que un prominente judío occidental como Hertzl pudiera abrazar
la causa del sionismo.

 

Weizmann
se opuso frecuentemente a las posiciones de Hertzl en los Congresos Sionistas 
y en algunas confrontaciones cruciales resultó victorioso. Desde muy
temprano se mostró como el hombre prácticos y no como el visionario. Primero
en los congresos y después en los comités de los que tomó parte sostuvo al importancia
de la construcción gradual de la sociedad y las instituciones educativas , de
comprar y cultivar “una hectárea y otra hectárea” de tierra y no sólo
del trabajo diplomático  que concernía a Hertzl. La posición de Hertzl fue una verdadera
síntesis de las posiciones ideológicas prevalecientes.

 

El
talento de Weizmann  se manifestó
durante al Primera Guerra Mundial después que se trasladó a Inglaterra 
como profesor de la Universidad de Manchester.

Weizmann
no era sólo un sionista profundamente apasionado sino una persona cautivante.
Tenía la capacidad de leer los sentimientos de las personas con las que hablaba
y sumada a su sinceridad, propia de las personas de honor, Weizmann era convincente.
La aplicación de esta habilidad junto a su perseverancia y a su gran audacia
dio por resultado uno de los logros más destacados del siglo XX. Weizmann fue
el arquitecto de la Declaración Balfour en 1917. Abba Eban, posteriormente Ministro
de Relaciones Exteriores de Israel,  comentó
que lograr que el gran Imperio Británico se comprometiera a apoyar un “hogar
nacional  (¿Qué era éso exactamente?
Para el Pueblo Judío (una entidad no reconocida legalmente) en Palestina (que
no era un país, sino un distrito de Siria, bajo dominación turca)”
….fue
rebelarse contra la inercia de los hechos…  
El poder de Weizmann descansa en su capacidad de entender y convencer
a otros que las necesidades de la historia judía deben prevalecer contra las
montañas de obstáculos de la racionalidad”.

 

Weizmann
fue la persona indicada en el lugar y el momento indicado,. Cuando Weizmann
se sentó con el MacDonald, Primer Ministro Británico, en noviembre de 1930 (a
pedido del Primer Ministro) y lo convenció que un cambio den la política británica
en cuanto a los judíos en Palestina sería infringir el Mandato, estaba en su
mejor momento diplomático. Los británicos se
replegaron de su iniciativa pero quedó dolorosamente 
claro que oscilaban  y no
tenían claro cuáles eran sus intereses.

 

Weizmann,
cuya cercanía a los británicos había demostrado hasta entonces ser acertada,
fue atacado por Jabotinsky y sus seguidores y por otros partidos políticos.
En el Congreso Sionista de Basilea, en 1931, fue destituido por votación de
la presidencia del Movimiento Sionista. La discusión central era entre aquellos
que como Jabotinsky siempre dudaron de las intenciones británicas demandando
que el Movimiento Sionista declararse sus objetivos finales públicamente o sea
la creación de un estado y ahora demostraban estar en lo cierto y aquellos que
como Weizmann y el Sionismo Laborista 
creían en el desarrollo gradual del Yishuv, a través de los hechos concretos,
y consideraban que las meras declaraciones era un error táctico. Sea cual sea
el caso, todos sabían muy bien que aún dependía de la buena voluntad de los
británicos.

 

Los
disturbios violentos irrumpieron nuevamente en 1936, perdurando hasta el 
estallido de la Segunda Guerra Mundial, en 1939. Los británicos que 
había continuado con su apoyo vacilante a los sionistas durante toda
la década del 39, realizaron ahora un reajuste de prioridades.

 

El
mandato de la Comisión Peel ante la que Jabotinsky habló en febrero de 1937
era “…investigar las causas de los irrestrictos y constantes reclamos
de árabes y judíos”
y
estaba presidida por el inglés  Earl
Peel. Weizmann consideró a la  Comisión 
“…
por mucho el más distinguido y capaz de los cuerpos investigadores alguna vez
enviados a Palestina”.

 

En
su presentación ante la Comisión, Weizmann, profundamente respetado por los
miembros de la misma, expuso sus argumentos de la manera más convincente. En
la presentación del 8 de enero de 1937, uno de los miembros de la Comisión sugirió
la posibilidad de dividir Palestina en dos estados y le preguntó a Weizmann
que pensaba al respecto. Weizmann escribe en su autobiografía: “sentí que
la sugerencia encerraba grandes posibilidades y esperanzas…”. Colegas
reportaron que Weizmann caminó hacia afuera de la habitación como si hubiera
logrado el mayor éxito de su vida.

Weizmann
escribió:

 

Hubo
y hay consideraciones polííticas inmediatas que me llevan a inclinarme
a favor de la idea de la partición. Vi en el establecimiento de Estado Judío
una posibilidad real de un acuerdo con los árabes. En la medida en que prevalece
la política mandataria, los árabes temen que absorbamos la totalidad
de Palestina… Un estado judío con fronteras definidas e internacionalmente
reconocidas sería algo definitivo…  
En lugar de ser una minoría en Palestina, seremos una mayoría
en nuestro propio estado…

 

Weizmann
vio las posibilidades de una dolorosa partición y lo consideró 
a partir de sus instintos: quería aceptar la idea. Jabotinsky vio los
peligros de esta separación y lo consideró a partir de sus instintos: rechazar
la ideas.

 


Weizmann,
que nunca quiso hablar con los británicos acerca de un Estado Judío, tomó la
idea una vez que ésta fue sugerida. Jabotinsky, que
demandó constantemente un Estado Judío, obstaculizó la idea cuando fue presentada.

 

La
propuesta era simplemente demasiado revolucionaria. En definitiva, los británicos
oscilaban nuevamente. En un principio el gobierno británico aprobó la idea.
Sin embargo, cuando la opinión pública y la presión política descubrieron
el asunto, los británicos retrocedieron en su iniciativa. Básicamente a nadie
le gustaba la ideas. La revuelta árabe contra el Mandato continuaba. La presión
internacional judía contra los ingleses aumentaba, con los nazis en el poder
en Alemania, los judíos necesitaban  un
lugar a donde poder huir sin restricciones, pero los británicos seguían restringiendo
la inmigración judía a Palestina.

 

En
1939 los ingleses tenían que definir sus prioridades. 
Europa y el mundo eran arrasados por otra guerra.

 

 

 

 

 

 

 

Fuentes

 

1-
El Plan de Partición de la Comision Peel

 

 

 

2-
Mapa Territorial Comparativo entre Gran Bretaña y el Estado propuesto en 1937

 

 

 

3
La declaracion Balfour

 

 

La
Declaración Balfour




 

  
                                                                                    
Ministerio de Relaciones Exteriores

  
                                                                                    
2 de Noviembre de 1917

 

Estimado
Lord Rothschild:

  
                                    
Tengo el gran placer de comunicarle, en representación del gobierno
de Su Majestad, la siguiente declaración de simpatía con los ideales
judíos sionistas, la cual ha sido considerada y aprobada por el gabinete.

 

El
gobierno de Su Majestad va con agrado la fundación de un hogar nacional
judío en Palestina y empleará sus mejores esfuerzos para facilitar
el logro de este propósito; quedando claramente entendido que no se
hará nada que perjudique los derechos civiles y políticos de las comunidades
no judías existentes en Palestina o los derechos y status político
del que gozan los judíos en cualquier otro país.

 

Le
estaré agradecido si usted lleva esta declaración a conocimiento de
la Federación Sionista.

 

 

                  
                                                                
Sinceramente,

                                                                                         
Arthur James Balfour

 

 

4
Extraído del Mandato Británico

 

 

El
Consejo de la Liga  de las Naciones:

Artículo
Nro.1

…Considerando
que por ese medio se ha dado reconocimiento a la vinculación histórica
del pueblo judío con Palestina y a los motivos para la reconstrucción
de su hogar nacional en ese país;

Considerando
que las principales potencias aliadas han elegido a Su Majestad
Británica como Mandataria de Palestina;

…Considerando
que su majestad Británica ha aceptado el Mandato con respecto a
Palestina y se ha comprometido a ejercerlo en nombre de la Liga de las
Naciones de conformidad con las siguientes estipulaciones;

Artículo
Nro.2

El mandatario
será responsable de poner al país en condiciones políticas, administrativas
y económicas que aseguren el establecimiento del Hogar nacional Judío,
como se indica en el preámbulo y el desarrollo de instituciones de
gobierno porpio y también que resguarden los derechos civiles y religiosos
de todos lo habitantes de Palestina, cualquiera sean su raza y religión.

Artículo
Nro.4

Se reconocerá
a una Agencia Judía como organismo público para el fin de asesorar
y cooperar con la Administración de Palestina en las cuestiones económicas,
sociales y otra, que pueda afectar al establecimiento del Hogar Nacional
Judío en Palestina…La Organización Sionista… …será reconocida
como Agencia de tal carácter…



 

 

5
La Plataforma del Sionismo Revisionista (1925-1929)

 



El
Objetivo del Sionismo


El
objetivo del Sionismo es convertir gradualmente a la Tierra de Israel
(incluída Cisjordania) en 
un estado judío. O sea, en un estado que posea un gobierno
propio con una mayoría judía estable.

Esta
fórmula es la única interpretación posible del concepto Hogar
Nacional tal como se expresa en el Programa de Basilea, la Declaración
Balfour y el Mandato.

Todos
los documentos oficiales que contienen una interpretación diferente
acerca de los objetivos del Sionismo, son declarados como carentes de
validez.

 



Cisjordania

Cisjordania
es parte inseparable del territorio de Eretz Israel y al igual que
el resto de las partes está
incluido en los terrenos de colonización judía.

 

Aliá
Masiva

El
único camino para evitar el peligro previsto es el traslado cuánto
más rápido posible de
las masas judías, que sufren en las condiciones dadas, a Eretz Israel.

 

Régimen
Colonizador

La
participación sistemática y activa del gobierno en la colonización es
indispensable para el éxito  de
la colonización judía.  La
dirección de Eretz Israel, debe convertirse necesariamente, de acuerdo
al Mandato, en un régimen de colonización sistemática, cuya función
concreta es crear las condiciones para la colonización masiva judía.
….

 

Instituciones
representativas

Eretz
Israel, incluída Cisjordania, es de acuerdo al Mandato, posesión
del Pueblo Judío en tanto nación colonizadora por un lado 
y en cuanto a la población del país por la otra. Por lo tanto,
las instituciones representativas se pueden establecer en Eretz Israel
sólo a condición de que
desde el primer momento de su existencia se garantice mayoría
judía en la constitución  de
las misma y en proporción que se adecue a la relación numérica de
la nación colonizadora y la población actual. ….

 

Los
momentos sociales en la construcción

Durante
el período de la construcción del estado existe un sólo mandato
social  – los intereses de la construcción. Todos los demás
intereses económicos, tanto de particulares, como de grupos o clases
están necesariamente supeditadas a este mandato.

Cada
clase de la sociedad debe ser vista durante el período de construcción
sólo como una parte del cuerpo que construye: hay que satisfacer sus
intereses de clase en la medida que ésto es ventajoso para
la construcción del estado y hay que rechazarlo si perturba la empresa.

Trabajo
hebreo y mayoría hebrea son sinónimos: de aquí que el hambre del obrero
judío es un peligro nacional. El boicot al trabajo hebreo – una traición
nacional. Capital privado judío y la construcción del estado son sinónimos,
sólo que la ganancia del capital privado es una condición previa a
su fluídos, por lo tanto la lucha justificada por la ganancia
de capital privado es la lucha por la construcción del estado.

Durante
el período de construcción los conflictos de clase no se resuelven
a través de la lucha sino a través del acuerdo, durante el período
de construcción gobierna de forma total el principio del arbitraje
nacional.  Toda transgresión
al principio de la conciliación nacional es una traición nacional.
Por
lo tanto hay que declarar en Eretz Israel un régimen de arbitraje
nacional.



 

 

 6-
Resoluciones
de la Asamblea General del Partido de los Trabajadores de Eretz Israel (Mapai),
1931


Resoluciones
de la Asamblea General del Partido de los Trabajadores de Eretz Israel
(Mapai), 1931

 

1.
Acerca de las cuestiones políticas

a.
La Asamblea autoriza la posición de nuestros representantes en el
Consejo General Sionista y en el Consejo Nacional, quienes estuvieron a
favor de comenzar las conversaciones y continuarlas en Londres, y le
encarga al Centro seguir preservando los asuntos vitales que se
encuentran a definición en las negociaciones.

La
Asamblea está a favor de la participación del Yishuv en la Comisión
Política, tal como lo decidió el Consejo General Sionista.

 

b.
La Asamblea apoya la decisión del Consejo General Sionista 
de noviembre de 1930, la cual propone al gobierno del mandato
reunir una Asamblea judeo-árabe ante una "mesa redonda".

 

c.
La Asamblea reconoce la necesidad de corregir el régimen constitucional
en el país, con el acuerdo de judíos y árabes en base a la
participación igualitaria  de
los representantes judíos y árabes, junto al gobierno mandatario, en
la conducción de los asuntos del país.

 

d.
La Asamblea rechaza la Asamblea Legislativa propuesta por el Libro
Blanco y niega toda propuesta de régimen político que implica 
la dominación de un grupo nacional sobre otro, en el país o el
desentendimiento del derecho del pueblo judío a erigir su hogar
nacional en Eretz Israel.

 

2.
Empresa económico-colonizadora

La
Asamblea declara, que la situación del Movimiento Sionista y las necesidad
de la construcción del país hacen necesario el enrolamiento amplio
de las fuerzas del pueblo en una gran empresa económica que esté destinada
a la nueva colonización. …

 

 

 

 

7
Del Pensamiento de Zeev Jabotinsky sobre las relaciones con los árabes

 

No
pretendo establecer que es imposible arribar a un acuerdo con los
árabes de Eretz Israel. Lo imposible es un acuerdo voluntario. En
tanto anida en los pechos de los árabes el más destello de esperanza
de que podrán desprenderse de nosotros, no hay en el mundo palabras
acariciadoras o atrayentes promesas que los induzcan a renunciar a
esa esperanza; y ello, precisamente porque no se trata de una chusma
sino de una nación viva. Y una nación viva está dispuesta a conseciones
en cuestiones tan decisivas cuando ya no le queda esperanza alguna
de ¨desprenderse¨y cuando todas las brechas en el muro de hierro han
sido cerradas. Sólo entonces los grupos extremistas pierden su
influencia con sus consignas: No! Jamás!, y así pasa la influencia
a los grupos más moderados, con proposiciones de conseciones mutuas;
es en ese momento que comenzarán a negociar con nosotros en base a
cuestiones concretas, como ser las garantías contra la expulsión de
los árabes; la igualdad de derechos civiles y nacionales. Mi esperanza
y mi fe es que en esos momentos les otorguemos realmente garantías
que los satisfagan y que ambos puebos puedan vivir pacíficamente como
buenos vecinos…

                                                                   
Tomado del Muro de Hierro, Zeev Jabotinsky



 

 8-
Reflexiones de David Ben Gurión sobre el obrero hebreo

 

A-
Nuestro movimiento siempre sostuvo la idea socialista que el partido
de la clase trabajadora, a diferencia de los partidos de otras clases,
no es meramente un partido clasista que se preocupa únicamente por
los intereses de la clase, sino que es también un partido nacional,
responsable por el futuro de la nación entera…

B-
El obrero hebreo no llegó aquí como un refugiado… llegó como representante
de el pueblo todo, y como un varguardista pionero en la gran empresa
de la revolución hebrea conquistó su lugar en el mercado de trabajo,
en la economía, en las actividades de colonización. En todas las actividades
pequeñas y grandes, en su trabajo en el campo y en la ciudad… en
la conquista de la lengua y la cultura, en la defensa, en la lucha
por los intereses en el trabajo, en la sastifacción de sus intereses
de clases y sus intereses nacionales…en todos ellos el obrero judío
fue consciente de la tarea histórica que deben ser desempeñada por
la clase trabajadora, preparando la revolución que habrán de convertir
al trabajo y la labor en los elementos dominantes de la vida del país
y su pueblo.

                                                                                         
David Ben Gurión (1931-1933)



 

 

 

 

 

 

 

 

 



Actividades

 

 

    Actividad Nro.1:
Entre dos
posiciones

 

Edad:
14 años en adelante

Duración:
1 hora

Objetivos:
Lograr que los participantes:

 


analicen las posiciones de las dos fuerzas políticas principales de los años
30, el  sionismo revisionista y
el sionismo laborista.


comparen las posiciones de ambos sectores e un intento de comprender porque
los abismos entre ambos sectores eran tan profundos.                                                             
  

 
traten de analizar en que medida estas dos corrientes políticas siguen vigentes
hoy en día en el mapa político israelí y, de ser así, en qué medida las
semejanzas y diferencias giran en torno a los mismo temas o otros nuevos.                                                 

 

 

Desarrollo:

*
Divide al grupo en dos subgrupos

*
Entrega a cada grupo el material correspondiente, a uno las bases del sionismo
laborista  o otro las del sionismo
revisionista (que son presentadas en el material teórico de este capítulo).

*
Pide a cada grupo que lea y analice su material tratando de contestar a las
siguientes preguntas:

¿Cuál
es la interpretación dada al término Hogar Nacional?

¿En
qué medida se relaciona el texto a asuntos internos de la nueva sociedad, tales
como economía o justicia social por ejemplo?

¿Cuál
es la posición del texto acerca del Mandato Británico?

¿Cuál
es la posición en relación al sistema de gobierno que deberá imperar en el país?

¿Hace
el texto referencia a los pobladores árabes? ¿Qué dice?

 

*
Una vez que cada grupo ha leído y analizado su texto pide a un representante
del mismo que informe al resto acerca de sus conclusiones.

*
Inicia ahora el debate tratando de ver con los participantes en que medida estas
posiciones tienen repercusión hoy en los “herederos” de estas posturas, el
partido Avodá y el partido Likud.

 

 
 

 


 

 

Actividad
Nro.2: Dividir o no dividir

 

Edad:
14 años en adelante

Duración:
una hora y media

Objetivos:
Lograr que los participantes:

 


conozcan uno de los dilemas centrales con los que se enfrentó el liderazgo sionista
en 1937

– analicen las diferentes posiciones y  lleguen a su propia conclusión en relación al tema

 

Desarrollo:

*
Reúne al grupo y cuéntales acerca de la propuesta de partición de Palestina
de la Comisión Peel.

 

Desataca
fundamentalmente:

1.-
El estallido de los disturbios árabes de 1936


La necesidad de la absorción de la aliá y las limitaciones impuestas por los
británicos


La crisis del judaísmo alemán después de la ascensión de Hitler al poder en
1933.


El envío de la Comisión por parte de los británicos, para investigar la
situación y sus conclusiones fundamentales: 1. Finalización del mandato y
partición de Palestina (Ver Mapa adjunto) 


2.
Establecimiento de un estado judío, un estado árabe y un énclave británico
que debía incluir a Jerusalén.


La diversidad de opiniones en el seno del liderazgo sionista

*
Después de esta explicación general divide al grupo en subgrupos

*
Cada subgrupo se convierte a partir de ese momento en un equipo de asesores
de los líderes sionistas. Por lo tanto deben decidir qué es lo que ellos
recomendarían hacer a los líderes sionistas: ¿Aceptar la propuesta y de esa
manera concretar el sueño del establecimiento de un estado judío, a pesar de
la renuncia a una parte de Eretz Israel? ¿O
seguir luchando a favor del sueño del establecimiento de un estado judío en
toda Eretz Israel y rechazar la propuesta? ¿Debe prevalecer el sentido realista
y aceptar lo que nos ofrecen para que podamos recibir a los inmigrantes y proseguir
con la construcción o debemos continuar aspirando a ejercer nuestro derecho
sobre todo el país?

*
Reparte a cada grupo el material adjunto a fin de que pueda revisarlo, debatir y
decidir

*
Después que los subgrupos hayan terminado ,reúne al grupo. Cada equipo de asesores
presentará sus conclusiones. Inicia el debate, y cuenta a los participantes
que la discusión llegó a su máximo en el Vigésimo Congreso Sionista que se realizó
en Zurich en agosto de 1937.  El
congreso aceptó una propuesta que rechazaba la propuesta de la comisión Peel
pero al mismo tiempo otorgaba autorización al ejecutivo Sionista para mantener
negociaciones con los británicos  a
fin de ver cuales eran las condiciones de ésta para el establecimiento de un
estado judío.  El Congreso Panárabe
de Septiembre del mismo año rechazó la propuesta de Peel: no debía partirse
el país, y Eretz Israel es sólo árabe. 
Los árabes reanudaron los disturbios y en 1938 los británicos enviaron
otra comisión, que fue boicoteada por los árabes. La tensión fue en aumento
hasta los intentos de la conversaciones de la Mesa Redonda en Londres, en 1939
y la publicación del Libro Blanco, en vísperas del estallido de la Segunda Guerra
Mundial.

 

 

Material
para los grupos:

 

Jaim
Weizmann

"En
el informe de la comisión real hay una propuesta revolucionaria que conmovió a
la Organización Sionista y al Judaísmo… 
Existen dos parámetros según los cuales debemos evaluar esta
propuesta…

a.
En qué medida puede este principio ser base para la construcción de vida
judía… en qué medida podemos  sobre
esta base construir vida judía…  desarrollar
hombres y mujeres judíos de columna erguida y desarrollar la agricultura,
la industria, el idioma, la literatura y el arte, o sea, erigir y construir
todos aquellos valores que representan el contenido sagrado y santificado del
sionismo. ¿Podremos hacer todo éso?

 

b.
¿En qué medida puede esta propuesta ser la solución para el problema judío?…  
No se trata de realizar una cuenta matemática del tamaño de tierra que
nos ofrecen…

….La
opción que tenemos delante es: una minoría judía en toda la Tierra de Israel
o un bloque mayoritario judío en un aparte de la Tierra de Israel…  
les pediremos en algún momento de las deliberaciones que acepten la propuesta
de otorgar al ejecutivo Sionista la autorización de entablar negociaciones acerca
de un plan que pueda garantizar esos dos principios."
                
                                       

 

 

David
Ben Gurión

"El
Movimiento Sionista  y la nación
judía llegaron a una encrucijada histórica { y debemos decidir cuál será
el camino que recorreremos…  no
hay entre nosotros discusión acerca de la unidad de la Tierra de Israel ni acerca
de nuestros derechos sobre toda ella…    Se puede extirpar un corazón judío pero ningún
poder podrá extirpar a la Tierra de Israel del corazón judío…  

Un
Mandato Británico sobre toda la Tierra de Israel Occidental o un Estado Judío
sobre parte de la Tierra; ¿Qué debemos elegir?

La
opción que nos fue presentada no es una opción eterna. Nadie de los que están
a favor del Mandato sostiene que le Mandato permanecerá hasta la eternidad, y
nadie  que elige la opción del
Estado judío supone que el estado se reducirá eternamente a una sola parte del
país.  No debemos ahora solucionar
problemas eternos ni incluso de varias generaciones. La pregunta es: ¿Qué es
preferible en el período cercano?

—Sostengo
que desde el punto de vista de la realización del Sionismo es preferible el
establecimiento de un Estado Judío de manera inmediata aún si es sólo en
parte de la Tierra de Israel Occidental a la continuación del Mandato Británico…


Si me plantearían la pregunta: un estado judío en toda la Tierra de Israel Occidental 
a cambio de la renuncia a nuestros derechos históricos sobre toda la
Tierra de Israel – rechazaría el estado. Ningún judío está autorizado a renunciar
al derecho del pueblo judío sobre la tierra…

…Por
la llaves de la Aliá nada más estoy dispuesto a renunciar al régimen mandatario…
estoy convencido que éste es hoy la plegaria de la mayoría de las masas
de Israel – que pueda el nuevo Ejecutivo traernos en breve la noticia { de que
el establecimiento del Estado Judío depende a partir de ahora sólo 
de nuestro acuerdo y nuestra voluntad…"
   

                                                                                        


 

Berl
Katzenelson

"Las
nuevas propuestas que hablan de un Estado Judío en parte de la Tierra 
desacreditan el Mandato así como el reconocimiento internacional de
nuestros derechos históricos sobre el resto del país…

…Si
la idea de la partición hubiera surgido como parte de un acuerdo entre judíos
y árabes podríamos esperar que traiga la paz verdadera entre los pueblos y por
lo tanto se puede pagar por el un alto precio. Si el Estado Judío surgiera
como parte de un acuerdo global del Medio Oriente habría una esperanza de paz
duradera.  Pero hoy la partición
no es consecuencia de un acuerdo entre árabes y judíos sino un invento de los
ingleses…  por lo tanto no podemos
esperar que esta partición traiga en sus alas la paz. No necesitamos de conocimientos
profundos en la teoría de la estrategia para entender que la situación será
insostenible, dentro del país se encontrará una importante población que buscará
el momento adecuado para rebelarse y desde afuera estaremos rodeados de pueblos
que no nos tiene especial simpatía. ¿No es acaso el plan de partición 
un semillero de peligros para una nueva destrucción?"

                                                                            


 

 

Prof.
Yosef Klausner

"Si
había necesidad de demostrar hasta qué punto creció la desmoralización
en nuestro seno durante los últimos años, alcanzaría solamente con prestar atención
a este hecho vergonzante: hacen una operación peligrosa en la madre. Extraen
de su cuerpo su corazón, Jerusalén, – y amputan dos tercios de su cuerpo y los
hijos no levantan su protesta y su dolor… 
y muchos de ellos festejan y realizan banquetes en honor del Estado Judío.
Un estado sin cabeza y sin manos, dependiente de la compasión de siete estado
s  árabes…  a
ésto los obreros tendrían que oponerse… saben
que el estado juguete y el estado de caricatura que les proponen no puede darnos
la posibilidad de asentar siquiera a una parte pequeña de los millones de judíos.
Por éso considero que en el próximo congreso, el vigésimo congreso, tenemos
sólo un mandato: luchar contra la partición con toda la decisión y la valentía
que tiene una nación cuando lucha por su existencia…  Un
grito enorme y amargo que sale del corazón 
y penetra el corazón sólo puede ser pronunciado por un nuevo liderazgo
que posea un sólo y particular D’s, el D’s 
de Jerusalén y Sión que no puede renunciar a la promesa de los profetas…"
  
                                              
           

 

 

Menajem
Ussishkin

"Dos
propuestas nos han presentado: asfixiarnos o cortar nuestra tierra en trozos
y debemos  deliberar acerca de que
nos es más cómodo: asfixiarnos o recortarnos..  
Creímos y lloramos por toda la tierra, como está escrito en las santas
escrituras y en la declaración hebrea desde los tiempos de nuestro Patriarca
Abraham….  El pueblo judío aspira
retornar a su tierra, a toda sus partes. 
No renunciaría siquiera al pedazo más pequeño de ésta, que le
pertenece tanto de acuerdo a la historia como de acuerdo al Mandato. Debemos
decir ésto directa y abiertamente – es nuestra función…. 
debemos  decirlo ante el
pueblo judío y ante el resto de los pueblos, y en primer término ante los árabes.
Y ahora debemos relacionarnos a la gran cuestión de la ética entre los pueblos.   Cuál
es nuestro derecho sobre esta tierra si hay en ella un millón de árabes…  
Decimos de forma clara: no queremos expulsar siquiera a un árabe del
país…   tenemos derecho sobre
esta tierra como nación; y con seguridad los árabes que viven en ella hace cientos
de años tienen derecho a quedarse en ella. Pero cuando se habla de la organización
de un estado, de mayoría, entonces llega el término del dualismo, entonces hay
un sólo estado con mayoría y minoría…

…La
pregunta es si un pueblo puede renunciar abierta y festivamente ante el mundo
entero a su herencia. ¡Nosotros no lo haremos! … Ninguna actitud realista
en base a las necesidades del momento… 
ninguna demostración matemática no tiene significado para nosotros… Hace
dos mil años juraron los judíos junto a los ríos de Babilonia "Si te olvidare
Jerusalén que se seque mi diestra" y tampoco hoy entrará una mano judía que
junto al río Temza esté dispuesta a cambiar esa promesa a D’s."
     

                                                                            


 

Rabino
Ijiel Tikochinsky

"…
No hay duda alguna de que no tenemos autorización para aceptar la partición
y no sólo que no estamos autorizados  y
tenemos derecho a renunciar sino que nuestra renuncia no tiene ningún valor.
Así como ni se pueden modificar los límites del día y de la noche,
así no se pueden modificar los límites de una 
tierra establecidos en la Torá, ya que tanto unos como otros fueron dados
por el otorgador de la Torá, el Creador y Señor del mundo.

Pero
hay otra cuestión: ¿Quiénes son las manos que recibirán el regalo? Si con el
regalo del Hogar Nacional…  conquistó
la izquierda toda la derecha de dentro nuestro, conquistó toda la vida pública
en la Tierra de Israel, a punto tal que durante veinte años sólo hizo una revolución
espiritual, borró la forma de la religión y profanó lo santo en la Tierra Santa
y conquistó todos los baluartes del judaísmo, socavando sus cimientos….   Si todo ésto se hizo aún antes de tener un Estado
Judío – ¿Qué debemos esperar cuando reciba un gobierno autónomo? "

           

 

 

Artur
Ruppin

"Tres
fundamentos son los que me llevaron, a pesar de todo, a aceptar la propuesta:

Estado
Judío es un apalabra que encierra en sí sueños de dos mil años. El Estado Judío
le otorga valor a todas aquellas cosas a las cuales añoramos y que no podemos
concretizar bajo un gobierno extranjero…  
Nos encontramos en una situación cómoda desde 
el punto de vista político, los acontecimientos en Alemania causaron
conmoción,  hay ahora muchas posibilidades
que tal vez no existan dentro de cinco años.. 
Desde el primer día de  mi
regreso al país consideré a la cuestión árabe como el problema fundamental…   Aún
en un Estado Judío más grande no habrá lugar para todos aquellos judíos que
deberán dejar sus países de residencia en las próximas décadas. Pero si en la
Tierra de Israel pueden vivir dos millones 
y existe una comprensión mutua entre nosotros y los árabes, entonces
puedo suponer que  millones de judíos
podrán encontrar refugio en los países árabes- Si logramos establecer ahora
el Estado Judío podremos demostrar que nuestra intención de vivir con ellos
en plano de igualdad es seria… Pasamos de la etapa de los preparativos a la etapa de la realización.,
las dificultades son enormes pero espero que el Estado Judío revele fuerzas
no menos gigantescas en la concreción de la obra…"

 

  

 


 

Actividad
Nro.3: Jomá
Umigdal

 

Edad:
6-12  años

Duración:
cuantos los participantes deseen jugar

Objetivos:
Lograr que los participantes conozcan qué fue la operación Jomá Umigdal 
(Torre y empalizada)

 

Desarrollo: 


*  Explica a los participantes qué fue Jomá Umigdal.

*
Amplia el juego aquí presentado para que los participantes puedan jugar,
dependiendo de la cantidad niños puedes copiar varias veces el juego o bien
jugar de a pareja o subgrupos en lugar de  jugadores
individuales.

 

Jomá
Umigdal:
Torre y empalizada. Nombre dado a la operación de colonización
en el período de 1936-1939. El primer punto de colonización de Jomá Umigdal
fue Tel Amal (Kibbutz Nir David) en el Valle de Beit Sheán en 1937. La mayoría
de los poblados se establecieron en el Valle de Beit Sheán, en la Alta y Baja
Galilea y en el Valle del Jordán.  Se
fundaron en total alrededor de 55 poblados judíos.

 

Dada
las restricciones inglesas sobre la adquisición de tierra y los planes de dividir
el país de acuerdo a las concentraciones de población (zonas pobladas por judíos
entrarían en el estado judío y zonas pobladas por árabes entrarían en zonas
árabes), la operación intentaba garantizar la posesión de ciertos puntos de
colonización a través del establecimiento de nuevos asentamientos, así como
ampliar los límites de la colonización judía y demostrar que los ataques árabes
no frenarían la construcción.

 

Para
asegurar el establecimiento de dichos poblados, teniendo en cuenta la lejanía
de éstos y la posibilidad de ataques árabes, la operación consistió en preparar
de antemano todo lo necesario para el establecimiento del nuevo punto de colonización: 
en un poblado cercano se preparaban torres de guardia yla empalizada
que rodearía al poblado y cuando se llegaba al punto marcado rápidamente en
una noche se fijaba la torre con sus luces que servía a su vez de puesto de
guardia y de comunicación (con las luces podía pedirse ayuda a otro punto de
colonización), se armaba una doble empalizada que se rellanaba de pedregullo,
para que no pueda ser penetrado por las balas y se construía alguna cabaña para
vivienda. Así, de la noche a la mañana, surgía un nuevo poblado.

 

De
esta manera fueron establecidos entre otros: Sde Najum, Beit Yosef, Shaar Hagolán
(Ein Hakore), Masada, Maoz Jaim, Mesilot, Ein Guev, Kfar Jitin, Moledet, Tel
Yitzjak, Beit Yoshua, Ein Hashofet, Janita, Dalia, Sde Eliahú, Dan, Dafna, Ein
Hamifratz, Guinosar, Guesher, Gueulim, Kfar Glikson, Kfar Shmariahú, Maale Hajamisha,
Beit Haarava, Negba, Kfar Menajem.

 

El
juego:

Recursos:


*
un
tablero

*
una 
copia de “Para establecer el poblado necesitas…” por participante

*
un
dado

*
dos
“relojes” que se puedan hacer girar las agujas

*
10
tarjetas de “material” por participantes 


*
una
ficha por participante

(te
sugerimos poner en el mapa un banderín en cada uno de los puntos de colonización
marcados)

 

¿Cómo
se juega?

 

Se
mezclan todas las tarjetas de materiales y se ponen “hacia abajo”
en una pila junto al tablero. Cada participante recibe una tarjeta “Para
establecer el poblado necesitas…”.

 

Cada
participante coloca su ficha en uno de los puntos del tablero, éste será su
punto de partida. Cada uno en su turno arroja el dado y avanza la cantidad de
pasos correspondientes (el participante puede elegir la dirección de su recorrido).
Si cae sobre una torre levanta una tarjeta de material (debe juntar todos los
materiales necesarios para poder establecer su poblado). Si recibió un material
que no necesita vuelve a dejarlo en la pila. 
El participante que haya logrado juntar todos lo materiales, hará girar
en su turno las agujas de los dos relojes: el de las horas y el de AM-PM. Si
las horas cayeron entre las 2 AM y las 7 AM podrá establecer su poblado, ganando
así el juego, sino seguirá jugando hasta que lo logre.

 

Fotocopia,
una por participante

 

Para
establecer un poblado necesitas…

1-
1200 kilogramos de pedregullo

2
– 2 toneladas de tablas de madera para la empalizada

3
– 180 metros de alambre de púa

4
– 10 carpas o tiendas de campaña

5
– 3 camiones

6
– herramientas de trabajo para 80 personas

 

 

 

 

 

Tarjetas
de Materiales:

 

Fotocopia
estas tarjetas de acuerdo a la cantidad de participantes

 

 

Recibiste
1.000 Kilogramos de Pedregullo

 

  
Recibiste  10 Carpas

 

Has
recibido Herramientas para 80 personas

 

 

 

 

 

Te
han entregado 90 metros de Alambre de púa

 

Recibe
600 Kilogramos de Pedregullo

 

 

Herramientas
para 40 Personas

 

 

 

 

 

Llegaron
a tus manos 500 Kilogramos de Tablas

 

30
Metros de Alambre de Púa

 

 

Han
llegado 3 Camiones

 

 

 

 

 

Has
recibido 60 metros de Alambre de Púa

 

Llegaron
400 Kilogramos de Pedregullo

 

Te
han entregado 800 Kilogramos de Tablas