Capítulo 4



PIRKEI AVOT



“TRATADO DE LOS PRINCIPIOS”


Capítulo  4

Mishna 1


Mishna 2

Mishna 3

Mishna 4

Mishna 5

Mishna 6

Mishna 7

Mishna 8

Mishna 9

Mishna 10

Mishna 11

Mishna 12

Mishna 13

Mishna 14

Mishna 15

Mishna 16

Mishna 17

Mishna 18
Mishna 19 Mishna 20

Michna 21

Mishna 22


MISHNA 1

 

(א) בֶּן זוֹמָא אוֹמֵר, אֵיזֶהוּ
חָכָם, הַלּוֹמֵד מִכָּל אָדָם, שֶׁנֶּאֱמַר (תהלים קיט), מִכָּל מְלַמְּדַי
הִשְׂכַּלְתִּי כִּי עֵדְוֹתֶיךָ שִׂיחָה לִּי. אֵיזֶהוּ גִבּוֹר, הַכּוֹבֵשׁ אֶת
יִצְרוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר (משלי טז), טוֹב אֶרֶךְ אַפַּיִם מִגִּבּוֹר וּמשֵׁל
בְּרוּחוֹ מִלֹּכֵד עִיר. אֵיזֶהוּ עָשִׁיר הַשָּׂמֵחַ בְּחֶלְקוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר
(תהלים קכח), יְגִיעַ כַּפֶּיךָ כִּי תֹאכֵל אַשְׁרֶיךָ וְטוֹב לָךְ. אַשְׁרֶיךָ,
בָּעוֹלָם הַזֶּה. וטוֹב לָךְ, לָעוֹלָם הַבָּא. אֵיזֶהוּ מְכֻבָּד, הַמְכַבֵּד אֶת
הַבְּרִיּוֹת, שֶׁנֶּאֱמַר (שמואל א ב), כִּי מְכַבְּדַי אֲכַבֵּד וּבֹזַי יֵקָלוּ:


 

1.

Ben Zoma dice: ¿Quién es sabio? El que aprende de
todas las personas, según está escrito: Me hice más inteligente que todos mis
maestros (Tehilim 119:99).


 ¿Quién es fuerte?  El que domina su inclinación,
según está escrito: mejor es el paciente que el fuerte, y quien domina su
espíritu (es mejor que: quien conquista una ciudad (36) ( Mishlé 16:32)


¿Quién es rico? Aquel que se regocija con su parte,
según está escrito: (lo obtenido con) el trabajo de tus manos, comerás; serás
feliz y bienaventurado, (37) serás feliz en este mundo y bienaventurado en el
mundo venidero (Tehilim 128:2).


¿Quién es respetado? Quien respeta a las criaturas,
según está escrito: porque a quienes me honran, honro; y quienes me desprecian
serán despreciados (Shmuel 1-2:30).

Shimón ben Zoma, era uno de los grandes eruditos de
su tiempo, pero no llego a ser ordenado como Rabí y es conocido como alumno de
los Sabios de Yavne puede que por esa razón es llamado Ben Zomá con el nombre de
su padre.

En nuestra “Mishná” define claramente distintos
conceptos: sabio, fuerte, rico y honorable, no en el sentido conocido por la
mayoría  de los mortales.


Ben Zomá dice:
¿quién es sabio?

¿Quién será llamado sabio? ¿El que posee muchos conocimientos? Ben Zomá sostiene
que sabio es aquel que está presto a aprender de boca de todo ser humano, aunque
sea menor que él, o menos erudito, si escuchase algo lógico nuevo e interesante
no lo echará a un lado o lo despreciará.

Una vez hubo una discusión halájica entre Hilel,
Shamay y otros Sabios y no llegaron a una conclusión hasta que dos tejedores del
“Portón de las Ashpatot  de Ierushalaim” hombres simples y de pueblo,
atestiguaron lo que escucharon de boca de Shmaiá y Abtalion y fallaron según su
testimonio (Eduiot 1:3).

De acá aprendemos que no podemos dejar de lado y
despreciar la opinión de hombres simples, también ellos pueden enseñarnos Torá y
buenas maneras, porque está escrito: me hice más inteligente, por todos mis
maestros (Tehilim 119:99)

Estudié Torá de boca de todos los que me enseñaron,
aunque eran menores que yo si así lo hará será considerado como un estudioso en
nombre de HaShem, sin orgullo y vanidad, al hacerlo será llamado “sabio”


¿Quién es fuerte?

Que puede vanagloriarse de su fortaleza. El que posee fuerza física; no es ese
el verdadero héroe según el Judaísmo, fuerte es aquel que posee riqueza
espiritual y que puede vencer sus malas inclinaciones porque está escrito:
mejor es el paciente que el fuerte
.

Aquel que no se apura en su venganza es mejor que un
héroe de guerra


Y quien domina su
espíritu (es mejor) que quien conquista una ciudad.


Aquel que sabe contener su ira es mucho más importante que el conquistador de
ciudades.

Los Sabios del movimiento “Musar”,  Moralista decían
que existen tres clases de reyes. El que gobierna sobre un reino, el que es Rey
de su familia, y el que es rey sobre sí mismo.

El rey del reinado, debe gobernar con justicia,
castigará a los malvados y apoyará a aquellos que hacen el bien, lo mismo hará
el jefe de familia con respecto a sus familiares, y el ser humano ¿qué hará?
Deberá oprimir sus instintos que lo seducen a cada momento, a efectuar malas
acciones, a enojarse o saciar sus deseos.  Deberemos reforzar el instinto que
nos conduce a hacer el bien (Hameiri).

Así contó el Tzadik (justo) de Lublin

En una terrible noche invernal, estaba el emperador
Napoleón Bonaparte en su tienda de campaña cubierto de varias frazadas, para así
cobijarse del frío y la ventisca.

En medio de la noche, se despertó y sintió necesidad
de tomar agua, pero le costaba muchísimo despedirse, aunque sea un momento del
calor que sentía, gracias a sus cobijas.

Que haragán eres Bonaparte, dijo para sí mismo,
haragán y miedoso que diferencia hay, entonces entre tú y los otros mortales,
tomó fuerzas, se levantó, vistió y fue hasta el otro lado del campamento hasta
donde se encontraba el tonel de agua. Cuando llegó se arrepintió. ¿Por un poco
de agua pasé tantas molestias? ¡Y no pude contener mi sed!

Si es así, ¿qué diferencia hay entre yo y los otros
mortales?  ¡No bebió el agua y volvió a la tienda!

A esta voluntad, dijo el Rabí finalizando su relato,
la llamo y la busco.


¿Quién  es rico?
Aquel  que  se  regocija  con  su  parte

¿A quién llamaremos rico? Al que posee dinero y
bienes en cantidad

Ben Zoma nos enseña que: ¡rica es la persona que está
contenta con lo que tiene, y no corre tras el dinero, porque el que tiene dinero
no se considera rico, porque quiere más! Y así dice el rey Shlomo en Kohelet
(Eclesiastés). El que ama el dinero, no se saciará del dinero (9:5)  el
verdadero rico es el que se contenta con lo que HaShem le proporciona, mucho o
poco, y no corre tras el dinero para reunirlo en sus manos (Rabenu Simja).

Podríamos agregar que hay un nivel superior al del
que se regocija con su parte, el que lo  también al ver la parte de su
compañero.

Aquel que se regocija al ver lo que tiene su amigo,
es el más rico de los ricos.


¿Quién es
respetado?

¿Qué hará el hombre para que las personas lo honren?  honrará y respetará a sus
semejantes.

El ser honorable no se comporta con altanería con sus
congéneres sino que los honra y respeta, de esa manera hará que le honren y
respeten.


Según está
escrito: porque a quienes me honran, honro, y quienes me desprecian serán
despreciados

(Shmuel 1-2:30)

El versículo habla sobre HaShem, y sobreentendido
está con respecto a las personas, HaShem que todo fue creado por Él y en su
honor, honra a los que le honran, la misma conducta deberá tener los humanos
para con sus semejantes.

Y aquellos quienes le desprecian por sí mismo serán
despreciados, lo mismo ocurrirá con las personas.

La Mishná habla de las “criaturas”  sin ningún
adjetivo, sin niveles y otros pares.  Aquel que honra a su semejante sin hacer
averiguaciones y sin fijar su nivel intelectual lo hace porque sabe y cree con
fe plena que fue creado a la imagen de HaShem y si así lo hace honra a la
Neshama (alma) que proviene de un ente divino superior a él si así lo hace
entrará a formar parte del grupo de los que honran a HaShem y su recompensa será
ser honrado por HaShem.

Ben Zomá nos aclaró conceptos que no conocíamos su
exacta definición.


Pensamos
que “sabio”
es el que sabe mucho y aprendimos que sabio es aquel que está
siempre presto a aprender.


Pensamos
que fuerte
y héroe
es aquel que vence a otros en las batallas y aprendimos que
fuerte  es aquel que vence a sí mismo.


Pensamos
que rico
es aquel que tiene mucho dinero y aprendimos que rico es aquel que
está contento con lo que tiene, poco o mucho.


Pensamos

que honorable es aquel a quien honran y aprendimos que
honorable
es aquel que honra  a otros.

 



 MISHNA
2

 

(ב) בֶּן עַזַּאי אוֹמֵר, הֱוֵי
רָץ לְמִצְוָה קַלָּה (כְּבַחֲמוּרָה), וּבוֹרֵחַ מִן הָעֲבֵרָה. שֶׁמִּצְוָה
גּוֹרֶרֶת מִצְוָה, וַעֲבֵרָה גוֹרֶרֶת עֲבֵרָה. שֶׁשְּׂכַר מִצְוָה, מִצְוָה.
וּשְׂכַר עֲבֵרָה, עֲבֵרָה:


 

2.

Ben Azay dice: Apresúrate en (cumplir) el precepto
poco importante y huye del pecado, ya que un precepto atrae otro precepto,
mientras que un pecado arrastra a otro pecado. La recompensa de un precepto es
(la oportunidad de observar) otro precepto, y la recompensa de una trasgresión
(la facilidad para cometer) otra trasgresión.

 

Shimón ben Azay como su compañero Shimón ben Zomá, no
llegó a ser ordenado como Rabí, a pesar que poseía enormes conocimientos de Torá.

Era alumno de Rabí Ieoshua ben Jananiá, y compañero,
discípulo de Rabí Akiva.

La completa dedicación al estudio hizo que no se
casase (ver Iebamot 63:2).

Ben Azay, como su amigo Ben Osma, se ocupó del
estudio de la Cábala, vivió en la ciudad de Tiberiades, y allí enseñó Torá.  En
nuestra Mishná nos previene alejarnos del pecado y observar los preceptos
ordenados por HaShem.


Shimon Ben Azay
dice: apresúrate (en cumplir) el precepto poco importante.

Trata con todas tus fuerzas de cumplir un precepto
que a tus ojos, parece no ser importante, de la misma manera que haces al
cumplir una que te parece importante.


Y huye del pecado:

Aunque sea algo que no le das mucha importancia, de todas formas es un pecado, y
por lo tanto has de huir de él, porque…


Un precepto atrae
a otro precepto:
Al
cumplir un precepto por menos importante que sea (a tus ojos), se despertará en
ti, el deseo, interés de   cumplir otras mitzvot como dice el refrán popular “el
apetito viene…   comiendo”


Mientras que un
pecado arrastra a otro pecado.

Pero aquel que comete un pecado, es atraído a él como
un imán, y corre después a hacer otros pecados, porque ésta es la política del “ietzer
hará” (incitador) Hoy te dice, haz así, mañana te agregará otro detalle, y te
inducirá hasta que sirvas a la idolatría, abandones tu familia, tu pueblo y tu
fe.


La recompensa de
un precepto

es la posibilidad de cumplir otro precepto, y así recibirá una doble recompensa.


Y la recompensa de
una trasgresión
es que ya le es más fácil, dejarse de llevar por las
malas inclinaciones, para así caerse al abismo que conduce el pecado.

Según Ben Azay, primero hemos
de apresurarnos a cumplir un precepto poco importante y después huiremos del
pecado. Pero según la lógica, primero deberíamos de huir del pecado y después
correríamos a cumplir la mitzva (el precepto) como dice el versículo “aparte del
mal antes de hacer el bien”.

Pero la intención del autor de ésta Mishná es de
enseñarnos que si la persona ve que su instinto lo seduce a hacer una mitzva
(precepto) aunque no sea muy importante, esta le servirá de refugio y escudo
ante el pecado que el incitador le empuja a hacerlo.

Al releer la “Mishná”  entendemos que el pecado
persigue a las personas por esa razón hemos de escaparnos de él.

Y la mitzva (el precepto) se nos escapa por ende
debemos correr tras ella.

¿Cuál es la razón?

Rabí Jaim de Volozin en su obra “Ruaj – Jaim”

Comentario al Tratado de Avot
nos explica:

El ser humano tiene como base y conducta el libre
albedrío que significa que el genio del bien y el genio del mal (Ietzer hatov, y
Ietzer hará)  tienen fuerzas iguales.

Si la “mitzva” (precepto) perseguirá – al humano.

De la misma manera que la “avera” (pecado) todos
preferirán cumplir “mitzvot” (preceptos) porque la “Neshama”  el alma, está más
cerca de los preceptos, de esa manera dejaría de existir el libre albedrío.

Si los dos, el genio del bien, y el genio del mal, no
perseguirán a la persona nuevamente el Ietzer hará (genio del mal) perderá,
porque todos preferirán cumplir “mitzvot”.

Por esa razón hizo el Todopoderoso que el pecado –
persiga y el precepto escape.

De esa manera el libre albedrío, la decisión, queda
en  mano de los hombres, el Gaon de Vilna (Hagra) lo define así: La Santidad es
difícil y trabajosa de alcanzar pero, el mal, lo contrario (Eben Shlema 11).


 



MISHNA 3

 

(ג) הוּא הָיָה אוֹמֵר, אַל
תְּהִי בָז לְכָל אָדָם, וְאַל תְּהִי מַפְלִיג לְכָל דָּבָר, שֶׁאֵין לְךָ אָדָם
שֶׁאֵין לוֹ שָׁעָה וְאֵין לְךָ דָבָר שֶׁאֵין לוֹ מָקוֹם:


 

3.

(También) solía
decir: no desdeñes a ninguna persona ni rechaces nada (por imposible), pues no
hay persona a quien no le llegue su hora, ni cosa que no tenga su lugar
(señalado).


 

Ben
Azai, autor de esta Mishná, nos enseña que hemos de respetar a todos los seres
humanos sin excepción, porque cada uno posee algo valioso.           


Solía decir
Ben Azay:


No desdeñes a
ninguna persona
,
aunque sea, según tu opinión, el de menos importancia de todos, porque toda
persona tiene algo de valor que no lo posee su semejante.

Muchas personas que fueron despreciadas o puestas a
un lado en el comienzo de sus vidas, ocuparon después posiciones muy importantes
y aquellos que no lo supieron apreciar al principio se lamentaron después.

Leamos lo que sucedió con Rabí Akiva:

Rabí Akiva era pastor del rico Ben Kalva Sabua, cuya
hija, viendo cuan noble y modesto era Akiva, se enamoró de él. Un día le dirigió
la palabra: si me caso contigo, ¿irás y té, dedicarás al estudio para llegar a
ser sabio?, claro esta replico Akiva. Y ella lo desposa en secreto, y le hizo
marchar a la academia. Cuando el padre se enteró, la expulso de su casa y la
desheredó.

Rabí Akiva permaneció durante doce años en la
academia, al cabo de los cuales regresó acompañado por doce mil discípulos.
Mientras estaba en su casa, oyó que un anciano le decía a su esposa: ¿hasta
cuándo vivirás como si fueras viuda? y ella respondió: Si supiera que había de
hacerme caso, le habría aconsejado que estudiara doce años más y Rabí Akiva se
dijo: entonces, con su consentimiento, puedo marchar e inmediatamente marchó por
otros doce años más, al cabo de los cuales regresó con veinticuatro mil
discípulos. Cuando llegó a la ciudad, su mujer le salió al encuentro.

Un vecino le ofreció prestarle algunos vestidos y
adornos para que se engalanara con ellos; pero ella le dijo: el justo provee a
las necesidades de su bestia. Entonces se acercó a él y le besó los pies. Sus
discípulos quisieron apartarla, más Rabí Akiva les dijo: dejadla, todo lo que es
vuestro y mío (nuestros conocimientos), le pertenecen.


Cuando Kalva Sabua se entero de que un gran hombre había llegado a la ciudad, se
dijo: iré a verle, quizá me libre de mi voto (la desheredación de su hija).
Cuando llegó ante Rabí Akiva, este le preguntó: ¿habrías hecho el voto de sabido
que el esposo de tu hija era un célebre maestro? Sabua replicó: si hubiera
sabido un solo capítulo de la Torá o una sola halajá, nunca habría hecho mi
promesa. Entonces Rabí Akiva le dijo: pues soy yo. Sabua se inclinó y le besó
los pies, y le regalo la mitad de sus riquezas.

(Ketuvot 62b – 63a.)


No rechaces nada
(por imposible)

No piensen que puede haber algo que no es necesario o
esta de más, como cita el Midrash Kohelet Raba: “Cosas que tú ves y te parece
que no sirven para nada en este mundo, como moscas y parecidos, son también
criaturas de HaShem y tienen una misión en el mundo; y si no hubiesen sido
creadas, faltaría algo en el mundo.


Pues no hay quien
no le llegue su hora

Cada individuo tiene su tiempo en el que podría hacer
el bien o dañar, aunque sea en pequeña escala (Seter Hamaor).

El hombre no es una criatura solitaria.

Su lugar y su tiempo pertenecen a su misma esencia.
Cada uno de nosotros tiene su lugar, según la misión para la que fue creado.

Al nacer HaShem nos pone el sello sobre nuestra vida
en lo general y en lo particular se convierten en historia. Eso nos diferencia
de los animales y las fieras. Ellos no poseen ese mismo tiempo.

Hay quienes piensan mejor hubiese sido nacer en otra
época, o en la lengua del Midrash: “No digas si Rabí Akiva existiese estudiaría
con él”. Has de saber que en tu generación, los sabios de tu generación, han de
dirigirte con la misma devoción y el mismo respeto que tiene para con los sabios
de las otras generaciones. Debemos llegar a la perfección en nuestra generación,
luchar contra los errores y faltas de nuestra generación, porque HaShem nos da a
cada generación los medios y la fuerza para llegar a su perfección.

Ni cosa
que no tenga su lugar

Que ningún objeto que
encuentres en tu camino sea despreciado por ti, porque no hay nada en el mundo
que no tenga su lugar y no sea útil para alguien.

El ser humano es un ente social, por esa razón debe
encontrar su lugar dentro de la sociedad. Pero no todos los lugares son
adecuados para todas las personas. Cada uno debe buscar su lugar.


 



MISHNA 4

 

(ד) רַבִּי לְוִיטָס אִישׁ
יַבְנֶה אוֹמֵר, מְאֹד מְאֹד הֱוֵי שְׁפַל רוּחַ, שֶׁתִּקְוַת אֱנוֹשׁ רִמָּה.
רַבִּי יוֹחָנָן בֶּן בְּרוֹקָא אוֹמֵר, כָּל הַמְחַלֵּל שֵׁם שָׁמַיִם בַּסֵּתֶר,
נִפְרָעִין מִמֶּנּוּ בַגָּלוּי. אֶחָד שׁוֹגֵג וְאֶחָד מֵזִיד בְּחִלּוּל הַשֵּׁם:


 

4.

Rabí Levitas de Yavne, dice: sé muy humilde, ya que
la esperanza del hombre es el gusano, Rabí Iojanan hijo de Beroka dice: quien
profana el nombre del Señor en secreto, se vengará de él públicamente tanto si
por ignorancia como si voluntariamente profanó el Nombre de (HaShem).

 

El orgullo, dice Rabí Levitas, es una mala cualidad,
por lo tanto debemos alejarnos de ella hasta llegar a ser humilde en todo el
sentido de la palabra.

Rabí Iojanan, hijo de Beroka, alumno de Rabí Ieoshua
ben Jananiá, y compañero de Rabí Eleazar ben Jisma nos  previene sobre la
profanación del nombre.


Rabí Levitas de
Yavne dice: sé muy humilde

La humildad es el otro extremo del orgullo y es el
grado más extremo de la modestia.

Nuestros Sabios nos previnieron tomar muy en cuenta a
la humildad, prueba de esto que el texto hebreo recita  “Meod Meod Heve Shfal
Ruaj”,
sé muy, muy humilde.

Es peligroso comportarse bajo el rubro “orgullo”
y perseguir honores, solo la humildad y la modestia son las cualidades de más
nivel para ser seguida por los humanos.

(Jafetz-Jaim-Behaalotja).

Los grandes de Israel se distinguieron por su
humildad, Abraham, nuestro patriarca dijo: por  que soy polvo y ceniza (Breshit
18:27)

¿Por que ameritó Iehuda el reinado?, por su humildad,
así está escrito “Ahora pues, ruegote que tu siervo quede en lugar del mozo, por
siervo de mi Señor (Idem 44:33) – (Tosefta Berajot 83).

Humilde; es Iehuda que se rebajó ante Iosef por
Biniamin (Middrash Raba – Bamidbar 13:5).

Moshé; sobre el cual dice la Torá: Y aquel varón
Moshé era muy modesto, más que todos los hombres que había sobre la faz de la
tierra (Bamidbar 12:3).

Shaul cuando quisieron coronarlo, se escondió (Shmuel
1-10:21-23).

David; dijo: más yo soy gusano, y no-hombre (Tehilim
22:7).

Ya que la
esperanza del hombre es el gusano

¡Al final, el fin del hombre es ser gusano en la
tumba y de que la valdrá llenarse de orgullo!  ¡Mejor hará si se educase a ser
humilde!


Rabí Iojanan hijo
de Beroka dice: quien profana el nombre del Señor en secreto
:

El hombre que peca en secreto – profana el nombre

de HaShem pensando que HaShem no ve sus actos

Se
vengarán de él públicamente

HaShem descubrirá su vergüenza, para que no diga la
gente, fulano un estudioso de la Torá, observante de las Mitzvot (preceptos) y
sufre tanto!

Para que sea claro, HaShem hará público su pecado.


Tanto si por
ignorancia, como si voluntariamente profanó el Nombre de HaShem.

¡Cuándo el tema es “profanación del nombre de HaShem”
no hay diferencia, en la intención ya que como, puede ignorar, lo que es
profanar Su nombre!.

Toda persona tiene que tener claro, en su mente y en
su corazón que HaShem existe y dirige el mundo, por lo tanto, debemos amarlo,
respetarle y temerle. Acaso puede una persona decirle al Rey: Me olvidé y te
pegué (Rabino Iosef Iaabetz).

Por
esa razón fallan los Sabios del Talmud: Es obligación hacer público al
hipócrita, por la profanación del nombre, las personas creen que es un “Tzadik”(justo)
y cuando vienen sobre él calamidades la gente exclama, ¡de que le valió sus
observancias! (Tratado de Ioma 86 y Rashi).



MISHNA 5

 

(ה) רַבִּי יִשְׁמָעֵאל (בְּנוֹ)
אוֹמֵר, הַלּוֹמֵד תּוֹרָה עַל מְנָת לְלַמֵּד, מַסְפִּיקִין בְּיָדוֹ לִלְמוֹד
וּלְלַמֵּד. וְהַלּוֹמֵד עַל מְנָת לַעֲשׂוֹת, מַסְפִּיקִין בְּיָדוֹ לִלְמוֹד
וּלְלַמֵּד לִשְׁמוֹר וְלַעֲשׂוֹת. רַבִּי צָדוֹק אוֹמֵר, אַל תַּעֲשֵׂם עֲטָרָה
לְהִתְגַּדֵּל בָּהֶם, וְלֹא קַרְדֹּם לַחְפּוֹר בָּהֶם. וְכָךְ הָיָה הִלֵּל
אוֹמֵר, וּדְאִשְׁתַּמֵּשׁ בְּתַגָּא, חֳלָף. הָא לָמַדְתָּ, כָּל הַנֶּהֱנֶה
מִדִּבְרֵי תוֹרָה, נוֹטֵל חַיָּיו מִן הָעוֹלָם:


 

5.

Rabí Ishmael, su hijo (de Rabí Iojanan ben Beroka)
dice: quien aprende con intención de enseñar, le será dada la posibilidad de
aprender y de enseñar, pero quien aprende con el fin de obrar, le será dada la
posibilidad de aprender y de enseñar, de observar y de practicar (los
preceptos).


Rabí Tzadok dice:
No conviertas la Torá en corona para enorgullecerte mediante ella, ni azada para
cavar con ella.


Así decía Hilel:
quien utilza la corona (de la Torá en cosas mundanas) perecerá. He aquí lo que
aprendiste; todo el que saca provecho de las palabras  de la Torá, le será
arrebatada su vida del mundo.


Rabí Ishmael
,
hijo de Rabí Iojanan ben Beroka, estudió Torá con su padre, y con los otros
Rabinos de la Yeshivá, fundada por Rabí Iojanan ben Zakai.

Entre sus compañeros se
encontraban el Nasí (Presidente) Raban Shimon ben Gamliel y Rabí Ieoshua ben
Korja.

En ésta  “Mishná” evalúa las dos metas que hay en el
“estudio de la Torá”.

1)

Conocer la Torá, en todos sus aspectos para convertirse en un “Maestro para el
pueblo de Israel”

2)

Tener
como meta “saber” para poder traducirla en hechos de la vida cotidiana.

Rabí Tzadok, amplía el pensamiento, diciendo que está
prohibido usar la Torá, para adquirir honores o sustento.

La Guemara nos relata en el (Tratado de Gitin 56:1)
que Rabí Tzadok ayunó cuarenta años para que Ierushalaim no fuera destruida,
cuando comía algo se le veía (la comida).  Para fortificarlo le llevaban un
higo, al que le chupaba el jugo y lo tiraba.  Rabí Iojanan al abandonar la
ciudad santa pidió a Espácianos, un doctor para curar a Rabí Tzadok.

Después de la destrucción del Templo fijó su
residencia en una aldea cercana a Haifa.


Rabí Ishmael su
hijo

(de Rabí Iojanan ben Beroka) dice:


Quien aprende con
intención  de  enseñar
:

Todo
judío debe ponerse como “norte” ser un propulsor del judaísmo, para eso deberá
enseñar a todos aquellos que están preparados y dispuestos a recibir sus
enseñanzas.

Dijo Rabí Iojanan: Aquel que estudia Torá y no la
enseña, se parece a un mirto (planta con un perfume agradable) en el desierto –
allí no hay quien pueda tener provecho de él (Rosh-Hashaná, 23).

Muchos son los ejemplos de grandes Rabinos que
expusieron su vida para enseñar Torá.

Rabí Akiva, siguió enseñando a sus alumnos a pesar de
las persecuciones  y malos edictos decretados  por los romanos. Cuando estuvo
preso, sus alumnos siguieron en contacto con él, para escuchar sus enseñanzas.

Uno de sus alumnos, Rabí Iojanan Hasandlar, se
disfrazó de buhonero, y acercándose al lugar donde estaba preso el Rabí, alzó su
mano y ofreció su mercancía. Los guardianes, pensando que era un simple
buhonero, no le prestaron atención, al llegar Rabí Iojanan a la ventana de la
celda del Rabí, hizo una pregunta entre sus ofrecimientos de venta.

Rabí Akiva escuchó la pregunta y contesté brevemente,
dando solución al problema presentado.  De esa manera siguió enseñando Rabí
Akiva (Talmud Ierushalmi, Iebamot 12:5).

En todas las épocas y condiciones los judíos se
preocuparon por la educación de sus hijos  también en los campos de
concentración durante la última guerra, donde los criminales nazis asesinaron
sistemáticamente a nuestros hermanos no faltaron en las barracas padres
enseñando a sus hijos, y Rabinos congregando a la grey, para enseñar Torá.

Rabí Moshé ben Maimón falla en su obra Mishné Torá,
(Leyes de Talmud Torá 1:2). Es una Mitzva (precepto) que todo sabio de Israel
deberá enseñar a todos los alumnos, a pesar que no son sus hijos le será dada la
posibilidad de aprender y de enseñar

Del cielo le ayudarán a lograr su cometido, estudiará
y también formará sus alumnos.


Pero quien aprende
con el fin de obrar, le será dada la posibilidad de aprender y de enseñar, de
observar y de practicar.

El que estudia no solamente para ampliar sus
conocimientos, sino para traducirlos en acciones puede llegar a la situación
perfecta, estudiar para enseñar, observar y practicar, este es el nivel al cual
cada judío debe llegar traducir los conocimientos adquiridos en la vida diaria.

¿Ejemplos?  Aquel que estudia pero no hace favores ni
ayuda a los necesitados de cualquier índole, no tendrá la misma recompensa que
el que estudia y ayuda al prójimo.

Rabá estudió y no ayudó al prójimo.

Ameritó estudiar y enseñar – no más –

Abaié estudió y brindó ayuda al necesitado; estudió,
enseñó, observó y puso en práctica.

Demás está decir que aquel que estudia Torá y no
practica, no podrá influir sobre sus alumnos. El maestro que estudia y practica
se convierte en un “modelo de conducta” ya que es sabido que una sola acción
influye más que muchas horas de discurso y conferencias.

Algo más sobre aquel que estudia para enseñar

Una vez preguntaron a un Gran Rabino sobre un joven,
recién casado, que no tiene mucho éxito en sus estudios en el “Kolel”
(institución que agrupa estudiantes de la Torá que formaron ya familia) que
hará, proseguirá sus estudios o tomará una cátedra para enseñar

Y contestó: ¡Hace tiempo el ideal de cada Talmid-Jajam
(estudioso de la Torá) era enseñar!¡Y aquel que no encontraba vacante, seguía
estudiando en el Kolel!

Porque, concluyó el Rabí ¡todos los grandes eruditos
de la última generación se elevaron enseñando Torá!!


Rabí  Tzadok
dice:  No conviertas a la Torá en corona para enorgullecerte mediante ella.

No digas, estudiaré para que me llamen Rabí, y me den
honores (Rabí Ovadia de Bartenura).

Estudia, enseña, y tu recompensa llegará.


ni azada para
cavar con ella

No utilices tus conocimientos para ganar tu sustento,
lo ideal sería que ganes tu pan por medio de un oficio o profesión. Pero si el
sabio no puede encontrar su sustento, sino por medio de ser Rabí, enseñar o ser
Rabino de una Comunidad recibiendo un salario, podrá hacerlo (Rabí Iosef Ebn
Vaaknin).

Así decía Hilel:  quien utiliza la corona para su
propio interés morirá (Rabenu Iona).

Dijeron nuestros Sabios: Desollad una res en la plaza
del mercado con tal de ganar tu sustento, y no digas:  Soy sacerdote, soy un
gran hombre  y  éste trabajo está por debajo de mi dignidad (Pesajim 113:B).

Maimonides explica que un sabio de la Torá deberá ser
servido solamente por sus alumnos.


He aquí lo que
aprendiste: Todo el que saca provecho de las palabras de la Torá, le será
arrebatada su vida del mundo.

No se refiere a éste mundo, sino al mundo venidero,
como tomó recompensa en este mundo, no le quedará  para el mundo por
venir (Rabenu Simja).

Leamos lo que nos relata el
Talmud:

La esposa de Rabí Janina le dijo a su marido: ruega
que te sean otorgados ahora algunos de los bienes que les están reservados a los
justos en el otro mundo.  Y así lo hizo, y una pata de mesa, de oro, fue
arrojada a su casa. Por la noche soñó que (en el otro mundo) todos comían
en una mesa de tres pies, mientras que la suya sólo tenía una. Al saberlo, su
esposa le dijo: ruega que te sea retirada. Así lo hizo, su ruego fue atendido.

(Taanit 25 a)




MISHNA 6

 

(ו) רַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר, כָּל
הַמְכַבֵּד אֶת הַתּוֹרָה, גּוּפוֹ מְכֻבָּד עַל הַבְּרִיּוֹת. וְכָל הַמְחַלֵּל
אֶת הַתּוֹרָה, גוּפוֹ מְחֻלָּל עַל הַבְּרִיוֹת:

 

6.

Rabí Iose dice: Todo aquel que honra a la Torá, su
persona será respetada por las criaturas; mientras que todo el que desprecia la
Torá, será despreciado por ellas.


 

Rabí Iosi ben Jalafta, oriundo de Tzipori, estudió
Torá de boca de su padre, y de los otros Sabios de Yavne, Su maestro principal
fue Rabí Akiva. Tuvo cinco hijos, entre los cuales se destacaron Rabí Ishmael y
Rabí Eleazar, Rabí Iehuda Hanasí, era su alumno. Sus enseñanzas eran claras y
metódicas, trataba a las personas con mucha delicadeza. Solía decir: no el lugar
honra a la persona, sino la persona es quien honra al lugar donde está situado (Taanit
21)

Rabí Iose
dice: Todo aquel que honra a la Torá:

Que es ágil y presto para cumplir las “mitzvot”
(preceptos), sabe honrar a los Sabios, y a sus obras  escritas (Rambam).

Sabrá cuidar su honor, el honor de los Sabios, el
honor de sus libros.


Cuidar su honor.

Que se ocupe de su estudio con buena voluntad.


Honor a sus
Sabios:

Que los trate con sumo respeto, equivaliendo el honor a los estudiosos con el
honor y temor al Cielo.


Honrar a sus
libros:

Deberá cuidar su limpieza, encuadernarlos, forrarlos y guardarlos en un lugar
especial (biblioteca) y resguardarlos del polvo (Rabí Iosef Iaabetz).


Honrar a la Torá:
Honrar
al rollo de la Torá (Rabí Ovadia de Bartenura), muchas personas tienden a
deshonrarla en la Sinagoga. Durante la lectura de la Torá hay quienes hablan con
sus compañeros, sobre necesidades, o asuntos de trabajo y hay quienes al ser
llamados a la Torá, se niegan pretendiendo una  “alyá” (Subida) especial, subir
tercero, sexto, séptimo, último, o “maftir”  (Tzror hamor, Rabí Abraham Saba,
Siglo XV, Marruecos).


Honrar  a  los
libros:

¿Cuál es el honor de la Torá? que nos los coloque en el suelo (Rabenu Iona de
Gerondi)

No lo dejará (el libro) abierto y saldrá de la
habitación (Rashi)

Si encontrara un libro puesto al revés, lo volteará y
besará.

No dará un libro a un bebé que llora para así
silenciar su llanto.

Hay niveles en la santidad de los libros. No colocará
un Jumash (Pentateuco)  sobre un rollo de la Torá, y no un libro
de Naj (Profetas y Escrituras) sobre un Jumash y no un Tratado de
Talmud
sobre el libro de Naj (Rabenu Simja)

Podrá colocar un Jumash sobre Naj, pero
no al contrario (Síntesis del Shulján Aruj)


Cuentan que el Rabí Steipler zatzal, tomó un libro de su biblioteca, pero no el
que él necesitaba, antes de devolverlo a su lugar, lo abrió y leyó en una de sus
hojas.

Muchas veces, estudiando, se dormía sobre su libro, y
se apenaba muchísimo por el honor del libro.

Demás está decir que cuando estaba estudiando una “Mishná”
y entraban a visitarlo, terminaba el tema porque opinaba que es no  “honor de la
Torá”, dejar un tema por la mitad.

Muchos son los dichos de nuestros Sabios sobre los
libros y su cuidado, por ese comportamiento nos han llamado “el pueblo del
libro” y ¿por  qué razón nos previnieron nuestros Sabios por los libros?

Porque …  “no hay Sabio, sin libros”, a más libros
más sabiduría (Omer hashejijá – Rabí Biniamin Hacohen)

Los libros son nuestros ojos, y sin ellos, nadie
podría enseñar y juzgar a otros (Pele Ioetz Rabi Eleazar Papo).

Los enemigos del pueblo de Israel, sabían nuestra
relación con los libros, voceros de nuestra fe y tradición y los días de
Antiocus, en la época de los Hasmoneos, hasta Hitler y los nazis quemaron y
destruyeron nuestros libros sagrados.

Sabemos la importancia de nuestros libros, por esos
besamos un Sidur, un Jumash, Mishná, Talmud y todo los libros que explican
nuestra tradición ancestral, este debe ser nuestro norte, guiar a las futuras
generaciones, al amor a la Torá y a los libros sagrados.

Su persona
será respetada por las criaturas:


Cuando una persona honra a la Torá, a los Sabios, y a sus libros,
será respetada por todos.


Mientras que todo el que desprecia a la Torá será despreciado por ellas.

Aquel que no la respeta, la gente le dará su
desprecio.


 



MISHNA 7

 

(ז) רַבִּי יִשְׁמָעֵאל בְּנוֹ
אוֹמֵר, הַחוֹשֵׂךְ עַצְמוֹ מִן הַדִּין, פּוֹרֵק מִמֶּנּוּ אֵיבָה וְגָזֵל
וּשְׁבוּעַת שָׁוְא. וְהַגַּס לִבּוֹ בְהוֹרָאָה, שׁוֹטֶה רָשָׁע וְגַס רוּחַ:


 

7.

Rabí Ishmael, su hijo, dice: quien se abstiene de
juzgar, evita el odio, el robo, y el juramento falso, quien se apresta a juzgar,
es tonto, malvado y además insolente.


 

Rabí Ishmael era el mayor de los cinco hijos de Rabí
Iosi ben Jalafta, estudió Torá de boca de su padre, y recuerda todas sus
enseñanzas. Vivió en Tzipori y fue allí donde sirvió como juez. Su conducta como
tal fue intachable.

Leamos lo que relata el Talmud: El  arrendatario del
jardín de Rabí Ishmael ben Rabí Iosé, solía traerle   un cesto lleno de uvas
cada viernes. Una vez se lo ofreció en  jueves. El  Rabino  le  preguntó.  ¿Por
qué  lo traes un día antes de lo acostumbrado?, y el hombre respondió: tengo un
proceso iniciado que ha de verse hoy, y pensé que así me ahorraría hacer el
viaje de nuevo mañana. El Rabino rechazó el cesto y se negó a juzgar la causa.
Nombró en su lugar dos Rabinos, y mientras estudiaba la causa él andaba de
arriba abajo, diciéndose: si el jardinero fuera listo podría alegar esto y esto
en su favor

A un cierto momento estaba ya a punto de hablar en
defensa del jardinero, cuando se reprimió y se dijo:  ¡ay de las almas de los
que aceptan cohecho!  Si me siento parcial sin haber como cohecho lo que me
correspondía, ¡cuánto más se sentirá el que acepta como cohecho algo que no le
corresponde!.


(Ketuvot 105 b.)


Rabí Ishmael su
hijo
de
Rabí Iose ben Jalafta dice: quien se abstiene de juzgar. El que se
abstiene de ser juez, en un lugar donde hay otros jueces, o el que aconseja a
los litigantes a llegar a un acuerdo entre ellos, porque todo juicio deja gusto
amargo y hasta odio y rencor pero después de haber escuchado sus posiciones,
tendrá que juzgarlos (Sanhedrín 6).

El juez debe cumplir con su misión a conciencia. para
que no se equivoque en su fallo.

Raba uno de los Sabios del Talmud, cuando salía al
Tribunal decía: El juez por su propia voluntad, sale hacia su muerte (puede que
se equivoque y sea castigado)  no hace la voluntad de su casa (no tiene ningún
provecho personal) y vacío vuelve a su casa y ojalá que sea su llegada igual a
su salida (quiera HaShem, que regrese a su casa limpio de pecado, como cuando
salió)  (Sanhedrín 72).


Evita el odio, el
robo, y el juramento falso

Al no juzgar, evitará que lo odien, porque el que
sale culpable odia al juez (Rabí Ovadia de Bartenura)


El robo
,
porque puede que culpe al inocente, y le habrá robado y será castigado, como
falla el Talmud: Todo juez que toma dinero de uno y se lo da a otro, no es
correcto y el Santo bendito Sea, tomará su alma (Sanhedrín 7:1)


Y el juramento
falso:

no solamente un juramento en falso que alguien puede pronunciar, con intención
de convencer al juez, sino un juramento por  la  verdad, al cual no hay
necesidad de llegar (Rabí Shimon Durán)


Quien se apresta a
juzgar
:
El juez que está seguro de sí mismo que no  se equivocará, y juzga con rapidez,
sin profundizarse en el caso, y sin aconsejarse, con otros eruditos, se
precipita a juzgar, es tonto, porque se considera inteligente, y no
estará dispuesto a reconsiderar su decisión, y malvado: porque si fuese
“Temeroso de HaShem” no se apresuraría a juzgar, sabiendo que cualquiera puede
equivocarse (Rabenu Iona de Gerondi), y además insolente  y orgulloso,
quiere demostrar a todo el mundo su fuerza y sus conocimientos (Rabenu Iona)

La Mishná trae dos conceptos que son actuales en
todos los tiempos, “La persona que está calificada para ser juez, Rabino, y
líder espiritual no podrá desatender su obligación, solo cuando conozca la
existencia de otras personalidades que pueden ocupar ese puesto, podrá colocarse
a un lado; sobre esa figura dice la “Mishná”, evita el odio, el robo y el
juramento falso, nos advierte también sobre aquellas personas que no están
preparadas para ocupar el cargo, ya que no poseen las cualidades indicadas para
juzgar a su semejante, y a pesar de eso se nombran jueces y responsables de la
generación.

Veamos la actitud de una de las grandes figuras
espiritual de la última generación.

Contó el Gran Rabino Meltzer, paz en su memoria, que
cuando le ofrecieron el puesto de Rabino de la comunidad de Slotzk, joven y sin
experiencia, se dirigió al Jafetz-Jaim, para recibir su consejo.

El anciano Rabí escuchó sus dudas, y su argumento,
¡Temo por la responsabilidad de juzgar!

¿Y que quiere usted?, le respondió, que tengamos
Rabinos que no se emocionen y teman al proferir un fallo.

El Rabino tiene que recordar a cada momento que la
Torá proviene de HaShem, y todo su esmero y dedicación al estudio tiene que
tener como meta principal alcanzar a entender la voluntad de HaShem, reflejadas
en Su Torá.

Pero si por una u otra razón, se entremezcla  en su
estudio, cualquier clase de interés y explica una halaja (ley) según su propio
entendimiento, a pesar que en su corazón “sabe” que no es verdad,
la realidad será, que está inventando una nueva Torá, y de esa forma destruirá
el Judaísmo.

Porque hemos de saber que sin
“Temor a HaShem” y buenas maneras, puede que se avergonzará a aconsejarse con
otros más expertos, o no tendrá la paciencia necesaria para profundizar en el
caso que se le presenta.

En resumen un verdadero juez,
es aquel que el “Temor a HaShem” es su brújula, y sin éste seguramente andará y
conducirá a su grey por caminos equivocados.



MISHNA 8

 

(ח) הוּא הָיָה אוֹמֵר, אַל
תְּהִי דָן יְחִידִי, שֶׁאֵין דָּן יְחִידִי אֶלָּא אֶחָד. וְאַל תֹּאמַר קַבְּלוּ
דַעְתִּי, שֶׁהֵן רַשָּׁאִין וְלֹא אָתָּה:


 

8.

También solía decir: No seas tú, un único Juez, pues
no emite juicio por si mismo, sino Uno (solo, se refiere a HaShem). ¡No digas
aceptad mi opinión, pues ellos tienen derecho a decirlo y no tú!

8.

Rabí Ishmael, hijo de Rabí Iosi, amplia lo dicho en
la “Mishná” anterior y analiza los deberes del juez para con el juicio.


No seas tu un
único Juez

El Sabio tiene que alejarse de la magistratura, y si
debe ser Juez, porque no hay otra persona competente para ocupar el puesto –
debe ser muy cuidadoso, no se apresurará a dictar el fallo, sino que analizará
cuidadosamente todos los detalles.

Dos consejos da Rabí Ishmael al Juez:

1)

¡No seas
juez único, reúne otros Sabios para formar el Tribunal! Un tribunal estará
formado mínimo por tres jueces (Rambam, Avot 3:6).

Al ser tres, discutirán el tema, y el juicio será
verdadero (Rabenu Simja).

Es de señalar que hay casos que pueden ser juzgados
por un solo juez, pero mejor hará el juez si agregara otros dos (Rabí Ovadia de
Bartenura) no porque está prohibido, sino por que es más moral y ético (Sefer
Hamaor-Rambam).

Cuando vino un caso ante Rabí Huna, trajo diez sabios
de la “casa de estudio” para que formen el Tribunal, para que llegue a cada una
“una astilla del listón”.

Si se equivocaran en el juicio, el castigo se
dividirá entre todos, y el peso no caerá todo sobre él (Sanhedrín 7:b – Rashi).

Hay otros Rabinos que se condujeron diferente:
ocurrió que Rabi Menashe de Ilya entró a su Tribunal, y encontró a un Juez que
estaba juzgando un caso, el cual debía conformarse con un tribunal compuesto por
tres jueces.

Rabí Menashe le preguntó: ¿Acaso no sabes lo que
dijeron nuestros sabios?

“No seas tú un único Juez, pues no emite juicio por
sí mismo, sino Uno?

Contestó el Rabino, con un tono de arrogancia:

¡Yo, la Guemara y el Shulján Aruj, junto somos tres!

Otra vez olvidaste, le replicó Rabí Menashe, un dicho
de nuestros Rabinos, paz en su memoria, “Las personas de alto nivel espiritual,
habitantes de Ierushalaim, no formaban parte de un Tribunal, sino sabían
quienes iban a participar en él
” (Sanhedrín 23:1)

¡De acá aprendemos que de antemano debemos tener un
completo conocimiento de la Guemara y el Shulján-Aruj, que participan contigo!


Pues no emite
juicio por sí mismo, sino Uno:

El Santo bendito
Sea, que es único en el
mundo.

No digas a
tus colegas, aceptad mi opinión:


Un segundo consejo nos proporciona Rabi Ishmael:

Siendo Juez entre jueces, no exijas que estén de
acuerdo con tu opinión, ya que esa es su decisión.

Pues ellos
tienen  derecho  a decirlo, y no tú:


ellos tienen que aceptar tu opinión, por su propia voluntad, tu
no puedes obligarlos, al aceptarlos como parte del Tribunal, deberás hacer que
todos y tú también estén de acuerdo en el fallo o dar como dice la Torá:  tras
los muchos te inclinarás (Shemot 23:2)

Ejemplos; hay muchos, he aquí uno de ellos:

El Gaon Rabí Israel Zeev Gustman, Director de la
Yeshivá de Remails – Ierushalaim fue ordenado Juez a la edad de veintidós años
por el Gaon (Sabio) Rabí Jaim Ozer Gorodzinsky, paz en su memoria, destacándose
por su gran erudición.

Y a pesar de eso cuando recibió un fallo contra él,
por un Tribunal formado por los mejores alumnos de su Yeshivá no vaciló en
acatarlo, como si hubiese sido dado por las grandes de su generación y así
sucedió.

Uno de sus alumnos más antiguos le invitó a su boda.

Rabí Israel le explicó que en esa fecha estará de
vacaciones en la ciudad de Tzfat (Safed) en la Galilea y eso queda muy lejos.

Si usted no vendrá Rabí, me causará daño, porque la
familia restará de mi valor.

Pensó el Rabí y llegó a una decisión:

¡Usted tiene sus argumentos, y yo los míos formemos
un Tribunal!

Los jueces fueron elegidos, los mejores alumnos de la
Yeshivá, todo según lo ordenado en los libros sagrados.

Rabí Israel, durante tres cuarto de hora expuso sus
argumentos, y el joven trajo también lo suyo. El Tribunal debatió el asunto y
falló.

¡El Rabí queda libre de las leyes de los hombres,
pero por la ley del cielo deberá participar en la boda!

¡Cuándo llegó el día de la boda, le propusieron
alquilar un helicóptero para facilitarle el viaje a Bnei-Brak pero el no estuvo
de acuerdo… es su obligación de recibir el fallo del Tribunal!

Durante el largo y dificultoso viaje de Tzfat  a Bnei-Brak,
su rostro resplandecía y sus labios murmuraban.

¡Este fue mi fallo!

¡Ejemplo de Juez!

 



MISHNA 9

 

(ט) רַבִּי יוֹנָתָן אוֹמֵר, כָּל
הַמְקַיֵּם אֶת הַתּוֹרָה מֵעֹנִי, סוֹפוֹ לְקַיְּמָהּ מֵעשֶׁר. וְכָל הַמְבַטֵּל
אֶת הַתּוֹרָה מֵעשֶׁר, סוֹפוֹ לְבַטְּלָהּ מֵעֹנִי:


 

9.

Rabí Ionatán dice: Todo aquel que observa la Torá
siendo pobre, acabará observándole siendo rico; más todo aquel que incumple la
Torá siendo rico, acabará por incumplirla en la pobreza.


 

Rabí Ionatán era alumno de Rabí Ishmael en esta “Mishná”
nos enseña que aunque sea pobre o rico, no se separará de la Torá.

La pobreza y también la riqueza molestan al hombre y
le impiden estudiar Torá.

Si es pobre, no tiene tiempo para el estudio, porque
tiene que correr tras el sustento.

Si es rico, no tiene tiempo, porque está ocupado en
sus negocios, Rabí Ionatán nos enseña que ningún nivel económico, deberá
perturbar nuestro contacto cotidiano con la Torá.

Ejemplos hay muchos:

Rabí Akiva y su esposa Rajel dormían en un granero, y
él juntaba el heno de sus cabellos (Ketubot 62).

Cada día traía Rabi Akiva un atado de leños  la mitad
lo vendía y costeaba sus gastos, y la otra parte le compraba vestidos (Avot de
Rabi Natán 10).

En todo ese tiempo, no cesaba de estudiar hasta que
se convirtió en Rabino de Israel y tuvo doce mil alumnos dijeron: no falleció
Rabí Akiva hasta tener mesas de plata y oro (Avot Rabi Natan idem)

Por el mérito de la Torá, se enriqueció, Sobre ricos
estudiando Torá, leemos:

Un pobre, un rico y un fatuo, se presentan ante el
Tribunal celestial..

Le preguntan al rico: ¿por qué no te has dedicado a
estudiar la Ley? Si se disculpa diciendo que era rico y alega que el cuidado de
sus bienes le daba mucho trabajo, se le dirá: ¿acaso eras más rico que Rabí
Eleazar ben Jarsom?

Rabí Eleazar ben Jarsom heredó de su padre mil
ciudades en la tierra y mil barcos en el mar, y a pesar de ello, con una talega
de cuero llena de harina a la espalda, iba errando de ciudad en ciudad y de
provincia en provincia para estudiar la Torá.  En cierta ocasión le encontraron
sus servidores, y le obligaron a trabajar  él les dijo:  “por favor, dejadme e
iré a aprender la Torá”.  Y le contestaron:  “por la vida de Rabí Eleazar ben
Jarsom, no te dejaremos ir”.


(Ioma 35b.)

Esta narración nos explica por qué este Rabino nunca
se preocupó de su inmenso patrimonio, hasta el extremo de que sus mismos criados
y servidores no le conocían.

Rabí Ionatan dice: Todo aquel que observa la Torá
siendo pobre

Acabará observándola siendo rico: en un futuro se ocupará de
la Torá, viviendo sin ninguna preocupación.

Más todo aquel que incumple la Torá siendo rico

Como está ocupado en sus múltiples ocupaciones no
encuentra tiempo libre para ocuparse del estudio de la Torá.


Acabará por
incumplirla en la pobreza

Acabará en la pobreza, y no podrá ocuparse de la Torá.

Podríamos preguntar: Hay muchas personas que observan
la Torá siendo pobres, que terminan sus días en medio de la pobreza, cosa que no
concuerda con las palabras de Rabí Ionatán.

El Rabino Alshij (Torat Moshé Behar) explica:


Ante dos clases de pruebas se topan los seres humanos, la pobreza y la riqueza.

La prueba de la pobreza, es mejor que la de la
riqueza porque  por intermedio de la pobreza los hombres adquieren la humildad y
con ésta el camino para servir a HaShem.

La riqueza, por el contrario, le da al hombre un aire
de orgullo y altanería por eso nos dice Rabi Ionatan:

Todo aquel que observa la Torá siendo pobre y por
medio de ésta, la pobreza, adquiere humildad y modestia, ameritará que si se
enriquecerá, no le arrebatarán la riqueza de la Torá.

Porque según la naturaleza de los humanos los
sufrimientos que causan la pobreza son más eficientes que los otros.

Otras clases de sufrimiento no dejan al hombre la
mente y el corazón libres para estudiar Torá, y cuando desaparecen, podrá
olvidarse de ellos, y volver al orgullo y la altanería. Pero la pobreza
enseña al hombre a ser humilde y ésta virtud no desaparecerá aunque la rueda de
la fortuna, se acuerde de él y enriquezca.

¡También en tiempos de riqueza, se acordará de los
malos tiempos, por eso dice el Tana, todo aquel que le observa, siendo pobre,
acabará, observándolo siendo rico!


  



MISHNA 10

 

(י) רַבִּי מֵאִיר אוֹמֵר, הֱוֵי
מְמַעֵט בָּעֵסֶק, וַעֲסוֹק בַּתּוֹרָה. וֶהֱוֵי שְׁפַל רוּחַ בִּפְנֵי כָל אָדָם.
וְאִם בִּטַּלְתָּ מִן הַתּוֹרָה, יֶשׁ לְךָ בְּטֵלִים הַרְבֵּה כְּנֶגְדָּךְ.
וְאִם עָמַלְתָּ בַתּוֹרָה, יֶשׁ (לוֹ) שָׂכָר הַרְבֵּה לִתֶּן לָךְ:


 

10.

Rabí Meir dice: sé parco en ocupaciones mundanas y
dedícate a la Torá, sé humilde ante todas las personas. Si desatiendes la Torá,
tendrás muchos obstáculos opuestos a ti; pero si te ocupas de la Torá, hay una
gran recompensa para serte otorgada.

 

Dijo Rabí Ajá bar Janina, El Creador del mundo tiene
claro, que no existe en la generación de Rabí Meir, un sabio de su nivel,
conocedor de la Torá y agudo en el estudio,  y si preguntas porque no reciben su
fallo te lo diré. Sus compañeros de estudio no pueden precisar sus ideas ya que
sobre lo impuro, prueba su pureza con toda clase de fuentes y argumentos y lo
que es puro, probará que es impuro de la misma manera.

Su maestro por excelencia fue Rabí Akiva, también
estudió con Rabí Ishmael, y no dejó de escuchar las enseñanzas de Elish ben
Abuia también después de que Elish abandonó el camino de la Torá y se convirtió
en “Ajer” (otro).


Después de haber abjurado el judaísmo Elishá ben Abuyá le preguntó a Rabí Meir:
¿qué significa lo que está escrito: ¿tanto esto como aquello lo hizo HaShem? El
Rabino le contestó: el Santo bendito sea, de todas las cosas que creó, creó su
contrario; por ejemplo Rabí Akivá, daba una explicación distinta.  Decía  HaShem
creó los justos y los malvados, el Edén y el Infierno. A cada individuo le están
reservadas dos partes: una en el Edén y otra en el Infierno. Cuando alguien es
digno y justo, toma en el Edén su propia parte y la de uno de sus semejantes (no
recto); si es culpable y malvado, recoge su parte y la de otro, pero en Infierno
(Jagiga 15a.)

Los Sabios dijeron: Rabí Meir encontró un fruto de
granada, su interior comió y su cáscara tiró (Idem, 2).


Rabí Meir dice: sé
parco en ocupaciones mundanas:

Trata de ocuparte lo menos posible en lo referente a
tu sustento, para así ganar tiempo para estudiar Torá y dedícate a la Torá:
claro que las personas deben trabajar, para subsistir y mantener a la familia
(también sin eso no podrá estudiar porque…).


¡Si no tendrá para comer, como podrá dedicarse a la Torá, pero Rabí Meir nos
previene que no nos olvidemos de lo importante que es el estudio de la Torá! a
veces al dedicarnos sin límites a nuestros quehaceres, no encontramos el tiempo
para dedicarnos a la Torá.

¡Hagamos el tiempo para el estudio … porque lo hay,
y solo depende de nosotros!


Sé humilde ante
todas las personas.

Aunque tengas amplios conocimientos de Torá, no te
llenes de orgullo… sé humilde, has de estar preparado para aprender de otros,
aunque pienses que son menos que tú.

La persona que se vanagloria de sus conocimientos, y
que está a un nivel superior a los demás, prueba a voces, que no estudió
bastante.

El Sabio no proclama a cada momento, su sabiduría.
Su sabiduría se verá reflejada en  sus actos y su comportamiento.


Si desatiendes la
Torá tendrás muchos obstáculos opuestos a ti.

Si no te ocupas de la Torá, al terminar tu trabajo,
alegando cansancio u otros obstáculos te impedirán hacer cosas que tus haces
diariamente.

Hay personas que más de su trabajo diario no hacen,
cuando podrían dedicar parte de su tiempo libre para ampliar sus conocimientos
judaicos y así reforzar su identidad. Dice la “Mishná” no creas que si
desatiendes la Torá, descansarás al contrario,  otras cosas saldrán de
imprevisto que te molestarán y te impedirán realizar toda clase de programas que
tú organizaste.


Pero si te ocupas
de la Torá, hay una gran recompensa para serte otorgada.

El Santo bendito sea, personalmente recompensa a los
que se ocupan de la Torá (Rabenu Iona).

Sabido es que la finalidad del hombre en su paso por
la vida terrenal es entregarse al estudio de la Torá, pero el hombre tiene
también obligaciones materiales, debe comer, beber y dormir, y en especial debe
ocuparse de su sustento. Esto no se puede negar, pero no debe desperdiciar su
tiempo más de lo necesario en el logro de esos asuntos, sino que debe ahorrar
tiempo libre para ocuparse del estudio de la Torá. De ésta manera el tiempo que
invierte en los asuntos materiales es de suma importancia, porque si no hubiese
preferido utilizarlo en Torá.  Y si es así, tiene que recibir recompensa también
por el tiempo que usó para sus necesidades corporales.

¡Al desperdiciar su tiempo libre en cosas sin
importancia no podrá exigir recompensa, porque como podrá argüir que hubiese
estudiado, si tuviese tiempo libre, cuando sus actos prueban claramente que
cuando lo tiene no estudia!!

Tendrá que recibir un castigo, al no ocuparse en
asuntos espirituales.

La Guemara cuenta (Makot 10:1) que Rabí Jasda llegó a
una edad avanzada (93 años), porque siempre estaba ocupado en cosas de Torá –
por esa razón  el ángel de la muerte no podía con él.

¿Acaso Rabí Jasda no comía, ni dormía, no se ocupaba
de otras necesidades primordiales de la vida humana?


La respuesta es simple: Toda acción estaba dedicada  a la Torá. También cuando
comía, su intención era estar sano y fuerte para concentrarse en el estudio,
todos sus actos eran Torá.



MISHNA 11

 

(יא) רַבִּי אֱלִיעֶזֶר בֶּן
יַעֲקֹב אוֹמֵר, הָעוֹשֶׂה מִצִוָה אַחַת, קוֹנֶה לוֹ פְרַקְלִיט אֶחָד. וְהָעוֹבֵר
עֲבֵרָה אַחַת, קוֹנֶה לוֹ קַטֵּיגוֹר אֶחָד. תְּשׁוּבָה וּמַעֲשִׂים טוֹבִים,
כִּתְרִיס בִּפְנֵי הַפֻּרְעָנוּת. רַבִּי יוֹחָנָן הַסַּנְדְּלָר אוֹמֵר, כָּל
כְּנֵסִיָּה שֶׁהִיא לְשֵׁם שָׁמַיִם, סוֹפָהּ לְהִתְקַיֵּם. וְשֶׁאֵינָהּ לְשֵׁם
שָׁמַיִם, אֵין סוֹפָה לְהִתְקַיֵּם:


 

11.

 Rabí Eliezer ben Iaakov dice: quien cumple un
precepto, adquiere un defensor, (más) quien comete un pecado, obtiene un
acusador, arrepentimiento y buenas acciones son buenos como coraza contra el
castigo.


Rabí Iojanan  Hasandlar, el zapatero dice: Toda
reunión dedicada al nombre del Señor, su fin será permanecer, pero si no está
dedicada al Señor, no perdurará.

 

Rabí Eliezer hijo de Iaakov, era alumno de Rabí Akiva,
en el Tratado Ierushalmi leemos:

Un no vidente llegó a la ciudad donde habitaba Rabí
Iaakov, éste se sentó a su lado, y los habitantes del  lugar dijeron: Si no
fuese una persona importante el Rabino no se hubiese sentado a su lado, le
brindaron toda la ayuda que necesitaba.

El hombre en cuestión les preguntó: ¡que mérito
tengo, gracias a él ustedes me apoyan!

Vimos que Rabí Iaakov ben Eliezer se sentó a tu lado.

El ciego, elevó sus ojos al cielo y dijo:

Tu, Rabí, hiciste un favor a quien es visto y – no
ve.


El que ve y no es
visto
,
¡reciba tu oración y beneficio!

En nuestra “Mishná” nos enseña que cada “Mitzvá” que
hacemos crea un  abogado defensor y cada  pecado, un fiscal acusador
(final del Tratado de Pea).


Rabí Iojanan Hasandlar, llamándose así, por la profesión que ejercía, hay
quienes opinan que “Sandlar” era el nombre de su ciudad natal, (Alejandría de
Egipto). También él era alumno de Rabí Akiva.


Rabí Eliezer hijo
de Iaakov dice: quien cumple un precepto adquiere un defensor

Aquel que cumple una “mitzva” (precepto) adquiere un
defensor en el “Día del juicio”  ante HaShem  después de su muerte. Todos los
preceptos que una persona hace en este mundo, vienen y atestiguan en el mundo
venidero (Avoda Zará 2:1)


(Más), quien
comete un pecado, obtiene un acusador


Al hacer malas acciones (averot), estos vendrán y lo acusarán.

Puede que digas, que hoy si tengo un solo acusador.
¡Si tengo tantos defensores!

Así contesta, El Jafetz Jaim, en su comentario al
“Tratado de Avot”.

Un comerciante pidió prestado dinero de mucha agente
y al final, fue a la quiebra. Los acreedores trataron de salvar su dinero y
tomaron mercaderías y otros bienes que le vinieron a mano,  había quienes debían
cobrar 1.000 ó 500 y he aquí que entre ellos se encontraba un acreedor que debía
cobrar solamente 10 pesos.

Se dirigieron a él diciéndoles. Nosotros tratamos de
salvar nuestro dinero, hablamos de cuantiosas sumas, ¡pero tu deuda es
insignificante!

¡Mi deuda es deuda!, y como el cliente quebró.

Todos los acreedores, sin excepción ¡son iguales!

¡Y la moraleja es clara!

¡Todo el tiempo que el ser humano vive el “ángel
destructor” no puede tocarle, al morir todos vienen a cobrar lo que debe, aunque
sea el más pequeño acreedor!

Por esa razón la persona inteligente adquirirá muchos
defensores, hará buenas acciones en cantidad, y se cuidará de cometer pecados
para que en el “Olam Haba” (mundo venidero) no se avergüence.


Arrepentimiento y
buenas acciones son buenos como coraza ante el castigo.            

Cuando un hombre peca, deberá arrepentirse, pero
aunque el arrepentimiento es importante, si no hará buenas acciones, no hará
ningún efecto.

El arrepentimiento es una defensa, un escudo, por eso
está recordada en primer plano, es quien nos defiende del castigo, pero si tras
el no hay buenos actos  no tendrá ningún valor.

La fuerza de la Teshuvá (arrepentimiento) es tan
grande hasta que los “pecados” se convierten en méritos.

Cuentan que Rabí Levy Itzjak de Berditchov se dirigió
a un malvado y le dijo:

– ¡Puede que te envidie!

– En que puede el Rabí envidiarme, dijo el hombre
sorprendido.

Nuestros Sabios dijeron, expresó el Rabí, El que se
arrepiente por amor, los pecados se transforman en méritos.  Imagínate, si un
gran pecador como tú, se arrepintiera de todo corazón, sus pecados se
convertirán en méritos Cuantos preceptos (mitzvot) tendrá en su poder!

¡Sin duda alguna, el número de tus mitzvot y méritos,
serán mucho más que los míos!

¡El justo Rabí, no lo dejó hasta que el pecador hizo
Teshuvá!


Rabí Iojanan
,
el zapatero dijo: toda reunión dedicada al nombre del Señor, ha de
permanecer

Toda reunión que tiene como fin buscar la verdad y el
bien, sin intereses personales, seguro que finalizará con conclusiones positivas
y útiles para el tema y la comunidad.


Si no está
dedicada al Señor no perdurará.

Pero la reunión en la cual, cada uno de los
participantes quiere lograr su propio interés sin tomar en cuenta, los intereses
comunitarios, en ésta reunión no habrá bendición y nada se logrará.

La reunión de los sabios de Gran Asamblea, fue en
nombre del Señor (Leshem Shamaim) y la reunión de la Generación de la Dispersión
(Torre de Babel) no fue en nombre del Señor.

¿Cómo sabremos si la reunión efectuada es en nombre
del Señor?

– Si tiene continuación y seguimiento.

Cuando termina ahí, sabremos que fue estéril y sin
buenas intenciones.




MISHNA
12

 

 (יב) רַבִּי אֶלְעָזָר בֶּן
שַׁמּוּעַ אוֹמֵר, יְהִי כְבוֹד תַּלְמִידְךָ חָבִיב עָלֶיךָ כְּשֶׁלָּךְ, וּכְבוֹד
חֲבֵרְךָ כְּמוֹרָא רַבָּךְ, וּמוֹרָא רַבָּךְ כְּמוֹרָא שָׁמָיִם:



12.

Rabí Eleazar ben
Shamuá dice: Respeta tanto a tu discípulo como a ti mismo, y respeta a tu
compañero como a tu Maestro, y a tu Maestro como al Señor

 

Rabí Eleazar ben Shamuá, era alumno de Rabí Akiva.

Trae la Guemara: Dijo Rabí Iehuda Hanasí (el
príncipe)

Cuando estudiábamos Torá con Rabí Eleazar ben Shamuá,
estábamos sentados 6 personas en la superficie de una “ama” (50
centímetros), ya que tenía numerosos alumnos y estudiaban apretujados unos a
otros.

En ésta “Mishná” Rabí Eleazar nos enseña  como
hemos de tratar a nuestro alumno, compañero, o su Rabino.


Rabí Eleazar hijo
de Shamuá dice: Respeta tanto a tu discípulo como a ti mismo.

Que todos aprendan de Moshé, nuestro Maestro que le
dijo a Ieoshua.

Escoge varones para nosotros (Shmot 17:9) no dice
“para mí”
  sino “para nosotros”.


Lo puso en el mismo plano, a pesar de que Moshé era el Maestro y Ieoshua su
alumno.

¿Y de donde aprendemos que el honor de su compañero
sea como el honor de su maestro?,  porque está escrito: “Dijo Aharon a Moshé:
Por favor Mi Señor” (Bamidbar 12:11) ¿acaso Aharon no era menor que él?   (y no
tenía que llamarlo Mi Señor)  pero lo hizo su Rabino y de donde derivaron que la
reverencia que se le debe a un maestro es como la que se debe al cielo, Porque
está escrito Moshé, Mi Señor, encárelos (Bamidbar 11:28).

(Ieoshua dijo a Moshé esas palabras, porque sentía
que Aharon y Miriam le habían faltado el respeto a su maestro. Extermínalos del
mundo, porque al revelarse contra ti, como si se hubiesen revelado contra HaShem
y merecen ser muertos (Avot De Rabí Natán 27,4).


Respeta  tanto  a
tu  discípulo  como  a ti  mismo
.

Rabí Eleazar era muy meticuloso en su relación con
sus alumnos, llegaba puntualmente a la Yeshivá, (Casa de estudios), para que sus
alumnos no se molestasen en esperar. Era muy querido por sus alumnos, y eran tan
numerosos que no había lugar para sentarse (Eruvin 53a).


Respeta  a  tu  compañero  como  a  ti  mismo

Como hizo Aharon con Moshé, y así dicen nuestros
Sabios “Los Sabios de Babilonia se paraban uno en honor de otro, y rasgaban sus
vestiduras, uno en honor a otro (Baba Metziá 33:1) – como lo hace un alumno para
con su Rabí, porque siempre estudiaban en una misma casa de estudios, y uno
aprendía de otro  (Rashi).


Y  a  tu  Maestro
como  al  Señor:

Con alumnos y compañeros hay que tener un trato
honorable, mucho más con un Rabino, con este se necesita mas temor y reverencia
que honor, sobre el versículo: “Al Eterno Tu HaShem temerás” (Devarim 6:13)
explica   Rabí  Akiva: “incluye a los sabios de la Torá” (Psajim 2:2).

El Santo bendito sea equiparó el honor a los Sabios a
“Su honor”, porque al enseñar Torá y buenas acciones, llevan al hombre a
ameritar el mundo venidero (Rabí Iosef Aknin).


Rabí Eleazar nos enseña que debemos respetar a nuestro discípulo de la misma
manera que nos respetamos a nosotros mismos.

Vale la pregunta: ¿Por qué debemos hacerlo?

Porque gracias al alumno, el Rabí, aprende más,
entonces, su honor tiene que ser importante y querido como el suyo propio – como
el alumno debe honrar a su Rabino porque recibe sus influencias, e la misma
manera se comportará el alumno con su maestro.

¿Hasta dónde debe honrar el Rabí a sus alumnos?
Leamos lo relatado sobre uno de los Grandes Rabinos de nuestra generación, Rabí
Moshé Feinstein, Zal.

Rabí Natan Lumner, quien ejerció el cargo de la
Dirección de Estudios Judaicos de la Yeshivá “Tiferet Ierushalaim” discípulo de
Rabí Moshé, contaba que cuando entró a estudiar en el instituto, hacía todos los
esfuerzos para llegar a tiempo. Una mañana, se retrasó, cuando Rabí Moshé, pasó
a su lado, se detuvo un momento y le dijo:  “Te has atrasado un poco hoy –
parece ser que no pudiste llegar más temprano”  y se retiró.

Rabí Moshé quería que sus alumnos supiesen que sabía
todo lo relacionado con ellos, pero no les hacía sentir incómodos

Rabí Eleazar ben Shamua nos enseña que debemos
respetar a nuestro Rabí, como lo hacemos con HaShem.

¿Cuál es el límite? Todo lo escrito en la Torá, dice
el Saba de kalem, tiene un límite, así mismo enseñan nuestros Sabios. Una  “mikva”
debe medir 40 sea – si mide menos no es válida, ¿y porque no tiene la medida
exacta no será considerada inmersión? – pero así fijaron los sabios  y no puedes
contrariarlos. Así es el marco de  “mora Rabja”  el respeto a tu Rabí –
no desconfíes de él.

Por eso dijeron nuestros Sabios “Todo aquel que
desconfía de su Rabí, es  como si desconfiara de la Divina Providencia (Sanhedrín
110).

 


MISHNA
13

 

(יג) רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר,
הֱוֵי זָהִיר בְּתַלְמוּד, שֶׁשִּׁגְגַת תַּלְמוּד עוֹלָה זָדוֹן. רַבִּי שִׁמְעוֹן
אוֹמֵר, שְׁלשָׁה כְתָרִים הֵם, כֶּתֶר תּוֹרָה וְכֶתֶר כְּהֻנָּה וְכֶתֶר
מַלְכוּת, וְכֶתֶר שֵׁם טוֹב עוֹלֶה עַל גַּבֵּיהֶן:



13.

Rabí Iehuda dice: Se prudente en el estudio, ya que
un error en el estudio engendra presunción.


Rabí Shimón dice:  hay tres coronas:  la corona de la
Torá, la corona del sacerdocio y la corona de la realeza, más la corona de una
buena reputación está por encima de ellas.

 


Rabí Iehuda bar Ilai, alumno de Rabí Akiva estudió con su padre, alumno de
Rabino Eliezer ben Horkenus.

En su niñez estudió con Rabí Tarfón en Lod.


Entre otros fue el redactor del Sifra (Midrash Halájico) sobre el libro “Vaikra”,
según  Rabí Akiva, su maestro.

En ésta “Mishná”  nos enseña ser exactos en el
estudio de la Torá para que no lleguemos a cometer equivocaciones.


Rabí Iehuda dice:
sé prudente en el estudio
.

Deberá ser preciso en su estudio, entender el tema,
para así sacar conclusiones halájicas, y si escucha una explicación de boca de
su Rabino, hará todo lo posible para entenderlo – porque al no hacerlo, puede y
se equivoque en sus actos y en sus enseñanzas mismas y se le  considerará pecado
de presunción.

Sabido es que la naturaleza humana es lenta en el
entendimiento de la sabiduría y tiende a olvidarse pronto (Rabenu Iona de
Gerondi).

Por esa razón el “sabio”  al estudiar no se moverá de
su lugar hasta que entienda perfectamente el tema del cual se ocupa y ojalá que
su flaqueza en el estudio no lo haga equivocar en sus enseñanzas (Rabí Menajem
Hameiri).

La pregunta de fondo es quien puede ser “more
horaá”
(autoridad que dicta las leyes).


Solo una persona que ha estudiado mucho, y sabe y conoce la Torá a fondo puede
serlo. Si no, puede equivocarse y hacer que lo hagan sus alumnos.

¿Puedo yo dictar y fallar leyes?  se preguntó el Gran
Rabino Moshé Feinsteinzal, aprestándose a analizar los dos aspectos de la tan
importante pregunta.

Nuestros Sabios, paz en su memoria, explicaron el
versículo: “Numerosos son todos los que han sido muertos por ella”.

Se refiere aquel alumno que no ha llegado al nivel de
enseñanza y lo hace.  Por esta razón muchos grandes eruditos de la Torá evitaron
dictar leyes.

Pero, prosiguió el Rabino, también dijeron nuestros
Sabios que “Cada generación tiene sus guías”  y no tienes ante ti sino al juez
que vive en tus días. El dicho citado termina: fija un castigo a aquellos que
han llegado al nivel de la legislatura y no lo hacen.

El Rabino se cuestiona y dice: Acaso según esos
parámetros ¿puedo yo hacerlo? ¿Quién es el que puede considerarse como un
entendedor y conocedor de la verdad pura?.

Después de un profundo análisis, Rabí Moshé Fainstein
concluyó diciendo que al no aclarar el tema hasta la raíz peca en la esencia de
la ley, por esa razón “Rashi”  (Rabí Shlomo Itzjaki) previene a los
estudiosos de la Torá en cuanto a la seria investigación de los diferentes temas
– porque al no hacerlo, tergiversará la ley.


Testigos oculares certifican que el Rabino Fainstein estudió ciento y una veces
el Talmud, y más de setecientas veces repasó el Shulján Aruj.

¡Para vuestro conocimiento! el Talmud Babilónico
contiene 63 Tratados, 524 capítulos, 4.124 Mishnáiot, 2.046 páginas de Guemara.

Y el Shulján Aruj en sus cuatro compendios contiene
1.050 capítulos.


Rabí Shimon Bar Iojai
dice:


Hay  tres  Coronas
,
a las cuales debemos rendirles honores, los sabios que estudian Torá, los
Cohanim (sacerdotes) hijos de Aharón y los Reyes.


Leamos lo que
escribe Rambam (Maimonides) en Leyes del estudio de la Torá  3:1

1.

El
pueblo de Israel ha sido coronado con tres coronas: La de la Torá, la del
sacerdocio y la de la realeza. Aharón mereció la corona del sacerdocio, como
está escrito: “Será para él y para su simiente después de él, un pacto de
sacerdocio eterno” (Números XXV, 13).  David  mereció la corona de la realeza,
como está escrito: “Su simiente será para la eternidad, y su trono, como el sol
ante Mí” (Salmos LXXXIX, 37). La corona de la Torá, en cambio, permanece a
disposición de todo judío, como está escrito: “Moisés nos ordenó la Torá,
heredad de la congregación de Yaacov” (Deuteronomio XXXIII, 4); es decir:  el
que quiere, viene y la toma.

La corona de la Torá es más grande que las otras dos,
porque estas son importantes, según la importancia que le otorguen las personas
pero – la corona de la Torá no le faltará nada aunque no la honren.

La posición de un rey o un Cohen (sacerdote) aunque
sea el Cohen Gadol, (Gran Sacerdote en tiempos del Sagrado Templo),
depende de la importancia que se le dé.

Un Rey al cual no se le rinden, entonces no es Rey.
Pero un sabio no depende de la relación de la gente.  Él puede ser sabio, aunque
la gente lo ignore.  Sucedió más de una vez, que después de la muerte de una
persona, leyendo sus escritos fue reconocido como un gran genio.


Más la corona de
una buena reputación, está por encima de ellas.

Todas las coronas necesitan de un buen nombre (Rabenu
Iona de Gerondi). Un Rey, un sacerdote, o un erudito de la Torá que no cuidan su
buen nombre serán despreciados por las personas a pesar de poseer sus propias
coronas, si no adquirirán la corona del buen nombre, la buena reputación  de
nada valdrán las otras coronas.

 


MISHNA
14

 

(יד) רַבִּי נְהוֹרַאי אוֹמֵר,
הֱוֵי גוֹלֶה לִמְקוֹם תּוֹרָה וְאַל תֹּאמַר שֶׁהִיא תָבוֹא אַחֲרֶיךָ,
שֶׁחֲבֵרֶיךָ יְקַיְּמוּהָ בְיָדֶךָ. וְאֶל בִּינָתְךָ אַל תִּשָּׁעֵן:



14.

Rabí Nehorai dice:
Sal del lugar donde tu habitas y dirígete a un lugar de estudio, y no digas que
la Torá te seguirá, porque son tus compañeros quienes la ponen en tu mano; de tu
(propio) discernimiento  no confíes.

 

Rabí Nehorai, era  Rabí Meir, y su nombre se debía a
que alumbraba los ojos de los sabios en el estudio de la Torá.

En ésta “Mishná” enseña a los alumnos, que si no
encuentran Torá en el lugar donde viven, deberán cambiar su residencia al lugar
donde se estudia Torá.

Rabí Nehorai dice: Sal del lugar donde tu habitas
y dirigete a un lugar de estudio.


Si no hay sabios y estudiosos en tu lugar- dirígete a otro y estudia allá, y no
esperes que los eruditos de la Torá vengan a ti porque hasta que lo hagan,
habrás olvidado lo que ya aprendiste.

Para estudiar necesitas otras personas que estudien
contigo, tus preguntas, tu amigo te explica y así adquirirás conocimientos, y
así se expresaron nuestros Sabios: La Torá será adquirida, solo cuando sea
estudiada en grupo (Berajot 63).

Mucho aprendí de mis Rabinos, de mis compañeros, más
de boca de mis alumnos aprendí mucho más.

No digas, tengo mis libros, para que necesitare ir
donde el Rabino, soy inteligente y puedo profundizar en los libros, y entender
la “halaja” (ley)  – por lo escrito necesito la explicación del Rabino (Rabí
Shimón Durán).


De tu
discernimiento no confíes: (Mishle 3:5)


No pienses que no necesitas un amigo, o un Rabino, porque puedes entender todo
sin ayuda; no confíes en tu propio intelecto.

 


MISHNA
15

 

(טו) רַבִּי יַנַּאי אוֹמֵר, אֵין
בְּיָדֵינוּ לֹא מִשַּׁלְוַת הָרְשָׁעִים וְאַף לֹא מִיִּסּוּרֵי הַצַּדִּיקִים.
רַבִּי מַתְיָא בֶן חָרָשׁ אוֹמֵר, הֱוֵי מַקְדִּים בִּשְׁלוֹם כָּל אָדָם. וֶהֱוֵי
זָנָב לָאֲרָיוֹת, וְאַל תְּהִי רֹאשׁ לַשּׁוּעָלִים:



15.

Rabí Yanai dice: No está en nuestras manos (el
explicar) la felicidad de los malvados ni los sufrimientos de los justos.


Rabí Matya ben Jarash dice: Recibe en paz a toda
persona y es mejor que seas cola de león que cabeza de zorro.


 


Rabí Matya ben Jarash, alumno de Rabí Eliezer ben Horkenos y Rabí Eleazar ben
Azaria, junto a sus compañeros Rabí Iehuda ben Beterá y Rabí Janania, hermano de
Rabí Ieoshua salieron fuera de Israel y fundaron Yeshivot en diferentes países,
entre ellos en Roma (Sanhedrín 32:2).


Rabí Yanai dice:
No está en nuestras manos el explicar la felicidad de los malvados, ni los
sufrimientos de los justos.

No podemos llegar a profundizar en este tema, por que
razón al justo (Tzadik) le va mal, y al malvado (Rashá) le va bien, a pesar de
que el juicio de HaShem es  verdad nosotros no alcanzamos a entenderlo, no
tenemos una respuesta por que razón los malvados viven felices y contentos y los
justos sufren.

Esta pregunta no es nueva, y fue formulada por los
creyentes de todas las generaciones.

Moshé, nuestro Maestro preguntó a HaShem: “Hazme
saber pues tus designios” (Shmot 33:13) y así dijo Moshé: “Señor del mundo, ¿por
qué a un  justo le va bien, y a otro justo mal? ¿ Y hay malvados que todo le va
de maravillas, y los hay que van de mal en peor? (Berajot 7:1)”

Y en el libro de Kohelet pregunta el rey Shlomo:

Hay justos a quienes les sucede conforme a la obra de
los malvados, y hay malvados a quienes les sucede conforme a la obra de los
justos (8:14) y también el profeta Irmiahu exclama: ¡Por que es prosperado el
camino de los malvados! (7:1).

Para aclarar diremos que la felicidad de los malvados
y los sufrimientos de los justos en este mundo, el mundo terrenal, son lo
contrario a lo que nosotros pensamos, porque la feliz situación del malvado, no
es causa de una recompensa por sus actos, sino para  “molestar” su paz y quietud
en el “Olam-haba” (mundo venidero), y los justos no sufren porque merecen
castigo, sino para que ameriten en el mundo venidero.


Rabí Matia ben
Jarash dice: saluda en paz a toda persona.

Has de saludar a toda persona, aunque sea menor que
tú, porque eso es signo de buena educación (Rabenu Iona de Gerondi).


Leemos  en  la
Guemara.

Abayé decía: Debemos esforzarnos siempre en demostrar
temor hacia HaShem; debemos responder con dulzura, ser sufridos, aumentar la paz
con nuestros hermanos, parientes y con todas las personas en general, incluso
con el extranjero que podamos encontrar en la plaza pública, a fin de que seamos
tan amados en el cielo como agradables en este mundo y bien acogidos por los
hombres. De Raban Iojanan ben Zakai, se contaba que jamás se le había adelantado
nadie en saludarle, ni siquiera el extranjero en la plaza pública.

(Berajot17a.)

Con un pequeño acto,  “saludar a nuestro
semejante”,
nuestros sabios, paz en su memoria, pusieron a un lado un
pequeño y gran factor de molestia en la comunicación de las personas, cosa que
se puede lograr, con ese toque de atención que es el saludo.


“Saluda a toda persona”

Sobre el “Jafetz – Jaim”  relata Rabí Moshé Fraguer
en su libro  “Tzadik-Tamim” (Pág. 258)  que no quisieron trasladar sus restos
de Radin, su lugar de residencia para lo cual llegó un Rabino de los Estados
Unidos.  Los aldeanos polacos se opusieron arguyendo que por el mérito de justo
Rabí, HaShem los agració con muchos milagros.

Uno de los lugareños, entrado en años, se acercó al
Rabino y le dijo: 

Muchas cosas vi con mis propios ojos, conocí a éste
justo Rabí hace sesenta años, era de pequeña estatura y muy delgado, no se
vestía como un Rabino, sino como los judíos usaban hacerlo, siempre estaba
contento, poseía un corazón de oro, y…  siempre nos saludaba a los pobres
colonos, cuando nos veía trabajando en los campos.


Es mejor que seas
cola de león que cabeza de zorro:


Mejor conectarse con personas más sabias que uno mismo que encabezar un grupo de
menos nivel…  La razón es simple de los primeros aprenderá más, y de los
últimos restará de sus buenas maneras y conocimientos.

Y
en las palabras del Rey Shlomo: “El que anda con los Sabios será sabio, más el
compañero de los insensatos será destruido” (Mishle 13:20).



 



MISHNA 16

 

(טז) רַבִּי יַעֲקֹב אוֹמֵר,
הָעוֹלָם הַזֶּה דּוֹמֶה לַפְּרוֹזְדוֹר בִּפְנֵי הָעוֹלָם הַבָּא. הַתְקֵן
עַצְמְךָ בַפְּרוֹזְדוֹר, כְּדֵי שֶׁתִּכָּנֵס לַטְּרַקְלִין:



16.

Rabí Iaakov dice: Este mundo se parece a una
antecámara si se le compara con el otro mundo; prepárate en la antecámara para
entrar en el salón.

 


Rabí Iaakov Korshaí, maestro de Rabí Iehuda Hanasí, el príncipe, nos enseña en
ésta “Mishná” el rol que ocupa el mundo terrenal, este es solamente una
antecámara en el cual nos preparamos, por intermedio del cumplimiento de las
mitzvot (preceptos) y buenas acciones para la vida eterna, en el mundo por venir
(Olam Habá).


Rabí Iaakov dice:
Este mundo se parece a una antecámara si se la compara con el otro mundo.

Este mundo es una antesala, por la cual pasan gente
hacia el mundo venidero, y es el lugar donde se adquieren méritos para entrar al
mundo por venir.

Cuéntese que un hombre muy pudiente, llegó de
Inglaterra para visitar al Jafetz-Jaim, cuando vio al Gran Rabino que vivía en
una situación muy pobre, una casa amueblada con muebles muy viejos y
deteriorados se llevó una gran decepción.

– Rabí, yo pensé que una autoridad como usted, quien
es recibido por importantes funcionarios del gobierno, vive en un departamento
bien instalado pero ¡fíjese Rabí en que lugar vive!

– ¿Que quiere usted decir sobre mis muebles?
¿dónde están  los suyos?

–  Yo tengo muebles de muy buena calidad, esté usted
seguro, Rabi pero ahora estoy de paso.

– Yo también estoy de paso, mi querido amigo, por esa
razón no tengo buenos muebles, contestó el Jafetz Jaim, con una sonrisa.


Prepárate  en  la
antecámara  para  entrar  al  salón

Toda persona debe ordenar sus cosas en la antecámara,
para estar preparado para entrar al salón – porque si no lo hará simplemente no
entrará por ningún lado (Rabí Iosef Iaabetz).

¿Cómo tiene que prepararse una persona para entrar al
salón?

Todos sabemos que HaShem  creó el mundo, el cual está
compuesto por el “mundo terrenal” (Olam hazé)  y el “mundo venidero” (Olam Habá).

La mayoría de las personas prefieren los asuntos
terrenales, la razón es obvia, el mundo terrenal es corpóreo, se lo puede palpar
con las manos, y por esa razón está cercano a los hombres de carne y hueso.


Preguntemos
:
¿Acaso podemos deleitarnos de las cosas mundanas sin límite alguno?

En las generaciones anteriores había una fe completa
en HaShem.

El modismo “Baruj HaShem” (bendito HaShem)
estaba en boca de toda persona, y en nuestros días…


El ser humano debe  “sentir”  que el Santo bendito sea creó el Mundo, y todo
deleite o satisfacción que nos embarga es como un préstamo que se nos otorgó. Y
al ser así, nos convertimos en deudores y hemos de dar algo en su cambio. Así
citan nuestros Sabios del Talmud  “Todo el que se deleita de este mundo sin
previa bendición, como si robara al Santo bendito sea (Berajot 35:2).

¿Cuál es el pago? La bendición que  recitará, el
estudio de la Torá, y la observancia de los preceptos. Hay quienes piensan que
HaShem se olvida de sus acciones, o Le es indiferente – ¡sufren una gran
equivocación!

Hemos de saber que HaShem nos observa y todo acto
hasta el más pequeño está siempre en Su memoria y tiene en cuenta todas nuestras
deudas y tarde o temprano tendremos que retribuirlas. Prepárate en la
antecámara; en éste mundo estudiando Torá y llevando una plena vida judía.

¿Por qué? para entrar en el Salón no como un deudor,
sino como aquel que pagó todas sus deudas.

 


MISHNA
17

 

(יז) הוּא הָיָה אוֹמֵר, יָפָה
שָׁעָה אַחַת בִּתְשׁוּבָה וּמַעֲשִׂים טוֹבִים בָּעוֹלָם הַזֶּה, מִכָּל חַיֵּי
הַעוֹלָם הַבָּא. וְיָפָה שָׁעָה אַחַת שֶׁל קוֹרַת רוּחַ בָּעוֹלָם הַבָּא, מִכָּל
חַיֵּי הָעוֹלָם הַזֶּה:




17.

(también) solía decir: más hermosa
es una hora de arrepentimiento y buenas obras en éste mundo que toda la vida en
el otro mundo.


Más hermosa es una hora de placer
en el mundo por venir que toda la vida en éste.


Rabí  Iaakov ben Korshai, continúa el tema de la “Mishná” anterior, delineando
las diferencias entre el “Olam Hazé” (mundo terrenal) y el “Olam Habá” (mundo
por venir).

Este mundo es el mundo de los actos, solo acá podemos
“arreglar” nuestra situación, por intermedio del cumplimiento de las mitzvot,
solo en el mundo terrenal podemos “hacer”  Teshuvá (contrición).

El “Olam Habá” (mundo por venir) es donde
recibiremos la recompensa por las buenas acciones realizadas y a este mundo
venimos ya preparados, y según como  estemos así seremos retribuidos.

(También) solía decir: “más hermosa es
una hora de arrepentimiento y buenas acciones en éste mundo que toda la vida  en
el otro  mundo”.

Un solo momento en éste mundo tiene un gran valor ya
que podemos hacer Teshuvá (contrición) y mejorar nuestra situación espiritual.

En el mundo por venir no podemos arreglar nada ya que
según lo que somos al llegar nos darán bien o  para mal.

Leamos lo que escribe Rabí Eliahu Dessler en su obra

monumental  “Mijtav  Me Eliahu”  (1-pág. 4-5)


Nuestros Rabinos han dicho: “Una hora de satisfacción en el mundo por venir es
mejor que toda la vida de este mundo”. Este también es un dicho que requiere
análisis si hemos de comprender todo su significado. ¿Que es lo que se quiere
dar a entender con “una hora de satisfacción”? ¿y qué es  “toda la vida de este
mundo”?.

Me propongo revelar aquí algo que aprendí de mí
venerado maestro e instructor, el  Rabí Tzvi Hirsch Braude, de bendita memoria.
Él explicaba  “toda la vida de este mundo” como sigue:

Todos sabemos que la vida es una bendición mixta:  en
el curso de una vida todos tenemos cierto grado de alegría y felicidad. Reunamos
estas horas y minutos  diseminados de placer y gozo de toda una vida y
concentrémoslos en un minuto; tendremos una experiencia extremadamente intensa
de gozo.

Reunamos ahora todas las horas de placer
experimentadas por todos los amigos y conocidos de una persona a través de su
vida e imaginemos que podemos concentrarlas en ese mismo minuto de la vida de
esa persona; la intensidad de tal experiencia estaría seguramente más allá de
toda descripción.

Vayamos más adelante y concentremos en ese mismo
minuto toda la felicidad y gozo experimentados por toda la gente en esta ciudad
a través de todas sus vidas.  Más aún: añadamos toda la felicidad de toda la
gente en todas las ciudades de ese país y de cada país; es decir todo lo que sea
placentero y agradable en todo mundo durante toda una generación; sumémoslo
todo, concentrémoslo todo en un minuto y désemoslo a una persona. Sin embargo
esto aún no sería   “toda la vida de este mundo”.  Toda la felicidad de este
mundo se alcanza solamente si sumamos toda la felicidad experimentada por todas
las generaciones de hombres desde el principio de la creación hasta el final del
tiempo.  Si hubiésemos de tomar todo esto todas las buenas cosas de este mundo
sin ninguna excepción y se lo diésemos todo a una persona de una vez, hubiéramos
entonces alcanzado un grado de felicidad mundana que con seguridad sería
imposible de superar.

No obstante “la satisfacción en el mundo por venir”
la supera.  ¿Y qué es lo que se quiere dar a entender con este  breve lapso de
satisfacción en el mundo por venir?  Mi venerado suegro, el Rabí Najum Velvel
Sieff solía explicar que esto se refiere al grado más bajo posible e imaginable
de satisfacción, algo así como la satisfacción que siente un hombre pobre que
pasa por la cocina de una mansión en donde se prepara un banquete y puede al
menos gozar del aroma de la comida. Así, en el mundo por venir, una persona que
no merece participación en los deleites espirituales de ese mundo, pero a quien
se permite pasar por afuera y gozar del “aroma”  del mundo por venir, esto es lo
que la Mishná designa como “satisfacción en el mundo por venir” (es decir,
cierta satisfacción en ese mundo, aunque no el deleite de ese mundo mismo). Esto
representa la recompensa más pequeña posible, asignada a la más pequeña Mitzvá
imaginable (pues cada Mitzvá tiene alguna en el mundo por venir), ¡y es ésta
mínima satisfacción en el mundo espiritual la que los Rabinos dicen que no puede
igualarse con todos los gozos y placeres acumulados de este mundo desde su
principio a su fin.

Ahora debe ser perfectamente aparente por qué no
puede haber  “ninguna recompensa para una Mitzvá en este mundo”.

La razón es que no hay Mitzvá, por pequeña que sea,
cuya recompensa no sea mucho más grande que todo lo que este mundo pueda
contener  Las palabras son literalmente ciertas:

No hay en (todo) este mundo (suficiente felicidad,
gozo o recompensa capaz de ser)  la recompensa de una Mitzvá  (aún de la Mitzvá
más pequeña que uno pueda posiblemente imaginar).


Más hermosa es una
hora de placer

espiritual en mundo venidero, donde los justos se deleitan del resplandor
de la Shejina (Divina Providencia).


Que toda la vida
en el otro mundo
,
el ser humano no está falto de problemas, presiones, enfermedades en éste mundo
y son estos que le impiden ser totalmente felices, pero en el “Olam Haba”
todo será distinto; no habrá nada que impida la total felicidad  espiritual.
 

 


MISHNA
18

 

(יח) רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן
אֶלְעָזָר אוֹמֵר, אַל תְּרַצֶּה אֶת חֲבֵרְךָ בִּשְׁעַת כַּעֲסוֹ, וְאַל
תְנַחֲמֶנּוּ בְּשָׁעָה שֶׁמֵּתוֹ מֻטָּל לְפָנָיו, וְאַל תִּשְׁאַל לוֹ בִּשְׁעַת
נִדְרוֹ, וְאַל תִּשְׁתַּדֵּל לִרְאוֹתוֹ בִּשְׁעַת קַלְקָלָתוֹ:



18.

Rabí Shimon ben Eleazar dice: no intentes
tranquilizar a tu prójimo cuando está enojado, ni consolarle cuando (su
pariente) difunto yace ante él.  No le preguntes cuando está  haciendo una
promesa, ni te esfuerces en verlo cuando  va por malos caminos.

 

Rabí Shimon hijo de Rabí Eleazar, alumno de Rabí Meir
decía: “El bastón de Rabí Meir estaba en mi mano y él me enseñaba la sabiduría (Ierushalmi,
Moed Katan 3:A), fue congeneracional y compañero de Rabí Iehuda Hanasí (el
Príncipe).

En ésta “Mishná” nos enseña como comportarnos con un
compañero que está bajo presión, o en una situación especial, enojado, apenado u
otra situación parecida.


No intentes
tranquilizar a tu prójimo cuando esté enojado

Si está enojado, no te apures en tranquilizarlo
porque así aumentará su enojo, lo mismo que una poca cantidad de agua no apagará
el fuego encendido (Rabí Shimon Durán)

¿Por qué no
hacerlo?

Porque al hacerlo, en vez de tranquilizarlo lo
afligirás, le parecerá que le deshonras, como si no te importase la ofensa que
recibió, como si al hacerlo justificas a la persona que lo ofendió, como si
estuvieses de su lado, o como si lo culpas totalmente.

Y si tu amigo está furioso por todas las calamidades
que lo cubren al tratar de tranquilizarlo estás agregando más  “aceite” a la
hoguera – mejor no lo hagas.


Ni consolarle
cuando su difunto está ante él.


El no recibirá tus palabras de aliento y consuelo, ¡cómo ha de consolarse, si su
ser querido está ante él!

Cuando finalice el entierro, lo consolarás (Rabenu
Simjat)


No le preguntes
cuando está haciendo una promesa.

Sucede que una persona hace una promesa y después se
arrepiente de haberla hecho, en ese caso deberá dirigirse a un Rabino para que
le encuentre una “salida” a su promesa para anularla.

Rabi Moshé ben Maimón (Rambam) escribió un tomo
especial en su libro  “Mishné Torá”  sobre el tema denominado 
“Juramentos”
(Nedarim).


Un ejemplo:

Una persona está por contraer matrimonio pero en la
víspera de su boda tuvo un fuerte cambio de palabras con su futuro suegro.

En medio de la pelea dijo:

Prometo no casarme con la mujer que tiene como padre
a un mentiroso.

Su amigo, testigo de ésta desagradable situación,
quiso tranquilizarle y encontrar una  “salida”  a su promesa y dijo:

¿Dime si descubres que te equivocaste, y el padre de
tu novia no es un mentiroso, cumplirás tu promesa?

Furiosos dijo: ¡Ya juré!, ¡y no me casaré con ella
aunque su padre no sea un mentiroso!

Después de un tiempo, el hombre en cuestión, se
arrepintió de todo lo sucedido, y finalmente se descubrió que el padre de su
prometida no mintió.

Si su amigo no se hubiese involucrado, la condición
(de que su suegro era un mentiroso) se hubiese anulado.

Ahora, le es muy difícil al Rabino solucionar este
problema y puede, que nunca se podrá encontrar una salida legal al juramento
realizado… Bueno la hay pero muy triste; si el padre de la novia falleciera,
podrá casarse con su hija.

De éste caso hemos de aprender que no hay que tomar
ninguna actitud cuando una persona escucha a alguien hacer una promesa hasta
analizar el caso y estudiar las posibilidades de anular esa promesa o juramento.


Ni te esfuerces en
verlo cuando va por malos caminos  

No lo veas cuando efectúa una mala acción, cuando
comete algún pecado, porque… se avergonzará

En ésta situación mejor será no visitarlo por que
está prohibido avergonzar al prójimo.

Puede también que la persona recapacite y se
arrepienta de las cosas malas que hizo, y sigue a propósito, por el mal camino

Cuentan que el Jazon-Ish,  acompañado por uno de sus
alumnos fue a visitar una familia, al llegar a la entrada escuchó voces y gritos
de uno de los departamentos vecinos, parecía ser que un hombre y su esposa
discutían a viva voz.

Sin detenerse el Rabí, salió rápidamente del lugar,
después de caminar sin parar, con la intención de alejarse de la casa en
cuestión, detuvo sus pasos para descansar, su acompañante le preguntó la razón
de su actitud, a lo cual así contestó el Rabino:  Escuché, que la discusión
venía de la casa donde vive una persona que conozco personalmente, temí que me
viera, y se siente ofendido y dolorido, al saber que yo escuché lo sucedido con
su esposa. Por esa razón preferí escapar del lugar.

 


MISHNA
19

 

(יט) שְׁמוּאֵל הַקָּטָן אוֹמֵר,
(משלי כד) בִּנְפֹל אוֹיִבְיךָ אַל תִּשְׂמָח וּבִכָּשְׁלוֹ אַל יָגֵל לִבֶּךָ,
פֶּן יִרְאֶה יְיָ וְרַע בְּעֵינָיו וְהֵשִׁיב מֵעָלָיו אַפּוֹ:



19.

Samuel el pequeño dice: con la caída de tu enemigo
no-té alegres, y cuando tropiece no se regocije tu corazón, no sea que lo vea
el  Señor  y  le  parezca  mal  y aparte de él su ira (Mishle 24:17/18).


 

Leemos en el Tratado de Sanhedrín (11:1).

Los Rabinos han enseñado: “El calendario sólo puede
ser establecido por un tribunal, nombrado especialmente para llevar a cabo tal
cometido”.

Se cuenta que Rabán Gamliel ordenó: haced subir a mi
habitación a siete sabios para tal fin. Cuando el Rabino subió a su habitación,
se encontró con que había ocho personas, y entonces preguntó: ¿quién de vosotros
subió sin permiso? Samuel el Pequeño, se levantó y dijo: yo soy el que se
presentó sin autorización; pero he venido no para participar en la intercalación
del año, sino para aprender cómo se aplica esta ley en la práctica.  Raban
Gamliel le dijo:  puedes sentarte, hijo mio; sois dignos de que cada año sea
intercalado por vosotros.

Sin embargo, los sabios decidieron que el año sólo
podría ser ampliado por un tribunal especialmente nombrado para ello. Pero, a
decir verdad, no fue Samuel el Pequeño el que acudió a la reunión sin la debida
autorización, sino otra persona: pero como no quería avergonzar al compañero
culpable, se levantó él (y se acusó).

¿Por que se llamaba Shmuel Acatan? (Shmuel el
pequeño), porque era un poco menor (en importancia) que Shmuel, el profeta, y
otros opinan que su nombre se debía a que era muy humilde.


Shmuel el pequeño
dice: con la caída de tu enemigo, no-té alegres, y cuando tropiece no se
regocije tu corazón.

Shmuel acostumbraba citar estos versículos ante
aquellas personas que se contentaban al ver a personas en problemas.

La persona que fracasa, un héroe vencido en la
guerra, o un hombre pudiente que perdió su riqueza al saber que, sus enemigos se
alegran en su desgracia, su corazón y tristeza aumentarán muchas veces más, y
esto es más difícil para él, que la pérdida misma.

Le preguntaron a  Iov, ¿Cuál es el momento más
difícil que usted ha pasado? La alegría de mis enemigos al saber de mi
desgracia, contestó (Magen Avot – Rabí Shimon Durán) 

No sea que lo
vea el Señor, y le parezca mal, y aparte de él su ira.

El castigo y la alegría por el fracaso del enemigo
son demasiado fuertes, y le parezca mal, y aparte de él su ira,
entonces no le castigará más.

Cuando una persona está en desgracia no puede
soportar la idea de que otros se alegran al saber de su mal momento.

Se cuenta que un comerciante acostumbraba al perder
en un negocio, alumbrar su casa en forma especial y preparar un gran banquete,
cuando sus cercanos preguntaron la razón, les dijo: Si los comerciantes han de
saber de mi fracaso comercial, se alegrarán, y yo me pondré furioso, ahora que
organizo una gran fiesta, pensarán que gané millones y se apenarán por saberme
exitoso.

Cuando la persona se contenta con la desgracia ajena
adquiere para sí una mala cualidad, el odio a su semejante, y con el tiempo se
convertirá en un odio enfermizo, al cual no nadie podrá ponerle freno.

Shmuel el pequeño nos enseña a no odiar a
nuestros semejantes y eso es vital para la existencia de una buena sociedad.


 MISHNA
20

 

(כ) אֱלִישָׁע בֶּן אֲבוּיָה
אוֹמֵר, הַלּוֹמֵד יֶלֶד לְמָה הוּא דוֹמֶה, לִדְיוֹ כְתוּבָה עַל נְיָר חָדָשׁ.
וְהַלּוֹמֵד זָקֵן לְמָה הוּא דוֹמֶה, לִדְיוֹ כְתוּבָה עַל נְיָר מָחוּק. רַבִּי
יוֹסֵי בַר יְהוּדָה אִישׁ כְּפַר הַבַּבְלִי אוֹמֵר, הַלּוֹמֵד מִן הַקְּטַנִּים
לְמָה הוּא דוֹמֶה, לְאוֹכֵל עֲנָבִים קֵהוֹת וְשׁוֹתֶה יַיִן מִגִּתּוֹ.
וְהַלּוֹמֵד מִן הַזְּקֵנִים לְמָה הוּא דוֹמֶה, לְאוֹכֵל עֲנָבִים בְּשׁוּלוֹת
וְשׁוֹתֶה יַיִן יָשָׁן. רַבִּי אוֹמֵר, אַל תִּסְתַּכֵּל בַּקַּנְקַן, אֶלָּא
בַמֶּה שֶׁיֶּשׁ בּוֹ. יִֵשׁ קַנְקַן חָדָשׁ מָלֵא יָשָׁן, וְיָשָׁן שֶׁאֲפִלּוּ
חָדָשׁ אֵין בּוֹ:



20.

Elisha ben Abuya dice: quién aprende de niño,  ¿a qué
se parece?. A tinta (que sirvió para escribir) sobre papel nuevo.  Y quien
aprende (siendo viejo)  ¿a qué puede comparársele?.  A la tinta (con la cual se
escribió) sobre papel borrado.


Rabí Iosi ben Yehuda de Kfar Hababli dice: el que
aprende de los niños, ¿a qué se semeja?


A quien come uvas agrias y bebe vino de su lagar, y a
quien aprende de los viejos, ¿a qué se refiere? A quien come uvas maduras y bebe
vino añejo.


Rabí dice: no te
fijes en el recipiente, sino en su contenido. Hay recipientes viejos en los que
ni siquiera hay (vino nuevo).

Sobre la biografía de Elisha ben Abuya ver (Cáp. 4,
Mishná 10).

Rabí Meir tenía una estrecha relación con su maestro
Elisha ben Abuya, y tenía esperanzas de hacer que retorne al buen camino.

Leemos en el Talmud Ierushalmi (Jagigá 2:1):  Cuando
su muerte estaba ya cercana vino Rabí Meir a visitarlo y le pidió que “haga
Teshuvá” (que se arrepiente de sus malas acciones).

Le dijo: (Elisha a Rabí Meir) Y si “vuelvo” ¿me
recibirán? contestó Rabí Meir está escrito: “Haces tornar el hombre hasta “el
último momento”  y dices  “Tórnese, hijos del hombre” (Tehilim 90:3), hasta
estando destrozado y en las últimas reciben su arrepentimiento.

Entonces Elisha comenzó a llorar y así falleció.

Rabí Meir se alegró, parece ser que mi Rabí entregó
su alma en medio de la Teshuvá (arrepentimiento).


Elisha ben Abuya
dice: quien aprende de niño  el que aprende Torá siendo niño. ¿a qué se parece?

a tinta sobre papel nuevo. 

El papel siendo nuevo, absorbe la tinta y nunca se
borrará, lo que se estudia de niño nunca se borrará de la mente.


Y el que estudia
de viejo, siendo ya de edad avanzada, ¿a qué se parece? a  tinta  sobre  papel
borrado.

  Al escribir sobre un papel borrado, lo escrito se
verá confuso y no legible, y fácilmente se borrará, lo mismo sucede con la
persona que estudia siendo ya viejo, no lo podrá asimilar y si lo logra, lo
olvidará rápidamente.

El estudio en los años jóvenes se asemeja al que
trabaja sobre piedra, mientras que el que estudia siendo ya viejo se asemeja a
aquel que trabaja sobre arena (su existencia es limitada) (Rabí Menajem Hameiri).


¿El que aprende de
los niños a que se asemeja? A quien come uvas agrias y bebe vino de su lagar

La sabiduría de los niños, está mezclada con un
sinfín de dudas (Rabí Ovadia de Bartenura), y por eso su estudio no está todavía
formado.


¿Y a quién aprende
de los viejos a que se parece? A quien come uvas maduras y bebe vino añejo.

Su gusto es bueno y su vino es agradable al paladar,
de la misma manera los conocimientos adquiridos por los ancianos tienen forma y
contenido.

El mejor alumno es el joven.

Y el mejor maestro es el mayor de edad.

(Rabí Shimshon Refael Hirsh)

Cabe destacar que hubo grandes Rabinos que empezaron
a estudiar siendo ya de mediana edad. Rabí Akiva tenía cuarenta años, cuando
comenzó a estudiar.

La historia judía nos enseña que hombres de edad muy
avanzada continúan creando grandes obras, Moshé nuestro Maestro, tenía 80 años
cuando los hijos de Israel, salieron de Egipto.

Rabí Akiva tenía 80 años cuando lideró a su pueblo
como el dirigente espiritual de la Rebelión de Bar-Kojva y como éstos muchos
otros.

Pero, es indiscutible, que mejor será que se comienza
a estudiar siendo jóvenes, cuando envejecen, su sabiduría aumenta (Shabat 112:2)
no por los conocimientos acumulados, sino por la experiencia adquirida que da
profundidad a los conocimientos.

He aquí ejemplos de estudiosos de la Torá que a
temprana edad llegaron a escribir obras fundamentales sobre temas judíos.


Rabí Shabetay
Cohen

Autor del comentario  “Shaj sobre  Iore-dea (una de
las partes del Shulján-Aruj), finalizó su obra a la edad de 23 años.

El  Razá: autor del “Maor” escribió su
obra a la edad de 19 años.

El Sabio Rabí  “Maaram Shir” falleció a la
edad de 36 años, y hasta entonces alcanzó a escribir comentarios sobre todo el
Talmud, y como estos hay miles de ejemplos más.


Una vez dijo Rabí Eliahu Lapián:

Hace treinta y cinco años  estudié  todo el “Shas”
(63 Tratados del Talmud), menos dos Tratados  Zbajim y Menajot, y ahora a los
setenta años, trato de completarlo, ¿y cuáles son los logros?


Lo que estudié entonces, recuerdo y lo que estudio, ahora no logro recordar


Rabí dice: no te
fijes en el recipiente sino en su contenido

Rabí Iehuda, el príncipe, no mires la parte externa
del recipiente


Si no en su
contenido
:
Rabí Iehuda, discrepa con Rabí Iosi bar Iehuda diciendo que como hay un
recipiente nuevo, lleno de vino añejo, asi hay jóvenes que su gusto y contenido
es semejante al del sabio de edad mayor y hay de estos ancianos de muchos menor
conocimientos que los jóvenes (Rabí Ovadia de Bartenura).


Según Rabí, no hay que dejarse llevar por la apariencia exterior, hay un joven
que es sabio y hay viejos que son tontos y si es así, ¡mejor es el joven!

Ejemplos: Rabí Eleazar ben Azaria fue nombrado
Presidente el Sanhedrín a la edad de 18 años (Se hizo un milagro y le crecieron
18 filas blancas en su barba para que la gente lo respetase (Berajot 28:1).

Rabí Moshé ben Maimón (Rambam) escribió un libro
sobre filosofía a la edad de 16 años y comenzó su comentario sobre Pirke Avot (Hamaor)
a la edad de 23 años.

El Rama (Rabí Moshé Iserlish) fue nombrado Rabino de
Cracov a la edad de 18 años y como éstos muchos ejemplos más.




MISHNA
21

 


(כא) רַבִּי אֶלְעָזָר
הַקַּפָּר אוֹמֵר, הַקִּנְאָה וְהַתַּאֲוָה וְהַכָּבוֹד מוֹצִיאִין אֶת הָאָדָם מִן
הָעוֹלָם:



21.

Rabí Eleazar Hakapar dice: La envidia, la codicia, y
la búsqueda de honores sacan al hombre del mundo.

21.

Rabí Eleazar Hakapar, contemporáneo de Rabí Iehuda,
el príncipe, un hombre muy importante, solía decir: “No seas como el marco
superior de la puerta, a donde la mano del hombre no puede llegar, sino se como
el umbral, al cual todos pisan si el edificio será destruido, el único que
quedará será… el umbral…

( Avot de Rabi Natan 26) 


Rabí Eleazar
Hakapar  dice:  La envidia  


Envidia
.
¡Es lo que uno tiene cuando ve a su compañero enriquecerse, o cosechar éxitos
tras éxitos y… se avergüenza por no haberlo logrado!

y la codiciadeseo, es porque se ve
atraído por toda clase de veleidades hasta perder su alma y su cuerpo. (Rabenu
Bejaie)


Y la  ambición

y búsqueda de honores dijeron nuestros sabios: Todo aquel que se escapa de la
grandeza, ésta lo persigue (Eruvin 13).

Rabí Moshé Raíz, alumno del “Saba de Nobardok”
contaba: “En la ciudad de  Kobna  falleció uno de los más ricos y
honorables ciudadanos que se vino a menos, y no tenía ni para comer

Los que lo acompañaron hasta su última morada
acongojados por la muerte del señor decían: ¡El hombre murió de hambre!

Al oírlos Rabí Israel Salanter exclamó:

El hombre no murió de hambre sino por causa de “Kavod”
(búsqueda de honor) y de orgullo

Si hubiese entendido su situación, pediría ayuda, y
no se hubiese muerto de hambre.

¡El honor lo sacó del mundo!


Sacan  al  hombre  del  mundo

La envidia, la codicia y el honor son tan peligrosas,
que se pegan al hombre, y lo acompañan hasta la muerte, al tener esas
cualidades perderá su mundo y saldrá de él.


Pero hay una clase de envidia que es positiva.

Aquel que envidia a su amigo porque es más
inteligente que él, que estudia como él, pero sus logros son superiores a los
suyos.  Sobre  esto dijeron nuestros Sabios: La envidia de los escribas
(Sabios), aumenta la sabiduría también ésto se llama envidia, a pesar de que es
positiva, el que envidia a su compañero por ésta razón hará todo lo posible para
ser como él.

Un grupo de ricos comerciantes de cereales se
apersonaron ante el justo Rabí David de Talna pidiendo su consejo y bendición.
El año pasado era un año de sequía, y los cereales subieron de precio, pensaron
que también éste año se cotizarían a alto precio por eso no quisieron vender al
comienzo de año, pero los precios siguieron bajando,  y pueden perder un
dineral.

Les contestó el Rabí: quién dio sustento y comida a
los pobres en la sequía, ¡dará también a los ricos en un año de abundancia!

Hay gente que se olvida que el mundo no fue creado
solamente para “su provecho”. Hay entre ellos que no piensen ayudar a otros,
sino que están dispuestos a hacer daño a otros aunque sea por una pequeña
ganancia.

La envidia, la codicia y los honores sacan al hombre
del mundo ¿a dónde?

Hay quienes explican que pierden el Olam Haba (mundo
venidero). Rashi.

Hay quienes  opinan que acortan los días de los seres
humanos.

 


MISHNA
22

 

(כב) הוּא הָיָה אוֹמֵר,
הַיִּלּוֹדִים לָמוּת, וְהַמֵּתִים לְהֵחָיוֹת, וְהַחַיִּים לִדּוֹן. לֵידַע
לְהוֹדִיעַ וּלְהִוָּדַע שֶׁהוּא אֵל, הוּא הַיּוֹצֵר, הוּא הַבּוֹרֵא, הוּא
הַמֵּבִין, הוּא הַדַּיָּן, הוּא עֵד, הוּא בַּעַל דִּין, וְהוּא עָתִיד לָדוּן.
בָּרוּךְ הוּא, שֶׁאֵין לְפָנָיו לֹא עַוְלָה וְלֹא שִׁכְחָה וְלֹא מַשּׂוֹא פָנִים
וְלֹא מִקַּח שׁוֹחַד, שֶׁהַכֹּל שֶׁלּוֹ. וְדַע שֶׁהַכֹּל לְפִי הַחֶשְׁבּוֹן.
וְאַל יַבְטִיחֲךָ יִצְרֶךָ שֶׁהַשְּׁאוֹל בֵּית מָנוֹס לָךְ, שֶׁעַל כָּרְחֲךָ
אַתָּה נוֹצָר, (וְעַל כָּרְחֲךָ אַתָּה נוֹלָד), וְעַל כָּרְחֲךָ אַתָּה חַי,
וְעַל כָרְחֲךָ אַתָּה מֵת, וְעַל כָּרְחֲךָ אַתָּה עָתִיד לִתֵּן דִּין
וְחֶשְׁבּוֹן לִפְנֵי מֶלֶךְ מַלְכֵי הַמְּלָכִים הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא:


 


22.

(También) solía decir: Los nacidos
habrán de morir y los muertos (volverán) a vivir, los vivos habrán de ser
juzgados conocerán, proclamarán y darán a conocer que Él es HaShem, el Hacedor,
el Creador.


El es quien comprende . El es el juez , el testigo
,el demandante.  Él en el futuro juzgará.  Bendito Él es quien comprende. Él es
el juez, el testigo, el sea.



Ante El no hay injusticia, ni olvido, ni preferencias, y no acepta cohecho. Has
de saber que todo se hace según la cuenta (depende de nuestras acciones).  No te
asegura tu instinto que el sepulcro sea un refugio para ti, ya que sin tu
voluntad fuiste hecho, sin quererlo, tu naciste, a pesar tuyo vives, y a pesar
tuyo morirás, y pese a ti, en el futuro, habrás de dar cuenta (de

tus actos) ante un rey, Rey de Reyes el Santo – bendito sea
El autor de esta  “Mishná”  Rabí Eleazar Hakapar previene al ser humano
diciéndoles que deberá rendir cuentas por sus actos y por eso mejor hará en
ordenar su acto y hacer Teshuvá (introspección). Solía decir: Rabí Eleazar bar
Kapará


Los nacidos habrán
de morir

los seres vivientes, morirán, pero vendrá un día, en el cual los muertos
volverán a vivir.


Los vivos habrán de ser juzgados

cada uno tendrá su juicio ante HaShem


Conocerán
:
por sí mismo


proclamarán
:
a otros


Y darán a conocer
:
para que sea claro y comprensible para todos los seres humanos.


Estos conceptos deberán aprender y enseñarlos a otros y reforzarlos en nuestra
mente.

1.

Que Él es HaShem.

Fuerte, celoso y vengador, es Uno, todo fue creado por Él, el mundo entero debe
cumplir sus mandamientos y Él en su tiempo, juzgará a todos.

2.

Él  es  quien
comprende.

Todas las acciones de los hombres, antes de ser realizadas.

3.

Él es el juez.

De todo lo existente, el testigo, porque sabe todo lo que hace el hombre.

4.

Él  es  el
demandante
.
Que  lleva el hombre a juicio. HaShem tiene un triple rol, lo que no sucede con
el aparato judicial de los seres humanos que al ocupar esas funciones un ser de
carne y hueso el juicio seguramente no será justo, pero HaShem ocupa esos cargos
y Su juicio es verdadero y justo  porque…

5.

Ante  Él  no  hay
injusticia,  ni olvido, ni  preferencias, ni cohecho

No hay sospecha alguna en el Juez celestial, ya que
todo le pertenece.

El no hará diferencias entre pobres y ricos, no
tomará ninguna clase de soborno.

Recompensará por el cumplimiento de un precepto y
castigará por cada pecado realizado.


¿Sobre qué bases
juzgará a los humanos?


Has de saber que
todo se hace según la cuenta.

Se tendrá en cuenta el comportamiento de cada ser
humano, las buenas acciones y también las malas serán tomadas en cuenta.

También los sufrimientos serán tomados en cuenta
cuando presentemos cuentas ante el Tribunal Celestial.

Y así se cuenta sobre el Jafetz-Jaim:

El Sabio Rabí acostumbraba dar una clase los sábados
por la tarde.Una vez entre otras se expresó diciendo que lo que la gente piensa
sobre la viva descripción del  Infierno  que está minuciosamente
delineada en el libro “Rehist-Jojma” es una exageración – es una gran
equivocación


Todo eso es una real verdad.

Entre los oyentes se encontraba uno de sus mejores
alumnos que al escuchar las palabras del Rabino comenzó a temblar y sufrió un
pequeño ataque al corazón que puso en peligro su vida.

Pasó un tiempo, y con la ayuda de HaShem, mejoró.

Después de levantarse de su lecho de enfermo visitó
al Rabino y éste volvió a decir que todo lo escrito en aquel libro era verdad y
agregó:

Lamento no haber agregado algo más, si lo hubiese
hecho no te hubieses enfermado, y es lo siguiente: “Si el hombre supiese que los
sufrimientos en éste mundo restan los sufrimientos en el “Gheenam” (infierno)
allá en el  “Olam Habá”  (mundo por venir) no dudaría en recibir sobre sí los
sufrimientos de Yob (Iov).

Aprendiendo a recibir castigos y sufrimientos en éste
mundo, deberá estar feliz, porque nos redimirán de todo castigo en el mundo por
venir.


No te asegure tu
instinto, que el sepulcro sea un refugio para ti

No pienses que después de muerto, no hay juicio ni
castigo  ¡lo hay! serás juzgado y castigado, por los pecados que cometiste, ¿Por
qué? …

Ya que sin tu voluntad fuiste
hecho

El hombre nace, vive y muere sin que se le pregunte,
todo está en las manos de HaShem; como nació  sin que se le pregunte su opinión
así deberá presentarse a juicio, aunque no quiera hacerlo. ¡No hay escape! Todo
está en manos de HaShem.

___

Capítulo 5



PIRKEI AVOT



“TRATADO DE LOS PRINCIPIOS”


Capítulo  5

Mishna 1


Mishna 2

Mishna 3

Mishna 4

Mishna 5

Mishna 6

Mishna 7

Mishna 8

Mishna 9

Mishna 10

Mishna 11

Mishna 12

Mishna 13

Mishna 14

Mishna 15

Mishna 16

Mishna 17

Mishna 18
Mishna 19 Mishna 20

Michna 21

Mishna 22

 



MISHNA  1

 

(א) בַּעֲשָׂרָה מַאֲמָרוֹת
נִבְרָא הָעוֹלָם. וּמַה תַּלְמוּד לוֹמַר, וַהֲלֹא בְמַאֲמָר אֶחָד יָכוֹל
לְהִבָּרְאוֹת, אֶלָּא לְהִפָּרַע מִן הָרְשָׁעִים שֶׁמְּאַבְּדִין אֶת הָעוֹלָם
שֶׁנִּבְרָא בַּעֲשָׂרָה מַאֲמָרוֹת, וְלִתֵּן שָׂכָר טוֹב לַצַּדִּיקִים
שֶׁמְּקַיְּמִין אֶת הָעוֹלָם שֶׁנִּבְרָא בַּעֲשָׂרָה מַאֲמָרוֹת:

 

1.

Con Diez palabras fue creado
el mundo ¿Por qué no dice con una palabra, podría haber sido creado?, pero para
castigar a los malvados que hacen perecer el mundo, fue creado con diez
palabras, y para dar buena recompensa a los justos que mantienen al mundo que
fue creado con diez palabras.

 

Este capítulo trae “Mishnaiot”,
ordenadas según el orden de los números que aparecen en ellas.

Las Mishnáiot (1,2,3,4,5-6)
comienzan con la palabra  Diez

El número (7 y la 8) con la
palabra  Siete

Las  “Mishnáiot”
(11,12,13,14,15) con: Cuatro

La  (16,17,18,19) con la
palabra Todo

La razón es simple: El orden
detallado en este capítulo ayuda a recordar mejor las “Mishnáiot”


Con  diez  palabras  fue
creado  el  mundo.

Nueve veces está escrito en
el capítulo que detalla la Creación “Vaiomer Elokim” (dijo  HaShem).

El primer versículo que
comienza con  “Breshit bará” (Al principio creó), es considerado palabra de
HaShem (Rabí Ovadia de Bartenura)


¿Qué nos enseña?
,
¿Porqué no creó HaShem el mundo con una sola palabra?

Para enseñarnos que el mundo
no fue creado de una sola vez, sino por medio de diez palabras.

Aunque HaShem podía haber
creado Su mundo de una sola vez diciendo: ¡Dijo HaShem, que sea el cielo y la
tierra, que haya luz y cielo!


Pero
,
viene la Torá a relatarnos que el mundo fue creado por medio de diez palabras,
para enseñarnos la importancia del mundo en el cual vivimos


Para castigar a los malvados
que hacen perecer al mundo, que fue creado en diez palabras.

Los
malvados con sus malas acciones peligran la existencia del mundo y sus
habitantes


Y para dar buena recompensa a
los justos que mantienen al mundo que fue creado con diez palabras.

los justos al hacer buenas
acciones, justifican la existencia del mundo

Así leemos en Avot de Rabí
Natan: “Para enseñarte que todo aquel que observa una mitzva (precepto)  es como
si reforzara con sus manos todo este mundo que fue creado con diez palabras”.

Y todo aquel que infringe la
ley, cometiendo un pecado, profanando el sábado, y todo aquel que hace perder un
alma de Israel; es considerado como si echó a perder el mundo que fue creado con
diez palabras (31).

Al leer nuevamente la “Mishná”
nos preguntamos: Es lógico y justo que para recompensar a los justos creó HaShem
el mundo con diez palabras pero ¿por qué HaShem que es justo y compasivo no
juzgará y castigará a los malvados que hacen perecer en el mundo que fue creado
en una sola palabra?

Rabí Eliahu Lapian nos
explica con este ejemplo:

El reloj, como es sabido,
está compuesto por muchas piezas, cuando una de ellas sufre un desperfecto, el
reloj deja de funcionar.

Pero, así también resulta
fácil de componerlo, y al hacerlo vuelve el reloj a funcionar.

Ahora bien, ¿qué sucedería si
el reloj estuviera compuesto de una sola pieza?

Toda descompostura, por más
pequeña que sea, haría efecto en el funcionamiento general del reloj, y no
habría la posibilidad de repararlo, la salida sería construirlo nuevamente.

Proyectemos el reloj a
nuestro ambiente.

Los “Sabios del mundo”,
definen al ser humano como un “pequeño mundo”, compuesto de polvo de la tierra,
– la materia física – junto a la “Neshama”, alma espiritual, cuyo origen
proviene de  bajo el “sillón de HaShem Itbaraj” (D-s bendito).

Así es en el “macro – mundo”
Es de carne y hueso, y así vemos el cuerpo del mundo, pero su raíz y  base es el
“mundo espiritual”; el cual nosotros de carne y sangre no podemos ver y
concebirlo, y éste es el “Olam-Haba”, el mundo por venir.

Los malvados, con sus actos y
pecados puede dañar éste “mundo material” pero el Mundo Superior, Espiritual,
por causa de sus acciones, se daña mucho más.

Por esa razón, si el mundo
hubiese sido creado con una sola palabra, el pecado podría traer una destrucción
mayor, y por ende el castigo sería a su acorde, y no podría ser perdonado. Al
ser creado el mundo con diez palabras, el pecador daña solo una parte
del mundo, y puede hacer “Tikún (arreglar lo dañado) y pagar su deuda con su
castigo.

La creación del mundo con
diez palabras
es un acto de merced y compasión para limpiar el pecado, y así
reconstruir lo dañado.






MISHNA  2

 

(ב) עֲשָׂרָה דוֹרוֹת מֵאָדָם
וְעַד נֹחַ, לְהוֹדִיעַ כַּמָּה אֶרֶךְ אַפַּיִם לְפָנָיו, שֶׁכָּל הַדּוֹרוֹת
הָיוּ מַכְעִיסִין וּבָאִין עַד שֶׁהֵבִיא עֲלֵיהֶם אֶת מֵי הַמַּבּוּל. עֲשָׂרָה
דוֹרוֹת מִנֹּחַ וְעַד אַבְרָהָם, לְהוֹדִיעַ כַּמָּה אֶרֶךְ אַפַּיִם לְפָנָיו,
שֶׁכָּל הַדּוֹרוֹת הָיוּ מַכְעִיסִין וּבָאִין, עַד שֶׁבָּא אַבְרָהָם וְקִבֵּל
(עָלָיו) שְׂכַר כֻּלָּם:

 

2.

Diez generaciones (se
sucedieron) de Adam a Noaj, para dar a conocer cuanto es la paciencia del Señor,
pues todas (éstas) generaciones le fueron irritando hasta que descargó sobre
ellas las aguas del diluvio.


Diez generaciones (vivieron)
de Noaj a Abraham, para mostrar cuan paciente es el Señor, pues todas (estas)
generaciones le irritaron hasta que vino Abraham, nuestro padre, y recibió la
recompensa de todas ellas.


 

Esta “Mishná” nos enseña la
finalidad de los relatos bíblicos.


Diez generaciones

(se sucedieron) de Adam a Noaj.

Adam, Shet, Enosh, Keinan,
Mahalalel, Iered, Janoj, Metushelaj, Lemej, Noaj.


Para dar a conocer, cuanto es
la paciencia del Señor pues todas las generaciones le fueron irritando
,
como está escrito: Y vio HaShem, que era grande la maldad del hombre en la
tierra (Breshit 6:5), pero esperó a los malvados y no los castigó, por si se
arrepienten y vuelven al buen camino (Rashi), HaShem no trajo el diluvio de
inmediato.

Leamos en el libro Breshit:
y dijo HaShem a Noaj: El fin de toda carne ha llegado delante de Mí ….

“Haz para ti un arca de
madera (Idem: 13-14) y en Rashi: Si HaShem posee tantos caminos para
salvar a sus criaturas ¿por qué hubo de molestar a Noaj con esta construcción?,
para que la gente de su generación lo viera ocupado en ésta labor durante ciento
veinte años y le preguntaran: que es lo que estás haciendo, entonces él les
respondería  “HaShem se dispone a traer un diluvio sobre el mundo”   y ellos al
oír tal cosa, quizás se arrepentirán

Cuando HaShem vio que nada
les ayudaba a recapacitar, ni la labor de Noaj, aún así no decidió perderlos
para siempre y les dio otra oportunidad y fue la lluvia sobre la tierra (Idem,
7:12), y más adelante en el versículo 17, leemos  “Y fue el diluvio
cuarenta días sobre la tierra  ¿por qué habla primero sobre lluvia y después
sobre diluvio? Al principio HaShem mandó una lluvia “liviana” para que
recapaciten y hagan “Teshuvá” y cuando no lo hicieron, las lluvias se
volvieron diluvio.

1656 años esperó HaShem, una
y otra vez les dio oportunidad a la humanidad para que se salve de la
destrucción, y como vio que le irritaron con su corrupción, finalmente les trajo
el diluvio.


Hasta que descargó sobre
ellos las aguas del diluvio

HaShem tiene compasión por
sus criaturas, pero no por siempre. Cuando vio que no recapacitaron les trajo el
diluvio.

Así sucedió en muchos de los
capítulos de nuestra historia.


Rabí Iona de Gerondi
,
que vivió en España, (siglo XII) escribe: Así debes pensar sobre nuestro exilio
en los países de los romanos (se refiere a los cristianos) y no digas cuantos
días y años ya pasaron de la desaparición del imperio romano y todavía estamos
en el exilio.

Tanta paciencia les tiene.
Haz de saber que al final les dará su merecido y nos salvará y redimirá, porque
es grande en Su paciencia, pero en el final de los días recordará los pecados de
esas generaciones.


Diez generaciones de Noaj a
Abraham:

Shem, Arpajshad, Eber, Peleg,
Reú, Serug, Najor, Teraj y Abraham (Breshit c.11)


Para mostrar cual paciente es
el Señor, pues todas estas generaciones le irritaron

Todas esas generaciones
servían a la idolatría y a pesar de eso HaShem no los destruyó como hizo con la
generación del diluvio, porque si así hubiese sido, Teraj hubiese fallecido y
Abraham no hubiese nacido (Rabí Iosef Iaabetz).

Dieron un ejemplo, a aquella
persona que odiaba las uvas, y se propuso a destruir el árbol de la viña,
pero… gustaba del buen vino y por eso no  destruyó  el viñedo.

HaShem podía destruir el
mundo por causa de los malvados pero Él, que mira constantemente hasta el fin de
las generaciones sabe que los “malvados”  saldrán hombres justos.

A eso se debe Su gran
paciencia y con esta reconocemos Su gran sabiduría.

En la historia judía
conocemos a Tzadikim (justos) descendiente de malvados, entre ellos Nebuzaradan,
que era un converso.

Los hijos de Sisra estudiaron
Torá en Ierushalaim.

Los hijos de Sanjeriv
enseñaron Torá.

Rut, la moavita, salió de
Eglón, rey de Moav..

Onkelos era el sobrino del
emperador romano, Tito el malvado.

Rabí Meir, descendiente de
Nerón el emperador romano.

Rabí Akiva, descendiente de
Sisra.


Hasta que vino

Abraham, nuestro padre, y recibió la recompensa de todas ellas.

La recompensa que hubiesen
recibido, al hacer Teshuvá (arrepentimiento) (Rashi).

Podemos preguntar, por que
recibió Abraham la recompensa de todas las generaciones ¡Qué le den su
recompensa y nada más!.

Cada momento, día, y año,
cada generación conlleva consigo su revelación. Cada generación tiene su propio
carácter y experiencia. La generación de Jizkiau, la de Rabí Iehuda bar Ilay y
como éstas muchas otras.

Todas las revelaciones de la
existencia del mundo están ya prevista de antemano, desde la creación hasta el
fin de las generaciones. Como también fue fijado el lugar de cada “Neshama”, su
función dentro del orden de los sucesos, como así los medios que necesitarán
para cumplir su cometido.

Y cada uno de nosotros,
tenemos que elegir si cumplirá, o no su misión.

Sucede que a veces ocurre un
giro en el proceso de las revelaciones de una o varias generaciones, y en ese
tiempo, hay posibilidad que una persona reciba una gran abundancia del “Mazal”
superior que cambie su “Mazal” particular, de un lado a su extremo y eso
fue lo que pasó con Abraham, el patriarca.

Abraham nació con el nombre
“Abram”
, porque tenía una función ser “Ab-aram”, el padre espiritual
de los habitantes de Aram-Naharaim (Mesopotamia) y en éste contexto no
engendraría hijos. Pero él vivió al final de las diez generaciones que
irritaron al Señor
, y siendo así se generó un cambio en el desarrollo de las
revelaciones de todo el mundo.  Y Abraham eligió ser el primero en descubrir la
fe pura en HaShem, bendito sea y enseñar el camino a los hombres de su
generación, a pesar de todo lo sucedido durante las diez generaciones. Y así
ameritó recibir la “recompensa de todos” Abraham descubrió lo que debían
descubrir todas las generaciones anteriores. Abraham se convirtió en “Ab-hamón
Goym”
, el padre de muchos pueblos y de él se desprende la meta de toda la
Creación su “Mazal” cambió, Abraham tendrá hijos, que serán voceros del
ideal hacia el “Tikún general”, y la venida del Meshiaj.



MISHNA  3

 

(ג) עֲשָׂרָה נִסְיוֹנוֹת
נִתְנַסָּה אַבְרָהָם אָבִינוּ עָלָיו הַשָּׁלוֹם וְעָמַד בְּכֻלָּם, לְהוֹדִיעַ
כַּמָּה חִבָּתוֹ שֶׁל אַבְרָהָם אָבִינוּ עָלָיו הַשָּׁלוֹם:

 

3.

Diez veces puso a prueba a
Abraham, nuestro padre, y resistió a todas ellas para dar a conocer, cuan
(grande era) el amor de Abraham, nuestro padre.

 


Diez veces, puso a prueba a
Abraham, nuestro padre

Rabí Moshé Ben Maimón (Rambam)
enumera las pruebas:


1) 

La salida de su tierra natal.

1)

El hambre de la tierra de Kenaan.

2)

Sara, su esposa, fue llevada a la casa del Faraón.

3)

La guerra con los cuatro reyes.

4)

Tomó como esposa a Hagar, ya que no tuvo hijos de Sará, cosa que lo apenó.

5)

La circuncisión a su vejez.

6)

Sara fue llevada a la casa de Abimelej.

7)

Su divorcio de Hagar después de que nació Ishmael.

8)

El alejamiento de su hijo Ishmael.

9)

El sacrificio de Itzjak.

Y ¿por qué fue probado en
diez pruebas – ¿no más y no menos? – porque con “diez palabras fue creado el
mundo” (Rabenu Simja) para enseñarte que el mundo existe por su mérito (Rashí).

Sabía, HaShem, que sus hijos
lo probarían diez veces, en el desierto como está escrito: “Y me probaron ya
diez veces y no han escuchado mi voz” (Bamidbar 14:22) – y adelanto el remedio a
la enfermedad (Pirkei Rabí Eliezer).

Hay personas que aman a su
mujer más que a sus cuerpos y los hay… que prefieren sus cuerpos a su mujer,
hay quien aman a sus hijos más que a todo, hay quienes eligen al dinero y a sus
bienes materiales por sobre todo… y Abraham, el patriarca, pasó por todas y
resistió a todas ellas (Rabí Iosef Iaabetz).

En ésta Mishná, agrega la
palabra “abinu” (nuestro padre) a Abraham, en la anterior lo cita “Abraham”
a secas. ¿Cuál es la razón?

Explica Rabí Jaim de Volozin
en su libro “Ruaj-Jaim”

Dice el Rey Shlomo en su
libro Mishle (Proverbios):

El justo anda en su
integridad, sus hijos son benditos después de él (20:7)

El justo, al adquirir
cualidades y realizar premisas, aunque a costo de mucho esfuerzo, hará que lo
logrado por él se convierta en un comportamiento natural, para sus hijos y
nuestra historia los prueba.

Muchos de nuestros hermanos
judíos, que parecían simples personas, entregaron sus vidas en aras del “Kidush-HaShem”
(nombre del Señor), por la observancia de los preceptos, por defender con sus
vidas el ideal judío.

¿De donde recibieron el
valor?

De Abraham, nuestro
patriarca, que entregó su vida al ser tirado al horno de fuego en “Ur-Casdim”
por su fe.

Todas las diez pruebas
aplanaron el camino.

Y si una persona se levanta
una mañana con el deseo de dejar la diáspora y vivir en Israel, es de la prueba
que pasó con Abraham cuando dejó su tierra natal, por mandato de HaShem, para ir
a Eretz-Israel, y como ésta todas las otras pruebas.


Y resistió a todas ellas:

A pesar de sus sufrimientos, no dudó de HaShem, y pasó todas las pruebas.

Dijo Rabí Akiva: Todo lo que
hace el Santo bendito sea, es para bien (Berajot 61)

Todo el que quiere resistir
ante las pruebas que se le presentan, debe armarse de “amor a la Torá” y las
mitzvot (preceptos), todo el que tiene amor, tiene voluntad, Abraham no dudó de
HaShem, porque lo amaba, y el amor a HaShem le dio fuerza.


Para dar a conocer, cuán
grande era el amor de Abraham, nuestro padre
.

Cuán grande era el amor de
Abraham, nuestro padre a HaShem y cuán grande era el amor de HaShem a nuestro
padre Abraham.





MISHNA  4

 

(ד) עֲשָׂרָה נִסִּים נַעֲשׂוּ
לַאֲבוֹתֵינוּ בְמִצְרַיִם וַעֲשָׂרָה עַל הַיָּם. (עֶשֶׂר מַכּוֹת הֵבִיא
הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא עַל הַמִּצְרִיִּים בְּמִצְרַיִם וְעֶשֶׂר עַל הַיָּם).
עֲשָׂרָה נִסְיוֹנוֹת נִסּוּ אֲבוֹתֵינוּ אֶת הַמָּקוֹם בָּרוּךְ הוּא בַמִּדְבָּר,
שֶׁנֶּאֱמַר (במדבר יד), וַיְנַסּוּ אֹתִי זֶה עֶשֶׂר פְּעָמִים וְלֹא שָׁמְעוּ
בְּקוֹלִי:

 

4.

Diez milagros fueron hechos
para nuestros antepasados en Egipto y (otros) diez junto al mar.


Diez plagas envió el Santo
bendito sea, contra los egipcios y (otras) diez, junto al mar.


Diez veces, pusieron a
prueba, nuestros antepasados al Santo bendito sea, en el desierto, según está
escrito y tentaron me éstas diez veces y no oyeron mi voz (Bamidbar 14:22)

 


Diez milagros fueron hechos
para nuestros antepasados en Egipto

HaShem los salvó por medio de
las diez plagas con las cuales fueron golpeados los egipcios Según la razón y la
lógica, las plagas debían golpear a egipcios e israelitas por igual, ya que los
dos pueblos habitaban esa tierra pero el Santo bendito sea, diferenció a los dos
pueblos. (Rabenu Bejaie) las diez plagas fueron: Sangre, Ranas, Piojos, Bestias,
Peste, Ulceras, Granizo, Langosta, Oscuridad y Muerte de los primogénitos.


 


Y  (otros) diez, junto al mar

Así trae el Midrash: Cuando
llegaron nuestros padres junto al mar, les dijo Moshé, nuestro Maestro:
Levántense y crucen.

Le dijeron: no lo haremos
hasta que el mar se convierta en agujeros (secos), como dice el profeta
“Traspasas con sus mismas lanzas a los jefes de los guerreros” (Habakuk 3:14)

Les dijo, ¡ahora crucen!

Le dijeron: No pasaremos
hasta que el mar se vuelva un valle como está escrito

Golpeó el mar, y el mar se
volvió un valle:

Partió el mar, y dejó a ellos
pasar (Tehilim 78:13) y como desciende el ganado a un valle (Isheiahu 63:14)

Les dijo Moshé, ¡crucen el
mar!

Le dijeron: no pasaremos
hasta que se vuelva partes como está escrito: “Al que dividió el Mar Rojo en
partes” (Tehilim 136:13)

– ¡Les dijo Moshé, ahora
crucen!

Les dijeron: no pasaremos
hasta que las aguas se conviertan en materia.

Tomó  Moshé su bastón, golpeó
el mar, y se convirtió en barro, como está escrito: “Tu marchas sobre el mar con
tus caballos (a través) del oleaje, de las grandes aguas (Habakuk 3:15)

Les dijo Moshé: ¡Ahora
crucen!

Le dijeron: no pasaremos
hasta que el barro no se convierta en desierto

Tomó, Moshé, su bastón y
golpeó el mar, como cita el versículo, “y los hizo pasar,  por  los  abismos,
como  por  tierra  seca” (Tehilim 106:9)

Les dijo Moshé:  ¡crucen el
mar¡

Le dijeron: no cruzaremos
hasta que se convierta en hendidores.

Moshé tomó su bastón y golpeó
el mar: como está  escrito: “Tu hendiste el mar, con tu potencia (Tehilim 74:13)

Les dijo Moshé: ¡ahora
crucen!

Le dijeron: no cruzaremos
hasta que el mar se convierta en roca.

Moshé tomó su bastón y golpeó
el mar: como está escrito: Quebrantaste las cabezas de los monstruos de las
aguas (Idem13)

Les dijo: ¡Ahora crucen!

No pasaremos el mar, hasta
que se convierta en tierra seca.

Tomó Moshé el bastón y golpeó
el mar y así leemos:

Volvió el mar en tierra seca
(Idem, 66:6) y los hijos de Israel anduvieron en seco por el medio del mar (Shmot
14:29)

Les dijo Moshé: ¡ahora
crucen!

No pasaremos hasta que se
vean muros

Tomó Moshé su bastón y golpeó
el mar: y así leemos: Teniendo las aguas por muro a su diestra y a su siniestra
(Idem)

Les dijo Moshé:  ¡Ahora
crucen el mar!

No pasaremos hasta que se
vuelvan odres

Tomó Moshé su bastón y golpeó
el mar, como está escrito: “detuvierónse las corrientes como un montón – odres”
(Idem 15:8)

Y de las odres, salían aceite
y miel a las bocas de los niños… Hay quienes dicen que manaba agua viva del
mar y bebían… y las nubes desde arriba los cubrían para que el sol, no los
dañe y de esta manera pasó el pueblo de Israel para que no sufran en la travesía
del mar (Avot de Rabí Cáp. 33)


Diez veces pusieron a prueba,
nuestros antepasados al Santo bendito sea, en el desierto, según está escrito y
tentaron me estas diez veces y no oyeron mi voz

(Bamidbar 14.22)

Estas  son:

1)

En el Mar Rojo cuando
dijeron:
Y
dijeron a Moshé: ¿Acaso por no haber sepulturas en Egipto, nos trajiste acá para
morir en el desierto?  (Shmot 14:11)

2)

En Mará:

Y murmuró el pueblo contra Moshé diciendo: que beberemos (Idem 15:24)

3)

En el desierto de Sin:

Y les dijeron los hijos de Israel: Ojalá hubiéramos muerto a manos del Señor, en
tierra de Egipto, cuando estábamos sentados junto a la olla de carne (Idem:163)


4-5) Con el maná:

Pero aconteció en día séptimo que salieron algunos del pueblo para recogerlo y
no lo hallaron Este 10 (Idem:27). Mas no escucharon a Moshé pues algunos dejaron
de ello hasta la mañana, y se llenó de gusanos y hedió (Idem:20)

6)

En Refidim:

Y el pueblo altercó con Moshé, diciendo “Dadnos agua para que bebamos” (Idem,
17:2)

7)

En el “becerro de oro”: Reuniéndose el pueblo alrededor de Aharon y le
dijeron: “Levántate y haznos un D-s” (32:1).

8)

En “Tab-era”  “Más sucedió que el pueblo, empezó a lamentarse (Bamidbar
11:1).

9)

En  ” Kibrot Hataavá “ y la chusma (que de Egipto venía en medio) del
pueblo, se dejó llevar de una codicia vehemente… y dijeron: ¿quién nos dará de
comer carne? (Idem 11:4)

10)

Cuando el asunto de los
exploradores

Y  tentaron me éstas diez
veces y no oyeron mi voz (Bamidbar 14:22) (Según el comentario de Rambam)

Preguntó una persona al
Rabino Aharon Iosef Baksht

¿Por qué HaShem no nos
muestra milagros como lo hizo con nuestros ancestros, al salir de Egipto?

Le contestó lo siguiente:
Cuando un niño de temprana edad, comienza a caminar, sus piernas, débiles por sí
lo hacen caer y tropezar pues no está seguro de poder caminar para que no caiga,
su padre deberá darle su apoyo. Después de un tiempo ya más crecido deberá
esforzarse para poder caminar solo; ya el padre no lo sostendrá, lo dejará
arreglarse solo. Lo mismo con respecto a los milagros. Cuando Israel salió de
Egipto, eran como un pequeño bebé que no tiene fuerzas suficientes, para caminar
solo, no tenían de quien aprender los caminos de la fe, había entonces necesidad
de mostrarles milagros, para implantarles la fe en HaShem. Pero después de que
les otorgó la Torá, tenían que aprender fe de ella y no,  de los
milagros.               






MISHNA  5

 

(ה) עֲשָׂרָה נִסִּים נַעֲשׂו
לַאֲבוֹתֵינוּ בְּבֵית הַמִּקְדָּשׁ. לֹא הִפִּילָה אִשָּׁה מֵרֵיחַ בְּשַׂר
הַקֹּדֶשׁ, וְלֹא הִסְרִיחַ בְּשַׂר הַקֹּדֶשׁ מֵעוֹלָם, וְלֹא נִרְאָה זְבוּב
בְּבֵית הַמִּטְבְּחַיִם, וְלֹא אֵרַע קֶרִי לְכֹהֵן גָּדוֹל בְּיוֹם
הַכִּפּוּרִים, וְלֹא כִבּוּ גְשָׁמִים אֵשׁ שֶׁל עֲצֵי הַמַּעֲרָכָה, וְלֹא
נָצְחָה הָרוּחַ אֶת עַמּוּד הֶעָשָׁן, וְלֹא נִמְצָא פְסוּל בָּעֹמֶר וּבִשְׁתֵּי
הַלֶּחֶם וּבְלֶחֶם הַפָּנִים, עוֹמְדִים צְפוּפִים וּמִשְׁתַּחֲוִים רְוָחִים,
וְלֹא הִזִּיק נָחָשׁ וְעַקְרָב בִּירוּשָׁלַיִם מֵעוֹלָם, וְלֹא אָמַר אָדָם
לַחֲבֵרוֹ צַר לִי הַמָּקוֹם שֶׁאָלִין בִּירוּשָׁלַיִם:

 

5.

Diez milagros fueron obrados
en favor de nuestros antepasados en el Templo, no abortó (ninguna) mujer por el
olor de la carne sagrada, ni se pudrió jamás la carne sagrada, ni (jamás) se vio
una mosca en el matadero, ni estuvo sujeto a polución nocturna, el Sumo
Sacerdote en el día de Kipur, no apagaron las lluvias el fuego de maderas de la
hoguera; no pudo el viento con la columna de humo, no se halló vicio  en el Omer
ni en los dos panes, y con el pan de la proposición, permanecieron en pie,
apretados pero se prosternaban ampliamente.


No mordió serpiente ni
escorpión (a nadie) en Jerusalén jamás, ni ninguna persona le dijo a su prójimo:
estrecho para mí es el lugar para que pernocte en Jerusalén.


 


Diez milagros:

Esta  “Mishná”  nos enseña sobre los milagros que se hicieron en el “Sagrado
Templo” en el proceso de las ofrendas, con aquellos que se ocupaban en el culto,
en el Templo y sus alrededores. (Rabí Iosef Ibn Aknin)  todo esto viene a
resaltar la importancia del Sagrado Templo y de Ierushalaim.

El común denominador de estos
milagros es la parte negativa.

El milagro fue que no abortó
ninguna mujer por el olor de la carne….  que no se corrompió la carne…. etc.

Acá hay una gran enseñanza.
Los seres humanos estamos acostumbrados a agradecer y alabar a HaShem por toda
la bondad que nos otorga, o cuando nos salvamos de una pena o desgracia que nos
cayó encima pero, cuando nada malo se nos cruza en nuestro camino, no sentimos
obligación alguna en agradecer y alabar al Altísimo.

Debemos agradecer y alabar a
HaShem por los milagros negativos de la misma manera que lo hacemos cuando nos
agracia con un milagro en acción.

David, el rey salmista así lo
hacía dirigiéndose a HaShem:“Tú eres mi escondedero, de la angustia me
guardarás, con cánticos de liberación me rodearás” (Tehilim 32:7) y explica el
Rabí HaAlshij: “Tú HaShem, me proteges de toda desgracia, y me guardas para que
esta no me ataque, también por esto cantaré y alabaré a HaShem como si me
hubiese salvado de una misma pena”.

 

 


No abortó (ninguna) mujer,
por el olor de la carne sagrada

En el Templo solían cocinar y
asar carne, las ofrendas mismas, y la carne para los  “Cohanim”, ésta carne
estaba prohibida para otras personas, sabido es que si una mujer encinta huele
el olor de la comida, y desea comerla, deben darle a comer, aunque sea un día de
ayuno (Tratado de Iome 82:1).

Y si no comerán los dos (la
madre y el feto) y si no lo hace los dos están en peligro (Rashi) Por lo tanto
le darán también de la carne sagrada.

El milagro que obró en el
Templo, fue que el Santo bendito sea cuidaba que las mujeres no abortasen por
aquellos olores.


Ni se pudrió jamás  la carne
sagrada:

Cuando venía mucha gente a
ofrendar sus sacrificios, los Cohanim no podían terminar toda la inmensa
cantidad de carne.

…”Cuando no podían ofrendar
todo esa misma noche… lo colocaban arriba del altar y allí se quedaba la carne
dos o tres días hasta que se desocupaban (los Cohanim) para ofrendarlas… y se
obraba un milagro y no se podría (Rashi) no nos olvidemos que el clima de
Eretz Israel es muy cálido (especialmente en verano) (Rabí Iosef Najmías)


Ni (jamás) se vio una mosca
en el matadero

No muy lejos del altar, había
un lugar llamado “el matadero”, habían allá veinticuatro anillos fijos en el
suelo (de tierra), y en ellos se colocaban las cabezas de los animales cuando la
faena, una vez cada guardia, había veinticuatro guardias de sacerdotes.

Ocho columnas cortas y en
cada una había un gancho en el cual colgaban la carne y sacaban el cuero. En ese
lugar había ocho mesas de mármol donde se lavaban las entrañas y menudencias…
y el milagro fue que no se veía ninguna mosca (Rabí Shimon Durán).


Ni estuvo  sujeto  a polución
nocturna el Sumo Sacerdote en el día de Kipur

Si hubiese sucedido, estaría
descalificado para el oficio de la mañana de Iom Hakipurim, y deberá  ser
reemplazado, Por esa razón nombraban siempre un segundo, y sucedió con Rabí
Ishmael hijo de Kimjit Cohen-Gadol (Gran Sacerdote) quien salió a hablar con un
ministro y un poco de la saliva del ministro, tocó sus ropas lo impurificó y su
hermano lo reemplazó (Avot de Rabí Natan 25:5)


No apagaron las lluvias, el
fuego de maderas de la hoguera

El altar estaba situado en la
“azara”  en el patio del Templo y era un lugar descubierto y a pesar de
eso, y de llover a cántaros, sobre el fuego no lo apagaban.

HaShem podía hacer que no
lloviese sobre el lugar del Templo y el altar de todas maneras no cambió las
leyes de la naturaleza. Para enseñarnos que si una persona sirve a HaShem, no lo
interrumpirá aunque se encuentre ante toda clase de inconvenientes; como el
fuego encendido sobre el altar, no fue nunca apagado por las lluvias.

Todo el mundo fue creado para
servir a la Torá y siendo así, todos los milagros de la Torá son parte de la
naturaleza.

Leemos en él (Tratado de
Taanit 25:1)

Era víspera de Shabat, al
atardecer, Rabí Janina, hijo de Dora vio a su hija triste.

Le dijo: Hija mía, ¿por qué
estás triste?

Contestó: el recipiente de
vinagre, se cambió y encendí vinagre en lugar de aceite en honor a Shabat.

-¡que te importa!, aquel que
dijo el aceite que enciendas, dirá al vinagre que lo haga.

– quedó encendido hasta la
hora de  “Havdala”  la oración de la despedida del Shabat (Taanit 25:1)


No pudo el viento, con la
columna de humo

Humo de los leños del altar
se elevaba a lo alto como una columna y el viento no lo desviaba, subiendo
directo al cielo (Tratado de Ioma 21:1). La “Mishná”  nos indica que si
fijaremos un tiempo para el estudio, nada nos podrá impedir que estudiemos, de
la misma manera que ni el viento, ni las lluvias pudieron con la columna de
humo.


No se halló vicio en el “Omer”
ni en los  “dos panes” ni en el “pan de proposición”

Si se hubiese encontrado en
esos tres preceptos, algo que los invalide, no había forma alguna para
arreglarlo, y no se podría observarlos como lo ordena la Torá; de aquí la
importancia del milagro.

¿Cómo puede el “Omer”
convertirse en “pasul”  contrario a Kasher?  – si un reptil lo hubiese
tocado (Rashi)


“Omer”

– es una medida de 400 cm3  y viene de la  “Cábala”

Se le debe ofrendar el 16 de
Nisan. Cosechaban esa cantidad para ofrendarlo; si se hubiese descalificado,
tendría que cortar otra cantidad igual, cosa que no podrían hacerlo porque solo
el 16 de Nisan, es el día que se debe acercar la ofrenda al Templo.


“dos panes”

(shtei halejem) se traían del “nuevo trigo”

en la fiesta de “Shavuot” y
como no se podía hornear en sábado – o día de fiesta (Iom-Tov) – se lo hacía la
víspera de la festividad; el tiempo era fijo y si se lo encontraba “pasul”
(descalificado), no se podía hacer ya nada.


Pan de proposición:

(lejem hapanim)

En los doce panes también
existía la misma ley.  Eran horneados en la víspera del sábado y colocados en
una mesa especial en el Templo, el día sábado, también aquí, si quedara “pasul”
(descalificado) el precepto quedaría sin ser cumplido.


Permanecían en pie apretados,
pero se prosternaban ampliamente.

En el tiempo de “Shalosh
regalim”
(tres festividades de peregrinaje), el Sagrado Templo estaba
repleto de gente, tanta gente había que se apretujaban unos a otros, hasta que
sus pies se levantaban del suelo y se paraban en el aire (Rabí Ovadia de
Bartenura), y a pesar de eso, cuando se prosternaban ocurría un milagro y lo
hacían ampliamente.

Entre cada uno había un
espacio de 4 “amot”  (casi 2 metros), para que uno no escuchase la
confesión de los pecados de su compañero (Idem) Rabí Jaím de Volozin aprende de
esta Mishná que todo depende de la posición que toman los hebreos, si son
arrogantes, todo les será estrecho, pero cuando se inclinaban ante HaShem,
llenos de humildad, todo les será    amplio (Ruaj-Jaim).


No mordió serpiente ni
escorpión (a nadie) en Ierushalaim

Ierushalaim protege a sus
habitantes, nadie salía dañado.


Ni mordió serpiente:

Leemos el (Tratado de Berajot
33:1) “No es la serpiente que mata, es el pecado que lo hace.

Nadie pernoctaba en
Ierushalaim siendo un pecador.

La ofrenda matinal (Tamid
hashajar) expiaba los pecados de la noche, y la ofrenda de la tarde (Ben arbaim)
expiaba los pecados del día (Midrash Raba 21:19).

También hoy día los dañinos
(animal y a veces seres humanos), no harían daño alguno, si la gente hiciese la
voluntad de HaShem (según Rabí Jaim de Volozin – “Ruaj Jaim”)

Y sobre la relación entre la
serpiente y el pecado leamos en (Berajot 33:1)

En cierto lugar había una
serpiente venenosa que dañaba a las criaturas. Vinieron y se lo comunicaron a
Rabí Janina Ben Dosa.

Les dijo:  “Muéstrenme su
cueva”.

Al llegar ahí colocó su talón
sobre el hueco de la cueva y la serpiente lo picó.  Como es sabido, cuando una
serpiente de este tipo pica a su víctima, el que primero logra llegar a una
fuente de agua es el único que sobrevive. Más a Rabí Janina Ben Dosa le fue
realizado un milagro, una fuente de agua brotó bajo sus pies y la serpiente
murió.

Luego colocó la serpiente
sobre sus hombros y la llevó hasta la casa de estudio. Al llegar allí enseñó:
“Miren, hijos, no es la serpiente lo que mata sino el pecado”.

En aquel momento se dijo:
“¡Pobre de la serpiente que se encuentra con Rabí Janina Ben Dosa!”


Ni ninguna persona le dijo a
su prójimo estrecho es para mí el lugar, para que pernocte en Ierushalaim.

Todos peregrinaban a
Ierushalaim.

Todos encontraban lugar para
dormir.

Los habitantes de la ciudad
santa recibían a los peregrinos con los brazos abiertos y amplia hospitalidad,
no cobraban por el alojamiento.

Los
visitantes querían atribuirles por su franca y dadivosa hospitalidad compraban
ofrendas de muy buena calidad, y los cueros los dejaban como regalo (Avot de
Rabí Natan).

La
santidad de Ierushalaim, y el deseo de llegar a la meta, para purificar y
elevarse espiritualmente, cada uno a su nivel, no dejaba lugar a sentimientos
egoístas, sino a una mayor entrega al servicio de HaShem y al estudio de la Torá.

 



MISHNA  6

 

(ו) עֲשָׂרָה דְבָרִים נִבְרְאוּ
בְעֶרֶב שַׁבָּת בֵּין הַשְּׁמָשׁוֹת, וְאֵלּו הֵן, פִּי הָאָרֶץ, וּפִי הַבְּאֵר,
וּפִי הָאָתוֹן, וְהַקֶּשֶׁת, וְהַמָּן, וְהַמַּטֶּה, וְהַשָּׁמִיר, וְהַכְּתָב,
וְהַמִּכְתָּב, וְהַלּוּחוֹת. וְיֵשׁ אוֹמְרִים, אַף הַמַּזִּיקִין, וקְבוּרָתוֹ
שֶׁל משֶׁה, וְאֵילוֹ שֶׁל אַבְרָהָם אָבִינוּ. וְיֵשׁ אוֹמְרִים, אַף צְבָת
בִצְבָת עֲשׂוּיָה:

 

6.

Diez cosas fueron creadas en
víspera de sábado entre dos luces; y son: la boca de la tierra, la boca del
pozo, la boca de la burra, el arco iris, el mana, el bastón de Moshé, el shamir,
la forma de las letras, la escritura y las tablas del pacto.


Hay quienes dicen: incluso
los diablos y la tumba de Moshé, y el cordero de Abraham, nuestro padre, y hay
quienes añaden; las tenazas hechas con tenazas.

 


Diez cosas fueron creadas:

Escribe Rabí Moshé Ben Maimón (Rambam), en sus “ocho capítulos”, capítulo ocho
que según la fe judía, HaShem creó al mundo en los seis primeros días y desde
entonces nada se renovó en el mundo. ”Desde la creación hasta nuestros días todo
es dirigido según reglas estipuladas de antemano”. Aquello que ha sido, es
y lo será; – y lo que se ha hecho, es lo que se volverá a hacer, pues no hay
nada nuevo bajo el sol (Kohelet 1:9).

Esto
reúne también  todos los milagros que se hicieron en el pasado, y aquellos que
se harán en un futuro.

Los seres humanos, piensan
que son nuevos pero no lo son. Todos fueron fijados en las hechuras del génesis.


Pregunta:

Si todos los milagros fueron programados en los seis días de la  creación,
¿Porque nuestra “Mishná” enumera solamente estos? Y no se menciona la
ruptura del Mar Rojo, el paso del Yarden (Jordán) el sol que se detuvo en la
época de Ieoshua Ben Num y otros.


Respuesta:

Los otros milagros fueron ya programados de antemano, cuando fueron creadas las
distintas cosas de la Creación. Por ejemplo: El segundo día, cuando Elokim
separó las aguas, fue ya fijado el milagro de la ruptura del Mar Rojo, el paso
del Yardén, para Ieoshua, (Cáp. 3), para  Eliahu el profeta, (Melajim 2:8) y
para Elisha (ídem 14).

Al ser creado el sol y la
luna en el cuarto día, fue decretado que se detengan al ordenarles Ieoshua: ¡Sol
detente en giv-on  y tu oh luna en el Valle de Ayalón! Y se detuvo el sol, y la
luna se paró, hasta que la nación se hubo vengado de sus enemigos…  (Ieoshua
10-12:13).

Podemos volver y preguntar:
¿que hay de especial en las diez cosas mencionadas en la Mishná?.

Rabí Menajem Hameiri escribe:

La existencia de nuestra
nación, su éxito y la perfección de la fe dependen de éstas diez cosas, si no
fuera por ellas, no existirían nuestra nación ni nuestra fe.

Al analizar estos milagros,
notaremos, que están relacionados con momentos decisivos y cruciales de nuestra
historia; como cuando se puso en duda la misión de Moshé, nuestro maestro,
(affaire Koraj y su congregación) ó cuando quisieron rebelarse a HaShem y volver
a  Egipto, cuando la ruptura del Mar Rojo y en los otros milagros relacionados
con la entrega de la Torá y la construcción del Santuario.


La Boca de la Tierra.

Abrió su boca en los días de Koraj; la misma fue creada en el mismo lugar
durante la creación, solo que estaba cubierta hasta ese momento (Rashi Koraj;
Bamidbar 16:32).


La Boca del Pozo.

De Miriam (Shmot 17:6) la puerta del pozo se hundió en la roca y de allí fue
donde salió agua en el desierto, y cuando Moshé golpeó la roca abrió su boca,
que fue creada antes para ese fin. (Rashi)


El Pozo.

Gracias al mérito de Miriam y ¿cómo estaba hecho? La roca tenía forma de colmena
y rodaba y acampaba, y el tabernáculo quedaba en su lugar, la roca llegaba al
patio del “Ohel – Moed” (Tienda del plazo), y los presidentes de las tribus y
decían: “Sube pozo” y subía (Midrash Raba 1:2).

Según nuestros sabios, cuando
llegaron los israelitas a Eretz Israel, el pozo de Miriam se hundió en el
“Kineret” (Mar de Tiberiades) Y una “forma de puerta de horno” el pozo de
Miriam, hay quienes dicen que el agua del pozo  cura enfermos – (Midrash Raba).


La Boca de la Burra.

Entre día y noche en ese momento habló con Bilam! (Rabí Ovadia Bartenura).


El Arco Iris.

Como señal de pacto que no habrá más diluvio “Mi arco puse en la nube, y será
para señal del pacto, entre yo y la tierra. (Breshit 9:13).


El Maná.

Que bajó a Israel durante cuarenta años.


El Bastón.

De Moshé que con el se hicieron los milagros. (Shmot 4:17).

El bastón fue creado un
viernes muy tarde, el momento entre las dos luces, fue entregado a Adam, el
primer hombre, en el Gan del Edén (Paraíso), Adam lo entrega a Janoj, Janoj a
Shem, Shem a Abraham, Abraham a Itzjak, Itzjak a Iaakov, Iaakov lo llevó a
Egipto y se lo dio a Iosef su hijo, cuando murió, todos sus bienes pasaron al
palacio del Faraón. Itro era uno de los hechiceros de Egipto, vio el bastón con
sus letras grabadas en él, lo tomó lo llevó a Midián y lo plantó en su jardín,
nadie podía acercársele, hasta que llegó Moshé, al entrar al jardín vio el
bastón, leyó lo que estaba escrito, extendió su mano, y lo tomó.

Vio Itro y dijo: este será,
en un futuro, el redentor de Israel y los sacará de Egipto.

Por esa razón, le dio su hija
Tzipora como esposa. (Pirkei de Rabí Eliahu).


El Shamir.

Es un gusano, que al pasar por medio de una roca la rompe; con él construyó el
rey Shlomo, el sagrado Templo de Ierushalaim.


La Forma de las Letras.

Que estaban grabadas en las Tablas.


La Escritura.

Se leía de los cuatro lados. (Rabí Ovadia de Bartenura).


Y Las Tablas Del Pacto.

Las primeras; como está escrito:“Y las tablas eran obras de HaShem y la
escritura era escritura de HaShem, grabada sobre las Tablas (Shmot 32:16). De
acá aprendemos que las Tablas estaban escritas y colocadas desde los seis días
de la Creación. (Avot de Rabí Natan 2) pero las segundas Tablas fueron
descalificadas por Moshé.


Hay quienes dicen, incluso
los diablos.
También
los diablos y espíritus fueron creados en la víspera de “Shabat” entre las dos
luces (bein hashmashot). ¿Para que fueron creados? ¿Para que los necesitamos?
Rabí Jaim Efraim Zaitzik, en su libro Or Jadash – Miketz: Para que por
intermedio de ellos se eleve el hombre para lograr la perfección y la pureza de
sus virtudes.

El Santo bendito sea, Hacedor
de la Creación, todo hizo con su profunda sabiduría, y sabía que la elevación de
la creación dependerá del contraste de todas las fuerzas. Tomemos un ejemplo, el
reloj, su funcionamiento se hace posible gracias a que las ruedas se mueven una
en sentido contrario de la otra, así ordenó el santo bendito sea su mundo, las
distintas fuerzas de la naturaleza (por medio de fuerzas opuestas la creación
se desarrolla).

HaShem creó varias clases
opuestas, hombre y mujer, masculino y femenino, poseedores de cualidades
contrarias, pero de éstas se forma la unión y se crea la familia y así en todos
los ámbitos.

Los polos opuestos son los
que presionan al hombre para ascender.

Otras metas tienen los
diablos y espíritus. Por su intermedio podrá el ser humano diferenciar entre el
bien y el mal, la luz se reconoce dentro de la oscuridad. Cuando las personas
vean la fuerza destructora de los diablos, sabrá alejarse de ellos, y de sus
actos.


¿Para qué fue creados los
Truenos y los Rayos?

Para apartar la obstinación
de los hombres (Berajot 5-9).


Y la Tumba de Moshé.
La Tumba donde fue
enterrado Moshé fue preparada de antemano (Rashi): “Así Moshé, siervo de Moshé,
murió allí en la tierra de Moav, por orden del Señor…y él le enterró en un
Valle en la Tierra de Moav, frente a “Bet-Peor”, y no ha sabido hombre alguno el
lugar de su sepultura hasta el día de hoy (Dbarim 34:5-6) – Tomó el Santo
bendito sea, su alma al cielo, y el mismo lo enterró. (Midrash).


Y el cordero de Abraham,
nuestro patriarca.

Guardado estaba todo el
tiempo en ese lugar.

El Pirkei de Rabí Eliezer,
trae que como el cordero estaba guardado en el “Gan-Eden”, más de dos mil años y
cuando  vino el momento, y llegó el tiempo de realizar lo que estaba preparado
desde los “seis días de la creación”; y ser ofrendado en lugar de Itzjak, se
descubrió el cordero ante los ojos de Abraham el patriarca.

Un momento antes, no fue
visto porque no llegó a tiempo.

Todo está sincronizado desde
la creación, y todo sucede a un tiempo ya fijado por HaShem.


Las Tenazas hechas con
Tenazas:
¿Qué
tiene de particular una tenaza? La tenaza no puede ser fabricada sino por
intermedio de otra herramienta. Y ¿quién hizo la primera tenaza? HaShem, nuestro
Creador Y cuando la hizo? El primer viernes entre las dos luces.


MISHNA 7

 

(ז) שִׁבְעָה דְבָרִים בַּגֹּלֶם
וְשִׁבְעָה בֶּחָכָם. חָכָם אֵינוֹ מְדַבֵּר בִּפְנֵי מִי שֶׁהוּא גָדוֹל מִמֶּנּוּ
בְּחָכְמָה וּבְמִנְיָן, וְאֵינוֹ נִכְנָס לְתוֹךְ דִּבְרֵי חֲבֵרוֹ, וְאֵינוֹ
נִבְהָל לְהָשִׁיב, שׁוֹאֵל כָּעִנְיָן וּמֵשִׁיב כַּהֲלָכָה, וְאוֹמֵר עַל
רִאשׁוֹן רִאשׁוֹן וְעַל אַחֲרוֹן אַחֲרוֹן, וְעַל מַה שֶּׁלֹּא שָׁמַע, אוֹמֵר לֹא
שָׁמַעְתִּי, וּמוֹדֶה עַל הָאֱמֶת. וְחִלּוּפֵיהֶן בַּגֹּלֶם:

 

7.

Siete cosas (Se dan) en el
estúpido (golem) y (otras) siete en el sabio.


El sabio no habla ante quien
le es superior en sabiduría o en edad; ni se entromete en medio de las palabras
de su prójimo, ni es ligero al contestar


Pregunta conforme al asunto y
responde de acuerdo a lo que se le pregunta.


Habla de lo primero. primero
y de lo último a lo último, y acerca de lo que (nunca) oyó dice: No escuche, y
acepta la verdad. Lo contrario (de estas siete cosas, se dan) se da en el
estúpido.

 

¿Qué es un golem? Es
un ser incompleto; estudió y adquirió conocimientos, posee cualidades, pero. no
son completas, todo lo tiene mezclado, se parece a un recipiente, que tiene ya
su forma, pero le falta acabado.

Nuestra Mishná, nos enseña la
diferencia entre el golem y el sabio.


Siete cosas (se dan) en el
estúpido (golem), y siete en el sabio.

Después que terminó los
asuntos bajo la cifra diez, pasó a siete (Rabí Shimón Durán).


El sabio no habla ante quien
es superior en sabiduría o en edad

Cuando el sabio se encuentra
en un lugar donde hay una persona poseedora de mayores conocimientos no habla
para demostrar lo que sabe escucha, se queda en silencio y aprende (Rabenu Iona).

Cuéntase que el “Jafetz –
Jaim” acostumbra a dar unas palabras de “musar”, (pensamientos de moral e
instrucción) todas las “noches de Shabat”.

Una vez Rabí Moshé Landinsky
entró al lugar, antes de que el anciano Rabí comenzase a hablar, este se dirigió
a él y le pidió que diga unas palabras, pero. Rabí Moshé se quedo callado.

El Jafetz – Jaim volvió a
pedirle una y otra vez, pero él siguió callado.

Un buen amigo, que estaba
sentado a su lado le dijo, si el Jafetz – Jaim, te pide tanto, ¿por qué no
hablas? – No se entra al fuego, le contestó.


Ni se entromete en medio de
las palabras de su prójimo

Lo deja hablar hasta que
termine, y después le contestará y es una buena costumbre el golem no hace así,
habla antes de escuchar (Rabenu Iona).


Ni es ligero al contestar:

No se apure en contestar,
hasta que tenga todo claro, así su respuesta será cierta y seria a la vez.


Pregunta conforme al asunto,
y responde de acuerdo a lo que se le pregunta.

Si el alumno pregunta bien
sobre el tema que se estudia, entonces el Rabino, con certeza, contestará
correctamente, pero si la pregunta no será la acertada…. (Rabí Ovadia de
Bartenura).


Habla de lo primero, primero,
primero y de lo último, a lo último.

Si le formulan dos preguntas
o más, conteste según el orden de las preguntas.

No siempre el orden de las
respuestas, coincide con el orden de las preguntas, puede que para aclarar bien
el asunto, deberá contestar a la segunda, antes de la primera. Así se comporta
una persona inteligente, lo contrario hace el estúpido (golem).


Y acerca de lo que (nunca)
oyó dice: No escuché.

Un sabio tiene que ser
cauteloso en sus conceptos, y especialmente, cuando ha de dar un fallo halájico.

Sobre lo que no escuchó de su
Rabí dirá: No escuché de mis Rabinos.

Y si dijo algo que él pensó,
dirá, Así me parece, para que los oyentes sepan que esa es su opinión, y
no la reciban hasta que estén seguros de su razón.

El Rashbá se expresó.

Aquel que no sabe, que él no
sabe – no sabe.

En otras palabras:

Una persona que sabe que no
posee bastantes conocimientos se esforzará para adquirirlos y al final logrará
su propósito.

Por el contrario, aquel que
no sabe que no los posee, nunca los alcanzará porque cree que los posee.


Acepta la verdad.

Si entiende que se equivocó,
el sabio lo reconocerá (Rashi).

Señal de grandeza es saber
reconocer nuestros propios errores.


Lo contrario de estas siete
cosas se da en el “golem” (estúpido).

Los siete puntos de la
“Mishná” están ordenados según la conversación.

1.

Antes de hablar:

No hable ante un superior a él.

2.

En medio de la conversación:

No se entrometa.

3.

Cuando su compañero termine
de hablar:

No se apresura a  contestar.

4.

Cuando comienza a hablar:

Pregunta bien, y contesta mejor.

5.

Cuando haga su respuesta:

Lo hace según el orden.

6.

Cuando tiene alguna duda:

Dice: sobre esto no escuché.

7.

Si sus amigos tienen razón:
No vacilé
en aceptar su opinión.






MISHNA 8

 

(ח) שִׁבְעָה מִינֵי
פֻרְעָנִיּוֹת בָּאִין לָעוֹלָם עַל שִׁבְעָה גוּפֵי עֲבֵרָה. מִקְצָתָן
מְעַשְּׂרִין וּמִקְצָתָן אֵינָן מְעַשְּׂרִין, רָעָב שֶׁל בַּצֹּרֶת בָּאָה,
מִקְצָתָן רְעֵבִים וּמִקְצָתָן שְׂבֵעִים. גָּמְרוּ שֶׁלֹּא לְעַשֵּׂר, רָעָב שֶׁל
מְהוּמָה וְשֶׁל בַּצֹּרֶת בָּאָה. וְשֶׁלֹּא לִטּוֹל אֶת הַחַלָּה, רָעָב שֶׁל
כְּלָיָה בָּאָה. דֶּבֶר בָּא לָעוֹלָם עַל מִיתוֹת הָאֲמוּרוֹת בַּתּוֹרָה שֶׁלֹּא
נִמְסְרוּ לְבֵית דִּין, וְעַל פֵּרוֹת שְׁבִיעִית. חֶרֶב בָּאָה לָעוֹלָם עַל
עִנּוּי הַדִּין, וְעַל עִוּוּת הַדִּין, וְעַל הַמּוֹרִים בַּתּוֹרָה שֶׁלֹּא
כַהֲלָכָה:

 

8.

Siete clases de castigos
vinieron al mundo por causa de siete naturalezas de trasgresión: si algunos
pagan el diezmo y otros no lo pagan, hambre de sequía vendrá; los unos estarán
hambrientos; los otros hartos.


Decidieron no pagar el
diezmo, hambre (consecuencia) de desordenes y (hambre) de sequía vendrán. Y (si
resolvieron) no ofrecer la jala, hambre de exterminio vendrá.


La peste viene al mundo por
los crímenes punibles, con la muerte y citadas en la Torá, que no se vieron ante
el Tribunal (humano) y por los frutos del año sabático.


La espada vino al mundo por
negarse el juez a hacer justicia o por falsearla y por quienes enseñan la Torá
no de conformidad con la “Halaja”.

 

Esta “Mishná” trata sobre las
distintas calamidades que vienen al mundo por causa de graves pecados cometidos
por la gente “de la misma medida que uno mide, así lo miden.

La intención de la Mishná es
que al venir cualquier desgracia, la persona sabrá la causa y razón porque puede
y le llegó por alguna mala acción realizada.


Si algunos pagan el diezmo y
algunos no:

Cada agricultor debe separar
parte de la cosecha para el Cohen (sacerdote), el levita, y para los pobres.

Estos diezmos se apartan cada
año, y se fijan según el orden de la “Shmita” (año sabático).

Si algunos diezman y otros
no, el castigo será…..”hambre de sequía” que significa poca lluvia y alza de
precio de los cereales (Rabí Ovadia de Bartenura) y entonces……


Unos estarán hambrientos y
otros hartos:

A algunos les alcanzará el
dinero para comprar alimentos y otros se quedarán con hambre.

El castigo es de acuerdo al
pecado.

Los diezmos son una valla
para la riqueza (3:).

Cuando una persona da el
diezmo de su cosecha, según lo ordena la Torá; HaShem bendecirá su campo y su
cosecha se multiplicará. Y los que no lo hicieron sufrirán hambre.


Decidieron no pagar el
diezmo:

Si todo el país decidió no
diezmar. Todo el país sufrirá el castigo.

Ya que habrá “hambre de
desordenes” aparte del “hambre de sequía”. Cuando no hay comida en un país hay
desorden; y luchas internas.

(Y si resolvieron)
no ofrecer la jala
, separar una parte de la masa (antes de hornear) al
Cohen, y de esa manera anular ese precepto y el del “maaser” (diezmo)


Hambre de exterminio vendrá:

Todos morirán de hambre.


La peste viene al mundo:

Epidemia que trae la muerte súbita.


Por los crímenes punibles con
la muerte y citadas en la Torá que no se vieron ante el tribunal humano

Se refiere a castigo de
muerte que no fue ejecutado por el Tribunal, a razón de que no era capacitado
para juzgar a muerte, o porque a sabiendas y por presiones no lo hizo.

Según esto, la peste, viene a
ultimar los pecadores que deben castigo por ley celestial por ejemplo: una
persona cometió un asesinato y no fue advertido antes y sin esto, no se puede
juzgar a muerte; o aquellos que deben recibir ese castigo; o aquellos que deben
recibir ese castigo por “Karet” (exterminio – por medios divinos), al no haberse
circuncidado, si no a sí mismo, si sus padres no le hubiesen hecho el “brit”
(circuncisión), o aquel que comió “jametz” en la festividad de Pesaj (Rabenu
Simja).


Y por los frutos del año
sabático:

Los frutos que crecieron
durante el año sabático, que fueron comerciados, no fueron tratados con la
santidad correspondiente, el dueño del campo, debería  dejarlos para que los
pobres vengan y los coman, al no hacerlo los pobres sufrieron hambre y murieron.

Por esa razón la peste viene
al mundo. Como uno se comporta….. así se comportarán con él.

Una mujer muy pobre vivía en
la cercanía de un campo, sus hijos salieron a recoger, pero el dueño del lugar
los alejó a gritos. La madre decía: ¡Cuándo vendrán mis hijos y traerán algo
para comer!

Ella no tenía nada en sus
manos

Ellos tampoco.

Angustiados colocaron sus
cabezas entre las rodillas de su madre.

Los tres murieron el mismo
día.

(Avot de Rabí Natan 38:2)


La espada viene al mundo:

Las guerras vienen por
negarse el juez a hacer justicia
.

Si no se hace justicia
demorando los casos sin limite y sin necesidad HaShem, dejará de defender el
país, y la espada del enemigo terminará con él.

Si el juez tiene claro el
caso, debe dar el fallo sin demora.


O por falsearla:

Declaran al inocente,
culpable y al culpable, inocente – por recibir soborno.

El juez que recibe regalos
(soborno) trae fuerte ira sobre el mundo (Baba Batra 9:2)


Y por los que enseñan la Torá,
no de conformidad con la halaja:

Prohíben lo permitido, y
permiten lo prohibido (Rabenu Iona de Geronda).

Durante la guerra de Crimea
(Rusia) dos grandes empresarios que trabajaban con el gobierno se acercaron a
Rabí Aizel Jarif de Slonim por un problema comercial.

Uno decía que una ganancia le
pertenecía y el otro, opinaba lo contrario,  suspira el Rabino y dijo.

Ustedes están equivocados,
gracias a mí hicieron buenos negocios, gracias a la guerra se enriquecieron, así
esta escrito:

La espada (guerra) viene al
mundo por negarse el juez a hacer justicia; o por falsearla.

En todo eso tiene culpa el
Rabino y no los empresarios que hacen negocios con el gobierno.









MISHNA 9

 

(ט) חַיָּה רָעָה בָּאָה לָעוֹלָם
עַל שְׁבוּעַת שָׁוְא, וְעַל חִלּוּל הַשֵּׁם. גָּלוּת בָּאָה לָעוֹלָם עַל
עוֹבְדֵי עֲבוֹדָה זָרָה, וְעַל גִלּוּי עֲרָיוֹת, וְעַל שְׁפִיכוּת דָּמִים, וְעַל
הַשְׁמָטַת הָאָרֶץ. בְּאַרְבָּעָה פְרָקִים הַדֶּבֶר מִתְרַבֶּה. בָּרְבִיעִית,
וּבַשְׁבִיעִית וּבְמוֹצָאֵי שְׁבִיעִית וּבְמוֹצָאֵי הֶחָג שֶׁבְּכָל שָׁנָה
וְשָׁנָה. בָּרְבִיעִית, מִפְּנֵי מַעְשַׂר עָנִי שֶׁבַּשְּׁלִישִׁית.
בַּשְּׁבִיעִית, מִפְּנֵי מַעְשַׂר עָנִי שֶׁבַּשִּׁשִּׁית. וּבְמוֹצָאֵי
שְׁבִיעִית, מִפְּנֵי פֵרוֹת שְׁבִיעִית. וּבְמוֹצָאֵי הֶחָג שֶׁבְּכָל שָׁנָה
וְשָׁנָה, מִפְּנֵי גֶזֶל מַתְּנוֹת עֲנִיִּים:

 

9.

Los animales salvajes
vinieron al mundo a causa del juramento falso y por la profanación del nombre de
HaShem.


El destierro vino al mundo
por dar culto a las estrellas, idolatría, adulterio, por derramar sangre y por
(no dar) el descanso a la tierra (en el año sabático).


En cuatro épocas la peste
aumenta: en el cuarto año, en el séptimo año (o sabático), al acabar el año
sabático y al acabar la Fiesta (de los Tabernáculos) que (se celebra) cada año.


En el cuarto año a causa del
diezmo del pobre que (debe entregarse) el tercer año. En el séptimo año a causa
del diezmo del pobre que (se da) el sexto. Al acabar el año sabático a
consecuencia de los frutos del año sabático, y al acabar la Fiesta que se
celebra anualmente, a causa del robo de los regalos a los pobres.


Los animales salvajes
vinieron al mundo a causa del juramento falso, y por la profanación del (Nombre
de HaShem)
.


 

¿Qué relación existe entre
juramento falso y animales salvajes?

El hombre mismo, por
intermedio del juramento falso, se convierte en un animal porque hasta ese
momento, era un ser viviente con el poder del habla, y desde el momento que vino
al mundo y fue llamado Adám, por el factor del habla, y ahora al pronunciar el
juramento en falso, como si recién había nacido y convertido en otro genero –
animal salvaje – porque perdió el atributo del habla en todos los sentidos (Bina
Leitim).

Cuando el hombre reconoce la
grandeza de HaShem, la creación conserva su orden. HaShem, sobre los humanos y
estos sobre los animales, pero cuando las personas comienzan a deshonrar al
Altísimo y profanar su nombre, pronunciando falsos juramentos el animal dejara
de temer al hombre y los acosara.

Debemos cuidarnos de jurar
aunque sea por algo que verdad, por ejemplo que una columna es de mármol. Aunque
sea de mármol. (Rabí Shimon Duran).

Así está escrito en los “Diez
Mandamientos” por pronunciar el nombre del Eterno, Tu HaShem, en vano (Shmot).

 


Y por la profanación del
nombre de HaShem
.

Por cometer pecados en
publico. (Rabí Ovadia de Bartenura). Si una persona respetable, hace cosas
indebidas otros aprenderán de él y dirán: este sabe mas que nosotros de Torá; y
no cumple, como él.


El destierro viene al mundo
por idolatría, por cometer adulterio, por derramar sangre
.

Sobre estas tres cosas, uno
debe morir y no hacerlas.

Si un gentil le obliga a
comer carne de cerdo, o profanar el sábado si no, lo matara, hará lo que le
digan y no morirá.

Pero si le dicen, sirve a la
idolatría, y si no lo hacen morirán,  el judío deberá morir.

Sobre estos tres pecados
serán castigados con el destierro, vivir bajo un gobierno extraño.

Por estos tres pecados, los
judíos fueron desterrados a Babilonia.


Idolatría
.

Nuestros sabios dijeron que
en el día que juraban coloco dos terneros (estaban) una en Bet-El, y otro en
Dan, para que Israel los sirva y no suban a Ierushalaim (Melajim 1-12-26:30), en
ese mismo día fue fundado Roma, que en un futuro destruiría el Sagrado
Templo y llevaría a Israel al destierro (Shabat 56:).


Y sobre adulterio

Porque esta escrito: porque
todas las abominaciones cometian los hombres de aquellas tierras; los que la
ocupaban antes de vosotros y  fue contaminada la tierra… no sea que la tierra
os vomite a vosotros… como vomito la nacion que la ocupaba antes de vosotros (Vaikra
18-27 :28). El castigo del adulterio es destierro.


Y sobre derramamiento de
sangre dice la Torá:

No mancilles, pues la Tierra
en donde moriras, porque es la sangre que mancilla la Tierra y no se puede hacer
expiacion por la Tierra de la sangre que se ha derramado en ella, sino con la
sangre de aquel que la derramó (Bamidbar 35: 33).

Por el pecado del asesinato,
el Templo fue destrruido y la “ Shejina “ (Divina Providencia) desaparece de
Israel (Shabat 33).


Y por no dar el descanso (a
la Tierra) en el año sabático
.

Que siembran y aran en el año
sabático, esta escrito: “Entonces completara la tierra sus sábados, todos los
días de su desolacion, mientras vosotros esteis en la tierra de vuestros
enemigos, la tierra descansara entonces completara sus sábados (Vaikra 26 :34).

Al cumplir con el año
sabático, proclamamos que HaShem es el dueño de la Tierra, y solo gracias a Él
podemos trabajarla, al no cumplir este precepto como si negaramos; y si no
completamos, no tendremos mas derecho de habitar en el país, el pueblo será
desterrado, y la tierra no será trabajada.

En cuatro epocas la peste
aumenta, la peste, estudiamos, viene por los crímenes punibles con la
muerte que no se vieron ante el tribunal humano (ver Mishná 8), pero aumenta
en cuatro épocas por el pecado de robo a los pobres.


En el cuarto año :
de los siete
años “
del año sabático.

En cada uno de los años debe
el agricultor separar parte de su cosecha para distintos grupos: Cohanim
(sacerdotes), Leviím (levitas) y para los pobres.

Estos diezmos son dados
durante seis años que elaboran la Tierra- no en el séptimo año, porque es
prohibido trabajarla.

En los seis años se da
“Teruma” al Cohen, (2% para diezmo al Levy. En el tercero y el sexto año se
agrega “el regalo a los pobres” que se llama “maaser ani”  (diezmo del pobre).


En el séptimo año (sabático)
.
Al acabar el año sabático: al comienzo del año posterior al año sabático
el primer año del nuevo cielo sabático.


Y al acabar la fiesta de (los
Tabernáculos) que se celebra cada año.

Al terminar la fiesta de
Sucot ¿Por que razon aumenta la peste en estas cuatros epocas?


En el cuarto año a causa del
diezmo del pobre (que debe entregarse) el tercer año
.

Porque no entregaron el
diezmo a los pobres, como lo ordenó la Torá.


En el séptimo año, a causa
del diezmo del pobre (que da) al sexto
.

Debian haber dado el diezmo
al pobre en el sexto año, por eso son castigados el séptimo y la muerte los
arrastra.


Al acabar el año sabático, a
consecuencia de los frutos del año sabático
.

No dejaron el campo libre en
el año sabático, para que los pobres vengan y tomen los frutos al no hacerlo,
son castigados.


Y al acabar la fiesta (Sucot)
que se celebra anualmente, a causa del robo de los regalos a los pobres
.

Los regalos de los pobres
son:


Pea
:
dejar las puntas del campo a los pobres y extranjeros.


Leket
:
dejar las espigas que caen durante la cosecha.


Shijejá
:
dejar la gavilla olvidada por el patron o el peon.


Peret
:
dejar a los pobres las uvas que caen durante la vendimia.


Olelot
:
dejar los remanentes que quedan en el viñedo durante la vendimia.

Como no cumplieron con el
precepto son castigados.







MISHNA 10

 

(י) אַרְבַּע מִדּוֹת בָּאָדָם.
הָאוֹמֵר שֶׁלִּי שֶׁלִּי וְשֶׁלְּךָ שֶׁלָּךְ, זוֹ מִדָּה בֵינוֹנִית. וְיֵשׁ
אוֹמְרִים, זוֹ מִדַּת סְדוֹם. שֶׁלִּי שֶׁלָּךְ וְשֶׁלְּךָ שֶׁלִּי, עַם הָאָרֶץ.
שֶׁלִּי שֶׁלָּךְ וְשֶׁלְּךָ שֶׁלָּךְ, חָסִיד. שֶׁלִּי שֶׁלִּי וְשֶׁלְּךָ
שֶׁלִּי, רָשָׁע:


 

10.

Cuatro tipos de hombres hay.
El que dice lo mío es mío y lo tuyo es tuyo; éste es el tipo corriente; aunque
hay quienes dicen que es el tipo de Sedom (Sodoma).


Quien dice lo mío es tuyo y
lo tuyo es mío, es el ignorante.


Quien dice lo mío es tuyo y
lo tuyo es tuyo, es el virtuoso.


Quien dice lo tuyo es mío,
pero lo mío es mío, es el malvado.

 


Cuatro tipos de hombres hay:

Los seres humanos son
diferentes unos de otros, y podemos catalogarlos según su comportamiento con
respecto a la propiedad material de su semejante.


El que dice, lo mío es mío y
lo tuyo es tuyo, este es el tipo corriente

dice a su compañero:  No me hagas favores y yo tampoco lo haré, señala que es
una persona común y corriente como da importancia a sus propios bienes, también
respeta a las pertenencias de los demás.


Y hay quienes dicen que es el
tipo de Sedom (Sodoma)

Aquel que no deja que otros
tengan provecho o satisfacción de lo que tiene, puede que no de nada suyo a
otros, cuando no tenga ninguna pérdida esto es una mera maldad y se asemeja al
quehacer diario de los habitantes de Sedom.

Sedom era una tierra bendita
y nada les faltaba, a pesar de eso decidieron no dejar entrar a extraños.


Quien dice lo mío es tuyo y
lo tuyo es mío:

Hay varias explicaciones:

a.
Se
refiere a una persona que está de acuerdo que sus vecinos usen lo suyo y él lo
de ellos, invita a gente a su casa, y el es invitado ésta es una cualidad que
conjuga a muchas personas.


“Am-haaretz”

la mayoría del pueblo, como
es un común denominador de la mejor de las personas al no comportarse así está
mal visto por los sabios.


Leamos lo que trae la Guemara:

El que ordena a su mujer a
hacer una promesa que no pedirá prestado ni un colador, horno (o parecidos) y no
los prestará cuando le pidan, tendrá que darle su Ketuva a la mujer, su
divorcio, y él, su marido deberá pagar, la cifra escrita en la Ketuva, porque le
hace mal nombre entre sus vecinos (dirán que es avara)

Tratado de Ktubot (72:1).

b.
Es
una clase de persona que piensa “el césped del vecino es más verde que el suyo”
su prójimo tiene cosas más valiosas que él por esa razón prefiere cambiar lo que
él tiene, por lo que tiene el otro.

Hay de esa clase de gente,
que sufren de ésta enfermedad, sobre ellos dice la Mishná, es un “Am-haaretz” –
un ignorante.


Lo mío es tuyo, y lo tuyo es
tuyo, es el virtuoso:

No quiere tomar provecho de
bienes ajenos, pero da de lo suyo a los otros, no le importa perder lo suyo,
pero no quiere que los otros pierdan de lo suyo, ésta es una persona virtuosa.


Lo tuyo es mío, pero lo mío
es mío el malvado

quiere sacar provecho de lo que pertenece a otros y no quiere que lo tomen de
él.

Codicia la pertenencia de
otros, y llegará a robar para satisfacerla.

Esta persona es mala ya que
quiere lo que tienen los otros y no hace bien alguno para nadie.







MISHNA 11

 

(יא) אַרְבַּע מִדּוֹת
בַּדֵּעוֹת. נוֹחַ לִכְעוֹס וְנוֹחַ לִרְצוֹת, יָצָא שְׂכָרוֹ בְהֶפְסֵדוֹ, קָשֶׁה
לִכְעוֹס וְקָשֶׁה לִרְצוֹת, יָצָא הֶפְסֵדוֹ בִּשְׂכָרוֹ קָשֶׁה לִכְעוֹס וְנוֹחַ
לִרְצוֹת חָסִיד. נוֹחַ לִכְעוֹס וְקָשֶׁה לִרְצוֹת רָשָׁע:

 

11.

Cuatro (son las) clases de
temperamento:

¯

El que se irrita fácilmente;
pero se calma pronto: su perdida queda compensada con su ganancia.

¯

El que se irrita
difícilmente; pero a quien le cuesta calmarse; su provecho queda anulado con su
pérdida.

¯

El que se enfada con
dificultad; pero perdona fácilmente (este es) virtuoso.

¯

El pronto a irritarse y
difícil de apaciguar es el malvado.

 

Podemos dividir a las
personas en cuatro clases, con respecto a la forma en que sé auto-dominan.

Hay quienes se enojan por
cualquier motivo en todo momento, hay otros que lo hacen en ocasiones, hay
quienes se apresuran a reconciliarse y se olvidan de la cuestión, los hay que no
olvidarán nunca, lo que le hicieron y guardaran el rencor, por siempre, en sus
corazones.

 

 

 

 

¯

El que se irrita fácilmente,
pero se calma pronto,  su pérdida queda compensada con su ganancia.

Leamos lo que nos dice sobre
el tema el autor de Mesilat Iesharim (Rabí Jaim Lutzato c.11)

A continuación hablaremos de
la ira; hay entre los que se enfurecen quienes fueron comparados con los
idolatras, y son aquellos que se enojan sobre toda cosa que se haga contra su
voluntad llenándose de ira hasta perder la razón y consumir su lógica. Este tipo
de persona destruiría el mundo entero si tuviese la posibilidad pues su mente no
la controla en absoluto y pierde su raciocinio asemejándose a los animales
salvajes como está dicho: “desgarra su alma en su ira, por tu causa abandonaré
la tierra” (Job 18). Y él con facilidad cometerá todos los pecados existentes si
su furia lo conduce a ellos, pues ya no tiene móvil sino su ira y hacia donde lo
lleve se dirigirá.

El tipo de gente del cual
habla esta parte de la Mishná no tarda en reconciliarse pero no es ni “Jasid”
(virtuoso),  ni “Rashá” (malvado), lo que gana por reconciliarse rápido lo
pierde por irritarse fácilmente.

Hubo entre los sabios que
conocían su “debilidad” y al “irritarse” acostumbraban abrir el Shulján Aruj
para analizar si el caso era para enfurecerse o no mientras estudiaba el caso su
ira desaparecía.

Otro sabio solía enfurecerse
e insultar a cualquiera que se le ponía en el camino, consultó su caso, y
decidió que por cada maldición donaría una fuerte  suma para Tzedaka
(caridad).

¯

El que se irrita
difícilmente, pero a quien le cuesta calmarse, su provecho queda anulado con su
pérdida.

Así explica el Ramjal en su
libro “Mesilat Iesharim”:

Existe otra clase de
coléricos, lejanos a los antedichos; y son aquellos que no todo lo que sucede
contra su voluntad encenderá su ira, pero al enfurecerse se irrita en extremo, a
él denominaron: “Difícil de irritar y difícil de conciliar” (Tratado Avot : 5).
También esto es muy nocivo, pues pueden producirse grandes tropiezos por su
intermedio en sus momentos de ira y luego no podrá remediar lo que arruinó.

También éste es un hombre
corriente; ni virtuoso (Jasid), ni malvado (Rashá).

¯

El que se enfada con
dificultad pero perdona fácilmente (éste es) Virtuoso (Jasid).

Los dos primeros ejemplos,
señalan a la mayoría de la gente.

Así lo define Rabí Moshé Jaim
Lutzato:

Hay un grado menor de enojo,
es el de aquellos que no se irritan con facilidad, y aún al enojarse su ira será
pequeña y no lo apartará de los dictados de la razón, pero continúa guardando su
enojo. Y aún considerándolo más lejano del perjuicio que los anteriores, con
seguridad todavía no alcanzó la pureza ideal, puesto que le falta la cautela
necesaria y al no extirpar la ira en su totalidad de él, se seguirá considerando
irascible.

Rabí Aba y Rabí Ajá en nombre
de Rabí Alexsandri dijeron “Todo aquel que escucha que lo maldicen y puede
protestar y reaccionar y se calla, se llama Virtuoso (Jasid) (Ialkut Tehilem)”.

La pregunta es si siempre
deberemos conducirnos de esta manera; hay casos en que debemos tomar medidas
serias, Ejemplos la reacción de Pinjas en el caso de Shitim.

Rabí Shlomo Ben Gabirol nos
aconseja:

No seas tan dulce porque te
tragarán (Mibjar Pninim).

¯

El pronto a irritarse y
difícil de apaciguar es el malvado.

Esta clase de hombre se enoja
pronto y no para de hacerlo no dará perdón a su enemigo hasta que tome su
venganza y de aquí al pecado hay un solo paso.

No te irrites y no pecarás.






MISHNA 12

 

(יב) אַרְבַּע מִדּוֹת
בַּתַּלְמִידִים. מַהֵר לִשְׁמוֹעַ וּמַהֵר לְאַבֵּד, יָצָא שְׂכָרוֹ בְהֶפְסֵדוֹ.
קָשֶׁה לִשְׁמוֹעַ וְקָשֶׁה לְאַבֵּד, יָצָא הֶפְסֵדוֹ בִשְׂכָרוֹ. מַהֵר
לִשְׁמוֹעַ וְקָשֶׁה לְאַבֵּד, חָכָם. קָשֶׁה לִשְׁמוֹעַ וּמַהֵר לְאַבֵּד, זֶה
חֵלֶק רָע
:

 

12.

Cuatro clases de discípulos
hay:

a.

El que comprende pronto y
pronto olvida: su provecho queda  anulado por su perjuicio.

b.

El que aprende con
dificultad, pero al que también le es difícil olvidar: su perjuicio queda
compensado por su beneficio.

c.

El que entiende rápidamente y
olvida difícilmente, es inteligente.

d.

El que aprende con
dificultad, pero olvida fácilmente: su parte es mala.


 


Encontramos cuatro clases de alumnos:

a)

El que comprende pronto:

Entiende con mucha facilidad lo que estudia. Y pronto olvida: La ventaja
que tiene en entender, lo que el maestro le enseña, se esfuma en un cerrar de
ojos, porque se olvida de la misma manera que aprendió, su provecho queda
anulado por su perjuicio.


Nuestros sabios opinan, que esforzarse en el estudio, para entender y retener
hay que invertir tiempo y esfuerzo.

“La Torá se encuentra en
aquél que se entrega a ella”

(Berajot 63:2)

¿Que
hará el alumno para recordar el material de estudio?


Nuestros sabios aconsejan:

“Todo
el que estudia Torá y no repasa, se parece a aquel que siembra pero no cosecha”
(Sanhedrín 99).

  No
es igual el que repasa el tema 100 veces, al que lo repasa 101. (Jagiga 9:2).


¿Quieres recordar lo que estudias?  ¡Coge lápiz y papel y escríbelo!!

b)

El que aprende con dificultad
pero le es difícil olvidar:

En un comienzo, le cuesta muchísimo entender el tema de estudio, pero después de
mucho esfuerzo capta lo expuesto por su maestro, y lo retiene en su memoria. 
Su perjuicio queda compensado por su beneficio:
como no pierde, lo que con
esfuerzo adquirió, ganó más de lo que perdió. Claro que para superar su
dificultad deberá repetir y estudiar tantas veces como sea necesario.

c)

El que entiende rápidamente y
olvida difícilmente, es un alumno inteligente:

Como esta clase no hay muchos alumnos, la mayoría pertenecen a los dos
anteriores.

d)

El que aprende con dificultad
y olvida fácilmente  su parte es mala:

No entiende el tema y su memoria es frágil, este alumno no verá bendición en sus
estudios.

Ante
estos alumnos que cita la Mishná, el maestro deberá actuar de distintas maneras,
pero deberá tener muy en cuenta las palabras de los sabios:

“No
el severo es el que enseñará” (Avot 2).


“Deberá enseñarle hasta que aprenda” (Erubin 54).

“Si
has visto un alumno que tiene dificultades en el estudio, es por causa de su
Rabí que no se esfuerza” (Taanit 7-8).

“Y
hemos de recordar que Rabí Preida repetía  cuatrocientas veces lo que enseñaba”
(Erubin 54).

El
maestro recibe su fama, gracias a sus buenos alumnos.




MISHNA   13

 

(יג) אַרְבַּע מִדּוֹת
בְּנוֹתְנֵי צְדְקָה. הָרוֹצֶה שֶׁיִּתֵּן וְלֹא יִתְּנוּ אֲחֵרִים, עֵינוֹ רָעָה
בְּשֶׁל אֲחֵרִים. יִתְּנוּ אֲחֵרִים וְהוּא לֹא יִתֵּן, עֵינוֹ רָעָה בְשֶׁלּוֹ.
יִתֵּן וְיִתְּנוּ אֲחֵרִים, חָסִיד. לֹא יִתֵּן וְלֹא יִתְּנוּ אֲחֵרִים, רָשָׁע:

 

13.

Cuatro clases hay de personas
caritativas:


El que quiere dar, pero que
no den los demás: envidia a los demás.


(Él  quiere que) den los
otros pero no él: este es injusto consigo mismo.


El que da (y permite que) los
demás den: es el virtuoso.


El que ni da, ni (quiere que)
den los demás: es un malvado.

 

La Mishná trata sobre la
actitud que toman cuatro clases de personas, con respecto a “Dar” Tzedaka
(caridad).

a)

El que quiere dar, pero que
no den los demás 

Porque. el solo quiere ganar
los méritos y no deja que los otros lo hagan, participando en esa “Mitzva”
(buena acción), envidia a los demás hará saber que los demás no están a
su misma altura, o podremos decir, que como él conoce muy bien a sus amigos, y
sabe que no gustan de dar Tzedaka (caridad) quería ahorrarles la molestia de dar
pero su concepto de la  mitzva es erróneo, porque habría de saber que lo que uno
da ese es su verdadero capital, porque lo que tenemos puede desaparecer a causa
de un mal negocio.

Y
como ejemplo este interesante episodio:

Un
padre tenía un hijo inteligente y quería examinar sus conocimientos en
aritmética, y le pregunto:

Si
hay diez pájaros sobre el techo, y viene un cazador y mata a cuatro de ellos
¿cuantos quedan?


Cuatro, contesta el hijo.

-¡Te
equivocaste hijo, diez menos cuatro son seis!

– Con
seguridad, replico el hijo, los pájaros restantes se asustaron y volaron, solo
los cuatro pájaros muertos quedaron.

¡Así
sucede con la Tzedaka! (Caridad).

b)

(Él quiere que) den los otros
y no él este es injusto consigo mismo

No quiere dar, pero hace
campaña, para que otros lo hagan porque teme que después le falte; esto
demuestra su mal corazón, al decir a otros que den, estos no pensaran que es una
mala persona, dirán, ¡cómo el nos dice que demos, seguro que el también coopera!
¡Pero en realidad, después que los otros dan, él no lo hace!

c)

El que da y (permite que) los
demás den: es el virtuoso (Tzadik)

Su corazón y su mente están
atentos frente a la desgracia de los necesitados, por eso contribuye
personalmente y se preocupa por que los otros también lo hagan.

d)

Ni da ni (quiere que) den los
demás: es un malvado


Cuando ve que alguien quiere ayudar a los necesitados dicen: ¡Tienen no
necesitan! dentro de esta clase de gente están aquellos que prometen ayudar y no
lo hacen / y los que dicen que fulano ayudara, y los necesitados se dirigen a
aquella “dirección” una y otra vez, convirtiéndose su “ilusión en tremenda
amargura”.








MISHNA  14

 

(יד) אַרְבַּע מִדּוֹת
בְּהוֹלְכֵי לְבֵית הַמִּדְרָשׁ. הוֹלֵךְ וְאֵינוֹ עוֹשֶׂה, שְׂכַר הֲלִיכָה
בְיָדוֹ. עוֹשֶׂה וְאֵינוֹ הוֹלֵךְ, שְׂכַר מַעֲשֶׂה בְיָדוֹ. הוֹלֵךְ וְעוֹשֶׂה,
חָסִיד. לֹא הוֹלֵךְ וְלֹא עוֹשֶׂה, רָשָׁע:


 

14.

Cuatro (son) las clases de
asistentes al Bet-Hamidrash (casa de estudio):


El que asiste y no (estudia):
recibirá la recompensa por haber ido allá.


El que (estudia) pero no
asiste: la recompensa por lo que hizo (estudio) esta en sus manos.


El que asiste y hace
(estudia) – es el virtuoso.


El que ni asiste ni hace – es
un malvado.

 

Hay cuatro clases de personas
que van al Bet-Hamidrash (casa de estudio) para estudiar Torá de boca de los
sabios.

¯

El que asiste y no estudia:
Hay
quienes van a la casa de estudios, pero no se esfuerzan para estudiar y por eso
no ven el éxito en lo que hacen.


Recibirá la recompensa por
haber ido allá:
Ir
a la casa de estudios ya es una mitzva, porque allá se encontrara ya dentro del
ambiente de Torá.

¯

El que (estudia) pero no
asiste. La recompensa esta en sus manos.

La persona en cuestión,
estudia en su casa (Rashi), pero no se molesta en ir al lugar donde la comunidad
estudia lo que pierde es la recompensa que se recibe por caminar hacia allá.

Siempre es mejor, cuando uno
estudia de boca de un maestro, en vez de hacerlo solo.

Y así lo resume Hameiri: Si
hubiese ido a “un lugar de Torá” se hubiese elevado mas y más…

La enseñanza que proviene de
un maestro se graba mas fuerte en el alma (Rabí Iosef Albo, “Sefer Haikarim”).

¯

El que (estudia) y asiste –
es el virtuoso:

El que posee condiciones para
estudiar solo y no necesita de la “casa de estudios” pero demostrando su
humildad, se acerca al lugar y estudia con todos, demuestra su alto nivel y es
considerado ”Jasid” (virtuoso).

¯

El que ni asiste, ni estudia:

Es un “Rasha” malvado.

El que no estudia, ni en su
casa, ni en la casa de estudios, demuestra que desprecia a la Torá.

Preguntan los Rabinos: ¿Por
qué razón aquel que “no asiste ni hace es contado entre “los que asisten al Bet-Hamidrash”
(casa de estudios)?

Nos explica el Rabí de
Kloizenburg-Tzanz:

La “Mishná” se refiere a
aquel que asiste al “Bet-Hamidrash”, pero no estudia mucho. Con el pasar del
tiempo, no ve bendición en el estudio, y pierde el interés y finalmente deja de
venir a pesar de que asistía al lugar, su poco estudio le hizo salir del circulo
de estudiosos, por eso a pesar de que asiste es considerado “como que no asiste,
ni hace”.

El Rabino Menajem Shaj
escribe en sus “Cartas y Artículos” a uno de sus alumnos: “Lo que me escribiste
con respecto al estudio, diciendo que al terminar al “zman” (semestre), han
logrado estudiar solo once paginas de Guemara, te diré que es un auto-
suicidio, porque esto te llevara al ocio y al no tener satisfacción del estudio
al final, ¡HaShem no quiera que abandonaras totalmente el estudio!

Y en otra de sus cartas,
contesta a un alumno, que dice no encontrar “gusto” en el estudio y así escribe:
“Sé que hay muchos jóvenes como tu, que piensan que no se encuentran a gusto en
el estudio, porque no estudian como es debido.

He aquí el orden que deben
seguir:

Estudiar Guemara con Rashi y
Tosafot, consultar con algunos Rishonim (primeros Rabinos) como Rambam y
Ran, y si tienen alguna pregunta más, consultar con otros no han de detenerse
ante cualquier párrafo muchos días, sino que seguirán adelante y estudiaran una
pagina por día mínimo y después de uno o dos capítulos, han de repasar, así en
el segundo “zman” (semestre), terminara otro Tratado Talmúdico, repasándolo
después varias veces mas.

No tengo duda alguna, dice el
Rabino, que después que termine un Tratado sentirá una gran satisfacción y al
otro año, otro Tratado, y después traerá una nueva idea, o explicación al tema
de estudio, y así progresara mas y mas en el estudio.

La Mishná nos trae como tema
central el “Bet-Hamidrash”.

Nuestros sabios sabían de la
gran importancia de esta institución e hicieron todo lo posible para traer a
todas, sabios e ignorantes a tomar cursos de Torá en el Bet-Hamidrash (casa de
estudios).


Leemos en el “Shulján Aruj”: “Cada uno debe ir al Bet-Hamidrash y fijar un
tiempo para estudiar” (Oraj. Jaim 155). “También aquel que no sabe estudiar”,
ira al Bet-Hamidrash y tendrá su recompensa (Rama).

Hemos de recordar que “La
Torá se adquiere en grupos de estudio (Berajot 63).

Todo aquel que tiene un Bet-Hamidrash
en su ciudad y no va allá, no tiene parte en el mundo venidero (Avot de Rabí
Natan 36:5).

La santidad del Bet-Hamidrash,
es más grande que la de la Sinagoga (Iore-dea 246).

El estudio en la casa de
estudios, refuerza los lazos con nuestro pueblo. 






MISHNA  15

 

(טו) אַרְבַּע מִדּוֹת
בְּיוֹשְׁבִים לְפְנֵי חֲכָמִים. סְפוֹג, וּמַשְׁפֵּךְ, מְשַׁמֶּרֶת, וְנָפָה.
סְפוֹג, שֶׁהוּא סוֹפֵג אֶת הַכֹּל. מַשְׁפֵּךְ, שֶׁמַּכְנִיס בָּזוֹ וּמוֹצִיא
בָזוֹ. מְשַׁמֶּרֶת, שֶׁמּוֹצִיאָה אֶת הַיַּיִן וְקוֹלֶטֶת אֶת הַשְּׁמָרִים.
וְנָפָה, שֶׁמּוֹצִיאָה אֶת הַקֶּמַח וְקוֹלֶטֶת אֶת הַסֹּלֶת:

 

15.

Cuatro son las clases de
quienes se sientan ante los sabios: esponja, embudo, colador y tamiz.


Esponja es el que absorbe
todo (sin distinciones).


Embudo es el que le entra por
un lado y le sale por otro.


Colador es el que deja salir
el vino y retiene las heces.


Y Tamiz el que deja pasar la
harina y retiene el salvado.

 


Cuatro son las clases de
alumnos quienes se sientan ante los sabios

En la Mishná número 12, nos
hablaron sobre alumnos poseedores de buena memoria y sobre aquellos que no
poseen ese don, en nuestra Mishná hablaremos sobre el alumno que puede
diferenciar entre cosas importantes y cosas que no lo son (Rabí Ovadia de
Bartenura).

¯

Esponja: Es el que lo absorbe
todo:
La
esponja, por lo general, absorbe toda clase de líquidos de la misma manera hay
alumnos que recuerdan todo, pero no distinguen lo importante de lo que no lo es;
esto representa al alumno no inteligente.

¯

Embudo: Es el que le entra
por un lado y le sale por otro:

Como una persona pone agua en
un embudo y esta no tarda en salir, hay también alumnos que lo que escuchan
olvidan rápidamente.

¯

Colador: Es el que deja salir
el vino y retiene las heces:

Hay alumnos que tienen
inteligencia pura, analizan toda la información y enseñanza, lo que es bueno lo
asimila y lo que no lo pone a un lado.

¯

Y tamiz: Es el que deja pasar
la harina y retiene el salvado:

Hay alumnos que al estudiar,
toman lo importante del tema y se olvidan de lo superfluo — éste es el mejor de
los alumnos.

Rabí Meir, uno de los grandes
sabios de la época de la Mishná, estudió Torá de la boca de Elisha Ben Abuia,
después de un tiempo, su maestro, abandonó el camino de la Torá, influenciado
por la cultura helenística,  cuentan que infringió las leyes de la Torá, en
muchos casos, montó a caballo en el día de Kipur que cayó en sábado y otros más.
A pesar de eso Rabí Meir siguió aprendiendo de él. Dijeron los sabios: Rabí Meir
encontró una granada, su contenido comió y su cáscara tiró (Jagiga 15:2).

Todo lo que habla la Mishná,
se puede proyectar a los libros.

Hay libros que tienen mezcla
de cosas importantes y que no son, de verdad y mentira, hay libros en los cuales
encontraremos solo información y hay otros de profundo contenido. De acuerdo a
esto, así debemos tratarlos.

Hay libros que solo
gustaremos, otros los tragaremos de una vez, unos pocos hemos de masticar y
digerir.

En otras palabras, algunos
libros leeremos en parte, en otros hemos de profundizar y unos pocos los
leeremos hasta el final. 

 



MISHNA  16

 

(טז) כָּל אַהֲבָה שֶׁהִיא
תְלוּיָה בְדָבָר, בָּטֵל דָּבָר, בְּטֵלָה אַהֲבָה. וְשֶׁאֵינָהּ תְּלוּיָה
בְדָבָר, אֵינָהּ בְּטֵלָה לְעוֹלָם. אֵיזוֹ הִיא אַהֲבָה הַתְּלוּיָה בְדָבָר, זוֹ
אַהֲבַת אַמְנוֹן וְתָמָר. וְשֶׁאֵינָהּ תְּלוּיָה בְדָבָר, זוֹ אַהֲבַת דָּוִיד
וִיהוֹנָתָן:

 

16.

Todo amor que depende  de
algo, al cesar las cosas, cesa el amor.  Si no depende de nada, no cesará jamás.


¿Cuál es el amor que depende
de algo? El amor de Amnón y Tamar, ¿y el que no depende de nada? El amor de
David y Ionatán.

 


Todo amor que depende de algo
– al cesar las cosas, cesa el amor:

El amor no ha de continuar si
esta basado en algún otro provecho que puede ganar

Si una persona quiere a su
esposa, porque es hermosa o estima a su amigo por su riqueza, el amor fallecerá
cuando la belleza se marchite, y la amistad terminará, cuando se acabe la
riqueza.

Antes de que elijas a un
amigo, pruébalo y después de probarlo, ámalo con todo tu corazón

En la puerta de los negocios,
se detienen muchos amigos y hermanos, y en la puerta de la pobreza, no hay ni
hermanos ni amigos (Shabat 32:2).

Las personas usan decir
“me gusta el pescado”
pero no exactamente gustan de él, porque si fuera así,
lo devolverían a su lugar original, el agua, el que dijo así, en verdad, se ama
a sí mismo, pero como los pescados tienen, por lo general buen gusto, nos parece
que “amamos” al pescado.

Por favor, querido lector, no
sonrías al leer esta alegoría, porque si la analizamos, veremos que es un
ejemplo exacto de todos nuestros “amores” e inclinaciones; generalmente amamos a
todo aquello que le podemos sacar provecho pero en el momento que no lo hay,
también el amor, simpatía y otros parecidos desaparecen.


Si no depende de nada – no
cesará jamás:

Amor que no depende de ningún
factor externo, no cesará jamás.

¿Cuál es el amor que depende
de algo? El amor de Amnón y Tamar.

Amnón no amaba a Tamar, con
un amor verdadero sino por su gran e impresionante belleza (ver Shmuel 2
capítulo 13).

Después de realizar su amor,
la odió como está escrito: “Y la odió Amnon, con un gran odio” (Shmuel 2-13:15).

¿Por qué trae la “Mishná”,
como ejemplo, el amor de Amnón y Tamar?. Amor entre un hombre y una mujer.

Porque nos quiere enseñar que
si en este caso, que es uno de los temas más importantes de la vida humana no
hay continuidad porque hay un “provecho”, de por medio, más será en algo
que tiene menor importancia y por ende no seguirá existiendo.

Una mujer enviudó, y pensó
que su marido le dejaría una gran herencia, en la lápida escribió,  “grande
es mi dolor, para soportarlo”
.

Pero su marido no le dejo
nada, fue y se caso con un hombre rico y ordenó agregar una palabra a lo ya
escrito en la lápida y así se leía:


“grande es mi dolor, para
soportarlo sola”
.


¿Y el que no depende de nada?
el amor de David y Ionatán:

El amor entre ellos, era como
el que tiene un padre para con su hijo.

Ionatán era hijo de Shaul y
sería natural que odiase a David, que amenazaba ocupar el trono de su padre y el
mismo no podría ser el futuro rey, pero Ionatán no prestó atención y siguió
unido a David con una fuerte amistad.

Un amigo verdadero ama a su
amigo con toda el alma, y el alma de Ionatan, estaba atada al alma de David, y
lo amó Ionatan como a sí mismo (Shmuel 1:18:1).

El amigo es un segundo yo.

¿Qué es un amigo verdadero?
Un corazón conectado en dos cuerpos (Sefer Hashaashuim).

 



MISHNA  17

 

(יז) כָּל מַחֲלוֹקֶת שֶׁהִיא
לְשֵׁם שָׁמַיִם, סוֹפָהּ לְהִתְקַיֵּם. וְשֶׁאֵינָהּ לְשֵׁם שָׁמַיִם, אֵין
סוֹפָהּ לְהִתְקַיֵּם. אֵיזוֹ הִיא מַחֲלוֹקֶת שֶׁהִיא לְשֵׁם שָׁמַיִם, זוֹ
מַחֲלוֹקֶת הִלֵּל וְשַׁמַּאי. וְשֶׁאֵינָהּ לְשֵׁם שָׁמַיִם, זוֹ מַחֲלוֹקֶת קֹרַח
וְכָל עֲדָתוֹ:

 

17.

Toda discusión (motivada) por
el nombre del Señor, acabará por prevalecer, mientras que la no dedicada a
nombre del Señor, no persistirá.


¿Cuál es una discusión
motivada por el Señor? La (que reinaba) entre Hilel y Shamay. ¿Y cuál la que no
tenía por objeto al Señor? La discusión de Koraj y todo su grupo.

 


Toda discusión (motivada) por
el nombre del Señor acabará por prevalecer.

si el objetivo de la
discusión es buscar la verdad, entonces ella prevalecerá como dijeron los
sabios, que a partir de las discusiones, se clarificará la verdad (Rabí Ovadia
de Bartenura).


Mientras que la no-dedicada
al nombre del Señor, no persistirá.

Si el objetivo de la
discusión es la búsqueda de poder, no perdurará (Rabí Ovadia de Bartenura).

 

 

 


¿Cuál es la discusión
motivada por el Señor? La (que reinaba) entre Hilel y Shamay.

La controversia entre Hiel y
Shamay, no tenía como fin, fastidiarse uno al otro, ni demostrar que uno tenía
mejores conocimientos que el otro, su intención era sacar a la luz la verdad
(Midrash Shmuel). Prueba de esto, es que cuando la casa de Hilel se convencía de
los argumentos de lo presentado por Shamay, se conducían como ellos (Rabí Shimon
Durán).


Y ¿cuál es la que no tenía
por objeto al Señor?   La discusión de Koraj y todo su grupo.

La rebelión de Koraj y su
gente, contra Moshé y Aharon, no tenía como fin aclarar la verdad, o hacer un
bien a todo el pueblo de Israel, su fin era interesante, buscar honores y poder.

Sabido es que la controversia
entre Hilel y Shamay, se convirtió en un símbolo, por el nivel y tonos que
adquirió.

El Talmud Ierushalmi (Tratado
de Shabat 1:4) nos relata sobre la electrizante atmósfera que reino en la casa
de Jananiá, hijo de Jizkia, hijo de Nerón, cuando representantes de Hilel y de
Shamay, se encontraron para discutir, y como eran más los del grupo de Shamay,
decidieron ellos sobre dieciocho puntos.

Muy difícil fue ese
encuentro, el ambiente estaba a punto de estallar, la fuente citada lo compara
como el “Día que hicieron el becerro de oro”.

¿Qué fue lo que sucedió?

Como los alumnos de Shamay,
vieron que son más numerosos que los de Hilel, aprovecharon su supremacía para
fija la “Halaja” (ley), según su decisión.

Y ¿porque comparan a ese día
como “el día que hicieron el becerro de oro”? explica el autor del libro “Korban
Haeda”: “Como Hilel era Presidente y humilde y Moshé era el ejemplo de la
humildad, cuando hicieron el becerro de oro – como si hubiesen pateado a Moshé,
lo mismo hicieron con Hilel.

Y algo más, nos relata la
Guemara, sobre el encuentro entre Hilel y Shamay:

Los alumnos de Shamay estaban
abajo, y mataban a los alumnos de Hilel, no los mataron, sino que no les dejaban
subir las escaleras, ya que la reunión se realizó en el segundo piso.

Enseñaron, seis alumnos (de
Hilel), subieron, y a los otros, los detuvieron con espadas y lanzas- para que
ellos (los alumnos de Shamay, sean mayoría (Korban Haedá), y a pesar de eso,
dice la Guemara: “A pesar de que discutieron, la casa de Shamay, y la casa de
Hilel  sobre diversos temas, no dejaron de esposarse unos con otros para
enseñarte, con qué cariño y amistad se trataban, para hacer cumplir lo escrito,
Amen la verdad y la paz. Y dijeron en el (Tratado de Kidushim 30:2): “No
abandonaron el lugar hasta que se amigaron unos con otros”.

Seguro que te preguntaras
¿Cómo pudieron estos dos bandos contrarios, encontrar un camino para hacer
desaparecer el odio que los cubría?

¿Cómo pasaron de “espadas y
lanzas”, hasta llegar a ser “amados unos con otros”?

No se trata de una
controversia personal; Bet-Shamay y Bet-Hilel, discutieron a nivel “halájico” y
conceptual, y por eso, después de discutir, pudieron hablar unos con otros y
hasta tomar y comer juntos.

Lo contrario ocurrió en la
discusión de Koraj, según nuestros Rabinos, también ellos se valieron de
argumentos “halájicos” (legales) para basar sus posiciones.

Preguntó Koraj:

-¿Un Talit de color azul
celeste, usará Tzitzit (flecos)?

-A una casa llena de libros
sagrados, ¿Será necesario colocarle una “mezuzá”?

Quien sabe cuantos argumentos
les trajo Moshé, nuestro maestro, para probarles la variedad de sus conceptos

¿Pero qué pasó después?

Dice el Midrash Tanjuma:

Toda clase de pruebas trajo
Moshé para que Koraj acepte, mil y una palabras utilizó nuestro maestro para
apaciguar a Koraj, éste que era muy inteligente en su maldad dijo, si le
contesto, sé que no voy a poder refutarlo porque es un gran sabio y no voy a
tener otro camino que hacer las pases con él, mejor no le contesto.

Acá está la diferencia,
explica Rabí Eliezer Ben Zión Bruk, en su libro “Egionei-Musar”, Koraj no
buscaba la verdad, por eso no entró en dialogo con Moshé ¿Qué hizo? “Reunió
contra ellos, Koraj, a toda la congregación (Bamidbar 16:19) fue indirectamente
con burla y cinismo, se burlaba de Moshé y Aarón, no buscaba aclarar las cosas,
quería solamente crear controversia y malestar en el pueblo.

Y ¿cuál fue el final de Koraj
y su grupo?

La tierra los tragó.


 



MISHNA  18

 

(יח) כָּל הַמְזַכֶּה אֶת
הָרַבִּים, אֵין חֵטְא בָּא עַל יָדוֹ. וְכָל הַמַּחֲטִיא אֶת הָרַבִּים, אֵין
מַסְפִּיקִין בְּיָדוֹ לַעֲשׂוֹת תְּשׁוּבָה. משֶׁה זָכָה וְזִכָּה אֶת הָרַבִּים,
זְכוּת הָרַבִּים תָּלוּי בּוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר (דברים לג), צִדְקַת ה’ עָשָׂה
וּמִשְׁפָּטָיו עִם יִשְׂרָאֵל. יָרָבְעָם חָטָא וְהֶחֱטִיא אֶת הָרַבִּים, חֵטְא
הָרַבִּים תָּלוּי בּוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר (מלכים א טו), עַל חַטֹּאות יָרָבְעָם (בֶּן
נְבָט) אֲשֶׁר חָטָא וַאֲשֶׁר הֶחֱטִיא אֶת יִשְׂרָאֵל:

 

18.

Todo aquél que trabaja por
engrandecer el mérito de los demás, no hay pecado que llegue a través de él. Y a
todo aquél que hace pecar a los demás no se le concede la oportunidad de
retornar al Eterno. Moshé tuvo mérito y otorgó mérito a los demás; por tanto el
mérito de los demás se le atribuye a él. Pues fue dicho: “La rectitud del Eterno
hizo, y sus juicios con

Israel (Rambam 33:21).


Ierobam pecó e hizo pecar a
los demás; por ello el pecado de los demás se le atribuye a él. Pues fue dicho:
Debido a los pecados de Ierobam, que pecó e hizo pecar a Israel (Melajim
1:15:30).

 


Todo aquel que trabaja, para
engrandecer el mérito de los demás

El ser humano, no tiene que
preocuparse solamente por si mismo, debe hacer todo lo posible, para encausar a
sus semejantes por el buen camino.

Así dicta la Torá:
“Reprenderás a tu compañero (que haya pecado) para no cargar tu también, con su
pecado” (Vaikrá 19:17). Y en el Talmud: “Quien puede impedir que alguien cometa
una mala acción, y no lo impide, es tan culpable como el pecador mismo (Shabat
54:2).

Rabí Iejezkel Lewenshtein,
supervisor espiritual de la Yeshivá de Ponivitz, ya era muy entrado en años, y
débil de salud, por lo tanto, no podía ya dictar sus clases, una vez dijo a uno
de sus allegados:

-“Dejé ya de dar mis charlas,
y ya no puedo influir sobre mis alumnos”.

-¿Qué tengo que hacer en este
mundo?

– Usted, estimado Rabí, –
dijo su interlocutor, lo sigue haciendo, aunque solamente haga acto de presencia
durante la oración, porque el solo estar usted, hace que la oración sea
diferente, porque todos ven como un judío anciano y débil invierte todas sus
fuerzas en el rezo ¿Acaso eso no es engrandecer el mérito de los demás?

– El Rabí no quedó muy
convencido y dijo: Yo quiero expresarme y hacer escuchar mi mensaje.

De esto entendemos, que su
acto en si, era para él relevante le importaba solamente, enseñar Torá y buenas
costumbres; para engrandecer el mérito de los demás.


No hay pecado que llegue a
través de él:

La persona que guía a la
comunidad, llamando la atención, por su conducta, seguro que no pecará, la razón
es clara: Si ha de pecar, la gente lo señalará y se burlará de él diciendo:
Fulano nos dice que hacer, y el mismo hace lo contrario


Y todo aquél que hace pecar a
los demás:

La persona que enseña a
otros, a ir por malos caminos.


No se le concede la
oportunidad de retornar al Eterno:

Para que no esté en el
Gan-Edén y sus alumnos en el gheeinom (infierno) (Rabí Ovadia de Bartenura).

¿Qué significa hacer pecar a
los demás?

Leamos como lo define Rambam
(Maimonides) en sus leyes de arrepentimiento (3:10):

¿Hacer pecar a los otros a
que se refiere?


Uno

que los hizo pecar en cosas
grandes e importantes, como Ierobam Ben Nebat, (rey de Israel, que colocó
dos ídolos, uno en Dan y otro en Beer-Sheva, para que los hebreos no
peregrinasen a Ierushalaim) y Tzadok y Baitos (alumnos de Antigonos de Soja, que
crearon diferentes sectas y se alejaron de la tradición) y otros, que los
hace pecar, infringiendo preceptos positivos.


Moshé tuvo mérito y otorgó
mérito a los demás:

Moshé tuvo tantos méritos,
pues enseño Torá a todo el pueblo de Israel.


Por lo tanto el mérito de los
demás, se le atribuye a él.

Moshé, nuestro Maestro,
cumplió con lo ordenado por HaShem y enseñó al pueblo a hacerlo, por eso podemos
decir que todo lo que el pueblo de Israel hace, es como si el mismo lo hubiese
hecho; pues fue dicho: La rectitud del Eterno hizo, y sus juicios con Israel (Dbarim
33:21).


Ierobam pecó e hizo pecar a
los demás:

Ya que los alejó de HaShem y
su Torá, y los condujo a la idolatría, el pecado hecho por el pueblo entero, se
lo atribuye a él.


Pues fue dicho:

“Debido a los pecados de
Ierobam, que pecó e hizo pecar a Israel (Melajim 15:30).

 






MISHNA 19

 

(יט) כָּל מִי שֶׁיֵּשׁ בְּיָדוֹ
שְׁלשָׁה דְבָרִים הַלָּלוּ, מִתַּלְמִידָיו שֶׁל אַבְרָהָם אָבִינוּ. וּשְׁלשָׁה
דְבָרִים אֲחֵרִים, מִתַּלְמִידָיו שֶׁל בִּלְעָם הָרָשָׁע. עַיִן טוֹבָה, וְרוּחַ
נְמוּכָה, וְנֶפֶשׁ שְׁפָלָה, מִתַּלְמִידָיו שֶׁל אַבְרָהָם אָבִינוּ. עַיִן
רָעָה, וְרוּחַ גְּבוֹהָה, וְנֶפֶשׁ רְחָבָה, מִתַּלְמִידָיו שֶׁל בִּלְעָם
הָרָשָׁע. מַה בֵּין תַּלְמִידָיו שֶׁל אַבְרָהָם אָבִינוּ לְתַלְמִידָיו שֶׁל
בִּלְעָם הָרָשָׁע. תַּלְמִידָיו שֶׁל אַבְרָהָם אָבִינוּ, אוֹכְלִין בָּעוֹלָם
הַזֶּה וְנוֹחֲלִין בָּעוֹלָם הַבָּא, שֶׁנֶּאֱמַר (משלי ח), לְהַנְחִיל אֹהֲבַי
יֵשׁ, וְאֹצְרֹתֵיהֶם אֲמַלֵּא. אֲבָל תַּלְמִידָיו שֶׁל בִּלְעָם הָרָשָׁע
יוֹרְשִׁין גֵּיהִנָּם וְיוֹרְדִין לִבְאֵר שַׁחַת, שֶׁנֶּאֱמַר (תהלים נה),
וְאַתָּה אֱלֹהִים תּוֹרִידֵם לִבְאֵר שַׁחַת, אַנְשֵׁי דָמִים וּמִרְמָה לֹא
יֶחֱצוּ יְמֵיהֶם, וַאֲנִי אֶבְטַח בָּךְ:

 

19.

Todo aquel que posea tres
cosas será considerado discípulo de Abraham, nuestro padre; pero si posee tres
cosas distintas, se le considerará discípulo de Bilam el malvado.


(Quien posee) buen ojo,
espíritu humilde y alma sumisa es considerado discípulo de Abraham, nuestro
padre; (quien está dotado de) mal ojo, espíritu altanero y alma ávida, es
discípulo de Bilam el malvado.


¿Qué (diferencia hay) entre
los discípulos de Abraham, nuestro padre, y los discípulos de Bilam el  malvado?
Los discípulos de Abraham, nuestro padre, comen en este mundo y tendrán su parte
en el mundo futuro, según está escrito: tengo para dar herencia a quienes me
aman, y sus tesoros llenaré. En cambio, los discípulos  de Bilam el malvado
heredarán el infierno y bajarán a un pozo de destrucción, según está escrito:  Y
Tú, D-s, les harás bajar a un pozo de destrucción; hombres sanguinarios y
pérfidos, no llegarán a la mitad de sus días; más yo confiaré en tí (Tehilim
55;24).


 


Todo aquel que posea tres
cosas.

Tres cualidades, será
considerado discípulo de Abraham, nuestro padre:
porque de él aprendió el
camino del bien.


Pero si posee tres cosas
distintas.

Cualidades contrarias, se
le considera discípulo de Bilam el malvado.

¯

Buen ojo:

Que está contento con lo que
tiene, lo “poco” que posee para él es mucho. Y lo que pertenece a otros no le da
mucha importancia.

Abraham es un ejemplo,
después de la guerra contra los cuatro reyes, le dijo al rey Salem: “Ni un hilo,
ni un cordón de calzado tomaré de todo lo que es tuyo” (Breshit 14:23).

¯

El espíritu humilde:
Era muy humilde.
Cuando Abraham rogó a HaShem que perdone a Sdom, la ciudad corrupta, dijo: “Soy
polvo y cenizas (Breshit 18:27)

¯

Alma sumisa:

Se abstiene de deseos
. Abraham tomó una segunda esposa (Hagar) no porque tenía deseos, sino porque
Sará no tuvo hijos, Sará le ofreció “Ven a mi sierva” (Idem 16:2). Cuando Sará
se enojó con Hagar, no duda Abraham en divorciarla, “Hazle lo que tu quieres”
(16:2) prueba que no le deseaba, cuando le pidió echar a Ishmael de su casa,
dice la escritura: “Fue malo, ante los ojos de Abraham, por su hijo” (21:11) (Sefer
Hamaor de Rambam).

¯

Mal ojo:

Se refiere a la envidia todo
lo que posee le parece poco y lo que tiene su compañero le parece que es mucho.

Bilam, el malvado, perseguía
todo lo material de aquí a la envidia, el camino es corto, así está escrito: “Si
me diese Balak una casa llena de plata y oro” (Bamidbar 22:18). Por dinero,
estaría dispuesto a efectuar la misión.

¯

Espíritu altanero:
Es el orgullo, sus
palabras lo atestiguan: “El discurso del que escucha las palabras de D’s (ídem
24:16).

Dice el Talmud: “Todo aquel
que se llena de orgullo, si es sabio; desaparece su sabiduría, si es profeta; su
profecía se hace a un lado” (Psajim 66:2).

¯

Alma ávida:

Corre tras los deseos
carnales, fue Bilam que aconsejó a Balak, prostituir a todas las mujeres de
Moav y si no hubiese estado inmerso en esos deseos, no le hubiera aconsejado
así.

 

 

 

 


¿Qué diferencia hay entre los
discípulos de Abraham, nuestro padre y los discípulos de Bilam, el malvado?

La Mishná no pregunta cuál es
la diferencia, entre Abraham, nuestro padre, y Bilam, el malvado, sino en qué se
diferencian, los alumnos de uno, de los alumnos del otro, porque Abraham no fue
comprendido por su generación no entendieron su concepción del mundo, porque
estaba a un nivel superior al de sus con generacionales y como la gente estaba
muy lejos de su nivel, no podían conocer sus pensamientos a fondo.

Si quiere usted conocer la
esencia de una persona, observe usted a sus alumnos de la personalidad de éstos,
sabrán el nivel del Rabino.

Rabí Shlomo Heiman, autor del
libro “Jidushei Rabí Shlomo”, no entiende la pregunta que formula la “Mishná”,
claro está que los alumnos de Abraham, el patriarca, tenían fe en HaShem, y por
su parte los alumnos de Bilam, eran politeístas y no reconocían a HaShem como el
Supremo Hacedor ¿no es ésta la diferencia?

Parece ser que la “Mishná”,
trata de descubrir cuál era la fuerza de los alumnos de Abraham, nuestro padre,
que hizo que multitudes fuesen atraídas, convirtiéndose en creyentes.

La generación de Abraham, era
completamente de idólatras oscurantistas y a pesar de ello, fueron tras su
mensaje ¿Cuál fue el secreto?

Contesta el autor de la “Mishná”,
que eran poseedores de buenas cualidades y costumbres y hemos de saber que
“si las cualidades no están dañadas, podrán saber la verdad”.

¡Por el contrario, los
alumnos de Bilam, que vivieron en una generación de milagros realizados
públicamente y donde se relevó HaShem, como pudieron convertirse en alumnos y
seguidores de la filosofía Bilamica. ! es contra la lógica pura.

La respuesta está, dice el
Tana, en las cualidades, los alumnos de Bilam, poseían malas cualidades, sus
ojos se enceguecieron y no vieron que poseen malas cualidades, en este mundo,
los envidiosos, altaneros, sufrirán en este mundo, y será para ellos un
infierno.


Hombres sanguinarios y
pérfidos, no llegarán a la mitad de sus días (Tehilim 55:24).

Un seduceo le preguntó a Rabí
Janina, que edad tenía Bilam cuando fue muerto (Ieoshua 13:23).

Rabí Janina le dijo que no se
encontró algo escrito, al respecto, pero como cita el versículo “Hombres
sangrientos y de engaño no pasarán la mitad de sus días, parece ser que al morir
tenía treinta y cinco años; ya que la vida de un mortal, tiene como promedio
setenta años (Tehilim 90:10).

Tiene razón, le contestó el
seduceo, encontré en el Sefer Haiujasin escrito que Bilam tenía treinta y tres
años, cuando fue muerto por el ejercito de Pinjas (Sanhedrín 106).

 






MISHNA  20

 

(כ) יְהוּדָה בֶן תֵּימָא אוֹמֵר,
הֱוֵי עַז כַּנָּמֵר, וְקַל כַּנֶּשֶׁר, וְרָץ כַּצְּבִי, וְגִבּוֹר כָּאֲרִי
לַעֲשׂוֹת רְצוֹן אָבִיךָ שֶׁבַּשָּׁמָיִם. הוּא הָיָה אוֹמֵר, עַז פָּנִים
לְגֵיהִנָּם, ובשֶׁת פָּנִים לְגַן עֵדֶן. יְהִי רָצוֹן מִלְּפָנֶיךָ יְיָ
אֱלֹהֵינוּ שֶׁתִּבְנֶה עִירְךָ בִּמְהֵרָה בְיָמֵינוּ וְתֵן חֶלְקֵנוּ
בְּתוֹרָתֶךָ:

 

20.

Yehuda Ben Teima dice: se
audaz como pantera, y ligero como el águila, rápido como ciervo y fuerte como
león, para hacer la voluntad de tu Padre que está en los cielos.


(También) solía decir: el
insolente (irá) al infierno y el modesto al Edén. Sea Tu voluntad, Señor,
nuestro D-s y D-s de nuestros antepasados, edificar el templo, pronto en
nuestros días y darnos nuestra parte en Tu Torá.

 


Yehuda Ben Teima dice: sé
audaz como la pantera y ligero como el águila, rápido como ciervo y fuerte como
león.

Trata con toda tu fuerza de
servir a Tu Creador (Rabí Menajen Hameiri)


Audaz como la pantera.

No te avergüences en
preguntar a tu Rabino, lo que no es comprensible para ti ni tampoco te
avergüences, por ser observante de la normativa judía; si se burlan de ti, y tu
no les haces caso, serás considerado como si hubieses entregado tu alma en aras
de la santificación de nombre de HaShem (Sefer Hajasidim 40).


Ligero como águila.

Para repasar el material que
te han enseñado y para alejarte de las malas compañías que conducen al pecado.


Rápido como ciervo.

Para cumplir los preceptos,
sabido es que si la persona se deja estar y entra en la holgazanería, al final
se alejará del estudio y del cumplimiento de los preceptos, por eso debemos ser
rápidos en nuestras acciones.


Y fuertes como león.

Para conquistar nuestro
instinto y así apartarnos de las malas acciones.

El tanaíta, autor de la “Mishná”,
tomó cuatro vocablos, los cuales nos instan a ser diferentes y ágiles en
nuestros actos, con mucha razón nos instruye de esa manera, porque cuatro son
las razones que impiden a los seres humanos, llegar a la perfección.

¯

La primera:

La pobreza, que puede trastornarnos y alejarnos de HaShem.

¯

La segunda
:
Los enemigos, de nuestro pueblo que quisieran hacernos desaparecer como pueblo.

¯

La tercera:

El “Mazal” (destino) de cada uno.  

¯

La cuarta:

Es el “ietzer hará” (el
incitador), el más cruel de todos.

El ser humano tiene que hacer
lo imposible, para contrarrestar la fuerza de estos cuatro impedimentos y ese es
el consejo de Yehuda Ben Teima:


       Se audaz como la
pantera.

A pesar de que no posee mucha
fuerza, deberá ser más fuerte de lo que puede para vencer a la pobreza, y
cambiar su “Mazal” destino, será “ligero como el águila”.


       Rápido como el ciervo.

Se refiere a cambiar de
domicilio, si se encuentra en un lugar de malvados, que le impiden vivir una
completa vida judía como lo hicieron nuestros hermanos durante toda nuestra
historia.


      Fuerte como un león.

Contra el “ietzer-hará”
(instinto del mal) como está escrito: ¿Quién es héroe? El que conquista su
instinto (Jidushei Hamaarsha, Psajim 114:1).


      Para hacer la voluntad
de Tu Padre que está en los cielos.

Las cualidades enumeradas,
audacia, rapidez y terquedad, en si, no son buenas, pero cuando las adoptamos
para cumplir los preceptos de HaShem podremos utilizarlas (Rabí Shmuel D’ozeda).


      El insolente irá al
infierno.

Los insolentes, al  final
caen en el pecado (Taanit 7:).

Solo será considerado
positivo, cuando utiliza la insolencia, la terquedad y parecidos, en función del
“Servicio a HaShem”.


      Y el penoso al Edén.

Si es penoso y modesto,
preferirá la compañía de gente buena y honesta “Todo el que es penoso no tan
rápido pecará (Nedarim 20:1).

Por lo general, si la persona
no peca, es porque la pena, le impidió hacerlo, en su juventud (Sefer Hajasidim).


        Sea Tu voluntad,
Señor nuestro D-s y D-s de nuestros antepasados, edificar el Templo pronto, en
nuestros días y darnos nuestra parte en la Torá.

Parece ser que con esta
oración, se daba por finalizado el libro ya que al principio, Pirkei Avot,
estaba compuesto  por cinco capítulos muy tarde agregaron otras “Mishnáiot” y el
capítulo sexto.

 



MISHNA  21

 

(כא) הוּא הָיָה אוֹמֵר, בֶּן
חָמֵשׁ שָׁנִים לַמִּקְרָא, בֶּן עֶשֶׂר לַמִּשְׁנָה, בֶּן שְׁלשׁ עֶשְׂרֵה
לַמִּצְוֹת, בֶּן חֲמֵשׁ עֶשְׂרֵה לַתַּלְמוּד, בֶּן שְׁמוֹנֶה עֶשְׂרֵה לַחֻפָּה,
בּן עֶשְׂרִים לִרְדּוֹף, בֶּן שְׁלשִׁים לַכֹּחַ, בֶּן אַרְבָּעִים לַבִּינָה,
בֶּן חֲמִשִּׁים לָעֵצָה, בֶּן שִׁשִּׁים לַזִקְנָה, בֶּן שִׁבְעִים לַשֵּׂיבָה,
בֶּן שְׁמוֹנִים לַגְּבוּרָה, בֶּן תִּשְׁעִים לָשׁוּחַ, בֶּן מֵאָה כְּאִלּוּ מֵת
וְעָבַר וּבָטֵל מִן הָעוֹלָם:

 

21.

(También) solía decir: a los
cinco años (de empezar a estudiar) la Biblia, a los diez la Mishná, a los trece
(a cumplir) los preceptos y a los quince (estudiar) la Guemara. A los dieciocho
(el hombre) debe casarse, a los veinte, perseguir, a los treinta (plenitud de)
fuerza, a los cuarenta inteligencia, a los cincuenta (para el consejo), a los
sesenta(llega) la vejez, a los setenta cabellos grises, a los ochenta fuerza
(especial) y a los noventa se encorva, a los cien es como un muerto, que pasó y
desistió del mundo.


 


A los cinco años:

Comenzará a estudiar Torá, el
libro de oración no antes, porque el estudio, a temprana edad, lo debilita (Rashi).

El desarrollo natural del
niño, fija cuando comenzara a estudiar Torá, Mishná y Guemara, y hace que
exactamente a la edad de trece años, ya esta preparado para observar las mitzvot
(preceptos).

Cada edad tiene su idioma y
su propia sensibilidad, si se le exige al niño, mas de lo que puede no tendrá
éxito, lo dañara.

¿Cuándo comienza su padre a
enseñarle Torá?

Desde que comienza a hablar,
ha de enseñarle los versículos del libro “Devarim”. “Moshé nos ordeno la Torá”
(33 :4) y “Shma Israel”, oye Israel (6 :4).

Después ha de enseñarle poco
a poco, versículo por versículo, hasta que cumpla seis o siete años, todo según
sea la salud y capacidad del ánimo, cuando ha de llevarlo a lo de un maestro de
párvulos (El estudio de la Torá 1:6).


A los diez, la Mishná.
Estudias la “Mishnaoit”,
que no son difíciles de entender (Rashi).

span lang=”ES” style=”font-family: Lucida Casual”>¿Y por que comenzara a
estudiar Mishná a la edad de diez años? seguramente durante estos cinco años,
(de 5 a 10 años), estudió Torá y si no tuvo éxito y no captó el material, en
estos cinco años, no tendrá provecho en su estudio y ya dijeron. Todo alumno,
que no vio frutos de su estudio durante cinco años, no los verá jamás.

Si es así, mejor enseñarle un
oficio.


A los trece, para cumplir los
preceptos:
A los
trece años es considerado ya un hombre, ya que forma parte del minyan, se coloca
tefilín (filacterias) y puede atestiguar ante cualquier Tribunal.


A los quince, estudiar
Guemara:
Estudiara
Guemara y profundizara en las leyes (Rashi).

Como hay niños que comienzan
a estudiar Torá antes de los cinco años, así los hay que estudian Guemara antes
de los quince.


A los dieciocho debe casarse:
Diecinueve veces,
la palabra Adam, es mencionada en el capitulo que trata sobre las hechuras del
génesis desde el versículo, HaShem dijo: hagamos al hombre (Breshit 1:26) hasta
“Edifico el Eterno HaShem”, el costado (Idem 2 :22) de estas, una mención, es
para referirse al hombre mismo y las restantes, dieciocho veces son para ser
interpretadas (por eso se designan la edad en que debe casarse).

Bien hará, si estudiara tres
años de Guemara, de los quince hasta los dieciocho, y aprenderá un oficio para
poder casarse y mantener con honor a su esposa.


A los veinte perseguir:
Hay quienes
explican que perseguir, significa procurar y lograr el sustento, y que el
cielo empezara a perseguirlo y a castigarlo por sus acciones, pues el Bet-din
(Tribunal celestial) no castiga a quien es menor de veinte años.

Podemos preguntar por que el
tema no especifica ¿qué debemos perseguir? 

Según nuestros sabios, es el
hombre quien va tras la mujer y no es la mujer quien acostumbra ir tras el
hombre (Kidushin 2).

Si alguna persona, se le
pierde algo, quien va tras quien el hombre va tras el objeto perdido.

Explica Rashi: lo que se
perdió es una de las costillas.

Cuando llego a la edad de
veinte años, debe procurar conseguir lo que no logro hacer a los dieciocho.

A los veinte años, “el
zivug” 
(la pareja), depende de sus actos.


A los treinta (plenitud de
fuerza):
Al tener
treinta años, el hombre esta en su mejor momento. Los levitas que cargaban las
partes del Tabernáculo y transportaban los utensilios en sus hombros, tenían d
treinta años en adelante (Rabí Ovadia de Bartenura).


A los cuarenta años –
inteligencia:
A
esta edad llega el hombre a la cima de su desarrollo intelectual.


A los cincuenta – para el
consejo:
Pues esta
escrito con respecto a los levitas: “Y a partir de los cincuenta años, regresara
del servicio y no servirá mas a sus hermanos (Bamidbar 8:25-26), ¿Cómo los
servirá? Brindándoles consejo (Rabí Ovadia de Bartenura).

¿Qué se necesita para dar un
buen consejo? Inteligencia y experiencia en la vida.

A los cincuenta años, ya
adquirió experiencia, y esta fresco y lúcido, porque todavía no comenzó a
envejecer (Rabí Menajem Hameiri).


A los sesenta años – para la
vejez:
La vejez en
el hombre, comienza a los sesenta años ¿y en la mujer?

¿Quién es vieja? Toda mujer a
la que tildan de vieja y anciana y no se enoja (Nida 9:1).

Hoy día, al cumplir los
sesenta y poseer buena salud, hay todavía muchas cosas por hacer.

Nuestros sabios dicen que el
que muere antes de los sesenta, puede que sea un castigo del cielo, muere a los
sesenta, es muerte natural.

Pidamos a HaShem, que nos
conceda mas años, para así poder “corregir “ nuestros errores.


A los setenta años, cabellos
grises:
¿Quién es
totalmente viejo?

Aquel que su cabellera esta
totalmente blanca (Rashi). El blanco proviene de la debilidad (Rabí Shimon
Duran).

El rey David murió a los
setenta años y dice la escritura “Y murió en buena ancianidad” (Seiba) (Dibrei
aiamim 29:27).


A los ochenta, fuerza
especial:
Vivir
ochenta años, es en verdad algo especial.

El sabio Rabí Z. Ferber, al
llegar a la edad de ochenta años dijo: No piensen que a los ochenta desaparece
el incitador (ietzer-hara) a esa edad es cuando debemos poseer una fuerza
especial para no caer en sus redes.


A los noventa años, para
encorvarse:
El
vocablo hebreo “Iasuaj” puede interpretarse de varias maneras:

1.

Marchar inclinado y encorvado.

2.
Ya
marcha hacia la tumba, fosa (shuja).

3.
Del
vocablo sija conversación, porque los ancianos

gustan de contar su vida, sus
historias y sus penas.


A los cien años, es como un
muerto que paso y desistió del mundo:

Todos sus instintos
desaparecen no come, ni bebe bastante (Rabenu Bejaie).

Y en la Guemara leemos:

La mente de los ancianos se
cambia.

Sus labios tiemblan.

Sus oídos se debilitan.

Un pequeño montón de tierra
les parece una colina.

El emperador le dijo a Rabí
Ieoshua Ben Yanania. ¿Por qué no vas a ver a Be Abidan? y el Rabino le contestó:
la montaña esta ya cubierta de nieve (mi cabeza es blanca, soy demasiado viejo),
sus laderas están heladas (mi barba es blanca).

Ya los perros no ladran (mi
voz es débil), sus muelas no pueden ya moler (mis dientes han desaparecido)
(Tratado de Shabat 152:1).






MISHNA  22

 

(כב) בֶּן בַּג בַּג אוֹמֵר,
הֲפָךְ בָּהּ וַהֲפָךְ בָּהּ, דְּכֹלָּא בָהּ. ובָהּ תֶּחֱזֵי, וְסִיב וּבְלֵה
בַהּ, וּמִנַּהּ לָא תְזוּעַ, שֶׁאֵין לְךָ מִדָּה טוֹבָה הֵימֶנָּה. בֶּן הֵא הֵא
אוֹמֵר, לְפוּם צַעֲרָא אַגְרָא:

 

22.

Ben Bag Bag dice: vuélvela
por aquí o vuélvela por allá, la Torá contiene todo, contémplala, envejece
inclinado sobre ella, de sus máximas no te separes. No hay para ti mejor regla
que ella.

Ben He He dice: Según el sufrimiento, la recompensa.


 


Ben Bag Bag:

Rabí Iojanan, era su nombre,
y su nombre se debe a que pertenecía a una familia de conversos, esto esta
insinuado en su nombre: Ben Ger (hijo de converso), Ben Gioret
(hijo de conversa), (Midrash Shmuel).


Vuélvela por aquí, vuélvela
por allá:
Invierte
tu tiempo, en el estudio de la Torá; en la Mishná anterior estudiamos, que se
debe invertir cinco años en el estudio de la Mikra (Biblia) y cinco años en
Mishná. ¿Y que sucede con el estudio del Talmud?.

Leemos, a los quince años,
para estudiar el Talmud, ¿Acaso consagrará también cinco años a su estudio?.

Viene Ben Bag Bag y nos
enseña que el estudio del Talmud no tiene limite de tiempo, sino que se
estudiara toda la vida.


 


La Torá contiene todo:
Rabí Eljanan Vaserman,
trae un pensamiento del “Jafetz Jaim”, Rabí Meir Hacohen de Radin.

Hay veces en la vida de una
persona, que debe tomar una decisión y no sabe hacerlo.

Se desespera, ha aquí que un
amigo le susurra al oído: ¡no te desesperes, puedes pedir consejo directamente
de HaShem!. ¿Cómo puedo hacerlo? pregunta angustiado el hombre en cuestión.

Es cierto, cada uno puede
hacerlo. Hay en la Torá, respuestas para todas las preguntas del mundo.

La solución que encontramos
en la Torá, es el consejo que HaShem nos da.

Cuéntese que una vez, el
Rabino Moshé Fainstein, paz en su memoria, escribió una carta de felicitaciones
a su alumno que fue bendecido por un hijo.

Entre otras le escribió que
muchas bendiciones quisiera otorgarle, pero nuestros sabios ya la formularon que
amerites criarlo para la Torá, la jupa (casamiento) y buenas acciones, y si esa
es la bendición de nuestros sabios, señal es que no hay otra bendición en el
mundo que no este contenida en una de esas tres.

Cuando enviaron un hombre a
la luna y todos los periódicos y medios de comunicación discutían sobre lo que
posiblemente se podía encontrar allí, vinieron y preguntaron al Gran Rabí sobre
su opinión.

No encontraran nada, dijo sin
dudar.

¿Por que esta usted tan
seguro?

Porque nuestros sabios no
mencionaron nada sobre el tema.

Todo esta insinuado en las
enseñanzas de los Rabinos.


Contémplala, envejece sobre
ella:
Tampoco la
abandones en la vejez ni en la ancianidad (Rabí Ovadia de Bartenura).

Hasta sus últimos días, el
Gran Rabino, Rabí Tzvi Pesaj Frank. Vivió una larga vida, quiso elevarse en Torá.
Estudiaba con vigor y entusiasmo de un joven. En sus últimos días comenzó a
repasar el Tratado de Eruvin, la gente a su alrededor, miraba maravillada al
anciano Rabí, estudiando una hoja de Guemara, entonando la melodía tradicional y
sintiendo el mismo gusto que sintió al estudiar el tema por primera vez.


De sus máximas no te separes:
Meditarás en ella
de día y de noche (Ieoshua 1:8).

No abandones el camino de la
Torá, Por toda duda que tengas analiza las palabras de los sabios y encontraras
respuestas.


No hay para ti mejor regla
que ella:
Todo
evento que sucede en el mundo.

Toda idea, teoría a nivel
científico o en el plano ético y moral o socio-político, deberemos medirlo según
los parámetros vertidos en la Torá.

Si están de acuerdo con lo
escrito en la Torá, entonces es lo correcto (Midrash Shmuel).

El Rabí de Gur definió la
diferencia entre los sabios de nuestros días y aquellos de las generaciones
anteriores.

Los sabios de antaño, creían
en la santidad de la Torá y trataban de encontrar en ella, pruebas para la
investigación científica, y los sabios de hoy, buscan en la ciencia testimonios
para la veracidad de la Torá.

Cuando la investigación
científica no esta de acuerdo con lo escrito en la Torá, ya dudan de ella.

Ben He He, era converso o
hijo de conversos, y fue llamado con ese nombre porque todos los conversos son
considerados hijos de Abraham, nuestro patriarca y Sará, nuestra matriarca,
porque HaShem, porque HaShem agrego la letra He (quinta del abecedario, a sus
nombres, Abram – Abraham, Sarai – Sará).

De ahí su nombre, hijo de He
He, hijo de Abraham y Sará (Midrash Shmuel).


Ben He He dice: Según el
sufrimiento, la recompensa:

De acuerdo a la intensidad
del sufrimiento que sufres para tener éxito en tu estudio de la Torá, así
recordaras claramente lo aprendido.

Si no inviertes tiempo y
esfuerzo en la materia que estudias, no verás provecho alguno y rápidamente lo
olvidaras.

Hasta hoy día, recordamos lo
que estudiamos con tesón y entusiasmo, y olvidamos todo aquello que leímos y
estudiamos en forma superficial.

HaShem recompensa a los que
estudian Torá, no por sus conocimientos, sino por su dedicación!

El éxito en los estudios, no
depende de nosotros, sino de HaShem.

Y así escribe Rabí Eliezer
Papo, en su obra “Pele – Ioetz”: “El Santo, bendito sea, no cuenta las hojas que
hemos estudiado, sino las horas que hemos invertido en el estudio.

Un estudiante se acercó al
Jafetz  Jaím, Rabí Meir Hacohen de Radin, autor de “Mishná Brura”, y otras
famosas obras y vertió ante él su pena.

¡Ya son muchos años, los que
dedicó al estudio y todavía no sé estudiar una hoja de Guemara como es debido!

Le contestó el Rabino: ¿Acaso
HaShem nos ordenó que seamos sabios y genios? nos ordenó solamente que
estudiemos Torá y nos ocupemos en todo lo que le concierne.

¿Quién es el estudioso? No
aquel que sabe estudiar, sino aquel que se siente y estudia Torá, ¡cómo ladrón
es aquel que roba y no aquel que sabe las leyes del latrocinio y su filosofía!


Según el sufrimiento, la
recompensa:
Demás
está decir, que si observas la vida normativa judía, aunque te enfrentes
diariamente a aquellos que te rodean, y quieren impedírtelo has de saber, que
aunque sufras, ¡tu recompensa será grande!

___

Capítulo 6



PIRKEI AVOT



“TRATADO DE LOS PRINCIPIOS”


Capítulo  6

Mishna 1


Mishna 2

Mishna 3

Mishna 4

Mishna 5

Mishna 6

Mishna 7

Mishna 8

Mishna 9

Mishna 10

Mishna 11

 



MISHNA  1

 

(א) רַבִּי מֵאִיר אוֹמֵר כָּל
הָעוֹסֵק בַּתּוֹרָה לִשְׁמָהּ, זוֹכֶה לִדְבָרִים הַרְבֵּה, וְלֹא עוֹד אֶלָּא
שֶׁכָּל הָעוֹלָם כֻּלּוֹ כְּדַאי הוּא לוֹ, נִקְרָא רֵעַ, אָהוּב, אוֹהֵב אֶת
הַמָּקוֹם, אוֹהֵב אֶת הַבְּרִיּוֹת, מְשַׂמֵּחַ אֶת הַמָּקוֹם, מְשַׂמֵּחַ אֶת
הַבְּרִיּוֹת, וּמַלְבַּשְׁתּוֹ עֲנָוָה וְיִרְאָה, וּמַכְשַׁרְתּוֹ לִהְיוֹת
צַדִּיק חָסִיד יָשָׁר וְנֶאֱמָן, וּמְרַחַקְתּוֹ מִן הַחֵטְא, וּמְקָרַבְתּוֹ
לִידֵי זְכוּת, וְנֶהֱנִין מִמֶּנּוּ עֵצָה וְתוּשִׁיָּה בִּינָה וּגְבוּרָה,
שֶׁנֶּאֱמַר לִי עֵצָה וְתוּשִׁיָּה אֲנִי בִינָה לִי גְבוּרָה, וְנוֹתֶנֶת לוֹ
מַלְכוּת וּמֶמְשָׁלָה וְחִקּוּר דִּין, וּמְגַלִּין לוֹ רָזֵי תוֹרָה, וְנַעֲשֶׂה
כְּמַעְיָן הַמִּתְגַּבֵּר וּכְנָהָר שֶׁאֵינוֹ פּוֹסֵק, וְהוֶֹה צָנוּע וְאֶרֶךְ
רוּחַ, וּמוֹחֵל עַל עֶלְבּוֹנוֹ, וּמְגַדַּלְתּוֹ וּמְרוֹמַמְתּוֹ עַל כָּל
הַמַּעֲשִׂים:



1.

Enseñaron los sabios en el lenguaje de la Mishná.


Bendito sea quien los eligió a ellos y a su estudio.

 

Diferentes son nuestros sabios, de los sabios de las
naciones, éstos exigen de otros, lo que nunca cumplieron.

Vivían en un mundo separado.

Nuestros sabios no se comportaban así.

Nunca ordenaron algo a otros, sin antes examinar el
tema y realizarlo ellos mismos.

Cuentan que cuando el autor de “Mishná Brura”, Rabí
Israel Meir Hacohen de Radún el Jafetz Jaim, se apersonó ante Rabí Baruj
Mordejai Lipshitz, Rabino de Novardok, para pedir que escribe una carta de
consentimiento para uno de sus libros, el Rabí, pidió a algunos de sus alumnos
que conversen con Rabí Israel Meir, personalidades rabínicas, para ver, si no
entraba en el camino peligroso del chisme y de la calumnia.

Uno de ellos, Rabí David Kimji, que sirvió tiempo
después como Rabino de Mijaelov, contó que conversó con Rabí Israel Meir,
durante seis horas tratando por todos los medios de sonsacarle su opinión sobre
Rabinos de la época.

Rabí Israel Meir, con inteligencia, desvió la
conversación a otros temas y así no faltó siquiera en el polvo de la
maledicencia y de los chismes.

Estas enseñanzas no son parte de la Mishná, sino que
son una  baraita texto que no forma parte de los seis Tratados Mishnáticos.


Rabí Meir dice: Todo aquel
que se ocupa de la Torá por la Torá misma, se hace merecedor de muchas cosas, y
no solo ello, sino que el universo entero justifica su existencia por de él. Es
llamado amigo, amado, que ama al Omnipresente, ama a las criaturas, es revestida
de humildad y reverencia, lo prepara para ser justo, piadoso, recto y fiel, lo
aleja del pecado y es acercado al mérito, es posible recibir de él, consejo,
criterio, intuición y fortaleza, pues fue dicho: “Mío es el consejo y el
criterio, intuición soy, mía es la fortaleza” (Mishle 8:14), le es otorgado el
reinado, el dominio y el escrutinio de la Torá, le son revelados secretos de la
Torá, se hace como un manantial que

fluye sin cesar y
como río que no aminora su curso, tiene recato y paciencia, perdona las ofensas
y lo engrandece y eleva por sobre todas sus hechuras.


Todo aquel que se ocupa de la
Torá “lishma” por si misma.

¿Qué significa ocuparse de la Torá, por si misma
lishmá
?

Se puede ocupar de la Torá, por amor al estudio, y la
voluntad de cumplir con el precepto que ordena estudiar la Torá o, hacerlo para
obtener ganancias materiales o, ganar honores o, llegar por su intermedio a
ocupar un puesto importante.

Claro está que nuestros sabios nos enseñaron “No
conviertas la Torá en corona para enorgullecerte mediante ella, ni en azada para
cavar con ella (Avot 4:5).

A pesar de eso, no prohibieron los sabios ocuparse
del estudio de la Torá, aunque los motivos no eran tan puros y así dijeron:
“Siempre se ocupará la persona de la Torá, aunque no lo haga solo por el estudio
(lishmá), porque aunque no lo haga por esa razón, con solo estudiar, llegará a
ese nivel (lishmá) (Baraita – Tratado de Kalá).


Rabí Jaim de
Volozin

En su libro
“Nefesh Hajaim”
, explica que “lishmá” significa estudiar en nombre de
la Torá, como el Rosh (Rabenu Asher) explica: “Haz cosas en nombre de quien las
indicó y habla en su nombre.

Así escribe: Haz cosas en nombre del Santo, bendito
sea, y todas las conversaciones sean de temas de Torá, en nombre de Torá, por
ejemplo. saber, conocer, profundizar en las fuentes sagradas  y no objetar sin
razón y con orgullo.

Hemos de saber que la concentración e intención pura,
da fuerza y mayor consistencia cuando se cumplen los preceptos (Shaar 4- letras
A,B,C).


Se hace merecedor
de muchas cosas:

Será justo y piadoso, como se explica más adelante (Rashi).


Y no solo ello,
sino que el universo entero, justifica su existencia por él

¿Quién es el
hombre perfecto? el que se ocupa de la Torá el mundo fue creado para que los
hombres, se ocupen de la Torá (klijenda – Avot 3: 14).

En el año 5693 (1933) falleció Rabí Israel Meir
Hacohen de Radin, Rabí Shabetai Iagel, pronunció un discurso en su honor y entre
otros mencionó la Mishná “Todo aquel que se ocupa  de la Torá por la Torá misma
(lishmá) – se hace merecedor de muchas cosas”. Y no solo ello….de esto
aprendemos, dijo el Rabino, que todo lo que se detalla a continuación no está
incluido en “se hace merecedor de muchas cosas”
.

Si es así, ¿A qué se refiere cuando dice “se hace
merecedor de muchas cosas”?

El que estudia Torá, puede hablar mucho “Devarim” del
verbo daber (hablar), lo que no puede hacer el que no estudia Torá, éste
no puede hablar mucho, cerrará su boca, para no caer en “conversaciones
prohibidas, chismes y similares.

Y mencionando al “Jafetz – Jaim”, dijo:

Todos sus días, habló mucho y no se mantuvo callado.


Es llamado, amigo,
amado, que ama al Omnipresente, ama a las criaturas:

Un hombre que responde a lo arriba citado, es amado por HaShem y Sus criaturas,
bueno para el cielo y bueno para la gente (Kidushin 40).

Las dos cosas están unidas y “hombre completo”, es el
que observa los preceptos entre Hombre – HaShem y Hombre – Hombre.

Rabí Israel Baal – Shem Tov, solía decir:

Cuando amamos a un judío, es parte de la divinidad
superior y al amar a un judío, amamos su interioridad y por ende amamos al
Creador.

Un conductor de diligencia preguntó a Rabí Levy
Itzjak de Berditchev, si hará bien en cambiar de profesión, ya que al seguir
laborando en su trabajo actual, no podrá participar en el “Minyan” a diario.

¿En tus viajes llevas a gente pobre, de forma
gratuita?

 Si, respondió el conductor

Entonces, tu sirves a HaShem con fidelidad y eres
considerado como si hubieses participado en los rezos, le dijo el Rabí.


Y es revestido de
humildad y reverencia:

Los justos de
Israel, al crecer se les agrega humildad, dijeron nuestros sabios. Los Rabinos
de la escuela moralista dijeron: Si han visto, grandeza y genialidad en una
persona, y quieren saber si estas cualidades provienen de un profundo sentir a
HaShem o de una fuente impura, presten atención si se comporta con recato y
modestia.

Si es humilde, he aquí la prueba de que sus
conocimientos emanan de nuestro HaShem viviente (Or Eljanan 2:17).


Lo prepara para
ser, justo, piadoso, recto, y fiel:

El estudio de la
Torá; educa al hombre a comportarse de buena manera en la vida y al estudiar con
todo corazón, será siempre fiel y no abandonará nunca el camino de HaShem (Rabí
Shmuel de Ozeda).

Explica el justo Rabí Iaabetz (Rabí Iaakov, Tzvi
Emdin):


Recto:

Es la persona que es indiferente al mal, por su naturaleza, hace lo que debe
hacer.


Piadoso
:
Hace más de lo requerido por la Torá.


Justo
:
Es aquel que conquista su instinto.

¿Quién es más importante, el piadoso o el justo?

El piadoso, explica el Rabí, no siempre podrá estar
en ese nivel, es imposible que en toda su vida haga más de lo requerido por la
ley. El que trata de ser de los primeros diez en la sinagoga, imposible que una
vez no falte.

El justo (Tzadik), reza todos los días y podrá
hacerlo durante toda su vida.


Es posible de
recibir de él, criterio, intuición y fortaleza:

Ya dijeron,
nuestros sabios: Hay quienes llaman a la Torá, “Tushiá”  “Tushiá”
Tiene dos significados: debilita y otorga criterio, de aquí dicen que la Torá,
debilita la fuerza de las personas, pero ya dijo Shlomo, el rey sabio: “Míos,
son los consejos, yo  soy el criterio, yo soy la inteligencia, yo tengo
potencia. (Mishle 8:14). Si es así hay alguna contradicción, si decimos que la
Torá debilita a los humanos, ¿cómo es que el versículo finaliza diciendo que da
fuerza?

Explicó Rabí Eliahu Lapian:

Cuando la persona no llegó al nivel de “entender
Torá”
y necesita de otros que lo aconsejen, entonces la Torá mengua su
fuerza y vigor; pero si llegó al nivel de “inteligencia y comprensión”, entiende
y profundiza en temas de Torá entonces adquiere fuerza y esto lo ayuda a sentir
el gusto de la Torá (Lev – Eliahu).

Rabí Jaim de Volozin, nos enseña, que “Tushiá”, es un
consejo más profundo, el sabio que estudió Torá, puede instruir a otros por
medio de consejos, él sabe aconsejar a todo nivel, temas simples y complejos.


Le es otorgado el
reinado, el dominio y el escrutinio de la Torá:

¿Qué significa
reinado, gobierno?

Alejarse de cosas fútiles y de nimiedades. el rey
gobierna sin ayuda alguna; sus ministros son sus siervos.

El pueblo de Israel, son hijos de reyes.

Así leemos en el (Tratado de Berajot 17:1)

Soy una criatura de HaShem al igual que lo es mi
vecino; mi trabajo está en la ciudad, mientras que el suyo en el campo; tanto yo
como él nos levantamos de mañana para atender nuestros quehaceres, ni yo puedo
sobresalir en su oficio, ni él en el mío, ¿acaso diréis que yo llevo a cabo
grandes obras y él solo hace cosas. sin importancia? Pues pese a todo ello, nos
ha sido enseñado que poco cuenta si lo que hacemos es mucho o poco importante,
lo único que importa es dirigir nuestro corazón hacia el cielo.

Este sentimiento, explica Rabí Ierujam de Mir, es
importante que lo adquiera aquel que entra en los portones del estudio de la
Torá. Debe distinguir claramente la diferencia que hay entre la Torá y todas las
otras profesiones y materias de estudio.

¡Ellos se ocupan de una cosa y nosotros de otra!

Cada comunidad debe nombrar un Rabino, profundo
conocedor de las fuentes judaicas, inteligente y piadoso, que tenga la fuerza
suficiente para investigar cada caso, para juzgar con justicia si no es
conocedor de nuestra literatura rabínica, podrá equivocarse en el juicio, como
citan nuestros sabios: “Quien se enorgullece de sus conocimientos, es tonto,
malvado y además insolvente (Avot 4 : 7).

Un Rabino de tal estatura espiritual, como el que
describe la Mishná, hace que los que lo rodean se sientan inspirados.

Cuentan que Rabí Iona Martzebaj, uno de los decanos
de la Yeshivá Kol – Torá, de Ierushalaim, se encontró con el Gran Rabí A.Z.
Meltzer, en su camino a dar una clase en la Yeshivá “Etz- Jaím”.

Al verlo en su prestancia y esplendor, exclamó: ¡Maljut!
¡Maljut! ¡Es el reinado en persona! (Bederej Etz Jaím 500).

Rabí Akiva Eger, cuando se refería a su yerno, el
Jajam Sofer, lo llamaba rey,  en una de sus cartas a su hija, le escribió que
tendría que estar contenta con su marido, el sabio “quien es más grande que un
rey, porque el rey gobierna solamente sobre sus súbditos; en cambio el Jajam
Sofer, reina sobre todo el mundo y el que busca alguna respuesta, en cualquier
lugar del mundo, se dirige a él.


Le son revelados
secretos de la Torá:

El que se ocupa de la Torá “lishmá” (por si
misma) merece que le sean revelados secretos de la Torá, como “maase Breshit”
(las hechuras del génesis) los secretos de la creación, “Maasé Mercavá”
los secretos de HaShem y de los ángeles, como está escrito “El secreto de HaShem
para los que le temen” (Tehilim 25:14)


Se hace como
manantial que fluye sin cesar y como río que no mengua su curso:
¿Qué
diferencia hay entre un manantial y un río?

El manantial, toca solo un lugar, el río va de un
lugar a otro, de la misma manera, el que estudia “Torá lishmá”, por el
mismo estudio, sin ningún otro interés, amerita influir con su Torá, en su
lugar, como también escribir libros que lleguen a muchos lugares.

La persona que estudia mucho Torá, puede encontrar
muchos ángulos nuevos en su estudio, y muchos alumnos vendrán a estudiar con él
(Rabí Jaím de Volozin).


Tiene recato y
paciencia, y perdona las ofensas:

El estudio de la
Torá, “lishmá” hace que la persona pula sus cualidades, lo hace recatado
a pesar de que tiene “razones” para ser orgulloso en cambio será humilde
y no ostentará de sus conocimientos; paciente y lento para enojarse y con
seguridad perdonará a todo aquel que lo ofende, pasa por alto las reacciones de
la gente, a causa de su gran humildad.


Y es engrandecido
y elevado sobre toda la creación:

Al estudiar Torá,
profundizará sus conocimientos, pulirá sus cualidades y será engrandecido y
elevado por sobre todas las personas.

La raíz de la perfección, es el estudio de la Torá,
por su intermedio será humilde y paciente, será temeroso de D-s y se acercará
más a HaShem; por intermedio del cumplimiento de los preceptos entre hombre y
D-s, y el hombre y su semejante, en especial por dar ayuda y consejo a todo
aquel que lo requiere.

Por su comportamiento será engrandecido y elevado.


 




MISHNA
2

 

(ב) אָמַר רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ בֶּן
לֵוִי, בְּכָל יוֹם וָיוֹם בַּת קוֹל יוֹצֵאת מֵהַר חוֹרֵב וּמַכְרֶזֶת וְאוֹמֶרֶת
אוֹי לָהֶם לַבְּרִיּוֹת מֵעֶלְבּוֹנָהּ שֶׁל תּוֹרָה שֶׁכָּל מִי שֶׁאֵינוֹ עוֹסֵק
בַּתּוֹרָה נִקְרָא נָזוּף, שֶׁנֶּאֱמַר נֶזֶם זָהָב בְּאַף חֲזִיר אִשָּׁה יָפָה
וְסָרַת טָעַם, וְאוֹמֵר וְהַלֻּחֹת מַעֲשֵׂה אֱלֹהִים הֵמָּה וְהַמִּכְתָּב
מִכְתַּב אֱלֹהִים הוּא חָרוּת עַל הַלֻּחֹת, אַל תִּקְרָא חָרוּת אֶלָּא חֵרוּת,
שֶׁאֵין לְךָ בֶּן חוֹרִין אֶלָּא מִי שֶׁעוֹסֵק בְּתַלְמוּד תּוֹרָה, וְכָל מִי
שֶׁעוֹסֵק בְּתַלְמוּד תּוֹרָה הֲרֵי זֶה מִתְעַלֶּה, שֶׁנֶּאֱמַר וּמִמַּתָּנָה
נַחֲלִיאֵל וּמִנַּחֲלִיאֵל בָּמוֹת:



2.

Rabí Ieoshua Ben Levy dice: Todos los días sale una
voz del Monte Jórev, que se lamenta y exclama:“¡ Ay de las criaturas por la
humillación de la Torá !” Pues todo aquel que no se ocupa de la Torá es llamado
reprendido.


Pues fue dicho: “Argolla de oro en hocico de cerdo,
la mujer bella y carente de juicio” (Mishlei 11:22). Y Asimismo se dice: “Y las
tablas eran obra de D-s, y la escritura de D-s grabada sobre las tablas” (Shmot
32:16); no leas “grabada” (Jarut) sino “en libertad” (Jerut), pues no hay hombre
libre sino quien se ocupa del estudio de la Torá. Y todo aquel que se ocupa
siempre del estudio de la Torá es elevado. Pues fue dicho: “Y de Mataná a
Najaliel, y de Najaniel a Bamot” (Bamidbar 21:19).

 

Rabí Ieoshua Ben Levy dice:


Todos los días,
sale una voz del Monte Jórev.

El Monte Jórev, es el Monte Sinaí, donde fue
entregada la Torá a Moshé, nuestro maestro, fue ahí donde el pueblo judío juró
fidelidad al mensaje divino. Cuando Israel no se ocupa de la Torá, el monte
mismo se lamenta y exclama: “Ay de las criaturas por la humillación de la Torá”.


Ay de las
criaturas por la humillación de la Torá.

Dijo el Jafetz Jaim, el grito y la exclamación son de
las criaturas y no de la Torá. Si el mundo humilla a la Torá, a ella misma no le
ha de faltar nada.

Si usted ve que las criaturas, hermanos nuestros,
abandonan la Torá, no se desaliente nada ni nadie puede anular ni un punto
escrito en la Torá (Maasai Lemelej – Itro).

Este reproche está dirigido también contra aquellos
que tienen libros de estudio y no los usan. Muchos compran libros de temas
judíos (Tanaj, Biblia) y otros, solo para que sirvan como adorno.

Y si preguntas ¿Por qué eligió el “Tana”, el nombre
de “Jórev”, si el Monte Sinaí tiene otros cinco nombres? (Shabat 89:).

Contesta la Guemara: “Dijo Rabí Abahu: Su nombre es
Monte Sinaí, ¿Y por qué se llama “Monte Jórev”? Porque cayó la destrucción sobre
los idólatras, en tiempo de la “entrega de la Torá” por no querer recibirla. Si
es así, mucho más será, HaShem no quiera, cuando Israel no cumplirá lo que
recibió, por eso eligió el Tana, escribir “Monte Jórev” en esta Mishná.

Agrega Rabí Jaim de Volozin: He aquí, en
nuestra generación, la mayoría de las personas abandonan la Torá, por razones de
sustento y trabajo. En verdad, así argüían los idolatras en tiempos de la
entrega de la Torá nuestro trabajo es matar, robar, etc. y la Torá nos exige lo
contrario.


Pues todo aquel
que no se ocupa de la Torá, es llamado reprendido.

Es decir, alejado, por no ocuparse diariamente en la
Torá, será distanciado por HaShem (Rabí Shmuel Dozeda).


Pues fue dicho:
Argolla de oro en hocico de cerdo, la mujer bella y carente de juicio

(Mishle 11:22).

El cerdo no protege a la argolla de oro, sino que va
y hurgonea en la basura. De la misma manera, el alma será despreciada y
reprendida cuando se aleje de HaShem y sus preceptos.

Se asemeja también a una mujer hermosa pero tonta,
quién echa a perder su belleza. Aquel que no se comporta según las enseñanzas de
la Torá echa a perder sus buenas cualidades, como argolla de oro en hocico de
cerdo, que lo ensucia en la basura.

 

 

 


Y así mismo se
dice: “Y las tablas eran obras de D-s y la escritura era escritura de D-s,
grabada sobre las tablas.

La Torá fue dada del cielo, no solo la escritura sino
las tablas también de acá aprendemos la importancia de la Torá.


No leas grabada (jarut)
sino “jerut” (en libertad).

El que observa una vida judía completa, según lo
dictado en la Torá, se siente verdaderamente libre porque significa ser libre,
hacer todo lo que uno quiere, eso es libertinaje.

Ser libre significa, estar liberado de la influencia
de los malos instintos y de las dudas que carcomen nuestros corazones.


Pues no hay hombre
libre sino quien se ocupa del estudio de la Torá.

Uno de los Rabinos de la escuela moralista explica el
versículo: “Yo soy tu siervo, hijo de tu sierva. Tu, has roto mis cadenas
(116:16).

Hay dos clases de esclavos, uno que era un hombre
libre y fue vendido como esclavo y otro, hijo de una sierva, que nunca fue
hombre libre.

Hay una diferencia entre estos dos.

El primero probó el gusto de la libertad y obviamente
quedó dentro de él una chispa que es imposible anularla, por el contrario, el
que nació esclavo, no tiene ningún destello de libertad.

Sobre este concepto habló el Rey David.

“Yo soy esclavo, hijo de tu sierva”, mi servicio al
Eterno, bendito sea, es como el del esclavo que nació de una sierva, y no tiene
ninguna chispa de libertad propia, y si dirás, que el hombre, por su esencia y
voluntad quiere ser libre y no esclavizarse a otros ¿Cómo puede soportar este
yugo?, continúa David, el salmista y dice: “Has roto mis cadenas” al contrario,
la esclavitud a HaShem, es la que rompe las cadenas y lazos con las cuales estoy
atado y conectado a los deseos y voluntades del cuerpo, y dijeron nuestros
sabios: no leas Jarut (grabado) sino Jerut (liberado), pues no hay hombre libre,
sino quien se ocupa en el estudio de la Torá, según el nivel que ha llegado en
su subordinación a HaShem, tal es el nivel logrado con respecto a su liberación
de los instintos, que los atan a sus inclinaciones corporales.

Por eso dice el salmista: Como soy un completo siervo
de HaShem, se me han liberado todas las cadenas y soy un hombre completamente
libre (Dibrei Mordejai c.65).


Y todo aquel que
se ocupa siempre del estudio de la Torá, es elevado, pues fue dicho: Y de Mataná
a Najliel y de Najliel a Bamot (Bamidbar 21:19).

Mataná, Najliel y Bamot, son algunos de los viajes de
los hebreos en el desierto.

Nuestros Rabinos aprendieron de estos nombres,
profundas moralejas.

Bamidbar, en el desierto, Israel recibió Mataná,
un regalo, la Torá, con su ayuda, los hijos de Israel, la Torá se volvió para
ellas Najliel Najalat, la parcela de HaShem. Como se ocuparon siempre de
la Torá, se elevaron: Minajliel Bamot (del vocablo elevación).

El versículo del capítulo 21 del libro Bamidbar,
finaliza diciendo: “Umibamot hagai”, aquel que se enorgullece por su
estudio y sabiduría HaShem, lo hará caer, (Hagai) (Nedarim 55:).




MISHNA
3

 

(ג) הַלוֹמֵד מֵחֲבֵרוֹ פֶּרֶק
אֶחָד אוֹ הֲלָכָה אֶחָת אוֹ פָּסוּק אֶחָד אוֹ דִבּוּר אֶחָד אוֹ אֲפִילוּ אוֹת
אֶחָת, צָרִיךְ לִנְהָג בּוֹ כָּבוֹד, שֶׁכֵּן מָצִינוּ בְּדָוִד מֶלֶךְ
יִשְׂרָאֵל, שֶׁלֹּא לָמַד מֵאֲחִיתוֹפֶל אֶלָּא שְׁנֵי דְבָרִים בִּלְבָד, קְרָאוֹ
רַבּוֹ אַלּוּפוֹ וּמְיֻדָּעוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר וְאַתָּה אֱנוֹשׁ כְּעֶרְכִּי
אַלּוּפִי וּמְיֻדָּעִי, וַהֲלֹא דְבָרִים קַל וָחוֹמֶר, וּמַה דָּוִד מֶלֶךְ
יִשְׂרָאֵל שֶׁלֹּא לָמַד מֵאֲחִיתוֹפֶל אֶלָּא שְׁנֵי דְבָרִים בִּלְבָד קְרָאוֹ
רַבּוֹ אַלּוּפוֹ וּמְיֻדָּעוֹ, הַלּוֹמֵד מֵחֲבֵרוֹ פֶּרֶק אֶחָד אוֹ הֲלָכָה
אֶחָת אוֹ פָּסוּק אֶחָד אוֹ דִבּוּר אֶחָד אוֹ אֲפִילוּ אוֹת אֶחָת עַל אַחַת
כַּמָּה וְכַמָּה שֶׁצָּרִיךְ לִנְהָג בּוֹ כָּבוֹד, וְאֵין כָּבוֹד אֶלָּא תוֹרָה,
שֶׁנֶּאֱמַר כָּבוֹד חֲכָמִים יִנְחָלוּ וּתְמִימִים יִנְחֲלוּ טוֹב, וְאֵין טוֹב
אֶלָּא תוֹרָה שֶׁנֶּאֱמַר כִּי לֶקַח טוֹב נָתַתִּי לָכֶם תּוֹרָתִי אַל
תַּעֲזֹבוּ:



3.

Quien aprende de su compañero un capítulo, una ley,
un versículo, un enunciado o incluso una letra necesita conducirse hacia él con
honor. Pues tal encontramos en David, Rey de Israel, quien no aprendió de
Ajitofel sino sólo dos cosas y lo llamó su maestro, su superior y su conocido.


Pues fue dicho: “Y tú eres hombre de mi rango, mi
superior y conocido mío” (Tehilim 55:14). ¿Y no son acaso estas ideas
susceptibles de ser inferidas? Si David, Rey de Israel, que no aprendió de
Ajitofel sino sólo dos cosas lo llamó su maestro, su superior y su conocido,
quien aprende de su compañero un capítulo, una ley, un versículo, una expresión
o incluso una letra, con más razón necesita conducirse hacia él con honor Y no
hay otro honor sino la Torá. Pues fue dicho (a los sabios): “Los sabios
heredarán honor” (Mishlei 3:35); y asimismo: “Y los íntegros heredarán bien” (Mishlei
28:10). Y no hay otro bien sino la Torá misma. Pues fue dicho: Pues una buena
enseñanza les di; no desprecien Mi Torá” (Mishlei 4:2).

 


Quien aprende de
su compañero un capítulo, una ley, o incluso una letra debe conducirse hacia él
con honor

Seguro es que se debe rendir honor al Rabino, como
está escrito: “Y el temor a tu Rabino, como el temor al cielo” (Avot 4:12), pero
también deberá rendírselo a su compañero, si aprendió algo de él, aunque no sea
tan importante.

El Rabí Iaakov Kaminetzki, contó a Rabí David
Leibobitch, nieto del hermano del Jafetz – Jaim, Rabí Meir  Hacohen de Radín,
que estudió con él, el Tratado de Sucá, cuando escribió el capítulo de Sucá, en
su libro “Mishná Brura”, para hacerlo analizaba concienzudamente los pormenores
de la “Ley” (Halaja) en cuestión, y después redactaba el inciso correspondiente.
Sucedió, dijo el Rabino, que le llamé la atención al “Jafetz – Jaím”  sobre una
sentencia que se podía entender de dos maneras – El Rabí corrigió a momento y
dijo: “De HaShem, proviene la respuesta de la lengua”.

 


Ajitofel:
Era consejero
del Rey David (Shmuel 2:15:12).

Cuando Abraham, hijo de David, se rebeló contra su
padre, Ajitofel traicionó al rey y se reunió a los rebeldes (ídem v.31). Cuando
vio que Abraham recibió el consejo de Jushi Haerki y a él no le prestó atención,
se suicidó (Idem c.17). Nuestros sabios enumeran a Ajitofel como una de las
siete personas que no tienen parte en el mundo venidero (Tratado de Sanhedrín
104:2).


Solo dos cosas:

¿Cuáles son las dos cosas que enseño Ajitofel a David?

Una vez vio Ajitofel a David estudiando Torá, le
preguntó ¿Por qué estudias Torá tu solo? ¡Has de saber que los sabios nos
dijeron que debemos estudiar en comunidad!

En una ocasión, vio Ajitofel a David, que se dirigía
a la casa de estudios, sin la compañía de otra persona, estas dos cosas están
insinuadas en el versículo: si no tu, mi igual, mi compañero y mi íntimo amigo:
en dulce confianza, nos comunicábamos nuestros secretos, pensamientos; y
andábamos con sentimiento a la casa de D-s (Tehilim 55: 14 – 15). “En dulce
confianza, nos comunicábamos nuestros secretos” estudiaremos juntos los secretos
de la Torá: “Y andábamos con sentimiento, a la casa de D-s”  donde se escucha el
ruido de las personas que estudian o recitan sus oraciones. Estas dos cosas que
enseño Ajitofel al Rey David, acentúan la importancia de la comunidad y la
observancia de los preceptos en su seno.


Y no hay otro
honor, sino la Torá
(Y a los sabios)

En el libro Jafetz – Jaím, su vida y su obra (223)
leemos: El amor a la Torá, que poseía Rabí Tzvi Hirsh Levinson, el  yerno del
“Jafetz – Jaím”, su amor y honor a los eruditos de la Torá, no tenía límites,
amaba a los alumnos de la Yeshivá, más que a un padre normal, ama a sus hijos.

Una vez acompañó Rabí Tzvi Hirsh a un respetable
huésped de su casa hacía las afueras de la ciudad, el huésped no estuvo de
acuerdo en que el justo Rabí se moleste tanto por él. Con una sonrisa en sus
labios, le dijo: Está escrito: “Los sabios heredarán honor” (Mishle 3) ¡El honor
de los sabios, no es un regalo al cual  con facilidad se puede rehusar a
recibirlo, es una herencia que llega a una persona, sin posibilidad alguna de
devolverla!


Y no hay otro bien
que la Torá misma:

Un padre pidió al “Jazón Ish”, una bendición para su
hijo al comenzar sus estudios en la Yeshivá. Sonriendo dijo: Para qué necesita
una bendición él entra a estudiar Torá, y ésta es la mejor bendición pero,
extendió su mano y lo bendijo.


Y los íntegros,
heredaran el bien (Mishle 28:10):

Las personas que
observan los preceptos, con fe plena, llegarán a tener conocimiento de la Torá
porque “el tonto, no teme al pecado” (Avot 2:5).

Y no hay otro bien sino la Torá misma, pues fue
dicho: “Pues una buena enseñanza les di; no desprecien mi Torá” (Mishle 4:2).







MISHNA  4

 

(ד) כַּךְ הִיא דַּרְכָּהּ שֶׁל
תּוֹרָה, פַּת בַּמֶּלַח תֹּאכֵל וּמַיִם בַּמְּשׂוּרָה תִּשְׁתֶּה וְעַל הָאָרֶץ
תִּישָׁן וְחַיֵּי צַעַר תִּחְיֶה וּבַתּוֹרָה אַתָּה עָמֵל אִם אַתָּה עֹשֶׂה כֵּן
אַשְׁרֶיךָ וְטוֹב לָךְ אַשְׁרֶיךָ בָּעוֹלָם הַזֶּה וְטוֹב לָךְ לָעוֹלָם הַבָּא:
אַל תְּבַקֵּשׁ גְּדֻלָּה לְעַצְמְךָ, וְאַל תַּחְמוֹד כָּבוֹד, יוֹתֵר
מִלִּמּוּדֶךָ עֲשֵׂה, וְאַל תִּתְאַוֶּה לְשֻׁלְחָנָם שֶׁל שָׂרִים,
שֶׁשֻּׁלְחָנְךָ גָּדוֹל מִשֻּׁלְחָנָם וְכִתְרְךָ גָּדוֹל מִכִּתְרָם, וְנֶאֱמָן
הוּא בַּעַל מְלַאכְתְּךָ שֶׁיְּשַׁלֶּם לְךָ שְׂכַר פְּעֻלָּתֶךָ:



5.

Este es el camino de la Torá, pan con sal comerás,
agua con mesura beberás, sobre la tierra dormirás, vida de privación vivirás y
él la Torá te esforzará. Y si así haces, “feliz eres y te irá bien” (Tehilim
128:2); feliz eres en este mundo y te irá bien en el Mundo Venidero. No busques
para ti la grandeza y no codicies el honor; has más de lo que has estudiado y no
desees la mesa de los reyes, pues tu mesa es más grande que la de ellos y tu
corona más grande que la de ellos. Y fiel es el amo de tu obra, que te pagará
recompensa por tu labor.

 


Este es el camino
de la Torá, pan con sal comerás, agua con mesura beberás, sobre la tierra
dormirás, vida de privación vivirás.

Incluso, si el hombre no tiene sino pan y sal, y no
tiene sino una almohada y una frazada para dormir sobre la tierra, aún así debe
estudiar Torá y su recompensa será grande.

La Torá no piensa que para estudiar Torá, debe
obligadamente, tener una precaria situación económica, su intención es que
debemos estar siempre preparados para servir a HaShem y estudiar Torá ante
cualquier situación, buena o ni tan buena, La riqueza o la pobreza o cualquier
otra eventualidad no será ningún impedimento para estudiar nuestro tesoro
ancestral.

El sabio, Rabí Iser Zalman Meltzer, dijo a uno de sus
alumnos, que los comentarios que escribió sobre “nizkei mamón” (daños
financieros), en su libro “Eben Haezel”, los hizo estando en medio del bosque
cercano a la ciudad de Slotzk, donde se escondía de los comunistas que querían
encarcelarlo.

En su libro “Shbibei – or”, Rabí Tzvi Pesaj Frank, el
Rabino de Ierushalaim, escribe que en el primero del mes de Iyar 1.948, durante
el asedio de los árabes a la ciudad, no encontró mejor cosa que hacer, que hacer
correcciones a unos estudios que escribió.

Estando de duelo, por su hija, escribía a un erudito
de la Torá….. hoy me levanté destrozado por la gran desgracia que me ocurrió y
no tengo fuerzas para contestarle ampliamente a su pregunta, pero brevemente le
contesto porque usted tiene razón al respecto.


Y en la Torá te
esforzarás:

HaShem pide que estudiemos Torá, según nuestra
capacidad estudiar, es lo importante, no, saber según el esfuerzo la recompensa
(5:23).

No solamente el esfuerzo para estudiar, ayuda a
captar y entender el material de estudio, sino la molestia que tiene para llegar
al lugar de estudio, ayuda a adquirir conocimientos.

Leemos en el Talmud (Menajot 7):

Abimi, el Rabino de Rab Jasda, se olvidó una
explicación de uno de los temas que estudió, y fue el mismo a preguntarle a su
alumno, para que le recuerde.

Pregunta la Guemara: ¿Por qué no llamó Abimi a su
alumno Rab Jasda, para que se apersone ante él y aclare el tema?  ¿Acaso el
alumno no tiene que allegarse a su Rabino?

Contesta la Guemara, que Abimi pensó, que de esa
manera podría entender mejor la explicación de su alumno, al molestarse e ir a
lo de Rab Jasda, entenderá mejor el tema.


Y si lo haces,
feliz eres y te irá bien..

Si así se comportará el estudioso de la Torá, aunque
sufra toda clase de contratiempos su recompensa será grande en este mundo, y en
el mundo por venir.


No busques para ti
la grandeza y no codicies el honor.

Porque eso te hará solamente males y té desubicarás
en todo, como leímos: “La envidia, el deseo y el honor destierran al hombre del
mundo (4:21).


Haz más de lo que
has estudiado:

Aunque no hayas estudiado mucho, cumple todos los
preceptos y así está escrito:

“Todo aquel que su temor al pecado, precede a su
sabiduría, su sabiduría perdurará” (3:9).


No desees la mesa
de los reyes.

No dudes de las premisas de la Torá, si ves que los
malvados triunfan, recuerda que cada uno recibirá recompensa o castigo, según
los actos que realiza.


Pues Tu mesa es
más grande que la de ellos y Tu corona es más grande que la de ellos.

La corona de la Torá, es más grande que la del
reinado y la del sacerdocio.

¿Qué relación hay entre la corona y la Torá?

Rabí Moshé Ben Maimón, Rambam, en sus (Leyes del
estudio de la Torá: capítulo 3:13), dicta:

“Por eso, el que quiere ameritar la “Corona de la
Torá” deberá de cuidarse en sus noches, y no perderlas en dormir, comer, beber y
similares, sino ha de ocuparse en el estudio de la Torá y de la sabiduría.

Pregunta Rabí Aharon Kotler, en su libro “Mishnat
Rabí Aharon” (1:31) ¿porque fue tan estricto al decir: “Y no perderlas”? Está
claro que debe invertir mucho tiempo en él estudió y sin ningún límite.

¿Y otra pregunta: Rambam entra en detalles con
respecto al “bitul – Torá” (anulación del estudio), y dice: “no perderlas
en dormir, comer y beber, acaso la “corona de la Torá” se verá dañada si
cumpliéramos los preceptos?

Así contesta Rabí Aharon Kotler:

“La Corona de la Torá” es el honor verdadero, el
honor conocido como tal, en este mundo terrenal, es falsificado, como dice la
Mishná: “No hay otro honor, sino la Torá” (6:3), sabido es que la Torá está
unida con la corona Celestial.

Ahora pensemos, si la corona de rey, este rota en un
lugar, que es visto por todos, causará muy mala impresión, aunque esté hecha de
oro y brillantes, la importancia de la corona, quedará empañada.

Y la moraleja: Si una persona, perderá una de sus
noches, sin estudiar Torá, será como una corona rota en el medio, como un hueco,
en una mesa de oro, la luz espiritual se verá opacada porque la Corona de la
Torá, es el honor verdadero y cuando hay una falla, el valor de la Torá y su
importancia viene a menos.


“Y fiel es el amo
de Tu obra, que te pagará recompensa por tu labor”
.

 






MISHNA  5




(ה) גְּדוֹלָה תּוֹרָה
יוֹתֵר מִן הַכְּהוּנָּה וּמִן הַמַּלְכוּת, שֶׁהַמַּלְכוּת נִקְנֵית בִּשְׁלֹשִׁים
מַעֲלוֹת, וְהַכְּהֻנָּה בְּעֶשְׂרִים וְאַרְבַּע, וְהַתּוֹרָה נִקְנֵית
בְּאַרְבָּעִים וּשְׁמוֹנֶה דְבָרִים, וְאֵלוּ הֵן, בְּתַלְמוּד, בִּשְׁמִיעַת
הָאֹזֶן, בַּעֲרִיכַת שְׂפָתָיִם, בְּבִינַת הַלֵּב, בְּאֵימָה, בְּיִרְאָה,
בַּעֲנָוָה, בְּשִׂמְחָה, בְּטָהֳרָה, בְּשִׁמּוּשׁ חֲכָמִים, בְּדִקְדּוּק
חֲבֵרִים, בְּפִלְפּוּל הַתַּלְמִידִים, בְּיִשּׁוּב, בְּמִקְרָא, בְּמִשְׁנָה,
בְּמִעוּט סְחוֹרָה, בְּמִעוּט דֶּרֶךְ אֶרֶץ, בְּמִעוּט תַּעֲנוּג, בְּמִעוּט
שֵׁנָה, בְּמִעוּט שִׂיחָה, בְּמִעוּט שְׂחוֹק, בְּאֶרֶךְ אַפַּיִם, בְּלֵב טוֹב,
בֶּאֱמוּנַת חֲכָמִים, בְּקַבָּלַת הַיִּסּוֹרִין.


 

5.

La Torá es más grande que el sacerdocio y el reinado,
pues el reinado se adquiere a través de treinta virtudes y el sacerdocio a
través de veinticuatro; mas la Torá se adquiere a través de cuarenta y ocho
cosas. Y éstas son: El estudio, la atención del oído, la articulación de los
labios, la intuición del corazón, la reflexión del corazón, el miedo, la
reverencia, la humildad, la alegría, la pureza, el servicio a los sabios,  la
selección de los compañeros, la dialéctica de los discípulos, el asentamiento,
la Escritura de la Mishná, la moderación en los negocios, la moderación en el
arte mundano, la moderación en los placeres, la moderación en el sueño, la
moderación en la conversación, la moderación en la risa, la paciencia, el buen
corazón, la fe de los sabios, la aceptación de las contrariedades.

 


La Torá es más
grande que el sacerdocio y el reinado:

Hay tres coronas, la corona de la Torá, la corona del
sacerdocio y la corona del reinado, (Avot 4:13) no son todas iguales, Tu corona
es más grande que las suyas (6:4).


Pues el reinado se
adquiere a través de treinta virtudes.

Nuestros sabios enumeran los treinta derechos y
obligaciones que tiene el rey, entre ellos, puede tomar gente para su servicio
en el palacio, movilizarlos para su ejercito, el pueblo debe elevarle impuestos,
al morir nadie podrá esposar a su mujer, por otro lado, no puede tener muchas
mujeres, muchos caballos y mucho dinero (Rabí Eliahu de Vilna).


El sacerdocio, a
través de veinticuatro.

Veinticuatro son los regalos que recibe el Cohen
(sacerdote), las primicias, partes del sacrificio, la redención del primogénito,
etc.


La Torá  se
adquiere a través de cuarenta y ocho cosas.

La Torá es más grande que el reinado y el sacerdocio,
no por la diferencia en cantidad, sino porque el reinado y el sacerdocio se
adquieren a través de entes externos, el rey heredó la corona de su padre y el
sacerdote, pertenece a la familia de Aharon, hermano de Moshé, nuestro maestro,
la Torá en cambio, se adquiere por medio de auto educación e intenso estudio.

Y más, algo que uno recibe, puede perderlo, pero las
enseñanzas adquiridas por el estudioso de la Torá, no dependen de influencias
externas, por esa razón “Tu corona, es más grandes que las otras” (6:4).

Hay diferencia entre saber la Torá y ser su
propietario, para entender este concepto, he aquí un ejemplo:

Un hombre muy pudiente, poseía muchas propiedades,
uno de sus empleados, era el encargado de todas éstas, y como tal conocía todas
las casas, oficinas y otras propiedades, a veces, mucho más que el mismo
propietarios, pero a pesar de eso como no le pertenecían, no eran suyas.

Lo mismo sucede, dice Rabí Eliahu Lapian, con la Torá,
dijeron nuestros Rabinos en él (Tratado de Avoda Zará 19:1), sobre el versículo.
Bienaventurado el hombre que no anda en el consejo de los inicuos….. sino que
en la Torá de HaShem, está su deleite, en Su ley medita de día y de noche
(Tehilim 1:1-2). Al principio, la Torá es de HaShem, al final pasa a ser de Él.

Todo tiempo que no lo adquirió, es Torá de HaShem,
por sólo sabe, conoce la Torá, pero después que la adquirió ya es
de su propiedad Su Torá.

¿Y cómo la adquiere?

Pagando con las cuarenta y ocho cosas, que enumera la
Mishná.

Y éstas son:

1.

El estudio:

Estudiar y traer a su cerebro y su corazón, las enseñanzas de la Torá Oral,
Mishná, Guemara y sus comentarios (Leb Eliahu; Emor).

Que aprenda de boca de un Rabino como dijeron:

“De los escribas mismos y no de los libros, porque el
Rabino explicará el tema, según el nivel del alumno”.

Contó Rabí Shalom Mordejai Hacohen Shvadron:

En una de sus visitas a Estados Unidos, el Rabino de
Jarkov, visitó a uno de sus colegas. En medio de la conversación, dijo el Rabino
de Jarkov que estudió en la famosa Yeshivá de Volozin, su anfitrión dijo que
también él estudió en ese lugar.

De inmediato, pasaron a preguntarse uno a otro y
llegaron a la conclusión que también estudiaron unos años juntos, y no sólo eso,
sino que estuvieron sentados en un mismo banco, pero no se conocían uno con el
otro.

Así era la Yeshivá de Volozin.

Les quiero explicar, que significa estar envuelto en
el estudio dijo una vez Rabí Yaakov Abramsky a Rabí Mordejai Shulzinger.

De la edad de veinte años, no aparté mi mente, ni
siquiera un momento de la Torá, como y estudio Torá, bebo y estudio Torá, hablo
con alguien y estudio Torá, sufro dolores y estudio Torá, respiro y estudio Torá
¿Y por qué digo de la edad de veinte años? Porque desde entonces, estoy seguro
que es así y antes dudo que fue así (Pninei Rabenu Yejezkel 1:48).

2.

La atención del
oído:

Tiene que estudiar
en voz alta, de tal manera que sus oídos escuchen lo que estudia, de más esta
decir, que tiene que escuchar las enseñanzas de su Rabí, al no hacerlo, las
perderá.

Acostumbraba Rabí Tzvi Pesaj Frank, el Rabino de
Ierushalaim, pronunciar en alta voz cada palabra que estudiaba dijo a un
estudiante de Yeshivá, que al hacerlo, no solamente entendía mejor el material,
sino que se acostumbra a los oídos a escuchar las enseñanzas de la Torá,
porque….. tenemos él deber de subordinar nuestras fuerzas y sentidos a la Torá.

3.

La articulación de
los labios:

Todo lo que
estudia debe repasarlo, siempre de manera que lo tenga ordenado y presto a ser
transmitido, al no hacerlo, olvidará muy pronto lo aprendido.

Dijo una vez Rabí Najman Partzovitz: Hasta el viernes
preparo el tema que quiero enseñar a mis alumnos y desde el viernes al domingo,
me esfuerzo en estudiar la manera de transmitir el material a mis alumnos.

Una vez vino uno de los maestros de la Yeshivá, para
pedirle que le aclare un tema, después de hacerlo, le dijo: Hasta acá hemos
analizado el tema y ya lo tenemos claro, ahora te diré, como lo explicarás a tus
alumnos.

4.

La intuición del
corazón:

Las cosas que se
aprenden de memoria, no tienen ningún valor, si no se las entiende.

Un Rabino dijo una vez: Muchos se quejan que no
pueden retener lo que han estudiado. La razón es, no por el olvido que los
invade, sino que cuando terminan de estudiar, no tienen claro el material, si lo
hubiesen resumido y ordenado, paso a paso entonces no tendrían problema en
recordarlo.

5.

La reflexión del
corazón.

Hay que profundizar en el estudio, preguntar y
encontrar respuestas, es el método que lleva al éxito.

Leamos lo que nos relata la Guemara en él (Tratado de
Sanhedrín 11:1).

Una vez, mientras Rabí estaba disertando, notó olor a
ajo y dijo: salga de la habitación el que come ajo. Y Rabí Jiyá se levantó y
salió. Acto seguido, uno tras otro, los demás discípulos se levantaron y
abandonaron la estancia. Al día siguiente, Rabí Jiyá encontró a Rabí Shimón,
hijo de Rabbín quien le preguntó. ¿eres tu el que molestó a mi padre ayer? Y é
respondió: cosa semejante nunca volverá a ocurrir en Israel.

(No fui yo quien comió el ajo y apenó a Rabí (Rabí
Yehuda Hanasi)

A pesar de que no comió el ajo, se levantó y salió,
para no ofender a la persona que comió ajo.

Nos enseñó muy buenos modales, y la Guemara pregunta:
¿Dónde aprendió Rabí Jiyá a obrar así?


El Maharsha
,
pregunta: ¿Qué nos importa dónde aprendió Rabí Jiyá esta buena costumbre? ¿Y qué
tiene de malo, si el mismo pensó en comportarse de esa manera tan especial?

Rabí Jaim Shmuelevitz, dijo que la pregunta del
Maharsha, no tiene lugar, y la Guemara preguntó en forma muy atinada ¿Dónde
aprendió Rabí Jiyá a obrar así?

En Pirkei Avot, continúa Rabí Jaim, estudiamos:
“Moshé recibió la Torá de Sinaí y la transmitió a Yeoshua” (1:1) Rabí Ovadia de
Bartenura explica: Este Tratado, trata de enseñanzas morales y de las virtudes,
ya que los sabios de la tierra también escribieron libros similares, sobre los
senderos de la ética y el comportamiento del hombre hacia su prójimo, los cuales
fueron concebidos a partir de sus propios corazones. El Tanaíta comenzó
declarando que Moshé recibió Torá de Sinaí, para decirte que las virtudes y
enseñanzas morales del mismo, no concibieron los sabios de la Mishná, de sus
propios corazones (e imaginación) sino que tiene su origen en Sinaí.

Torá sin saber su fuente, no es Torá. Toda, cosa,
costumbre, buenos modales y virtudes, necesitan un precedente cuyo origen sea la
Torá.

Finalizó el Rabino diciendo que con buena razón
preguntó. La Guemara. ¡Donde aprendió Rabí Jiyá a obrar así!

6.

El miedo y la
reverencia:

La diferencia que hay entre el miedo y la reverencia, reside en que al ver la
grandeza de su Rabí, su alma se reviste de miedo y temor hacia él, y cuando
reconoce su nulidad, ante su Rabí, su alma y cuerpo lo reverencian. Por esa
razón el alumno, al sentarse ante su Rabí lo hará con miedo, al reconocer la
grandeza de su Rabí y reconociendo su falta de sabiduría (Derej Jaim).


Rabí Naftaly Trop:
Director de la
Yeshivá de Radin, era uno de los alumnos predilectos del Jafetz Jaim. Una vez,
estando en su casa con un grupo de grandes Rabinos, entre ellos su yerno, Rabí
Iosef Faibelson, hablaron sobre aquellos eruditos de la Torá, de su generación,
que eran agraciados por una memoria fenomenal, entre ellos a Rabí Eljanan
Vaserman, asesinado por los nazis. Dijo Rabí Naftali: no podemos nombrar a Rabí
Eljanan en la lista de los poseedores de memoria privilegiada, aunque el mismo
se parecía a una cisterna encalada, que no pierde gota, pero no gracias a su
memoria natural, sino por su gran temor a HaShem, miedo de olvidar algo de lo
que estudió (Or Eljanan).

7.

La humildad:

Sé de espíritu modesto en extremo (Avot 4:4), Ser humilde, es importante para
todas las cosas, Si se equivoca, no trate de demostrar que tiene razón diga
simplemente, ¡me equivoqué!

La Guemara cuenta que Abimi, el Rabí de Rab Jasdá, se
olvidó algo del material de estudio y fue el mismo a preguntarle a Rab Jasda, su
alumno, para que le recordará la explicación.


Pregunta de la
Guemara:

¿Por qué fue Abimi a buscar a su alumno?

La ley y la lógica dicen que
el alumno debe ir a lo del maestro, Abimi, contesta la Guemara, pensaba que de
esa manera entenderá mejor el tema, a lo que explica Rashi: “Por que me esforcé
y encontré” (respuesta).

Aprendemos que el esfuerzo físico no es lo
importante, sino el esfuerzo constante para no caer en malas virtudes y adquirir
al nivel máximo la humildad, ya que ésta es lo más importante para adquirir la
Torá y la sabiduría.

Sobre el versículo “Si neciamente has procurado
enaltecerte o si tramaste hacer mal” (Mishlei 30:32) dice la Guemara, (Berajot
63:2:) “El que se degrada por las palabras de la Torá termina por ser exaltado,
y el que se amordaza y no pregunta por vergüenza, terminará por ponerse la mano
en la boca y nunca podrá contestar”

Aunque le parezca que sus preguntas son sin
importancia, y puede que sus compañeros se burlen, no se apene, finalmente
alcanzará altos niveles en el estudio de la Torá y si usted se rebajó, será
exaltado.

Rabí Jaim Iosef David Azulay, escribe en su libro
“Shem Hagdolim”,
que una persona dijo en nombre de los ancianos que vivieron
en tiempo del “Ari Hakadosh” que decretaron del cielo que se tenía que
redactar un libro donde se explicasen las   leyes (Shulján Aruj) en esa
generación, vivían tres grandes de Israel, que podían hacerlo; del cielo
acordaron que Rabí Iosef Caro, fuera esa persona, por su gran humildad,
recalcando que nunca habló mal sobre otros eruditos de la Torá.

8.

La alegría:

El que estudia con alegría, aunque sea una hora, logrará más que aquel que
estudia varias horas, pero con tristeza en su corazón (Rabí Jaim de Volozin).

Todo aquel que expone un tema de la Torá, y los
oyentes no lo sienten agradable a su oído mejor no lo hubiese hecho (Midrash
Raba, Shmot 41).

Así solía decir Rabí Tzvi Pesaj Frank:

La alegría  que lleva el corazón de una persona, al
escuchar las enseñanzas de la Torá, convierte nuestra vida, en eterna. Cuan
grande es la diferencia para aquel que sabe explicarse a sí mismo la gran
distancia que hay entre la vida temporal y la vida eterna.

Con el estudio de la Torá, la persona se eleva hacia
la cima de la felicidad.

9.

La pureza:
¿Cómo
se logra ser puro?

Acercándose a los puros de espíritu, a los grandes de
nuestra generación, como fija la Mishná: “El que se conecta con el puro, puro es
(Tratado de Kelim).

10.

El servicio a los
sabios:

Al estar al lado
de los sabios y servirlos, aprenderán sus modales y buenas cualidades, como
leímos en Avot: “Empólvate en el polvo de sus pies” (1:4).

Cuando una persona se convierte en alumno de su
Rabino, se conecta a la gran cadena que nos une con Moshé, nuestro maestro.

Así dicta Rambam (Rabí Moshé ben Maimón en Sanhedrín
4:1): Moshé, nuestro maestro, ordenó a Ieoshua, apoyando sobre él su mano, como
está escrito: “Apoyó sus manos sobre él y  le ordenó” (Bamidbar 27:23). También
a los setenta ancianos les ordenó Moshé y la presencia Divina se posó sobre
ellos.

Aquellos ancianos a otros, y los otros a otros a su
vez…  encontraron que uno recibió de otro, hasta el Tribunal de Ieoshua bin
Nun, hasta el Tribunal de Moshé, nuestro maestro.

La importancia del servicio a los sabios, no reside
en el hecho de ver la teoría en práctica en vivo, sino porque él hacerlo es
testimonio de su admiración y respeto a hombres completos en alma y cuerpo.

11.

La selección de
los compañeros:

Debemos poner
atención en los compañeros de estudio, porque existe el peligro de las malas
influencias. Cuando Ishmael, hijo de Abraham, se desvió por el mal camino, dijo
Sara a Abraham: “Echa a esta sierva y a su hijo. (Breshit 21:10) Y HaShem estuvo
de acuerdo, explicaron nuestros sabios, que la razón de la expulsión de Ishmael
fue para que no enseñe a Itzjak las malas costumbres (Shmot Rabá).

Por otro lado, es importante tener un buen compañero
de estudios, porque dos cabezas son mejores que una, y entre dos compañeros,
podrán entender mejor el tema de estudio.

12.

La dialéctica de
los discípulos:

Preguntar al
Rabino y discutir el tema entre los alumnos, hacen a la profundización del
material de estudio y ayudan a aclarar los temas difíciles.

A veces Rabí Shimón Yehuda Hacohen Shkop,
acostumbraba a invitar a sus alumnos más destacados, y asociarlos en la
preparación del “Shiur”, la clase.  Estudiaba con ellos el tema de la Guemara y
con maestría, les enseñaba los “puntos débiles” dándoles el camino para
sobrepasar los escollos y así responder a los interrogantes que dificultaban la
comprensión.


Después estudiaban juntos, los distintos comentarios y finalmente les exponía su
explicación.

13.

El asentamiento:

Para estudiar, es indispensable poseer tranquilidad mental y espiritual; si le
hacen una pregunta, no se apure en contestar, hágalo después de haberla
analizado hasta el último detalle. La respuesta a “¿Quién es el verdadero
sabio?” La encontramos en Avot “Sé prudente con tus palabras” (1:9) y “No se
precipite en responder” (5:7).

¿Cómo se consigue el ishuv hadaat? (Tranquilidad
mental).

Hablar cada vez sobre un solo tema, solía decir el
“Jafetz  Jaim”.

Si logramos expresar un buen pensamiento no lo
arruinemos, expresando otro igual!

14.

La escritura (Mikra):

Estudiar los
veinticuatro libros que componen el Tanaj=Tav-Torá, Nun Neviím, (Profetas) y Kaf:
Ktuvim, Las Escrituras.

Para empezar debemos estudiar
la Parasha semanal, con el comentario de Rashi, feliz aquel que estudió el
Jumash (Los cinco libros de la Torá) con Rashi, antes de haber estudiado Guemara.

En la Yeshivá de Volozin, se acostumbraba, todos los
días, después de la oración matinal, estudiar Jumash con Rashi.

El Netziv de Volozin, solía decir a sus alumnos: Hoy
el Tanaj, es para vosotros extraño, pero estoy seguro que cuando sean Rabinos de
comunidades, y como tales preparen sus discursos, tendrán que hurgar en el Tanaj,
para encontrar versículos apropiados para vuestros sermones.

Pero Jumash, no lo sabrán nunca, si ahora no
lo estudian.

15.

La Mishná:
Todo el
estudio está basado en el Tanaj y la Mishná ¿Y cómo podrá construir un edificio
sin las bases? (Rabí Shmuel de Ozeda).

Por eso nuestros sabios, fijaron un orden: “A los
cinco años – Mikrá, a los diez – Mishná, a los quince – Guemara (Avot 5:21).

Así leemos en el libro “Maabar Yabok”:

Todo “Baal-Torá”, estudioso de la Torá, hará
bien en estudiar los seis Tratados de Mishná, por lo menos una vez al año.

Feliz el erudito de la Torá,
que tiene este estudio entre sus manos, como leemos en el Midrash Mishle, que el
Santo, bendito sea, dice: Al Talmid-Jajam, que se presenta ante él: “Dime lo que
estudiaste de Torá y lo que aprendiste en la Mishná”.

16.

La moderación en
el sueño:

Si mucho dormirá;
Torá no estudiará (Rabí Shmuel de Ozeda).

El gaon de Vilna dormía cuatro horas, cada cuarenta y
ocho.

Rabí Iojanan Vaserman, acostumbraba a dormir muy
poco, “el tiempo es corto y la labor es grande”, cuando le preguntaban por qué
no descansaba un poco, solía mencionar la respuesta que dio Rab Jasda a su hija:
¿Por qué no duerme un poco mi señor?, le preguntó, a lo que dijo: “Ya vendrán
días largos para dormir, y muy cortos para estudiar Torá y cumplir las mitzvot
(preceptos), entonces dormiremos mucho (se refiere a tiempos después de la
muerte).

De todas maneras, no se puede abstener del sueño y
descanso, al no hacerlo puede enloquecer, por eso nos dice el Tanaíta que seamos
moderados en el sueño.

17.

La moderación en
la conversación:

Dice un proverbio
popular: Si hablar es plata, callar es oro, y ya dijeron nuestros sabios: “Toda
mi vida la pasé entre los sabios, y nada hallé mejor para el cuerpo que el
silencio” (Avot 1:17).

Así dicta Rambam en sus (Leyes de Ética 2:4)

…Igualmente, también en el estudio de la Torá y de
la sabiduría, conviene que las palabras sean pocas, pero de mucho significado;
de ahí que los sabios hayan ordenado: “Siempre ha de enseñarse a los discípulos
el camino breve. (Psajim 3:2). Si en cambio, las palabras son muchas y el
significado escaso, se trata de necedad, y acerca de ella está escrito: “El
sueño viene con mucho contenido y la voz del necio, con muchas palabras (Kohelet
5:2).

El Jafetz Jaim, nunca pronunció una palabra demás,
así solía decir: ¡Al enviar un telegrama, se paga por cada palabra  nadie
escribe demás!

18.

La moderación en
los negocios:

Aquel que quiere
estudiar, no puede estar todo el tiempo entre la gente, Rashi aconseja: “Que no
esté entre la gente en el mercado, que comparta con las personas, pero en la
medida necesaria”.  

19.

La moderación en
los placeres:

La Torá nos
permite tener provecho de este mundo, comer, beber y otros, con la condición de
que no nos dediquemos sólo a ir tras los lujos.

En una de sus cartas, escribió el Jazon Ish:

Estando destrozado durante todos los días de mi vida,
no tomé provecho alguno de las veleidades mundanas, y además de mis dolores
corporales, la única satisfacción que tuve fue el hacer la voluntad de mi
Creador

Tanto el Jazon Ish, como muchos otros grandes
Rabinos, vivieron en medio de una gran pobreza, unos porque el medio ambiente
era muy precario, otros ideológicamente, lo hacían porque este mundo es solo un
corredor que conduce al “Olam Haba”, mundo por venir, en éste, somos solamente
huéspedes y por lo tanto les bastaba lo más elemental.

Hace algunos años, escribe el Rabino Eisfeld, en su
libro “Sijot Jaím” Hablando con Maran el Steipler, me dijo que tenía de mucho
calor, aprovechando la ocasión, ofrecí colocarle un aire acondicionado, se río y
dijo: Soy de la vieja generación, no necesito nada, en el departamento de mi
hijo hay algo que se mueve y “hace viento”, uno como ese sería bueno para
mí.

Cuando conté a su hijo, Rabí Jaim, me dijo que una
vez vino del exterior con un aire acondicionado y lo echó fuera de su
habitación, con el artefacto.

En otra oportunidad, le ofrecí que viniera a Beer-Sheva
a tomar un descanso, porque las noches son frescas, se sonrió y me dijo: Mi
descanso lo tomo aquí, en la mesa, junto a la Guemará.

20.

La
moderación en la risa:

La risa y la
ligereza habitúan al hombre a la promiscuidad (Avot 3:13). No siempre la risa es
algo malo, a veces el Rabino, puede utilizar un tinte de humor, para así atraer
a los alumnos al estudio,  así se conducían algunos Rabinos del Talmud. Raba,
antes de comenzar su clase, decía algo gracioso después, con suma seriedad
comenzaba a enseñar (Shabat 30:2).

La Guemara dice que está prohibido llenar la boca de
risa en este mundo (Berajot 31:1).

A lo que Rabí Iona de Gerondi, agrega:

Hay quienes explican que la razón reside, en la
destrucción del Sagrado Templo de Ierushalaim, si es así,  no tendría que
acentuar “en este mundo”, sino dictar “está prohibido llenar la boca de
risa”, desde la destrucción del Templo.

Entonces, también en la época
del Templo, no debíamos reírnos, nunca debemos hacerlo, porque la alegría hace
que olvidemos de cumplir la Torá y sus preceptos.

De todas maneras, la risa sana es saludable, y hay
sabios que lo hacían a medias.

Uno de los allegados a Rabí Eliahu Dashnitzer
contaba:

Nunca me olvidaré como el Rabí, ponía su mano sobre
su boca, al escuchar algún chiste, eso para cumplir lo que dijeron los sabios en
Berajot.

En el casamiento de uno de los alumnos de la Yeshivá
de Lomze, yo tenía entonces catorce años, representé un personaje y todos se
rieron, a mi lado estaba sentado Rabí Eliahu, estaba por reír a boca llena,
pero, colocó su mano sobre la mitad de la boca, para que su risa no fuera
completa.

21.

La paciencia:

La ira es la peor consejera, al enojarse siendo sabio, pierde toda la sabiduría
(Psajim 66:2).

El que es presto a enojarse,
trae sobre si problemas, y lógicamente no podrán enseñar a otros.

En una de sus clases, contó Rabí Jaim Shmuelevitch.

En la guerra de los seis días, estuve en el refugio
de la Yeshivá, no muy lejos del frente, los cañones rugían y el ruido de los
aviones ensordecía nuestros oídos; pero mis oídos captaron un susurro y llanto
que provenían de una triste mujer a la que su esposo abandonó hacía ya diez
años, quedándose “aguná” (anclada, ya que sin divorcio no podía volver a rehacer
su vida), así, llena de amargura hablaba la sufrida mujer:

“Señor del mundo, perdono a mi marido, por todo el
sufrimiento que me produjo, por la vergüenza y el dolor que me hizo sufrir
durante todos estos años, que me dejó en medio de suspiros. Por favor, perdona
Tu también, Señor del Mundo, a todos los que están en este lugar, por sus
pecados, como yo perdono de todo corazón a mi esposo”.

Si quedamos nosotros, los que estábamos en el
refugio, en vida y nos salvamos de las bombas del enemigo, fue por el mérito de
aquella sufrida mujer, que perdonó de todo corazón a su esposo.

22.

El buen corazón:

El iracundo y el de buen corazón, son dos entes contrarios, el paciente, tiene
un buen corazón.  Su corazón está limpio de envidia y odio, siempre dispuesto a
hacer el bien y a escuchar las enseñanzas de la Torá.

Un día, dijo Rabí ber Zalman Meltzer, el director de
la Yeshivá Etz Hajaim, a Rabí Iser Sandomirsky, que piensa dimitir del cargo con
buen corazón, no se puede dirigir una institución para que funcione en forma
estricta, a veces hay que tomar posiciones radicales, de esto tengo miedo por
eso pienso dimitir.

23.

La fe en los
sabios:
Emunat
– Jajamin” significa creer en todo lo que dijeron nuestros sabios, como si fue
dicho en Sinaí (Shmuel D’ozeda).

Así define Rabí Eliahu Desler la fe en los sabios, en
su libro Mijtav Me Eliahu (1:59).

¿Qué hará un ciego cuando necesite ir a un lugar
desconocido?

Tomará un guía para que lo conduzca, o preguntará a
distintas personas que encontrará en su camino, hacia donde se dirigirá.

Así, de la misma manera nos preparó, D-s bendito, con
su gran merced y benevolencia, guías nuestros sabios;  los sabios de la Torá, y
al prestar atención a sus palabras, nos daremos cuenta, cuan clara era su visión
sobre sus fuerzas espirituales, y sobre la posibilidad de cada una de las
personas.

Un buen consejo nos dio Rabí Moshé Jaim Lutzato, en
su libro “La senda de los justos”, en su famoso ejemplo del jardín de la
perplejidad (Cáp. 3).

¿A qué esto se compara? a los jardines laberintos,
comunes entre los poderosos, cuyas plantaciones se disponen como muros y entre
ellos numerosos senderos desorientados y mezclados, todos similares entre sí,
siendo el objetivo en ellos llegar al pasillo central. Por cierto, algunos de
estos senderos son rectos y conducen en realidad hacia el pasillo, pero otros
los confunden y alejan al hombre del mismo.

Pero la realidad es que quien transita los senderos,
no podrá distinguir en absoluto si se encuentra sobre la senda real o la falsa,
pues todos se asemejan y no hay diferencia entre ellos ante el ojo que los
observa, salvo que conozca el camino con certeza y con naturalidad óptica, pues
los recorrió y llegó a la meta que es el pasillo.

Pero he aquí que quien se encuentra en el pasillo
observa todos los caminos y distingue entre los verdaderos y los falsos, y él
puede prevenir a los que transitan por ellos, diciendo: este es el camino
transitado por él y quien quiera creerle llegará al lugar ansiado.

Y quién no quiera creer y quiera errar tras sus ojos
con seguridad quedará perdido y no arribará jamás a él; así lo mismo, quien
todavía no domine su instinto se encuentra entre los senderos hasta conocerlos
claramente ellos pueden aconsejar a quien quiera escuchar y en ellos debemos
nosotros confiar.

De lo anterior, se desprende “la fe en los sabios”.
Él quiere confiar y creer en ellos, puede apoyarse en su clara visión, de sus
palabras podremos recibir una concepción del mundo y una normativa que nos ayude
a vivir en este mundo, según el mandato divino.

He aquí un episodio:

Contaba Rabí Iejezkel Abrahamsky lo que escucho de
boca de Rabí Aharon Kotler, cuando lo visitó en Londres: Durante los primeros
años de casados no tuvimos hijos, mi suegro Rabí Iser Zalman Meltzer, estuvo en
Radin y visitó al Jafetz Jaim, y le pidió una bendición, me bendijo y gracias a
HaShem, nacieron un hijo y una hija. después de varios años, nuevamente viajé a
Radín y pedí otra bendición, esta vez, el Jefetz Jaim, no me dio su bendición.

Al finalizar, agregó el Rabino Kotler: seguramente
tenía una razón para no bendecirme con más hijos.

Vean ustedes, cuán grande era su fe en los sabios,
acotó Rabí Iejezkel Abramsky, el Rab Kotler tenía tan claro como el sol, que
todo depende de la bendición del Jafetz Jaim, si no hay bendición, no tendrá
hijos, y al recibirla tuvo, y si lo hubiese bendecido nuevamente hubiese tenido
más hijos.

24.

La aceptación de
las contrariedades:

Si le vienen
sufrimientos, ha de recibirlos con amor, todo aquel que cumple la Torá en la
pobreza, terminará por cumplirla en la riqueza (Avot 4:9).

Dijo Rabí Alexandri: No hay persona sin sufrimientos,
feliz aquel, cuyos sufrimientos son por la Torá, porque está escrito: “Y de tu
Torá, nos enseñarás” (Midrash Raba, 92).

Dijo Rabí Limja Zisl Ziv el “Saba” de Kalem (Jojma
Umusar 1:245).

Aceptar las contrariedades y sufrimientos, significa,
sufrir por causa del cumplimiento de la Torá, porque sino ¿qué significa
“recibir la Torá”?.

En medio de una de sus clases, se quejó el
“Jatam-Sofer” y dijo que su suegro, Rabí Akiva Eiguer sufría dolores tan
intensos, los cuales le impedían estudiar y hacer sus oraciones,  se veía a
luces el gran dolor y la consternación del Jatam-Sofer, que tomando con fuerza
su ropa, al lado del corazón, gritó llorando fuertemente, el santo y puro Rabí,
sufre terriblemente!

El doctor que trataba al Rab de Brisk, dijo a sus
hijos: Como profesional, sé que vuestro padre sufre muchísimo, a causa de su
enfermedad, tan grande es su sufrimiento, que si se pudiera dividirlo entre
varias personas éstas perderían su calma.

Y ahora, fíjense en su cara, que paz y tranquilidad
refleja su rostro, como si los sufrimientos, no fueran suyos.

 






MISHNA  6

 

 (ו)
הַמַּכִּיר אֶת מְקוֹמוֹ,
וְהַשָּׂמֵחַ בְּחֶלְקוֹ, וְהָעוֹשֶׂה סְיָג לִדְבָרָיו, ְאֵינוֹ מַחֲזִיק טוֹבָה
לְעַצְמוֹ, אָהוּב, אוֹהֵב אֶת הַמָּקוֹם, אוֹהֵב אֶת הַבְּרִיּוֹת, אוֹהֵב אֶת
הַצְּדָקוֹת, אוֹהֵב אֶת הַמֵּישָׁרִים, אוֹהֵב אֶת הַתּוֹכָחוֹת, וּמִתְרַחֵק מִן
הַכָּבוֹד, וְלֹא מֵגִיס לִבּוֹ בְּתַלְמוּדוֹ, וְאֵינוֹ שָׂמֵחַ בְּהוֹרָאָה,
נוֹשֵׂא בְעֹל עִם חֲבֵרוֹ, וּמַכְרִיעוֹ לְכַף זְכוּת, וּמַעֲמִידוֹ עַל הָאֱמֶת,
וּמַעֲמִידוֹ עַל הַשָּׁלוֹם, וּמִתְיַשֵּׁב לִבּוֹ בְּתַלְמוּדוֹ, שׁוֹאֵל
וּמֵשִׁיב שׁוֹמֵעַ וּמוֹסִיף, הַלּוֹמֵד עַל מְנָת לְלַמֵּד וְהַלּוֹמֵד עַל מְנָת
לַעֲשׂוֹת, הַמַּחְכִּים אֶת רַבּוֹ, וְהַמְכַוֵּן אֶת שְׁמוּעָתוֹ, וְהָאוֹמֵר
דָּבָר בְּשֵׁם אוֹמְרוֹ, הָא לָמַדְתָּ כָּל הָאוֹמֵר דָּבָר בְּשֵׁם אוֹמְרוֹ
מֵבִיא גְאֻלָּה לָעוֹלָם, שֶׁנֶּאֱמַר וַתֹּאמֶר אֶסְתֵּר לַמֶּלֶךְ בְּשֵׁם
מָרְדְּכָי:



6.

Quien conoce su lugar, quien se alegra en su porción,
quien hace valla que salvaguarde sus palabras, quien no se atribuye sus logros
a sí mismo, quien es amado, quien ama al Omnipresente, quien ama a las
criaturas, quien ama las caridades, quien ama las reprimendas, quien ama las
cosas rectas, quien se aleja del honor, quien no ensoberbece su corazón por su
estudio, quien no se complace en emitir dictámenes, quien porta el yugo, de su
compañero, y quien se esfuerza en hallarle mérito, lo sostiene en la verdad y lo
sostiene en la paz, quien sosiega su corazón con su estudio, quien pregunta y
responde, quien escucha y añade, quien estudia en aras de enseñar, quien estudia
en aras de hacer, quien hace más sabio a su Rav, quien enseña sin tergiversación
la enseñanza que escuchó, quien profiere una enseñanza en nombre de quien la
enunció. Así, pues, aprendes que todo aquel que profiere una enseñanza en nombre
de quien la enunció trae redención al mundo. Pues fue dicho: “Y dijo Ester al
rey en nombre de Mordejai” (Ester 2:22).

 


Quien conoce su
lugar

No opinará, cuando está en medio de sabios y
eruditos. Un sabio no habla en presencia de quién es más grande que él en
sabiduría (Avot 5:7).

Cuando preguntaba al Maran Steipler, sobre alguna
“halaja” (ley), me contestaba eso no me pertenece, ve y pregunta a los “grandes
de la generación” (Pninei Raban “Kehilot Yaakov”).

¿Que significa “Teshuvá” ( contrición)?

Teshuvá significa, volver a su lugar, explicaba el
“Saba de Kalem”, al nivel elevado en el cual estaba antes. Debemos entender esto
es factible cuando, antes estaba en un nivel espiritual superior, pero aquel que
nunca estuvo en un nivel diferente, al cual se encuentra.

¿A donde volverá?, ¿Cómo hará entonces Teshuvá?

Cada uno, por naturaleza, tiene un lugar más alto,
más honorable, a pesar que no lo visualiza de todas maneras todo hijo de Israel
tiene parte en la Torá y en el Olam Haba (mundo venidero).

Debe solamente, trabajar y encontrar su lugar y
cuidar de no perderlo.


¿Quién se alegra
en su porción?

No piensa todo el tiempo en enriquecerse, esta
satisfecho con lo que tiene (Rabí Jaim de Volozin) quien es rico, el que está
contento con lo que tiene. (Avot 4:1).

Y con respecto al estudio, diríamos que cada uno debe
conocer su verdadera parte en la Torá, hasta donde puede llegar a entender, no
debemos mirar, en que nivel están los otros, sino estudiar y, profundizar, y
utilizar “nuestras propias fuerzas intelectuales, para adquirir nuestro
nivel de Torá.

Dicen los Sabios: “Mayor placer produce una medida
ganada con nuestro propio esfuerzo ….. (Baba Metziá 32b).

El sabio Rabí Uri Shraga Halevy Klarman, explicaba la
oración y darnos nuestra parte, en la Torá, y de dos formas:

a) Que el Santo, bendito sea, nos dé nuestra parte en
la Torá.

b) Que toda nuestra parte este solamente en la Torá,
y no en ninguna otra parte en el mundo.


Quién hace vallas,
que salvaguarde sus palabras

Cuando enseña,  lo hace en términos claros y
concretos, para que sus alumnos no se compliquen.

Cuentan que Rabí Shmuel Rozovsky, Director de la
Yeshivá de Poniewicz, invertía largas horas en la preparación de su clase. Tres
cosas pongo en mente al prepararme dijo a uno de sus alumnos que decir, como
decir, y lo más importante que no decir.

El Jafetz-Jaim, en medio de una conversación, recordó
una frase expresada por Rabí Rafael de Hamburgo.

No todo lo que se piensa hoy expresarlo, no todo lo
que pronuncian los sabios hay que escribirlo, y no todo lo que se escribe hay
que imprimirlo.


Quien no se
atribuye sus logros a sí mismo

No se vanagloria con sus conocimientos ni deja de
transmitirlos a los que los necesitan.

En la ceremonia de colocación de la piedra
fundamental de la Yeshivá Kojav Meiakov, de Ierushalaim, dijo su Director: Rabí
Berish Veinfeld: “Todo Talmid-Jajam (estudioso de la Torá) o estudiante de
Yeshivá debe dar de su sabiduría, a otros, a judíos que no tuvieron la suerte de
educarse en la casa de HaShem,  les  será  prohibido  guardar  sus
conocimientos   adquiridos para sí mismo” También otros  deben tener Provecho de
ellos. Debe   acercarlos, hablarles al corazón, influir sobre sus almas. Ya que
así dijeron nuestros Sabios. Si estudiaste mucho Torá, no te vanaglories, pues
para ello fuiste creado (Avot 2:8) Sé benévolo y dadivoso, comparte tus
conocimientos con tu prójimo.


Quien es amado,
quién ama al Omnipotente

Todos lo aman, porque él ama a HaShem.

Una vez, cuando vino Rabí Eliahu Lapian a su casa,
vio que la ayudante de servicio, terminaba en ese momento de lavar el piso. Rabí
Eliahu limpió una y otra vez las suelas de sus zapatos, volvió a revisarlos para
ver si estaban limpios Sólo después de repetir y revisarlos varias veces entró a
su casa.

La señora en cuestión, quedó muy impresionada, al ver
como cumplía hasta el extremo los preceptos entre “hombre y su semejante”,
entendió que el Rabino no quería apenarla, si ensuciaba los pisos, que recién
terminaba de limpiar con tanto esfuerzo.

Amar al Omnipresente, es una cualidad importante y
vital, para adquirir la Torá, si esta alejado de HaShem, no podrá recibir la
Torá.


Ama a las
Criaturas

Ama a la gente, como está escrito. El Jazón Ish solía
decir “Soy rico en amor al prójimo; Tengo mucha satisfacción, cuando alegro los
corazones de la gente, me cuido y no hago pasar malos momentos a las personas,
ni siquiera en ningún momento”.(Kobetz Igrot 1:33).

Por eso al ir por la calle usaba lentes, puede decía
el Rabino, que alguien me saludó, y al no verlo, y no saludarlo, lo haría sentir
mal (Peer Hador 3:52).

Solía decir el “Jazon Ish”: Lo que dicen los Sabios
“ama a las criaturas y las acerca a la Torá”, no son dos cosas separadas, una de
la otra, una está conectada con la otra. ¿Quién puede acercar a la gente a la
Torá? ¡El que los ama!


Quien ama a las
Caridades

Su corazón sentirá dolor cuando verá que  los hombres
hacen mal, unos a otros (Tiferet Israel).


Quien ama las
reprimendas

Cuando su Rabino lo reprenda no reaccione, actuando
violentamente,  como aquel niño, que se escapa del colegio (Rabí Shmuel Dozeda).
También el Rabino deberá reprenderlo de una forma no ofensiva.

Ya estudiamos: “Que el honor de tu discípulo, sea tan
preciado a ti, como el tuyo propio (Avot 4:12).

Preguntó Rabí Jaim Efraím Zaitzik, porque dice “quien
ama las reprimendas en plural” Contestaba el Rabino: “No se trata de reprender a
su alumno, por haber pecado e infringido las leyes, sino de empujarlo a que
avance en sus estudios, que no deje de esforzarse hasta llegar a altos niveles
espirituales, y que rece a HaShem para que pueda lograrlo.

Sucedió y Rabí Abraham Mordejai Alter, el Admor de
Gur, autor de “Imre Emet”, tardó unos minutos en llegar a la clase tuvo un
problema y no pudo hacerlo a tiempo. Su padre el “Sfat Emet”, lo reprendió
severamente.

Su madre escuchó, se acercó al estudio del Rabí, y le
dijo: Que tienes que exigirle, si estudió toda la noche. Sorprendido el padre de
Rabí Abraham preguntó:

¿Por qué no me lo dijo? Rabí Abraham, no quiso
justificarse, así explicó después de muchos años a sus allegados, porque no
quería perder las “palabras de reproche de su padre para así aprender”, cuan
grave, es el pecado de “bitul-Torá”, de perder un tiempo sin estudiar Torá.


Quien ama las
cosas rectas

Elegirá la explicación clara y concisa, que traen la
Torá y los sabios, así lo ha de estudiar, y de la misma manera enseñará a sus
alumnos.

Rabí Rafael Shapira, alumno del Maran de Brisk,
recordando a su Rabí dijo: Nunca encontré en sus escritos de Torá, las palabras
“esto es cercano a la verdad” o otros modismos del idioma, que indican alguna
explicación no muy cierta, como parece ser que nuestros Sabios pensaron. Porque
continúa Rabí Rafael, una de dos, si su explicación, es acorde a la intención de
la escritura entonces, esto es Torá y por lo tanto es cierto y veraz y si no son
charlatanería, que hay que anularla de una vez.


Quien se aleja del
Honor

No ha de estudiar, para que lo llamen Rabí, y le den
honores, sino por amar a HaShem (Midrash Shmuel).

Rabí Eljanan, escapaba del honor, como el que lo hace
del fuego, también cuando debía presentarse en diferentes sinagogas, para hacer
campaña, pro ayuda a su Yeshivá (casa de estudios), en vez de  dirigirse al lado
del “Aron Hakodesh” (el área de la Torá), lo hacía en dirección opuesta, al
final de la sinagoga, ahí era donde se sentía bien.

Los Rabinos de la sinagoga no se sentían bien, porque
ellos estaban en el  mizraj, (al lado de los rollos de la Torá), y el Rabino al
fondo (maarav, oeste).

Uno de los Rabinos le preguntó:

¡La gente puede llegar a pensar que su humildad es
artificial!

A lo que contestó Rabí Iojanan:

Pregunté a nuestro Rabí el “Jafetz-Jam” : ¿Cuál es el
sendero recto que debe elegir una persona como yo?  puede ser que al estar yo al
fondo de la sinagoga me alabe diciendo, no hay modesto y humilde como yo.

Y así me contestó: Mejor es que te sientes en la
última fila, que sentarte en el “mizraj”, al frente de todos y amargues tu
corazón pensando que no eres la persona adecuada para ocupar ese prominente
lugar (Or Eljanan).


Quien no se
ensoberbece su corazón, por el estudio.

No piense que ya estudió demasiado, y no tiene que
hacerlo, más todo el que dice “no sé”, ya expresó la mitad de su sabiduría (Rabí
Iosef  Ibn Zebara).

Ya dijeron nuestros sabios en el Talmud: (Psajim 67:)
Todo el que es orgulloso, su sabiduría desaparece, esto lo aprendieron de Hilel,
que era el modesto por excelencia, y a pesar de eso, una vez falló y fue
castigado (Ruaj Jaím).

Cuentan que cuando casó Rabí Akiva Eiguer, a su hijo
en la ciudad de Lomze, y estando sentado junto a grandes Rabinos y  eruditos de
la Torá, alrededor de la mesa de “Sheva Berajot” (las bendiciones que se
pronuncian, durante los siete días después de la boda), antes de recitar “Birkat
Hamazón”, (oración de gracias), golpeó en la mesa, y dijo, que comenzaría a
hablar sobre Torá.

Como era su costumbre, hizo un agudo análisis, y
presentó el tema en una forma muy clara.

 Uno de los Rabinos presentes, proveniente de una
pequeña comunidad  llamada Viazna, pidió permiso, y dijo que hay una fuente
Mishnática, que expresa lo contrario a su moción.

 Después de la bendición y de la comida, Rabí Akiva
Eiguer tomó nuevamente la palabra; pero ahora dijo:

“Sepan ustedes, que a pesar de que tengo respuesta, a
la acotación del Rabino de Viazna, fui castigado, y me olvidé de esa “Mishná”,
porque me levanté sin que ustedes me lo pidan, y esto era por haber querido
enseñorearme sobre ustedes”.


Quien no se
complace en emitir dictámenes

No emitirá un fallo halájico, sino, cuando no se
encuentre otro Rabino, que le pueda hacer, y ya leímos “quien se guarda de
emitir veredictos, se desembaraza de enemistad, robo y juramentos mas quien en
soberbia de corazón emite dictámenes sobre la Ley, es insensato, malvado y de
espíritu arrogante (Avot 4:7).


Quien porta el
yugo de su compañero

Cómo una persona se contenta con las alegrías de su
amigo, así debe sentir su dolor, y más, cuando escuchamos que un enfermo se
siente mejor, dejamos de apenarnos de él, pero no es lo correcto!. Si todavía,
no está totalmente repuesto de su enfermedad debemos estar con él en todo
sentido, porque él, el enfermo, seguro está triste y deprimido.

“Cuando Rabí Jaim Shmuelevitz escuchaba sobre algún
enfermo, lloraba, caminaba de un lado a otro, inquieto y preocupado, cuando su
salud empeoró, le ocultaban el periódico, para que no vea los avisos de duelo, y
se preocupase, lo que agravaría su estado de salud”.

Cuentan, que el Rabino Shmuel Rozovsky, al examinar a
sus alumnos, se preocupaba de ayudar, hasta al más débil de ellos, para que no
se sienta mal, y, con sabiduría arreglaba todo, para que no quede avergonzado, y
cuando escuchó un concepto de boca de un alumno, decía: ¿Escuchó. lo que dijo
fulano?, ¡que bien se expreso!


Quien se esfuerza
en hallarle mérito

Aunque suceda que su amigo lo ofenda, trate de pensar
que tuvo una buena intención, y no se enoje con él (Rabí Shmuel D´ozeda).

Si ve que su amigo se equivocó, en una explicación,
no se contente en su fracaso, trate de explicar sus palabras, para encontrar en
ellas, la verdadera explicación (Lejem Shamaim).


Lo sostiene en la
verdad

Cuando estudie con sus compañeros, no discuta para
sobresalir, sino para alcanzar la verdad. Toda controversia que es en nombre del
cielo (Avot 5:17), no traerá discusiones, ni peleas, sino paz; como sucedió con
Hilel y Shamay.

Si viene un alumno ante su maestro, y le presenta una
objeción a un tema. Si el Rabino no le encontrará una base de verdad a su
pregunta y no le dice la verdad, que su pregunta no tiene base alguna, le hace
mal, porque el alumno aprenderá a no pensar bien. También, si el alumno hizo una
muy buena pregunta, y el Rabino no le da su debida importancia, o le da más
importancia de lo que merece objeción, no hace sino alejarlo del intelecto sano
y de la verdad (Or Eljanan).


Lo sostiene en la
paz.

Si tiene claro, que tiene razón en la discusión y no
su amigo, no se llene de orgullo, solo hágale ver el punto en cuestión.

Si piensa que su amigo se enojará, cuando lo escuche,
no se lo diga, y trate de hacer las paces con él.


Quien sosiega su
corazón en su estudio.

Estudiar no es leer un libro, o dedicar un corto
tiempo a uno u otro texto.

Estudiar, es hacerlo todos los días. “Haz tu Torá
constante”(Avot 1:15).

Aquel que entiende a la perfección, el tema que
estudia, podrá explicarlo a otros.

Si no sabe es porque no lo entendió.


Quien pregunta y
quien responde

Cuando estudie, no se avergüence en preguntar, cuando
enseñe conteste a todas las preguntas que le formulan, aunque el que le
pregunte, sea un pequeño alumno, recuerda: el penoso no aprende, el impaciente,
no enseña (Avot 2:5).


Quien escuche y
añade

Cuando dentro de un grupo de estudiosos de la Torá,
hay un sabio, cuyos conocimientos son superiores a los demás, bien hará en dejar
expresarse a sus compañeros, porque  al  hacerlo  primero  no  dejará  lugar  a
otros, por eso,  el sabio, pedirá  su  palabra  por  último,  y  agregará sus
conceptos que sin duda pondrán en claro el tema tratado. De ésta manera todos
los participantes harán, para ofrecer su solución al tema, contestará a
preguntas de sus compañeros, y serán parte activa de la actividad colegial.

Un alumno se quejó ante Rabí Tzvi Pesaj Frank, el
Rabino de Ierushalaim diciendo que no siente que sube en los niveles de Torá,
cuando repasa los Tratados, ya estudiados. Mejor sería comenzar nuevos temas.

Yo pienso; dijo el Rabí, que la constancia en el
estudio hace que se encuentren “nuevos conceptos” en los textos, y aumenta el
interés por el estudio.


Quien estudia en
aras de enseñar

Cuando estudia y enseña, siempre tendrá presente el
material de estudio.

Un joven estudiante, conocido por el Jazon Ish,
gustaba ayudar a la gente, lo hacía con frecuencia, a cuenta del estudio.

El Rabí se le acercó y le dijo:

Nuestros Sabios cuentan que Raban Iojanan Ben Zakai,
estudió cuarenta años, después enseñó, una misma cantidad de años. ¿Acaso
durante los cuarenta años que pasó estudiando, no podía haber enseñado?. Parece
ser que éste es el orden y ésta es la fórmula del éxito. También el Jafetz Jaim
invirtió muchos años en el estudio, y después revolucionó al mundo, en un tiempo
muy corto.


Quien estudia en
aras de hacer

Cuando estudia, para observar los preceptos,
recordará mejor lo que estudió, siempre hemos de recordar que: “No es el estudio
lo esencial, sino las obras” (Avot 1:17).

Rabí Arie Leib Cohen, el hijo del Jafetz Jaim, en
unos de sus escritos sobre su padre, dejó claro, que el Rabino no se ocupó en
ejercicios intelectuales, porque decía, que el tiempo es corto y muy preciso.
Para él lo importante era saber como cumplir con el precepto. Y todos saben, que
su obra fundamental “Mishná Brura” es todo “halaja” (leyes), y así fue como el
pueblo todo la recibió. Si hubiese mezclado, “pilpulim”, aunque claros y
entendibles, su suerte hubiese sido como la de muchos autores, que vieron sus
obras solamente en manos de muy pocos.


Quién hace más
sabio a su Rabino.

Cuando el alumno pregunta a su Rabí, éste deberá
profundizar sus conocimientos, para darle una buena respuesta, y al recibirla se
beneficiará.


Quien enseña sin
tergiversación la enseñanza que escuchó.

Cuando da un fallo halájico, se ha de basar la
enseñanza exacta de su Rabino, y no dirá “Así me dijo mi Rabí, sino que fue así
como le transmitió la enseñanza”, como estudiamos en (Avot 5:7) “sobre lo que
jamás escucho dice: “No escuché sobre ello”.

En una oportunidad durante la “seuda” (banquete), del
brit-milá (circuncisión) de uno de los nietos, del Rabí de Brisk, dijo un
Rabino, está escrito que por ser un Kanay (celote), Pinjas, hijo de Eleazar y
nieto de Aharon, no fue nombrado dirigente del pueblo hebreo.

El escuchar de sus palabras, preguntó el Rabí: “Donde
está escrito”.

Pensó el Rabino, una y otra vez, y no recordó la
fuente de la cuál sacó esa máxima; volvió a su casa, y siguió en su búsqueda
finalmente, encontró un libro en el cuál su autor trajo su opinión personal.


Quien profiere una
enseñanza en nombre de quién las enunció

Al citar un pensamiento, un concepto o enseñanza,
debe mencionar el nombre de quién lo dijo.

Cuentan que todo concepto o idea que Rabí Jaim
Shmuelevitz leía, estudiaba en los libros, los adoptaba para sí. Al final de sus
días, no recordaba con exactitud la fuente de aquellos, pero siempre decía, que
los pensamientos no eran suyos. (Moaj Valev).


Así pues aprendes
que todo aquel que profiere una enseñanza en nombre de quien la enunció trae
redención al mundo, pues fue dicho “Y dijo Ester al rey en nombre de Mordejai
(Ester 2:22).

Todo escritor, al escribir su obra, debe recibir
ayuda, de otras fuentes, lo lógico y honesto es mencionar los escritos y autores
que tomó como base, al no hacerlo comete una falta ética y moral.

Un joven listo y astuto se allegó a Rabí Meir Shapira
de Lublin y pidió conversar con el sobre Torá.

Entre otros, le preguntó sobre una explicación del
“Maharsha” difícil de entender, el Rabino revisó mentalmente todos los temas,
que el Maharsha trató en su libro, y no recordó aquel que el joven le presentó.

¡Sabes que! dijo el Rabino, tomemos el texto y
revisemos hoja por hoja, pasó ante sus ojos, y el tema en cuestión, no se
encontró.

El Rabino reprochó suavemente al joven por su forma
no tan recta para estudiar, y con una sonrisa le dice: Ahora hiciste, que el
Maharsha, se quede con la boca abierta, y el Meshiaj se pare en un solo pie.

Al escuchar, el joven se asustó.

El Rabí explicó:

La Guemara dice: “Cuando mencionan un pensamiento
expresado por un Rabino sus labios balbucean en la Tumba, y también se expresa
diciendo: “Todo aquel que profiere una enseñanza, trae redención al mundo”.

Cuando tu, estimado joven, dijiste El Maharsha dijo,
abrió el Rabí su boca, y el Meshiaj que escuchó que tu mencionas una enseñanza,
en nombre de otro, levantó su pie, para ir y traer la redención. Pero, cuando
se supo que el “Maharsha nunca dijo lo que tu mencionaste, se quedó con la boca
abierta, y el Meshiaj se quedó parado en un solo pie
.

(Nitzotzot Meir).





MISHNA 7


 

(ז) גְּדוֹלָה תוֹרָה שֶׁהִיא
נוֹתֶנֶת חַיִּים לְעֹשֶׂיהָ בָּעוֹלָם הַזֶּה וּבָעוֹלָם הַבָּא, שֶׁנֶּאֱמַר כִּי
חַיִּים הֵם לְמוֹצְאֵיהֶם וּלְכָל בְּשָׂרוֹ מַרְפֵּא, וְאוֹמֵר, רִפְאוּת תְּהִי
לְשָׁרֶךָ וְשִׁקּוּי לְעַצְמוֹתֶיךָ, וְאוֹמֵר, עֵץ חַיִּים הִיא לַמַּחֲזִיקִים
בָּהּ וְתוֹמְכֶיהָ מְאֻשָּׁר, וְאוֹמֵר, כִּי לִוְיַת חֵן הֵם לְרֹאשֶׁךָ
וַעֲנָקִים לְגַרְגְּרֹתֶיךָ, וְאוֹמֵר, תִּתֵּן לְרֹאשְׁךָ לִוְיַת חֵן עֲטֶרֶת
תִּפְאֶרֶת תְּמַגְּנֶךָּ, וְאוֹמֵר, כִּי בִי יִרְבּוּ יָמֶיךָ וְיוֹסִיפוּ לְךָ
שְׁנוֹת חַיִּים, וְאוֹמֵר, אֹרֶךְ יָמִים בִּימִינָהּ בִּשְׂמֹאוֹלָהּ עֹשֶׁר
וְכָבוֹד, וְאוֹמֵר כִּי אֹרֶךְ יָמִים וּשְׁנוֹת חַיִּים וְשָׁלוֹם יוֹסִיפוּ לָךְ
וְאוֹמֵר, דְּרָכֶיהָ דַּרְכֵי נוֹעַם וְכָל נְתִבוֹתֶיהָ שָׁלוֹם:

 

7.

Grande es la Torá que da vida a quienes la hacen en
este mundo y en el mundo venidero: pues fue dicho: “Pues vida es para quienes
las encuentran, y para toda su carne sin cura” (Mishle 4:22). Y asimismo se
dice: “Curación es: para tu ombligo y remedio para tus huesos” (Mishlei 3:8). Y
asimismo se dice: “Arbol de vida es para quienes se aferran a ella, y quienes lo
sostienen son felices” (Mishlei 3:18). Y asimismo se dice: “Porque aureola son
para tu cabeza, y collares para tu garganta” (Mishlei 1:9). Y asimismo se dice:
“Dará a tu cabeza una aureola de gracia: una corona de esplendor te escudara” (Mishlei
4 :9). Y asimismo se dice: “Pues en mi se incrementaran tus días, y te serán
aumentados años de vida” (Mishlei 9 :11). Y asimismo se dice: “Largueza de días
a su diestra, y a su siniestra riqueza y honor”. Y asimismo se dice: “Pues
largueza de días y años de vida y paz te serán aumentados” (Mishlei 3 :2).


 


Grande es la Torá
que da vida a quienes la hacen en este mundo y en el mundo venidero

Leemos en la Guemara: Quien va de viaje y carece de
acompañante, debe ocuparse de la Torá, pues está escrito: porque son adorno de
gracia. Si tiene dolor de cabeza, debe leer la Torá, ya que está escrito:
(adorno de gracia) para tu cabeza. Si tiene dolor de garganta, hará lo mismo,
pues está escrito: y collares para tu cuello. Quien padece de los intestinos,
debe dedicarse a la Torá, ya que está escrito: medicina será para tu ombligo, y
si le duelen los huesos, hará lo mismo, porque es refrigerio para tus huesos. Si
tiene todo el cuerpo dolorido, debe ocuparse de la Torá, ya que está escrito:
medicina para toda tu carne.

(Eruvin 54a)

Rabí Itzjak Aizik Javer en su libro Or Torá escribe:
“La guemará quiere hacernos entender, que a aquellos que piensan que según los
parámetros médicos, al estudiar mucho, debilitará su cuerpo, mucho más si está
realmente enfermo están totalmente equivocados.

La Torá es la bendición de HaShem “El no añade
tristeza en ella” (Mishlei 10:22), la Torá no hace ningún daño, al contrario, el
mérito de su estudio le traerá cura a sus males porque la curación y la vida de
un hebreo apegado a la Torá de HaShem no dependen de la medicina natural sino de
la mano de HaShem que, cura a todo y a todos; como está escrito: Yo hiero y yo
curo (Devarim 32:39).

Cuéntese que una señora se acercó al Taz, autor del
comentario Turei Zahav del Shulján Aruj, y llorando exclamó:

¡Oh Señor, mi hijo se está muriendo!

¿Acaso estoy yo en lugar de HaShem? replicó el Rabí.

Clamo a la Torá de mi Señor.

Esto haré por ti, dijo el Rabí a la sufrida mujer.

El estudio que hago ahora con mis alumnos lo regalo
al niño, puede que son su mérito, sanará.

En ese momento el niño presento mejoría en su estado
de enfermo.


Árbol de vida es
para quienes se aferren a ella, y quienes la sostienen son felices (Mishlei
3:18)

La riqueza material no es segura y a veces hasta es
peligrosa como cita lo escrito: la riqueza que guarda su dueño en su perjuicio (Kohelet
5:12), pero la Torá es un árbol de la vida para los que se aferran a ella y
feliz quienes se aferran fuertemente a ella. (Shebet mi Iehuda).

Es un árbol de la vida para los que se aferran a
ella, dicen los sabios del Midrash, que se refiere a la Tribu de Isajar y feliz
es quien se aferra fuertemente a ella, a la tribu de Zebulun; Zebulun trabaja en
el comercio e Isajar estudiaba Torá, Zebulun se ocupaba de las necesidades de
Isajar y el mérito del estudio era de los dos (Bamidbar Rabá). “Tomjea meashar”,
feliz quienes se aferran a ella.

¿Preguntan los sabios porque feliz en singular? y
contestan: aunque dos personas o más apoyan a un estudioso de la Torá, cada uno
recibe recompensa completa. (Tratado de Taanit 7.1).


Largueza de días a
su diestra y su siniestra riqueza y honor (Mishlei 3:16)

La largueza de días está en su diestra y en su mano
izquierda, hay riquezas y honores, diestra, este mundo en el cual conseguirá
abundancia de días, y en su izquierda, el mundo venidero tendrá riqueza y
honores (Orjot Tzadikim, Shaar Haanavá).


La largueza de los
días está en su diestra y en su mano izquierda riqueza y honores.

Los sabios del Midrash explican: La largueza de los
días está en su diestra, en el “Olam Haba”, el mundo venidero, y en su mano
izquierda riqueza y honores, en este mundo (Breshit Raba 59). Y la razón por la
cual citó primero al mundo venidero antes que este mundo es que las veleidades
mundanas tienen fin pero las bonanzas prometidas en el mundo venidero, no tienen
fin y por eso dice: la abundancia de los días está en su diestra y llamo a este
mundo “mano izquierda” porque el “ietzer hará” (instinto del mal), se llama
Tzefuni (norteño) y el norte y la izquierda son iguales (Rabí Iosef Najmias).








MISHNA 8

 

(ח) רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן
יְהוּדָה מִשּׁוּם רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן יוֹחָאִי אוֹמֵר, הַנּוֹי וְהַכֹּחַ
וְהָעוֹשֶׁר וְהַכָּבוֹד וְהַחָכְמָה וְהַזִּקְנָה וְהַשֵּׂיבָה וְהַבָּנִים נָאֶה
לַצַּדִּיקִים וְנָאֶה לָעוֹלָם, שֶׁנֶּאֱמַר עֲטֶרֶת תִּפְאֶרֶת שֵׂיבָה בְּדֶרֶךְ
צְדָקָה תִּמָּצֵא, וְאוֹמֵר, עֲטֶרֶת זְקֵנִים בְּנֵי בָּנִים וְתִפְאֶרֶת בָּנִים
אֲבוֹתָם, וְאוֹמֵר תִּפְאֶרֶת בַּחוּרִים כּוֹחָם וַהֲדַר זְקֵנִים שֵׂיבָה,
וְאוֹמֵר, וְחָפְרָה הַלְּבָנָה וּבוֹשָׁה הַחַמָּה כִּי מָלַךְ יְהֹוָה צְבָאוֹת
בְּהַר צִיּוֹן וּבִירוּשָׁלַיִם וְנֶגֶד זְקֵנָיו כָּבוֹד:

רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן מְנַסְיָא
אוֹמֵר, אֵלּוּ שֶׁבַע מִדּוֹת שֶׁמָּנוּ חֲכָמִים לַצַּדִּיקִים, כֻּלָּם
נִתְקַיְּמוּ בְּרַבִּי וּבְבָנָיו:



8.

Rabí Shimón Ben Menasia, en nombre de Rabí Shimón Bar
Yojai, dice: La belleza, la fuerza, la riqueza, el honor, la sabiduría, la
vejez, la ancianidad y los hijos son idóneas para los justos e idóneos para el
mundo. Pues fue dicho: “Corona de esplendor es la ancianidad; a través de la
caridad la encontraras” (Mishlei 16:31). Y asimismo se dice: “La corona de los
viejos son los nietos, y el esplendor de los hijos sus padres” (Mishlei 17:6). Y
asimismo se dice: “El esplendor de los jóvenes es su fuerza, y el lustre de los
viejos es la ancianidad” (Mishlei 20:29). Y asimismo se dice: “Palidecerá  la
luna y se avergonzará el sol, porque reinó el Eterno de las Huestes en el monte
de Tzion y en Ierushalaim, y en presencia de Sus ancianos hay honor” (Yeshayahu
24 :23).


Rabí Shimón Ben Menasia dice: Estas son las siete
virtudes que enumeraron los Sabios para los justos, y todas se realizaron en
Rebi y en sus hijos.

Nuestra Mishná trae siete atributos que son buenos
para los justos y para el mundo podemos ser con la ayuda de ellos, hombres
justos o son su intermedio, dejarnos llevar por las verdades mundanas (Rabí
Shmael D’ozeda).


Rabí Shimón
Menasia en nombre de su maestro Rabí Shimón Bar Yojai dice:


la belleza:
puede ayudar a
un hombre justo, porque la mayoría de las personas ven el aspecto exterior y
según él evalúan a la gente.

El justo, de fea apariencia, es despreciado por la
gente, y si es apuesto, es alabado (Rabí Iosef Yabetz).

La belleza puede también llevar al hombre al pecado.
Un ejemplo: Abshalom el hijo de David, sobre él dice el versículo: “Y en todo
Israel no había otro como Abshalom hombre hermoso y muy de alabar” (Shmuel
14:25).

Usó su belleza para atraer el corazón de Israel y
hacer que se rebelen contra el rey, su belleza le trajo un amargo final
“Abshalom se enorgulleció por su hermosa melena por eso de ella fue colgada”
(Sota 9:2).

Y Iosef el justo también él tuvo problemas a causa de
su apuesta figura. Leamos lo que nos cuenta el Midrash:

Sus amigas vinieron a visitarla. ¿Por qué estás tan
triste y enferma? le preguntaron, ¿acaso té falta algo?. Les hizo traer cidras
para comer y a cada una de ellas le dio un cuchillo de plata para pelar el
fruto. Luego llamó a Iosef para que vieran su prestancia y belleza; al verlo,
las amigas de Zelija quedaron estupefactas y sin aliento y tan confundidas que
se cortaron las manos con los cuchillos. Dijo Zelija a sus amigas: “Ustedes han
visto a Iosef por un momento y se quedaron sin habla. ¡Qué diré yo y que haré
cuando lo veo pasar ante mi todos los días. Estoy enferma y postrada en cama
porque él no me habla ni me presta atención!”.

Por su belleza la esposa de Potifar le quiso seducir,
pero él no le respondió.


La fuerza:
También
tiene dos caras.

La fuerza es buena para los justos por ello la Torá
debilita al hombre se debe poseer mucha fuerza física para invertir en el
estudio. También es necesaria para el cumplimiento de los preceptos ordenados
por HaShem, para ayudar a los oprimidos y a los débiles.

Pero hay quienes la usan para robar y oprimir al
prójimo.


La riqueza:
Con
ayuda de la riqueza el justo podrá repartir ayuda a los necesitados y hacer el
bien. También podrá usarla para vivir en el lujo y el ocio, y al vivir así, se
alejara de la caridad y del estudio de la Torá.


El honor:
El
que es honrado por la sociedad será tomado en cuenta, y sus opiniones serán
escuchadas, y su buena influencia ayudará a vivir en un ambiente honrado y
positivo.

Pero hay quienes lo utilizan para señorearse sobre
otros tomar toda clase de ventajas.


La sabiduría:
No se
trata del conocimiento de Torá, porque no se puede ser justo y temeroso de
HaShem, sin saber y conocerla a fondo. El punto es como se utiliza ese
conocimiento, hay quienes la utilizan en bien de la comunidad y hay quienes para
su propio interés y para el mal de los otros.


La vejez y la
ancianidad:
Las
dos son buenas para los Tzadikim, justos porque su estudio florece en la vejez,
pero pueden ser usados como instrumento para elevarse y hacerse destacar sobre
otro.


Y los hijos son
idóneos para los justos e idóneos para el mundo:

Cuando
pueden enorgullecerse de sus actos, cuando tuvieron éxito en su educación, y ven
como esos hijos, estudiosos de la Torá y observantes educan por su parte a sus
nietos también por el camino de la tradición ancestral. Pero, puede suceder que
los hijos salgan por el mal camino, si los padres, no le prestan la debida
atención.

En la fiesta de Bar-Mitzva del nieto del sabio Rabí
Reuben Vinkler, el Rabino de Opola dijo: Rabí Meir Shapira de Lubli: a quien se
refirió el rey Shlomo, cuando dijo: “la corona de los viejos son los nietos” ¿y
porque no dijo los hijos?. Se refirió a nuestra generación. Las generaciones
cambian. Pero entre padre e hijo, no hay una gran distancia.

El hijo se aleja solo un poco del padre, y el nieto
por su parte, se aleja un poco mas del judaísmo. Y si una persona tiene la
suerte de que su nieto esté cerca de él y se le parece entonces, la corona de
los viejos, son efectivamente los nietos.


Rabí Shimón Ben
Menasia dice: estas son las siete virtudes que enumeraron los sabios para los
justos y todas se realizaron en Rebi y en sus hijos.

Rabí Iehuda Hanasí el recopilador de la Mishná, tuvo
el mérito de tener todas estas virtudes. Fue como uno de los grandes sabios de
todas las generaciones, recibió honores y sus hijos y nietos continuaron su
camino.

 







MISHNA 9



(ט) אָמַר רַבִּי יוֹסֵי בֶּן
קִסְמָא, פַּעַם אַחַת הָיִיתִי מְהַלֵּךְ בַּדֶּרֶךְ וּפָּגַע בִּי אָדָם אֶחָד,
וְנָתַן לִי שָׁלוֹם, וְהֶחֱזַרְתִּי לוֹ שָׁלוֹם, אָמַר לִי, רַבִּי מֵאֵיזֶה
מָקוֹם אָתָּה, אָמַרְתִּי לוֹ, מֵעִיר גְּדוֹלָה שֶׁל חֲכָמִים וְשֶׁל סוֹפְרִים
אָנִי, אָמַר לִי, רַבִּי רְצוֹנְךָ שֶׁתָּדוּר עִמָּנוּ בִּמְקוֹמֵנוּ וַאֲנִי
אֶתֵּן לְךָ אֶלֶף אֲלָפִים דִּנְרֵי זָהָב וַאֲבָנִים טוֹבוֹת וּמַרְגָּלִיּוֹת,
אָמַרְתִּי לוֹ אִם אַתָּה נוֹתֵן לִי כָּל כֶּסֶף וְזָהָב וַאֲבָנִים טוֹבוֹת
וּמַרְגָּלִיּוֹת שֶׁבָּעוֹלָם, אֵינִי דָר אֶלָּא בִּמְקוֹם תּוֹרָה, וְכֵן
כָּתוּב בְּסֵפֶר תְּהִלִּים עַל יְדֵי דָוִד מֶלֶךְ יִשְׂרָאֵל, טוֹב לִי תּוֹרַת
פִּיךָ מֵאַלְפֵי זָהָב וָכָסֶף, וְלֹא עוֹד, אֶלָּא שֶׁבִּשְׁעַת פְּטִירָתוֹ שֶׁל
אָדָם אֵין מְלַוִין לוֹ לְאָדָם לֹא כֶסֶף וְלֹא זָהָב וְלֹא אֲבָנִים טוֹבוֹת
וּמַרְגָּלִיּוֹת, אֶלָּא תּוֹרָה וּמַעֲשִׂים טוֹבִים בִּלְבָד, שֶׁנֶּאֱמַר,
בְּהִתְהַלֶּכְךָ תַּנְחֶה אוֹתָךְ בְּשָׁכְבְּךָ תִּשְׁמוֹר עָלֶיךָ וַהֲקִיצוֹתָ
הִיא תְשִׂיחֶךָ, בְּהִתְהַלֶּכְךָ תַּנְחֶה אֹתָךְ, בָּעוֹלָם הַזֶּה,
בְּשָׁכְבְּךָ תִּשְׁמוֹר עָלֶיךָ, בַּקָּבֶר, וַהֲקִיצוֹתָ הִיא תְשִׂיחֶךָ,
לָעוֹלָם הַבָּא, וְאוֹמֵר, לִי הַכֶּסֶף וְלִי הַזָּהָב נְאֻם יְהֹוָה צְבָאוֹת:

9.

Dijo Rabí Iosi Ben Kisma: cierta vez marchaba yo por
el camino y se encontró conmigo un hombre, y me dio la paz, y le regresé la paz.
Me dijo: “Rabí, ¿de dónde eres?” Le dijo: “De una ciudad grande en sabios y
escribas soy”. Me dijo: “Rabí, que sea tu voluntad que more con nosotros en
nuestro lugar, y yo te daré mil millares de dinares de oro, piedras preciosas y
perlas”. Le dije: “Aun si me dieses toda la plata y el oro, las piedras
preciosas y las perlas del mundo, no moraría sino en un lugar de Torá”. Pues así
hallamos en el libro de Tehilim de David, rey de Israel: “Mejor es para mí la
Torá de Tu boca que miles en oro y plata” (Tehilim 119:72). Y no solo ello, sino
que a la hora del licenciamiento del hombre del mundo no lo acompaña ni la
plata, ni el oro, ni las piedras preciosas, ni las perlas, sino la Torá y las
buenas obras. Pues fue dicho: “En tu caminar te guiará, en tu yacer te guardará
y en tu despertar ella conversara contigo” (Mishlei 6:22). “En tu caminar” te
guiará; en este mundo. “En tu yacer” te guardará; en la tumba. “Y en tu
despertar ella conversara contigo”, para el Mundo Venidero. Y asimismo se dice
“Mía es la plata y Mío el oro, enunció el Eterno de las Huestes” (Jagai 2:8).

Y se encontró conmigo un hombre

De costumbre la persona que va por el camino, se
encuentra con otra, y lo saluda como leímos: “Puede en el saludo a todo hombre”
(Avot 4:15), pero Rabí Iosi Kisma estaba enfrascado en su estudio cosa normal ya
que así acostumbraban nuestros sabios hacerlo y al estar ocupado en Torá,
percibió de la presencia de la persona que venia hacia él (Rabí Shmael D’Ozeda).

El hombre en cuestión se dio cuenta que Rabí Iosi Ben
Kisma, es un hombre sabio y le ofreció una suma extraordinaria para que acepte
ocupar el puesto de Rabino.


Aún si me dieses
toda la plata y el oro, las piedras preciosas y las perlas del mundo, no
moraría, sino en un lugar de Torá.

Rabí Iosi temía residir en un lugar sin Torá, a pesar
de que tenia las fuerzas necesarias para influir sobre sus habitantes y elevar
al nivel judío necesario, pero vio que él podía ser influenciado por ellos y así
perdería su propio nivel espiritual, por eso se negó.

Escribió Rabí Jaim de Volozin, en nombre de los
santos libros que “el hombre que se encontró en el camino era Eliahu Hanabi (el
profeta), para Rabí Iosi, era una prueba irá tras él, sometiéndose así a un
severo examen por haber “marchado por el camino desviándose del estudio de la
Torá”. El Rabí no fue tras él, vio claramente que no podría hacerlo porque el
que trata de acercar a aquellos que están lejos del judaísmo viviendo entre
ellos, se pone en peligro de ser influenciado por sus pensamientos y acciones
como aquel que limpia las cloacas, pero ensucia sus ropas, y todo su cuerpo se
impregna de malos olores.

Queremos dejar claro, que en todas las épocas hubo y
los hay eruditos de la Torá que viajaban lugares alejados de los centros de Torá
para enseñar al pueblo Torá y tradición.

Rabí Meir Hacohen de Radin, el Jafetz Jaim explicó
que aquella persona que se encontró con Rabí Yosi Ben Kisma, se asombro al ver
su honorable aspecto, seguro pensó, que ocupa el puesto de Rabino y dirigente
espiritual de una importante comunidad seguro se asombró dijo Rabí Meir al ver
que marchaba a pie por el camino. Como no le honraron, poniéndole a su
disposición un carruaje para que lo conducirlo de un lugar a otro.

Seguro sus feligreses son gente sin educación y no
saben como comportarse con una responsabilidad como ésta pensó.

Al contrario dijo Rabí Iosi “De una ciudad grande en
sabios y escribas soy; a comparación de ellos no soy nadie si es así, continuó
el hombre, ven a nuestra ciudad y te nombraremos Rabí y te daremos los honores
que mereces. No moraré sino en un lugar de Torá, contestó Rabí Iosi.

De esto aprendemos, dijo el Jafetz Jaim, que hemos de
tratar de conectarnos a los Tzadikim justos, estar cerca de ellos y no olvidar
que al que está al lado de los puros, puro será.


Y no solo ello,
sino que a la hora del licenciamiento del hombre del mundo, no lo acompaña, ni
la plata, ni el oro, ni las piedras preciosas, ni las perlas, solo la Torá y las
buenas obras

Seguro es que al fallecer, el hombre no lleva nada
material consigo cuando lo acompañan a su ultima morada muchos pronuncian sus
sentimientos, nadie dice que es rico, porque el morir ya no lo es  

La riqueza no acompaña al hombre en su ultimo tramo,
¿quien su verdadero acompañante?,  sus buenas cualidades y su apego a la Torá y
a las buenas costumbres y acciones.

Cuando Rabí Reuben Katz se despidió del Jafetz Jaim
en víspera de su viaje a Estados Unidos, para comenzar la campaña pro-fondos de
la Yeshivá de Radin, éste él contó que en invierno anterior se le acercó un
señor vestido con ropas muy humildes, muy triste y angustiado y le dijo: ¿No me
reconoce Rabí?, dijo entre llanto y lagrimas, yo soy aquel rico y adinerado
Rosemboim de Moscú, al cual usted pidió una contribución anual de 200 rublos, a
lo cual rehusé aceptando donar la cifra de 200, entonces no fue agraciado con
inteligencia, mientras que ahora, lo adquirí pero no puedo dar nada porque los
bolchevitas me robaron todo lo que tenia.

Y así finalizó el Jafetz Jaim dirigiéndose al Rabino
Katz “Diles a los judíos de América, que en la juventud cuando hay fuerzas falta
inteligencia y comprensión para estudiar y ayudar a la Torá, y a la vejez cuando
se tiene mas de estas dos, no hay fuerzas para hacerlo” (ocurrió antes de la
crisis económica de 1928).


Pues

fue dicho: “En tu caminar te guiará, en tu yacer te guardará, y en tu
despertar ella conversará contigo (Mishlei 6:22)

Los preceptos y buenas acciones cuidan al hombre en
este mundo y en el venidero y en leemos en Avot “Grande es la Torá que da vida a
quienes lo hacen en este mundo y en el mundo venidero (Avot 6 :7).

En su elegía al Rabí el sabio de Brisk Rabí Iejezkel
Abramsky así se expresó: “Todo lo que se allegaba al Rabí de Brisk, no podía
definir su carácter como se suele hacer con otras personas compasivo o cruel,
avaro o espléndido, paciente o lleno de ira y la razón era simple. El Rabí de
Brisk sé regia en todo, según la Torá a cada momento y ante cualquier evento se
conducía como la Torá le ordenaba actuar.


Mejor es para mí
la Torá, de tu boca que miles en oro y plata (Tehilim 114:72)


Un “Talmid Jajam” (erudito de la Torá) viajaba en un barco y junto a él unos
cuantos comerciantes. Estos le preguntaban una y otra vez, ¿dónde está tu
mercancía y les decía: mi mercancía es más importante que la vuestra, revisaron
todo el barco, y no encontraron nada, todos se rieron a carcajadas.

En medio de la travesía, fueron atacados por piratas
los cuales se llevaron todo lo que tenían. Llegaron a puerto y entraron a la
ciudad hambrientos y sin vestimentas: ¿Qué hizo el erudito de la Torá?.

Entró a la casa de estudios y comenzó a dictar una
clase de Torá. Cuando los feligreses vieron que su presencia y conducta
demostraban su justa personalidad le hicieron honores otorgándole todas sus
necesidades.

Los comerciantes sorprendidos vinieron a él,
pidiéndole perdón y ayuda para que los alimenten y no se mueran de hambre.

Les dijo: les advertí que mi mercancía es más grande
que la vuestra; ¡la vuestra, se perdió, la mía está conmigo!!

(Tanjuma Truma)







MISHNA 10

 

(י) חֲמִשָׁה קִנְיָנִים קָנָה
לוֹ הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא בָּעוֹלָמוֹ, וְאֵלּוּ הֵן, תּוֹרָה קִנְיָן אֶחָד,
שָׁמַיִם וָאָרֶץ קִנְיָן אֶחָד, אַבְרָהָם קִנְיָן אֶחָד, יִשְׂרָאֵל קִנְיָן
אֶחָד, בֵּית הַמִּקְדָּשׁ קִנְיָן אֶחָד. תּוֹרָה מִנַּיִן, דִּכְתִיב, יְהֹוָה
קָנָנִי רֵאשִׁית דַּרְכּוֹ קֶדֶם מִפְעָלָיו מֵאָז, שָׁמַיִם וָאָרֶץ מִנַּיִן
דִּכְתִיב כֹּה אָמַר יְהֹוָה הַשָּׁמַיִם כִּסְאִי וְהָאָרֶץ הֲדֹם רַגְלָי אֵי
זֶה בַיִת אֲשֶׁר תִּבְנוּ לִי וְאֵי זֶה מָקוֹם מְנוּחָתִי, וְאוֹמֵר, מָה רַבּוּ
מַעֲשֶׂיךָ יְהֹוָה כֻּלָּם בְּחָכְמָה עָשִׂיתָ מָלְאָה הָאָרֶץ קִנְיָנֶךָ.
אַבְרָהָם מִנַּיִן, דִּכְתִיב וַיְבָרְכֵהוּ וַיֹּאמַר בָּרוּךְ אַבְרָם לְאֵל
עֶלְיוֹן קוֹנֶה שָׁמַיִם וָאָרֶץ. יִשְׂרָאֵל מִנַּיִן, דִּכְתִיב, עַד יַעֲבֹר
עַמְּךָ יְהֹוָה עַד יַעֲבוֹר עַם זוּ קָנִיתָ, וְאוֹמֵר לִקְדוֹשִׁים אֲשֶׁר
בָּאָרֶץ הֵמָּה וְאַדִּירֵי כָּל חֶפְצִי בָם, בֵּית הַמִּקְדָּשׁ מִנַּיִן,
דִּכְתִיב, מָכוֹן לְשִׁבְתְּךָ פָּעַלְתָּ יְהֹוָה מִקְּדָשׁ אֲדֹנָי כּוֹנְנוּ
יָדֶיךָ, וְאוֹמֵר וַיְבִיאֵם אֶל גְּבוּל קָדְשׁוֹ הַר זֶה קָנְתָה יְמִינוֹ:


 

10.

Cinco posesiones adquirieron el santo bendito sea en
su mundo. Y ellas son: La Torá es una posesión, los Cielos y la tierra son una
posesión, Abraham es una posesión, Israel es una posesión, el Templo es una
posesión. ¿De dónde se deriva, de la Torá? que está escrito: “El Eterno me
poseyó como principio de Su camino, anterior a Sus obras desde entonces” (Mishlei
8:22). ¿De dónde se deriva sobre los Cielos y la tierra? De que está escrito:
“Así habló el Eterno: los Cielos son Mi trono y la tierra el estrado de Mis
pies; ¿qué casa me construirían y que lugar seria Mi reposo?” (Yeshayahu 66:1).
Y asimismo se dice: “¡Cuán abundantes son Tus obras, oh Eterno! todas con
sabiduría las hiciste. Llena está la tierra de Tus posesiones” (Tehilim 104:24).
¿De dónde se deriva que Abraham es una posesión? De que está escrito: “Y lo
bendijo y dijo: Bendito sea Abram del D-s Altísimo, poseedor de los Cielos y la
Tierra” (Breshit 14:19). ¿De dónde se deriva sobre Israel? De que está escrito:
“Hasta que Tu pueblo pase, oh Eterno, hasta que pase este pueblo que adquiriste”
(Shemot 15:16). Y asimismo se dice: “Hacia Eterno, que establecieron Tus manos”
(Shemot 15:17). Y asimismo se dice: “Y los condujo al lindero de Su santidad;
esta montaña adquirió Su diestra (Yeshayahu 43:7).

 


Cinco posesiones
adquirió el santo bendito sea en su mundo

HaShem creó el
mundo, pero las cinco posesiones mencionadas en la Mishná, la Torá, los cielos y
la tierra, Abraham, Israel y el templo, son importantes en especial, por eso las
denomina posesiones (Rabí Shmael D’Ozeda).

La relación entre la Torá y la tierra de Israel, es
como la del alma la Torá al cuerpo, que es la tierra de Israel.

El alma sola no puede existir, necesita del cuerpo.
El cuerpo es solamente un montonero de tierra necesita el alma.

El alma de Israel es la santa Torá, su cuerpo es
Eretz  Israel.

El alma puede existir sin el cuerpo, y todo precepto
que depende de la misma tierra no se puede cumplir sino en Eretz Israel. Pero
Eretz Israel sin Torá, es solamente un pedazo de tierra.

(Jafetz – Jaim – Bo).


Los
cielos y la tierra son una posesión, Abraham es una posesión

El cielo y la tierra y todo lo que contienen, toda la
creación, equivale ante HaShem; a Abraham nuestro patriarca, el hombre especial
por su excelencia. De acá aprendemos que un hombre puede ser tan importante como
toda la creación.

Fue Abraham quien llamó a HaShem con el nombre de
Adán Señor (Tratado de Berajot 7:2), toda la creación y las generaciones
anteriores a él, entre ellos Adán, el primer hombre y Noaj no llegaron a
concebir ese atributo llamado “adnut” (señorío) hasta que apareció Abraham solo
por su intermedio percibió el mundo, a la divina providencia (Hashhgaja) por el
parámetro de “adnut” (señorío y propiedad). He aquí que HaShem nos reveló, su
interés personal por el mundo gracias a Abraham, lo que no hizo durante todas
generaciones desde la creación.


¡Qué abundantes
son tus obras oh Eterno! todas con sabiduría las hiciste. Llena está la tierra
de tus posesiones (Tehilim 104:24)

Rabí Itzjak Arama, en su libro “Akedat Itzjak” trae
un interesante aforismo que atestigua la creación del mundo por HaShem.

¿A que se parece?

A un hombre que entró en un gran salón y en él vio
una larga mesa que ocupaba todo su ancho. La mesa estaba cubierta por papel, y
sobre él estaban escritas muchas palabras. Al acercarse notó que éstas
expresaban profundos pensamientos, ninguna letra estaba de más.

¿Quién es el gran sabio que las escribió? preguntó.

Un niño pequeño le contestó:

Nadie las escribió, sobre la mesa había un tintero,
se movió, el tintero se volcó, la tinta se vertió… y las letras fueron
escritas.

Quien no se reirá a carcajadas al escuchar esta
respuesta. Está claro que este glosario de ideas fueron concebidas por alguien
muy culto.

A esto se refirió el Rey David, cuando exclamó:
“Todas con sabiduría las hiciste. Llena está la tierra de tus posesiones”.
HaShem quiere que su pueblo observe sus leyes. La base es la Torá, por medio de
ella, revela su voluntad. Los cielos y la tierra seguirán existiendo, si las
personas cumplirán lo que él les ha ordenado.

Con Abraham el patriarca, comenzó la realización del
proyecto celestial, fue el primero que hizo conocer la idea divina. La base
fundamental para propagar la Torá, es el pueblo de Israel desde que recibió la
Torá en el monte Sinay. El sagrado Templo de Ierushalaim, será el centro de
donde saldrá el mensaje para todos los pueblos del mundo, como está escrito:
“Porque Mi casa, será llamada casa de oración para todos los pueblos (Ieshayahu
56:7).





MISHNA 11

 

(יא)
כָּל מַה שֶּׁבָּרָא
הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא בָּעוֹלָמוֹ, לֹא בְרָאוֹ אֶלָּא לִכְבוֹדוֹ,
שֶׁנֶּאֱמַר, כֹּל הַנִּקְרָא בִשְׁמִי וְלִכְבוֹדִי בְּרָאתִיו יְצַרְתִּיו אַף
עֲשִׂיתִיו, וְאוֹמֵר יְהֹוָה יִמְלֹךְ לְעֹלָם וָעֶד: רַבִּי חֲנַנְיָא בֶּן
עֲקַשְׁיָא אוֹמֵר, רָצָה הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא לְזַכּוֹת אֶת יִשְׂרָאֵל,
לְפִיכָךְ הִרְבָּה לָהֶם תּוֹרָה וּמִצְוֹת, שֶׁנֶּאֱמַר יְהֹוָה חָפֵץ לְמַעַן
צִדְקוֹ יַגְדִּיל תּוֹרָה וְיַאְדִּיר:

 

 Todo
lo que creó el Santo, bendita sea, en

Su
mundo no lo creó sino en aras de Su honor Pues fue dicho: “Todo ha sido
convocado en Mi nombre, y por Mi honor lo creé, lo formé y asimismo lo hice” (Ieshayahu
43:7). Y asimismo se dice: “El terno reinará eternamente, por siempre”  (Shemot
15:18).                                


No solamente las cinco cosas citadas en la Mishná
anterior son importantes, todo lo que creó el Santo bendito sea en el mundo
tiene su valor y propia importancia y fue creado para cumplir una misión.

 

Toda la creación viene a atestiguar la grandeza de
HaShem y al unísono proclama: “HaShem reinará eternamente!”.

Toda nueva revelación a nivel técnico-científico,
viene a servir y hacer la voluntad del Creador, como dice el versículo: “Todo ha
sido convocado en Mi nombre y por Mi honor lo creé, lo formé y asimismo lo
hice”.

Rabí Jananiá Ben Akashia dice: El Santo, bendito sea,
quiso ennoblecer a Israel; en consecuencia incrementó para ellos la Torá y los
mandamientos.

Pues fue dicho: “El Eterno deseó, en aras de su
rectitud, engrandecer la Torá y fortalecerla” (Yeshayahu 42:21).

(Macot, capitulo
3, Mishná 16).

Parece ser, dijo Rabí Abraham, el hermano de Rabí
Eliaha de Vilna, que las palabras de Rabí Jananiá no estén muy claras, ¿qué
mérito tiene Israel, al tener tantos preceptos por cumplir? puede que si tendría
menos responsabilidades Israel todo, podría observarles más méritos tendría el
pueblo hebreo si se les hubiese ordenado menos preceptos.

Otra pregunta, ¿qué significa, Torá y los
mandamientos? Así nos explica el Rabino: La Guemara fija: seiscientos preceptos
fueron ordenados Israel ya que está escrito: “Torá nos ordenó Moshé (Tratado de
Macot 23:2).

*Rabí Moshé Ben Maimón (Rambam), Rabí Moshé Ben
Najman (Rambam) y el autor de Samag (Gran libro de los preceptos) vertieron
diferentes opiniones sobre el compacto de las mitzvot (preceptos).

Los Rabinos que aceptan la opinión de Rambam, no
escatiman críticas sobre sus fallos, como por ejemplo en el tema de las
ofrendas, al hablar sobre el sacrificio de “Ola”, lo toma como un solo precepto
cuando hay muchos mas, como el faenamiento del animal, él recito de la sangre y
otro, como muchos mas que no los tomó en cuenta.

Escribe Rabí Abraham: “escuché de mi hermano el
sabio, que no podemos decir que los preceptos de HaShem, son 613 y no más,
porque desde Bereshit hasta Bo. Cuentan solamente tres preceptos y así hay much
as
Parashiot que no tienen ningún precepto, lo que no parece lógico pero en verdad,
toda palabra y concepto que salió de HaShem, es un precepto por sí mismo.

Y es cierto que los preceptos se incrementaron sin
limite hasta que todo individuo pensante, y que puede conducirse hasta el último
detalle grande o pequeño podría hacerlo, y de esa manera, no habría un segundo
libro de preceptos ordenados por HaShem como dijo el salmista: “A toda
perfección humana he visto fin; pero Tu mandamiento, es sobremanera ancho (Tehilim
119:96).

Los 613 preceptos mencionados son las raíces,
de las cuales se desprenden muchas ramas. Y nosotros no sabemos cuales son
raíces y cuales son las ramas, y no tenemos necesidad de saber porque en cada
palabra de la Torá están contenida toda la Torá hasta el mas intimo detalle.

Resulta entonces que grande es el mérito de Israel,
por haberles incrementado el Todopoderoso preceptos y mandamientos y así
incrementar la recompensa.

Las palabras de Rabí Jananiá Ben Akashia no fueron
dichas con respecto al Tratado de Avot, sino que están contenidas en el Tratado
de Macot, en el capitulo “Elu Hen haLokin”. Pero puesto que presenta una
conclusión hermosa, todo el pueblo acostumbró recitarlo al final de cada
capitulo (de ésta Mishná), ya que no se puede recitar el Kadish por el estudio
de la Mishná, sino por el Hagadá, como dijo un sabio: “¿Sobre qué se mantiene el
mundo? Sobre la Kedushá de Sidrá y sobre el “Yehé Shmé Rabá” (Kadish de la
Hagadá Sotá 49a).

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