Pesaj

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pesajShabat Hagadol

¿Que tiene de diferente este Shabat a los restantes del año? Pregunta que nos parece conocida en su enunciacion, aunque no totalmente en su contenido. Estamos

preguntandonos por el “Ma Nishtana” sabido, sin duda, pero referido a este Shabat particular.

Lo primero que se nos ocurriria es decirles que por la tarde de este
sabado comenzamos un entrenamiento: leemos la Hagada de Pesaj, hasta el lugar donde
recordamos el “…esclavos fuimos del Faraon en Egipto”. Nos preparamos no solo
en lo domestico para Pesaj sino y, por sobre todo, en el “Libreto” de la
festividad.

Debemos saber, sin duda alguna, que es lo que podemos comer y que no.
Aunque no menos importante resulta el saber los por que… ¿no les parece?

Asi es como este Shabat despunta siendo “Gadol”, o sea, Grande.
No por su extension horaria sino por su contenido total y su enseñanza totalizadora.

Este Shabat es Grande porque mira a Pesaj. Porque nos asoma hacia una
ventana la cual no siempre resulto comprendida y ejercida, como es la libertad de hablar,
de comunicar, de transmitir… La ocasion excluyente cuando como padre o como hijo, como
marido o como esposa, me puedo regalar la chance de sentarme a una mesa —la misma
mesa de todos los dias— y hacerla diferente, tan pero tan distinta que hasta debo
despertar en otro la pregunta: ¿por que esta vez es diferente a las otras?

Es Shabat ha-Gadol porque algo grande habra de ocurrir: todos tenemos la
posibilidad de compartir un relato, una historia —que es la nuestra, ni mas ni
menos—, y lo principal: tener a quien contarsela… ¿Cuantos son los que transcurren
por la vida queriendo contar su historia y no hay oidos, ni ojos o cuerpos que se ofrezcan
a escucharlos?

Pesaj es la oportunidad, y este Shabat, el preparativo. Un pequeno ensayo
de lo que voy a leer, de lo que debo saber, de lo que anos y anos de Seder y Sedarim en
casa de abuelos y padres —y ahora tal vez en la mia—, no pueden fatigar, ni
aburrir, ni “acortar”… Deseamos que no. Esperamos que no… Aunque si bien
tenemos de todo, compramos de todo, despilfarramos de todo, hemos perdido algo muy
preciado en el camino: la paciencia, la capacidad de sentarnos a comer y hablar en
nuestras mesas; el mirar a los comensales y conocerlos no por su fisonomia sino por
apreciar su voz, su animo, su adentro.

Este Shabat es mas grande aun, cuando mas alla de practicar la lectura de
lo que debo decir durante dos noches seguidas, me canta desde sus Profetas, y mas
exactamente desde el ultimo Profeta que habito la tierra de Israel, llamado Malaji, algo
que debere llevarme desde esta manana de Shabat y esperemos por toda la vida: una receta
—no culinaria— para otro arte: el de vivir…

Este Profeta clama desde algun lugar de Ierushalaim que el Todopoderoso
“…habra de enviar a Eliahu ha-Nabi hacia nosotros, antes de la llegada de un Dia
grande y temible”. Sabemos por las fuentes tradicionales que Eliahu el Profeta no
murio. Sigue haciendo por nosotros. Pero hay un dia, un limite grande y temeroso que
supera nuestro calendario y esta por fuera de el. Hay un Dia —con mayuscula— que
esta mas alla, y solo D-s habra de traerlo y actuar en el. Y no es de seguro, un tiempo
facil…

Y entonces, antes de ese dia, vendra Eliahu. ¿Su mision? “…Hara
tornar (volver) el corazon de los padres hacia los hijos, y el corazon de los hijos hacia
los padres, no sea que Venga (asevera D-s) y destruya la Tierra entera”, concluye el
Profeta Malaji.

Éste es Shabat Ha-Gadol porque lo que tenemos
enfrente es mas que un Libro y una costumbre, una comida o una reunion. Es el regalo de
ser padres y de poder seguir siendo hijos. De preguntar y de cantar. De mirar las caras,
el paso del tiempo y el esfuerzo de permanecer siendo judios, con orgullo, con dignidad,
con libertad y con responsabilidad.

Nombres, mensajes y contenidos

los nombres de la festividad La fiesta de Pesaj Los mensajes del seder La keara de Pesaj Ma nishtana


Cuáles son los nombres de la festividad ?

1) La fiesta de nuestra
liberación: festejamos para recordar la salida de
Egipto que fue en este día. El Santo Bendito Sea nos sacó de Egipto con su brazo fuerte y extendido, y así salimos de la esclavitud física y
espiritual a la libertad total. Es nuestra obligación
relatar la salida de Egipto en la noche de la festividad para que las nuevas generaciones
vivencien la salida de Egipto.

Muchos de los preceptos de la Torá que se
otorgaron al pueblo Israel – el Shabat, el trato al extranjero, la prohibición de infamar en un juicio, las leyes referentes al esclavo hebreo
y otras – están relacionadas con la esclavitud de Egipto, y
nos ensenan que debemos cuidar el honor del ser humano y su libertad.

2) La fiesta de la primavera:
La salida de Egipto aconteció en el mes de Nisan, el mes de
la primavera. Nisan es el primer mes del ano. Así se mezcla
la primavera de la naturaleza con la primavera de la nación
y su fe. El mes de primavera es el mes má s adecuado para
salir a una expedición. “La primavera” simboliza
la importancia del pasaje del invierno al verano. En la Torá
la palabra “primavera” senala el principio de la maduració
n de la cosecha: “cuida el mes de la primavera”. La Torá
nos exige festejar Pesaj siempre en la estació n de la
primavera, para llegar a esta coincidencia se realizan anos bisiestos.

3) La fiesta de las matzot: –
pan ázimo – El comer matza es uno de los preceptos
principales de la fiesta: “Todo pan leudado no comerá
n, en sus hogares comerá n solo maztot”. La matza
representa dos eventos:

a- la vida de esclavitud y pobreza del pueblo de Israel en Egipto – es por
eso llamado “lejem oni” – pan de la pobreza.

b- la salida de Egipto se realizó de una
manera apurada, de esta forma la masa que prepararon no alcanzó
a leudar, y la hornearon como maztot.

4) La fiesta de Pesaj en nombre de la ofrenda del Cordero Pascual que se comió en Egipto en familia el 14 de Nisan. El cordero era un ídolo egipcio, y el pueblo de Israel fue ordenado a sacrificar justamente un cordero y justo en el mes de Nisan, cuyo sí mbolo de zodiaco es Aries y segú n la creencia de los egipcios la nación se haya en al cúspide de su poderío.
El pueblo de Israel demostró de esta manera el desarraigo de esa cultura pagana.

En la época del Templo el pueblo de Israel sacrificaba cada ano el korban Pesaj el día 14 de Nisan.

Pesaj tambié n simboliza cuando D’s salteó por sobre las casas de Israel la noche que fueron castigados
todos los primogénitos egipcios.

Los mensajes del seder de Pesaj

La salida de Egipto es un tema principal en la Torá

. Se recuerda la salida de Egipto cada dí a y cada noche en
diversas oraciones y en muchos preceptos.

La obligación especial en esta noche es no
solo de trasmitir conocimientos sobre la salida de Egipto, sino principalmente
transmitir la experiencia ocurrida. Nuestros sabios fijaron un orden (Seder) de
diversas actividades para despertar la curiosidad de los ninos respecto al contenido y sí mbolos de la fiesta a lo largo del relato de la hagada.

Con el comienzo de la lectura de la Hagada el dirigente el relator levanta
la matza y dice: “este es el pan de la pobreza que comieron nuestros padres en
Egipto” – de esta manera se crea una “relació n
visual” con la matza, que simboliza la pobreza de Egipto, la redenció n al salir de allí con gran prisa.

 

La keara de Pesaj – plato
ritual – sirve para ejemplificar la esclavitud de Egipto, la liberació n y el cumplimiento del precepto de Pesaj cuando el templo existía:

La keará cuenta con tres maztot, sobre
ellas, en un plato especial se ordenan las siguientes elementos: en la parte derecha
arriba, está el “zroa” – pata de oveja o
pollo quemada, en recuerdo al sacrificio de Pesaj que se comí
a en la noche cuando el templo existí a. ?Porqué justamente zroa? para simbolizar el brazo extendido con el cual
D’s nos sacó de Egipcio.

A la izquierda del zroa se encuentra, la “beitza” huevo
cocido, en recuerdo al sacrificio de jagiga que se comí a en
esa noche en el templo.

Entre el zroa y el huevo se encuentra el “maror”
hierbas amargas : hojas de lechuga, en recuerdo a la amarga vida que tení amos causada por los egipcios. El maror se lo sumerge en “jaroset”,
que se encuentra a la derecha abajo. El jaroset es una mezcla de manzanas, nueces molinas,
dá tiles, especies, pasas de uva y vino. La mezcla
representa los ladrillos usados para el trabajo forzado de nuestros antepasados.

Del lado izquierdo está el “karpas”
una verdura que puede ser, radicheta, perejil, o papa cocida. El karpas se lo sumerge en
agua salada y es ingerido antes de la comida, para atraer la atenció
n de los nin os. Entre el jaroset y el karpas se encuentra
el jazeret – lechuga.

 

Ma nishtana: Al comienzo de la Hagada el más joven de los integrantes de la familia pregunta: “?qué diferencia hay entre esta noche y todas las demás?”, etc, Todo lo que continua es la respuesta a esta
pregunta. Cuando el hijo pregunta, demuestra interé s y
curiosidad en saber y no solo es un observador del acto de los adultos. Tambié n los adultos deben sentir la experiencia de la salida de
Egipto: “En cada generación cada persona debe
considerarse como si ella misma hubiera salido de Egipto, ya que si el Santo Bendito Sea
no hubiera sacad a nuestros antepasados de Egipto, nosotros, nuestros hijos y los hijos de
nuestros hijos serí amos aún
esclavos del Faraón de Egipto”. La Hagada nos cuenta
sobre los sabios que estuvieron toda la noche relatando la salida de Egipto y no les era
suficiente una corta resen a y un resumen de lo acontecido.
Todo esto, es para que nosotros sintamos la experiencia de la salida de Egipto.

Antes de recitar la Hagada, el que dirige el seder parte la mazta del
medio y ejemplifica el pan á zimo, al mostrarlo. La forma de
vida del pobre es recibir un pedazo – y no un pan entero – de mano de quien ha tocado la
puerta.

“Raban Gamliel solía decir: el que no
menciona los tres símbolos siguientes del seder, no cumple
con su deber, Pesaj, matza y maror.

“De cuatro clases de hijos nos habla la Torá
“. Anteponemos al relato de la hagada la descripción de
tipos diferentes de hijos y las respuestas dignas a cada uno de ellos, cumpliendo
“educa al joven según su camino”.

Nuestros sabios se preocuparon que los chicos se mantuvieran despiertos en
esta noche: “Se dijo sobre Rabí Akiva que repartí a cebada tostada y nueces a los ninos en la noche de Pesaj para
que no se durmieran y se cuestionen preguntas” (Tratado de psajim 119). Otra manera
de mantener despiertos a los ninos es esconder el “afikoman” y devolverlo al
final del seder a cambio de regalos.

Jametz, Que es, que representa y como nos libramos de él?

Jametz una lección de humildad La búsqueda del Jametz Venta del Jametz Definición del Jametz Los dos gustos de la Matzá


Los textos que figuran en esta página sobre Jametz fueron publicados por el Rabino Iosef Bitton,
Rabinato de la Kehila de URUGUAY

Jametz:
Una lección de humildad


Tomemos
harina de trigo. Mezclémosla con agua. Hagamos una masa y dejémosla reposar
unos cuantos minutos a temperatura ambiente. Al poco tiempo comprobaremos que la
masa comienza a inflarse y agrandarse. A este fenómeno se lo llama en hebreo
Jimutz, o sea, fermentación. La masa fermentada es Jametz.

El
hombre, el individuo libre, vive
expuesto a una sobredimensión de sí mismo. La sociedad moderna -en su afán de
hacernos buenos consumidores- nos entrena al egocentrismo y al hedonismo. El
sujeto que todo lo tiene dispone de un poder que fácilmente degenera en
arrogancia.

Desde
siempre nuestros sabios compararon al Jametz con la soberbia. A la masa que por
si misma comienza a agrandarse con el nombre que engrandece su ego.

En
Pésaj, con el mismo esmero que eliminamos todos los restos de Jametz de
nuestras casas, debemos borrar todo vestigio de soberbia de nuestros corazones.

¿Qué
es la humildad?

La
humildad no es rebajarnos o humillarnos. Es asumir nuestra verdadera dimensión
y concientizarnos de nuestro espacio en este mundo.

Humildad
es saber nuestros límites. Respetar los derechos del prójimo. Reconocer a Quién
nos ha dado todo lo que tenemos.

La
humildad es la esencia de la autoestima, de la paz con uno mismo. El soberbio es
un ser vacilante que busca desesperadamente compensar su inseguridad personal
con la aprobación de los terceros. Es dependiente del aplauso ajeno.

Sólo
el humilde es verdaderamente libre. El
soberbio se adapta a sus propias carencias, se niega la libertad de corregirse.
La arrogancia es un Faraón que tiraniza nuestras vidas, pues condena a nuestra
personalidad al estancamiento.

Humildad
es recordar que en el prójimo hay un ser humano igual a nosotros, que merece
dignidad y respeto, que tiene derecho a ser escuchado y comprendido.

El
soberbio es egocéntrico, esclavo de sus propios intereses, sólo le importa el
otro en función de sÍ mismo.

La
humildad nos coloca en nuestro lugar exacto también frente al Creador: El mundo
es un granito de arena en el infinito universo, y el ser humano, un granito de
arena en esta gigantesca tierra. “ A Dios respeta y Sus mandamientos guarda
porque ese es todo el hombre” (Kohelet)

La
arrogancia es la principal barrera entre el hombre y Dios: El soberbio no puede
tolerar la presencia de Alguien que le enseñe “lo que debe hacer con su
vida”.

El
orgullo es una película de plata detrás de un cristal:
no nos permite ver más allá de nuestra propia imagen.

Pésaj
es una lección intensiva de humildad: debemos aprender a vivir en libertad sin
caer en la arrogancia.

LAS
MITZVOT DE PÉSAJ

 

 

Definición
del Jametz

Se
denomina Jametz a toda sustancia fermentada (comúnmente harina) proveniente de
alguno de estos cinco cereales: trigo, cebada, centeno, avena y espelta.

La
fermentación se produce al estar alguno de estos cereales en contacto con agua
y al cabo de dieciocho minutos.

Algunos
ejemplos de Jametz son: Pan, pastas, productos de pastelería, galletas, fideos,
algunos alimentos de bebé, whisky y cerveza.

 

Parecidos
pero diferentes


Para
que un alimento sea Jametz deben existir estos tres elementos simultáneamente:
o sea, harina o algún otro elemento derivado de una de las cinco especies
mencionadas, agua y tiempo.


CEREALES
Si
bien el arroz, el maíz y las legumbres no pertenecen a los cinco cereales
especificados, y no se consideran
entonces Jametz, la costumbre Ashkenazí es prohibir el consumo de estos granos
(KITNIOT) y todos sus derivados en Pésaj.


AGUA
Si
mezclamos, por ejemplo, harina común de trigo con otro líquido que no sea ni
contenga agua, como ser: jugo de fruta, aceite, vino o huevos batidos, no se
considera Jametz. Este preparado se llama Matzá Ashirá. Y el consumo de estos
productos supervisados está permitido en Pésaj en ciertas comunidades.


TIEMPO
La
Matzá tiene dos elementos del Jametz: harina y agua; pero ha sido horneada sin
que pasen dieciocho minutos, tiempo necesario para su fermentación.


Taarobet
Jametz

También
está prohibido en Pésaj el consumo de alimentos que contengan, aún en una mínima
proporción, algún ingrediente Jametz.

Ejemplos
de productos que pueden contener Jametz: Sopas, frutas secas, algunos cafés
(torrados con cebada), dulces, polvos para preparar bebidas, flan, postres y
helados.


¿Qué
no es Jametz, por definición?


Pescados,
aves, carne vacuna (aunque algunos embutidos pueden poseer Jametz)

Todas
las frutas frescas

Todos
los vegetales (Como se mencionó anteriormente : el maíz, el arroz, las
leguminosas y otros granos no se consumen en Pésaj según la tradición
Ashkenazí)

Los
productos lácteos

En
realidad, no siempre se conoce con exactitud la composición de cada producto
alimenticio o si en el proceso de elaboración de los mismos pudieron tener
contacto con algo Jametz. Por eso todo los alimentos elaborados que se consumen
durante esta festividad llevan un sello “Kasher LePésaj” que
garantiza la ausencia del Jametz.

(Ante
cualquier duda consulte a una autoridad rabínica)


Seor
La
última categoría incluida en la prohibición de Pésaj es el Seor, o sea, todo
agente fermentante.

Ejemplos:
levadura, harina y polvos leudantes.

 

Jametz
no co mestible

Hay
autoridades rabínicas (Jazon Ish) que permiten tomar en Pésaj medicinas en
forma de pastilla no masticables que se tragan con agua aunque éstas contengan
algún tipo de almidón. Pero en el caso de los jarabes, pastillas masticables y
otros medicamentos de gusto agradable, debe verificarse que no contengan Jametz
(almidón, por ejemplo).

Por
supuesto que en caso de gravedad se debe tomar la medicina que sea necesaria.

Asimismo,
hay autoridades rabínicas que permiten la utilización de todo producto que
contenga Jametz pero que no es apto para el consumo humano o animal.

Por ejemplo: Cosméticos, pegamentos, tinturas, perfumes, jabones, limpiadores.


Los dos gustos de la Matzá

“Ha lajmá aniá…” “Este es el pan de la pobreza que comieron nuestros padres en la tierra de Egipto” .
Así comienza la Hagadá. Afirmando que nuestros ancestros, esclavizados por el Faraón
egipcio, sufrieron las penurias de un cautiverio indescriptible por su crueldad.
En la Hagadá se relata que en Egipto nos obligaban a realizar los trabajos más
pesados e indignos… separaban a los esposos de sus mujeres… condenaban a
nuestros hijos a la muerte… la aflicción no podía ser mayor.
Doscientos diez años vivimos en nuestro primer exilio, amenazados por
esa primera versión antisemita del exterminio de nuestro pueblo.
Durante todo ese período, la Matzá, un alimento barato, de sencilla
preparación y lenta digestión, fue la comida ideal concebida por los egipcios
para sus esclavos judíos.

La Matzá nos recuerda la condición humillante de nuestro cautiverio. Los egipcios
no nos brindaban los breves minutos (dieciocho, como ya se explicó) de descanso
de nuestra tarea, que hubieran sido suficiente para que la masa fermentara y
comiéramos pan…

Nuestra memoria colectiva es muy fiel. No nos embriagamos con la victoria del éxodo. Y
a través de la Matzá recordamos la amargura de cautiverio y el sufrimiento de
nuestro pueblo en Egipto.


Pero la Matzá también simboliza nuestra libertad…
Dios recordó a Su pueblo Israel y envío a Moshé y Aharón ante el Faraón. El
cruel tirano les negó la libertad y Egipto, entonces, fue azotado por las diez
plagas. La última, finalmente venció la arrogancia del Faraón y así, la
noche del 15 de Nisán, hace tres mil quinientos años, los judíos abandonamos
apresuradamente Egipto. “Y hornearon la masa que habían sacado de Egipto,
tortas de Matzá, pues no alcanzó a fermentar… y no pudieron
esperar…”(Shemot 12,39)

Nuestra primera comida al abandonar Egipto, ya como hombres libres, también fue la Matzá,
el pan de pobres. Esta vez el tiempo no alcanzó porque el desenlace de la
redención final fue precipitado. Esa misma noche debíamos abandonar Egipto…
También entonces comimos Matzá, pero que ahora tenía otro gusto: El de
la libertad.



La
Víspera
de
Pésaj

La
prohibición del Jametz es sin duda una de las más estrictas de la Torá y
significativamente una de las más respetadas por los judíos tradicionalistas
en todo el mundo.

Lo
excepcional del Jametz es que su prescripción incluye la prohibición de
su posesión. Es decir que durante Pésaj no podemos poseer Jametz, no puede
haber Jametz que nos pertenezca. Sin importar dónde se encuentre.

Por
eso, hay varios pasos a seguir para cumplir estrictamente con esta disposición
bíblica: en primer lugar retiramos materialmente todo el Jametz que pudiera
haber en nuestras propiedades. Luego, si tenemos
alimentos Jametz que por su alto valor no podemos deshacernos de él,
realizamos una venta del Jametz, como se explicará más adelante. Y por último
realizamos el Bitul, es decir nuestra declaración verbal que si existe
algo Jametz que nos pertenece renunciamos absolutamente a su posesión.



Bedicat
Jametz:

En
la víspera de Pésaj, una noche antes del Séder, se hace la Bedicat Jametz, es
decir, la última revisión del Jametz que pudo haber quedado inadvertidamente
en nuestra propiedad.


Esa noche, a la luz de una vela, se revisarán
todos los recintos de la casa donde pudo introducirse alimentos. Debemos
inspeccionar sobre todo la cocina, las despensas y alacenas, el refrigerador, y
todos aquellos lugares en los que se guarda y almacena comida.


Se
acostumbra a esconder diez pedacitos
de pan envueltos, antes de la Bedicá, para que el que busca el Jametz lo haga
con esmero.

Antes
de comenzar la Bedicá, recitamos la bendición
“Baruj
Ata Ado-nay Elo-heinu Melej haOlam Asher
kideshanu beMitzvotav veTsivanu Al
Biur Jametz”.

Una
sola bendición alcanza para inspeccionar todas nuestras propiedades.

Una
vez finalizada la Bedicá juntamos todo el Jametz que encontramos y lo guardamos
hasta mañana para su eliminación final.

También
debemos cuidar en un lugar seguro el Jametz que comeremos a la mañana
siguiente.

Bitul
Jametz:
Al
terminar la Bedicá decimos la primera fórmula del Bitul Jametz:

KAL
JAMIRA VAJAMIA DEIKA BIRSHUTI DELA JAZITE VEDELA BIARTE LIBTIL VELEHEVEI HEFKER
KEAFRA DEARA


“Todo
Jametz o levadura que me pertenezca, que no haya visto ni eliminado sea
considerado sin dueño como el polvo de la tierra”.

La
razón del Bitul Jametz es la siguiente: Como ya dijimos, en Pésaj está
prohibida la posesión del Jametz ya sea que lo tenga en mi casa o en otro
lugar. Durante Pésaj no puede haber Jametz que me pertenezca.

Por
lo tanto, a través de esta fórmula del Kal Jamirá “renunciamos a la posesión
de cualquier Jametz que nos pertenezca” y quizás no hayamos detectado. El
Jametz quedará, entonces, sin dueño como el polvo de la tierra.

Para
que esta declaración tenga valor se debe comprender lo que estamos
pronunciando, por eso se debe decir
en el idioma que uno entienda.

A
fin de concientizar mejor esta declaración nuestros Sabios aconsejaron
repetirla tres veces.


Al mediodía de la vispera de Pesaj juntamos todo el Jametz que sobró y procedemos
a su eliminación quemándolo o tirándolo a la basura.
A continuación pronunciamos la fórmula del Bitul Jametz de manera más detallada:
“Todo
Jametz o levadura que me pertenezca, que haya visto o no haya visto, que haya
eliminado o que no haya eliminado, que sea considerado sin dueño como el polvo
de la tierra”.

A
partir de este momento, que debe ser el Shabat antes de las 11:00 de la mañana,
queda prohibida toda actividad o contacto con algo de Jametz.


Mejirat
Jametz:
En
nuestra comunidad se acostumbra a vender, a través del Rabinato local, el
Jametz que no se quiere eliminar. Es decir: aquellos productos Jametz de alto
valor económico (como ser whisky o alimentos almacenados) que no se quiere
tirar o renunciar a su posesión, se venden condicionalmente a un no judío. En
esta venta, el producto Jametz pertenece al comprador, que ya pagó con un
anticipo, desde el miércoles a la mañana, y tiene como plazo hasta el último
día de Pésaj para completar el pago. Al no abonar lo que resta, finalizando Pésaj,
el Jametz vuelve a pertenecer al vendedor.
De esta forma el Jametz, aunque haya estado en nuestras casas casa
(guardado en un lugar cerrado) durante Pésaj, no nos perteneció. Esta forma de
venta aunque sea poco probable que se consume ya que deliberadamente se
sobredimensiona el valor de la venta, NO es simbólica teniendo todo el peso
legal y debe ser considerada con la mayor seriedad.

No
obstante, lo más aconsejable ,en la medida de lo posible, es despojarse
totalmente del Jametz antes de Pésaj, tirándolo si no tiene valor, u obsequiándolo
a un no judío si se trata de algo considerable.

La
venta del Jametz también debe realizarse, en principio hasta la vispera de Pesaj hasta el mediodía.


Ajilat
Matzá:
En
la víspera de Pésaj no se debe comer Matzá. Nos reservamos su gusto para el
momento ideal: La noche del Séder.


Limpiar con Alegria

Rav
Shlomo Aviner

 

Lo
principal es limpiar con alegría

 

Al
acercarse Pesaj, muchos trabajan duro para limpiar sus casas. Muchos se
enojan con los niños y les dicen: “¡Te dije que no entraras en ese
cuarto! ¿Por qué has entrado? ¡Come en el balcón! ¡Come de pie! ¡No
toques!”.

 

Toda
la cocina parece como si hubiese una revolución, el esposo y los niños
comen en un rincón y tiemblan de temor. La madre los mira como un
sargento. Unos están enojados con otros. ¿Acaso estos pueden ser
llamados preparativos de Pesaj? ¿Acaso ésta es la educación apropiada
para los niños? Si se quiere hacer una limpieza general, es posible, pero
no antes de Pesaj – no es el momento. Las vacaciones de Pesaj están
hechas para pasear, disfrutar con los niños, preparar historias sobre la
Hagadá para la noche del Seder. Todo el año la mujer trabaja duro, ahora
puede aprovechar para salir con amigas y el esposo cuidará a los niños.
La familia debe pasear, disfrutar y de ese modo llegarán a la noche del
Seder tranquilos para que ésta sea hermosa y estimule a los niños. Si
una mujer desea trabajar como un burro – puede hacerlo, mas desde el punto
educativo no es bueno. Debe estar libre para dedicar su tiempo a los niños.
Hemos salido de la esclavitud de Egipto no para entrar en la esclavitud de
nosotros mismos. No tenemos nada contra la limpieza de la casa, pero hay
que extenderla a lo largo del año, cada varios meses un cuarto. No es
ahora el momento para hacer grandes operaciones, limpiar todo
y ordenar todo; porque cuando llega la noche del Seder
[literalmente, significa “orden”], queda el desorden y reformas
inconclusas.

 

Si
a una mujer le gusta sufrir, que lo haga.
Los sufrimientos que se sufren en este mundo disminuyen los
sufrimientos del infierno…. Quien lo desea, es legítimo. Pero no antes
de Pesaj. El mes de Nisán debe ser un mes de felicidad.

 

El
esposo debe limpiar junto a su pareja, puesto que es su hogar común. Si
los niños también participan de la limpieza, todavía mejor. Pero ésta
debe constituir una aventura feliz. En primer lugar, se debe limpiar lo
necesario y se puede concluir con toda la limpieza en medio día,
cumpliendo como corresponde la Halajá. Después, si se quieren hacer
otras cosas, se puede limpiar con placer. Quien sabe que algo es
“jumra” y quiere ser más estricto, será bendecido, en particular en
Pesaj. Pero no se debe adoptar “jumra” si no es aceptada con amor.

 

Rabí
Moshé Iserlis [Rama] determina: “Todo judío debe limpiar su casa antes
de buscar el jametz, y debe verificar también los bolsillos de sus ropas
en los cuales puede haber jametz” (Shuljan Aruj, Oraj Jaim, 433:11).

La
Mishná Brurá agrega: “la costumbre es limpiar los cuartos de la casa
el 13 de Nisán para que sea posible buscar bien el día 14”. Alcanza
con esta costumbre. Aún más, es cierto que en cuanto a Pesaj quien es más
estricto recibirá mayor bendición, mas quizás esto que no beneficie a
los niños.

El
principal punto es diferenciar entre “jametz” que es obligatorio
limpiar a fondo según lo determina la ley y la suciedad que evidentemente
debemos quitar – pero no es obligatorio hacerlo antes de Pesaj.

 

Debemos
ver el “jametz” con temor, mas no toda suciedad es “jametz”. No
debemos ver el “jametz” con dejadez pero al mismo tiempo no todo lo
considerado como “limpieza de Pesaj” está necesariamente relacionado
con el “jametz”.

Que tengamos un “Jag Pesaj Kasher Vesameaj”.
Debemos asegurarnos que Pesaj sea Sameaj, sea feliz y que Purim sea
Kasher. No debemos llegar a la mesa del Seder cansados ni doloridos, sino
felices, para que esa noche sea una experiencia extraordinaria para los niños,
una fuente de fe en D’s, el Redentor de Israel.

Pesaj y ....
Pesaj y el educador Pesaj y jag hamatzot Pesaj y Shabat Pesaj y el pan de la humildad y la pobreza

PESAJ
Y EL EDUCADOR

 

‘Nadie estudia Torá, sino del
lugar donde su corazón desea’ [Talmud Babli, Avod Zará , 19]

¨Cómo lograremos conducir a
nuestros educandos al conocimiento de la historia, las fuentes, las canciones,
las comidas, el pensamiento y de los preceptos de la ya próxima
festividad de Pesaj?

El material de Pesaj es muy
abundante y su uso permite infinitas variables. Por lo general, en todos los
marcos, todos los anos se repiten los mismos temas y con ello sólo se
logra un conocimiento limitado y lo que es peor se impide que los educandos
puedan descubrir y “redescubrir” en cada ocasión la festividad,
para cumplir con el principio que “cada persona debe verse como si él
saliese de Egipto”.

Por cierto, Pesaj no es propiedad de
ningún sector del pueblo judío, y en la transmisión de su
mensaje es importante integrar elementos de actualidad. La Hagadá de
Pesaj, instrumento pedagógico de primer nivel ya fue experimentado
durante generaciones, y su texto en general y ciertos elementos mnemotécnicos
integrados en sus canciones; su música; su representación tal como
sucede en las comunidades sefaradíes; y

todos los elementos que
estimulan lo “diferente” son una buena base a partir de la cual se
puede comenzar.

Durante el Seder, el proceso
educativo pierde el autoritarismo y la verticalidad que existen en los marcos
formales, en los que hay quien ‘sabe y ensena’ y quien ‘es ignorante y recibe’ y
establece una dinámica en la cual los más jóvenes conducen
debidamente estimulados el servicio. No se trata que el nino relate lo que
aprendió en la escuela o en el movimiento y los padres hagan esfuerzos
por escucharlo impacientes, sino de algo más trascendente: la actitud
dialogal. Esa puede ser la ‘actitud’ didáctica de su enseñanza.

El Seder de Pesaj no es una cena como
la de todas la festividades. Es una reunión en la cual aparecen infinidad
de símbolos, manjares que no suelen consumirse en todo el ano y distintas
actividades perfectamente organizadas y dirigidas.
La
repetida aparición simbólica de elementos alrededor del número
cuatro: copas, preguntas, comidas {pesaj, matzá , maror, jaroset},
‘hijos’, y los innumerables fragmentos que se leen conformados por cuatro versículos,
están destinados a despertar la curiosidad natural de los ninos y a
inducirles a preguntar acerca de aquellos elementos a los que no está
acostumbrado oír ni ver. La importancia del precepto “relatarás
a tus hijos” dependerá de las respuestas que se ofrezcan y a la
discusión y comentarios que surjan consecuentemente.
Todo
ello nos muestra una preocupación por darnos un marcodidáctico que
facilite la transmisión.


PESAJ
Y JAG HAMATZOT LA UNION DE LOS CONCEPTOS

Los conceptos: ‘Pesaj’ y
‘Jag HaMatzot’, se encuentran unidos por el fenómeno de la salida de
Egipto y por la forma de celebración de la festividad en la historia del
pueblo judío hasta nuestros días.

Yejezkel 45: 21 “El día
14 del mes primero será para vosotros la fiesta de Pesaj. Durante siete días
se comerá el pan sin levadura”. Devarim 16: 2-3 “Sacrificarás
en honor de H’ tu D’s una víctima pascual de ganado mayor y menor, en el
lugar elegido por H’ tu D’s para morada de su nombre. No comerás con la víctima,
pan fermentado; durante siete días la comerás con ázimos
– pan de aflicción -, porque a toda prisa saliste del país de
Egipto: para que te acuerdes todos los días de tu vida del día en
que saliste del país de Egipto”.

Ideas básicas a
desarrollar

1. Pesaj celebra el nacimiento
del pueblo de Israel. Su independencia y el renacimiento de la libertad. Los judíos
fueron redimidos de Egipto, liberados de la casa de la servidumbre.

2. Pesaj es una fiesta
nacional “a vosotros tomó H’ y os sacó del horno de Egipto,
para que fueseis el pueblo de su heredad, como lo sois hoy”.

3. La ofrenda de Pesaj era
individual y comunitaria y se comía en grupo. “No debe haber una
persona en soledad en la noche del seder, ‘todo necesitado que venga y festeje
Pesaj'”. La matzá simboliza la esclavitud y la libertad. No había
tiempo para hornear pan común. Era pan de aflicción.

4. Sólo se finaliza
la lectura del Halel {laudes} en la primera jornada (en la gol en las dos
primeras), ya que “no se festeja la caída de los enemigos”.

5. Los siete días de la
festividad se equiparan a los de la Creación (Midrash Shemot Raba,
parashat Bo).

6. Pesaj es la fiesta de la
primavera. Es la fiesta de la creación: la naturaleza y el hombre
renacen. “Aparecen las flores en la tierra, el tiempo de las canciones es
llegado…” [Shir HaShirim 2:12].

7. Los judíos fueron
esclavos. Durante ese tiempo se aprendió que es vergonzoso esclavizar a
otros. No fue un aprendizaje teórico sino producto de la dolorosa
experimentación. Las normas bíblicas se extienden a la obligación
de proteger al extranjero. [Ver también Vaikrá 19:31, con respecto
al concepto de Justicia].

8. El seder permite experimentar
anualmente el proceso liberador. Es fundamental, también en nuestros días,
prepararse para la lucha por la libertad de todo tipo de opresiones.

9. La quinta promesa dada
al pueblo es: “os llevaré a la patria”. La redención de
la humanidad será posible cuando el pueblo judío sea “llevado
a su tierra”.

10. Ha lajma ania, nos debe
recordar que todavía hay pobreza en el mundo y muchas veces junto a
nosotros. “Que todos aquellos que lo necesiten vengan a celebrarlo con
nosotros”.

11. La ‘entrada’ de Eliahu
simboliza la cercana redención que ser anunciada por él. En
épocas no muy lejanas, los judíos aprovechaban el momento para
mirar si fuera de la casa no habían enemigos acechando. Si las turbas
azuzadas no estaban a la espera de la oportunidad de atacar. Pesaj en la
historia fue el pretexto de una calumnia espantosa: la acusación que los
judíos usaban sangre humana en la noche del seder.


Pesaj y Shabat

Dos razones se expusieron para Shabat
en los Mandamientos:

“Recuerda el día sábado
para santificarlo… Pues en seis días hizo H’ el cielo y la tierra”
(Shemot 20: 8-11).

“Pero el día séptimo
es día de descanso para H’ tu D’s… Recuerda que fuiste esclavo en el país
de Egipto y que H’ tu D’s te sacó de allí con mano fuerte y tenso
brazo; por eso H’ tu D’s te ha mandado guardar el día del sábado”
(Devarim 5: 14-15).

El shabat logra que cada judío
se re-una con el Exodo semanalmente integrando esa vivencia como una parte
indivisible de su existencia durante toda la vida.


RELACION
DEL SHABAT Y LA LIBERTAD

Rabi Shimshón Rafael
Hirsch z”l (1800-1888), nos explica en un lenguaje muy actual la relación
entre el Shabat y la libertad al decirnos:

“Si el Shabat no nos hubiera
sido dado desde hace tanto tiempo por nuestro piadoso Padre Celestial, hubiéramos
debido implorarle de rodillas que nos lo dé, para que nos salve a
nosotros y a nuestros hijos, de la autodeificación y la denegación
de D-os…

Cuando más se
observa como los negocios en nuestros días acaparan todo interés,
toda relación social. Cuanto más te SIENTAS PRESO en la corriente
industrial, más debes temblar ante el pensamiento de que tú y tu
hijo queden totalmente SUMERGIDOS en ella, corriendo el peligro de perder en
ella a tu D-os y a toda la dignidad de tu personalidad humana.

Por lo tanto, cuanto más
importante asume para tí el comercio, cuanto más precioso, como tú
dices, se hace el tiempo, cuanto más tu ganancia o pérdida
dependen de días, horas y minutos, cuanto más fuertes se hacen las
CADENAS de la industria, tanto más grande debe ser la ofrenda sabática,
tanto más celosamente debes asir el cáliz de la santificación
sabática, y con tanta más unión debes congregar a tu mujer
y a tus hijos y a todos los miembros de tu familia en torno de tí y
santificar el Shabat, ensalzarlo y dar fervientes gracias por tu don”.

LA
MATZA, EL PAN DE LA HUMILDAD Y LA POBREZA Y PESAJ

La matzá , puede ser
consumida sólo cuando el jametz fue desterrado ya que sólo el
ascetismo otorga libertad. Pesaj se contradice con una vida sin hondura que no
se exige demasiado a si misma, que prefiere entregarse a la primera lágrima,
a la ocurrencia casual, al estímulo grotesco. Pesaj significa eliminar
una vida que se desparrama en superficie, un emocionalismo que se deslumbra y
desmaya ante cualquier insignificancia.

Goethe, sin proponérselo
lo expresa perfectamente:

Sé que nada me pertenece
sino el pensamiento que sin grilletes fluye de mi alma y todo momento favorable
que el destino clemente me permite gozar profundamente.

Fuentes de nuestros sabios sobre Pesaj
Dijo el Señor a Yehoshúa: “Hoy he quitado de sobre vosotros
el oprobio de Egipto”… Acamparon pues, los hijos de Israel en
Guilgal, y celebraron el Pesaj el día catorce del mes por la tarde,
en los llanos de Yerijó…
Y cesó el maná al día siguiente, después de haber ellos comido
del producto de la tierra; y ya no tuvieron los hijos de Israel el
maná, sino que comieron de los productos de la tierra de Kenaán
aquel año. (Yehoshúa 5, 9-12)
En el mes que nosotros llamamos Nisán, y es el comienzo de
nuestro año, el decimocuarto día del mes lunar la ley ordena
que todos los años santifiquemos la misma ofrenda que habíamos
santificado cuando salimos de Egipto, y que llamamos Pesaj.
Celebramos pues, el Pesaj, en compañía sin dejar nada de lo que
sacrificamos para el día siguiente. La fiesta de la Matzá sucede
al Pesaj y cae el decimoquinto día del mes y continúa durante
siete días. (Antigüedades Judías, Flavio Josefa Libro 3. Cap. 10)
¿En qué se distingue la ofrenda del Pesaj que fue sacrificado en
Egipto de la ofrenda de Pesaj que debe ser sacrificada por las
generaciones posteriores? La ofrenda de Pesaj en Egipto era
consagrada el día diez del mes, su sangre era salpicada con un
manojo de hisopo sobre la jamba de la puerta, era comida a la
apurada en una noche, y a diferencia del Pesaj de las generaciones
posteriores, en Egipto fue prohibido el Jametz sólo un día,
mientras que para todas las generaciones fue prohibido por siete
días. (Pesajim 96a)
Está prohibido comer jametz el día catorce de Nisán desde el
mediodía, o sea desde la séptima hora (de la salida del sol). Esta
prohibición fue dictada por la Torá e interpretada por la tradición
oral.
Los Sabios prohibieron comer el jametz una hora antes por
temor a transgredir la prohibición de la Torá,
(Rambam, Hiljot Jametz y Matzá 1, 8-9)
Mientras no llegó la hora de la prohibición de comer el pan
de levadura le está permitido alimentar con él a los animales,
bestias o aves y vender a un no-judío; le está permitido obtener
de ello provecho. (Pesajim 21a)
Cuando el catorce de Nisán cae en Shabat se quema todo el
Jametz (salvo el que se calcula que va poder comer aún) antes
de Shabat. Esa es la opinión de R. Meir. Los Sabios opinan: a
su debido tiempo se liquidará el Jametz. R. Eliezer bar Sadok
dijo Terumá se extermina antes del Shabat, pero comida profana
a su debido tiempo. (Pesajim 49a)
Existen dos cosas que no pertenecen a la persona y sin embargo la Torá se lo considera como si fuera suyo.
Y son las siguientes: Abrir un pozo en el dominio público (no
es de su pertenencia ya que está en el dominio público y él no
se puede apoderar del pozo, sin embargo la Torá obligará a quien
abrió el pozo a pagar los daños que este produzca); Y jametz
después de la sexta hora (que aunque ya no le pertenece. pues
está prohibido su provecho, sin embargo si lo retiene en su poder.
transgrede un mandamiento). (Pesajim 6b)

R. yehudá dice: El único método para liquidar el jametz es
quemándolo. Los Sabios dicen: También es posible destrozarlo y
desparramarlo al viento, o echarlo al mar. (Pesajim 21a)
Un israelita y un no-judío que viajaban en un buque, siendo
que el israelita poseía alimentos de jametz, se los puede vender
al no-judío, o se los entrega como regalo y está permitido recibirlas
de vuelta después de Pesaj; siempre y cuando que en el
momento de entregarlo al no-judío se lo dio como regalo absoluto.
(Tosefta Pesajim 2,6)

Cuéntase de una persona que depositó dos bolsas llenas de
jametz en manos de Yojanán el escriba, y los ratones agujerearon
las bolsas y se veía brotar por los agujeros el jametz. Se presentó
ante Rabí Yehudá (el día catorce de Nisán por la mañana) para
averiguar (si debe venderlo a fin de resguardar los intereses del
depositante).
A la primera hora del día le respondió: Espera; (por si se
presenta su dueño y lo quiere consumir antes de Pesaj).
A la segunda hora del día le respondió: Espera .. A la tercera
hora le respondió: Espera. A la cuarta hora, le respondió: espera.
A la quinta hora le respondió: Ve y véndelo en el mercado (antes
que sea prohibido tener provecho de ello). (Pesajim 13a)

Raban Gamliel dice: Está permitido que tres mujeres amasen
sus propias masas juntas (y no tememos que se agrieten) y luego
lo cosen en un horno una tras la otra (esperando la tercera que
las otras dos vacíen el horno sucesivamente). Los Sabios dicen:
Tres mujeres pueden ocuparse con sus masas todas juntas en
forma ordenada, mientras una amasa, la otra marca la masa y la
tercera la cose (sin que una masa quede esperando a la otra
para su cocción). De modo que mientras que las masas no quedan
sin actividad no se agrietan.
Rabí Akiva dice: No todas las mujeres, ni todos lo leños ni
todos los hornos son iguales (las hay ligeras en el amasar, que
brindan mayor calor para la cocción más rápida. etc.)
(Pesajim 48b)

En recompensa a las mujeres piadosas y justas de esa generación,
los judíos fueron redimidos de la esclavitud de Egipto.
(Sotá 11,b)

En el mes de Nisán fueron redimidos (de Egipto) y en el mes
de Nisán serán redimidos en la redención final.
(Rosh Hashaná 11a)
¿Acaso los israelitas prepararon antiguamente sus ofrendas del
Pesaj o tomaron sus lulavim sin pronunciar el Canto del Halel?
(Pesajim 117a)
Rabí Yehuda Hanasí (Rabí) no comía en el día de la víspera
de Pesaj, porque era primogénito. (Yerushalmi Pesajim 10,1)

FUENTES:
HAGADA

Nos ordenó relatar el éxodo de Egipto en la primera parte de la noche del quince
de Nísán, según el estilo más refinado de cada uno. Todo aquél que pueda agregar, aumentar y detallar todo lo que el Omnipotente hizo para nosotros, y todo lo que los egipcios nos hicieron en maldades y explotación de nuestras fuerzas, y de qué modo
el Omnipotente nos vengó; alabando Lo por todo lo que nos benefició, hará mucho mejor. Así es como afirman -los Sabios- “quien prolonga el relato del éxodo de Egipto
será ensalzado por su acción”. (Rambam, Sefer Hamitzvot, Precepto positivo 157)
Dijeron sobre R. Akiva: En su vida dijo que haya llegado la hora se abandonar el Bet Midrash e interrumpir el estudio, salvo en la noche de Pesaj y en vísperas de Yom Kipur. En la noche de Pesaj a fin de que los niños no estén fatigados y se duerman en el medio de la ceremonia. Y en víspera de Yom Kipur a fin de que ayuden a dar de comer a sus hijos. (Pesajim 109a)
¿Por qué motivo se retira la fuente que ordena el Séder? A fin de que los niños observen y formulen preguntas.
Abaye se encontraba sentado en la mesa de Raba, y vio que le retiraban la fuente,
les dijo: Aún no cené ¿por qué retiran la fuente? Le dijo Raba: ¡Nos has liberado de preguntar los interrogantes del “Mah Nishtaná”! (ya que formuló uno de los interrogantes, cabe darle como respuesta la exposición de los acontecimientos de Egipto). (Pesajim 115b)
Leemos (Shemot 13,14): “Y será que cuando te preguntare tu hijo el día de mañana diciendo … “Podía interpretar que sólo “cuando te preguntare” entonces “le dirás” pero si no te pregunta ¿no le has de decir? Por eso nos enuncia el verso (ibid 8) “contarás a tu hijo” aunque él no te pregunte.
Podría suponer que este mandamiento rige sólo cuando tiene un hijo ¿de dónde deducimos que aún para sí mismo o para con otra persona cualquiera rige también este precepto? Nos enuncia el verso (ibid 3): “Y Moshé dijo al pueblo: Acordaos de este
día” (Nos ordenó acordamos del día de cualquier modo). (Mejilta Shemot 13-3)
Es conveniente traducir la Hagadá al idioma conocido por los presentes y en especial las mujeres, ya que también ellas tienen la obligación del relato. Por tal motivo, la sirvienta judía estará también presente en la mesa y escuchará con atención todo el
relato; en caso que ella se vea obligada a salir a fin de cocinar, por lo menos ha de escuchar el Kidush, y luego entrará para escuchar la declaración de Raban Gamliel, sobre los tres elementos de esta noche: Pesaj, Matzá y Maror. (Jaye Adam 130.19 [7])
Las cuatro copas de vino ¿de dónde las deducimos? R. Yojanan dijo de los cuatro términos de redención (Shemot 6, 6-7): “Y os sacaré Beotzeti, de debajo de las cargas de egipcios; os libertaré Beitzalti, de la servidumbre de ellos, y os redimiré Begahalti,
con brazo extendido, y os tomaré Belakájti, por pueblo Mío”.
R. Vehoshúa ben Levy dice: Por las cuatro copas que fueron mencionadas en lo del Faraón egipcio.
R. Levy dice: Por los cuatro imperios que nos esclavizaron.
Los sabios dicen: Por las cuatro copas llenas de castigos que el Todopoderoso hará beber a las naciones del mundo.
R. Abin dice… Paralelamente hará beber a los israelitas cuatro copas de consuelo.
(Yerushalmi Pesajim 10,1)
Dijo R. Yehoshúa ben Levy: Las mujeres también están obligadas a beber las cuatro copas de vino (a pesar de ser un mandamiento limitado por el tiempo, en Pesaj, en cuyo caso las mujeres son liberadas de esas obligaciones pero en este caso especial, no) porque también ellas participaron en el milagro. (Pesajim l08a-b)
Todo alimento que se sumergió en alguna bebida requiere lavado de manos previo a su comida. (Pesajim 115a)
Aunque haya sumergido la lechuga (al principio del Séder, porque carecía de otra hortaliza para “Carpas”) es meritorio servir la lechuga con el Jaroset y dos trozos de carne cocida. R. Yosef dijo: Los dos trozos de carne son, uno en conmemoración de la
ofrenda del Pesaj y el otro de la ofrenda del Jaguigá. (Pesajim 114b)
¿Por qué motivo debe lavar sus manos por segunda vez esa noche? ¿Si ya se lavó una vez? La respuesta es: Siendo que en el ínterin debe leer el relato y pronunciar el Halel, sospechamos que pueda tocar algún lugar oculto de su cuerpo involuntariamente e impurificar sus manos. (Pesajim 116b)
El Jaroset se prepara con frutas a las cuales los judíos fueron comparados como ser: manzanas, higos, nueces, granadas y almendras Y se les agrega alguna especia como ser: canela o zangwil que una vez triturados se parecen a la paja con la cual amasaban el barro de la construcción.
Es costumbre comer durante el Seder huevos, como recuerdo de duelo, y sugiero que se debe a que la noche del nueve de Av resulta el mismo día semanal que la noche de Pesaj; además que recuerda la destrucción del Templo que nos imposibilita ofrecer
la ofrenda pascual. (R. Moshé lserlish, Shuljan Aruj, 676 (2) )
Dijo R. Papa: todos están de acuerdo que en Pesaj, coloca la Matzá partida dentro de la entera y toma un trozo (de la entera, o de ambas) ¿Cuál es el motivo? Porque leen: “Pan de los pobres”. (Siendo común para el pobre comer pan en trozos).
(Berajot 39b)
Aún el más pobre no ha de comer sin reclinarse, ni ha de preparar menos de cuatro copas de vino, aunque los reciba en donación de la “cocina de beneficencia”. (Pesajim 99b)
Pronuncia la bendición sobre la Matzá y come un trozo. Seguidamente pronuncia la bendición sobre el Maror y come un trozo. Luego come un emparedado de Matzá junto con Maror sin pronunciar bendición alguna en recuerdo de cómo Hilel acostumbraba hacerlo cuando existía el Bet Hamikdash. (Pesajim l15a)
¿Cuál es la intención del Aficomán? Dijo Rav que una vez finalizada la comida de la ofrenda del Pesaj no se dirija a otro grupo para comer allí algún postre (y llegue a comer de otra ofrenda de Pesaj que no le corresponde y que está prohibido)… Dijo R. Yehuda en nombre de Shemuel: Después de la Matzá no se come ningún postre (refiriéndose a nuestra época que no sacrifican el Pesaj, debemos comer un trozo de Matzá al final de
la cena, y el gusto de esa Matzá debe quedar en la boca, por lo que está prohibido gustar de otro bocado que quitaría tal gusto de su boca). (Pesajim 119b)
Dijo R. Yehuda: La vara de Moshé tenía grabada las diez
plagas por sus iniciales: ??”?, ??”?, ???”?. (Shemot Rabá 8,3)