Capítulo 1



PIRKEI AVOT



“TRATADO DE LOS PRINCIPIOS”


Capítulo  1

Mishna 1


Mishna 2

Mishna 3

Mishna 4

Mishna 5

Mishna 6

Mishna 7

Mishna 8

Mishna 9

Mishna 10

Mishna 11

Mishna 12

Mishna 13

Mishna 14

Mishna 15

Mishna 16

Mishna 17

Mishna 18



MISHNA  1

 

(א) משֶׁה קִבֵּל תּוֹרָה
מִסִּינַי, וּמְסָרָהּ לִיהוֹשֻׁעַ, וִיהוֹשֻׁעַ לִזְקֵנִים, וּזְקֵנִים
לִנְבִיאִים, וּנְבִיאִים מְסָרוּהָ לְאַנְשֵׁי כְנֶסֶת הַגְּדוֹלָה. הֵם אָמְרוּ
שְׁלשָׁה דְבָרִים, הֱווּ מְתוּנִים בַּדִּין, וְהַעֲמִידוּ תַלְמִידִים הַרְבֵּה,
וַעֲשׂוּ סְיָג לַתּוֹרָה:

 


1.

Moshé recibió la Torá en el
Sinaí y la transmitió Ieoshua; Ieoshuá a los ancianos; los ancianos a los
profetas; y los profetas la legaron a los hombres de la Gran Asamblea. Ellos
afirmaron tres principios: Sed circunspectos en el juicio; conseguid numerosos
discípulos, y haced un cerco en torno a la Torá.


 


Moshé recibió Torá de Sinaí

La razón del encabezamiento de la Mishná es para
hacernos saber que a pesar que los sabios de las naciones escribieron reglas y
principios de conducta según su entendimiento personal en el terreno, el Tanaíta
(Rabí Iehuda Hanasí) comenzó esta Mishná diciendo: “Moshé recibió Torá de Sinaí,
para hacernos saber que las reglas de conducta que aparecen en este Tratado no
son fruto de la imaginación prolífera de nuestros sabios, sino que también estos
emanan de Sinaí” (Comentario de Rabí Ovadia de Bartenura 1450-1510-Italia).

No solamente el Tratado de Principios proviene de la
revelación de HaShem en Sinaí, sino todas las palabras de los sabios del Talmud
emanan del lugar donde recibimos la Torá y así lo explica Rabí Iona de Gerondi
(Falleció 1263 en Gerona, Norte de España). En Sinaí recibimos la Torá escrita y
oral, ya que la Torá fue entregada junto a sus explicaciones, si no fuera así,
sería imposible entenderla. En la Torá están escritas las leyes y principios en
forma general, por ejemplo: No trabajar el día Sábado, ¿qué está
prohibido hacer ese día? está escrito en el Tratado de Shabat en el Talmud. Allí
encontrarás todos los detalles de aquí que Moshé recibiese las dos Torot, la
escrita y la oral al mismo tiempo y éstas las entregó a Ieoshua, su sucesor.

¿Por qué razón fue entregada la Torá en el Monte
Sinaí y no en Eretz Israel que es la Tierra donde reside la Santidad?

Una gran enseñanza reside en el hecho de que HaShem
no entrego la Torá en Sinaí, y antes de haber entrado a la Tierra prometida.

Si no nos hubiese preparado HaShem en Sinaí antes de
entrar a Eretz Israel y enseñado como conducirnos y aclarando los preceptos por
los cuales nos regiríamos como las leyes agrícolas,  Maaser (diezmo), Leket
(Dejar las puntas del campo a los pobres y extranjeros), el año sabático, etc.

Seguramente hubiésemos fallado en el intento de vivir
según la Torá, pero HaShem nos explicó en Sinaí detalladamente que, como y por
que – y de esa manera pudimos ambientarnos rápidamente a la tierra ancestral.

Creo que encontramos aquí una gran enseñanza. Debemos
educar a nuestros hijos según los principios de la Torá, antes que sean adultos
y de esa manera no se perderán entre los infinitos laberintos de la vida, ya que
resultará difícil aplicar estas enseñanzas cuando sea adulto y haber probado
toda clase de elementos ajenos a la idiosincrasia de la Torá. Difícil, pero no
imposible, ya que no hay nada que puede detenerse ante la férrea voluntad del
ser humano y ya dijeron los sabios: “Aquel que quiere purificarse recibirá ayuda
divina”.

Ellos dijeron
tres cosas

Sed circunspectos en el juicio, formen muchos
alumnos, haced un cerco a la Torá.

Ellos
dijeron tres cosas

No solo estos conceptos expresaron los sabios de la
Gran Asamblea, ya que formularon las bendiciones, el Kidush (oración antes de la
cena del sábado y las festividades), Havdala (Oración de la finalización del
sábado o festividades) y muchos más, pero estos tres conceptos fueron expresados
para reforzar la Torá (Rabí Shimón Ben Zemaj Durán 1444-1361, España – Argelia).

Sed
circunspectos en el juicio

Se
refiere a los jueces, para que no se apresuren en su juicio, sino que inviertan
tiempo para investigar y profundizar en los detalles antes de dar su fallo (Rashi).
Aunque este consejo fue dado a los jueces, cada persona debe adoptarlo,, ya que
cada individuo es su propio juez, y más de una vez piensa y analiza cual va a
ser su próxima decisión, y en eso se parece a los jueces (Rabí Israel Salanter)

Formad
muchos alumnos

Cuando hay más alumnos hay más Torá, ya que si estos
se multiplican, la Torá será conocida por más personas esparciéndose por todos
los lugares (Rabenu Bejaie – 1340 – Zaragoza, España).

No solo la cantidad importa, sino la calidad de los
alumnos. Los Rabinos deberán formarlos de tal manera que el estudio debe ser
profundo y tener como meta llegar a la verdad y a la justicia, y solo así
cumpliremos con el imperativo de la Mishná.

Y haced un
cerco a la Torá


Creo

para
que no infrinja una prohibición de la Torá (Rabí Ovadia de Baternura).

Un ejemplo: A pesar de que
sabemos la hora exacta de la entrada del sábado, dejamos de trabajar un tiempo
antes, porque si lo hiciéramos justo en el momento, profanaríamos el día
sagrado.

 



MISHNA  2

 

(ב) שִׁמְעוֹן הַצַּדִּיק הָיָה
מִשְּׁיָרֵי כְנֶסֶת הַגְּדוֹלָה. הוּא הָיָה אוֹמֵר, עַל שְׁלשָׁה דְבָרִים
הָעוֹלָם עוֹמֵד, עַל הַתּוֹרָה וְעַל הָעֲבוֹדָה וְעַל גְּמִילוּת חֲסָדִים:



2.

Shimon Hatzadik (el justo) era de los últimos miembros de la Gran Asamblea.  Él
solía decir el mundo está fundado en tres cosas: La Torá, el Culto y la Caridad.

2.

De los últimos miembros de la
gran asamblea (Keneset Haguedola)

La
Gran Asamblea  la  institución suprema del Judaísmo en Eretz Israel fue fundada
en los días del gobierno persa y estuvo activa doscientos años. En los días de
Shimon Hatzadik comenzó la  cultura griega a extenderse por los países
limítrofes, a causa de las conquistas de Alejandro Magno. El Sanhedrín (Gran
Tribunal) tomó el lugar de la Gran Asamblea.

“Sanhedrín”, palabra griega compuesta por dos
vocablos  Sin (Juntos) Hedrión (lugar de reunión).

El mundo fue creado por estas tres cosas (Rabi Ovadia
de Bartenura). El mundo existirá solo cuando se perfeccione en la teoría y la
práctica, y en la práctica hay dos caminos. Las acciones entre el hombre y el
Eterno, y entre el hombre y su semejante.

Con respecto al estudio dice el Rabí: La Torá,
sobre las relaciones entre el hombre y HaShem, El Culto sobre el hombre y
su semejante, La Caridad (Rabí Shmuel D`Ozeda (1540-1600, nació en Safed,
alumno del  Ari Hakadosh, autor del Midrash Shmuel sobre Pirkei Avot).


La Torá
:
Nuestros sabios dijeron “que si Israel  no hubiese recibido la Torá, el cielo y
la tierra no hubiesen sido creados (Rabi Ovadia de Bartenura).


El culto:

Se refiere al servicio de las ofrendas (Rabí Ovadia de Bartenura) y Rabenu Iona
de Gerondi agrega:  Nosotros que no tenemos el Korban, sacrificio, para que
expíe (nuestros pecados), nuestras oraciones harán esa función.


Dijo Rabí Ieoshua
sobre la Tefilá (la Oración)

Ni una persiana de acero puede separar a Israel del
Padre Celestial (Pesajim 852) con una condición, que ésta sea realizada con suma
unción y concentración, y no en forma mecánica, rezar con corazón y alma y no
con los labios y el cuerpo.

La
Caridad: ¿Qué es

Guemilut
Jasadim
(caridad)?
Vestir a desnudos, visitar enfermos, consolar a los deudos, y enterrar a los
muertos (Rabenú Bejaie).

¿Por qué razón Rabí Shimón  eligió decir a sus con
generacionales que el mundo se sostiene y existe con estas tres cosas: La Torá,
el Culto y la Caridad? Sabido es que Alejandro Magno era alumno de Aristóteles
el griego, el padre de los sabios de la naturaleza, sobre él escribe Rabí Moshé
Ben Najman (Najmánides) “Aquellos que siguen al griego que negó todo menos lo
que palpaba con sus sentidos (Vaikra 16:8) y se convenció en pensar junto a sus
malvados alumnos que todo aquello que no percibía con su intelecto, no era
verdad”. Dijo el Gaón Rabi Eliahu de Vilna  que Aristóteles era un  agnóstico y
si viniese a mí le hubiese mostrado la vuelta del sol y de la luna con sus
estrellas alumbrando mi mesa, como lo hacen en el firmamento y entonces no
negaría que el  mundo tiene  sus  leyes fijadas por HaShem y acaso Rabí Shimón,
que vivió en su generación no podría haberle mostrado las grandes maravillas de
HaShem bendito sea.

Pero Aristóteles, sabía de la
existencia del Eterno, y se rebeló ante él.


Rabí  Shlomo
Brevda en su libro

(12-14) “Leodot Ulehalel”  explica  que el gobierno griego, trató desde  el
principio de influir por intermedio de su filosofía y su tesis sobre la
naturaleza, no teniendo éxitos importantes, pasó a oprimir a los hebreos
legislando leyes cuya meta era hacerlos olvidar su Torá, por esa razón Shimón
Hatzadik que era Cohen Gadol (Gran Sacerdote) y unos de los más grandes sabios
de su época trató de reforzar la fe para quedar fieles a nuestra sagrada Torá,
rechazando al pensamiento griego. Por esa razón dijo que la Torá, el Culto y la
Caridad, son las columnas que sostienen al mundo y estas son lo contrarios a la
filosofía griega. Según Aristóteles los tres conceptos citados en la Mishná no
traerán a la boca del humano, ni un pedazo de pan, entonces ¿cómo podrá vivir el
hombre? Pero nosotros, que recibimos la Torá sabemos que nuestra situación es
sobrenatural, y es HaShem quien da el sustento, la parnasa a aquellos que se
ocupan de la  Torá, el Culto y la Caridad. De esa manera reforzó
Rabí Shimón a los hombres de  su generación y fue el compañero de armas
espiritual de los Hasmoneos, y así el pueblo reforzado en su fe en HaShem y la
Torá pudo acudir al llamado de Matitiahu Hacohen y echar al enemigo ideológico
del Bet-Hamikdash, Sagrado Templo y de  Eretz Israel.

 

 



MISHNA  3

 

(ג) אַנְטִיגְנוֹס אִישׁ סוֹכוֹ
קִבֵּל מִשִּׁמְעוֹן הַצַּדִּיק. הוּא הָיָה אוֹמֵר, אַל תִּהְיוּ כַעֲבָדִים
הַמְשַׁמְּשִׁין אֶת הָרַב עַל מְנָת לְקַבֵּל פְּרָס, אֶלָּא הֱווּ כַעֲבָדִים
הַמְשַׁמְּשִׁין אֶת הָרַב שֶׁלֹּא עַל מְנָת לְקַבֵּל פְּרָס, וִיהִי מוֹרָא
שָׁמַיִם עֲלֵיכֶם:


 

3.

Antigonos de Sojo, que recibió la tradición de Shimon el justo decía:  No seáis
como servidores que sirven a su maestro pensando en su recompensa; más bien, sed
como servidores que sirven a su amo sin pensar en la recompensa y el temor del
cielo sea sobre vosotros.

 


Antigonos

Alumno de Shimon el justo nos enseña el cómo servir a HaShem.  Debemos servirlo
y cumplir las mitzvot (precepto), solo por reconocimiento a la
importancia de estos, y por amor al Creador que nos santificó por
intermedio de sus imperativos.  El Rey David  proclama “Feliz es el hombre
temeroso de HaShem, que se complace mucho en sus mandamientos,” agrega el Talmud
en el Tratado de Avoda Zará, 19,1  en sus mandamientos y no en la
recompensa a recibir por su observancia
y dijeron en el Sifrí (Ekev).  Y si
dirás, estudiaré Torá, para volverme rico, para que me llamen Rabí para
que reciba recompensa en el mundo venidero (Olam haba) – dice la Torá – para
amar a HaShem (Devarim 30,6) para amarlo y temerlo, frente a testigos, y no es
lo correcto ya que la Divina Providencia se encuentra en todo el lugar, y así lo
explica Rabí Iehuda Hanasí en la primera Mishná del segundo capítulo.


Antigonos  de
Sojo
:
Residente en la ciudad de Sojo (en la tribu de Iehuda) según algunos Rabinos era
el dirigente espiritual del lugar (Rambam) recibió la tradición de Shimón, el
justo
, fue alumno de Shimón Hatzadik y director de su Ieshiva, después de su
fallecimiento en la época del Segundo Templo.

Decía: “No seáis como servidores que sirven a su
maestro pensando en su recompensa”
.

No servirán a HaShem, teniendo en mente la recompensa
que recibirán como aquellos siervos que sirven  a sus amos por el pago.

Más bien sed como servidores
que sirven a su amo sin pensar en la recompensa

Como aquellos siervos que no esperan recibir
recompensa, si no que debemos servirle a HaShem con amor. Pero no quiere
decirnos que está prohibido esperar recibir una buena  recompensa por las buenas
acciones que realizamos según Antigonos, la recompensa no debe ser el
motivo
del cumplimiento de las mitzvot, (precepto) éstas serán observadas
porque fueron dadas por el Santo bendito sea.  (Rabino Hertz, vivió en Estados
Unidos e Inglaterra, falleció en l942)


Y el temor del
cielo sea sobre vosotros:

Cuando enfermó Rabí Iojanan ben Zakai, entraron sus
alumnos a visitarlo: dijeron  ¡Rabino bendíganos!, ¡Sea vuestro temor al cielo,
como el temor a los seres de carne y hueso!

¡Rabino hasta tanto! ¿Acaso no debemos temer a HaShem,
más que a los seres humanos? Ojalá, que así lo cumplan, habrán de saber que
cuando una persona comete un pecado dice “que no me vea nadie”   (Tratado de
Berajot, 28: b)

Las
personas cambian de conducta, cuando saben que sus iguales ven sus actos, y
muchas veces, nos comportamos de distinta manera estando en nuestros hogares,
hay situaciones que no nos atreveríamos a repetirlas frente a testigos, y no es
lo correcto ya que la Divina Providencia se encuentra en todo lugar, y así lo
explica Rabí Iehuda Hanasí en la primera Mishná del segundo capítulo. Piensa en
tres cosas y no caerás en el pecado:  acuérdate que está por encima de ti, un
ojo viendo, un oído escuchando, y que todas tus acciones quedan escritas en los
libros.

 



MISHNA 4

 

(ד) יוֹסֵי בֶּן יוֹעֶזֶר אִישׁ
צְרֵדָה וְיוֹסֵי בֶּן יוֹחָנָן אִישׁ יְרוּשָׁלַיִם קִבְּלוּ מֵהֶם. יוֹסֵי בֶן
יוֹעֶזֶר אִישׁ צְרֵדָה אוֹמֵר, יְהִי בֵיתְךָ בֵּית וַעַד לַחֲכָמִים, וֶהֱוֵי
מִתְאַבֵּק בַּעֲפַר רַגְלֵיהֶם, וֶהֱוֵי שׁוֹתֶה בַצָּמָא אֶת דִּבְרֵיהֶם:


 

4.

Iosé Ben Yoézer de la ciudad de Tzredá y Iosé Ben
Yojanán de Jerusalem, recibieron la tradición de los anteriores. José Ben Yoézer,
solía decir: Haz que tu casa sea centro de una reunión para los sabios,
empólvate con el polvo de tus pies y absorbe ávidamente sus palabras.

Después de
Antigonos de Sojo comenzó la época de las parejas.  En la jefatura del Sanhedrín
y en la Yeshivá, la casa de estudios habían dos Jajamim (sabios), uno era
Presidente y el otro Jefe del Tribunal.

Iosi hijo de Ioezer  y  Iosi
hijo de  Iojanan formaron la primera pareja de dirigentes, el primero puso como
meta y objetivo reforzar la influencia de los sabios sobre el pueblo, para
contrarrestar la galopante influencia del movimiento helenizante.


Iosi hijo de
Ioezer

de la ciudad de Tzreda, en la Tribu de Naftali, era el presidente del Sanhedrín,
y Iosi  hijo  de  Iojanan, de Jerusalem y ocupaba el cargo de Av Bet Din
(Jefe del Tribunal. Los dos recibieron sus conocimientos de Antigonos y su
Tribunal (Hameiri).


Iosi hijo  de
Ioezer

solía decir: Haz que tu casa sea centro de reunión para los sabios.

Haz
que tu casa se convierta en un lugar de encuentro para los sabios como lo son la
sinagoga y la casa de estudios  (Rambam), y agrega el autor del libro “Pele –
Ioetz”  y no tema por el trabajo que tendrán sus familiares en los preparativos
para la reunión de los sabios, ni se preocupe por los gastos que ocasionarán los
huéspedes porque grande será su recompensa por facilitar a otros el estudio de
la Torá, no solamente para él, sino también para su mujer, y ya dijeron nuestros
sabios “El que lleve a la muchedumbre por el camino recto – y el mérito de los
muchos se le atribuye  ( Avot 5: 18).


Iosi ben Ioezer

nos explica la diferencia que existe entre la Torá y las otras ciencias.  Para
lograr un título, el estudioso de las ciencias estudiará varios años y a su
término no estará obligado a continuar con sus estudios – lo que no sucede, con
la Torá, nunca podrá dejar de profundizar en las fuentes ancestrales – porque la
Torá no tiene límite ni fin.

Por esa razón la casa del estudioso de la Torá se
convertirá en un centro de reunión de los sabios, donde escuchará sus
comentarios y explicaciones y se deleitará espiritualmente con ellos, pero
deberá cuidarse de no comportarse como dueño y señor de la casa, sino que se
empolvará, con el polvo de sus pies (de los sabios) y absorberá ávidamente sus
palabras.
 


Te  empolvarás
con  el  polvo  de  sus  pies

En los tiempos de la Mishná se acostumbraba que el
Rabino estaba sentado sobre un banquito y los alumnos sentados en el suelo.
(Rabí Ovadia de Bartenura)

Cuando tengamos oportunidad
de escuchar las enseñanzas de un erudito de la Torá hemos de aprovechar la
oportunidad y no decir “que no necesita de él – no te sientes con él en la misma
cama o en la silla, sino siéntate en el suelo y absorbe ávidamente sus palabras”
(Avot de Rabí Nathan 6).


Y absorbe
ávidamente sus palabras

La traducción no es correcta dice el Tana:  Veheve
Shote be Tzamá Et Dibrehem
y tomarás sus palabras, (de los sabios) como
estuvieras sediento
.

En todo momento tenemos que
sentirnos “sedientos de Torá”  como una persona sedienta toma con avidez el
agua, así debemos sentirnos con respecto a la Torá.  Al estudiar más, buscaremos
con avidez más Torá, como aquel que bebe agua y siente cada vez más sed. (Ruaj
Jaim, Rabí Jaim de Volozin).

Leemos en el Midrash:

Los peces viven en el agua. Pero cuando comienza a
lloviznar abren sus bocas como si nunca hubiesen probado una gota de agua; así
debemos sentirnos cuando escuchemos una nueva explicación de la Torá, como si
nunca escuchamos explicación alguna

(Breshit  96).

 



MISHNA 5

 


(ה) יוֹסֵי בֶּן יוֹחָנָן
אִישׁ יְרוּשָׁלַיִם אוֹמֵר, יְהִי בֵיתְךָ פָּתוּחַ לִרְוָחָה, וְיִהְיוּ
עֲנִיִּים בְּנֵי בֵיתֶךָ, וְאַל תַּרְבֶּה שִׂיחָה עִם הָאִשָּׁה. בְּאִשְׁתּוֹ
אָמְרוּ, קַל וָחֹמֶר בְּאֵשֶׁת חֲבֵרוֹ. מִכָּאן אָמְרוּ חֲכָמִים, כָּל זְמַן
שֶׁאָדָם מַרְבֶּה שִׂיחָה עִם הָאִשָּׁה, גּוֹרֵם רָעָה לְעַצְמוֹ, וּבוֹטֵל
מִדִּבְרֵי תוֹרָה, וְסוֹפוֹ יוֹרֵשׁ
גֵּיהִנָּם:


 

5.

Iosi hijo de Iojanan de Ierushalaim, solía decir,
abre tu casa a la hospitalidad, considera a los pobres como miembros de tu
familia, no hables demasiado con la mujer, ni siquiera con tu esposa, con más
razón si es mujer ajena. Por eso dicen los sabios, todo el que busca
conversación con las mujeres se hace mal a sí mismo, se descuida de sus estudios
y su fin es la condenación del infierno.


 

Antigonos de Sojo,
Iosi hijo de Ioezer y Iosi hijo de Iojanan, como alumnos espirituales de Shimon
Hatzadik (el justo) explicaron los tres conceptos vertidos por él. El mundo está
basado en tres cosas:  La Torá, el Culto y la Caridad (2).

Sobre el culto dijo Antigonos: No seais como
servidores que sirven a su maestro pensando en la recompensa.

Iosi
hijo de Ioezer dijo sobre  la Torá:  Haz que tu casa sea centro de una reunión
para los sabios.

Sobre la caridad  dijo Iosi hijo de Iojanan
abre tu casa a la hospitalidad ( Midrash Shmuel)


Abre  tu  casa  a
la  hospitalidad;  considera  a los  pobres  miembros  de  tu  familia.

No solo a los sabios recibirás en tu casa, sino
también a los pobres y los viandantes (Rabí Shimon ben Tzemaj Duran, Magen Avot).
(España 1.361-1.444, a causa de las persecuciones se desplazó a Argelia).

Hay personas que son consideradas caritativas, que
sus bolsillos están siempre abiertos para ayudar a los indigentes y necesitados
pero fuera de sus hogares, dentro de sus cuatros paredes no quieren ser
molestados.

El nivel más alto de la hospitalidad (ajnasat orjim)
es hacer que los pobres y necesitados se sientan como miembros de la
familia
, la presencia de estos harán sentir al dueño de casa que es solo un
caminante en este mundo y que su hogar es solamente un corredor que lo conducirá
al “Olam – haba”, (mundo venidero).


No hables
demasiado con la mujer, ni siquiera con tu esposa.      

Iosi  hijo  de  Iojanan  dijo  “abre tu casa a la
hospitalidad, y después no hables demasiado con la mujer”.

¿Hay alguna relación entre los dos pensamientos?

Sabido es que nuestros sabios se expresaron en honor
a la mujer hebrea y alabaron sus cualidades como esposa y  madre, entonces no
podemos pensar que si dije “abre tu casa a la hospitalidad” – lo que depende
directamente de la mujer – ¡ofendería a la mujer!

¿Y sobre que clase de conversación se refiere el
Rabí? sobre conversaciones sin importancia ni propósito positivo; que pueden
alejarlo del estudio de la Torá y del servicio a HaShem.  Pero cuando se trata
de aconsejarse sobre temas importantes es la Torá que nos exige “Todo lo que
diga Sara, hay que escuchar su voz”  (Breshit).


Con más razón si
es mujer ajena.

Si habla con la mujer ajena, no solo desperdicia su
tiempo, sino que se pondrá en boca de la gente. Por eso dicen los sabios. Todo
el que busca conversación con las mujeres se hace mal a sí mismo, se descuida de
sus estudios y su fin es la condenación al infierno. Claro está que, cuando
pierde su tiempo en conversaciones banales, no podrá ocuparse en cosas serias, y
al hacerlo podrá llegar al pecado y ser castigado.

Resumiendo Iosi  hijo  de  Iojanan, nos da a entender
que el funcionamiento del hogar depende en gran parte de la mujer,  por esa
razón es indispensable el diálogo entre la pareja, pero nos previene sobre
conversaciones no necesarias, son estas las que nos pueden meter en problemas (Hameiri
1.249 -1.315) (Provence, Sur de Francia).


 



MISHNA 6


 

(ו) יְהוֹשֻׁעַ בֶּן פְּרַחְיָה
וְנִתַּאי הָאַרְבֵּלִי קִבְּלוּ מֵהֶם. יְהוֹשֻׁעַ בֶּן פְּרַחְיָה אוֹמֵר, עֲשֵׂה
לְךָ רַב, וּקְנֵה לְךָ חָבֵר, וֶהֱוֵי דָן אֶת כָל הָאָדָם לְכַף זְכוּת:


 

6.

Ieoshua ben Perajia y Nitai de la ciudad de Arbel
recibieron la tradición de sus antecesores, Ieoshua ben Perajia solía decir:
Hazte un Rabino para tus estudios, y cómprate un compañero y juzga a todos los
hombres favorablemente.

 

El hombre es un ente social, nos enseña Rabí Ieoshua
ben Perajia por lo tanto no debe de vivir en la soledad, ya que al hacerlo,
puede equivocarse, fracasar, desilusionarse y perderse totalmente, para no
llegar a esto nos aconseja.

a.

Que tengamos un Rabino para enseñarnos la
Torá y la sabiduría.

b.
Que
nos hagamos de un amigo fiel y honesto que nos dé ánimos en nuestro quehacer
diario y nos ayude moral, física y materialmente  cuando lo necesitemos.

c.

Que tengamos confianza en la gente, que
describamos lo bueno de aquellos que nos rodean, de esa manera podrá aplicar las
enseñanzas de su Rabí y los consejos de su amigo.


Ieoshua ben
Perajia y Nitai Haarbeli
:
Este último oriundo de Arbel, en la baja Galilea forma de segunda pareja que
encabezaba el Sanhedrin en los días del Rey Ianai, 200 años antes de la
destrucción del Segundo Templo.


Recibieron la
tradición de sus antecesores
: de Iosi ben Ioezer y Iosi ben Iojanan.


Hazte un Rabino
:
No es bueno que tenga varios Rabinos, ya que pueda que tengan opiniones
distintas, y el alumno saldrá confundido (Rabí Shmuel Ozeda).

Por esa razón ha de tener un solo Rabino para que le
enseñe y así leemos en “Avot de Rabí Nathan”:

Nos enseña que ha de hacerse de un Rabino que le
enseñe consecuentemente, Biblia (Tanaj), Mishná, Midrash, Leyes (Halajot) y
Agadot (Pensamientos, relatos, aforismos, etc.).  Razones que nos explicará al
enseñarle en el Midrash, las pronuncia al enseñar las Leyes y lo que no alcanzó
hacer en esta materia lo cubrirá al enseñar las Agadot, y así concentrará sus
estudios en una sola persona y se llenará de bendiciones.


Solía  decir
Rabí  Meir
:
¿A que se parece aquel que aprende de un solo Rabí? Al que poseía un solo
terreno y sembró un poco de trigo, otro de cebada, aceitunas y algunos árboles
frutales al final tendrá de todo lo que necesita.

Por lo contrario, aquel que aprende de dos o tres
Rabinos, se parece aquel que tiene muchos campos, en uno sembró trigo, en otro
cebada, y en los restantes, aceitunas y árboles frutales, éste hombre estará
todo el tiempo recorriendo   los  campos  sin  descanso   y   sin  bendición
(8:b).

Si el alumno siente que ha aprendido todo lo que su
Rabino le ha enseñado, puede buscar un Rabino de mejor nivel para ampliar y
profundizar  más sus conocimientos.


Cómprate un amigo
:

 Haz todo lo posible para adquirir un amigo bueno y
fiel, compra su amistad.

Con respecto al Rabino nos enseña Rabí Perajia.
Hazte un Rabino, pero a un amigo necesitas comprarlo ¿cual es la razón?

Encontrar a un Rabino es más fácil que encontrar un
amigo, ya que podemos participar en un curso ya organizado, pero un amigo
honesto y fiel no es fácil de encontrar por esa razón debemos hacer lo imposible
para lograrlo (Rambam).             


Rashi, Rabí Shlomo
Itzjaki

nos explica: Y comprate un amigo, hay quienes explican que los verdaderos amigos
son los libros y así comenta Maaram Mintz, en sus responsas:  Son los libros que
están escritos por la pluma (en hebreo Kane, que también significa
compra).


Hazte un Rabino  y
compra  un  amigo
:

Pregunta Rabí Meir Jadash en su obra (Kobetz Sijot –
159).  Aquel que tiene un Rabino, ¿para qué necesita un amigo?, ¿Si ya es
considerado un alumno, ¿qué  ganancia le traerá?

Si no tiene un amigo que estudia con él, las
enseñanzas del Rabí, no verá frutos de estas y será considerado como si no tiene
Rabino.  Por eso dice Rabí Perajia.  Hazte un Rabino y cómprate un amigo,
después de haber nombrado su Rabí necesita de un amigo por que al no hacerlo, no
será considerado un alumno.

¿Para qué necesita de un amigo? Para conservar la
influencia  de su maestro, para que corrija sus faltas, para que lo aleje de los
malos caminos y tentaciones ya que sabido es que las tendencias de los humanos
son distintas, cada uno tiene sus deseos y sus debilidades, por eso al
conectarse y al hablar sobre los que le molesta e incomoda podrán juntos vencer
sus malas inclinaciones.


Y juzga a los
hombres favorablemente
:  

Si alguien actúa de tal manera que podemos juzgarlo
para bien o para mal, júzgalo favorablemente, ya que a veces las huellas nos
hacen creer en su culpa, cuando verdaderamente es inocente (Rambam, Sefer Hamaor),
y ya fallan los sabios “El que juzga a su amigo favorablemente, así será
juzgado” (Shabat 127:2).

No juzgues a la persona por una acción equívoca,
puede que tenga cualidades que puedan vencer al mal que tú ves en él. (Sefat
Emet).

Debemos recordar que a los hombres hemos de juzgar
favorablemente, pero no lo haremos con nosotros mismos, ya que al juzgar a los
demás lo haremos por amor al prójimo, pero amarse a sí mismo, es
negativo, y todo interés personal debe ser desarraigado de nuestro corazón.

Y como ya falló el Talmud: El que juzga a su
compañero favorablemente, así será juzgado.



MISHNA 7

 

(ז) נִתַּאי הָאַרְבֵּלִי אוֹמֵר,
הַרְחֵק מִשָּׁכֵן רָע, וְאַל תִּתְחַבֵּר לָרָשָׁע, וְאַל תִּתְיָאֵשׁ מִן
הַפֻּרְעָנוּת:


 

7.

Nitay  Haarbeli, solía decir:  Aléjate  del mal
vecino, no tengas trato con el malvado, y si no lo hace espera tu castigo.


 

En la Mishná anterior, Rabí
Ieoshua, hijo de Perajia, nos aconsejó: juzgar a todos los hombres
favorablemente, Nitai Haarbeli nos aclara que lo haremos así siempre y cuando el
individuo no sea conocido como malvado, pero si es así, hemos de desconfiar de
él.


Aléjate  del  mal
vecino
:

Debemos alejarnos de toda clase de vecinos, de aquel
que se comporta mal  con los semejantes, como de aquel que no va por los caminos
del Eterno, para que no aprendamos de ellos (Magen Avot – Sefer Hamaor).

Al no estar cerca de un mal ambiente, no sufriremos
del castigo que caerá sobre ellos.  “Ay para el malo. Ay para su vecino (Mishná
Negaim  12:6).


No tengas trato
con el malvado
:

De ningún modo debemos
juntarnos con malvados ya que  aunque no nos conduzcamos como ellos al final nos
habituaremos a ese ambiente, nuestros sabios nos dieron un ejemplo, el que entra
a una perfumería, (aunque no compre nada, sale perfumado, y el que entra en una
tenería se verá impregnado de mal olor (Avot de Rabí Eliezer).

Leemos en el (Tratado de Meguilá, 28:1) Dijo Rabí
Iojanan:  Es prohibido mirar la figura de un malvado, y explica el Maharsha.
Según los sabios cabalistas. “La cara de una persona refleja su interior, su
espiritualidad, para bien o para mal aparece en su rostro como un espejo de sus
acciones, puros o impuros y es prohibitivo mirar a la impureza”. Explica Rabí
Eliahu Lapian el pensamiento del Maharsha.

Los ojos de carne, a los cuales miramos, no tienen
fuerza propia sino son  ventanas por las cuales se infiltran destellos de sol.
¿Acaso diremos  que las ventanas brillan? La fuerza de la vista es espiritual,
ubicado en el cerebro y de allí se dispersan  sus  tendones a las ventanas que
son los ojos de carne.

Cuando la persona mira la cara de un malvado daña la
fuerza de la visión espiritual situada en su cerebro, por esa  razón prohibieron
nuestros sabios mirar el rostro del  malvado. Si así lo hiciera sentirá que su
mente está llena de pensamientos incorrectos y se sorprenderá, ya que no sabrá
como se infiltraron pensamientos de orgullos y parecidos. Sencillamente, se
contagió del espíritu de limpieza del malvado.


Y  no  te
desesperes  de  su  castigo
:

Si verás que un hombre pecó, no pienses que no ha de
recibir su castigo, ten fe que HaShem lo hará (Sefer  Hamaor).

Otra
explicación: no te desesperes de las desgracias que te atacan, ten fe en HaShem,
que te ayudarán en tu aflicción (Rashi).

 



 MISHNA
8

 


(ח) יְהוּדָה בֶן טַבַּאי
וְשִׁמְעוֹן בֶּן שָׁטַח קִבְּלוּ מֵהֶם. יְהוּדָה בֶּן טַבַּאי אוֹמֵר, אַל
תַּעַשׂ עַצְמְךָ כְּעוֹרְכֵי הַדַּיָּנִין. וּכְשֶׁיִּהְיוּ בַּעֲלֵי דִינִין
עוֹמְדִים לְפָנֶיךָ, יִהְיוּ בְעֵינֶיךָ כִּרְשָׁעִים. וּכְשֶׁנִּפְטָרִים
מִלְּפָנֶיךָ, יִהְיוּ בְעֵינֶךָ כְּזַכָּאִין, כְּשֶׁקִּבְּלוּ עֲלֵיהֶם אֶת
הַדִּין:


 

8.

Yehuda hijo de Tabai y Shimon hijo de Shetaj
recibieron la tradición de los anteriores.


Yehuda  ben  Tabai decía:  No actúes como consejero,
cuando las partes de un juicio están delante de tí, consideralas a ambas como
culpables, pero una vez que se hayan retirado de tu presencia, consideralos como
inocentes, puesto que aceptaron el fallo.


 


Yehuda  hijo  de
Tabai  y  Shimon  hijo  de  Shetaj
,
formaron la tercera pareja  y presidieron el Sanhedrín durante el reinado de
Ianai y de su esposa  y sucesora la Reina Shlomit.

Shimon hijo de Shetaj era el hermano de la Reina y
cuando Ianai mató a los Jajamim (sabios), (ver Kidushin  66:1), su hermana lo
escondió, y después de interceder por su vida, volvió a ocupar su puesto en el
Sanhedrín, que en su tiempo estaba compuesto por “seduceos”, pero
inteligentemente supo encontrar el camino para que los fariseos ocupasen su
lugar y de esta manera la vida espiritual volvió a sus fuentes  prestinas.

Iehuda hijo de Tabai, quien escapó a Alejandría
(Egipto) volvió a Ierushalaim y junto a Shimon hijo de Shetaj presidió el
Sanhedrín, los dos pusieron como meta reforzar el sistema legislativo, para que
ocupase su lugar dentro del pueblo.  En ésta Mishná Iehuda hijo de Tabai enseña
al juez como debe comportarse con los litigantes.


No actúes  como
consejero:

El juez no podrá actuar como los abogados, aconsejando a uno de las partes como
contestar


Cuando el juez te diga algo, tu le aconsejarás de esta manera, o cuando el
litigante argumente tu le responderás así (Rambam, Maimonides).

Está prohibido al juez, revelar su fallo a una de las
partes o decirle:  si quiere ganar el juicio haz esto y lo otro, aunque sepa que
es inocente (Rabí Shimon  Duran).

No solo preparar a uno de los litigantes para el
juicio está prohibido, sino escuchar sus razones – si no se encuentra la otra
parte – deberá escuchar a los dos, a uno en presencia del otro (Sanhedrín 7:2).

No habrá contacto alguno antes del juicio entre el
juez y los litigantes, solo así podrá el juez juzgar imparcialmente.

Parece ser que estos consejeros, sobre los cuales
habla la “Mishná” eran rápidos en su fallo, sin haber profundizado en el caso y
sabido son que al no hacerlo las probabilidades de equivocarse son más grandes.

Hay quienes opinan que Iehuda hijo de Tabai pronunció
este pensamiento: “No seas como consejero”  después de haberse equivocado
en un juicio cuando dio “pena de muerte” en un caso (Makot 5:2) equivocadamente
y Shimon hijo de Shetaj, le reprochó haber vertido sangre inocente, ya que al no
profundizar en el caso, se equivocó en su fallo, por esa razón nos previene 
“no sea como consejero”
(Emet leiakov).

Aunque está prohibido ayudar a unos de los litigantes
hay excepciones.  Si vio el juez que una de las partes tiene el caso a su favor
pero no posee la capacidad necesaria para exponer sus argumentos, o si lo ve
confundido por su enojo e ira al escuchar acusaciones en su contra que no son
veraces, podrá el juez ayudarlo en su exposición Shulján Aruj Joshen Mishpat.
(Leyes de los jueces  17:9).

Pero como hay peligro que el juez ayude más de la
cuenta, viene la Mishná y advierte al juez temeroso de HaShem, para que falle
con justicia.


Cuando  las
partes  de  un  juicio  estén  delante de ti considéralas a ambas como
culpables.

No inclines tu corazón hacia una de las partes, y
pienses que él  es inocente, piensa que los dos son culpables y sus argumentos
son falsos, de esa manera, podrás investigarlos a fondo.

Imaginemos que ante nosotros se presentan dos
personas uno reconocido como una persona justa, proba y honesta, y otra famosa
por sus malos actos.

¿Acaso el juez deberá considerarlos culpables? Como
nos exige Iehuda ben Tabai, o dirá el malvado seguro miente, y el justo habla
verdad; y por eso lo declararé inocente.

La ley judía, siguiendo el pensamiento de la Mishná
declara que las dos partes serán consideradas culpables (Joshen Mishpat  17:l0).

Pero una vez que se hayan retirado de tu presencia
considéralos como inocentes, puesto que aceptaron el fallo.

La mayoría de las veces, el que es declarado
culpable, sale descontento del fallo, y no deja de insultar al juez – a esta
clase de persona el juez no lo considerará inocente, pero aquellos que aceptaron
su fallo con amor y cariño, el inocente y el culpable, serán considerados
inocentes por igual (Midrash Shmuel).


 



MISHNA 9

 

(ט) שִׁמְעוֹן בֶּן שָׁטַח
אוֹמֵר, הֱוֵי מַרְבֶּה לַחֲקוֹר אֶת הָעֵדִים, וֶהֱוֵי זָהִיר בִּדְבָרֶיךָ,
שֶׁמָּא מִתּוֹכָם יִלְמְדוּ לְשַׁקֵּר:

 

9.

Shimon  ben  Shetaj  solía decir:  Examina muy
cuidadosamente a los testigos, y fíjate muy bien en tus palabras, no sea que los
testigos encuentren en ella motivo para dar testimonio falso.


 


Shimon  ben  Shetaj, se preocupa por la legalidad del juicio, por esa razón
previene al juez sobre la investigación de los testigos.


Examina  muy
cuidadosamente  a los  testigos
:

El juez  tiene que insistir en la investigación de
los testigos, porque todo depende de su testimonio (Rabenu Bejaié).  El  juez
deberá hacer todo lo posible para aclarar la verdad, por intermedio de una serie
ininterrumpida de preguntas para que el testigo no pueda inventar toda clase de
mentiras, de esa manera aclarará la verdad (Rabí Shmuel D`Ozeda).

¿Cómo podemos saber si una persona habla verdad?

Si puede repetir una y otra vez un testimonio, sin
hacer pausa alguna, con clara fluidez, señal que sus palabras son veraces ya que
teniendo limpia su conciencia y poseedor de buenos sentimientos no le faltarán
expresiones y pruebas que saldrán de su corazón y sin duda alguna entrarán al
corazón.

Por el contrario, si la conciencia no es pura, si de
su boca salen mentiras entonces todo parecerá  artificial, programado de
antemano sus pausas serán largas, buscará palabras y no las encontrará, ya que
sus argumentos nacen en el cerebro y no en el corazón.

En el Sanhedrín (Gran Tribunal) de Ierushalaim los
testigos eran interrogados severamente y así leemos en la Mishná.

“Los testigos  son  interrogados  sobre siete cosas:
¿en  qué  período  sabático  (tuvo  lugar  el hecho)? ¿En  qué  año?,  ¿En  qué
mes?,  ¿En  qué  día  del mes?, ¿En  qué  día  de  la  semana?, ¿A  qué  hora?,
¿Y  dónde? (Ocurrió el hecho)?. ¿Reconoces a éste hombre? ¿(Cómo autor del
delito)?. ¿Le advertiste (de que lo que iba a hacer era un crimen)?.

Cuando  se  trata de idolatría, dos cuestiones
(suplementarias) se les plantea: ¿qué ídolo adoró? ¿Y cómo lo adoró?” (Sanhedrín
46:1).


Fíjate  muy  bien
en  tus  palabras:

Cuando interrogas a los testigos.


No   sea  que
los  testigos  encuentren  en  ellas  motivo  para  dar paso  a testimonio
falso.

De tus palabras entenderán tus pensamientos, y dirán
cosas que no sucedieron para salir inocentes  del  juicio.
 

 


 MISHNA
10

 

(י) שְׁמַעְיָה וְאַבְטַלְיוֹן
קִבְּלוּ מֵהֶם. שְׁמַעְיָה אוֹמֵר, אֱהוֹב אֶת הַמְּלָאכָה, וּשְׂנָא אֶת
הָרַבָּנוּת, וְאַל תִּתְוַדַּע לָרָשׁוּת:


 

10.

Shemaia y Abtalion recibieron la tradición de los
anteriores. Shemaia acostumbraba a decir, ama el trabajo, odia el señorío y no
busques intimidad con los que mandan.


 

Shemaia y Abtalion la cuarta
pareja, presidieron el Sanhedrín al fin de la época de los Hashmonaim y al
comienzo del reinado de Hordus (Herodes). Los dos eran hijos de conversos,
descendientes de Sanjeriv.

Abtalion, quien ocupó el cargo de Presidente del
Tribunal  recibió su nombre,  Abtalion  significa “padre (ab) de los pequeños
porque “Taliá” en idioma arameo significa “pequeño” y él era considerado el
padre de los huérfanos, los dos eran considerados grandes eruditos de la Torá.


Shemaia  y
Abtalión  recibieron  la  tradición de los anteriores:
de Iehudá  ben Tabai  y  Shimon  Ben Shetaj.


Shemaiá
acostumbraba  a  decir  “Ama el trabajo y, odia el dominio”.


El Taná

viene a enseñarnos que cuan grande e importante es el trabajo, ya que trae
bendición a los seres humanos, aunque no lo necesite para vivir (sí posee bienes
y riquezas, habrá de trabajar y se alejará del ocio ya que este lo llevará al
aburrimiento y al final caerá en el pecado).

Muchas son las fuentes judías que alaban al trabajo y
al trabajador Leemos en la Torá: “a fin de que bendiga el Eterno tu HaShem, en
todas las obras que hicieres” (Devarim 14:29) preguntan los sabios  ¿acaso te
bendecirá al no trabajar?.

Está  escrito  en  todas  las obras que hicieres, si
trabajara será bendecido, si no, no lo será (Tana Debe Eliahu 14).


Dice Rabí Shimon
ben Eleazar

Adam el primer hombre, no llevó nada a su boca hasta que trabajó, y así dice el
versículo:  y lo puso en el jardin de Eden para que lo trabajara y lo cuidara (Bereshit
2:15) y después…  De todo árbol del jardin puedes comer (Idem: 16) (Avot
Derabi Natán 11).


Y  odia  el
señorío.

Aléjate del orgullo y de los honores, no busques
dominar a la  gente porque la dirigencia comunitaria entierra a sus dirigentes
(Rabí Ovadia de Bartenura), pero con respecto al estudio debes esforzarte para
aprender y ampliar tus conocimientos hasta que llegues a ser uno de los grandes
de la Torá (Maguen Avot Rabí Shimon Duran).

Y si preguntas por que razón la dirigencia
comunitaria acorta los años de vida, la razón es que las discusiones, peleas,
intrigas  e intereses pueden llegar a minar la salud de los activistas
comunitarios (Berajot  55:1).


Rabí Moshé Jaim
Lutzato  (Ramjal)

nació en Padua (Italia) 1.707 y falleció a la edad de 40 años (1.747).  En su
libro  “Mesilat Iesharim (La senda de los justos) ve en el odio al señorío,  uno
de los cuatro elementos que forman a la modestia y así se expresa en él capitulo
22.

En cuanto al odio por el ejercicio al señorío de la
autoridad y el escapar a los honores, la Mishná se pronuncia:  Ama el trabajo y
odia al señorío (Avot1: 10) y dijeron también “El que dictamina las leyes con
arrogancia, es un tonto, malvado y presuntuoso” (idem 4:9) y agregaron:  todo el
que persigue los honores éstos se escapan de él (Eruvin 13) y comentaron sobre
el versículo:  No te introduzcas en el pleito con rapidéz (Mishle 25:8), no te
apresures tras el señorío, no suceda que no sepas hacer a la  postre – mañana
vendrán a hacerte preguntas y no sabrás que contestar (Pesikta Rabati).

Y continúa allí diciendo: Dijo Rabí Menajem en nombre
de Rabí Tanjum: todo quel que ejerce la autoridad para satisfacción personal, es
considerado como el adúltero que goza del cuerpo de una mujer y también allí
dijo Rabí Abahu:  Yo (o sea el Eterno) fui llamado Santo, si tu no posees todas
las cualidades que hay en mi, no podrá ejercer autoridad, y así lo demuestran
los alumnos de Raban Gamliel, que aún estando necesitados a causa de su pobreza,
no quisieron ejercer autoridad.  Es lo que está dicho sobre la unción del Sumo
Sacerdote:  ¿Ustedes piensan que les entrego autoridad?

Servidumbre les entrego (Horaiot 7) y así dijeron:
Pobre de la autoridad que entierra a sus poseedores y lo aprendemos de Iosef,
que por ostentar la autoridad murió antes que sus hermanos (Pesajim 87).

El autor de la Senda de los justos, llega a la
siguiente conclusión:

“En resumen es la autoridad una carga inmensa que
pesa sobre los hombros de quienes la cargan pues mientras el hombre exista
autonamente, y habita  entre las multitudes, es juzgado solo sobre su propia
persona, pero al erigirse como autoridad, ya es juzgado aún por los que se
encuentran bajo su mando, pues el debe observar a todos y guiarlos con
conocimiento y razón para corregir sus acciones. De lo contrario sus culpas
recaerán sobre él como está escrito. 

Sus culpas caerán sobre vuestras cabezas (Devarim
Raba 1) y dijeron nuestros sabios.  El honor es solo vanidad de vanidades que
conduce al hombre a desobedecer a su Creador, descontrolarse y olvidar  sus
obligaciones y quien lo reconozca seguramente lo rechazará y odiará, y los
elogios que recibirá de sus semejantes serán para él una molestia, pues al ver
que la gente exagera en sus alabanzas sobre lo que en verdad no posee se
avergonzará y acongojará, pues no sólo le faltan esas virtudes, sino que lo
alaban incrementando aún más su vergüenza” –

Cuando el Maguid Rabí Dov Ber de Mezritch supo que lo
nombraron dirigente comunitario, rogó a HaShem que le revele cual fue su pecado
para recibir tan tremendo castigo.

Y no
busques intimidad con los que mandan

No te acerques a los gobernantes, y no trates de ser
como ellos – por que al hacerlo perderás tus principios morales, y sucederá que
después de utilizar tus servicios te ignorarán y querrán hacerte mal.

Un hombre piadoso y de buenas costumbres tuvo un
sueño y vio que un Rey estaba en el paraíso y un sabio en el infierno.  Al
preguntar la razón, del  extraño sueño le dijeron que el Rey estaba rodeado de
sabios y éstos les transmitieron sus conocimientos y valores, de ellos aprendió
y así se comportó.  Pero el sabio frecuentaba a los gobernantes en su mayoría
corruptos y con el tiempo formó parte de ellos, por eso el Rey recibió como
recompensa el paraíso, y el sabio como castigo el infierno.

 



 MISHNA
11

 


(יא) אַבְטַלְיוֹן אוֹמֵר,
חֲכָמִים, הִזָּהֲרוּ בְּדִבְרֵיכֶם, שֶׁמָּא תָחוֹבוּ חוֹבַת גָּלוּת וְתִגְלוּ
לִמְקוֹם מַיִם הָרָעִים, וְיִשְׁתּוּ הַתַּלְמִידִים הַבָּאִים אַחֲרֵיכֶם
וְיָמוּתוּ, וְנִמְצָא שֵׁם שָׁמַיִם מִתְחַלֵּל:


 

11.

Abtalión solía decir: Sabios sean cuidadosos con
nuestras palabras, no sea que os arriesguéis a ser deportados a un lugar en que
las aguas (el estudio) sean impuras; los discípulos que os siguieran podrían
tomarlas y morir y el divino nombre quedaría profanado.

 


Sean  cuidadosos
con  vuestras  palabras:

Los sabios deberán ser claros y precisos en sus
explicaciones para que los oyentes entiendan sin lugar a dudas el concepto
vertido.  Y no dirá el sabio:  Yo explico el tema si entienden bien y si no…
que vengan y que me pregunten puede suceder que los alumnos tienen pena, o no
estén interesados en preguntar, y al final se irán con una explicación errónea
(Rabí Menajem Hameiri).

Pero hay otro punto en el consejo de Abtalión a los
sabios:

Si los alumnos no entenderán el concepto enseñado
como es debido transmitirán la enseñanza tergiversada en nombre del sabio y de
esa manera el nombre del cielo será profanado.

Y así leemos en la Guemara (Berajot  28: 2): Cuando
Rabí Iojanan ben Zakai cayó enfermo sus discípulos fueron a visitarle. Al verlos
se echó a llorar ¿Cómo? Dijeron,  tú  una luminaria de  Israel que representa la
columna derecha del Templo, el yunque más fuerte, ¿por qué lloras?. Les
respondió;  si me condujeran ante un rey de carne y sangre que hoy está en vida
y mañana habrá muerto, cuyo enojo no puede ser eterno, que al condenarnos a
muerte no se trata de una condena absoluta a quien puedo apaciguar con sus
palabras y quizás convencer mediante dinero, temblaría y lloraría ante él; mucha
mayor razón tengo para llorar cuando voy a ser conducido a presencia del Rey de
los Reyes, el Santo bendito sea, que carece de todas esas imperfecciones. Además
no sea por cual de los dos caminos seré llevado, por el que conduce al paraíso o
por el del infierno, ¿no debo verter lágrimas?

Las palabras de Rabí Iojanan ben Zakai: no sé por
cual de los dos caminos seré llevado, piden una pregunta: 

Al principio de sus palabras dijo “Voy a ser
conducido al Rey de los Reyes”, entonces ¿por qué, pregunto  no sé por cual de
los dos caminos seré llevado?            

Explica Rabí  Reuben Katz en su libro Dudae Reuben
Parasha Ahazinu.

Según las enseñanzas del Rabí, y las consecuencias
que serán reconocidas en el comportamiento de sus discípulos para bien o para
mal, así será juzgado el Rabí.

En el tiempo de Rabí Iojanan hubo grandes discusiones
sobre la política a seguir sobre Religión y Gobierno Rabí Iojanan sostuvo su
posición y de acorde a ella programó las bases que fortalecieron al pueblo y a
la Torá.

Pero su preocupación era grande con respecto a la
generación de continuidad, ya que no estaba seguro sobre la actitud que tomarían
y con seguridad proclamarían que sus actos son acordes a los conceptos e
indicaciones vertidos por su Rabí.

Si los alumnos se equivocan después de su muerte y
declaran que todo lo hecho por ellos, tienen como base las enseñanzas recibidas
– el único culpable es el Rabí, ya que erróneamente entendieron sus enseñanzas.

Llegamos a la conclusión que,
según Rabí Iojanan la cuenta de los humanos no se termina con la muerte, ya que
después de ella consideraron  suyos los pecados cometidos por sus alumnos.

Por esa razón tanto temió Rabí Iojanan antes de su
muerte y por eso lloró  Su corazón dudaba ya que no estaba seguro del camino que
tomarían sus alumnos.


No sea que os
arriesguéis a ser deportados
:

Ya que con vuestras enseñanzas confusas condujeron a
los alumnos a la negación de la Torá, y serán castigados con el destierro a un
lugar de aguas malas, donde reinan ideas equivocadas y los alumnos caerán
en pensamientos y concepciones lejanas a la Torá.


Y morirán
:
En su pecado, o morirán espiritualmente, alejándose de su pueblo y su fe,  y
el divino nombre quedaría profanado
. Como sucedió con los alumnos de
Antigonos de Sojo, Tzadok y Baitos.  Antigonos les enseñó:  No seais como
servidores que sirven a su maestro pensando en su recompensa, más bien sed como
servidores que sirven a su amo sin pensar en la recompensa (Ver 1:3).

El maestro no quiso decir que HaShem no recompensará
a los que observan sus ordenanzas, sino enfatizó que hay que servir al Eterno
por amor
sin pensar en la recompensa, pero como lo expresó claramente,
entendieron que según el Rabí, no existe ninguna recompensa en este mundo, y en
el mundo venidero. Por esa razón abandonaron al Rabí y fundaron dos sectas que
al final se alejaron de nuestra fe.

La moraleja  es clara,  el mensaje de los  Rabinos  y
maestro debe ser claro y preciso (Rabí Nathan, 5).

 


 MISHNA
12

 

(יב) הִלֵּל וְשַׁמַּאי קִבְּלוּ
מֵהֶם. הִלֵּל אוֹמֵר, הֱוֵי מִתַּלְמִידָיו שֶׁל אַהֲרֹן, אוֹהֵב שָׁלוֹם וְרוֹדֵף
שָׁלוֹם, אוֹהֵב אֶת הַבְּרִיּוֹת וּמְקָרְבָן לַתּוֹרָה:


 

12.

Hilel y Shamay recibieron la tradición de sus
antecesores.  Hilel solía decir:  Trata de ser como los discipulos de Aharon;
quienes amaban la paz y la buscaban, amaban a las gentes y las acercaban al
estudio de la Ley.

12.

Hilel y Shamay la última pareja, presidieron el
Sanhedrín en el reinado del rey Herodes (Hordus), cien años antes de la
destrucción del templo.  Hilel era el Presidente y Shamay el Jefe del Tribunal.
Hilel descendía del Rey David    nacido en Babilonia.


Hilel y Shamay
recibieron la tradición de  sus  antecesores:

de Shemaia  y  Abtalión.


Hilel  solía
decir:

Trata de ser como los discipulos de Aharon; y aprende de sus cualidades.


Quienes  amaban
la  paz
:
Así leemos en Avot de Rabí Nathan 12: Dos personas se pelearon, se apersonó
Aharon a uno de ellos y le dijo: ¡Hijo! Sabes, tu amigo está muy dolorido y
apenado por haberse disgustado contigo: y de mí, como podré ver nuevamente a mi
amigo!, me avergüenzo por hablarle enojado injustamente, y no lo abandonaba
hasta haberle sacado su ira y su enojo.  Lo mismo hacía con la otra parte de la
discordia, y lo mismo le decía, y al encontrarse los dos, se abrazaban y besaban
sin rencor alguno.


Buscaban la paz.

Hay que hacer lo imposible para hacer las paces entre el hombre y su prójimo
como cita el versículo: busca la paz y síguela (Tehilim 34:15) busca la paz en
tu lugar, y síguela en otro, hasta encontrarla.

¿Cuál fue la virtud principal de Aharon, el “Gran
Sacerdote” que por su mérito llegó a ser considerado “amante y seguidor de la
paz?”.

El Rabino Benzion Bruk, en su obra (Egione Musar
-192) explica:

El que ve a dos personas pelearse entre ellos, por
honores, dinero y parecido, si es un seguidor de la paz debe explicarles que no
vale la pena pelear por esas causas.

Si es por dinero, les dirá por ejemplo “Nadie toca lo
que no le pertenece, o no hay ninguna ganancia en el daño que realizan las
criaturas humanas” (Jobat Haleb Avot) o todo está en manos de HaShem, estos
argumentos tienen como fin acrecentar entre los litigantes el ir-at  shamaim,
temor a HaShem y hacerles saber que esta  riña  fue una de las pruebas.

Pero, pregunta el Rabino, ¿quien es la persona
adecuada para pronunciar  estas palabras? Si lo dice un individuo reconocido en
la comunidad como seguidor de honores y dinero, seguro que sus palabras no serán
tomadas en cuenta ya que primero debería retractarse de su mala conducta, eso le
dirán los mismos participantes de la riña.  Pero si el que les habla es un
hombre honesto e integro, conocido en la comunidad como persona modesta y de
buenas costumbres, que no corre tras los bienes materiales  hay una buena
probabilidad que sus palabras sea escuchada. Y volvamos ahora a Aharon el gran
Sacerdote ¿qué clase de persona era? sus actos lo atestiguan:   Se  alegró  por
la grandeza de su hermano Moshé, como cita la Torá:  Y te verá,  y se alegrará
en su corazón, por esa razón ameritó el título “amante y seguidor de la paz”.


Amaban  a  las
gentes  y  las acercaban  al  estudio  de  la  Torá:

Al amar a la gente, tratarlas con respeto y simpatía
las acercaban al estudio de la Torá:

Y  así  nos  relata  el  Talmud: He aquí la historia
de un pagano que pasó junto a una Academia y oyó recitar a un maestro lo
siguiente: estos son los vestidos que harán: el pectoral y el efod.  Preguntó:
para quien eran dichos vestidos, y le contestaron que eran para el Sumo
Sacerdote Entonces dijo: quiero convertirme al Judaísmo para poder ser Sumo
Sacerdote.

Se presentó ante Shamay y le dijo: admíteme como
neófito a fin de que pueda ser nombrado Sumo Sacerdote. Pero Shamay le rechazó
con su vara. Entonces se presentó a Hilel, quien le convirtió y le dijo: ¿puede
alguien llegar a rey sin conocer las leyes y las normas de gobierno?  Ve y
estudia las reglas y leyes de gobierno.  Y el pagano fue y las leyó.  Pero
cuando llegó al pasaje: el extraño que se acercare (al Tabernáculo), morirá,
preguntó a quien se refería ese versículo.  Incluso al rey David, le
contestaron.  Y entonces el pagano se lo aplicó a sí mismo:  si esto se refiere
a todos los judíos, llamados hijos del Señor, quien por amor hacia ellos les
llamó.  Israel es mi hijo, mi primogénito  y también está escrito: el extraño
que se acercare (al Tabernáculo), morirá, con mucho mayor motivo se refiere a un
indigno prosélito, que viene de cualquier parte con su bastón de caminante y su
talega.

Entonces se presentó Shamay y le dijo: ¿acaso  puedo
llegar a Sumo Sacerdote? ¿No está escrito en la Ley: el extraño que se acercare
morirá? acto seguido se fue a ver a Hilel y le dijo: Hilel, paciente, ojalá
vengan bendiciones sobre ti, que me pusiste bajo las alas de la Providencia.  (Shabat
31a.).

Hilel nos dejó una gran enseñanza, debemos acercar a
la gente, al estudio de la Torá, y solo lo haremos si amamos a la gente, porque
si la persona es mala, se convierte en un peligro, para todos aquellos que lo
rodean, ya que el amor es más fuerte que el desamor, y solo por su intermedio
podrá el Tzadik, el justo, atraer a la gente y encender la luz de la Torá dentro
de la oscuridad que los envuelve.

 



MISHNA 13

 


(יג) הוּא הָיָה אוֹמֵר,
נְגַד שְׁמָא, אֲבַד שְׁמֵהּ. וּדְלָא מוֹסִיף, יָסֵיף. וּדְלָא יָלֵיף, קְטָלָא
חַיָּב. וּדְאִשְׁתַּמֵּשׁ בְּתַגָּא, חֳלָף:


 

13.

El mismo decía, el que busca honores pierde su fama,
el que no aumenta sus conocimientos, disminuye sus estudios, el que rehúsa la
instrucción, merece la muerte, el que abusa de su puesto no dura en él.

 

El  que  busca  honores,  pierde  su
fama

Aquel que quiere enaltecer su nombre, ser nombrado
dirigente, ocupar siempre el primer puesto – su final   será  vergüenza,
fracaso  y  perdición ( Rabenu  Iona)

Encontramos varios ejemplos ilustrativos en el Tanaj
(Biblia). Koraj quien era una de las personalidades más importantes de la
Congregación, se rebeló contra Moshé  para  ocupar  su  lugar; fue castigado y
la tierra lo tragó junto a sus amigos  (Bamidbar 16)  Abshalom, hijo del
rey David, amado por todos, se rebeló contra su padre para ocupar su lugar en el
Reino murió   trágicamente  colgado de   sus  pelos  sobre  un  árbol  (Shmuel
2  c:18).


El que no aumenta
sus conocimientos  disminuye  sus  estudios

Siempre deberá seguir estudiando, porque es imposible
que  se quede en un mismo lugar, al no ascender, descenderá  (Rabí Jaim de
Volozin).

Elisha ben Abuia solía decir, una persona puede
estudiar durante veinte años y olvidar lo estudiado en dos años (Avot de Rabí
Nathan  24).

 El  que
rehúsa  la  instrucción  merece  la  muerte.

El que no estudia Torá, no es digno de vivir, porque no quiere conocer su rol en
la vida (Rabí Shimshon Refael Hirsh) claro está, que la falta de conocimiento lo
llevará al pecado y recibirá castigo.

Rabí Iehuda dijo en nombre de Shmuel. Es prohibitivo
salir de Babilonia hacia otros países, porque en Babilonia hay grandes e
importantes casas de estudios y aquel que habita en una ciudad donde hay Torá
seguramente se verá influenciado por el ambiente, estudiará y observará los
mitzvot (preceptos) pero aquel que habitara lejos de centros de estudios de la
Torá se olvidará lo por él estudiado y a la postre se alejará del judaísmo.
Sucedió que un individuo abandonó “Pumbedita”. (Centro de estudios) y
pasó a vivir en una población con el nombre de “Be Yobi”  cuando Rabí Iosef supo
lo excomulgó. (Tratado de Ketubot 101  y  Rashi).


            El  que  abusa  de  su  puesto,  no  dura  en  él

El  que  usa  la “corona de la Torá”  para su propio
interés, morirá  (Rabenu  Iona).


Dijeron  nuestros
Sabios:

Desollad  una  res  en la plaza del mercado con tal de ganar tu sustento, y no
digas:  Soy sacerdote, soy un gran hombre, y éste trabajo está por debajo de mi
dignidad (Pesajim 113:b).


Aunque debemos honrar a los eruditos de la Torá, éstos no lo exigieron.
Maimonides explica que un sabio de la Torá deberá ser servido solamente por sus
alumnos.


 



MISHNA 14

 

(יד) הוּא הָיָה אוֹמֵר, אִם אֵין
אֲנִי לִי, מִי לִי. וּכְשֶׁאֲנִי לְעַצְמִי, מָה אֲנִי. וְאִם לֹא עַכְשָׁיו,
אֵימָתָי:


 

14.

Él  solía decir: Si yo no estoy para mí,  ¿quién
estará  para  mí?  Y aunque esté para mí,  ¿qué soy?,  y sino ahora,  ¿cuándo?.

 

Hilel nos enseña tres cosas importantes:         

1.

La superación del ser humano depende
solamente de los esfuerzos que invierte en favor de su propio ” yo “

2.

La preocupación constante a favor de su
persona sin pensar  en el prójimo, anula la importancia de sus propios logros.

3.

El hombre no es propietario del tiempo, ya
que no sabe lo que le sucederá en el próximo minuto, por esa razón al no hacer
nada positivo, pierde su tiempo.

Si  yo  no
estoy  para  mí,  ¿quién  estará  para  mí?

Si yo no me preocupare por educar mis instintos, y
perfeccionar mis virtudes, ¿quién lo hará por mí? (Rabí Menajem Hameiri).

Padres y maestros pueden dirigir y aconsejar a los
seres humanos, pero al final la elección es del individuo mismo. Muchas veces
vemos que de buenas familias salen hijos descarriados, aunque, hay casos en que
vemos que de padres malos salen hijos rectos y honestos.

Los padres de Abraham el patriarca, eran politeístas
pero el se elevó  y llegó a conocer al Creador  Dijo Rabí Shimon bar Iojai:
Abraham, su padre no le enseñó y maestro no tuvo (Midrash Raba 61).

Explica Rabí Iona de Gerondi en su obra, “ShaareTeshuvá”:

Si la persona misma no reacciona, ¿qué ayuda le darán
las palabras de reproche?  Porque a pesar de que al escucharlas entran en su
corazón el Ietzer, incitador hará que se olvide de ellas.

Se acercó un alumno a su Rabí, y le dijo si tuviera
la fuerza intelectual del  gaón de Vilna, el corazón de Rabí Israel Baal – Shem
Tov, y las buenas maneras que usted posee, podría verdaderamente servir al
Creador

Le contestó el Rabí:

Tu con tu intelecto, con tu corazón y tus buenas
maneras serás tú mismo y podrás servir al Eterno como se debe hacer

 A pesar de las dificultades que se interponen en el
camino debemos hacer todos los esfuerzos y al hacerlo el Creador  abrirá nuevos
caminos y presentará ante nosotros la solución a nuestros problemas.

Y  aunque
esté  para mí,  ¿qué  soy?

No
basta que una persona se ocupe de sí mismo, y se encamine por la buena senda,
después de lograr solucionar su situación, deberá encaminar a sus amigos, por la
senda que ya está encaminado (Midrash  Shmuel).

Abraham, nuestro patriarca, sobre el cual atestigua
la Torá: “Porque lo conocí, para que encomiende a sus hijos y a su casa después
de él que guarden el camino del Eterno para hacer rectitud y justicia…” (Breshit
18:19) se preocupó en educar también de Lot  su  sobrino:

Y vinieron los dos ángeles a
Sedom…  y vio Lot y corrió hacia ellos (Idem 19:1).  De la casa de Abraham
aprendió a recibir a los huéspedes (Rashi), también a muchos otros enseñó
Abraham el camino del Eterno y las almas que hizo en Jaran (Idem 12:5). Estos
son los conversos que convirtieron Abraham y Sará:  (Breshit  Raba  39:21).

Y así dicta Rabí Moshé ben
Maimonides en  Leyes  de  Talmud (Torá 1:2)  Tal como es deber de un hombre
enseñar a su hijo, lo es enseñar a su nieto… Todo judío sabio tiene como
precepto enseñar a todo discípulo.


Y sino ahora;
cuándo
:
No dirá, hoy estoy ocupado en mi trabajo, no tengo tiempo para pensar en
enmendar mis malas virtudes y cualidades; ¡mañana me ocuparé! 

….  Puede que nunca llegue ese “mañana”  (Rabí Iona
de Gerondi).

Si cuando es joven no adquiere buenos hábitos, cuando
podrá hacerlo, en la vejez le será difícil cambiar su manera de ser, porque ya
no tiene fuerzas para hacerlo (Sefer Hamaor, Rambam).

 



MISHNA 15

 

(טו) שַׁמַּאי אוֹמֵר, עֲשֵׂה
תוֹרָתְךָ קֶבַע. אֱמוֹר מְעַט וַעֲשֵׂה הַרְבֵּה, וֶהֱוֵי מְקַבֵּל אֶת כָּל
הָאָדָם בְּסֵבֶר פָּנִים יָפוֹת:


 

15.

Shamay decía: haz del estudio un hábito constante,
habla poco y haz mucho, y acoge a todas las personas con cara sonriente.

15.

Shamay a diferencia de Hilel era muy exigente y
severo y así nos relata la Guemara.  Un pagano se presentó a Shamay y le dijo:
me convertiré (al judaismo) si eres capaz de enseñarme toda la Torá, la Torá
entera mientras que pueda sostenerme sobre un solo pie. Shamay lo rechazó con la
vara que tenía en la mano (Tratado de Shabat  31:1)  y dijeron los sabios:
Siempre haz de tratar de ser humilde como Hilel  y no severo como Shamay, pero
hay que aclarar un punto muy importante la severidad de Shamay no era
consecuencia de malos sentimientos, sino por su sentimiento de honor hacia la
Torá.  Su conducta exigente y severa era dirigida a aquellos que ofendieron la
sagrada Torá, aunque en esencia tenía muy buenos sentimientos como lo atestigua
la Mishná.


Haz  del  estudio
un hábito  constante.

El estudio tiene su valor y da frutos, cuando es
constante si estudia una sola vez o esporádicamente no recibirá beneficio
alguno, por esa razón Shamay echó al pagano que quería estudiar toda la Torá en
una sola vez y sosteniéndose en un solo pie.  Hay que estudiar Torá
constantemente día tras día, leemos en el (Tratado de Eruvin 21:2):  ¿En quien
encuentras enseñanzas de Torá? – En aquel que madruga y anochece  en la casa de
estudios.

En este tema no habrá diferencia alguna entre Hilel y
Shamay. Hilel sabía que el estudio de la Torá debe ser fijo y ordenado la
diferencia  entre los dos tanaítas residía en la metodología – Hilel con sus
suaves maneras y forma sosegada de hablar atraía a la gente al estudio y Shamay
se enojaba con aquellos que despreciaban el honor de la Torá y de los sabios, y
fue por esa razón que apartó al pagano.

¿Qué significa “haz del estudio un hábito constante?”

¿Acaso estudiar mucho?, Shamay no nos aconseja
aumentar el ritmo del estudio sino que nos indica que el hábito constante esté
con  la Torá y lo que representa y no en las cosas mundanas.

Shamay nos insta a vivir constantemente en el mundo
de la Torá, en el mundo del Supremo Hacedor de todas nuestras acciones y
movimientos han de ser según la Torá y sus principios ya que si existe la
posibilidad que haya otro entorno en el cual pueda encontrar descanso y
felicidad que no sea  Torá, no se cuadrará con la indicación de la Mishná
y de nada le valdrá el estudio y la observancia de los preceptos.

En conclusión nuestra vida
espiritual y material será guiada por el espíritu de la Torá.

Dí  poco
y  haz  mucho

Leemos en el (Tratado de Baba-Metziá 87:4)   Los
hombres justos prometen poco, y hacen mucho, como Abraham nuestro patriarca,
prometió alimentar a los huéspedes con solo pan y les trajo manteca y leche,
carne de ternera  y tres medidas de harina de sémola.

Los malvados prometen mucho y no hacen ni siquiera
poco.  ¿Cómo sabemos? Por Efron que le prometió darle la parcela para enterrar
a Sará gratuitamente y al final exigió cuatrocientos siclos de platas.

Hemos  tratar de hacer el bien sin hablar en demasía,
el justo hablará solamente para que la gente se prepare para lo que habrá de
hacer.

Los malvados hablan demasiado porque en realidad no
está  en sus programas realizar nada.


Y acoge a  todas
las  personas  con  cara  sonriente:

Acoge a  todas las personas con cara
sonriente, no solamente a las personas importantes y honorables (Rambam,
comentario sobre Avot 3:12).

Cuando recibas huéspedes en tu casa, no les muestres
un rostro triste y severo, (Rabí Ovadia de Bartenura).


Preguntaron a un Rabí, ¿por qué se sonríe cuando habla por teléfono?, ¿Acaso su
interlocutor ve su sonrisa?.

Aunque no ve mi sonrisa, la escucha, ya la sonrisa se
siente en el tono de la voz.


 



 
MISHNA
16

 

(טז) רַבָּן גַּמְלִיאֵל הָיָה
אוֹמֵר, עֲשֵׂה לְךָ רַב, וְהִסְתַּלֵּק מִן הַסָּפֵק, וְאַל תַּרְבֶּה לְעַשֵּׂר
אֳמָדוֹת:


 

16.

Rabí Gamliel solía decir: Elígete un maestro y sal de
las dudas, y no des a menudo el diezmo por aproximación.

 

Elígete un
Rabino y sal de las dudas

Haz de elegirte un Rabino, para que le preguntes
sobre cualquier ley y costumbre que no te es clara, ya que no podrás basarte en
tus conocimientos y más en tu entendimiento, porque te puedes equivocar, pecará
y harás que otros se equivoquen.

No digas:  me parece que así es la ley – abre el
libro indicado y aconséjate con un Rabino (según Rambam, Hameiri y Shmuel Ozeda)


Rab  Huna

cuando tenía que juzgar un caso reunía diez eruditos de la Torá y consultaba con
ellos – decía –    si  se  equivocaran en el juicio el castigo se dividiría
entre muchos  (Tratado de Sanhedrín 7:2)

Según la Guemara está prohibido vivir en una ciudad
donde no existe un Tribunal Rabínico. Cada  comunidad se preocupaba por nombrar
un Rabino y si sucedía y fallecía el dirigente espiritual buscaban reemplazarlo
inmediatamente.

  


Y no des a menudo
el diezmo por aproximación:

Según la Torá toda persona debe dar un diezmo de su
cosecha a los miembros de la Tribu de Levy. Raban Gamliel nos previene de no
hacerlo por aproximación, sino  con exactitud. Porque podría suceder que dé
menos,  la razón es de evitarnos caer en la duda, porque la Torá nos ha enseñado
cual es la medida exacta del diezmo.

Si diezma una cantidad menor, las frutas no  estarán
diezmadas como la Torá lo  ordena.

¿Y si da más? los frutos estarán bien, pero el diezmo
no será el ordenado por HaShem ya que Él ordenó dar la décima parte (Ver Erubin
40: 1).

Pero hemos de saber que el diezmo conserva los bienes
y riquezas que poseemos, pero sí una persona quiere enriquecerse bien hará en
dar el veinte por ciento.

Hay entre los Rabinos que preguntan, que relación hay
entre las dos partes de la Mishná:  la primera elígete un Rabino y sal de las
dudas y la segunda:  no des a menudo el diezmo por aproximación.

Rabí Menajem Hameiri explica que Raban Gamliel habló
sobre el mismo tema: ninguna persona juzgará aproximadamente sino que examinará
cada casa a la luz de las fuentes sagradas o consultará con otras personas
conocedoras de la Ley.

Un ejemplo: Cuando Moshé, nuestro Maestro tenía duda
sobre el acto que realizó el leñador en sábado no adivinó el fallo sino que
preguntó a HaShem:  como cita el Versículo: “Y Moshé presentó la causa de ellas
delante del Señor” (Bamidbar  27: 5).



MISHNA 17

 

(יז) שִׁמְעוֹן בְּנוֹ
אוֹמֵר, כָּל יָמַי גָּדַלְתִּי בֵין הַחֲכָמִים, וְלֹא מָצָאתִי לַגּוּף טוֹב
אֶלָּא שְׁתִיקָה. וְלֹא הַמִּדְרָשׁ הוּא הָעִקָּר, אֶלָּא הַמַּעֲשֶׂה. וְכָל
הַמַּרְבֶּה דְבָרִים, מֵבִיא חֵטְא


 

17.

Su hijo Simón decía:  Toda mi vida la pasé entre
sabios, y nada hallé mejor para el cuerpo que el silencio.  Lo principal no es
la teoría, sino la práctica.

 

Todo aquel que multiplica sus palabras, introduce el
pecado.

Shimon, hijo de Raban Shimon ben Gamliel, el anciano,
presidió el Sanhedrín, en el tiempo de la destrucción del Segundo Templo –
Cuando pronunció esta Mishná todavía no fue nombrado, por esa razón no le
agregaron el título de Raban (Tosafot Iom – Tov) – Hay entre los Rabinos que
opinan que fue muerto por los celotes porque poseía ideas pacifistas, y trataba
de lograr la paz con los romanos.

En nuestra Mishná, nos enseña la importancia del 
“silencio”.


Shimon
,
su hijo – hijo de Raban Gamliel.

Solía decir:  Toda mi vida la pasé entre sabios y
nada hallé mejor para el cuerpo que el silencio.

Toda mi vida estudié la
conducta de los sabios y encontré que la cualidad más especial entre todas es la
del silencio.


Dijo  Bar Kapará:

Si  el  silencio  es  bueno  para  los sabios, cuanto más lo será para el necio
(Pesajim  99: 2).

Y el Rey Salomón dice:  Aún
el necio, cuando calla es tenido por sabio (Mishle  17:28) – y por el contrario
aquel que habla en demasía con la gente, y contesta sin pensar dos veces aunque
sea sabio, será considerado un necio (Rashi), y nos aconseja el Rey sabio:  “El
que guarda su boca y su lengua, guarda su alma de angustias (Idem 21:23).

En el Tanaj (Biblia) encontramos varios ejemplos:


Iosef
,
cuantas penurias pasó por hablar demás y no solo él, también su padre y hermanos
sufrieron si no hubiese  contado sus sueños a sus hermanos, puede y no hubiese
sido vendido como esclavo y… que le pasó a Sansón (Shimshon) ¿qué reveló su
secreto a Dalila?

Este pensamiento a favor del
silencio, es citado por Rabí Moshé ben Maimón en su obra “Mishné Torá” en (Ideas
Éticas, capítulo 2: 4).

4.  Es bueno que el hombre tienda siempre a callar, y
que no hable sino de temas de sabiduría o de cuestiones que le son necesarias
para la vida corporal.  De Rav, discípulo de nuestro santo maestro Rabí Yehuda
Hanasí, se decía que en toda su vida no habló de cuestiones ociosas, pese a que
estas últimas constituyen la conversación de la mayoría de los hombres. 

Incluso de las necesidades corporales es mejor no
hablar demasiado.  En esta materia, los sabios nos han ordenado:  “No he
encontrado cosa mejor para el cuerpo que el silencio” (Avot I, 17).  Igualmente,
también en el estudio de la Torá y de la sabiduría conviene que las palabras
sean pocas, pero de mucho significado; de ahí que los sabios hayan ordenado:
“Siempre ha de enseñarse a los discípulos el camino breve”  (Pesajim III, b).
Si en cambio las palabras son muchas y el significado escaso, se trata de
necedad, y acerca de ella está escrito: “El sueño viene con mucho contenido, y
la voz del necio, con muchas palabras”  (Eclesiastés V, 2).

En otras palabras si estudia Torá, utilizando su
boca, denominado por los sabios la labor bucal (Sanhedrín 99: 2) ya que solo por
su intermedio se adquiere la sabiduría, como explicaron los sabios.  Porque
vida   sana aquellos que las hallan y sanidad a toda su  carne  (Idem 4: 22)
que las hablan, después de haber salido las palabras de la boca y a pesar de
ello el estudioso de la Torá debe ser muy precavido con sus palabras.

El silencio es la mejor medicina para el cuerpo
afina el cerebro y purifica el intelecto.

Lo
principal no es la teoría, sino la práctica

La meta del estudio es el cumplimiento.  La Torá  no
es un ejercicio intelectual a nivel académico.  “Aquel que fija su atención en
la teoría y no en la práctica mejor haría callarse en vez de teorizar (Rabí
Ovadia de Bartenura) y así leemos en la Guemara.

En cierta ocasión, Rabí Tarfón y los ancianos estaban
en el piso superior de la casa de Nitsa, en Lidda.  Se suscitó la (siguiente)
cuestión:  qué es superior, ¿el estudio o la práctica? Rabí Tarfón dijo: la
práctica es superior, mientras que Rabí Akivá  sostuvo que el estudio era
superior los demás Rabinos compartieron la opinión de Rabí Akivá y dijeron:  el
estudio es superior, ya que conduce a la práctica.  (Kidushín  40b.)

Y también dijeron: Todo el que dice, tengo solo Torá
(estudio, conocimientos), ni eso tiene (Iebamot 109-2)

Sobre la importancia de poner en práctica el estudio
nos relata  la Guemara sobre “La caridad de Beniamin el justo”

De Beniamin el justo, que era guardián del cepillo de
los pobres, se cuenta que en una época de hambre se le acercó una mujer
pidiéndole que le diera de comer  ¡Por el servicio del Templo!, exclamó: nada
queda en el cepillo.  Pero la mujer insistió: Rabí, si no me alimentas a mí y a
mis siete hijos, nos moriremos de hambre.  Entonces él la socorrió de su propio
peculio.

Al cabo de cierto tiempo, cayó enfermo y estuvo a las
puertas de la muerte.  Los ángeles intercedieron ante el Santo bendito sea
diciendo: Señor del mundo, dijiste de quien salvara una sola alma de Israel es
como si hubiera salvado la vida de todas. ¿Acaso Benjamín el justo, que salvó a
una mujer y a sus siete hijos, habrá de morir tan pronto?  Inmediatamente, la
sentencia de muerte que había sido dictada, fue revocada, y se le añadieron
veintidós años  a su vida. (Baba Batra 11a.)


Todo aquel que
multiplica sus palabras, introduce el pecado

Todo aquel que habla en demasía, sin hacer nada, hace
pecar a los demás.

Si le hacen una pregunta y esperan contestación para
aplicarla, no multiplique sus palabras, piense, analice la situación y después
conteste en forma clara y concisa de lo contrario lo confundirá y pecará  (Rabí
Iona  de  Geronde)

Algo para recordar:

El ser humano posee dos orejas y una boca  ¡para qué
escuche bien y hable poco!!
(Magen
Avot – Rabí Shimon Duran).



MISHNA 18

 


(יח) רַבָּן שִׁמְעוֹן
בֶּן גַּמְלִיאֵל אוֹמֵר, עַל שְׁלשָׁה דְבָרִים הָעוֹלָם עוֹמֵד, עַל הַדִּין
וְעַל הָאֱמֶת וְעַל הַשָּׁלוֹם, שֶׁנֶּאֱמַר (זכריה ח) אֱמֶת וּמִשְׁפַּט שָׁלוֹם
שִׁפְטוּ בְּשַׁעֲרֵיכֶם:

 

18.

Raban Shimon ben Gamliel  decía:  Gracias a tres
cosas el mundo se mantiene:  Gracias a la justicia, a la verdad y a la paz según
está escrito: “verdad y juicio recto juzgarán en vuestras puertas” ( Zejaria 8:
16).

 

Raban Shimon ben Gamliel,  nieto de Rabí Shimon es
recordado en la Mishná anterior hijo  de Raban Gamliel, el segundo (de Yavne) y
padre de Rabí Iehuda Hanasí (el príncipe) que presidió el Sanhedrín después de
la rebelión de Bar Kojba. En la época de la rebelión y las persecuciones se
escapó a Babilonia y cuando volvió la paz a Israel retornó y fue nombrado
sucesor de sus ancestros, residió en Usha,  Galilea.

En la segunda Mishná de éste capítulo estudiamos “El
mundo está fundado en tres cosas:  La Torá, el culto y la caridad y de nuestra
Mishná aprendemos que el mundo se mantiene gracias a tres cosas:  la  verdad, la
justicia y la paz. ¿Estamos acaso ante una discusión entre sabios?

La diferencia de ideas reside en la palabra  mundo,
la cual tiene dos significados, universo y la sociedad humana.

En la primera Mishná
estudiamos la razón de la creación del mundo, si va a existir Torá, el culto y
la caridad, el mundo seguirá su curso, si no desaparecerá.

Raban Shimon ben Gamliel se refiere a la existencia
social del mundo, los factores que asegurarán su existencia por eso se expresa “haolam
omed
“, el mundo se mantiene gracias a la verdad, la justicia y la paz, sin
estos indicadores la sociedad humana no podrá funcionar – y el mundo será
destruido.


A la justicia
:
La ley deberá defender a los justos, culpar a los malvados y evitar que nadie
dañe a su prójimo y así fallan nuestros sabios.  Todo juez que juzga con
imparcialidad aunque sea una sola hora, la Torá lo reconoce como un colaborador
del Bendito sea Su nombre en la creación del mundo  (Shabat  10: 1).


A la verdad
:
Que no se mientan unos a otros y en el Talmud: Jerusalem fue destruida porque
desaparecieron los hombres de verdad – hombres honestos que hablaban solo verdad
(Shabat  119: 2)

La verdad no es un valor
importante por sí mismo, sino es la base y el principio en el cual se apoyan la
justicia y la paz – donde no hay verdad – no hay justicia y no puede haber paz.


La paz
:
Entre los pueblos y entre el hombre y su prójimo y si no hay paz, no hay nada,
leemos en la Torá:  Yo daré paz en la tierra (Vaikra 26:6) a lo que Rashí (Rabí
Shlomo Itzjaki) explica: Podeis decir: hay comida, hay bebida (y con eso es
suficiente); pero si no hay paz, no hay nada. Por eso dice después:  daré paz en
la tierra.  De esto aprendemos que la paz tiene el mismo valor que todos los
otros bienes juntos.  Por eso dice – Haz paz y crea todo.

Y otro ejemplo bíblico: la
generación de la dispersión (Torre de Babel) preguntan los sabios del Midrash:
¿El pecado de quien era mayor?.  ¿El de la generación del diluvio o el de la
generación de la dispersión?.  Los primeros no atacaron directamente a HaShem,
los segundos si lo hicieron, aquellos fueron arrasados y éstos  por los tanto no
deben perderse.  Pero ocurre que la generación del diluvio eran ladrones y
constantemente se peleaban entre sí como está escrito: Tenían una sola lengua.
De esto aprendemos cuan odiada es la disputa y…  cuan importante es la paz (Midrash
Raba, Breshit 11:9 – Rashi).

El ideal del judaísmo es lograr la paz universal,
como lo profetiza Isheiau  “y acontecerá que en los postreros días el monte de
la Casa del Señor será establecido como cabeza de los demás montes y será
ensalzado sobre los collados y afluirán a él todas las naciones… y él juzgará
entre las naciones y reprenderá a muchos pueblos y ellos romperán sus espadas
para hacer de ellas azadones”.

Podríamos preguntar si la paz es un valor absoluto al
cual deberíamos llegar por todos los medios  o hay razones que nos impedirán
hacer la paz.

Raban Gamliel en nuestra Mishná parece indicarnos la
solución, leemos en la Mishná que el mundo se mantiene gracias a la justicia, la
verdad y la paz; la paz es recordada en  tercer lugar; la preceden la justicia y
la verdad; el Rabí nos enseña que si la verdad puede existir con la paz,
deberemos lograrla; pero si hay una posibilidad de que al hacer las paces
debilitaremos la verdad, en nuestro caso la Fe en HaShem  la Torá y sus
principios, entonces, no haremos las paces, porque la verdad revelada en la Torá
está antes que la paz.

Y así nos enseña el Tana.

Gracias a tres cosas el mundo se mantiene solamente
si podemos cumplir las tres cosas juntas, se verán cumplidas la verdad y la
justicia al principio y no la paz, por esa razón fue citada de último.

___

Capítulo 2



PIRKEI AVOT



“TRATADO DE LOS PRINCIPIOS”


Capítulo  2

Mishna 1 Mishna 2 Mishna 3  Mishna
4
Mishna 5
Mishna 6  Mishna
7
Mishna 8  Mishna
9
Mishna 10
 Mishna
11
Mishna 12  Mishna
13
Mishna 14 Mishna 15
 Mishna
16



MISHNA 1

 

(א) רַבִּי אוֹמֵר, אֵיזוֹהִי
דֶרֶךְ יְשָׁרָה שֶׁיָּבוֹר לוֹ הָאָדָם, כֹּל שֶׁהִיא תִפְאֶרֶת לְעוֹשֶׂיהָ
וְתִפְאֶרֶת לוֹ מִן הָאָדָם. וֶהֱוֵי זָהִיר בְּמִצְוָה קַלָּה כְּבַחֲמוּרָה,
שֶׁאֵין אַתָּה יוֹדֵעַ מַתַּן שְׂכָרָן שֶׁל מִצְוֹת. וֶהֱוֵי מְחַשֵּׁב הֶפְסֵד
מִצְוָה כְּנֶגֶד שְׂכָרָהּ, ושְׂכַר עֲבֵרָה כְּנֶגֶד הֶפְסֵדָהּ. וְהִסְתַּכֵּל
בִּשְׁלשָׁה דְבָרִים וְאִי אַתָּה בָא לִידֵי עֲבֵרָה, דַּע מַה לְּמַעְלָה
מִמָּךְ, עַיִן רוֹאָה וְאֹזֶן שׁוֹמַעַת, וְכָל מַעֲשֶׂיךָ בַּסֵּפֶר נִכְתָּבִין:


 


Rabí dice:
¿Cuál es el camino recto que debe elegir el hombre?. Todo aquel que es honorable
seguir y que le proporciona consideración de parte de los hombres.Observa tanto
el precepto ligero como el grave, pues desconoces la recompensa.Compara el
perjuicio (que puede ocasionar el incumplimiento) de un precepto con la
recompensa (por haberlo observado) y la recompensa (que aporta) una trasgresión
con el perjuicio (que puede ocasionar) Reflexiona acerca de tres cosas y nunca
caerás en manos del pecado Conoce  lo  que  hay  encima  de ti Un  ojo  que
ve,  y  un  oído  que  escucha

(Y no olvides)
que  todas  tus  acciones  están  escritas  en el libro.


 

1.

Rabí
Iehuda Hanasí (200), el recopilador de la Mishná hijo de Raban Shimon fue
llamado “Rabenu Hakadosh”, nuestro santo Rabino por su gran erudición y nobles
cualidades y así escribe Rambam (Rabí Moshé ben Maimón) en su prólogo al
comentario de las Mishnáiot, y fue (Rabí) único en su generación y en su época
como persona que poseía todas las buenas virtudes que le ameritaron recibir el
nombre de nuestro santo Rabí sabio que fue comparado con Moshé nuestro maestro,
como cita el Talmud.  De los días de Moshé hasta los días de Rabí, no vimos Torá
y grandeza en una sola persona como la suya (Gitin 59:1) y era totalmente
grandioso en su piedad y humildad, dominaba como ninguno el idioma hebreo.

Vivió en Bet-Shearim, Galilea, donde fundó su Gran
Yeshivá (casa de estudios), y residió el Sanhedrín, (Gran Tribunal) que tenía su
anterior sede en Usha, pasando después a Shfaram (Galilea).

En los últimos años de su vida cambió su residencia a
Tzipori conocida por su clima sano (Ketubot 103:2)


Rabí  dice: ¿cuál
es el camino recto que debe elegir  el  hombre?

¿Cuál es el camino que elegirá el hombre, por el cual
transitará toda su vida? Los humanos pueden elegir el camino bueno o el malo, ya
dijeron nuestros sabios:  Todo está en manos del cielo, menos el temor al cielo
(que está en mano de los hombres) y así leemos en Leyes de arrepentimiento (Mishné
Torá) de Rabí Moshé ben Maimonides.

1.

Todo hombre goza de libre albedrío:  si
quiere inclinarse por el buen camino y ser un hombre justo, es libre para ello;
si quiere inclinarse por el mal camino y ser un malvado, es libre para ello.
Esto es lo que está escrito en la Torá:  “He aquí que el hombre ha venido a ser
como uno de nosotros para conocer el bien y el mal” (Génesis III, 22).  Es
decir:  He aquí que la especie humana es única en el mundo, sin que haya otra
especie que se le parezca en este sentido:  que el hombre, por sí mismo, por su
entendimiento y pensamiento, conoce el bien y el mal y hace todo lo que desea,
sin que nadie le impida hacer el bien o el mal, y solo por eso pudo HaShem
agregar: “Quizás extienda su mano y tome también del árbol de la vida”.

2.

No vayas a pensar esto que dicen tanto los
necios de otras naciones como muchas personas torpes de entre los judíos: que
HaShem decreta, desde el momento de crear a cada hombre, si ha de ser justo o
malvado.  No es así, sino que a todo hombre cuadra ser justo como nuestro
maestro Moisés o malvado como Ierabam, al igual que sabio o necio,
misericordioso o cruel, avaro, o pródigo, y así en todos los demás rasgos.
Nadie lo obliga, nadie se lo decreta y nadie lo arrastra por ninguno de los dos
caminos, sino que él mismo, por su propia determinación, se inclina hacia el
camino que prefiere.  Es lo que dice Irmiahu:  “No es de boca del Altísimo que
salen los males y el bien” (Lamentaciones III, 38)  es decir, que el Creador no
decreta que el hombre sea bueno o malo.


Todo aquel que es
honorable seguir y que le proporciona consideración de parte de los hombres.

Antes de tomar su camino deberá revisar dos cosas, si ante sus ojos el camino es
bueno, y si sus semejantes consideran que lo es (Rabí Shimon Duran)

¿Cómo sabremos si el camino
elegido por nosotros es el correcto?

Porque si sus semejantes consideran que lo es, pueda
que piensen así por alguno que otro interés

El “Maharsham de Berzan en su libro” Tejelet
Mordejai
(2da parte, P. 443) aconseja que nos imaginemos a otra persona
actuando de la misma manera que elegimos, si nos parece correcta, señal es que
es la preferida y honorable seguir


Observa  tanto el
precepto ligero como el grave, pues desconoces la recompensa.

No hay que hacer diferencias en el cumplimiento de
los preceptos  ordenados por HaShem, aquel  que parece no tener mucha
importancia, lo cumplirás como si fuera el más grave de ellos.

Una de las razones de la advertencia de Rabí, es que
si despreciásemos a un precepto ligero al final llegaremos a pecar en algo
grave. Así nos enseña el Talmud en el (Tratado de Ioma 83: 2)

Erase en tiempo de persecuciones, un comerciante
israelita cocinaba y vendía carne pura (Kasher) y carne de cochino para que no
sepan que era hebreo.  Y así era su costumbre: Todo aquel que entraba a su
negocio y no se lavaba las manos señal era que era un gentil y le servía carne
de chancho, y todo aquel que se lavaba las manos y bendecía era hebreo y por
ende le servía carne pura.

Una vez entró un hebreo a comer y no se  lavó las
manos, pensó que no era y le dio carne de porcino, comió y no bendijo.  Pidió la
cuenta por el pan y la carne, pero como la carne no Kasher valía mucho más cara,
recibió una suculenta cuenta.

Cuanto me cobras hoy, dijo el cliente extrañado, ayer
pagué 8  y hoy pides  10.

¡Lo que has comido es carne de porcino, y por eso es
cara!

Al escuchar esas palabras, comenzó a temblar y le
dijo susurrando (para que no escuchen los gentiles), soy hebreo, y me has
servido carne impura.

¡Mala sea tu suerte! Le contestó enojado, ¡cuando vi
que no te lavaste las manos y no recitaste la bendición pensé que no eras
hebreo!

Y algo más sobre los pecados que nos parecen ligeros
y sin importancia.  Hay pecados dice Rabí  Aharon Kotler  en su libro “Mishnat
Aharon”.  Considerados como tal, aunque estos actos son graves y de suma
importancia hasta que pueden minar y socavar las bases de nuestra fe y componen
el eje central que muchas actividades importantes de nuestra vida.

Por ejemplo: la codicia del dinero, no vemos
pecado alguno en esta, pero  la raíz de esta mala cualidad confirma la falta
de fe
y es también padre de otros grandes pecados.

Y en la Tosefta (final del
Tratado de Menajot) leemos: “Pero en este último (2do Templo) vimos que
estudiaban Torá, y eran cumplidores del diezmo” ¿Por qué fueron desterrados?
Porque amaban el dinero y se odiaban unos a otros.

Entendemos que la codicia por el dinero, trajo a la
destrucción del templo, esta no se termina, sino lleva al odio sin razón (sin-at
jinam).

¡La espiritualidad no puede conducirnos al odio sin
razón!

¡Solo el amor al materialismo lo hace!

El materialismo daña a la esencia del ser humano, la
perjudica ya que cuando más vas tras el dinero, más se materializa y se
convierte en insensible a lo espiritual.


Compara el
perjuicio (que puede ocasionar el incumplimiento) de un precepto, con la
recompensa (por haberlo observado) y la recompensa (que aporta) una trasgresión
con el perjuicio (que puede ocasionar)

Si al cumplir un precepto, pierdes dinero, recuerda
la recompensa que recibirás en el mundo venidero, y no prestes atención alguna a
la satisfacción que recibirás al hacer un pecado, porque al final recibirás tu
castigo como dice el Rey Salomón:  Sabroso es al hombre el pan habido por
engaño, más después se llenará su boca de cascajo (Mishná 20: 17).

El mensaje es claro, todos los actos de los seres
humanos se dividen en buenos o malos y no hay ninguno el cual no lo podremos
catalogar como preceptos o pecados, y aquel que vence al instinto nuestros
Rabinos opinan que recibirán recompensa como si hubiese cumplido un precepto.

De aquí aprendemos que el que al no cumplir con el
mandato divino, cambiamos un mundo dinámico por uno estático en vez de cumplir
un precepto, pecamos.


Reflexiona acerca
de tres cosas y nunca caerás en manos del pecado.

Rabí Iehuda Hanasí nos enseña pensar continuamente
sobre las tres cosas que nos salvarán del pecado.


Conoce  lo  que
hay  encima  de ti
:
Debes tener conciencia de lo que hay arriba de ti


Un  ojo  que  ve,  y  un  oído  que  escucha


Un ojo que ve todo, y un oído que escucha también
los sentimientos de tu corazón.

Cuentan que el Jafetz Jaim (Rabí Israel Meir Hacohen
de Radin)  viajaba en una carreta para repartir los libros, escritos por él,
gratuitamente, ya que su intención era que todos leyeran sus comentarios y
explicaciones.

Al pasar por un prado lleno de árboles frutales, el
conductor no pudo contenerse, detuvo la carreta y bajó con la intención de tomar
uno de esos maravillosos frutos. Vio el Jafetz Jaim lo que el hombre iba a hacer
y exclamó a todo grito: ¡Lo están viendo! Lo ven; sorprendido y horrorizado por
los gritos del Rabí, volvió a su lugar,  cuando se recuperó del susto, miró a
todos los lados, y vio que no había nadie – Por que me asustó  mi señor, si no
hay nadie en los alrededores.

 Estás equivocado, dijo el Jafetz Jaim, hay quien nos
ve, y  ¡nos ha visto!

  


(Y no olvides)
que  todas  tus  acciones  están  escritas  en el libro.

Todo es conocido ante HaShem, como si estuviese
escrito en el libro (Rambam)


Si cometiste un pecado, imposible que no sea castigado, la persona es castigada
por el pecado y recibe recompensa por el precepto cumplido (Rabí Menajem Hameiri). 

 



MISHNA 2

 

(ב) רַבָּן גַּמְלִיאֵל בְּנוֹ
שֶׁל רַבִּי יְהוּדָה הַנָּשִׂיא אוֹמֵר, יָפֶה תַלְמוּד תּוֹרָה עִם דֶּרֶךְ
אֶרֶץ, שֶׁיְּגִיעַת שְׁנֵיהֶם מְשַׁכַּחַת עָוֹן. וְכָל תּוֹרָה שֶׁאֵין עִמָּהּ
מְלָאכָה, סוֹפָהּ בְּטֵלָה וְגוֹרֶרֶת עָוֹן. וְכָל הָעֲמֵלִים עִם הַצִּבּוּר,
יִהְיוּ עֲמֵלִים עִמָּהֶם לְשֵׁם שָׁמַיִם, שֶׁזְּכוּת אֲבוֹתָם מְסַיְּעָתַן
וְצִדְקָתָם עוֹמֶדֶת לָעַד. וְאַתֶּם, מַעֲלֶה אֲנִי עֲלֵיכֶם שָׂכָר הַרְבֵּה
כְּאִלּוּ עֲשִׂיתֶם:



2.

Raban Gamliel, hijo de Rabí Iehuda Hanasí decía:
hermoso es estudiar la Torá, teniendo al mismo tiempo una ocupación (oficio,
trabajo), pues el trabajo que ambas exigen alejan del pecado. Todo estudio (de
Torá) que no va acompañada de una ocupación (oficio, trabajo) acaba en nada y
conduce al pecado.

 

Todas las personas que se ocupan de (los asuntos de)
la comunidad, deberán ocuparse de ellos en nombre del Señor, porque el mérito de
sus antepasados les protege, y la rectitud de éstos permanecerá eternamente, ya
que, a vosotros, yo os concederé muchas recompensas, si así lo hacéis.


Raban Gamliel,
hijo de Rabí Iehuda Hanasí decía: hermoso es estudiar la Torá, teniendo al mismo
tiempo una ocupación (oficio trabajo), pues el trabajo que ambas exigen alejan
del pecado.

Bueno hará el ser humano, si trabaja y estudia,
porque al hacerlo así  se alejará del pecado, la Torá debilita la fuerza del
hombre, y el trabajo, por su parte rompe el cuerpo y de esa manera el instinto
del mal (Ietzer hará), no lo molestará (Rabí Ovadia de Bartenura).

Hay quienes explican que por el hecho de estudiar
Torá, sabrá alejarse del pecado, sabiendo que debe cuidarse y con respecto a la
problemática del sustento, no tendrá que usar toda clase de artimañas y
mentiras, ya que con el sudor de su frente, comerá su pan. y lo importante no
codiciará lo ajeno ni robará lo que no es suyo.

Para nuestro conocimiento, muchos de nuestros sabios
eran obreros o artesanos. Hilel era un leñador, Shamay, albañil, Rabí Ieoshua,
herrero, Rabí Janina, zapatero, Rabí Huna, aguatero, Rabí Aba, sastre, otros
eran carpinteros, agricultores o comerciantes, todo trabajo era bueno, para no
depender de nadie (según el comentario del Rabino Hertz).

¿Acaso necesita la Torá, la ayuda de una ocupación
material, para que el hombre se olvide del pecado?, ¿no tiene la Torá, fuerza
suficiente para alejar al hombre del pecado y sus consecuencias? Pregunta Rabí
Simja Zisl, el saba (abuelo de Kalem, en su obra “Jojma y Musar”) (1ª parte,
96-98). Nuestra vida es en principio un milagro divino, para personas a prueba
en nuestra fe en el Altísimo, el Creador vistió a todos con un manto natural
fijó que el hombre conseguirá su sustento y otras necesidades por medio de la
naturaleza, también por su intermedio encontrara sus enfermedades, aunque
siempre hemos de recordar que la llave del sustento está en manos del Santo
bendito sea, y es Él quien cura a los enfermos.

El
hombre deberá tener siempre en mente que tras las coberturas naturales
(sustento, medicinas, etc.) se esconde el milagro,  y ya el versículo lo indica:
porque Él es quien te da fuerzas para hacer riquezas (Devarim 8:18) – aunque el
ser humano no sienta que hay quien le da fuerzas, deberá entender que si fuera
por él mismo no tendría nada.

Cuando la persona se ocupa solamente de la Torá y su
estudio, la materia, la naturaleza se identifica con la forma, el milagro y así
le será fácil captar el concepto. Cuando comienza, por ejemplo a hacer negocios
le parece que los logros por él alcanzados son fruto de su brillante intelecto,
entonces, no podrá armonizar la materia con la forma, sino, después de pensar y
analizar la cuestión en forma profunda, y sobre este paso habla la Torá,
teniendo una ocupación. La Torá nos enseña las sendas del milagro, ¿cuando?
después de que se esfuerza en combinar la materia (naturaleza) con la forma
(milagro), los cuales a primera vista parecen opuestos uno al otro pues el
trabajo de ambas, al unir la naturaleza con el milagro, hacen olvidar el
pecado.  Sin esto, dice el Rabino, no sé que haremos para olvidar el pecado.


Todo estudio (Torá)
que no va acompañada de una ocupación (oficio o trabajo), acaba en nada y
conduce al pecado

Todo aquel que se ocupa en el estudio y no tiene
oficio o trabajo para ganar su sustento al final, ya que al no tener como
subsistir elegirá el camino del robo y el latrocinio y finalmente olvidará todo
lo estudiado (Rabí Ovadia de Bartenura)


Todas las personas
que se ocupan de los asuntos de la comunidad, deberán de ocuparse de ellos en
nombre del Señor

Los activistas comunitarios no verán en su servicio,
un medio para buscar honores y señorío y comprendido está que no usarán el poder
para sus necesidades personales “porque el mérito de sus antepasados les
protege, y la rectitud de éstos permanecerá eternamente, ya que a vosotros yo os
concederé muchas recompensas si así lo hacéis”.

El mérito de los ancestros,
ayuda a la comunidad en sus acciones, y no pensarán los activistas comunitarios
que los logros se deben a su fecunda labor, la rectitud de los padres garantiza
el éxito comunitario por esa razón deberán los dirigentes cuidarse de no llenar
su mente y el corazón de orgullo y vanidades.

Pero Raban Gamliel dirigiéndose a los activistas y
líderes comunitarios les promete que si harán su trabajo “leshem shamaim”, en
nombre del Señor, sin ningún interés, recibirán una buena recompensa aunque no
hayan podido realizar lo que habían planeado.





MISHNA 3

 

(ג) הֱווּ זְהִירִין בָּרָשׁוּת,
שֶׁאֵין מְקָרְבִין לוֹ לָאָדָם אֶלָּא לְצֹרֶךְ עַצְמָן. נִרְאִין כְּאוֹהֲבִין
בִּשְׁעַת הֲנָאָתָן. וְאֵין עוֹמְדִין לוֹ לָאָדָם בִּשְׁעַת דָּחֳקוֹ:



3.

Sed  comedidos (en vuestras relaciones) con el
gobierno porque no se atraen a ningún hombre si no es  en beneficio propio.


Aparecen como amigos cuando a ellos les conviene,
pero no ayudan al hombre cuando éste los necesita.

 

Raban Gamliel, continúa la Mishná anterior, y amplía
su opinión sobre las relaciones con el gobierno, sobre el cual estudiamos en la
Mishná 10 del capítulo uno “Shamay” acostumbraba a decir….. y no busques
intimidad con el gobierno.


Sed comedidos con
el gobierno
:
En los tiempos de Raban Gamliel, los hebreos estaban bajo dominio romano, y
según él, el gobierno siempre está dispuesto a recibir favores, pero cuando los
ciudadanos necesitan de su ayuda, no la reciben; por eso no han de confiar en
sus promesas.


Porque  no  atraen
a ningún hombre, si no es en beneficio propio

Si ustedes ven que los reciben bien, habrán de saber
que lo hacen por beneficio propio, para sacar alguna utilidad.

El pueblo hebreo tiene una amarga experiencia en sus
relaciones con los gobiernos.  Más de una vez sucedió, durante nuestra historia
milenaria, que jefes de estado, nos demostraron interés, nos otorgaron derechos
especiales, por que nos necesitaban, pero cuando necesitamos la ayuda de los
gobernantes. no la encontramos.

Veamos un ejemplo, los judíos en Tierra de Egipto:
“Cuando llegamos, nos recibieron con alegría”, el Faraón le dijo a Iosef:  en lo
mejor del país, ubica a tu padre y a sus hermanos, (Breshit, 47:6), pero cuando
ya no necesitaban a los hebreos. Levantase un rey nuevo sobre Egipto, que no
conocía a Iosef (Shemot 1:8) Preguntan los Sabios del Midrash: ¿Acaso no conocía
a Iosef? De acá aprendemos, que la bondad de los malvados no es completa,
todavía el pan de Iosef está en sus dientes, y ya no recuerdan las mercedes que
les otorgó (Shemot Raba, 1,10)


Aparecen como
amigos, cuando a ellos les conviene
,
se muestran como amigos, cuando tienen provecho de usted, cuando les dan regalos
y otros convidas.


Pero no ayudan al
hombre, cuando éste los necesita
.
Cuando está en desgracia, ellos no recuerda las bonanzas que recibieron de su
parte, y no vienen a ayudarlo.

Según los Rabinos esta Mishná
describe una realidad existente en la época del mandato romano los gobernantes
utilizaban a algunos de los hebreos para oprimir al pueblo, los nombraban
recaudadores de impuestos, fiscales de aduana, enriqueciéndose a costa de sus
hermanos.  Raban Gamliel, les previene, que los gobernantes romanos piensan solo
en aumentar sus riquezas, y al final, les robarán como hicieron con el pueblo.

El Rabino Benzión Bruk, en su libro “Egioné Musar”
dice, que aunque Raban Gamliel habla sobre las relaciones, ciudadano-gobierno,
podemos derivar sus palabras al ser humano.  El ser humano, sufre del amor por
sí mismo.  También cuando hace un favor al prójimo, su primer pensamiento es,
¿qué voy a ganar? Como dice la Mishná: porque no se atraen a ningún hombre, si
no es en beneficio propio. Mucha Torá deberemos estudiar para llegar a sentir lo
que es “amor al prójimo”.





MISHNA 4

 

(ד) הוּא הָיָה אוֹמֵר, עֲשֵׂה
רְצוֹנוֹ כִּרְצוֹנֶךָ, כְּדֵי שֶׁיַּעֲשֶׂה רְצוֹנְךָ כִּרְצוֹנוֹ. בַּטֵּל
רְצוֹנְךָ מִפְּנֵי רְצוֹנוֹ, כְּדֵי שֶׁיְּבַטֵּל רְצוֹן אֲחֵרִים מִפְּנֵי
רְצוֹנֶךָ. הִלֵּל אוֹמֵר, אַל תִּפְרוֹשׁ מִן הַצִּבּוּר, וְאַל תַּאֲמֵן
בְּעַצְמָךְ עַד יוֹם מוֹתָךְ, וְאַל תָּדִין אֶת חֲבֵרָךְ עַד שֶׁתַּגִּיעַ
לִמְקוֹמוֹ, וְאַל תֹּאמַר דָּבָר שֶׁאִי אֶפְשָׁר לִשְׁמוֹעַ שֶׁסּוֹפוֹ
לְהִשָּׁמַע. וְאַל תֹּאמַר לִכְשֶׁאֶפָּנֶה אֶשְׁנֶה, שֶׁמָּא לֹא תִפָּנֶה:


 

4.

También solía decir: obra de tal modo que la voluntad
de HaShem sea la tuya, para que haga tu voluntad como si fuera la Suya.


Anula tu voluntad ante la Suya, para que Él
sacrifique la voluntad de los demás ante la tuya.


Hilel decía no te
separes de la Comunidad, ni confíes en ti mismo hasta  (que llegue) el día de tu
muerte, ni juzgues a tu prójimo hasta que tu mismo te halles en su situación.


No profieras
palabras que es imposible oír, porque al final pueden ser oídas. No digas cuando
esté libre estudiaré, porque a lo mejor no estarás libre nunca
.


          


También solía
decir
:
Raban Gamliel, hijo de Rabí Iehuda Hanasí, el Presidente del Sanhedrín.


Obra de tal modo
que la voluntad (de HaShem) sea la tuya, para que haga tu voluntad, como si
fuera la suya.

Haz la voluntad de
HaShem, estudia Torá, y observa las mistzvot (precepto) como tus haces lo
posible para cumplir con tu voluntad; con la misma buena voluntad y
convencimiento.


           Anula
tu voluntad ante la suya para que Él sacrifique la voluntad de los demás ante la
tuya

Aunque te resulte
difícil cumplir sus preceptos, hazlo para que el Todopoderoso haga que los que
no piensen como tu, lo hagan, y estén predispuestos a recibir tu opinión.

He aquí un ejemplo
que nos trae el Talmud, (Tratado de Taanit 23:1). Aba Jilkya, cumple la voluntad
de HaShem  y  Él le retribuye.

Una vez los
Rabinos enviaron un par de sabios en busca de Abba Jilkiyá, para pedirle que
impetrara lluvia. Fueron a su casa, y no le encontraron; pero le vieron en el
campo, y le hallaron arando la tierra.  Le saludaron, pero él no les prestó la
menor atención.

Hacia el atardecer
estaba recogiendo trocitos de madera, y cuando se dirigió hacia su casa, cargó
las astilla sobre un hombro, y su capa sobre el otro.  Durante todo el trayecto
no se puso los zapatos, excepto cuando cruzó el agua (de un arroyo), y cuando
atravesó (un terreno de) espinos y arbustos, se levantó la ropa. Cuando llegó a
la ciudad, su esposa le salió al encuentro engalanada con sus (mejores) atavíos,
y al llegar a la puerta de su casa la dejó entrar primero y él pasó después. Se
sentó a comer; pero no invitó a los sabios (que hasta allí le habían seguido) a
comer;  repartió pasteles a los niños dando al mayor un pastel y al menor dos.
Luego volviéndose a su esposa, le dijo: sé que estos sabios han venido a verme
por la lluvia; subamos al tejado y roguemos; quizás el Santo bendito sea, se
digne aceptar nuestras rogativas y llueva. Cuando estuvieron en el tejado, él se
puso a rogar en un extremo y su esposa en otro, y las nubes aparecieron primero
por el lado en el que rogaba su esposa. Entonces él bajó y les preguntó a los
sabios: ¿para qué vinieron los sabios? Los Rabinos nos enviaron al Maestro para
que impetrara la lluvia, replicaron. Y Abba les dijo:  bendito sea el Señor que
no os obligó a (depender de) Abba Jilkiyá.

Los sabios
dijeron: bien sabemos que esta lluvia cae gracias a ti; pero, si es posible,
quisiéramos que nos explicaras tus acciones que tanto nos han sorprendido. ¿Por
qué, cuando te saludamos, no nos prestaste atención? Me habían alquilado por el
día entero, y pensé que no tenía derecho a interrumpir mi labor  ¿Por qué
cargaste las astillas de madera sobre un hombro y tu capa sobre el otro? Porque
es una prenda prestada, y me fue prestada para vestirla, más no para colocar en
ella madera. ¿Por qué no te pusiste los zapatos durante el camino,  excepto al
cruzar el agua?  Porque durante todo el trayecto podía ver (donde pisaba),
mientras que en el agua no podía ver  ¿Por qué te arremangabas los vestidos al
llegar junto a espinos y arbustos?  Porque lo uno (los rasguños en el cuerpo) se
cura, y en cambio lo otro (un desgarrón en el vestido) no se arregla.  ¿Por qué
tu esposa te salió al encuentro tan engalanada?  Para que no ponga la vista en
otra mujer ¿Por qué entró tu esposa en la casa antes que tú? Porque me erais
desconocidos. ¿Por qué no nos invitaste a comer? Porque no había comida
suficiente, y no quería que me dierais las gracias por nada.  ¿Por qué diste un
pastel a tu hijo mayor y dos al pequeño? El mayor está en casa, mientras que el
pequeño va a la escuela.

En el Tanaj
(Biblia), encontramos muchos personajes que anularon su voluntad personal, para
cumplir la voluntad del Eterno, uno de ellos, Abraham Abinu (nuestro patriarca)
que abandonó su lugar de nacimiento, la casa de su padre, aunque le era muy
difícil, nuestros sabios consideran la salida de Jarán, como una de las diez
pruebas que hubo de pasar Abraham, quien cumplió la voluntad de HaShem.

Otro ejemplo de la
historia del padre de la Nación hebrea, una prueba mucho más difícil, leemos en
la Torá. Toma por favor a tu hijo, tu único, a quien quieres a Itzjak (Breshit
22:2) HaShem manda a Abraham a sacrificar a su hijo y ¿cuál fue reacción?.

Se levantó Abraham
muy de madrugada (Idem: 3)  se apresuró a cumplir lo ordenado (Rashi aunque le
era dificil y doloroso de hacerlo)


           Dijo el
Rabí de Apta
:
(uno de los grandes Rabinos jasídicos)

¡El
hombre tiene que ser como un recipiente que recibe voluntariamente, lo que su
dueño vierte en él, vino o vinagre!

 


           Hilel
decía: no te separes de la Comunidad.

Participa con la
Comunidad, en momentos de alegrías y de tristeza.

Cuando en Israel
están en desgracia, y uno de ellos se separó de la grey, vienen dos ángeles que
lo acompañan, ponen sus manos sobre sus cabezas y dicen: Fulano, que se separó
de la congregación, no la verá en sus momentos de consuelo…

Cuando la
Comunidad este en pena y desgracia, no dirá la persona iré a mi casa, comeré y
beberé, y me ocuparé de mí mismo lo importante soy yo, al contrario, se apenará
con la comunidad y todo aquel que así se comporta, ameritará  ver su consuelo.


           Ni
confíes en ti mismo hasta (que llegue) el día de tu muerte.

Aunque seas
inteligente, estudioso de la Torá y temeroso de HaShem deberás estar siempre
alerta, para que no caigas en la red del pecado, un ejemplo, podemos tomar de
Iojanan el Gran Sacerdote, que era justo y piadoso y sirvió durante ochenta
años, en el Sagrado Templo de Jerusalem, y al final se volvió seduceo, no
cumplió la Torá oral y no escuchó la opinión de los grandes sabios.

Y así leemos en el
Talmud Ierushalmi, (Shabat, capítulo 1:3).

Un anciano
estudiaba de la siguiente manera: no confíes en ti mismo hasta (que llegue) el
día de tu vejez, en vez de hasta el día de tu muerte.

Este anciano era
un hombre piadoso, y sintió que no tenía ningún contacto con las cosas
mundanas.  En el cielo se molestaron con él, y para darle una buena lección,
dieron permiso al Ietzer Hará, instinto del mal espiritual, para que se disfrace
como una bella mujer, y así entró a la habitación del anciano, cuando el anciano
elevó sus ojos para ver quien entró en la habitación, empezó a decirle cosas que
no eran adecuadas a su personalidad.  Pero enseguida se arrepintió por lo que
hizo, se apenó tanto, hasta que la gran pena, puso en peligro su vida.  Tuvieron
piedad de él, y aquel espíritu, fue ordenado a suspender la misión. Se descubrió
ante él y le dijo: Has de saber que enviaron del cielo a enseñarte que no
cambies las palabras, no estudiarás hasta el día de la vejez, sino como está
escrito: No confíes en ti hasta (que llegue) el día de tu muerte.

Podemos agregar,
que también en el día de su muerte, el hombre no ha de confiar en sí mismo.


           Ni
juzgues a tu prójimo, hasta que tu mismo te halles en su situación.

Cuándo una
persona, un amigo, que ocupa un cargo importante no se comporta honestamente, no
digas si yo estuviese en su lugar, no hubiese hecho las maldades que él hace,
porque no sabes que harías en verdad, si estuvieses en su lugar, porque tu y él
tienen las mismas debilidades humanas, y puede que éstas te desvíen también a ti
del buen camino, pero cuando verdaderamente, llegues a su misma posición y te
comportes como es debido ¡entonces, solo entonces, podrás juzgarlo! (según Rabí
Iona de Gerondi)

No hay persona
alguna que pueda juzgar a su prójimo, si no estuvo en una idéntica situación,
no se puede tener compasión por una necesidad, sin que hubiésemos pasado por esa
misma necesidad y pobreza.


           No
profieras palabras que es imposible oír, porque al fin pueden ser oídas.

No hables en forma
confusa, sé claro en tus conceptos, para que la gente te entienda la primera
vez, y no pienses que el oyente, se profundizará en tus palabras y al fin
entenderá porque podrá suceder, que no entenderá correctamente, hable claro y
preciso, y no deja lugar para comentarios y explicaciones.  Recuerda lo que
sucedió con los alumnos de Antigonos de Sojo (capítulo 1 – Mishná 3) (Pinjas
Kehati)


           Otra
explicación
:
Si tienes un secreto, cuéntalo a tu mejor amigo y no digas que nadie lo sepa,
porque nosotros no lo diremos, y al final todos, los sabrán. (Rabenu Iona de
Gerondi)


           No
profieras palabras que es imposible oír:

Hay veces, que
evitamos de hablar con una persona, por pensar que nuestras palabras caerán en
el vacío, Hilel, nos indica no pienses que a tu amigo “le será imposible oír”,
porque al final, serán escuchadas, y surtirán efecto, y otro punto más.


Aunque hayas tratado de hacerle ver la verdad, y no tuviste éxito, no te
desilusiones, ¡porque nunca se sabe cuando se abrirán las puertas del corazón
del prójimo!!.

 

 
No digas, cuando esté libre estudiaré, porque a lo mejor, no estará nunca libre.

Aunque estés muy
ocupado en tus asuntos, hazte un tiempo, y estudia Torá, y no digas cuando tenga
tiempo lo haré, porque a lo mejor nunca tendrás ese tiempo libre y al final
resultará que durante toda tu vida no lo harás (Rabenu Simja).

Conocido es el
proverbio “No dejes para mañana, lo que puedes hacer hoy”. 

Cosas de menor
importancia, que son hechas al momento, son más importantes de aquellas cosas de
mayor envergadura que la hacemos después de un tiempo.

Y así nos enseña
Rabí Jaim Luzatto en su libro “La senda de los justos”, capítulo siete.
“Aspectos de la agilidad” (Zehirut).

Los componentes de
la agilidad son dos: “Uno anterior a la acción y otro posterior a ella”

Antes de comenzar
la acción, refieres a no retrasar el hecho, o precepto, sino que llegado el
momento, o al presentársele ante él, o aún al ocurrírsele debe apresurar su
actitud, para llevar a cabo su cometido, y no permitir que el tiempo transcurra
y se le interponga.  Porque no hay peligro como éste, pues al transcurrir cada
momento se puede presentar algún obstáculo que le impida su buen obrar.
 





MISHNA 5

 

(ה) הוּא הָיָה אוֹמֵר, אֵין
בּוֹר יְרֵא חֵטְא, וְלֹא עַם הָאָרֶץ חָסִיד, וְלֹא הַבַּיְשָׁן לָמֵד, וְלֹא
הַקַּפְּדָן מְלַמֵּד, וְלֹא כָל הַמַּרְבֶּה בִסְחוֹרָה מַחְכִּים. ובִמְקוֹם
שֶׁאֵין אֲנָשִׁים, הִשְׁתַּדֵּל לִהְיוֹת אִישׁ:


 

5.

También solía decir, ningún inculto teme al pecado,
ni ningún ignorante (puede ser) virtuoso, ni el tímido puede  aprender, ni el
irascible enseñar, ni nadie que esté metido en negocios puede adquirir
sabiduría.  En el lugar que no haya hombres, esfuérzate en ser hombre.

 


También solía
decir
:
Esta Mishná, pertenece a Hilel y él solía decir ningún inculto teme al
pecado, ni ningún “am-haaretz”
, ignorante puede ser virtuoso.

Hay diferencia en el idioma
hebreo, entre “bur”  y “am-haaretz” “bur”, es un individuo que no tiene
conocimiento de Torá y no buenas maneras en su relación con el prójimo es
considerado “Am-haaretz” ignorante es la persona, que no estudió Torá pero tiene
algunos buenos modales y sabe comportarse con su prójimo (Sefer Amaor, Rambam) (Maimonides).

¿Que es más grave, ser un “bur” o un “am-haaretz?”


Rashi
,
(Rabí Shlomo Itzjaki) dice que “bur”, inculto, es peor que un “am-haaretz”,
ignorante, porque como el “bur”, no posee conocimientos judaicos, y tampoco se
conduce bien en sociedad, puede llegar a cometer  grandes pecados, y el “am-haaretz”,
ignorante que está en contacto con la sociedad y aprende de las otras personas
puede cumplir “mitzvot (preceptos) y llevar una vida judía pero virtuoso, no
podrá ser. Piadoso, y virtuoso será aquel que estudie y se compenetre en las
enseñanzas de la Torá (Rabenu Iona de Gerondi).

Queremos recalcar, que no podremos llegar a un nivel
espiritual, sin estudiar Torá, Mishná, Guemara y Shulján Aruj, sin tener esa
base, no podremos entender en su totalidad los conceptos ético-morales, vertidos
en nuestras frentes, y aquel que los estudia, como materia principal, y deja a
un lado, la Torá en toda su expresión comete una gran equivocación.

Y así se expresa El Ramjal (Rabí Moshé Yaim Lutzato)
en su obra la “Senda de los justos capítulo 5”.

Por lo mismo fuimos ordenados de fijar momentos para
el estudio de la Torá, y ya mencionamos que es lo más necesario para que el
hombre alcance la prudencia como lo afirma Rabí Pinjas “La Torá” conduce a la
prudencia, y sin ella no la alcanzará jamás y es lo que dijeron nuestros sabios:
“El ignorante no puede ser piadoso”  (2-5).


Ni  el  tímido
puede  aprender
:

La timidez es un freno para el aprendizaje.  Aunque
se rían de usted, sus amigos, no deje de preguntar si no entiende, no se
avergüence, si después de haber escuchado una y otra vez la explicación, no
entendió venza su timidez y pregunte cuantas veces le sea necesario, para así
entender el tema, y así dicta Rambam, en su libro “Mishné Torá”, (Leyes de
Talmud Torá Cáp. 5:4)  

El discípulo no debe sentir vergüenza ante sus
compañeros porque ellos hayan aprendido después de la primera o segunda
explicación, y él solamente al cabo de varias explicaciones. Si se avergonzara
de ello, no haría sino entrar a la casa de estudios y salir de ella sin haber
aprendido nada. Al respecto han dicho los sabios: “Ni el tímido puede aprender,
ni el irascible enseñar”  (Avot II, 6).  Esto se aplica a los casos en que los
alumnos no entienden un asunto a causa de su complejidad o por las limitaciones
de su entendimiento.  Pero si al maestro le es evidente que estudian la Torá con
negligencia y por eso no lo han captado, es su deber mostrarles su enojo y
amonestarlos, para acicatearlos. Al respecto dijeron los sabios: “Sé riguroso
con los alumnos”.  Por consiguiente, no cuadra que el maestro se comporte con
ligereza ante sus discípulos, bromeando en su presencia o comiendo y bebiendo
con ellos, para que lo reverencien y aprendan más rápidamente.


Ni el irascible
enseñar
:

La cualidad más importante de un maestro, es la
paciencia, porque al imponerse por la fuerza solo logrará que sus alumnos le
teman, y eviten preguntarle sobre el material de estudios, y al hacerlo se
quedarán con las dudas, así dicta el Rambam (Idem: 4).

Si el maestro enseñó un asunto y los alumnos no lo
entendieron, no ha de airarse contra ellos ni enojarse, sino volver y repetir la
cosa incluso varias veces, hasta que comprendan el tema con detenimiento.
Asimismo, el discípulo no ha de decir “entendí” si no entendió, sino que ha de
volver a preguntar, incluso varias veces.  Si el maestro se enojara, deberá
decirle: “Maestro, se trata de la Torá y yo debo aprenderla, aunque mi
entendimiento sea corto”.

Leamos la  historia de un alumno y  su  maestro.

Rabí Perida tenía un alumno al que debía repetir cada
lección cuatrocientas veces antes de que consiguiera aprenderla. Un día, fue
llamado urgentemente para realizar un acto de caridad; mas antes de salir
repitió, como de costumbre, cuatrocientas veces la lección, y sin embargo, el
alumno no la aprendió. ¿A qué se debe, hijo mío, le preguntó a su torpe
discípulo, que esta vez mis repeticiones hayan sido inútiles?.

El muchacho, cándidamente, contestó: Maestro, mi
pensamiento estaba muy preocupado por los requerimientos que se te hacen para
cumplir el deber de otra persona. Y Rabí Perida le dijo: bien, pues entonces,
empecemos de nuevo. Y le volvió a repetir otras cuatrocientas veces la lección.
(Eruvín  54b.)


Ni  nadie  que
esté  metido  en  los negocios  puede  adquirir  sabiduría.

Bueno es que la persona, trabaje y estudie Torá, pero
si se involucra demasiado en los negocios, no podrá llegar a un alto nivel
espiritual.

Y ya dijeron los sabios: quien aumenta sus bienes,
aumenta su preocupación (Avot 2:7)

Y la preocupación, desvía la atención de las personas
y su mente no se concentrará en el estudio de la Torá.


En  el  lugar
que  no  haya  hombres,  esfuérzate  en  ser  hombre:


“Odia el señorío”

(1:10), así nos enseña Shemaia, no hay que correr tras las bancas y honores que
trae el trabajo comunitario, porque en esa labor, hay más pérdida que ganancia,
preguntan los sabios, ¿porque murió Iosef, antes que sus hermanos? Porque era
Virrey de Egipto, se ocupó del país y también de sus hermanos, y… el trabajo
comunitario entierra a los dirigentes (Avot de Rabí Nathan).

Bien harán las personas que dejen a otros ocuparse de
la comunidad, pero, si no hay hombres, personas apropiadas para dirigir
en el plano espiritual, o comunitario, esfuérzate, en ser hombre, y toma
la responsabilidad de ocupar el puesto de dirigente.

Si no lo haces, no seréis juzgados como modesto y
humilde, sino como pecador, porque no cumples la misión que debes cumplir





MISHNA 6

 

(ו) אַף הוּא רָאָה גֻלְגֹּלֶת
אַחַת שֶׁצָּפָה עַל פְּנֵי הַמָּיִם. אָמַר (לָהּ), עַל דַּאֲטֵפְתְּ, אַטְפוּךְ.
וְסוֹף מְטַיְּפַיִךְ יְטוּפוּן:



6.

También él vio un cráneo que flotaba sobre la faz de
las aguas y le dijo: por haber ahogado (a ciertas personas) otras, te ahogaron a
ti, y al fin de cuenta, quienes te ahogaron serán ahogados.

 

El mal no queda impune.  Hilel nos enseña que todo el
que hace mal a su prójimo, recibirá su castigo, no hay coincidencias, todo está
dirigido por la Divina Providencia.


También  él  vio
un cráneo  que  flotaba  sobre  la  faz  de  las  aguas

Parece ser que Hilel conocía a la persona que su
cráneo flotaba sobre las aguas, si la persona se hubiese ahogado por causa de
una desgracia, el cráneo no se separaría del cuerpo, como la cabeza estaba
separada del cuerpo, comprendió que fue asesinado y la cabeza fue tirada al agua
(Rabí Shimshon Rafael Hirsk)


Y le dijo: Por
haber ahogado (a ciertas personas), otras te ahogaron a ti.

Tu fuiste, dijo Hilel, un malvado, robasteis y
asesinasteis a gente, fuisteis cruel con ellos, y los ahogasteis, para borrar
las huellas de tu maldad, pero lo mismo que hicisteis, recibirás el castigo será
del mismo orden que el pecado.

En el Tanaj (Biblia) encontramos varios ejemplos:

Shimshon (Sansón) corrió tras sus ojos (a Dalila),
por eso los filisteos se los arrancaron

Abshalom, hijo del Rey David, se enorgullecía por su
cabello, al final fue colgado de ellos (Tratado de Sotá  9: 2)

Hamán quiso colgar a Mordejai, el mismo fue colgado.

Los egipcios que ahogaron a los niños hebreos en las
aguas del río Nilo, fueron consumidos por las aguas (Idem 11:1)


Así dijo Hilel
:
Y al fin de cuenta quienes te ahogaron, serán ahogados.

Como dice el Rey Salomón en Mishle (Proverbios)

“Aquel que cava el hoyo, caerá en él, y el
que                    hace rodar la piedra, sobre el mismo volverá”.
 



MISHNA 7

 

(ז) הוּא הָיָה אוֹמֵר, מַרְבֶּה
בָשָׂר מַרְבֶּה רִמָּה. מַרְבֶּה נְכָסִים, מַרְבֶּה דְאָגָה. מַרְבֶּה נָשִׁים,
מַרְבֶּה כְשָׁפִים. מַרְבֶּה שְׁפָחוֹת, מַרְבֶּה זִמָּה. מַרְבֶּה עֲבָדִים,
מַרְבֶּה גָזֵל. מַרְבֶּה תוֹרָה, מַרְבֶּה חַיִּים. מַרְבֶּה יְשִׁיבָה, מַרְבֶּה
חָכְמָה. מַרְבֶּה עֵצָה, מַרְבֶּה תְבוּנָה. מַרְבֶּה צְדָקָה, מַרְבֶּה שָׁלוֹם.
קָנָה שֵׁם טוֹב, קָנָה לעַצְמוֹ. קָנָה לוֹ דִבְרֵי תוֹרָה, קָנָה לוֹ חַיֵּי
הָעוֹלָם הַבָּא:



7.

También solía decir: a más carne más gusanos;  quien
aumenta sus bienes, aumenta su preocupación, a más mujeres, más sortilegios, a
mayor número de siervas, más libertinaje, y a más siervos, más robos. Cuantos
más (se practica) la Torá, más se vive; a más escuelas, más ciencia, a más
opiniones más comprensión.  Cuanta más caridad, hay más paz,  quien logra tener
una buena reputación, logra para sí, quien asimila las palabras de la Torá,
adquiere vida en el mundo por venir

 

Hilel nos enseña que debemos concentrar y regular
nuestra vida en este mundo en todo lo concerniente a la Torá, las buenas maneras
y los preceptos, con respecto a los asuntos mundanos debemos manejarlos de
acuerdo a nuestras necesidades primordiales, y ésta con tacto, propiedad y
mesura, y si exageramos, entraremos en graves problemas.

A  más
carne,  más   robos

El orden de ésta Mishná, sigue un proceso natural: Al
principio la persona se arregla y adorna, come, bebe, ingiere carne y parecidos,
después se ocupa en aumentar sus bienes, muchas veces por intermedio de negocios
ilícitos, después de haber llegado a un alto nivel económico, ve que posee
suficiente dinero para alimentar a otras mujeres, al hacerlo, ve la necesidad de
darles sirvientas para que la sirvan más número de siervos, y como tiene mucha
gente en la casa (mujeres, niños y siervas) necesita campos y viñedos para
alimentarlos y darles de beber, entonces, necesita más siervos para trabajar,
por esa razón la mishna está escrita en ese órden (según Rabí Ovadía de
Bartenura).


A más  carne,
más  gusanos:

Quien se alimenta con gran cantidad de carne, al
morir, su cuerpo se llenará de gusanos.

Aquellas que abusan de las comidas, sufrirán de
enfermedades, (Bina leitim – Pinjas Kehati)


Quien  aumenta
sus  bienes,  aumenta  su  preocupación:

Todo aquel que reúne bienes, dinero y otra clase de
inversiones, no deja de preocuparse por ellos, por temor a que se los roben.

¡Podríamos preguntar, como es que Hilel asevera que
el que aumenta sus bienes, aumenta su preocupación, parecería ser lo contrario,
que la riqueza termina con los problemas del ser humano!.

Rabí Eleazar Plekesh, en su libro (Olat – Ajodesh, 1
– artículo 145) afirma que Hilel tiene razón en su sentencia y nos da un
ejemplo:  aquel que tiene 5.000 pesos, se preocupa por tener otra suma igual, lo
mismo que el que tiene 100 quiere 200, porque  no hay persona que muera, y haya
conseguido la mitad de lo que deseaba quien aumenta sus bienes aumenta su
preocupación.


A más  mujeres,
más  sortilegios

Si tiene dos mujeres, una
hace brujerías y sortilegios, para que odie a la otra, y la quiera a ella (Baal
Haturim, en su comentario a Devarim  21:15)

En el Tanaj encontramos que cuando una persona tenía
dos mujeres, no abundaba la paz en el hogar. Dos mujeres en la casa, riñas y
peleas en la casa (Tanjuma). “Tomó para el Lemej dos mujeres” (4 Breshit 4:19).
Por haber esposado Lemej a dos mujeres, y estas  se peleaban; dijo: ¿En que
pequé, por no tener paz en mi hogar? (Rabí I. Kimji), conocemos otros ejemplos
bíblicos: Sara y Hagar, Rajel y Lea Jana y Pnina, las mujeres de Elkaná, el
padre del profeta Shmuel.


A mayor número de
siervas, más  libertinaje
:
Las siervas de esa época, no se distinguían por su recato y modestia, y estas
querían mejorar su situación, por todos los medios para atraer a sus amos, y
separarlos de sus esposas e hijos.


A  más  siervos,
más  robos
:
La mayoría de los esclavos, no se preocupaban por las necesidades de sus amos,
sino hacían lo imposible para robar sus pertenencias (Rabino Hertz).

Pero
cuanto más se practica la Torá, más se vive. A  más  Torá, más  paz

¿Porque razón trajo la Mishná, dos temas tan
opuestos? Uno, la cultura materialista, y el otro la práctica de la Torá


Porque la luz será reconocida al despejar la oscuridad (Rabí  Iosef  Iaabetz).
Como la luz de una lámpara es más fuerte de noche que  de día, así el estudio de
la Torá llevado a la práctica diaria, sobresale y se distingue en el entorno de
la vida carente de valores espirituales.


Cuanto  más  Torá,
más  se  vive
:

El conocimiento de la Torá, no es igual al de las
otras materias, sino la compenetración y profundización de la vida misma.

Todo aquel, que se concentra en su cumplimiento, y
logra pulir sus cualidades y conducta, vive más en el amplio  sentido de la
palabra. Y así expresa el Rey Salomón en sus Proverbios:  (Mishle): “Es un árbol
de vida, para los que se aferren a ella, y feliz es quien se aferra fuertemente
a ella” (3:18). Y así leemos  en  el  (Tratado de  Rosh Hashaná:  18:1) Los
Rabinos han enseñado: había en Jerusalem una familia cuyos miembros solían morir
a los dieciocho años,  Raban Iojanan ben Zakay adivinó que eran descendientes de
Eli, del cual está escrito que todos sus descendientes morirían en la flor  de
la edad,  y por ello les aconsejó que se dedicaran a estudiar la Torá, como
único medio de neutralizar la maldición. Obraron según el consejo del Rabino y
entonces sus vidas se prolongaron.

A  más
escuela,  más  ciencia

Cuando uno más estudia adquirirá más conocimientos,
tanto el alumno, como el maestro, deben continuar perfeccionando sus
conocimientos, porque al hacerlo sabrá como comportarse en la vida. Y así dijo
Rabí: Mucho aprendí de mis maestros, más de mis amigos, pero de mis alumnos
aprendí mucho más (Taanit 7:1)


A  más
opiniones,  más comprensión:

Aquel que se aconseja con otros, aprende de ellos, y
así sabe mejor como conducirse, vemos que Presidentes de estados  tienen sus
asesores y así dijeron nuestros sabios:  Todo gobierno que no tiene consejeros,
no se considera gobierno, de donde aprendemos del Rey David y así leemos y
Iehonatan, tío de David, era consejero, hombre de entendimiento y secretario (Debré
Haiamim, 1-27:32), si el  reinado de David tuvo consejeros (tomemos en cuenta
que el Rey David era sabio e inteligente) las otras personas deberán tener sus
consejeros como está escrito: El que escucha consejos, es un sabio (Mishle
12:15) y en la muchedumbre de los consejos hay victoria (Idem 24:6)


Cuanto  más
caridad  hay,  más  paz  hay: 

Los pobres envidian a los ricos, pero al dar el rico
caridad a los dirigentes, estos los aman, aprecian y viven en paz (Rabí Iona de
Gerondi)

Dijo Rabí Iehuda hijo de Rabí Maimón: El pobre está
sentado y se queja “Por que soy peor que fulano (el rico), él duerme sobre una
cama, y yo sobre el suelo, fulano en su casa, y yo en el camino, y tu fuiste y
le ayudaste con tu caridad, te aconsejo que lo reconoceré, como si hubieses
hecho las paces entre él y yo (Midrash Rabá, Vaikra, 34).


Quien logra tener
una buena reputación, logra para sí.

El estudio de la Torá, y la conducta según sus
principios, dan a la persona, una buena reputación y un mejor nombre en vida y
después de muerto, y nuevamente leemos en Mishle (Proverbios) del Rey Salomón:
Si logró un buen nombre, es para el mismo (9:12). El buen nombre, es de más
estima que las grandes riquezas (22:1).

Ven y fíjate la importancia de una buena reputación,
aunque la persona posea mil ducados de oro, pero no tiene buena reputación no
logró nada (Midrash Mishle 22)


Quien  asimila
las  palabras  de la Torá, adquiere vida en el mundo por venir:

Aquel que logró que la Torá sea parte intrínseca de
su personalidad, y dirige su vida según sus enseñanzas, vive una vida de verdad,
y adquiere su parte en el mundo por venir. Y así nos transmiten los sabios en  (Peá
1).

Estas son las cosas para las que no está prescrito
límite  el remate del predio, los primeros frutos, las ofrendas de
peregrinación, la práctica de la bondad y el estudio de la Torá.  Estas son las
cosas de cuyos frutos el hombre goza en este mundo, mientras lo principal le
queda para el venidero:  honor al padre y a la madre, practicar la bondad,
temprana asistencia a la casa de estudio de mañana y de tarde, la hospitalidad
para los extranjeros, la visita a los enfermos, dotar a la novia, dar sepultura
a los muertos, la devoción en la plegaria y el hacer la paz entre semejantes;
pero el estudio de la Torá supera a todas ellas.

En el
futuro traerá el Santo bendito sea, un rollo de la  Torá y dirá:  El que se
ocupó de la Torá, que venga a cobrar su recompensa. (Avodá Zará  2:1) Y así nos
prometen nuestros sabios:  Todo aquel que viene a la sinagoga, y escucha las
palabras de la Torá, ameritará en sentarse entre los sabios en el mundo por
venir (Olam-haba) (Midrash Rabá Devarim 7). 

 

 



MISHNA 8

 

(ח) רַבָּן יוֹחָנָן בֶּן זַכַּאי
קִבֵּל מֵהִלֵּל וּמִשַּׁמַּאי. הוּא הָיָה אוֹמֵר, אִם לָמַדְתָּ תּוֹרָה
הַרְבֵּה, אַל תַּחֲזִיק טוֹבָה לְעַצְמָךְ, כִּי לְכָךְ נוֹצָרְתָּ. חֲמִשָּׁה
תַלְמִידִים הָיוּ לוֹ לְרַבָּן יוֹחָנָן בֶּן זַכַּאי, וְאֵלּוּ הֵן, רַבִּי
אֱלִיעֶזֶר בֶּן הֻרְקְנוֹס, וְרַבִּי יְהוֹשֻׁעַ בֶּן חֲנַנְיָה, וְרַבִּי יוֹסֵי
הַכֹּהֵן, וְרַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן נְתַנְאֵל, וְרַבִּי אֶלְעָזָר בֶּן עֲרָךְ.
הוּא הָיָה מוֹנֶה שְׁבָחָן. רַבִּי אֱלִיעֶזֶר בֶּן הֻרְקְנוֹס, בּוֹר סוּד
שֶׁאֵינוֹ מְאַבֵּד טִפָּה. רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ בֶּן חֲנַנְיָה, אַשְׁרֵי
יוֹלַדְתּוֹ. רַבִּי יוֹסֵי הַכֹּהֵן, חָסִיד. רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן נְתַנְאֵל,
יְרֵא חֵטְא. וְרַבִּי אֶלְעָזָר בֶּן עֲרָךְ, מַעְיָן הַמִּתְגַּבֵּר. הוּא הָיָה
אוֹמֵר, אִם יִהְיוּ כָל חַכְמֵי יִשְׂרָאֵל בְּכַף מֹאזְנַיִם, וֶאֱלִיעֶזֶר בֶּן
הֻרְקְנוֹס בְּכַף שְׁנִיָּה, מַכְרִיעַ אֶת כֻּלָּם. אַבָּא שָׁאוּל אוֹמֵר
מִשְּׁמוֹ, אִם יִהְיוּ כָל חַכְמֵי יִשְׂרָאֵל בְּכַף מֹאזְנַיִם וְרַבִּי
אֱלִיעֶזֶר בֶּן הֻרְקְנוֹס אַף עִמָּהֶם, וְרַבִּי אֶלְעָזָר בֶּן עֲרָךְ בְּכַף
שְׁנִיָּה, מַכְרִיעַ אֶת כֻּלָּם:


 

8.

Rabí Iojanan Ben Zakai  recibió  de Hilel y de Shamay.
Solía decir:  Enumera sus cualidades (del siguiente modo):  Rabí Eliezer ben
Hurkanos es una cisterna encalada que no pierde gota; Rabí Ieoshua ben Jananiá
dichoso es su nacimiento, Rabí Yosi Hacohen, es el piadoso, Rabí Shimon ben
Netanel, teme al pecado, y Rabí  Eleazar ben Araj, es como manantial que
(siempre) va en aumento.


Él solía decir:  Si todos los sabios de Israel fueran
colocados en un platillo de la balanza y Eliezer ben Hurkenus en el segundo
platillo, pesaría más que todos ellos.


Aba Shaul dice, en nombre de él  si colocaran a todos
los sabios de Israel en un platillo de balanza y a Eliezer ben Hurkenus con
ellos y a Eleazar ben Araj en el segundo platillo;  éste pesaría más que todos
ellos (juntos).

 


Raban  Iojanan
ben Zakai recibió  (la Torá)  de  Hilel y de Shamay

Hilel, aparte de lo que hizo en general para elevar
el brillo de la Torá entre el pueblo, transmitió sus enseñanzas a 80 alumnos.
Treinta de ellos eran merecedores que la Shejina descanse sobre ellos como Moshé
Rabenu, treinta eran merecedores que el sol se detenga igual que como lo hizo
para Ieoshua Ben Num y los 20 restantes eran mediocres. El mejor alumno fue
Ionatán Ben Uziel y el menor fue  Rabí Iojanan  Ben  Zakai.  (Sucá 28:1).

Los sabios testimoniaron sobre Iojanan Ben Zakai que,
aparte de sus grandes conocimientos en Mikrá, Mishná, Guemara, Halajot, Agadot y
todos los rincones de la Torá, era un gran conocedor de ciencias referidas a los
diablos, fantasmas, vida ultraterrena y otras cosas.


Él  solía decir:
Si estudiaste mucho Torá no te creas merecedor de agradecimiento ya que
(precisamente) para esto fuiste creado.

Aunque el estudio de la Torá
es digno de todo el aprecio, el sabio no se alabará por sus conocimientos, no
dirá,  yo estudié tales y tales cosas, y por esa razón deberán honrarme (Rashi)
ya que para esto fuiste creado, para estudiar Torá,  como leemos en el libro de
(Ieoshua 1:8) “no se aparte de tu boca este libro de la Torá, medita en él de
día y de noche”, y aquel que cumple con su deber, no deberá esperar que lo
recompensen.


Para esto fuiste
creado,

Para esto viniste al mundo como está escrito.  Hubo tarde, hubo mañana, el sexto
día (1:31), sobre lo cual explica Rashi: de éste versículo aprendemos que el
Santo bendito sea, puso una condición a las hechuras del génesis: que todo pende
y depende de Israel, si recibirán la Torá, bien, si no, se volverá desierta y
huera. Al estudiar Torá, cumplimos con nuestro deber y no solamente debemos
estudiar Torá, sino que al tener conocimiento de ella, debemos enseñarla a otras
personas y así se expresan los sabios. Aquel que estudia Torá, y no la enseña se
parece a un mirto en el desierto ¿quien podrá tener satisfacción de su
fragancia? – (Rosh Hashaná 23:1).

Con respecto al estudio que
puede alimentar el ego de los eruditos de la Torá, leamos lo que escribe Rabí
Moshé Jaim Lutzato (Ramjal) en su libro la Senda de los Justos (c.22) en su
explicación a nuestra Mishná.

La sabiduría es el principal medio que conduce al
hombre a la soberbia y el orgullo por cuanto es una virtud en el hombre mismo y
en la parte superior de él o sea su mente.

Pero no existe ningún sabio que no se equivoque y que
no necesite aprender de sus semejantes, y en muchas ocasiones aún de sus
alumnos: Siendo así entonces, ¿cómo puede vanagloriarse con su sabiduría? Pero
quien posea un entendimiento correcto, aunque haya sido merecedor de una gran
sabiduría, verdaderamente descollante, cuando analice y medite verá que no
existe lugar para el orgullo o la superioridad. Pues quien posea sabiduría y
sepa más que los demás, no realiza sino lo que su propia naturaleza lo induce a
realizar; como el ave que se eleva para volar, pues esa es su naturaleza; El
buey jala con fuerza, porque es su ley.  De la misma manera el que es sabio,
puesto que su naturaleza lo conduce a ello. 

En tanto que el que actualmente no es inteligente
como él, si hubiera tenido su misma capacidad hubiera sido inteligente como él,
entonces no tiene porque enorgullecerse o vanagloriarse.  Si no por el
contrario, si posee una gran sabiduría deberá transmitirla a los demás que
también la necesitan.

Como lo explicó Raban Iojanan ben Zakai: “Si
estudiaste mucha Torá no te vanaglories, pues para ello fuiste creado”  (T. Rabí
Princ. 2-9).  Si es rico, deberá alegrarse con su parte, ayudando a quien lo
necesite. Si es fuerte deberá ayudar a los que fracasan y salvar a los
oprimidos.  ¿A qué se compara esto?,  a los sirvientes de la casa, a los que se
les ha designado a cada uno una tarea  específica y deberán mantenerse en sus
puestos cumpliendo sus órdenes, para completar los quehaceres de la casa y sus
necesidades, y no hay lugar para ninguna jactancia.


 Cinco
discípulos  tenía  Rabí  Iojanan ben Zakai:

Muchos de los Rabinos preguntan:  ¿Acaso tenía solo
cinco alumnos?  y su Yeshivá (casa de estudios) llevaba el nombre de Yavne
vejajamea,
  ¡Yavne  y sus sabios!

Pero para entender la Mishná
debemos definir la palabra “discípulo, en hebreo, Talmid”

¿A quien se considera un discípulo? O ¿qué requisitos
debe llenar una persona para considerarse como tal?

“Talmid”, discípulo, es aquel se anula ante sus
maestros y que la opinión de su maestro, será la suya, y según sus indicaciones,
se conducirá en todos los ámbitos de su vida.

La Mishná dice: “Cinco discípulos tenía Rabí Iojanan
ben Zakay, estudiantes y sabios de la Torá no faltaban en Yavne, pero “Talmidim”,
discípulos que están atentos a cada momento de las enseñanzas de su Rabí y
cumplían sus enseñanzas, había solamente cinco.


Que eran: Rabí
Eliezer ben Hurkanos, Rabí Ieoshua ben Jananiá, Rabí Iosi Hacohen, Rabí Shimon
ben Netanel y Rabí Eliezer ben Araj.  Él enumeraba sus cualidades. Rabí Eliezer
ben Hurkenus: es una cisterna encalada, que no pierde gota.

Cuando pisaban las uvas, que se encontraban en una
cisterna, para hacer vino, usaban embetunarla, para que no filtre el vino y
salga del pozo o la cisterna, ese ejemplo era el adecuado para definir a Rabí
Eliezer ben Hurkenus, quien poseía una memoria privilegiada, y lo que aprendía
lo asimilaba, y no lo olvidaba como cita el Talmud: No perdía Rabí Eliezer
ninguna de las enseñanzas que adquiría y aseguraron que Rabí Eliezer no olvidó
ninguna de las enseñanzas (de sus Rabinos)  (Sucá  27:2)

Podríamos preguntar la memoria, es un regalo del
Cielo, o se adquiere a fuerza de trabajo y ejercitación.

Recordamos algo que nos deja una gran impresión, o
que ansiamos verlo o conseguirlo, conque a cada momento podemos comprobar, Rabí
Eliezer quien quería estudiar y ampliar sus conocimientos, y cada palabra de la
Torá era para él el agua como lo es para el hombre sediento que deambula por el
desierto, no se olvidó nada de lo que estudiaba como el vino en una cisterna
encalada demostrando su amor por la Torá, y eso lo logró por empeñarse a todo
momento en el conocimiento  de las enseñanzas sagradas.


Rabí Jananiá
dichoso es quien le dio a luz
:  Bendita su madre que ameritó tener un hijo como
ese que era conocedor de la Torá, y consejero del gobierno, y yo escuché que la
razón por la cual bendicen a su madre es que fue ella que lo convirtió en sabio
(Rashi).

Cuando era recién nacido lo
llevaba al “Bet-Hamidrash” (casa de estudios) para que se acostumbre a escuchar
las enseñanzas de la Torá (Ierushalmi Iebamot  1:6).

Fue su madre que invirtió en su educación, para que
tenga éxito en sus estudios y llegue a los altos niveles de conocimientos y
temor a HaShem, Rabí Jananiá, ocupó su lugar gracias a la entrega sin límites de
su madre Rabí Iojanan ben Zakai, así lo entendió, por eso dijo: “Dichoso es
quien le dio a luz Rabí – Iosi Hacohen, es el piadoso”
.

En la terminología Talmúdica
las leyes de la Torá, son denominadas “Shurat hadin”,  la línea del derecho, el
comportamiento de la persona que hace más de lo escrito en el libro de leyes se
conoce por “Lifnim mishurat hadín” – más allá de la ley.

Esa persona es conocida con el nombre de “Jasid”,
piadoso, virtuoso, así era Iosi Hacohen.


Rabí Shimón ben
Netanel, temeroso de (HaShem)

pecar

Era meticuloso en el cuidado de los mitzvot, por
temor de entrar en el pecado.

Pregunta Rabí Abraham Danzig en su libro “Zijrú Torat
Moshé”:

¿Acaso los otros alumnos de Raban Iojanan ben Zakai,
no eran temerosos de HaShem hasta que tuvo que acentuar especialmente el temor
de HaShem de Rabí Shimon ben Netanel?.

Y contesta que hay dos clases de temor  Todos los
hebreos son considerados temerosos de HaShem Cuando se encuentran frente a una
situación que los puede llevar  pecar, se alejan de ella por ser “temerosos de
HaShem”, pero aquel que teme de llegar a pecar está a un nivel superior, porque
cuando está ocupado en cosas triviales, como el comer y el beber, o cumple
alguna mitzva esta atento, para no pecar, y ve siempre un paso más adelante.

Leamos lo que escribe Rabí Moshé Jaim Lutzato, (Ramjal)
en (La senda de los justos, capítulo 24).

De presentársele algún pecado y lo reconoce como tal,
lo abandona, y no lo realiza para no hacer algo en contra del Honor del Señor

Pero el temor al pecado se manifiesta en todo momento
y a toda hora, pues a cada minuto temerá el hombre sucumbir ante la
trasgresión.  Y por lo tanto se denomina temor al pecado, pues se fundamenta en
temerlo, para que el pecado no se introduzca o se mezcle en sus actos, ya sea
por descuido, negligencia u olvido de cualquier manera que sea.

Y sobre esto está dicho:  “Dichoso el hombre que teme
siempre” (Prov. 28), y comentaron nuestros Sabios que se refiere a cuestiones de
Torá.  Pues aún en los momentos en que no vea el obstáculo frente a sus ojos,
debe temer por si encuentra escondido a sus pies y él no está atento, sobre este
temor dijo nuestro maestro Moisés:  “Para que Su temor esté sobre vuestro
rostro, y no pequéis”. (Ex. 20).  Pues esto es lo fundamental del temor, que el
hombre tema y tiemble constantemente, hasta que no se aparte nunca de él este
temor, pues sólo de esta manera no cometerá ningún pecado; y si lo comete como
accidente le será considerado.  Y  así dijo Isaías en su profecía:  “Y a él
miraré, al humilde y sumiso de espíritu, que tiembla de mi palabra”  (Isaias
66).  Y el rey David fue elogiado en esto:  “Príncipes me han perseguido sin
causa.   Pero ante Tus palabras tembló mi corazón” (Salmos 119). Y así
encontramos que los ángeles, majestuosos y exaltados, se apabullan y tiemblan
ante la Majestuosidad del Señor, hasta que dijeron nuestros Sabios en su
profunda sabiduría:  “¿De dónde proviene la corriente de fuego (Nahar Dinur)?
del sudor de las criaturas sagradas” (Tratado de Jaguigá 13), y esto debido al
temor que profesan constantemente, de omitir algo.

Este tipo de temor presenta dos aspectos:  El primero
corresponde al presente o al futuro, y el segundo, al pasado.

Con respecto al presente, debe el hombre preocuparse
y temer por lo que realiza o sobre lo que va a realizar, si encuentra o si se
mezclará algo que no esté de acuerdo con la Gloria del Señor, como ya lo
mencioné.

En cuanto al pasado, el hombre debe meditar siempre
sobre lo que ya hizo, y temerá y se preocupará por si salió de sus manos algún
pecado inconscientemente.  Así como Babá ben Botah ofrecía un sacrificio de
culpabilidad en el Sagrado Templo diariamente (Tratado de Keritut 25). Y Job al
culminar los días de banquetes de sus hijos, ofrecía de madrugada un holocausto
por cada uno de sus hijos, pues decía:  “Quizás pecaron mis hijos …”  (Job
1).  Y dijeron nuestros Sabios sobre Moisés y Aharon, respecto al óleo de la
unción con el cual ungió nuestro Maestro a su hermano, pues está dicho en él (el
óleo):  “Sobre el cuerpo de un hombre no se ungirá”, y a Aharón le fue ordenado
que se ungiera con él; por lo tanto temían haber profanado el óleo al utilizarlo
en forma incorrecta, y así se expresaron N.S.:  “Sobre esto se preocupó Moshé y
dijo: ¿Quizás profané el óleo sagrado de la unción?” (Tratado de  Horaiot  12).
Salió entonces un eco celestial que proclamó: “Como el buen unguento sobre la
cabeza de Aharón, que desciende sobre la barba de Aharón como el  rocío del
Hermón” (Salmos 133), y así como el rocío no se profana, el óleo de la unción de
la barba de Aharon no está profanado. Pero aún Aharon estaba preocupado, por si
Moisés no hubiese profanado y él sí. Y surgió una voz Celestial y le dijo: “Cuan
bueno y placentero es que habiten los hermanos juntos”, así como Moshé no ha
profanado tampoco tú.

He aquí la virtud de los devotos, que aún por un
precepto cumplido se preocupaban y decían: quizás se ha mezclado en ellos una
partícula impura.


Rabí Eliezer ben
Araj es como manantial que siempre va en aumento.

Era inteligente, profundo, entendía perfectamente las
enseñanzas de su Rabí y agregaba más y más elementos de compresión a lo tratado,
como las aguas del manantial que no dejan de fluir.

Rabí Eliezer ben Hurkenus no poseía la agudeza mental
de Rabí Eliezer (Rashi).

El primero recordaba todo lo que estudió, y el
segundo como un manantial siempre aumentaba sus conocimientos.

Él solía decir: si todos los sabios de Israel fueran
colocados en un platillo de la balanza y Eliezer ben Horkenus en el segundo
platillo, pesaría más que todos.

El tema es importante; que es mejor para el estudio
de la Torá, la memoria o el entendimiento, Rabí Eliezer por un lado, dueño de
una memoria prodigiosa, conocedor de todas las materias de la Torá, y Rabí
Eleazar, dueño de una mente privilegiada entendía las enseñanzas en su
profundidad. 

Rabí Iojanan ben Zakai piensa que la cualidad de Rabí
Eliezer ben Hurkenus es de mayor importante que las cualidades de todos sus
alumnos, porque según él, la memoria es el elemento más importante del estudio.

Aba Shaul, que vivió dos generaciones después de
Raban Iojanan ben Zakai, dijo en  el nombre de éste último que no la memoria, es
la cualidad más importante, si no la agudeza  mental del estudioso, y por esa
razón, Eleazar ben Araj es el más importante de los alumnos, y de Rabí  Eliezer
también.

No sabemos cuál fue la idea exacta de Raban Iojanan
ben Zakai, hay Rabinos (Rabí Ovadia de Bartenura y Rabí Iona de Gerondi) que
opinan que Raban Iojanan encontró que las dos cualidades, la memoria y la
agudeza mental son importantes para el estudio, hay veces que una es más
importante que la otra.        

 



MISHNA 9

 

(ט) אָמַר לָהֶם, צְאוּ וּרְאוּ
אֵיזוֹהִי דֶרֶךְ יְשָׁרָה שֶׁיִּדְבַּק בָּהּ הָאָדָם. רַבִּי אֱלִיעֶזֶר אוֹמֵר,
עַיִן טוֹבָה. רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ אוֹמֵר, חָבֵר טוֹב. רַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר, שָׁכֵן
טוֹב. רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר, הָרוֹאֶה אֶת הַנּוֹלָד. רַבִּי אֶלְעָזָר אוֹמֵר,
לֵב טוֹב. אָמַר לָהֶם, רוֹאֶה אֲנִי אֶת דִּבְרֵי אֶלְעָזָר בֶּן עֲרָךְ
מִדִּבְרֵיכֶם, שֶׁבִּכְלַל דְּבָרָיו דִּבְרֵיכֶם. אָמַר לָהֶם צְאוּ וּרְאוּ
אֵיזוֹהִי דֶרֶךְ רָעָה שֶׁיִּתְרַחֵק מִמֶּנָּה הָאָדָם. רַבִּי אֱלִיעֶזֶר
אוֹמֵר, עַיִן רָעָה. רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ אוֹמֵר, חָבֵר רָע. רַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר,
שָׁכֵן רָע. רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר, הַלֹּוֶה וְאֵינוֹ מְשַׁלֵּם. אֶחָד הַלֹּוֶה
מִן הָאָדָם, כְּלֹוֶה מִן הַמָּקוֹם בָּרוּךְ הוּא, שֶׁנֶּאֱמַר (תהלים לז) לֹוֶה
רָשָׁע וְלֹא יְשַׁלֵּם, וְצַדִּיק חוֹנֵן וְנוֹתֵן. רַבִּי אֶלְעָזָר אוֹמֵר, לֵב
רָע. אָמַר לָהֶם, רוֹאֶה אֲנִי אֶת דִּבְרֵי אֶלְעָזָר בֶּן עֲרָךְ מִדִּבְרֵיכֶם,
שֶׁבִּכְלַל דְּבָרָיו דִּבְרֵיכֶם:


 

9.

Les dijo: Salid y ved cual es el mejor camino que
debe seguir el hombre: buen ojo.


Rabí Eliezer dice: Rabí Ieoshua dice: un buen amigo,
Rabí Iose dice: un buen vecino, Rabí Shimón dice:  prever el futuro, Rabí
Eleazar dice:  un buen corazón.


Les contesto (Raban Iojanan ben Zakai)   prefiero las
palabras de Eleazar ben Araj a las vuestras, ya que en sus palabras están
incluidas las vuestras.


(A continuación) les dijo: Salid y ved cual es el
peor camino del que debe alejarse el hombre.  Rabí Eliezer dice el mal ojo, Rabí
Ieoshua dice: un mal amigo,  Rabí Iose dice: un mal vecino, Rabí Shimón dice: el
que toma prestado y no-paga, pués quien toma prestado de un hombre, es como si
tomara prestado del Señor, según está escrito: el malvado toma prestado y no
paga, mientras que el justo se compadece y dá (Tehilim 37:21): Rabí Eleazar
dice: un mal corazón.


(Entonces Raban Iojanan) dijo: más me agradan las
palabras de Eleazar ben Araj que las vuestras, porque sus palabras incluyen las
vuestras.


Les dijo,  Rabí Iojanan,

 

Muchas son las buenas cualidades que el hombre tiene
que seguir, pero Raban Iojanan ben Zakai preguntó a sus alumnos cual es la
cualidad más importante a la cual se pegará y por su intermedio alcanzará todas
las otras buenas e importantes cualidades (Rabino Iona de Gerondi)


Rabí Eliezer dice:
el buen ojo:

Se contenta con lo que tiene, no pide demás y no toma
envidia cuando ve que sus amigos tiene más que él ( Rabí Ovadia de Bartenura)


Rabí  Ieoshua
dice: un buen amigo:

Ha de tratar de comprar un amigo, para leer, estudiar
como con él, y para contarle sus secretos (Sifrí)

El Rey Salomón nos aconseja: El amigo ama en todo
tiempo (17:17) y si lo es no lo abandonará en la adversidad (Rabí Levy ben
Gershom)

El ser humano acostumbra a culpar a todos, menos a sí
mismo a sus amigos en especial. Si ellos se hubiesen comportado bien conmigo, yo
también, nuestra sagrada Torá y nuestros sabios opinan lo contrario.


Sé tú un buen
amigo, trata que sea tú a la  que te quieren y estimen.

¡Así  llegarás  a amar a todo el mundo!.


Rabí  Iose dice:
un buen vecino.

Un buen vecino es mejor que un buen amigo porque su
vecino le ve a cada momento en el día y en la noche, y de él aprende ( Rashi).

Un alumno se dirigió a Rabí Meir Jadash, pidiéndole
que le aconseje como debe actuar en la ciudad que habría de habitar

“La persona que pasa a vivir a un nuevo lugar piensa
naturalmente sobre su persona, como se arreglará en su nuevo vecindario que
podrá recibir y otros. Pero a decir verdad debería pensar como podrá el
beneficiar a sus nuevos vecinos. Con respecto a Iaakov en su entrada a la ciudad
de Shjem leemos.  Llegó Iaakov en paz a la ciudad de Shjem… y acampó ante la
ciudad (Breshit 33:18) Dicen nuestros Sabios les hizo una moneda, Rabí Iehuda
dice: “Casas de baño les  construyó” “Formó negocios y les vendió barato”,
porque una persona debe agradecer a quien le hizo favores (Ialkut Shimoni).

¿Por quien se preocupó nuestro patriarca Iaakov?,
preguntó Rabí Meir Jadash, ¡por cananeos, idolatras!

Pero esta era su obligación; pensar por los otros,
por sus nuevos vecinos, No importa quienes son, pensará no solamente por el
beneficio espiritual que les puede otorgar, sino también por cosas materiales,
como bien hizo Iaakov nuestro patriarca.


Rabí  Shimon dice:
prever el futuro:

Que analiza los hechos, y piensa muy bien antes de
hacer un paso, sabiendo medir las consecuencias de cada movimiento que está por
realizar, así no cometerá errores que podrían ser irreparables.


Rabí  Iehuda Leib
Jasman  en su libro  Or Iael

(3, Pág. 136) analiza la sentencia de Rabí Shimon el que prevé el futuro, el que
prevé, y no el que sabe y lo conoce.

Todo ser humano explica el
Rabino, conoce cual será su futuro, la muerte, y a pesar de eso su conducta es
vana, huera y sin razón como leemos en el libro de (Melajim 2 – Reyes c. l7:15)
y anduvieron tras la vanidad, y se hicieron vanos.

¿A que se debe la conducta de la mayoría de las
personas?

Aunque tienen conciencia que los espera la muerte, no
la visualizan.  El intelecto capta el fin del camino, pero el corazón lo ignora,
por esa razón los seres humanos se hunden en el escenario de las vanidades como
bien lo explica el Rey David en el Tehilim (Salmos 49:l2) “Su intimo pensamiento
es que sus casas serán eternas, sus habitaciones hasta la postrera generación.

El sabio se comporta de distinta manera sabe cual
será su fin, pero lo ve, siente y lo palpa como algo real y entonces su camino
es honesto, recto y correcto aquel que visualiza su muerte, sabe también que al
final de sus días deberá rendir cuentas por sus actos al Creador entonces es
para el claro y nítido que debe dejar las vanidades mundanas y ocuparse de
aquellas cosas que son importantes.

Si una persona quiere saber a que grupo pertenece al
de los que saben el futuro o al de aquellos que los visualizan concretamente,
nos aconseja el Rab. Jasman, deber medir sus “Ir-at – Shamaim” (Temor a HaShem)
cuanto más respeto a HaShem tendrá mas se elevará su sabiduría y verá su futuro
con más precisión.

Rabí
Eleazar dice: un buen corazón

La persona que posee un buen corazón se destaca por
ser paciente, no irascible, contesta amablemente, aunque le acosan para hacerle
mal, no reaccionará a gritos, y saldrán de su boca solo palabras dulces y
comprensivas. (Rabí Iona de Gerondi).

He aquí el relato sobre la paciencia de Hilel.


La  paciencia  de
Hilel

Los Rabinos han enseñado: el hombre debe ser siempre
humilde como Hilel y no brusco y desabrido como Shamay.  Dos hombres hicieron
una apuesta: el que consiguiera sacar Hilel de sus casillas ganaría
cuatrocientos zuz.

Ocurría esto en víspera del
sábado.  Mientras Hilel se estaba lavando los cabellos, uno de los dos hombres
llamó a la puerta de su casa, diciendo: ¿está Hilel?,  y Hilel se puso la capa y
le preguntó: ¿Qué  quieres, hijo mío? Tengo que preguntarte una cosa.
¡Pregúntala hijo mío!  ¿Por qué los babilonios tienen la cabeza redonda?
¿Importante pregunta? Es debido a que no tienen comadronas hábiles.

El hombre se marchó; pero al cabo de un rato volvió a
llamar a la puerta: ¿está Hilel? ¿Está Hilel? El Rabino tomó su capa, fue a su
encuentro y le preguntó: ¿que quieres, hijo mío? Quiero preguntarte algo.
Pregúntalo, hijo mío,  ¿Por qué a los habitantes de Palmira les lloran los ojos?
¿Vaya pregunta? Porque moran en regiones arenosas.

El hombre se marchó, aguardó un poco y regresó por
tercera vez.

¿Está Hilel? ¿Está Hilel?, decía. Y Hilel se puso la
capa, se acercó a él y le preguntó: ¿qué deseas, hijo mío? Quiero hacerte una
pregunta. Pues hazla ¿Por qué los africanos tienen los pies anchos?. ¡Importante
pregunta!. Es debido a que habitan en regiones pantanosas. Tengo otras muchas
preguntas que quisiera hacerte, pero como despertar tu indignación. Hilel dobló
su capa, se sentó y le dijo:  pregunta todo lo que quieras  ¿Tú eres Hilel, al
que la gente considera príncipe de Israel? Soy yo. Pues si eres tú, ¿ojalá no
haya muchos como tú en Israel?. ¿Por qué, hijo mío? Porque me has hecho perder
cuatrocientos zuz. Y Hilel le dijo: pues no te preocupes demasiado, pues
volverías a perder otros cuatrocientos zuz por culpa de Hilel   antes que verle
salirse de sus casillas (Shabbat  30b-31a.)

Todas las cualidades de los
seres humanos, tienen como base el corazón, si el corazón es  bueno, todas las
cualidades lo serán (Pinjas Kehati).


Prefiero las
palabras de Eleazar Ben Araj  a las vuestras, ya que en sus palabras están
incluidas las vuestras.

Las palabras de Rabí Eleazar contienen los
pensamientos de los otros Sabios, porque todo depende del corazón.


Odio y amor,
nacen
en el corazón, está escrito “No odiarás a tu hermano en tu corazón (Vaikra l9:
l7) y amarás a HaShem tu HaShem  con todo tu corazón (Devarim 6:5)


No  hay  envidia
sino  en el  corazón
:
Y así está escrito: Porque el día de venganza estaba en mi corazón (Isheiahu
63:4)


La preocupación
está  en el  corazón
:
Como dice el versículo: Si hay congoja en el corazón del hombre, deberá contarla
(a otros)  (Mishle l2: 25)


El  dolor  y  el
enojo

residen en el corazón y así está escrito porque el hombre mira a los ojos, más
el Señor mira al corazón (Shmuel /A / 16:7) – ( Otiot de Rabí Akiva – 30)


(A continuación)

les dijo: Salid y ved, cual es el peor camino del que debe alejarse el hombre.

El hombre será considerado dueño de perfectas
cualidades cuando rechace el mal, y elija el camino del bien, si no conoce el
mal, puede y hará malas acciones sin saberlo. 

Y así nos dice el Rey David en Tehilim (34:15)
“Aléjate del mal y haz el bien”

Rabí
Eliezer dice el mal ojo

Se refiere a aquel que se lleva de envidia por lo que
tiene su compañero “Todo lo que tiene le parece poco, sin importancia, y piensa
solamente en conseguir más y más bienes (Sefer Amaor)

Explicamos ya que “buen ojo” es lo contrario a lo
anteriormente explicado  ya que en el caso del “mal ojo” su corazón está lleno
de codicia por lo que tienen los demás.


Mal  amigo,  mal
vecino

Por
todos los medios debemos alejarnos de las malas amistades, y de los malos
vecinos.

Podríamos preguntar: Por que la Mishná enumera al mal
vecino entre aquellos caminos de los cuales debemos alejarnos.

Que puede preocuparnos si tenemos un mal vecino

Rabí Ierujam de Mir en su libro “Daat Jojma y Musar”
(2da. parte Pág. 14) nos explica que el mal es una realidad, algo que nos
persigue dé tal manera que al encontrarse en nuestra vecindad nos será muy
difícil echarlo  de nuestro lado, lo mismo el mal ojo, el mal amigo, mal
corazón, todo esto es una difícil realidad que se pega al ser humano, por eso
debemos usar todas nuestras fuerzas para desligarnos de esa epidemia.

Y agrega el Rabino: Si pudiésemos cortar a pedazos el
corazón del hombre malo, veríamos que está lleno de maldad, el profeta Habakuk
lo define diciendo “porque la piedra clama (a HaShem) desde el muro, y la viga
desde el maderaje le responde en coro (2:11), el mal es una realidad que se pega
hasta en la madera y las piedras.

Y al contrario: El bien es también una realidad una
realidad viviente, al acercarnos al “bien y sus derivados” veremos que pueden
revivir a los muertos.  Un buen hombre trae bendición, vida y medicina a su
vecindad. Sobre Abraham nuestro patriarca, dice la Torá”:Serás una bendición (Breshit
12:2), el se convierte en una fuente de bendición.

Todo aquel que estaba en contacto con Abraham se
bendecía, con solo mirar Abraham a los enfermos, éstos se curaban y dijeron los
Sabios:  Los viandantes y tripulantes de barcos, al recordar el nombre de
Abraham nuestro patriarca, se salvaban de cualquier desgracia.


Rabí Shimon dice:
El que toma prestado y no paga, pues quien toma prestado de un hombre es como si
tomara prestado del Señor, según está escrito: el malvado toma prestado y no
paga, mientras que el justo se compadece y dá  (Tehilim  37:21)

Los bienes que tiene una persona, le fueron dados por
HaShem si uno pide prestado de su amigo, resta de lo que dio el Eterno y si no
devuelve lo prestado, como si obliga a HaShem a devolver al  que le prestó lo
que perdió.

Resulta que el que toma prestado, es como si tomara
prestado del Señor, y si no devuelve lo prestado, quedará debiendo a HaShem
(Rabí Ovadia de Bartenura).

Y así explica Rashi (Rabí Shlomo Itzjaki) el
versículo de Tehilim el malvado toma prestado y no-paga, y el justo (HaShem) se
compadece y da le devuelve lo perdido.


Rabí  Eleazar
dijo:  un mal corazón

como el buen corazón es la fuente de las buenas acciones, de la misma manera el
mal corazón es la raíz de todos los males.

Dice el Rey Shlomo en Mishle (Proverbios) Más que
toda cosa guardada, guarda tu corazón, porque manan de él las manifestaciones de
la vida ( 4:23), Porque  todas las manifestaciones de la vida vienen del corazón
(Metzudat  David).


Entonces  (Rabí
Iojanan)  dijo  más  me agradan las palabras de Eleazar ben Araj que las
vuestras, porque sus palabras incluyen las vuestras.


Porque el hombre que posee mal corazón, su ojo también lo es (es envidioso,
codicioso y avaro) y todos sus actos son malos y pervertidos y así leemos en la
Torá y que no vayáis tras las codicias de los corazones y de vuestros ojos (Bamidbar
15:30), de acá aprendemos que los ojos van tras los corazones (Ialkut Shimoni).
 





MISHNA 10

 

(י) הֵם אָמְרוּ שְׁלשָׁה
דְבָרִים. רַבִּי אֱלִיעֶזֶר אוֹמֵר, יְהִי כְבוֹד חֲבֵרָךְ חָבִיב עָלֶיךָ
כְּשֶׁלָּךְ, וְאַל תְּהִי נוֹחַ לִכְעוֹס. וְשׁוּב יוֹם אֶחָד לִפְנֵי מִיתָתָךְ.
וֶהֱוֵי מִתְחַמֵּם כְּנֶגֶד אוּרָן שֶׁל חֲכָמִים, וֶהֱוֵי זָהִיר בְּגַחַלְתָּן
שֶׁלֹּא תִכָּוֶה, שֶׁנְּשִׁיכָתָן נְשִׁיכַת שׁוּעָל, וַעֲקִיצָתָן עֲקִיצַת
עַקְרָב, וּלְחִישָׁתָן לְחִישַׁת שָׂרָף, וְכָל דִּבְרֵיהֶם כְּגַחֲלֵי אֵשׁ:



10.

Ellos dijeron tres cosas.  Rabí Eliezer dice: Aprecia
tanto la honra de tu prójimo como la tuya propia; no te irrites con facilidad y
arrepiéntete un día antes de tu muerte.


Caliéntate con la llama de los Sabios, pero sé
prudente con las brasas no sea que te quemes.  La mordedura de ellos, es la
mordedura del zorro, su picadura, la  picadura del escorpión, su silbido, el
silbido de la serpiente venenosa, y todas sus palabras son como brasas de fuego.

 


Ellos dijeron tres
cosas:

Los alumnos de Raban Iojanan ben Zakai solían decir parábolas morales.


Rabí Eliezer dice:

Aprecia  tanto la honra de tu prójimo como la tuya propia.

De la misma manera, que una
persona desea ser honrado así debe hacerlo con otro. Como no quieres ser
despreciado, no lo seas con tu prójimo si ves que un compañero es ofendido,
considérate tu mismo ofendido.

Si ves que tu amigo recibe honores, alégrate como si
fueras tu mismo el que lo recibe.


No  te  irrites
con  facilidad.

El que se enoja, se equivoca
(Sifrí, Matot).

No te enojes, y no pecarás (Berajot 29). Por tres
cosas el hombre se hace conocer: por su copa, su bolsillo y su ira (Eruvin
65:12), cualquier hombre que se enfurezca, aún si es sabio, su sabiduría se
aleja de él (Pesajim 66).

Cuéntale que el Saba (abuelo de Kalem) Rabí Simja
Zisl Ziv se prometió que nunca iba a enojarse, si no vistiese primero un abrigo
especial al cual llamaba el abrigo del enojo (Tnuat Hamusar, 2da. parte – 45).


Y  arrepiéntete
un  día  antes  de  tu  muerte:

Rabí Eliezer dice: Arrepiéntete un día antes de tu
muerte. Sus discípulos le preguntaron: ¿Acaso hay alguien que conozca el día de
su  muerte?

Les contestó:  Por eso, precisamente, el hombre debe
arrepentirse hoy, porque quizás mañana ya habrá muerto. Luego, todos los  días
de la vida del hombre deben dedicarse al arrepentimiento. (Shabbat153 a).

Rabí Iejezkel Landa autor de “Anoda-BiYehuda”
(Discurso 20 Los diez días de arrepentimiento)  pregunta:

¿Acaso puede alguien asegurar que hoy no se morirá?
Nuestros  Sabios, dice el Rabino no pretenden ámel entrar al ser humano con la
muerte física, su intención es hacer que el hombre se preocupe para no morir en
el “Olam-haba” (el mundo por venir) el cual es el tiempo de la “vida eterna”
denominado “mañana“, como explicaron “hoy para observarlos” y mañana para
recibir la recompensa.

Rabí Eliezer al decir “porque
quizás  mañana  ya habrá muerto”, se refiere al mundo por venir – él  “majar”
(mañana) al preocuparse todos los días, por el “Olam-Haba”, estará haciendo “Teshuvá”
(contrición).


Caliéntate  con la
llama  de los  Sabios, pero sé prudente con las brasas,  no sea que te quemes
.

Rabí Eliezer al hablar sobre la relación con los
Sabios, dio como ejemplo a la persona que se calienta con el fuego.

Si estará sentado a distancia de él, se sentirá
cobijado con su calor y usará de su luz.

Pero, si  se  acercará  demasiado – se quemará, y en
vez de serle útil lo dañará (Sefer Hamaor Rambam).

De la misma manera, deberás mantener una distancia
respetuosa hacia los Sabios, porque si te acercas demasiado a ellos, podrás
llegar a faltarles el respeto y entonces serás castigado.

Aquel que hace un desprecio a un sabio, no tiene cura
para  su enfermedad (Shabat – 119). La  Mishná nos visualiza el castigo diciendo
que  ” la mordedura de ellos, es como la mordedura del zorro “ sus
dientes finos y encorvados, y su mordedura es la peor de todas las otras ( Rashi),
sus palabras se asemejan, a la picadura del escorpión, o a las brasas de fuego.

Las comparaciones de la
Mishná, escribe Rabí Shalom Shbadrón en nombre de Rabí Jaim Zunenfeld son
exactas.


La mordedura de
ellos (de los Sabios)  es  como  la  mordedura  del  zorro
:
El zorro tiene dientes filosos y los hunde profundo en la carne  así debemos
tener conciencia de que aquel que haga enojar a los eruditos de la Torá, pueda
dañarse como lo hace la mordedura del zorro.


Su picadura es
como la picadura del escorpión
:

Golpe más grave que la
mordedura del zorro, porque este daña en el lugar mordido, pero el veneno mortal
del escorpión se infiltra por todo el cuerpo.


Su silbido, el
silbido de la serpiente
: la picadura del escorpión es posible por contacto
directo con la persona, pero la serpiente tira su veneno desde lejos.

Y el Tana finaliza diciendo:
Y todas sus palabras son como brasas de fuego, debemos cuidarnos de no
tergiversar las palabras de los Sabios, y de seguir sus consejos, porque sus
palabras son como “brasas de  fuego “

Seguro preguntarás, ¿qué brasas y fuego arde en los
Sabios de la Torá  que pueden llegar a quemarnos?. ¿De donde proviene esa brasa
ardiente?.

En los Sabios de la Torá, reside la “Shejina”,
(Divina Providencia),  y esta es como “brasas de fuego” de la Santidad.

Al estudiar la Torá y observar sus preceptos, Israel
se santifica y la “Shejina”  reside en ellos.  La grandeza del hombre reside en
poder  elevarse a un nivel superior y hacer descender la Divina Providencia de
las  alturas y hacer que se limite en los cuatro codos  (espacio) de Torá.

Rabí Nathan Tzví Finkel el saba de Slobodka en su
obra  (Or Tzafun 2a. parte, Pág. 174-175 ) opina que en ese sentido las
criaturas terrenales logran un nivel superior a los celestiales, porque estos
preguntan  “Aie mekom Kebodó” (donde está su honorabilidad) mientras que los
terrenales por medio del estudio de la Torá y su cumplimiento pueden hacer  que
la Torá resida en sus cerebros y corazones.

En esta conducta se convierten en “objeto de
Santidad”  y como pueden irradiar santidad a sus allegados pueden convertirse
también en brasas que arden y queman.

 



MISHNA 11

 

(יא) רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ אוֹמֵר,
עַיִן הָרָע, וְיֵצֶר הָרָע, וְשִׂנְאַת הַבְּרִיּוֹת , מוֹצִיאִין אֶת הָאָדָם מִן
הָעוֹלָם:


 

11.

Rabí Ieoshua dice: la envidia (el mal ojo), la mala
inclinación, y el odio de las criaturas expulsan al hombre del mundo.

 

Tres son las cosas, dice Rabí Ieoshua, que acortan la
vida de una persona, la envidia trae a la codicia, quieres obtener lo que posee
el prójimo y ésta al odio hablando de Itzjak, el patriarca, nos relata la Torá,
y lo envidiaron los filisteos (Breshit 26:14) y al final y ustedes me odiaron a
mí (Midrash Hagadol – Parshat Toldot)


La  envidia
:
Un hombre envidioso, y otro lleno de codicia se encontraron en el camino, el rey
de la comarca los encontró y les dijo: Si uno de ustedes me hará una petición,
al otro le daré el doble.

El codicioso quería recibir
el doble, por eso no quería ser el primero en presentar su pedido ante el rey y
el segundo no quería hacerlo porque le envidiaba y no quería que fuese el que
tomara la doble parte ofrecida por el rey.

Al final, el codicioso de marras obligó a su amigo
que pida primero.

Entonces este pidió..  que le sacasen un ojo, para
que a su amigo le saquen dos!!

Cuanta  fuerza  tiene  la  envidia.


La mala
inclinación (Ietzer hará),
  Rabí Iehuda, el príncipe dijo: Les daré un ejemplo:
el instinto del mal se asemeja a dos personas que entraron a una hostería.  Uno
de ellos fue hecho preso por robo (era un ladrón), le preguntaron ¿quien está
contigo?, podía haber dicho nadie me acompañó, yo solo robé, pero se dijo, si yo
seré muerto, que maten a mi compañero también.

Así dice el “Ietzer hará”  (instinto del mal) como no
tendré lugar en el mundo por venir (Olam Haba), haré que el cuerpo también lo
pierda, induciéndolo a hacer malas acciones (Avot de Rabí Nathan 15).

El  odio
de   las   criaturas

El hombre que odia a sus semejantes, se alegra con
las desgracias ajenas.

Por que fue destruido el Segundo Templo, por que
había entre ellos un odio sin razón (Tratado de  Ioma 9)

Expulsan
al  hombre  de  éste mundo

La envidia, la codicia y el odio hacen que el hombre
esté siempre en un estado de constante ira, lo que   finalmente  hará  estragos
su salud  física  y  morirá  antes de tiempo (Sefer Hamaor Rambam). La persona
que posee éstas malas cualidades será alejada de la sociedad terrenal y
seguramente perderá su mundo venidero.


 



MISHNA 12

 

(יב) רַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר, יְהִי
מָמוֹן חֲבֵרָךְ חָבִיב עָלֶיךָ כְּשֶׁלָּךְ. וְהַתְקֵן עַצְמָךְ לִלְמוֹד תּוֹרָה,
שֶׁאֵינָהּ יְרֻשָּׁה לָךְ. וְכָל מַעֲשֶׂיךָ יִהְיוּ לְשֵׁם שָׁמָיִם:


 

12.

Aprecia el dinero de tu prójimo tanto como el tuyo,
imponte (el deber de) estudiar la Torá, ya que no la has heredado; todas tus
acciones sean hechas en honor del cielo (por amor al Señor).

 

Rabí Iosi, el Cohen, nos presenta tres objetivos, los
cuales debemos lograr para ser mejores individuos, el primero que atañe al
prójimo, el segundo a sí mismo, y el tercero, a su relación con HaShem.


Aprecia el dinero
de tu prójimo tanto como el tuyo:

De la misma manera que una persona cuida su dinero y
sus bienes personales, debe hacerlo con el dinero y pertenencias de su prójimo.
Sobre este tema traeremos unos episodios ocurridos a Rabí Ieoshua ben Jananiá,
conocido por sus sagaces e inteligentes respuestas, según nuestras fuentes
sostenía discusiones con el emperador en Roma, y con los filósofos de Atenas que
discutían en contra del Judaísmo y la Torá.

Rabí Ieoshua ben Jananiá
cuenta que en el transcurso de su vida ninguno de sus colegas le pudo enseñar
nada nuevo, pero en cambio aprendió cosas de una mujer, de una jovencita y de un
niño.

En cierta ocasión fui a una posada a comer, y la
comida era tan sabrosa que transgredí los buenos modos y me comí todo el
contenido de los platos. Lo mismo me ocurrió al día siguiente.  Pero el tercer
día, la anfitriona me preparó un manjar que, después de haberlo probado, no pude
comer a causa de la gran cantidad de sal que contenía, y por ello lo aparté a un
lado. La buena mujer lo vio, se me acercó y quiso saber por qué había yo
rechazado el guiso. No queriendo criticar sus dotes culinarias, le contesté:  no
tengo hambre; más ella me dijo: maestro, el hecho de que te comas el pan indica
que tienes hambre; lo que ocurre es que la comida está muy salada.
Evidentemente, me he excedido al echar demasiada sal; pero tú has transgedido
dos veces los buenos modales, pues has comido todo, todo lo que contenían los
platos.

En otra ocasión estaba yo atravesando un campo, que
según todas las apariencias, era un camino público, cuando se me acercó una
jovencita y me preguntó por qué había atravesado una propiedad privada. Yo le
contesté: como el camino está muy trillado creí que era un camino público. Y la
jovencita me dijo: es porque, del mismo modo que has hecho tú, muchas personas
no tienen escrúpulos en atravesar por campos ajenos, y por eso está tan
trillado.

Otra vez, me  dirigía hacia una ciudad, y al llegar a
un cruce de caminos no sabía por cuál tomar.  Había allí un niño y le pregunté:
niño,  ¿cuál es el camino más corto para llegar a la ciudad?,  y él me
respondió, señalando a uno de ellos:  éste es el más corto y el más largo; El
otro es el más largo, pero el más corto.  Creyendo que se trataba de una manera
infantil de explicar las cosas, eché a andar por  “el más corto y más largo”.
Pronto llegué a los alrededores de la ciudad, y vi cuán cerca estaba, pero cuán
difícil era penetrar en ella, porque había muchos jardines todos cercados por
una alta valla.  Me vi obligado a regresar, y al llegar al cruce hallé todavía
al niño, y le pregunté por qué me había dicho que era el más corto. Y así sería;
me contestó: Si no hubiera jardines que impidiera entrar en la ciudad.
Precisamente por eso te dije que era el más corto, pero al mismo tiempo el más
largo (Eruvín 53b). En éste texto nota que en el episodio ocurrido con la joven
en el campo, el Rabino recibió una gran lección cuando le reprochó diciendo que
él cometió el mismo pecado que los otros transeúntes al atravesar por los campos
ajenos y no respetar el bien del propietario.


Imponte el (deber
de) estudiar la Torá, que no las  has heredado

Debes hacer lo necesario para adquirir los
conocimientos de la Torá, limar tu carácter y cualidades, e invertir tu mente y
tu tiempo en el estudio de la Torá.  “No digas: mi padre fue un sabio y erudito
de la Torá,” también yo lo seré, sin esforzarme demasiado ( Rashi) la Torá no se
puede heredar de padre a hijo si quieres saber y adquirir conocimientos,
esfuérzate y estudia.

¿Que relación hay entre “aprecia el dinero (las
propiedades de tu prójimo como las tuyas” e- imponte el (deber de) estudiar la
Torá ya que no la has heredado?.

Nos explica Rabí Shmuel Binamin Sofer, autor de Ketav
Sofer, sobre la Torá. “Los preceptos entre el hombre y su semejante como el
robo, son preceptos del intelecto”, aunque el pueblo de Israel no hubiese sido
ordenado a observarlos lo hubiesen hecho porque todo ser que tiene uso de la
razón comprende que robar o sus parecido no es un hecho positivo.

Los preceptos entre “hombre y HaShem”, son
preceptos transmitidos y si no se nos hubiese ordenado no los observaríamos.
Nunca nos hubiésemos imaginado que habríamos de observar el sábado y ponernos
tefilín.

Las cosas naturales pueden ser heredadas de
padre a hijo lo que no lo es, lo recibiremos por “transmisión”.


Cuando la Mishná habla aprecia el dinero de tu prójimo como el tuyo propio nos
advierte que los preceptos entre el hombre y su semejante. Debes cuidar los
bienes de los demás como el suyo propio, está sobreentendido que el robo y sus
derivados están prohibidos. Esto es el prólogo, y el principio para la
observancia de los preceptos entre “hombre y HaShem”, sobre estos podemos llegar
a imponte el (deber de) estudiar la Torá ya que no las heredado, en el cual
están en un nivel sobrenatural ya que si no hubiésemos sido ordenados por HaShem,
nuestro intelecto humano, no los hubiese concebido.


Todas tus acciones
sean hechas en honor del cielo (por amor al Señor)

Todos tus actos, aunque parezcan prosaicos, deberán
hacerlos en honor del cielo, para cumplir la voluntad del Creador.

Dice el Rey Shlomo: En todos tus caminos ten presente
a HaShem (Mishné 3:6), y así se expresa el Talmud: Expuso Bar Kapará: ¿Cuál es
la sección pequeña de la cual dependen todas las partes de la Torá? En todos tus
caminos ten presente a HaShem, y Él enderezará tus actos.

Dijo Raba: Incluso en caso de trasgresión, hay que
utilizar el concepto también en caso de que una persona cometa un pecado,
también entonces hay que estar en contacto con  HaShem y no pensar que si ha
cometido un sinfín de malas acciones ¿cómo puedo cumplir una mitzva?. Hemos de
saber que una mitzva, hecha por nosotros puede ayudarnos a volver al buen
camino, (Berajot 63:1).


 



MISHNA 13

 

(יג) רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר,
הֱוֵי זָהִיר בִּקְרִיאַת שְׁמַע (וּבִתְפִלָּה). וּכְשֶׁאַתָּה מִתְפַּלֵּל, אַל
תַּעַשׂ תְּפִלָּתְךָ קֶבַע, אֶלָּא רַחֲמִים וְתַחֲנוּנִים לִפְנֵי הַמָּקוֹם
בָּרוּךְ הוּא, שֶׁנֶּאֱמַר (יואל ב) כִּי חַנּוּן וְרַחוּם הוּא אֶרֶךְ אַפַּיִם
וְרַב חֶסֶד וְנִחָם עַל הָרָעָה. וְאַל תְּהִי רָשָׁע בִּפְנֵי עַצְמָךְ:


 

13.

 Rabí Shimón dice: sé cuidadoso al recitar el  “Shemá
y las oraciones”


Cuando reces, no conviertas tu oración en una rutina,
si no en una llamada a las misericordias y gracias del Señor, pues está escrito
porque es clemente y misericordioso, tardo en airarse,  muy misericordioso y Se
arrepiente del mal, y no te consideres impío en tus propios ojos.

 

Rabí Shimon ben Netanél, viene a prevenirnos sobre la
oración que sea efectuada en su tiempo y con plena concentración.


Rabí Shimon dice:
Sé cuidadoso  al  recitar  el  Shemá y la oración.

Leerla en su hora (Rashi), como así las oraciones
deberán ser en el tiempo preferido (Rabí Ovadia de Bartenura). Y así dijo Rabí
Iojanan cuando el Santo bendito sea viene a la Sinagoga  y no encuentra las diez
personas, se enoja, y así está escrito “Por que vine, y no hay persona alguna,
llamé y no hay quien me conteste (Isheiau 50:2), (Berajot 6:2).

De la misma manera que todos los alimentos son buenos
para el hombre, pero el pan y el agua son necesarios y sin ellos no podría
subsistir en éste mundo, también en los asuntos espirituales, la lectura del
Shema y  la  oración,   son el pan y el  agua de los humanos (Iaabetz).

La lectura del “Shemá”  significa el
recibimiento del yugo celestial (ol maljut shamaim), sin éste no estamos
ubicados en el nivel Israelí, de la misma manera hemos de referirnos sobre la
oración.

La oración es una necesidad del ser humano, significa
elevar nuestros ruegos y petitorio ante el Eterno. Dicen nuestros sabios del
Talmud “quien goza cualquiera cosa de este mundo sin pronunciar una bendición”,
es considerado un ladrón (Berajot 35:2), porque al gozar de éste mundo debemos
de retribuir al Santo bendito Sea. ¿Y quien es el que puede pagar por todo lo
que ha gozado?, solamente cuando está ante HaShem y pide Su merced y compasión
demuestra que ha recibido “este mundo como regalo del Eterno”, y por eso tiene
la esperanza de recibir recompensa por él cumplimiento de los preceptos. Pero si
no es cuidadoso en su oración y esta en deuda en el pago del uso de este mundo
aunque sea un estudioso de la Torá, no podrá cubrir la deuda con HaShem.

El Rabino Iejezkel Levinshtein en su libro (Or
Iejezkel, 3 – 309) dice que al parecer la mayoría de nuestro pueblo no recitan
el Shema y la oración como es debido. El primer versículo del Shema debe ser
recitado con suma concentración (Cavaná), debemos pensar que el Santo bendito
sea es omnisciente, es, fue y será y gobierna sobre los cuatro puntos
cardinales.

Sin compenetrarnos en los temas de la fe, en la
salida de Egipto estaremos lejos del camino. Nuestro corazón recibe múltiples
influencias que nos alejan de nuestra identidad espiritual, y de una u otra
manera se infiltran en nuestra mente, ideas contrarias a nuestra fe como leemos
en la tercera parte del “Shema”  y “no os desviaréis tras vuestros corazones y
tras vuestros ojos” que son los deseos y las ideas contrarias a nuestra fe. Por
eso el camino a seguir es rezar leyendo en el libro de oraciones y esforzarnos
en la concentración, para poder así aunar mente y corazón al dirigirnos a HaShem
en la Shema y la oración”.


Cuando  reces  no
conviertas  la  oración  en una rutina

No reces como si fuera una obligación impuesta como
aquel que se agobia por un peso, y por todos los medios quiere deshacerse de él.

Y así dijeron los sabios “El que reza tiene que
dirigir su corazón al cielo (Berajot 31:1)

Un Jazán (oficiante) trataba de elevar su voz en la
oración, pero a pesar de muchas tratativas no lo logró, simplemente quedó ronco.

El Rabí Levy Itzjak de Berditchev, que estaba
presente le preguntó ¿Qué le pasó a tu voz? Rezé frente al “Amud” (podium)
contestó el oficiante y quedé ronco. Cierto, dijo el Rabí, el que reza frente al
podium, pierde su voz, pero el que reza ante HaShem ¡su voz no se pierde!.


Si no en una
llamada a las misericordias y gracias del Señor, pues está escrito: porque es
clemente y misericordioso, tardó en airarse muy misericordioso y Se arrepiente
del mal.

Existen tres clases de oraciones y todas están
referidas en el versículo:

1)

Que el
Santo bendito sea, lo salve de penurias y desgracias, y aunque haya pecado, se
tarde en airarse y que no lo castigue.

2)

Que haga
cumplir los deseos de su corazón aunque según sus actos no lo amerite, y aunque
así sea, el Santo bendito sea, lo agracie con su merced.

3)

Que
HaShem le perdone por sus pecados, y Se arrepiente del mal que tendría que
recibir

Todas estas oraciones no serán realizadas sino por
que el Santo bendito sea es misericordioso, por esa razón hemos de elevar
nuestras preces al Señor con humildad pidiéndole que nos tenga compasión (Tiferet
Israel).

¿Cómo tenemos que rezar? Debemos concentrarnos en el
significado de las oraciones, pronunciar cada palabra con el mismo ritmo que
usamos para contar el dinero, lenta y pausadamente. La oración es un diálogo
entre el hombre y su HaShem, y hablaremos con Él, como si estuviéramos hablando
con nuestro padre, como le pedimos a él lo que necesitamos con un tono de voz
silencioso y lleno de respeto, de la misma manera lo haremos con el Altísimo.

Hay quienes opinan que hablaremos con D-s durante la
oración como un siervo lo hace con su amo, el rey. No olvidaremos que la oración
es el momento más sublime, por lo tanto sería fatal perder una oportunidad tan
preciosa. Cierto es que la concentración (Cavana) en la plegaria requiere una
gran fuerza física, pero es un reto para el hombre en su relación con la
divinidad.


Y no te
consideres  impío en tus propios  ojos

No te consideres un malvado, porque si lo haces,
cerrarás ante ti las puertas del arrepentimiento.  Si tomas esa actitud,
entrarás en depresión, porque pensarás que no te valdrá nada cumplir las mitzvot
(preceptos) o elevar una plegaria ante HaShem, y ya habrá decidido que nada
podrá ayudarte y así leemos en (Berajot 34:2)  “El justo perfecto no puede
ocupar el lugar de un penitente. Todos debemos darnos una segunda oportunidad en
la vida,  cada día que nace, nos da una nueva razón, para analizar nuestras
acciones y quien sabe, puede que ese nuevo día tenga consigo la chispa que
encienda nuestros corazones ya fríos por la frígida rutina, y que abra nuestros
ojos cerrados para  dirigirlos a HaShem, y poder reencontrarnos con nuestras
raíces ancestrales.


 



MISHNA 14

 

(יד) רַבִּי אֶלְעָזָר אוֹמֵר,
הֱוֵי שָׁקוּד לִלְמוֹד תּוֹרָה, (וְדַע) מַה שֶּׁתָּשִׁיב לָאַפִּיקוֹרוֹס. וְדַע
לִפְנֵי מִי אַתָּה עָמֵל. וְנֶאֱמָן הוּא בַּעַל מְלַאכְתְּךָ שֶׁיְּשַׁלֶּם לָךְ
שְׂכַר פְּעֻלָּתָךְ:


 

14.

 Rabí Eleazar dice: Sé diligente en estudiar la Torá,
y sabe lo que debe responder a los incrédulos, sabe ante quien trabajas, y quien
es el dueño de tu trabajo, quién te pagará la recompensa por tu trabajo.

Rabí Eleazar ben Araj nos enseña, que para estudiar
Torá y profundizarnos en su mensaje debemos ser diligentes y consecuentes, dos
son las metas del estudio:  a) Conocer el tema a la perfección para poder
contestar a las interrogantes de las personas y           b)
Concientisarze con fe plena de la existencia de HaShem su unicidad, grandeza,
sus mercedes y maravillas para así reforzar nuestra fe y servirlo con temor,
reverencia y amor.


Rabí Eliezer dice:
sé diligente en el estudio de la Torá

Estudia Torá con seriedad y constancia, porque sin
estas dos cosas no podrás adquirir sus conocimientos.

Rabí Janina ben Jananiá
y Rabí
Shimon bar Iojai fueron a estudiar Torá con Rabí Akiva en Bene-Brak – se
quedaron allí trece años. La señora de Rabí Janina le envió una carta diciéndole
“Tu hija ya está grande” – ven y cásala. Pidió permiso a su Rabí y viajó a su
casa. Y así leemos en el (Tratado de Ketubot  62).

“Rabí Janina ben Ja-Kinaí”
fué a la Academia, en la que permaneció durante doce años. Al regresar, las
calles de su ciudad habían cambiado y no podía encontrar su casa. Se sentó junto
al río, y allí oyó que alguien decía: hija de Ja-Kinaí, llena tu cántaro y vamos
a casa. Pensó: esta chica nos pertenece, y la siguió. Cuando llegaron a la casa,
su esposa estaba sentada a la puerta, cribando harina. Cuando alzó los ojos y le
vio, su corazón cesó de latir y murió. Entonces, su esposo rogó al Señor: para
esta pobre alma, ¿es ésta la recompensa?

Ten piedad de ella. Y volvió de nuevo a la vida. (Ketuvot
62b.)

Y  otro  episodio  en  la
misma  fuente.

El hijo de Rabí Yehuda ha-Nasí, consagró doce años al
estudio, lejos de su esposa. Cuando, al cabo de tantos años, regresó, su esposa
se había vuelto estéril. Al enterarse de ello, su padre exclamó: ¿qué debe hacer
mi hijo? Si la repudia, la gente dirá que esta mujer piadosa aguardó en vano
durante largos años a su marido. Si toma otra esposa, además de la primera,
dirán que tiene esposa y concubina. Por ello se puso  a rezar por su nuera, y
HaShem curó su esterilidad. (Ketuvot  62b)


Y sabe lo que debe
responder al incrédulo (apikoros)

¿Que es un apikorós?  (incrédulo)

Nuestros Sabios definieron al incrédulo, como aquel
que no cree en la Torá – oral; que reniegue de la existencia de HaShem y de su
unicidad, aquel que infrige publicamente las leyes de la Torá, como demostración
a su falta de fe.

Hay  quienes  opinan que “Apikoros”,  viene  del
nombre del filósofo griego “Epicureo” (400 años  antes de la destrucción
del Segundo Templo) que según su teoría la finalidad de la vida, es satisfacer
los deseos corporales, y con ese nombre definían a aquellos que despreciaban la
Torá.

La Mishná nos enseña que para saber refutar ideas del
apicoros debemos tener claro los principios de la Torá, y adquirir mayores
conocimientos en todas las materias de la Torá, como nos aconseja el Rey Shlomo
en Mishle (proverbios 27:11) Sé sabio hijo mío, y alegra mi corazón, para que yo
pueda contestar a los que me vituperan.


Sabe ante quien
trabajas y quien es el dueño de tu trabajo, quien te pagará la recompensa por tu
trabajo 

Profundiza tus conocimientos, en la Torá escrita y
oral, en lo llano y en el plano esotérico de esa manera conocerás a tu Creador,
sabrás ante quien trabajas, el Santo bendito sea, quien te ordenó trabajar y te
pagará la recompensa de tu trabajo.

HaShem castiga los malos actos, y premia a los
buenos, aunque sea pequeño.

Dice el versículo “carne desgarrada en el campo no
comeréis” al perro la echareis (Shemot  22: 32).

¿Por qué al perro? Dijo el Santo bendito sea.
Ustedes deben a los perros, cuando maté a los primogénitos egipcios, y estos los
enterraron toda la noche los perros no dejaron de ladrarles, pero no lo hicieron
con los hijos de Israel como está escrito. Pero contra los hijos de Israel,
ningún perro afilará su lengua (Idem, 11:7) por esa razón, le deben ustedes a
los perros (Midrash Raba, 3 1: 8).

Para enseñarte que HaShem no mezquina la retribución
que le corresponde a cada ser. Por eso le retribuye HaShem  y les dice:  ¡Dadle
su paga! 

(Rashi,  idem,  22:30)

 



MISHNA 15

 

(טו) רַבִּי טַרְפוֹן אוֹמֵר,
הַיּוֹם קָצֵר וְהַמְּלָאכָה מְרֻבָּה, וְהַפּוֹעֲלִים עֲצֵלִים, וְהַשָּׂכָר
הַרְבֵּה, וּבַעַל הַבַּיִת דּוֹחֵק:

 

15.

 Rabí  Tarfón dice: La jornada es corta y mucho el
trabajo, los trabajadores son perezosos, la recompensa es grande y el dueño de
la casa, nos apremia.

 

Rabí Tarfón era alumno de Rabí Iojanan ben Zakai, en
la Yeshivá de Iavne, y uno de los dirigentes más destacados de su tiempo, vivió
en la ciudad de Lud, en ésta Mishná nos describe la relación del hombre al
Creador, como el obrero a su patrón.


La jornada es
corta:

Los días del hombre en este mundo  son cortos.


Y mucho es el
trabajo,

el cumplimiento de la  Torá, que es completo y cubre todos los momentos de la
vida.     


Los trabajadores
son perezosos.

Los seres humanos
somos genios para encontrar excusas a cualquier tema, para no  hacerlo,  pero en
cuanto se refiere a perder el tiempo en vanidades, nos ingeniamos para
mantenernos ocupados.

La
recompensa  es  grande.


A los que estudian la Torá, les espera una gran recompensa como
está escrito.

Y bien harán las personas si se ocupan de su trabajo.

Y  el
dueño  de  la  casa  nos  apremia

El Santo bendito nos apremia para que estudiemos la
Torá. El ser humano, no se parece al obrero que recibió un trabajo a destajo, si
hizo poco, recibe poco y si hizo mucho, recibe una gran recompensa y al patrón
no le interesa lo que logró realizar.

HaShem exige al hombre que estudie Torá, y si no lo
hará recibirá su castigo (Rabí Iona de Gerondi).

¿Sobre que clase de jornada habla Rabí Tarfón?

Cada día tiene su importancia, porque cada día es
algo especial con respecto a nuestra posible elevación espiritual y  así se
expresa  Rabí  Jaim  de Volozin en su libro “Nefesh-Ajaím” (2da. Parte c:13) en
nombre del Zohar, con respecto a la “oración” cada día y cada hora no tiene
parecido con el que le sigue por el cambio que resulta en los mundos, y hasta el
terminar de los días del mundo no encontraremos que una plegaria se parezca a
otra, como dice lo escrito “Bendito HaShem,” día a día. (Tehilim 68:20), a lo
que explicaron nuestros Sabios: En cada día  entrégale  sus bendiciones (no
iguales)  (Sucá 46: 2).

Cada
día se diferencia del otro por sus obligaciones,  subes, bajas y  por  los
arreglos (Tikunim) que realizamos.

En
Taná de Be Eliahu Zuta, (Cáp.15) leemos: Dijo David, yo recito la grandeza,
heroísmo y reinado del Rey de los Reyes el Santo bendito sea porque cada dia un
ser humano es creado y cada día nace una nueva criatura, etc. ¡Nos enseñan que
cada día nacemos nuevamente, y debemos cumplir la misión a nosotros destinada
para ese día, y si no la cumplimos, fuimos creado en vano, y eso, no lo podremos
reparar nunca jamás!!.

Así falla el “Shulján Aruj” (Joshen Mishpat
306:8)  Un maestro de párvulos que no enseña o enseña negligentemente, o se
equivocó al enseñar  o casos parecidos y los artesanos que no pueden arreglar lo
malhecho, serán destituidos de sus cargos sin preaviso y no recibirán un nuevo
trabajo hasta que prueben su idoneidad.

Este es el significado de la sentencia de Rabí Tarfón
“El día es corto” cada día es una unidad independiente, y si no le damos la
importancia debida entonces será una pérdida eterna podremos otro día crear una
nueva creación, pero aquel día estará señalado como un día no y mal aprovechado
(Rabí Aharon Kotler – Mishnát Rabí Aharon 2da parte – 109).

 



MISHNA 16

 

(טז) הוּא הָיָה אוֹמֵר, לֹא
עָלֶיךָ הַמְּלָאכָה לִגְמוֹר, וְלֹא אַתָּה בֶן חוֹרִין לִבָּטֵל מִמֶּנָּה. אִם
לָמַדְתָּ תוֹרָה הַרְבֵּה, נוֹתְנִים לָךְ שָׂכָר הַרְבֵּה. וְנֶאֱמָן הוּא בַּעַל
מְלַאכְתְּךָ שֶׁיְּשַׁלֶּם לָךְ שְׂכַר פְּעֻלָּתָךְ. וְדַע, מַתַּן שְׂכָרָן שֶׁל
צַדִּיקִים לֶעָתִיד לָבוֹא:


 

16.

 (También) solía decir: no estás obligado a acabar el
trabajo: pero (tampoco) eres libre para abandonarle. Si estudiaste mucho la Torá,
te darán una gran recompensa, pues fiel es el dueño de tu trabajo que te pagará
el salario por tu trabajo, pues has de saber que el don de la recompensa de los
justos llegará en el futuro.

 

Rabí Tarfón sigue refiriéndose en ésta Mishná sobre
el estudio de la Torá y su recompensa


No  está obligado
a acabar el trabajo
:

Si tu dices que la vida es
corta, y la Torá es amplia y vasta, y no tienes probabilidad alguna de cumplir
tu papel a la perfección, entonces has decidido dejar el estudio a un lado,
escucha la respuesta de Rabí Tarfón: has de saber que no estás obligado a
finalizar el trabajo, haz lo que puedas, estudia todo lo que no puedas, y
recibirás tu recompensa.

Este concepto será aplicado a buenas acciones que se
nos presenta en el camino no dirás ¡como no puedo hacerlo todo mejor no
comenzaré! Cada uno deberá hacer lo que está a su alcance.

Cada ser humano nace en medio de cosas que ocurren, y
de la misma manera termina sus días.

Nuestros ojos se encuentran con cosas a medio hacer,
proyectos que no pudieron realizarse como dice el profeta Irmiahu:  Porque el
camino del hombre no es suyo, no es potestad del hombre dirigir sus pasos cuando
anda ( 10:23).

Pero según la Torá, no es este ningún impedimento
aunque no tengamos de completar un asunto, no somos libres para no comenzarlo.

Ninguna excusa libera al individuo de comenzar su
obra. Toda elevación espiritual anulará el angosto panorama de la materia,
acercarnos a HaShem  es pureza y eternidad fiel es el dueño de tu trabajo que
pagará tu salario. El esfuerzo realizado es un indicador del éxito y HaShem
valora la lucha del hombre verdadero habitante de un mundo hostil según las
fuerzas y entusiasmo invertidos HaShem no juzga solo por el resultado final.


Si estudiaste
mucho Torá, te darán mucha recompensa
.
Si estudiaste más de lo que  física y mentalmente puedes se te darán mejor
recompensa. Rabí Tarfón no dice Si entendiste sino, si  estudiaste, haz
lo posible para entender lo que lees, y si no logras hacerlo, haz de saber que
recibirás recompensa por el estudio que realizas y aquel que dice no estudio
porque no entiendo está equivocado, porque si va a ser constante, al final
entenderá, porque HaShem verá su gran voluntad y abrirá ante el las fuentes de
la sabiduría, de su boca salen el conocimiento y la inteligencia (Mishle 2:6) (Shebet
Musar, Rabí Eliahu de Izmir) 


Pues fiel es el
dueño de tu trabajo, que te pagará el salario por tu trabajo.

No temas como aquel obrero
que espera recibir su salario y el patrón le dice “ven mañana, que no tengo
dinero”, tu trabajas para un dueño que te pagará fielmente por lo que has hecho
(Rabenu Iona de Gerondi).


Pues has de saber
que el don de la recompensa de los justos llegará en el futuro

en el “Olam haba” (mundo venidero) “Sefer Amaor” Rambam, porque así dijeron los
Sabios: sobre que yo te ordeno hoy para cumplirlo (Devarim 7:11), hoy para
cumplirlos y mañana para recibir su recompensa (Kidushin 39:1) no podremos tocar
el fondo de las enseñanzas de la Torá, y si preguntará que ganamos al
esforzarnos en el estudio de la Santa Torá, nos responden nuestros sabios, has
de saber que la recompensa llegará en el Olam Habá. La recompensa de los
estudiosos de la Torá en este mundo, la recibiremos en el mundo venidero cuando
HaShem insuflará desde las alturas el conocimiento de HaShem y será entonces
cuando llegaremos a entender el mensaje de la Torá.

___

Capítulo 3



PIRKEI AVOT



“TRATADO DE LOS PRINCIPIOS”


Capítulo  3

Mishna 1


Mishna 2

Mishna 3

Mishna 4

Mishna 5

Mishna 6

Mishna 7

Mishna 8

Mishna 9

Mishna 10

Mishna 11

Mishna 12

Mishna 13

Mishna 14

Mishna 15

Mishna 16

Mishna 17

Mishna 18



MISHNA 1

 

(א) עֲקַבְיָא בֶן מַהֲלַלְאֵל
אוֹמֵר, הִסְתַּכֵּל בִּשְׁלשָׁה דְבָרִים וְאֵין אַתָּה בָא לִידֵי עֲבֵרָה. דַּע,
מֵאַיִן בָּאתָ, וּלְאָן אַתָּה הוֹלֵךְ, וְלִפְנֵי מִי אַתָּה עָתִיד לִתֵּן דִּין
וְחֶשְׁבּוֹן. מֵאַיִן בָּאתָ, מִטִּפָּה סְרוּחָה, וּלְאָן אַתָּה הוֹלֵךְ,
לִמְקוֹם עָפָר רִמָּה וְתוֹלֵעָה. וְלִפְנֵי מִי אַתָּה עָתִיד לִתֵּן דִּין
וְחֶשְׁבּוֹן, לִפְנֵי מֶלֶךְ מַלְכֵי הַמְּלָכִים הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא:



1.

Akabiá ben Mahalal-el dice: reflexiona acerca de tres
cosas y no caerás en manos del pecado: Saber de donde procedes, ¿a dónde vas? y
¿delante de quién en el futuro habréis de dar cuenta? (de tus actos).


¿De dónde procedes?, de una gota corrompida. ¿A donde
vas?.  A un lugar (lleno) de polvo, de gusanos y larvas.


¿Ante quién en el futuro, habrás de dar cuenta?  (de
tus actos), ante un rey, el Rey de Reyes, el Santo bendito sea).

 

Akabia hijo de Mahalal-el vivió en la época de Hilel
el anciano, y era conocido por su erudición y gran temor al Eterno, en ésta
Mishná enumera las tres cosas que debemos tener en cuenta para no caer en manos
del pecado.


Reflexiona  sobre
tres  cosas,  y no caerás en mano del pecado
.

Si pondrás atención en estas tres cosas, no pecarás,
si así harás entrarás en el plano de la humildad, y sabrás cual es tu lugar en
el mundo, si no, olvidarás tus debilidades y de aquí al pecado el camino es
corto.


Saber de donde
procedes
:
El comienzo del hombre, es de una gota fétida, que proviene del cuerpo de su
madre, y cuando reflexiones sobre esto sabrás que no sois  nada, y tu alma se
llenará de humildad.

¿De donde procedes? De la tierra como cita el
versículo. Y el Señor HaShem formó al hombre del polvo del suelo y sopló en sus
narices el aliento de la vida, y el hombre vino a ser alma viviente (Breshit
2:7).


¿Adónde vas?

y no dice a donde irás en el  futuro; porque cada día el ser humano camina y se
acerca a la muerte, lentamente pero seguro porque está escrito: “porque polvo
eres y al polvo volverás” (Breshit 3:19)


¿Ante quién en el
futuro, habrás de dar  cuenta  (de tus actos)?

Una persona al ser llamado ante un rey de carne y
hueso, teme por su suerte, mas temerá al presentarse ante el Rey de los Reyes
leamos lo que dijo Rabí Iojanan a  sus alumnos al respecto.

Cuando Rabán Yojanán ben Zakai cayó enfermo sus
discípulos fueron a visitarle. Al verlos, se echó a llorar ¿Cómo?, dijeron, tú
una luminaria de Israel, que representas la columna derecha del Templo, el
yunque más fuerte, ¿por qué lloras?. Les respondió:  si me condujeran ante un
rey de carne y sangre, que hoy está en vida y mañana habrá muerto, cuyo enojo no
puede ser eterno, cuyo castigo, al encarcelarnos, no puede ser eterno, que
incluso al condenarnos a muerte no se  trata de una condena absoluta, a quien
puedo apaciguar con mis palabras y quizás convencer mediante dinero, temblaría y
lloraría ante él; mucha mayor razón tengo para llorar cuando voy a ser
conducido a presencia del Rey de los Reyes, el Santo bendito sea,  que carece de
todas esas imperfecciones.  Además, no sé por cuál de los dos caminos seré
llevado, por el que conduce al paraíso o por el del infierno; ¿no debo verter
lágrimas?.

La Mishná nos aconseja reflexionar sobre esas tres
cosas para no caer en manos del pecado, podríamos preguntar por que no recordó
también el estudio de la Torá, el cual es mencionado en el Talmud como antídoto
contra el  “Ietzer hará” (instinto del mal) como leemos en el (Tratado de
Kidushin 30:2)

El Santo-bendito-sea, les dijo a los israelitas hijos
míos: he creado el ietzer hará (instinto del mal) y  (asimismo) he creado la
Torá, como antídoto contra él.

Explicó  Rabí  Arie Baron ( Ishrei Lev Pág. 150)

Si el “instinto del mal”, topa al hombre. Entonces
tiene que hacer todo lo posible para empujarlo a la casa de los estudios Akabia
ben Mahalal-el se ocupa en medicina preventiva, para inmunizar al ser humano
contra el instinto del mal, es por eso que versa:

Reflexiona sobre estas tres cosas, y no caerás
en el pecado.

Hilel el anciano nos habla en
segunda persona:  no caerás en el pecado, ¿a donde vas?, ante quien…  habrás
de dar cuenta.

¿Por qué se dirige a nosotros en segunda persona?,
porque no dijo  que se fije la persona en tres cosas, de donde viene, hacia
donde irá, ¿ante quién rendirá cuentas?.

La respuesta es la siguiente: Sabemos sin duda alguna
que cada persona cuando acompaña a un difunto, o cuando va a consolar a los
deudos, que ese será también su fin, pero esa realidad  no influye ni repica lo
bastante en su corazón, ya que ese dato lo esconde en su subconsciente.

El Tanaíta conociendo la debilidad humana se dirige
personalmente para que el que escucha no se desentienda ni esquive el llamado
tan elocuente. Tu te convertirás en un gusano, tu rendirás
finalmente cuentas ante el Rey de los Reyes al cual no podrás convencerlo
por ningún medio, entonces escucha el llamado, atiende el consejo y
prepárate en cuerpo y alma para el día que seguramente llegará.
  

 



MISHNA 2

 

(ב) רַבִּי חֲנִינָא סְגַן
הַכֹּהֲנִים אוֹמֵר, הֱוֵי מִתְפַּלֵּל בִּשְׁלוֹמָהּ שֶׁל מַלְכוּת, שֶׁאִלְמָלֵא
מוֹרָאָהּ, אִישׁ אֶת רֵעֵהוּ חַיִּים בָּלָעוּ. רַבִּי חֲנַנְיָא בֶּן תְּרַדְיוֹן
אוֹמֵר, שְׁנַיִם שֶׁיּוֹשְׁבִין וְאֵין בֵּינֵיהֶן דִּבְרֵי תוֹרָה, הֲרֵי זֶה
מוֹשַׁב לֵצִים, שֶׁנֶּאֱמַר (תהלים א), וּבְמוֹשַׁב לֵצִים לֹא יָשָׁב. אֲבָל
שְׁנַיִם שֶׁיּוֹשְׁבִין וְיֵשׁ בֵּינֵיהֶם דִּבְרֵי תוֹרָה, שְׁכִינָה שְׁרוּיָה
בֵינֵיהֶם, שֶׁנֶּאֱמַר (מלאכי ג), אָז נִדְבְּרוּ יִרְאֵי יְיָ אִישׁ אֶל רֵעֵהוּ
וַיַּקְשֵׁב יְיָ וַיִּשְׁמָע וַיִּכָּתֵב סֵפֶר זִכָּרוֹן לְפָנָיו לְיִרְאֵי יְיָ
וּלְחשְׁבֵי שְׁמוֹ. אֵין לִי אֶלָּא שְׁנָיִם. מִנַּיִן שֶׁאֲפִלּוּ אֶחָד
שֶׁיּוֹשֵׁב וְעוֹסֵק בַּתּוֹרָה, שֶׁהַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא קוֹבֵעַ לוֹ שָׂכָר,
שֶׁנֶּאֱמַר (איכה ג), יֵשֵׁב בָּדָד וְיִדֹּם כִּי נָטַל עָלָיו:


 



2.

Rabí Janina, suplente de los Sacerdotes dice:  Ora
por la paz del reino, pues de no ser por temor hacia él, el hombre destruirá la
vida de su  prójimo.


Rabí Jananiá ben Teradión dice: Cuando dos personas
están sentadas y no median entre ellas palabras de la Ley, ciertamente ésta es
una reunión de burlones, según está escrito: Y en reunión de burlones no se
sentó (Tehilim 1:1).


En cambio cuando dos individuos se sientan y entre
ellos median palabras de Torá la Providencia reside entre ambos según está
escrito: entonces hablarán quienes temen al Señor cada uno a su compañero;
pondrá atención al Señor, y escuchará y se escribirá un libro de recuerdo
delante de Él a favor de quienes temen al Señor y de quienes  reverencian su
nombre (Mal-aji  3:16).


No sé (que) esto (es válido) sino para dos. ¿De donde
(deduciré que) aunque sea uno solo el que se sienta y se ocupa de la Torá él
Santo bendito sea, le  concederá recompensa?. Del siguiente texto (aunque)  se
siente en soledad y en silencio, sé (la) concederá (el Señor Isheiau  28: 8).

 

Rabí  Janina, sirvió como segundo de los últimos
grandes Cohanim (Sacerdotes) en los últimos tiempos del Sagrado Templo de
Jerusalem.

Fue testigo de la destrucción del Templo consecuencia
del odio sin razón y la guerra fratricida que azotó a esa generación, en la
Mishná habla sobre la importancia de la paz.

Rabí Janina ben Teradión, fue congeneracional de Rabí
Akiva uno de los diez mártires que fueron inmolados por los romanos.

Rabino Janina entregó su alma al Creador por haber
congregado a hebreos para estudiar la Torá, lo cual fue prohibido por Roma, fue
apresado y condenado a ser quemado envuelto en pergaminos del rollo de la Torá.

Rabí  Janina, el suplente de los sacerdotes dice:


Ora por la paz del
reino
:
También para los gobiernos del mundo (Rabi Ovadia de Bartenura), ya que si las
personas no temerían del gobierno se tragarían unos a otros. Por eso dijo el
profeta Irmiahu en su epístola a los exilados en Babel “y procurad la paz de la
ciudad, a donde os he hecho llevar cautivos y rogad por ella al Señor, porque en
la paz de ella, tendréis vosotros paz” (Irmiahu  29: 7)      Y en el “Tratado
Avoda Zará”


El  hombre  y  el
pez
           

Hicisteis al hombre semejante a los peces del mar
(1). ¿Por qué  se compara al hombre con los peces? Para hacernos saber que así
como los peces mueren inmediatamente cuando se  hallan en tierra firme, la misma
suerte les cabrá a los hombres que se  apartan de las palabras de la Torá.
Asimismo, al  igual que  entre  los  peces del mar, los grandes se comen a los
pequeños, lo mismo harían  los hombres, pues si  el  temor al gobierno no les
refrenara los fuertes absorberían a los débiles. (Avodá Zará 3b-4a – Habacuk I,
14)

El gobierno toma con abundancia y de la misma manera
otorga. Los ciudadanos pagan altos impuestos, pero ante cualquier eventualidad,
la fuerza policíaca, costeada por los impuestos deberá estar a la defensa de la
ciudadanía – si no fuera así, la anarquía atraería a los ladrones y los
ciudadanos perderían sus bienes.

Rabí Janina ben Teradión dice: Cuando dos personas
están sentadas y no median entre ellos palabras de Torá, ciertamente es ésta una
reunión de burlones.

Aunque no se burlen están
sentados sin hacer nada, ni se ocupan de algo positivo (Rabí Menajem Ameiri).
Cuando entre dos personas median palabras de Torá, la “Divina Providencia”  se
encuentra entre ellos también aquella persona que está sola y se ocupa del
estudio de la Torá, recibirá su recompensa.

Rabí Janina habla a los hombres de su época, los
cuales sufrían de persecuciones por parte del enemigo romano, cuyos edictos y
leyes estaban dirigidos contra el estudio de la Torá y el cumplimiento de los
preceptos y tradiciones, diciéndoles que de cualquier forma, en grupos numerosos
de a dos y hasta solos están obligados a desobedecer la ley del águila romana y
estudiar Torá.
 





MISHNA 3

 

(ג) רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר,
שְׁלשָׁה שֶׁאָכְלוּ עַל שֻׁלְחָן אֶחָד וְלֹא אָמְרוּ עָלָיו דִּבְרֵי תוֹרָה,
כְּאִלּוּ אָכְלוּ מִזִּבְחֵי מֵתִים, שֶׁנֶּאֱמַר (ישעיה כח), כִּי כָּל
שֻׁלְחָנוֹת מְלְאוּ קִיא צֹאָה בְּלִי מָקוֹם. אֲבָל שְׁלשָׁה שֶׁאָכְלוּ עַל
שֻׁלְחָן אֶחָד וְאָמְרוּ עָלָיו דִּבְרֵי תוֹרָה, כְאִלּוּ אָכְלוּ מִשֻּׁלְחָנוֹ
שֶׁל מָקוֹם בָּרוּךְ הוּא, שֶׁנֶּאֱמַר (יחזקאל מא), וַיְדַבֵּר אֵלַי זֶה
הַשֻּׁלְחָן אֲשֶׁר לִפְנֵי ה’:



3.

Rabí Shimón dice: Tres personas que comieron en la
misma mesa y no pronunciaron en ellas palabras de la Torá son como si hubieran
comido de los sacrificios ofrecidos a los ídolos, según está escrito.


Porque todas las mesas están llenas de vómitos e
inmundicias, no hay lugar (para más) (Isheiahu 28:8).


En cambio, si tres personas
comen en la  misma mesa y recitan palabras  de la Torá, es como si hubieran
comido en la mesa del Señor, según está escrito y me dijo ésta es la mesa que se
halla ante el Señor (Iejezkel 31:22).

 

Rabí Shimon, lector de
nuestra Mishná es el famoso Tanaíta.

Rabí Shimon bar Iojai, autor del Zohar, y uno de los
más importantes alumnos de Rabí Akiva.

Tres
personas  que  comieron  en  la misma  mesa

Tres o más personas pero tomó el número tres, porque
es el mínimo necesario para recitar el “Birkat Hamazón (bendición de gracias)
con braja (bendición)


Y  no  pronunciaron  en  ellas  palabras  de  la  Torá

Hemos de aclarar que si después de comer se recita “Birkat
Hamazón” (la oración de gracias), cumplen el precepto, porque será considerado
como si hubiese pronunciado palabras de Torá (Rabí Ovadia de Bartenura).


Es como si hubiese
comido de los sacrificios ofrecidos a los ídolos muertos

 Como cita el
versículo: Además se allegaron a Baal Peor y comieron de los sacrificios de los
ídolos muertos (Tehilim  106:28).


Porque  todas
las  mesas  están  llenas  de  vómitos e inmundicias no hay lugar (Isheiau
28:8).

El profeta Isheiau llama a
los sacrificios idolatras  vómitos e inmundicias, y todas las mesas están
llenas  de  ellas.


No hay lugar
:
Uno de los nombres de HaShem  es  “Makom” lugar,  en esas  mesas no se
recuerda a HaShem, porque no se pronuncian palabras de Torá, pero cuando  si  lo
hacen, es como si hubiesen comido de la mesa del Eterno.

Rabí Iaakov Jaminetzki en su
obra “Emet Le Iaakov”, escribe: 

Existe una diferencia básica entre nosotros y las
naciones del mundo, éstos objetan que el ser humano no debe  mezclar lo
espiritual con lo material, porque según ellos el hombre es “material”  sin
ningún  lazo en lo espiritual, y solo cuando reza a HaShem, se eleva de su
elemento – raíz material.

Esa es la razón por la cual según los Sabios del
Talmud, si un no judío trae un sacrificio “Shlamim (pacífico) a HaShem,
no podrá comer de él, porque es santo, la ley dicta que un Cohen (sacerdote)
deberá comer de la carne del sacrificio de expiación (Jatat) y de Asham
(culpabilidad) los cuales no pueden ser ingeridos por los israelitas
porque son considerados santos, no podrá comer  tampoco no podrá comer la carne
del sacrificio pacífico (Shlamim) ¿por qué razón?, porque su corazón está
dirigido al cielo. Y explica Rashi (Rabí Shlomo Itzjaki) su pensamiento es que
todos sus sacrificios sean recibidos en el cielo y que no sean ingeridos por los
seres humanos (Menajot 73:2).

Los pueblos del mundo no entienden que el sacrificio,
considerado por todos como algo espiritual, puede ser comido por un mortal y que
sirva como expiación para aquel que lo ofrendó por eso lo dedica al cielo.

Para nosotros, los judíos, ¡lo contrario es verdad!

Creemos que primero  creó  HaShem  el cuerpo del ser
humano y después le insufló el hálito de vida, el alma y desde entonces se
entremezclaron, hasta no diferenciarse.

En otras palabras, también lo material tendrá que
realizarse en forma material y la espiritualidad, por su parte será expresada en
forma concreta y material y por esa razón pensamos que los sacrificios que son
un ente totalmente espiritual podrán ser ingeridos por los “Cohanim (sacerdotes)
y de esa forma los que ofrendaron expiarán su pecado.

Rabí Shimon bar Iojai nos enseña que aunque es claro
que el ser humano deberá ocuparse de sus  necesidades físicas y corporales y
comer, sin eso ¡dejará de existir! Pero si al hacerlo pronunciara palabras de la
Torá en la mesa, entonces demostrará que su interés material y espiritual se
conectan y se elevan a un nivel celestial, cuerpo y alma juntos según la
enseñanza de la Torá.


Dijo  Rabí
Naftali  de  Rupshitz:

Si una persona
clama a HaShem, cuando está hambriento, es algo natural y ya dijo el Rey David
“Hambrientos y sedientos” Entonces clamaron a HaShem en su angustia (Tehilim
107:45), pero cuando una persona bendice a HaShem después de comer y beber, y
recuerda a HaShem no por que le falta con que saciar su sed sentimos que está en
un nivel superior.





MISHNA 4

 

(ד) רַבִּי חֲנִינָא בֶּן
חֲכִינַאי אוֹמֵר, הַנֵּעוֹר בַּלַּיִלָה וְהַמְהַלֵּךְ בַּדֶּרֶךְ יְחִידִי
וְהַמְפַנֶּה לִבּוֹ לְבַטָּלָה, הֲרֵי זֶה מִתְחַיֵּב בְּנַפְשׁוֹ:

 

4.

Rabí  Janina  ben  Jananiá dice: Quien vela durante
la noche, quien anda solo por un camino y quien vuelve  su corazón hacia cosas
vanas ciertamente pagará con su vida.

 

Rabí Janina, alumno importante de Rabí Akiva,
conocedor profundo de la Torá y el Talmud, recibió también conocimientos de
Torat Asod, la parte esotérica del Judaísmo, las “hechuras del Génesis” y, el
asunto de la  “mercava” (carruaje celestial) (Jagiga 14:b).

Vivió en la época de las persecuciones después de la
destrucción del Segundo Templo, fue uno de los “diez mártires, que murieron
santificando el Sagrado Nombre”  a la edad de noventa y cinco años.


Quien vela durante
la noche, quien anda solo por un camino.

Dice Rabí Iehuda: La noche fue creada para dormir (Eruvin
65).

La noche es para descansar, y preparar su mente clara
y aguda para estudiar el día siguiente.

Le dijeron a Rabí Zera: Tus explicaciones son de
altura, agudas y muy claras y concisas: Les  dijo:  Son  del día, estudié el
tema durante el día, cuando no estuve cansado (Eruvin 65).

Si la persona está en vela durante la noche, anda
solo por las calles, o se ocupa en cosas banales y no estudia Torá, ya que hay
quienes prefieren estudiar por las noches, pondrá en peligro su vida, porque la
noche, esconde el peligro, entonces proliferan los ladrones y parecidos (Rabí
Ovadia de Bartenura).

Interesante es la explicación de Rabí Eliahu Lapian
sobre el que vela durante la noche. Según el Rabí se refiere a aquella persona
que durante toda su vida vivió dentro de un letargo espiritual y de repente
abrió sus ojos, y se despertó.

Si al hacerlo, tiene todavía fuerzas suficientes para
romper con la rutina que lo envolvió, tendrá tiempo y fuerzas para rehacer su
vida en el plano espiritual.

Pero si la persona despertó
durante la noche; en su vejez, cuando sus fuerzas ya no están con él, le será
difícil obtener un nivel apropiado en el estudio de la Torá, temor y amor al
Eterno.

A esto se refiere el Tanaíta cuando dice el que vela
durante la noche, el que se despertó en su vejez, cuando el mundo ya es para él,
de noche, ¡ciertamente pagará con su vida!


Quien  anda  solo  en  el  camino

Rabí Jananiá, no habla sobre un camino físico, sino
sobre un camino ideológico-espiritual.

Hay personas que no prestan atención a las palabras
de los sabios, ni al camino por el cual ellos van.

Van por sus caminos equivocados, según sus ideas y
opiniones que son contrarias a la Torá y dicen.

¡La Torá fue dada a todos por igual, no tengo
necesidad de escuchar otros comentarios, sino los míos!

¡Estas personas ciertamente pagarán con su vida,
porque se equivocaron de camino!





MISHNA 5

 

(ה) רַבִּי נְחוּנְיָא בֶּן
הַקָּנָה אוֹמֵר, כָּל הַמְקַבֵּל עָלָיו עֹל תּוֹרָה, מַעֲבִירִין מִמֶּנּוּ עֹל
מַלְכוּת וְעֹל דֶּרֶךְ אֶרֶץ. וְכָל הַפּוֹרֵק מִמֶּנּו עֹל תּוֹרָה, נוֹתְנִין
עָלָיו עֹל מַלְכוּת וְעֹל דֶּרֶךְ אֶרֶץ:



5.

Rabí Nejunia ben Hakaná dice: Todo aquel que acepta
sobre sí mismo el yugo de la Torá, se verá libre del yugo del reino y del yugo
de las cosas mundanas, mientras que quien aparta de sí el yugo de la Torá,
pondrán sobre él el yugo del reino y el yugo de las cosas mundanas.

 

Rabí Nejunia ben Hakaná era contemporáneo de Rabí
Iojanan ben Zakai y Rabino de Rabí Ishmael, vivió una larga vida.

Cuando le preguntaron sus alumnos, cual fue el
mérito, contestó nunca me honré con la vergüenza de mi compañero, y no me acosté
con la venganza de él, y fui desprendido con mi dinero (Meguilá 28:1).


Rabí Nejunia ben
Hakana dice: Todo aquel que acepta sobre si mismo el yugo de la Torá
,
promete y estudia la Torá, promete que no va a claudicar por ninguna razón como
el toro al cual le colocan el yugo, como cita Tana de ben Eliahu, siempre ha de
entregarse a los asuntos de Torá, como el toro al yugo, y el burro a su carga, y
así lo hará se verá libre del yugo del reino y del yugo de las cosas
mundanas.


Yugo del reino

 Aquel que se dedica totalmente al estudio de la Torá,
estará exento del pago de  impuestos para el gobierno y el ejército (Sefer
Hamaor, Rambam).


Y el yugo de las
cosas mundanas

Le será fácil
conseguir el sustento ya que del cielo le ayudarán y otras personas lo apoyarán.

¿Por qué razón el que se entrega totalmente a la Torá
es liberado del yugo de las cosas mundanas?

Porque al recibir el yugo de la Torá, su alma y
espíritu se llenan de tal manera hasta que no puede sobrellevar ningún otro
yugo.

Todo otro yugo que no sea el de la Torá, se convierte
en  un ente contrario al yugo de la Torá.

Y por esa razón todo aquel que recibe sobre sí el
yugo de la Torá se verá liberado del yugo del   reinado y  del  yugo de las
cosas mundanas (Kobetz Sijot).


Mientras que quien aparta de sí el yugo de la Torá

Pierde su tiempo en cosas mundanas y no se ocupa de
la Torá y las mitzvot (preceptos)


Pondrán sobre él
el yugo del reino y el yugo de las cosas mundanas
.

Cuando la persona se ocupa de Torá estará exento de
otros asuntos, pero cuando deja de estudiar Torá, HaShem no le dará ayuda
especial y su ley será como la de todos.

Rabí Eliahu Lapian en su libro “Lev Eliahu”(Shmot 96)
escribe:

El barco que viaja en el mar, si no tendrá suficiente
carga para que pueda flotar bajo las aguas, las olas del mar pueden volcarlo y
hundirlo, por esa razón cuando vuelva al puerto madre sin carga le colocan
piedras para que sirvan como peso.

Lo mismo sucede con las
personas. También puede ser llevado por las olas del mar del deseo y la codicia
del dinero, por eso si recibe sobre sí el yugo de la Torá, mejor, entonces, no
necesitará  del yugo del reinado y de las cosas mundanas pero cuando  aparta de
sí el yugo de la Torá, le darán yugo de piedras y hierro, para que no se
descarrile del todo.





MISHNA 6

 

(ו) רַבִּי חֲלַפְתָּא בֶן
דּוֹסָא אִישׁ כְּפַר חֲנַנְיָה אוֹמֵר, עֲשָׂרָה שֶׁיּוֹשְׁבִין וְעוֹסְקִין
בַּתּוֹרָה, שְׁכִינָה שְׁרוּיָה בֵינֵיהֶם, שֶׁנֶּאֱמַר (תהלים פב), אֱלֹהִים
נִצָּב בַּעֲדַת אֵל. וּמִנַּיִן אֲפִלּוּ חֲמִשָּׁה, שֶׁנֶּאֱמַר (עמוס ט),
וַאֲגֻדָּתוֹ עַל אֶרֶץ יְסָדָהּ. וּמִנַּיִן אֲפִלּוּ שְׁלשָׁה, שֶׁנֶּאֱמַר
(תהלים פב), בְּקֶרֶב אֱלֹהִים יִשְׁפֹּט. וּמִנַּיִן אֲפִלּוּ שְׁנַיִם,
שֶׁנֶּאֱמַר (מלאכי ג), אָז נִדְבְּרוּ יִרְאֵי ה’ אִישׁ אֶל רֵעֵהוּ וַיַּקְשֵׁב
ה’ וַיִּשְׁמָע וְגוֹ’. וּמִנַּיִן אֲפִלּוּ אֶחָד, שֶׁנֶּאֱמַר (שמות כ), בְּכָל
הַמָּקוֹם אֲשֶׁר אַזְכִּיר אֶת שְׁמִי אָבוֹא אֵלֶיךָ וּבֵרַכְתִּיךָ:


 

6.

Rabí Jalafta ben Dosa, de Kfar Jananiá dice: cuando
diez personas se sientan y se ocupan de la Torá, la Providencia Divina reside
entre ellas, según está escrito: HaShem está en la asamblea (Tehilim 82:1)


¿Y de dónde (se
puede deducir que esto ocurre)  aunque solo sean cinco?. De lo que está
escrito:  y su morada sobre la tierra la estableció (Amos 9:6)


¿Y de dónde (se
deduce) aunque sólo sean tres?  De lo que está escrito: en medio del Tribunal
juzgara HaShem (Tehilim 82:1)


¿Y de dónde, si
son dos? Del siguiente texto: entonces hablarán quienes temen al Señor, cada uno
a su compañero; pondrá atención el Señor y escuchará (Mal-aji  3:16).


¿Y de dónde
aunque (sólo sea) uno?  De lo que está escrito: en todos los lugares en donde Yo
haga recordar mi Nombre, vendré a ti y te bendeciré (Shmot 20:24)

Rabí Jalafta actuó después de la destrucción del
Segundo Templo en el tiempo de la persecución romana, persecución física y
espiritual.  Para reforzar el estudio de la Torá enseñó esta Mishná donde
acentuó el valor del estudio en grupos de diverso números de gente, también una
persona que estudia solo es importante. De todas maneras no han de temer por los
malos entendidos, porque HaShem ayudará a los que se ocupan de la Torá.


Cuando  diez
personas  se  sientan  y se ocupan de la Torá, la Providencia  reside  entre
ellos.

Desciende sobre ellos la influencia Divina para
alumbrar  sus ojos con sabiduría porque está escrito, HaShem está en la
asamblea, en hebreo  Adat El.

¿De donde sabemos que Eda
(comunidad) esta compuesta por un número de diez personas?

Está escrito: Hasta cuanto (continuará) esta mala
comunidad (Bamidbar 14:27), en hebreo  Eda Raá (mala comunidad), este
versículo habla sobre los exploradores que eran doce, dos,  Ieoshua  Bin  Num y
Caleb ben Iefune (eran justos) nos quedan diez, el versículo habla sobre los
diez murmuradores que conforman la comunidad (eda) y de aquí el “Minyan” (diez
personas) necesarios para el culto.

Cuando diez personas se sientan y estudian Torá dice
el Saba de Slobodka Rabí Natan Tzvi Finkel no-solo que la Providencia reside
entre ellos, sino que la Shejina (Providencia) llega a ese lugar antes que
aparezcan los diez (Tratado de Berajot 6:1) (Or Tzafun 2-177-179).

Hemos de saber que cuando no estudiamos Torá, solos o
en grupos, la Shejina (Divina Providencia) no aparece, y destruimos la dimensión
del Santuario y del Sagrado Templo que se construye, cuando estudiamos Torá.

¿Y de donde (se deduce) aunque (sean solo) cinco?,
porque está escrito y su morada sobre la Tierra estableció (Amos 9:6) morada en
hebreo  “Agudá”  significa lo que reúne una persona con sus cinco dedos,
de aquí se explica que la “Shejina” que está en el cielo desciende a Tierra
cuando hay cinco personas que estudian Torá (Rabí Ovadia de Bartenura).

La Shejina reside cuando tres
personas estudian Torá como cita el versículo: En medio de HaShem juzga (Tehilim
82:1) Elokim  significa el Tribunal que está conformado por tres jueces y al
juzgar HaShem está con ellos, y juzgar es Torá.

Y de donde sabemos que HaShem reside entre dos
personas que estudian Torá, así dice el versículo: entonces hablarán quienes
temen al Señor, cada uno a su compañero (son dos personas) pondrá     atención
el Señor y escuchará ( Mal-Aji 3:16).

¿Y de donde aunque sea solo uno? Si uno solo estudia
Torá, la Divina Providencia, también reside y así está escrito en todos los
lugares donde yo haga recordar mi nombre, vendré a ti y te bendeciré (Shemot
20:24).


Podemos preguntar
:
Si al estudiar una sola persona la Divina Providencia residirá en el lugar,
¿porque la Mishná nos habla sobre dos, tres, cinco y diez personas?

Hay diferencia entre muchos, y unos pocos, he aquí
una parábola:

Un rey gustó de una de sus ciudades y eligió
habitarla siempre.

Otra de las ciudades de su reino le gustaba, pero no
como la primera, y en ella residía parte del año, por eso construyó allí un
palacio.

En una tercera ciudad, no tenía una residencia fija,
pero pasaba tres o cuatro días, y continuaba su camino.

En una cuarta ciudad tenía un amigo muy querido lo
visitaba pero no se detenía ni a comer en su casa.

De la misma manera actúa HaShem, donde más se estudia
Torá, ahí es donde reside la Shejina (Divina Providencia) más tiempo (Rabí Iosef
Iaabetz – España-Italia, falleció 1507).

Con respecto a la oración (Tefilá) estudiamos en la
Guemara.

¿De donde sabemos que si diez personas rezan juntos
la Shejina (Divina Providencia) reside entre ellos?, porque está escrito: HaShem
está en la asamblea divina (Tehilim 82:2) – (Tratado de Berajot 6:1) y así
leemos: “Dijo Rabi Iojanan, cuando el Santo bendito sea llega a la sinagoga y no
encuentra Diez personas, se enfurece”, y así está escrito: ¿Por qué vine
y no hay personas? llamé y no hay quien conteste (Idem 6:1).

¡De acá aprendemos que se necesita diez para que la
Providencia resida entre ellos, y si falta uno, HaShem  se enoja!

Pero con respecto a la Torá, aunque sea solo uno que
estudie, La Shejina (Divina Providencia)  está con él.

Cuan grande es la fuerza del estudio de la Torá
(Rabí Iejezkel Abramsky – Peninei Rabenu Iejezkel  – 2 – 12)

 

 



MISHNA 7

 

(ז) רַבִּי אֶלְעָזָר אִישׁ
בַּרְתּוּתָא אוֹמֵר, תֶּן לוֹ מִשֶּׁלּוֹ, שֶׁאַתָּה וְשֶׁלָּךְ שֶׁלּוֹ. וְכֵן
בְּדָוִד הוּא אוֹמֵר (דברי הימים א כט) כִּי מִמְּךָ הַכֹּל וּמִיָּדְךָ נָתַנּוּ
לָךְ. רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר, הַמְהַלֵּךְ בַדֶּרֶךְ וְשׁוֹנֶה וּמַפְסִיק
מִמִּשְׁנָתוֹ וְאוֹמֵר, מַה נָּאֶה אִילָן זֶה וּמַה נָּאֶה נִיר זֶה, מַעֲלֶה
עָלָיו הַכָּתוּב כְּאִלּוּ מִתְחַיֵּב בְּנַפְשׁוֹ:


 

7.

Rabí Elazar de Bartota dice:  dale (al Señor) de lo
que le pertenece, ya que tanto tú como lo que posees es Suyo. Y así dice David
porque de ti   procede todo, y de tu mano, te damos (Dibre Haiamum 29:14).


Rabí Shimón dice: Quién va por el camino y estudia (Torá)
e interrumpe su estudio y dice  ¡qué hermoso es éste árbol! ¡Que bello es éste
terreno!. La escritura considera que ha perdido su alma .

 

Rabí Eleazar de Bartota fue
alumno de Rabí Ieoshua ben Jananiá y compañero de Rabí Akiva. En ésta Mishná,
habla sobre la Tzedaka, la caridad, exhortándonos a tener las manos  prestas a
ayudar a los necesitados. Rabí Eleazar cumplía lo que predicaba, así leemos en
el (Tratado de Taanit 24:1)

Los recolectores de fondos para caridad solían
ocultarse siempre que veían a Eleazar, de Kfar Bartota, porque acostumbraba a
darles todo lo que tenía. En cierta ocasión, mientras iba al mercado para
comprar un equipo de boda para su hija, lo recolectores le vieron e intentaron
esconderse; pero Eleazar les siguió, y les dijo: os conjuro a que me digáis para
qué recogéis. Para una boda entre un huérfano y una huérfana, le contestaron.
¡Por el servicio del Templo! Tienen preferencia sobre mi hija, exclamó, y les
dio todo lo que llevaba, excepto un zuz que se reservó.  Con este zuz compró
trigo, lo colocó en el granero  (y salió).

La esposa de Eleazar le preguntó a su hija qué le
había comprado su padre, y la hija contestó:  todo lo que trajo lo subió al
granero. La esposa subió allí, y encontró el granero lleno de trigo hasta el
extremo de que pasaba a través de los goznes de las puertas. Cuando Eleazar
regresó de la Academia, le dijo: ven y mira lo que tu amigo (HaShem) ha hecho
para ti. Y él (al verlo), dijo:  ¡por el servicio del Templo!

Este trigo es sagrado y la porción que a ti te
corresponde no será mayor que la que corresponda a cualquier pobre de Israel.


Rabí Eleazar de
Bartota
;
de la aldea de Bartota, dice: dale (al Señor) de lo que le pertenece.

Da al Santo Bendito Sea, de
lo que te dio, da para caridad o gasta tu dinero para el cumplimiento de una “mitzva”
(precepto), y que sea esta acción fruto de tu convicción, que te indica que todo
lo que tu das, no te pertenece a ti, sino al Santo Bendito Sea (Pinjas Kehati).


Ya que tanto tú,
como lo que posees es Suyo.

Tú no das de lo
que es tuyo, o de tu cuerpo o de tus bienes, sino de lo que recibistes del
Eterno tu HaShem. Y he aquí algo que te hará realizar ésta idea. Un rey dio a su
siervo mil monedas y le dijo “Toma cien para ti, y los novecientos restantes a
nueve diferentes personas” ¿acaso no se contentará  el esclavo con lo que
recibió? (Rabenu Iona de Gerondi).

Hemos siempre de recordar que todo pertenece a HaShem
como lo testifica el profeta.  “Mía es la plata”, “Mío es el oro”, dice el Señor
de los ejércitos (Jagay 2:8) y el rey Salomón dijo: La caridad salvará de la
muerte (Mishle 10:2)  explica Rabí Yehuda Petaya de Bagdad. La caridad salvará
al pobre de la muerte, ya que al dársela el indigente no se morirá de hambre (Minjat
Yehuda).

Rabí Eleazar no habla solamente de dinero, si no de
la necesidad de entregar, si es necesario, su mismo cuerpo y su vida para ayudar
a otros y para santificar el nombre de HaShem, sean en tiempo de guerra o de
malos edictos que caen sobre nuestro pueblo y así falla, Rabí Moshé ben Maimón (Rambam,
Maimonides) en su obra Mishné Torá, (Leyes de los Reyes capítulo 7:15).

15.  “¿Quién es el varón que teme y es blando de
corazón?”

Debe entenderse literalmente:  el que no tiene fuerza
suficiente en el corazón  para soportar las vicisitudes de la batalla.  Pero una
vez que uno se ha lanzado a la batalla, ha de apoyarse en HaShem, esperanza y
ayuda de Israel, en todo momento de dificultad, y debe saber que es por la
unicidad de HaShem que hace la guerra. Debe jugarse la vida, y no temerá, ni
pensará en su mujer, ni en sus hijos, sino que borrará su recuerdo del corazón y
se desocupará de toda otra cosa, para dedicarse a la lucha, desconcertándose a
sí mismo, transgrede una prohibición, pues está escrito: “No se ablande vuestro
corazón; no temais, no os apresuréis y no tembléis ante ellos”. No solo eso,
sino que la sangre de todo el pueblo de Israel depende de él. Si no luchó con
todo su corazón y con toda su alma, es como si hubiera derramado la sangre de
todos, pues está escrito: “Y no haga flaquear el corazón de sus hermanos, como
su corazón” (Id., 8).

Quisiéramos recalcar que el hecho de estar dispuestos
a entregar la vida por nuestro pueblo y nuestra fe, es un acto heroico de gran
envergadura, y puede que sea considerado un nivel superior a aquel que muere en
acto de guerra. El soldado que sale al combate cree que saldrá sano e invicto,
aunque no hay ninguna seguridad que así sea pero aquel que elige morir por “Kidush
HaShem
” para santificar el nombre de HaShem, y así no faltará a su fe,
seguro está de antemano, que morirá.

La historia de nuestro pueblo está llena de episodios
que atestiguan el heroísmo de nuestros hermanos.  Samuel y sus hermanos en
Babilonia, Janá y sus siete hijos, “Los diez mártires, Los judíos durante las
cruzadas, durante la expulsión de los judíos de España” lo ocurrido en los días
de Bohdan Chmielnicki ( siglo  17 ), y los inmolados por Hitler, durante la
Segunda Guerra Mundial, y muchos otros.


Y así dice David,
porque de ti procede y de tu mano te damos (Dibre Haiamim 1-29-14)

Cuando el Rey David y los ministros de su corte
donaron oro y plata para la construcción del “Sagrado Templo”, agradeció al
Santo Bendito Sea diciendo: “¿Quien soy yo, y quien es mi pueblo para no ofrecer
nuestra donación?” 

Porque de ti procede todo, y de tu mano te damos.

Estamos obligados a hacerlo, porque de “Tu bendición”
nos otorgaste y de ella daremos lo necesario para tu casa (Rabenu Simja).


Rabí Shimón dice
:
Hay quienes opinan que fue Rabi Iaakov Korshai o ben Korshi ¿quién dijo ésta
parte de la “Mishna?”


¡Quién va por el
camino y estudia (Torá) o interrumpe su estudio!

 Cuándo ve un
árbol, o un terreno arado, y dice, ¡qué hermoso es éste árbol, que bello es éste
terreno!

La Mishná afirma
categóricamente que al hacerlo, pierde su alma.

Seguro preguntarás ¿porque será castigado tan duro
aquel que se detiene a mirar un hermoso árbol? aunque con esto interrumpe su
estudio ¿Acaso no alaba así una creación del Altísimo?

Los Rabinos explican que esto es solo un ejemplo

Los seres humanos tienden a dejarse llevar por toda
clase de tonterías que los alejan de temas importantes que hacen a la esencia de
la vida.

Porque hemos de saber, que como hijos de la nación
hebrea debemos mirar al mundo con “ojos de Torá” y al hacerlo veremos las cosas
en forma distinta. Aquel que cierra su libro de estudio puede ser uno de los
cinco libros de la Torá, o Mishná o Guemara y si se entrega a las cosas
materiales, en su profundo sentido de la palabra, llegará a perder su  “yo
espiritual judío”

Debemos concentrarnos en el estudio de nuestras
escrituras y no dejar que nada aparte nuestra atención.

Ejemplos tenemos muchos: Cuenta la Guemara que Rab
estaba enfrascado en un problema halájico y no-se dio cuenta que de su dedo
lastimado manaba sangre (Shabat 88).

Cuentan que el fundador del movimiento jasídico Rabí
Israel Baal Shem Tov (Besht) acostumbraba aislarse en las montañas. Una vez se
encontraba en un lugar montañoso que estaba separado de otra montaña por un
abismo, ensimismado en su estudio caminaba y no notó que iba a caerse a la
profundidad, hasta que se hizo un milagro y las dos montañas se juntaron (Shibjey
aBesht).

Al estudio de la Torá debemos entregarnos por
completo, con suma concentración y sin pausa, porque hay veces que nos detenemos
para golpearnos al hombro y felicitarnos por nuestros logros sobre esta actitud
nos previene Rabí Iaakov y nos dice atención ¡no caigas en ese error porque
HaShem no quiera, perderás tu alma!





MISHNA 8

 

(ח) רַבִּי דּוֹסְתַּאי בְּרַבִּי
יַנַּאי מִשּׁוּם רַבִּי מֵאִיר אוֹמֵר, כָּל הַשּׁוֹכֵחַ דָּבָר אֶחָד
מִמִּשְׁנָתוֹ, מַעֲלֶה עָלָיו הַכָּתוּב כְּאִלּוּ מִתְחַיֵּב בְּנַפְשׁוֹ,
שֶׁנֶּאֱמַר (דברים ד), רַק הִשָּׁמֶר לְךָ וּשְׁמֹר נַפְשְׁךָ מְאֹד פֶּן
תִּשְׁכַּח אֶת הַדְּבָרִים אֲשֶׁר רָאוּ עֵינֶיךָ. יָכוֹל אֲפִלּוּ תָקְפָה עָלָיו
מִשְׁנָתוֹ, תַּלְמוּד לוֹמַר (שם) וּפֶן יָסוּרוּ מִלְּבָבְךָ כֹּל יְמֵי
חַיֶּיךָ, הָא אֵינוֹ מִתְחַיֵּב בְּנַפְשׁוֹ עַד שֶׁיֵּשֵׁב וִיסִירֵם מִלִּבּוֹ:



8.

Rabí  Dostay  ben  Yanay  en  nombre de Rabí Meir
dice:


Todo aquel que olvida una palabra de la que aprendió,
la Escritura le considera como si hubiera perdidosu alma ,pues está escrito:
solamente guárdate y guarda tu alma mucho para no olvidar las cosas que tus ojos
vieron (Devarim 4:9). Puede aplicarse esto también al que le es difícil
estudiar.


La escritura dice:


Y para que no huyan de tu mente en todos los días de
tu vida (Idem). He aquí que pues no pierde su alma, si no se sienta y los aleja
deliberadamente de su mente.

 

Nuestra Mishná acentúa la
importancia de repasar lo que se estudia, si así lo haremos, no con facilidad
olvidaremos los temas estudiados, parece ser que Rabí Dostay era alumno de Rabí
Meir.


Todo aquel que
olvida una palabra de lo que aprendió

Al no repasar el tema, se olvida de él. Rabí Ieoshua
dice: Todo el que estudia Torá y se olvida, se asemeja a una mujer que da a luz,
y entierra a su hijo (Sanhedrín 99)  Rabi Ieoshua ben Korjá dice: Todo el que
estudia Torá y no repasa lo estudiado se asemeja a aquel que siembra y no
cosecha (Idem)

¿Cómo fue que se olvidó?  Sacó de su mente que debía
repasar; hasta que se olvidó del todo.


La escritura lo
considera, como si hubiera perdido su alma

Como su actitud demuestra que no repasó por que no
consideró importante recordar lo que estudió y que al no repasar el tema
estudiado no solo olvidará a este, sino a toda la Torá, ya que todos los temas
recordados en la Torá están conectados entre sí.

No hay que olvidar que si uno olvida un tema al
enseñar a otros su función será incompleta y puede traer muchos problemas, ya
que hay que recordar algo importante. “Un error, cuando entra es muy difícil de
sacarlo, ya que los alumnos lo recordarán para siempre.

Veamos lo que sucedió con Yoav ben Zeruya, el jefe
del ejército del rey David.

Dijo también Rabá: Cuando hay dos maestros de niños
de los cuales uno enseña (rápido) pero sin esmerarse, y el otro se esmera pero
no enseña (rápido), se nombra al que enseña (rápido) aunque sin esmerarse,
porque los errores se corrigen por sí mismos. Dijo, en cambio, el Rabí Dimí de
Nehardea:  Se nombra al que se esmera pero no enseña (rápido), porque los
errores cuando se cometen una vez quedan. Lo demuestra este versículo: Porque
seis meses habitó allí Yoav, y todo Israel, hasta que hubo acabado con todo el
sexo masculino en Edom.  Cuando (Yoav) se presentó ante David, este le preguntó:
¿Por qué has hecho eso? Porque dice lo escrito, contestó: Borrarás a los varones
(zajar) de Amalec. Pero nosotros, repuso (David) leemos: (Borrarás) la memoria ,
zejer (de Amalec). A mí me enseñaron a leer zajar( hombre) dijo (Yoav).
Fue a ver a su maestro y le preguntó: ¿Cómo me enseñaste a leerlo? Zejer
contestó, Sacó la espada y quiso matarlo. ¿Por qué? le preguntó (el maestro)
Porque dice lo escrito: Maldito el que hiciere indolentemente la obra del Señor.
Déjame cargar con la maldición. dijo (el maestro). También dice, replicó (Yoav)
“Y maldito el que detuviera de la sangre su espada”  Según unos lo mató; según
otros no lo mató.

Fíjense que es lo que sucede, cuando se enseña mal


¿Puede aplicarse
también al que le es difícil estudiar?

¿Qué sucederá si el alumno es débil de memoria?,
pregunta Rabí Ovadia de Bartenura, ¿también el que no puede recordar lo que
estudia en la escritura le considera como si hubiera perdido su alma?

No perderá su alma solo si aleja deliberadamente las
palabras de la Torá de su corazón y de su intelecto.

Y ¿Cómo podrá sacar las enseñanzas de la Torá de su
corazón y de su intelecto?

Si no repasa lo que ha estudiado y no continúa
estudiando la Torá, como bien versa la Escritura. Si un día me abandonas  dos
días te abandonaré.

Para comprender este pensamiento leamos lo que dijo
Rabi Shimon ben Lakish.

Dos personas salieron de dos lugares distintos, uno
de Tiberiades y otro de Tzipori y se encontraron en una hostería, se separaron
uno del otro, tomando dos caminos distintos y ya estaban a una milla de
distancia de la hostería (en sentidos contrarios) y en cuestión los separaba a
cada uno dos millas (Ierushalmi Berajot 9:5).

De la misma manera, el que se aleja de la Torá un
día, también ella se aleja un día, y así se encuentra a dos días de distancia de
la Torá.

Hemos de saber de toda la creación fue realizada para
y según la Torá, y el ser humano se sentirá completo si sus acciones,
ocupaciones públicas y privadas son efectuadas según la Torá.

Cuando una persona trabaja en el comercio o en su
profesión con honestidad porque así lo ordenó el Eterno, está estudiando Torá.
Si actúa según las sagradas enseñanzas en todos los ámbitos de su vida, está
viviendo según la Torá.

Sabido es también que a un ignorante que no sabe
estudiar se le da la posibilidad de asociarse en el estudio, con un erudito de
la Torá, apoyándolo en sus necesidades económicas, de esa manera recibirá
recompensa del estudio, como dice la Guemara: quien dá a su hija como esposa a
un discípulo de los Sabios o negocia a favor de los discípulos de los Sabios o
los mantiene. la escritura lo considera como si se arrimara a la Providencia (Ketuvot
111 B)

Resulta que todo aquel que actúa teniendo como lema
la Torá, todo se convierte en Torá.

Pero dice Rabí Dostay be Rabí Yanay  “Todo aquel que
olvida una palabra, no que se olvidó algo que estudió, ya que es natural que la
memoria falle, sino que la idea de la Torá es para el algo irrelevante, y si es
así, falla el Rabí, será considerado como sí hubiese perdido su alma”.



 



MISHNA 9

 


(ט) רַבִּי חֲנִינָא בֶן
דּוֹסָא אוֹמֵר, כֹּל שֶׁיִּרְאַת חֶטְאוֹ קוֹדֶמֶת לְחָכְמָתוֹ, חָכְמָתוֹ
מִתְקַיֶּמֶת. וְכֹל שֶׁחָכְמָתוֹ קוֹדֶמֶת לְיִרְאַת חֶטְאוֹ, אֵין חָכְמָתוֹ
מִתְקַיֶּמֶת. הוּא הָיָה אוֹמֵר, כֹּל שֶׁמַּעֲשָׂיו מְרֻבִּין מֵחָכְמָתוֹ,
חָכְמָתוֹ מִתְקַיֶּמֶת. וְכֹל שֶׁחָכְמָתוֹ מְרֻבָּה מִמַּעֲשָׂיו, אֵין חָכְמָתוֹ
מִתְקַיֶּמֶת:



9.

Rabí Janina ben Dosá dice: Todo aquel cuyo temor al
pecado precede a su sabiduría; su sabiduría prevalecerá.


En cambio todo aquel que considera más importante su
sabiduría que el temor a pecar, su sabiduría no perdurará.


Él solía decir: Todo aquel cuyas obras superan en
número a su sabiduría, su sabiduría subsistirá en cambio todo aquel cuya
sabiduría es mayor que sus obras, su sabiduría no subsistirá.

 

Rabí Janina  ben  Dosa era alumno de Rabí Iojanan
ben Zakay, fue famoso por su rectitud y piedad y hacía milagros por intermedio
de la oración.

Así leemos en la Guemara:

Ha sido enseñado que cuando Rabí Janina  ben Dosa fue
a estudiar junto a Raban Iojanan  ben Zakai, el hijo del Raban cayó enfermo.
Amigo Janina, le dijo él ¡padre, pide a HaShem que le cure! !

Y Rabí Janina se puso la cabeza entre las rodillas y
empezó a orar, y el enfermo se curó.  Entonces Raban Iojanan  ben Zakai
exclamó:  si yo hubiera estado el día entero de rodillas, de nada me habría
servido.

Y su mujer le dijo: ¿Acaso Janina es superior a ti?.
No, respondió, delante de HaShem es como un esclavo del Señor (que puede entrar
cuando quiere a su presencia), mientras que yo soy príncipe. (Berajot 34 b).


Rabí  Janina  Ben
Dosa  dice:

Todo aquel que su temor al pecado precede a su sabiduría, su sabiduría
prevalecerá.

Hay dos clases de estudiosos de la Torá, uno que
observa los preceptos como le fueron entregados por sus padres y maestros. La
finalidad de su estudio es entender lo que hace y ordenar sus actos por
intermedio de la profundización de las fuentes ancestrales.

La otra clase de estudiosos de la Torá, no cumple los
preceptos y ni siquiera tiene en mente observarlos aunque llegue a compenetrarse
y entender su razón.  Todo su interés se concentra en ampliar sus conocimientos
y no para practicar el bien.

El primero que ve en el temor a HaShem la meta de su
estudio ameritará que su sabiduría prevalecerá, el segundo que no estudia para
poner sus conocimientos en práctica, verá que su sabiduría no perdurará.

El temor a HaShem, es la base de la sabiduría.  No
hay valor alguno superior al estudio de la Torá, que no conduce a su
realización.

Explica el insigne Rabino  Rabí Iosef  Jaim.

Podemos comparar las buenas acciones a la vestimenta
de una persona, pantalón, camisa y saco, y la sabiduría a un sombrero.

La persona que viste un sombrero, que acompaña a sus
ropas, las complementa y le da un tinte de elegancia, pero si lo vestirá en ropa
interior, se burlarán de él.

Lo mismo sucede con la sabiduría que es  complemento
al temor a HaShem como las personas no se consideran bien vestidas  sin
sombrero, de la misma manera no cumplirá con su deber, sino al estudiar con el
fin de cumplir con la condición de que el temor a HaShem dirija a sus actos (Jasdei
Avot)


Todo aquel cuyas
obras superan en número a su sabiduría

Que piensa en todo momento cumplir un número mayor de
preceptos y buenas acciones y que sus actos encausan su estudio como expresa el
Rey David  “El comienzo de la sabiduría es el temor a HaShem” (Tehilim 111:10).

Dice Rabí Shimon ben Eleazar: Todo aquel cuyas obras
superan en número a su sabiduría ¿A qué se parece? a un jinete montado a caballo
que tiene freno en su boca a todo lugar que quiere, lo conduce.


Y todo aquel que
su sabiduría es mayor que sus obras

A que se parece, a aquel  que monta sobre un caballo,
que no tiene el freno en su boca, se cae y rompe su nuca (Avot de Rabi Natan
34).

Una persona se acercó al Rabí Menajem Mendel de Kotzk
y pidió le aconsejara sobre la forma de atraer a sus hijos hacia el estudio de
la Torá.

Estudia tu primero, dijo el Rabí, y tus hijos
seguirán tu camino.


Todo aquel que su
sabiduría es mayor que sus obras, su sabiduría no subsistirá

Estudia y no cumple, como no practica lo que estudia
se olvidará finalmente lo que estudió.

Hemos de saber, que según sus actos que son en
potencia fruto de su estudio ameritará que por intermedio de la ayuda del
Eterno; que sus actos sean más numerosos que sus conocimientos y de esa manera,
su sabiduría subsistirá.

En esto reside la diferencia entre el pensamiento de
otros credos y de nuestra fe.

No podemos evaluarnos según nuestras fuerzas
espirituales y pensar que estamos limitados en nuestro estudio e investigación.

Los actos, las distintas posibilidades que se nos
presentan no pueden ser evaluados según nuestras fuerzas internas que son
limitadas, sino según la fuerza del Eterno, que no tiene límite ni fin.

Y ¿cómo lograremos su ayuda?

Por intermedio de nuestra rectitud y creencia que nos
conduce a tener completa fe en HaShem.

Por esa razón nos da la Torá la posibilidad de
observar sus preceptos y no nos permitieron confiarnos solamente con la fuerza
del alma.





MISHNA 10

 

(י) הוּא הָיָה אוֹמֵר, כֹּל
שֶׁרוּחַ הַבְּרִיּוֹת נוֹחָה הֵימֶנּוּ, רוּחַ הַמָּקוֹם נוֹחָה הֵימֶנּוּ. וְכֹל
שֶׁאֵין רוּחַ הַבְּרִיּוֹת נוֹחָה הֵימֶנּוּ, אֵין רוּחַ הַמָּקוֹם נוֹחָה
הֵימֶנּוּ. רַבִּי דוֹסָא בֶן הַרְכִּינָס אוֹמֵר, שֵׁנָה שֶׁל שַׁחֲרִית, וְיַיִן
שֶׁל צָהֳרַיִם, וְשִׂיחַת הַיְלָדִים, וְישִׁיבַת בָּתֵּי כְנֵסִיּוֹת שֶׁל עַמֵּי
הָאָרֶץ, מוֹצִיאִין אֶת הָאָדָם מִן הָעוֹלָם:



10.

   También solía decir (en) aquel que el espíritu de
las criaturas pone su confianza, el Espíritu del Señor pondrá su confianza, pero
aquel sobre el cual el espíritu de las criaturas no ponga su confianza, el
Espíritu del Señor, no la pondrá en él.


Rabí Dosa ben Harjinas dice: el sueño por la mañana,
el vino a mediodía, la conversación de los niños y asistir a las reuniones de
ignorantes, hacen salir al hombre del mundo.

 

Nuestra Mishná trae otro pensamiento de Rabí Janina
ben Dosa, y esta vez, las cualidades de los seres humanos.


En aquel que el
espíritu de las criaturas pone su confianza, el Espíritu del Señor pondrá su
confianza.

Aquel que es querido por sus semejantes, gracias a
sus buenas acciones, es también querido por el Santo bendito sea y así explica
Rashi: Todo aquel que es querido por sus semejantes, seguro que es querido por
HaShem.

No dirás  “que me importa de la gente”, basta que me
apegue al Eterno, y cumpla los preceptos para  con Él (Rabí  Iosef  Iaabetz).

De la misma manera que cumplimos los preceptos entre
hombre y HaShem, hemos de cumplir lo relativo a la relación con nuestros
semejantes.

El que estudia y sirve a los Sabios, su forma de
hablar es respetuosa, y sus relaciones con las demás personas es basándose en
honestidad y rectitud, ¿qué dicen las personas?, Fíjense fulano que estudia Torá,
¡Feliz su padre que le enseñó! ¡Feliz su Rabí que le enseñó Torá!

¿Vieron a fulano que estudió Torá?, ¡Que bien se
comporta! que modales. Sobre él dice el versículo: “ y me ha dicho: Tú eres Mi
siervo, oh Israel, en quien Me glorificaré” (Isheiahu  49:3).

Al observar las leyes de la
Torá y comportarnos correctamente con nuestro semejantes, santificaremos el
nombre de HaShem y elevaremos el honor de la Torá.


Pero aquél  sobre
el  cual  el espíritu  de  las criaturas no ponga su confianza, el Espíritu del
Señor  no la  pondrá  en él.

Sobre aquel que estudia y su comportamiento no es el
adecuado a su preparación dicen los Sabios del Talmud: ¡Ay  del padre que le
enseñó Torá!

¡Ay del Rabino que lo ilustró! Fulano que estudió
Torá, ¡vean ustedes que corruptos son sus actos!, (Ioma 86:1)     


Rabí Dosa ben
Harjinas dice: (actuó en la época de Rabí Iojanan ben Zakay)
.


El sueño por la
mañana
:
La persona que en vez de despertarse a tiempo, para la lectura de la Shemá y el
Servicio de HaShem, continúa durmiendo no hace más que embriagarse en su sueño (Rashi),
se mantiene ocioso, no estudia Torá, y finalmente pecará (Rabenu Iona).


El vino del
mediodía
:
El vino se filtra en cada miembro del cuerpo, éste se afloja y la mente se
atrofia. La lengua se afloja y afloran los secretos y así dice el Midrash.
Entró vino,  salió el secreto, según el vino, así los secretos, el valor
numérico de vino, en hebreo Iain es equivalente a  Sod – secreto.

Yain (vino) Iod = 10,  iod =10, nun =
50, SAMEJ = 60, VAV = 6, Dalet = 4 = 70 (Sod. secreto)

Recuerde a algunos personajes bíblicos como Noaj, Lot,
y los participantes del banquete de Ajashverosh, que tomaron de su vino (Tratado
de Meguilá 12:1).


La conversación de
los  niños
:
HaShem  ordena a Ieoshua, el sucesor de Moshé nuestro maestro: no se aparte de
tu boca éste libro de Torá, antes medita en ella de día y de noche (1:8), es por
eso que no debemos de perder el tiempo en conversaciones banales, hemos de
hablar y educar a nuestros niños, todo el tiempo que sea necesario, pero debemos
cuidarnos de no gastar el tiempo, en temas sin importancia.  Debemos fijar el
tiempo para estudiar Torá, si no podemos hacerlo en nuestros hogares, iremos  a
la sinagoga a estudiar. Los niños al final tomarán ejemplo de los padres, y
sabrán invertir el tiempo en forma positiva y así profundizar en el estudio de
la Torá.


Y  asistir  a  la
reunión  de ignorantes:

Son las reuniones
donde las personas pierden su tiempo hablando necedades, bien lo definió el Rey
David “Bienaventurado el hombre que no anda en el consejo de los inicuos, ni se
detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en el banco de los burlones”
(Tehilim 1:1).

Frente a los lugares de reunión, donde la gente
malgasta su tiempo, en tiempo de los romanos, eran el teatro y el circo y en
nuestro tiempo, todos aquellos lugares donde se educan las masas, los sabios
hablan sobre el “Bet-hakeneset, sinagoga, y Bet-Hamidrash” (casa de estudio),
donde los asistentes encuentran respuestas a los tantos impoderantes de nuestra
vida terrenal y elevan preces a HaShem.


Hacen salir al
hombre del mundo:

En el (Capítulo 2,
Mishná 11), estudiamos la envidia, la mala inclinación, y el odio de las
criaturas, expulsan al hombre del mundo. Estas tres cosas son nocivas para el
cuerpo y hacen que el ser humano acorte los años de su vida.

Las cuatro cosas recordadas en nuestra Mishná, el
sueño, el vino, la conversación sin sentido, y la reunión con gente de bajo
nivel moral, no son a primera vista, peligrosas ellas puede que no, pero las
consecuencias, la pérdida de tiempo y el no ocuparse del estudio, pueden llevar
a la persona a camino sin salida (según Rabí Shimón Duran y Rabí Iosef Jaim).

Nuestros sabios, hacían lo imposible para no perder
un minuto en vano, y planeaban hasta el último detalle, para no desperdiciar su
tiempo.

Cuentan que Rabí Israel Hacohen, el Jafetz,  Jaim,
realizaba en la noche de Iom-Kipur, un análisis y estudio estricto de las horas
y minutos del año saliente para verificar si desperdició su tiempo. Una vez
encontró diez minutos, que no aparecían bajo un tema, y sobre ellos lloró
copiosamente.

Rabí Eliahu el Gaon de Vilna, acostumbraba estudiar
en las largas y frías noches de invierno, en una habitación sin calefacción, y
ponía sus pies en agua fría para no dormirse; para no ser molestado durante el
día por los caminantes, cerraba herméticamente las persianas y estudiaba a la
luz de la vela.

Solo así, podemos llegar a
resultados en nuestro estudio, y llenar el contenido judío a nosotros y a
nuestras familias.



MISHNA 11

 

(יא) רַבִּי אֶלְעָזָר
הַמּוֹדָעִי אוֹמֵר, הַמְחַלֵּל אֶת הַקֳּדָשִׁים, וְהַמְבַזֶּה אֶת הַמּוֹעֲדוֹת,
וְהַמַּלְבִּין פְּנֵי חֲבֵרוֹ בָרַבִּים, וְהַמֵּפֵר בְּרִיתוֹ שֶׁל אַבְרָהָם
אָבִינוּ עָלָיו הַשָּׁלוֹם, וְהַמְגַּלֶּה פָנִים בַּתּוֹרָה שֶׁלֹּא כַהֲלָכָה,
אַף עַל פִּי שֶׁיֵּשׁ בְּיָדוֹ תוֹרָה וּמַעֲשִׂים טוֹבִים, אֵין לוֹ חֵלֶק
לָעוֹלָם הַבָּא:



11.

Rabí  Eleazar Hamodaí dice: quien profana las cosas
sagradas, desprecia las festividades, quien hace palidecer el rostro de su
prójimo públicamente, quebranta el pacto de Abraham, nuestro patriarca; el que
halla una manera falsa de interpretar la Torá, manera que no está de acuerdo con
la Halaja aunque posea Torá y buenas obras no tendrá parte en el mundo por
venir.

 

Rabí Eleazar, habitó en
Modiin, cercana a Jerusalem, la ciudad de la familia de los Hasmoneos, era tío
de Shimón Bar Kojba, y uno de sus seguidores, pero fue finalmente muerto, porque
fue sospechoso de colaborar con los romanos. En esta Mishná detallo los cinco
pecados que impiden a la persona tener parte en el  “Olam haba”, (mundo
venidero).


Quien profana las
cosas sagradas:

se refiere a las ofrendas, aquel que nos le da el honor debido hace algún
defecto a los animales que están por ser ofrendados, y como su actitud es
consecuencia de desprecio o parecidos, se comprende que niegue  su santidad, y
que no cree que HaShem ordenó que sean servidos.


Desprecia a las
festividades:

No dice  profana, porque la Mishná habla sobre aquellos que trabajan, sin
necesidad, en los días intermedios (jol Hamoed de Pesaj o Sucot)  Rabí  Iosef
Iaabetz.

¿En que se expresa el desprecio? no preparan comidas
especiales, ni visten ropas festivas, ellos y sus familiares y no porque no
pueden hacerlo por razones económicas (Rabí Iosef Vaknin).


Quien  hace
palidecer (avergonzar) el rostro de su prójimo públicamente.

Leemos en el (Tratado Baba Metzia 58:2)  “Avergonzar
públicamente al prójimo es lo mismo que derramar sangre”.

Abaie preguntó al Rabí Dimi: ¿qué tratan de evitar
cuidadosamente en el Oeste? (se refiere a Eretz Israel, que se encuentra al
Oeste de Babilonia); hacer palidecer los rostros (de vergüenza) respondió.

Porque todos que bajan al infierno vuelven a subir
menos tres, que bajan pero no vuelven a subir, entre ellos el que avergüenza
públicamente al prójimo.  En nombre de Rabí Shimón Bar Iojai dijeron: “Es
preferible arrojarse dentro de un horno encendido para no avergonzar
públicamente al prójimo (Idem 59:1). El Talmud trae como prueba un episodio
bíblico el de Yehuda y Tamar (Breshit 38).

Cuando le avisaron a Yehuda que Tamar su nuera estaba
grávida ordenó que la quemaran, porque era hija de Shem, que era Cohen
(sacerdote), y como pensaba que se prostituyó el Tribunal la condenó a morir en
el fuego.

Tamar envió a decir, indirectamente a Iehuda quien
era el padre de su criatura para no acusarlo en público.

Y el Talmud nos cuenta sobre Abba el sangrador quien
para no avergonzar a la gente que venía a recibir sus servicios colocó fuera de
su local una caja en la que sus clientes depositaban los honorarios.  Los que
podían pagar, dejaban caer en ella el dinero, pero quienes no podían hacerlo
también acudían a él, sin sentirse sobrecogidos (Taanit 21).


El que desprecia
las festividades, y el que hace palidecer el rostro de su prójimo
públicamente…   no tiene parte en el mundo por venir.

Por que dice la Mishná desprecia y no, profana las
festividades para enseñarnos que al despreciar las festividades, demuestra que
no encuentra ninguna diferencia entre días hábiles y festivos. La falta de
“sensibilidad”, es algo muy grave porque arrastra su falta de valor para con
nuestra Torá y nuestras tradiciones, y por lo tanto se desconecta totalmente de
la Torá y la vida judía.

Lo mismo ocurre con el que avergüenza a su compañero
en público; su acción es consecuencia de la falta de interés, sensibilidad y
respeto para con su semejante.

Si lo respetase no lo avergonzaría públicamente y por
esa razón no tiene parte en el mundo por venir


Quebranta  el
pacto  de  Abraham,  nuestro  patriarca

Quien no circuncida a su hijo, o no se circuncida a
sí mismo, si no le practicaron cuando niño, o se cubrió el prepucio, para que no
reconozcan que es circunciso.


El que halla una
manera falsa de interpretar la Torá

Aquel que interpreta la Torá en forma contraria a lo
explicado por la Halaja (ley Judía), o que diga que la Torá es solo una
metáfora, por ejemplo: el que dice que la prohibición de comer cochino no se
refiere a la prohibición de ingerir ese animal, sino que viene a enseñar que no
nos comportemos como tales, ésta es una falsa interpretación de las enseñanzas.
Cierto es que la Torá posee aspectos esotéricos, pero antes de todo tenemos la
obligación de cumplir los preceptos que están claros y nítidamente ordenados en
la Torá (según la explicación de Hameiri).

La razón de las falsas interpretaciones de la Torá,
proviene del haber roto con la vida normativa judía, ordenada por la Torá, hay
conexión entre el no cumplir los preceptos con el hecho de tergiversar el
verdadero sentido de las escrituras, que nos fueron transmitidas por nuestros
Rabinos durante generaciones.

Leamos las palabras de Rambam Rabí Moshé ben Maimón,
en Meila (Sacrilegios), (Mishné Torá  capítulo 8:8.8). Es bueno que el hombre
contemple las leyes de la sacra Torá y penetre al fondo de las cuestiones
conforme a su capacidad.

Y si no encuentra en cierto caso el sentido o la
causa de algo, no ha de desdeñar esa cosa, ni ha de “intentar subir hasta el
Eterno, no sea que Él haga estragos en él”  (Éxodo XIX, 24).  No debe pensar en
una cosa así como quien piensa en las demás cuestiones seculares.

Piensa hasta qué punto es rigurosa la Torá en materia
de sacrilegio. Si las maderas, las piedras, el polvo y la ceniza, por el solo
hecho de haberse proclamado sobre ellos el Nombre del Eterno, quedan
santificados, y quienquiera que les dé un trato secular comete sacrilegio,
requiriendo expiación incluso si obró involuntariamente, con mucha más razón, en
el caso de los preceptos que el Santo Bendito Sea, nos ha grabado, el hombre no
debe revelarse contra ellos sólo por no conocer su sentido, ni ha de imputar a
HaShem como quien piensa en asuntos seculares. Pues está escrito en la Torá
“Observaréis todas mis leyes y mis juicios, y los cumpliréis (Levítico XIX, 37),
y a ello dijeron los sabios: Observar y cumplir las normas lo mismo que las
leyes. Observar está claro: consiste en aplicar las normas; en cuanto a cumplir,
significa cuidar de no pensar que sean menos importantes que las leyes. Son
leyes los preceptos cuyo sentido es manifiesto y se sabe qué beneficios se
derivan de aplicarlos en este mundo, como la prohibición del despojo y del
derramamiento de sangre, o la obligación de honrar al padre y a la madre. Son
normas los preceptos cuyo sentido no se sabe, como la prohibición de comer carne
de cerdo o carne con leche, o las disposiciones concernientes a la becerra
desnucada, a la vaca roja o al chivo emisario.

Escribe Rabí Iser Zalman Meltzer, en su libro “Eben
HaEzel”

El Rambam compara la negación de la Torá y la
revelación contra el cumplimiento de los preceptos con el que comete sacrilegio
con los utensilios del templo; y es conocida la opinión de Rambam que se
considera sacrilegio sólo cuando se le dá un trato secular a los artículos que
fueron ya santificados. Los Rabinos Tosaftitas opinan que en el momento que esos
artículos fueron sacados del “Hekdesh” (de su santidad) son considerados
profanados, aunque no le hayan dado todavía ningún uso.

Aparte del sacrilegio cometido con los artículos del
templo, el revelarse contra el cumplimiento, es consecuencia del instinto de
destrucción, y por esa razón el que se desconecta de la vida normativa judía es
considerado un “agresor y hacedor de daños”.

Explica el Rabino, que el Rambam (Maimonides) viene a
enseñarnos que si una persona no sabe y no entiende la razón de un “precepto” y
quiere inventar una razón sólo logrará crear equívocos, confusión y destrucción,
porque dirá que de esta forma no ordenó la Torá. Y no para estos
tiempos habló la Torá
, y de esta manera destruirá todas las leyes de la Torá
y sobre eso escribió: ni ha de intentar subir al Eterno, no sea que Él haga
estragos en él (Shmot 19:24).


Aunque posea Torá
y buenas obras, no tendrá parte en el mundo por venir:

¿Por qué razón fallaron tan severamente sobre los pecados mencionados en esta
Mishná?

Porque estos pecados son más
graves que los otros, el ingerir alimentos prohibidos, por ejemplo, puede ser
consecuencia del empuje del instinto, pero al quebrantar el precepto de la
circuncisión, o dar una falsa interpretación a la Torá provienen de la negación
de la Torá y desprecio del verbo de HaShem (Pinjas Kehati).


MISHNA 12

 


(יב) רַבִּי יִשְׁמָעֵאל
אוֹמֵר, הֱוֵי קַל לָרֹאשׁ וְנוֹחַ לַתִּשְׁחֹרֶת, וֶהֱוֵי מְקַבֵּל אֶת כָּל
הָאָדָם בְּשִׂמְחָה
:



12.

Rabí Ishmael dice: Sé sumiso (presto a servir) ante
un hombre importante y honorable, sé complaciente con la juventud, y acoge a
todas las personas con alegría.

 

Rabí Ishmael, era compañero de Rabí Akiva, uno de sus
maestros; fue Rabí Ieoshua ben Jananiá, que lo rescató cuando niño, de la
presión romana.  También de Rabí Nejunia ben Hakaná y Rabí Eleazar recibió sus
enseñanzas.

En ésta Mishná nos enseña el deber de comportarnos
con honor y respeto con nuestros semejantes, sin distinción de clases y religión
y así leemos en (Berajot 8:)

Un gentil se topó con Rabí Ishmael y lo bendijo, el
Rabí le devolvió el saludo y dijo:  es sobre tí que dice el versículo:  “Y los
que te bendicen – serán benditos”.


Sé sumiso (presto
a servir) ante un hombre importante y honorable.

Como ya dijimos, Rabí Ishmael estuvo tiempo en la
prisión romana, y sufrió muchas penurias y tratos crueles. Hay personas que al
haber sufrido por manos de otras, adopta esa misma conducta, como medio de
venganza. No fue así el Rabí, a pesar de las vicisitudes sufridas predicó el
buen comportamiento y la gentileza, para todos los seres humanos sin excepción.

No solamente rendirás honores a los adultos, sino que
también a los jóvenes los tratarás con paciencia y con humildad y no con orgullo
y altanería, a todos, a los mayores y a los jóvenes los recibirás con alegría.

Rabí Iosef Jaim de Bagdad, cuando recibía a un Talmid
– Jajam (erudito de la Torá), lo hacía con entusiasmo y alegría, escuchando
pacientemente sus palabras y al despedirse lo acompañaba hasta la puerta, cuando
el que lo visitaba era un joven Talmid-Jajam (erudito de la Torá), se levantaba
a recibirlo, lo sentaba a su lado y le hablaba como lo hace un padre con su hijo
(Niflaim maaseja).


Y acoge a todas las personas  con  alegría

Si tienes una fiesta en tu
casa, no olvides invitar a todos tus amigos y conocidos porque al olvidarte de
alguien se enojará y no te lo perdonará.



 



MISHNA 13

 

(יג) רַבִּי עֲקִיבָא אוֹמֵר,
שְׂחוֹק וְקַלּוּת רֹאשׁ, מַרְגִּילִין לְעֶרְוָה. מַסּוֹרֶת, סְיָג לַתּוֹרָה.
מַעַשְׂרוֹת, סְיָג לָעשֶׁר. נְדָרִים, סְיָג לַפְּרִישׁוּת. סְיָג לַחָכְמָה,
שְׁתִיקָה:



13.

 Rabí Akiva dice: burla, risa
y frivolidad conducen al hombre a la ignominia:


La tradición es una valla para (defender) la Torá.


Los diezmos son una valla para la riqueza.


Las promesas lo son para la abstinencia. La cerca de
la sabiduría en el silencio.

 

Rabí Akiva era un hombre de
una gran sabiduría en todas las materias judaicas, por sus propias fuerzas llegó
a ocupar un lugar muy importante dentro de los líderes de nuestro pueblo, murió
en aras de la “santificación” del nombre de HaShem (Kidush HaShem).

Sus maestros principales fueron Rabí Eliezer y Rabí
Ieoshua.

En nuestra Mishná Rabí Akiva enumera a cinco vallas
que ayudaran a alejarnos del pecado.


Rabí Akiva dice:
burla y frivolidad conduce al hombre a la ignominia.

Atraen al hombre al pecado, generalmente el ser
humano se cuida de no pecar, pero cuando pasa su tiempo en vanidades, festejos y
parecidos, se acostumbra rápidamente al camino del mal, no como aquella persona
que entra en agua fría, al principio tiembla de frío pero después de un tiempo
se acostumbra al frío. (Según Rabí Iosef Iaabetz).


En que se
relaciona la risa y la frivolidad con la ignominia
,
leamos lo que escribir Rabí Moshé Jaim Lutzato en su libro Mesilat Iesharim “La
senda de los Justos”.

“Pero el segundo, se presenta
mucho más difícil, la frivolidad y la burla, pues quien se hunde en ellos es
como si se hundiera en el océano del que es extremadamente difícil salir Porque
la burla pierde al corazón del hombre y ya ni el sentido común ni la razón
gobiernan en él y es como un borracho o un tonto a los que no se los puede
conducir pues no reciben nuestra dirección como lo advirtió el rey Salomón: “A
la risa la apodé locura y de la alegría dije ¿Para qué sirve?” (Koh. 2-2). Y
nuestros sabios dijeron: “La frivolidad y la ligereza conducen al hombre al
adulterio” (Principio 3-13), pues aún siendo el incesto algo grave para todo ser
racional y su corazón teme de acercarse a él por lo que ya representa en su
mente como tremendo pecado y enorme castigo, sin embargo la frivolidad y la
ligereza lo van disimulando lentamente y lo acercan a él en forma progresiva
hasta que el temor se quita de sobre el paso a paso, grado a  grado y llega al
pecado mismo y lo comete.

¿Y todo esto por qué? pues del mismo modo en que la
realidad de la advertencia depende de la atención sobre la finalidad, así toda
la función de la burla no es sino alejar la atención de los pensamientos rectos
y de las reflexiones, y de esta manera no llegará a su corazón.

Fíjate en la dificultad de la burla y su depravación
extrema, que así como el escudo untado en aceite rechaza y desliza las flechas y
las arroja a la tierra sin permitirle que lleguen hasta las  personas, así la
burla actúa ante la amonestación y el reproche, pues con una frivolidad o una
pequeña burla, el hombre quita de sí, gran parte del despertar y del entusiasmo
que el corazón por si logra al ver o escuchar cosas que lo inciten al análisis y
el examen de sus actos, pero la fuerza de la burla tira todo por tierra y ya no
le hará efecto el absoluto. Y no por ser intelectivo el reproche o por falta de
comprensión, sino porque la fuerza de la frivolidad destruye toda cuestión moral
o de temor divino.

He aquí que el profeta Isheiau  clamaba sobre ello
duramente pues observó que ello constituía un impedimento para que sus
amonestaciones surtieran efecto y destruía la esperanza de los pecadores, como é
lo dijo: “Y ahora no os burléis por si se apretarán vuestras ligaduras” (Isheiau
28:22). Y así comentaron nuestros sabios: “El frívolo se ocasiona a sí mismo,
sufrimientos” (Tratado de Avodá Zará 18), y es lo que el mismo versículo nos
dice claramente: “Se preparan para los burlones castigos” (Proverbios 19) siendo
esto algo lógico, ya que quien se conmueve en su análisis y en sus estudios no
necesita castigos físicos pues ya se arrepentirá de su pecado sin ello, con la
fuerza de los pensamientos que nacen en su corazón por medio de lo que lee o de
las amonestaciones y reproches que oye. Pero los burlones que no se impresionan
de las reprimendas por la fuerza de su frivolidad, no tienen otra solución sino
los castigos, pues ellos no podrán la burla rechazar como rechaza el reproche.


La tradición es
una valla para defender la Torá.

Las tradiciones y enseñanzas que nos entregaron
nuestros Rabinos son de vital importancia, porque sin ellas, sin la Torá oral,
no entenderíamos el verdadero sentido e interpretación de la Torá y sus leyes,
sin éstas la Torá perecería, como un viñedo sin cerca, cada cual haría de él lo
que le plazca, por esa razón debemos tener en cuenta solo las enseñanzas que
tienen base y principios emanados de la Torá de Moshé de Sinaí, entregados con
su espíritu y letra de generación en generación.


Los diezmos son
una valla por la riqueza.

Cuando una persona diezmará de su cosecha, según lo
ordena la ley, HaShem bendecirá su campo y su cosecha se multiplicará.

Practicar el diezmo, es en
realidad, reforzar la riqueza.

Seguro podrá preguntar, si la
intención de la Mishná es enseñarnos los caminos de HaShem y alejarnos del
pecado, porque nos aconseja, Rabí Akiva, ¿cómo hacernos ricos? al decir: Los
diezmos son una valla de la riqueza.

Podemos decir, explica Rabí Elimelej de Lizansk,
autor de “Noam Elimelej” que el ser humano debe santificarse a sí mismo con la
comida debida y el dinero que sobre ellos gobierna el instinto, lo que no sucede
con la Torá y la oración en ellos el incitador (ietzer hará), no tiene lugar

En los “deseos humanos” se encuentra mayormente el
incitador, por lo tanto debemos comportarnos de manera tal, que el que nos
acecha no nos inunde con sus artimañas.

También el dinero y los bienes materiales deben ser
santificados, el comercio debe ser honesto,  según las reglas escritas en
nuestros libros.

Los diezmos son la valla de la riqueza.

Debemos santificar nuestro dinero hasta que la
santidad que reside en los diezmos que entregamos, sea solamente una valla, una
pequeña parte de la santidad de todos nuestros bienes.


Las promesas lo
son para la abstinencia.

Cuando una persona se abstiene a hacer cosas, aunque
sean permitidas para así no caer en lo prohibitivo, podrá hacer una promesa,
para reforzar su voluntad y detener al instinto.

Por ejemplo, una persona tiene inclinación por la
bebida, ó por el cigarrillo, quiere dejar de beber y de fumar, no todos pueden
dejar de hacerlo de una vez, ¿Qué hará? puede prometer, que no beberá ó no
fumará durante una semana.

La promesa reforzará su voluntad, porque no querrá
anularla: Cuando la semana  llegue a su término verá que puede cumplirlo, lo
renovará una y otra vez, y poco a poco anulará sus malos hábitos (Según Rabí
Iona de Gerondi).


La cerca dé la sabiduría es el silencio

Rabí Ovadia de Bartenura explica que la intención del
silencio sobre el cual habla la Mishná se refiere a que el ser humano debe
hablar lo menos posible con su prójimo, sobre lo cual dijo el rey Shlomo: “Aún
el necio cuando calla, es tenido por sabio” (Mishle 17:28), agrega el autor de
“Tosafot Iom-Tov”, si el necio que calla es tenido por sabio, habrás de decir
que el que calla, es sabio.

Según este pensamiento aprendemos que el silencio es
parte inseparable de la sabiduría.

Nuestros sabios enumeraron las siete cualidades del
sabio: Un sabio no habla ante una persona que lo supera en conocimientos. No
interrumpe a su compañero. No se apresura en responder. Pregunta y contesta con
sumo criterio. Contesta según la importancia de los asuntos tratados.

Si no tiene conocimiento del tema dice: no sé, acepta
la verdad (Avot 5:7).

De las siete cualidades, cuatro tienen relación con
el silencio. Aprendemos que el silencio es la cualidad más importante del sabio.
Y si preguntas que utilidad tendremos de las vallas y las cercas que nos ponen
nuestros sabios, te diré que la Torá; quien conoce el alma humana, y sus
inclinaciones a los más distintos deseos, por eso nos dio distintos, “medios de
defensa” que pueden detener a los deseos e instintos más fuertes del pecador.

Estas vallas son como un semáforo que nos recuerda y
detiene ante el pecado.



MISHNA 14

 

(יד) הוּא הָיָה אוֹמֵר, חָבִיב
אָדָם שֶׁנִּבְרָא בְצֶלֶם. חִבָּה יְתֵרָה נוֹדַעַת לוֹ שֶׁנִּבְרָא בְצֶלֶם,
שֶׁנֶּאֱמַר (בראשית ט), כִּי בְּצֶלֶם אֱלֹהִים עָשָׂה אֶת הָאָדָם. חֲבִיבִין
יִשְׂרָאֵל שֶׁנִּקְרְאוּ בָנִים לַמָּקוֹם. חִבָּה יְתֵרָה נוֹדַעַת לָהֶם
שֶׁנִּקְרְאוּ בָנִים לַמָּקוֹם, שֶׁנֶּאֱמַר (דברים יד), בָּנִים אַתֶּם לַה’
אֱלֹהֵיכֶם. חֲבִיבִין יִשְׂרָאֵל, שֶׁנִּתַּן לָהֶם כְּלִי חֶמְדָּה. חִבָּה
יְתֵרָה נוֹדַעַת לָהֶם שֶׁנִּתַּן לָהֶם כְּלִי חֶמְדָּה שֶׁבּוֹ נִבְרָא
הָעוֹלָם, שֶׁנֶּאֱמַר (משלי ד), כִּי לֶקַח טוֹב נָתַתִּי לָכֶם, תּוֹרָתִי אַל
תַּעֲזֹבוּ:



14.

(También)  solía decir: amado es el hombre porque fue
creado a la imagen (de HaShem), gracias a un amor especial se le ha dado a
conocer que fue creado a imagen (de HaShem), pues está escrito:  “porque a
imagen de HaShem fue hecho el hombre” (Breshit 9:6).


Amados son los israelitas porque son llamados hijos
del Señor  A consecuencia de un amor particular les ha sido dado a conocer que
son llamados hijos del Señor según está escrito: “hijos son del Señor, Vuestro
HaShem” (Debarim 14:1).


Amados son los israelitas porque les fue dado un
instrumento magnífico, ya que está escrito: “porque doctrina buena os he dado,
mi Torá no desdeñéis” (Mishle 4:2).

 

En ésta “Mishná”  Rabí Akiva, nos  educa a
amar a todos los seres humanos en general, y al pueblo de Israel en particular,
conocida es su acotación sobre el versículo “Y amarás a Tu prójimo como a TI
mismo” (Vaikra 19:18) “es un gran principio de la Torá”.

(También) solía decir: amado es el hombre porque fue
creado a la imagen (de HaShem). Gracias a un amor especial se le ha dado a
conocer que fue creado a la imagen (de HaShem).

HaShem agració al hombre con la fuerza intelectual
con ésta se diferencia de todas las criaturas y su finalidad es “conocer a
HaShem”, según su alcance. (Rambam).

Todas las personas sin diferencia de sexo y religión,
justo o malvado, fueron creadas “betzelem” a la imagen de HaShem, como ya
explicamos, por esa razón esta en un nivel superior a las otras criaturas
pertenecientes al reino mineral vegetal, animal, y todo lo existente fue creado
para servir a los seres humanos.

Así leemos en la Torá “Y los bendijo y les dijo
HaShem: Sed fecundos y multiplicaos y llenad la tierra y sometedla y tened
dominio sobre los peces del mar y sobre todo el animal que se mueve sobre la
tierra y dijo HaShem: He aquí que os he dado toda hierba que da simiente…  y
todo árbol” (Breshit 1:28-29).

El hombre fue creado en la víspera del “sábado” ¿por
qué? Se parece a aquel rey que construyó un palacio, lo amuebló y lo preparó
para un  gran banquete y después recibió a los huéspedes (Sanhedrín 38).

Sabemos de muchas culturas y civilizaciones las
cuales se conducen por medio de diferencias sociales y estas diferencias no
pueden ser eliminadas, el esclavo es inferior a su amo, el labrador es inferior
al noble, y demás está decir de los extranjeros.

Según la concepción judaica todos los seres humanos
son iguales en su esencia, porque tienen un origen común y en el Talmud “Un solo
hombre fue creado, ¿porque?  para que no diga el uno al otro:  “Mi padre es más
grande que el tuyo” (Sanhedrín 38).

Todos los seres humanos pueden alcanzar una misma
meta y nivel.

Esta filosofía que abandera el honor y respeto hacia
todos los seres humanos explica todas las leyes que hablan sobre la buena
relación hacia el pobre, el esclavo, el alumno, la mujer, el huérfano, el
extranjero, el converso, al enemigo,  y al prisionero.

Todos estos, que para otros pueblos, son considerados
seres inferiores, con derecho cívicos limitados, o faltos de derecho básico,
reciben en nuestro seno, defensa, apoyo y ayuda.

Ricos y pobres son juzgados por igual.


Amados son los
israelitas, porque son llamados hijos de HaShem

Rabí Akiva nos enseñó claramente que todos los seres
humanos, sin excepción son iguales, y por lo tanto son amados por HaShem.

Ahora nos enseña que el pueblo judío está en un nivel
superior con relación a los otros pueblos porque son llamados “hijos de HaShem”.

¿Acaso hay aquí una contradicción entre los dos
conceptos vertidos por Rabí Akiva?

El primero indica igualdad entre los hombres

El segundo, diferente nivel.

No existe ninguna contradicción. Al principio todos
los hombres eran iguales, poco después, cada uno eligió su camino.

Adam, el primer hombre, conoció a HaShem y con
seguridad enseñó a sus hijos el camino hacia Él.

Pero, Caín, eligió ir por el mal camino.

En los días de Noaj, podían sus contemporáneos
comportarse como él, y haciendo así podían haberse salvado, pero,  la humanidad
eligió otro camino.

Cuando Abraham, nuestro patriarca, enseñó a los
hombres de Aram Naharaim, la Mesopotamia, la existencia de un solo D-s solo unos
pocos siguieron su camino, reafirmando la fe monoteísta.

Lo mismo sucedió cuando HaShem entregó la Torá en su
oportunidad, le ofreció a los pueblos del mundo, ellos se negaron a recibirla,
solo el pueblo de Israel dijo: Haremos y escucharemos.

Para resumir el concepto diremos que al principio no
hubo diferencia alguna entre los seres humanos. Cada individuo en particular y
pueblos en general tuvo la oportunidad de elegir el camino del bien, y al
hacerlo se elevaría a un alto nivel ético-moral.

Pero en verdad, fue el pueblo de Israel que eligió
éste camino, al comienzo, por intermedio del pacto que firmaron los patriarcas
con HaShem y después al recibir la Torá.

Estos dos actos fueron los que en realidad elevaron
al pueblo de Israel al nivel de hijo de HaShem.

Hemos de saber que no se ha cerrado el camino  para
los pueblos del mundo, todo aquel que desea ser parte del pueblo judío
convirtiéndose en un Guer Tzedek, converso justo, cumpliendo las leyes de
nuestra Sagrada Torá y viviendo una vida judía completa, rigiéndose por el
Shulján Aruj serán bienvenidos.

Nuestra larga historia recuerda a grandes
personalidades que se convirtieron a nuestra fe, recordemos a Shmia y Avtalión,
y al autor de nuestra “Mishná”, Rabí Akiva, que fue hijo de conversos.


Amados son los
israelitas porque les fue dado un instrumento magnifico.

Dos grandes principios aprendimos ya de Rabí Akiva.

El  1ro.  “amado es el hombre porque fue creado a la
imagen de HaShem”

El 2do.  “amados son los israelitas porque son
llamados hijos de D-s.”

El 3er principio indica un nivel superior dentro del
pueblo judío.

Todos los israelitas son llamados “hijos de HaShem”
por el mérito de los patriarcas y por haber recibido la Torá en el Monte Sinay.

Rabí Akiva nos indica que aquellos que observan la
vida normativa, por medio del cumplimiento de las “mitzvot (preceptos) están en
el nivel superior

Ese instrumento magnifico, la Torá se conecta con el
cuerpo del pueblo de Israel, y se convierte en un ente inseparable e indivisible
del quehacer de nuestro pueblo.  Los estudiosos de la Torá son llamados “Klei-jemdá”,
instrumentos magníficos.

La Torá los transforma, en
piedras preciosas que alumbran a corta y larga distancia.
 



MISHNA 15

 

(טו) הַכֹּל צָפוּי, וְהָרְשׁוּת
נְתוּנָה, ובְטוֹב הָעוֹלָם נִדּוֹן. וְהַכֹּל לְפִי רֹב הַמַּעֲשֶׂה:


 

15.

 Todo está previsto y (sin embargo) la libertad (nos)
fue dada.  Con bondad el mundo es juzgado, todo ello según el número de
acciones.

 

Rabí Akiva, nos trae un concepto profundo sobre el
cual dijo el Rambam (Maimonides) en su libro “Hamaor”. Este texto contiene un
principio muy importante del judaísmo.


Todo está
previsto.

Todo lo que el ser
humano ha de hacer, es sabido de antemano por HaShem. Pero a pesar de eso,
HaShem no se inmiscuye en la elección del hombre cada uno elige su propio
camino, el del bien, o el del mal.

Los seres humanos poseen libre albedrío, parece ser
que estamos ante una contradicción ya que si HaShem sabe de antemano lo que
elegirá el hombre ¿qué puede cambiar si ya  HaShem, lo tenía previsto?.

De todas manera no existe contradicción alguna, el
tema es muy profundo, y está lejos del alcance del entendimiento de la mente
humana y así está escrito: “Porque Mis pensamientos no son vuestros
pensamientos, ni vuestros caminos son Mis caminos, dice el Señor. Porque como
los cielos son más altos que la Tierra, así Mis caminos son más altos que
vuestros caminos, y Mis pensamientos que vuestros pensamientos (Isheiau –
55-8/9).

Leemos en “Hiljot Teshuvá” (Leyes relativas al
arrepentimiento de Maimonides, capítulo 5).

1.

Todo hombre goza de libre albedrío: Si
quiere inclinarse por el buen camino y ser un hombre justo, es libre para ello;
si quiere inclinarse por el mal camino y ser un malvado, es libre para ello.
Esto es lo que está escrito en la Torá: “He aquí que el hombre ha venido a ser
como uno de nosotros para conocer el bien y el mal” (Génesis III, 22).  Es
decir: He aquí que la especie humana es única en el mundo, sin que haya otra
especie que se le parezca en este sentido; que el hombre, por sí mismo, por su
entendimiento y pensamiento, conoce el bien y el mal y hace todo lo que desea,
sin que nadie le impida hacer el bien o el mal, y sólo por eso pudo HaShem
agregar: “Quizás extienda su mano y tome también del árbol de la vida”

2.

No vayas a pensar esto que dicen tanto los
necios de las otras naciones como muchas personas torpes de entre los judíos:
que HaShem decreta, desde el momento de crear a cada hombre, si ha de ser justo
o malvado. No es así sino que a todo hombre cuadra ser justo como nuestro
maestro Moisés o malvado como Jerabam, al igual que sabio o necio,
misericordioso o cruel, avaro o pródigo, y así en todos los demás rasgos. Nadie
lo obliga, nadie se lo decreta y nadie lo arrastra por ninguno de los dos
caminos, sino que él mismo, por su propia determinación, se inclina hacia el
camino que prefiere. Es lo que dice Irmiahu: “No es de boca del Altísimo que
salen los males y el bien” (Lamentaciones III, 38); es decir, que el Creador no
decreta que el hombre sea bueno o malo.

Y puesto que es así he aquí que el pecador sea bueno
o malo.

Y puesto que es así, he aquí que el pecador es quien
se pierde a sí mismo, y tiene razones para llorar y lamentar sus faltas y el mal
que le hizo a su propia alma.

En cierta ocasión, un visitante preguntó a un Rabino
si HaShem quiere que creamos en Él.  La respuesta fue positiva.  Este es el
primer mandamiento que nos exige creer en Su existencia, según afirma Maimonides.
La segunda pregunta fue: ¿Por qué? El Rabino contestó diciendo que creyendo en
la existencia de HaShem, nuestras vidas se engrandecen y enriquecen. Somos
mejores seres humanos, más completos y felices, alcanzando mayor satisfacción.
HaShem quiere que creamos en Él, esto es una expresión de Su amor por nosotros.

La tercera pregunta: ¿Por qué HaShem no hace que esta
creencia en Él y Sus mandamientos sea más fácil?  si así lo hiciera, todos
creyesen en Él. El Rabino preguntó entonces: ¿Cómo propone usted que HaShem haga
esto? A lo cual el visitante dijo: Muy sencillo. Si alguien peca, debe ser
castigado inmediatamente y si cumple un mandamiento debe ser recompensado
enseguida.

Así todos llegarían a la conclusión de que HaShem
existe. El Rabino explicó que si HaShem hubiera deseado obediencia ciega, Él
habría creado autómatas o robots, muñecos mecánicos sin capacidad de pensar ni
sentir emociones humanas, sin libertad para elegir entre el bien y el mal. Por
esto HaShem creó al hombre dotándole de libertad de acción, con intelecto para
pensar y corazón para sentir

Si fuéramos castigados o recompensados inmediatamente
por nuestras acciones esto sería equivalente a privarnos de libertad de acción.
Es como el significado de un regalo.

Un regalo es apreciado como tal si es ofrecido
voluntariamente, porque la persona que lo ofrece quiere donarlo. El regalo
pierde su significado si es entregado por alguien que es forzado a entregarlo.
Leamos el pensamiento de Adin Steinsaltz.

Un principio básico e inalterable que ha perdurado a
través del pensamiento judío de todos los tiempos, es reconocer que el hombre
tiene la libertad para escoger entre el bien y el mal. Es uno de los elementos
fijos y seguros en las Sagradas Escrituras y en los escritos de los sabios.
Además, se puede decir que este reconocimiento esencial del libre albedrío es
tan básico al pensamiento judío, que ha llegado a ser una prueba de la
autenticidad de la orientación judía.

Casi sin excepción, un sistema de pensamiento
religiosos o filosófico que no acepte el principio de la libertad de acción, no
pertenece de ningún modo a la esfera verdaderamente judía; aún si es totalmente
ortodoxo en los demás aspectos.

(La contribución de Maimonides Joseph D. Benmamán
Magen, Asociación Israelita de Venezuela)


Con bondad el mundo es juzgado:

HaShem juzga a sus criaturas con honestidad y
rectitud, aunque a veces nos parece – como si la justicia no existiese en el
mundo, y así está escrito:

HaShem piadoso y misericordioso, paciente y grande de
merced y verdad (Shemot 34:6) y enseñan nuestros Sabios: “paciente”, con los
justos y los malvados y en Tehilim: “Bueno es HaShem para todos” (111:1)

Para ejemplo la siguiente historia:

Moshé, nuestro Maestro, acostumbraba aislarse en el
bosque para así profundizarse en su conexión con HaShem. Un día estando sentado
bajo un árbol, a orillas de un pozo de agua vio a una persona que se acercó,
tomó agua y abandonó el lugar, pero no notó que se le cayó una bolsa de monedas
de oro.

Pasado unos minutos llegó otro señor, tomó agua, se
sentó a descansar, y entonces se percató de la bolsa, la abrió y supo de su
contenido, contento la tomó y emprendió nuevamente su camino.

Entonces llegó otra persona bebió del agua el pozo,
en ese instante apareció la persona que se olvidó la bolsa de dinero, le exigió
le devolviese su pertenencia, pensando que fue él quien lo tomó, este negó todo,
discutieron y finalmente el verdadero dueño del dinero lo mató.

Moshé al ver ésta injusticia, clamó a HaShem

¡Mi Señor! ¿Porque no impediste ésta cruel maldad?

Y así le contestaron del cielo: “Has de saber, que el
hombre que se olvidó la bolsa de monedas de oro, era un hombre justo y probo,
pero su padre era un malvado, quien robó la bolsa de dinero del padre de la
persona que la encontró, de esa manera recibió su herencia”.

Con respeto a la persona que fue asesinada te diré
que él mató al hermano del asesino y ahora tomó su venganza para hacer saber que
los caminos de HaShem son rectos y Tu no has de juzgar los caminos del Altísimo
(Hagoren).

Hay muchas cosas que ocurren diariamente, que nos
parecen injustas, pero si supiésemos los pormenores del caso puede y
entenderíamos de otro modo.


Todo  ello  según  el  número  de  acciones

Si hay más acciones meritorias, será decretado
inocente, y si la mayoría son pecados, será culpable  (Rashi).

Cada ser humano tiene méritos y faltas. Aquel cuyos
méritos son más que sus faltas, es un hombre justo. Aquel cuyas faltas son más
que sus méritos es un malvado. Si se igualan en cantidad, es un hombre
intermedio  (Maimonides, Leyes de arrepentimiento, capítulo 3:1).

En su comentario a la “Mishná”, dice el Rambam:
Según lo que el hombre multiplica sus actos de bien, así será más grande su
recompensa.  Aquella persona que reparte 100 monedas a cien personas, no
recibirá la misma recompensa si da las 100 monedas a una sola persona, porque al
dar ese monto una  sola vez, pensará sólo una vez que todo pertenece a HaShem
pero él que da  cien veces, será cien campanas en su corazón que le recordarán,
que todo pertenece al Eterno, y seguro es que cien hacen más efecto que una vez.
Cien veces peleará con el  “ietzer hará“, el incitador y de esa manera
podrá vencerlo con facilidad.


 


 



MISHNA 16

 

(טז) הוּא הָיָה אוֹמֵר, הַכֹּל
נָתוּן בָּעֵרָבוֹן, וּמְצוּדָה פְרוּסָה עַל כָּל הַחַיִּים. הַחֲנוּת פְּתוּחָה,
וְהַחֶנְוָנִי מַקִּיף, וְהַפִּנְקָס פָּתוּחַ, וְהַיָּד כּוֹתֶבֶת, וְכָל הָרוֹצֶה
לִלְווֹת יָבוֹא וְיִלְוֶה, וְהַגַּבָּאִים מַחֲזִירִים תָּדִיר בְּכָל יוֹם,
וְנִפְרָעִין מִן הָאָדָם מִדַּעְתּוֹ וְשֶׁלֹּא מִדַּעְתּוֹ, וְיֵשׁ לָהֶם עַל מַה
שֶּׁיִּסְמוֹכוּ, וְהַדִּין דִּין אֱמֶת, וְהַכֹּל מְתֻקָּן לַסְּעוּדָה:


 

16.

(También)  Él solía decir:  Todo (Nos) fue dado en
prenda, y una red está extendida sobre toda la vida.


 La tienda está abierta y el tendero fía:


El Registro está abierto y la mano dispuesta a
escribir; Todo aquél que quiera tomar prestado venga y tome.  Pero eso sí, los
recaudadores hacen un recorrido regular diariamente, y exigen al hombre el pago
con su aquiescencia o sin ella; pero ellos saben a que atenerse, pues el juicio,
es un juicio verdadero, y todo está preparado para el banquete.

 

Esta Mishná pertenece, también a Rabí Akiva, es un
comentario a la anterior, y utiliza como ejemplo los sucesos de la vida diaria.

El mundo acá está representado por un negocio, y los
seres humanos, son los compradores.

 

 


 


El

 Rabí Akiva
Solía  decir, todo (nos) fue  dado  en prenda

Todo lo que tiene el ser humano en éste mundo, su
vida, sus familiares, sus pertenencias, son prendas en  manos de HaShem. Si se
comporta como es debido, vivirá bien, salud y riqueza, serán sus compañeros.
Pero, si pecará, HaShem lo castigará, perderá su riqueza, su salud y morirá.

El alma de los humanos es prenda en manos de HaShem (Rashi).


Y una red está extendida  sobre  toda  la vida

No solamente las pertenencias del ser humano, también
la vida misma es prenda.

Y si preguntas que clase de red es la que está
extendida sobre nuestra vida, te diré que se parece a distintos animales que
fueron cazados por la red, ellos corren de un lado para otro dentro de la red,
como si fueran libres, se divierten y disfrutan de las distintas comidas que hay
dentro de la red,  pero al querer liberarse de la red… descubrirán la verdad,
la libertad es inalcanzable para ellos.

¡Así es la situación del ser humano, nos parece que
somos libres, y que todo lo tenemos bajo control, pero estamos equivocados!
Todos los asuntos terrenales son como un apetitoso banquete que está dentro de
la red y que es usado como carnada para atraparnos.


La  tienda  está
abierta:

 El ser humano
puede lograr alegrías y satisfacciones. El hombre tiene libre albedrío, libre
elección, todo está a su servicio.

El mundo se asemeja a un negocio, porque se puede
encontrar en él lo que uno desea, como un gran supermercado, y los artículos son
diferentes, amargos y dulces, calientes y fríos, secos y húmedos, duros y
blandos – La elección está en manos del comprador 

Este supermercado es el mundo, el ser humano compra,
y en sus manos está hacer el bien, o el mal, poco o mucho, y el “tendero fía“.

La “Mishná”  nos enseña que el Santo bendito Sea no
castiga al pecador de inmediato, porque es paciente, y deja al hombre que haga “Teshuvá”
y se arrepienta (Según Rabí Menajem Hameiri).


El  registro está
abierto, y la mano dispuesta a escribir

Cierto que HaShem fía, y da tiempo para pagar, pero
todo está registrado en el “libro de las memorias”  para en su tiempo cobrar las
deudas y El no perdona nada.

Cada noche sube la “alma”  al cielo, cuando el cuerpo
duerme y allá registra toda acción realizada durante el día.

“Dos ángeles acompañan al hombre durante el día, y
dos distintos durante la noche, y cada uno registra las acciones realizadas por
los seres humanos (Rabeen Simja).


Todo aquel que
quiera tomar prestado, venga  y tome

No se obliga al ser humano, a hacer mal o bien, él
puede elegir su camino.


Pero eso sí, los
recaudadores hacen un recorrido regular

Los recaudadores enviados por el tendero, visitan a
los clientes para cobrar la deuda, son constantes y lo hacen día a día, estos
son alegóricamente las enfermedades, preocupaciones, penas, desgracias y la
muerte que vienen  a la  persona como castigo por no haber pagado la deuda y no
haber hecho lo que tenía que hacer.

Leemos en el Midrash Raba (Breshit: 10) que en tiempo
del Talmud dos sabios se sentaron a estudiar Torá cerca de la orilla de un río,
vieron a un escorpión cercano a ellos y a un sapo que salía del río y se acercó
al escorpión, este se topó sobre la espalda del sapo, quien entró nuevamente al
río. 

El escorpión bajó a tierra, cerca de un hombre, lo
mordió y mató.

En toda forma hace HaShem su diligencia (para premiar
o castigar a Sus criaturas) también por medio de una serpiente,  escorpión,
sapo, hasta por intermedio de un mosquito (Idem)  


Y exigen al hombre
el pago, con su aquiescencia o sin ella.

Los enviados de HaShem
castigan al ser humano según su pecado, si se recuerda o no, mejor será si se
recuerda de las malas acciones cometidas, porque cuando recibirán el castigo,
recordarán la razón y se arrepentirán.

Aquellos que no recuerdan las malas acciones piensan
que fueron castigados injustamente se quejan ante HaShem, y de esa manera
aumentan su pecado.


Pero ellos (los recaudadores) saben a que atenerse

ya que todo lo tienen registrado en sus libros.

HaShem no hiere a una persona sin razón, generalmente
es un pecador  En casos muy especiales pone HaShem a los hombres a prueba como
en el caso de Abraham e Iov.

Debemos también destacar que HaShem da fuerzas a los
pecadores para que puedan soportar el castigo.


Pues el juicio es
un juicio verdadero.

A veces nos parece que no se nos hizo justicia, y no
es verdad, hay actos que nos parecen malos y en verdad son buenos y al contrario
debemos tener fe en HaShem y saber que todo lo hace con justicia y verdad.  “Con
verdad el mundo es juzgado”.

Cada persona debe bendecir al mal, como bendice al
bien (Berajot 60).

Dos personas habían de ir al extranjero por negocios;
pero como a una de ellas se le introdujo una espina en el pie, tuvo que aplazar
su proyectado viaje y por ello comenzó a proferir reproches y blasfemias. Pero
cuando más tarde se enteró que el buque en que viajaba su compañero se había ido
a pique reconoció su falta de alcances y alabó al Señor por el favor que le
había hecho (Nidá 31).


Y todo está
preparado para el banquete:

se refiere al mundo por venir

Tanto los justos, como los ricos tienen parte en el
mundo venidero,  después de haber pagado su deuda.

La recompensa y el castigo que el ser humano recibe
en éste mundo, proviene de la justicia divina, pero la recompensa y el castigo
verdadero serán proporcionados en el “Olam haba” (mundo por venir).


 



MISHNA 17

 

(יז) רַבִּי אֶלְעָזָר בֶּן
עֲזַרְיָה אוֹמֵר, אִם אֵין תּוֹרָה, אֵין דֶּרֶךְ אֶרֶץ. אִם אֵין דֶּרֶךְ אֶרֶץ,
אֵין תּוֹרָה. אִם אֵין חָכְמָה, אֵין יִרְאָה. אִם אֵין יִרְאָה, אֵין חָכְמָה.
אִם אֵין בִּינָה, אֵין דָּעַת. אִם אֵין דַּעַת, אֵין בִּינָה. אִם אֵין קֶמַח,
אֵין תּוֹרָה. אִם אֵין תּוֹרָה, אֵין קֶמַח. הוּא הָיָה אוֹמֵר, כֹּל שֶׁחָכְמָתוֹ
מְרֻבָּה מִמַּעֲשָׂיו, לְמָה הוּא דוֹמֶה, לְאִילָן שֶׁעֲנָפָיו מְרֻבִּין
וְשָׁרָשָׁיו מֻעָטִין, וְהָרוּחַ בָּאָה וְעוֹקְרַתּוּ וְהוֹפְכַתּוּ עַל פָּנָיו,
שֶׁנֶּאֱמַר (ירמיה יז), וְהָיָה כְּעַרְעָר בָּעֲרָבָה וְלֹא יִרְאֶה כִּי יָבוֹא
טוֹב וְשָׁכַן חֲרֵרִים בַּמִּדְבָּר אֶרֶץ מְלֵחָה וְלֹא תֵשֵׁב. אֲבָל כֹּל
שֶׁמַּעֲשָׁיו מְרֻבִּין מֵחָכְמָתוֹ, לְמָה הוּא דוֹמֶה, לְאִילָן שֶׁעֲנָפָיו
מֻעָטִין וְשָׁרָשָׁיו מְרֻבִּין, שֶׁאֲפִלּוּ כָּל הָרוּחוֹת שֶׁבָּעוֹלָם בָּאוֹת
וְנוֹשְׁבוֹת בּוֹ אֵין מְזִיזִין אוֹתוֹ מִמְּקוֹמוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר (שם), וְהָיָה
כְּעֵץ שָׁתוּל עַל מַיִם וְעַל יוּבַל יְשַׁלַּח שָׁרָשָׁיו וְלֹא יִרְאֶה כִי
יָבֹא חֹם, וְהָיָה עָלֵהוּ רַעֲנָן, ובִשְׁנַת בַּצֹּרֶת לֹא יִדְאָג, וְלֹא
יָמִישׁ מֵעֲשׂוֹת פֶּרִי:


 

17.

 Rabí Eleazar ben Azaria
dice: si no existe Torá, no hay respeto, y sin respeto no hay Torá.  Si no hay
sabiduría, no hay temor, y sin temor no hay sabiduría. Si no hay conocimiento no
hay comprensión, ni hay comprensión sin conocimiento.  Sin alimento no hay Torá;
pero sin Torá no hay alimento.


(También) solía decir: toda persona cuya sabiduría es
superior a sus obras,  ¿a qué se parece?  A un árbol cuyas ramas son numerosas,
pero sus raíces escasas;  viene el viento  y lo desarraiga y le obliga a
doblarse sobre sí mismo, según está escrito:  será como enebro en la estepa, y
aunque le venga el bien, no lo verá;  habita en las arideces del desierto, en
tierra salitrosa e inhabitable (Irmiahu 17:6).


En cambio, todo aquel cuyas obras sean superiores a
su sabiduría, ¿a qué puede compararse?  A un árbol de pocas ramas, pero con
numerosas raíces.  Aunque todos los vientos el mundo vinieran y soplaran contra
él, no le podrían mover de su sitio, según está escrito:  y será como árbol
plantado junto a las aguas y que hacia el torrente envía sus raíces; no teme que
venga el calor, y conserva (siempre) verde el follaje.  En año de sequía, no la
siente, y no cesa de dar fruto (Irmiahu 17:8).

 

Rabí Eleazar ben Azaría fue uno de los grandes entre
los Sabios de Yavne, por sus conocimientos y por su linaje, era décima
generación de Ezra Hasofer (el escriba), que con Nejemia, construyeron el
Segundo Templo, y reorganizaron la vida política, espiritual del pueblo en la
tierra del Israel.

En la primera parte de la Mishná encontramos cuatro
pensamientos, que contienen ideas contrapuestas. Rabí Eleazar quiere acentuar el
hecho de que todo está conectado y un item depende del otro, y no podemos decir,
que tema es más importante que el otro.


Si no existe Torá
,
si la persona no ha estudiado Torá, y Mishná, y no estuvo cerca de los
estudiosos de la Torá


No hay respeto:

No poseerá buenas costumbres ni mantendrá una conducta correcta para sus
semejantes.


Y si no hay
respeto,

como todas las buenas cualidades están expresas en la Torá, Tzedaka (caridad)
honestidad en el  comercio, compasión y piedad, el ser humano deberá adquirirla
y perfeccionarlas, y si no las posee.


No hay Torá,

aunque sea conocedor de la Torá al no tener buenas cualidades no hay valor
alguno en sus conocimientos judaicos. Sin buenos modales, no hay Torá.


Si no hay
sabiduría:

Si la persona no tiene conocimiento de Torá.


No hay temor:

no podrá llegar a ser temeroso de HaShem. El temor a HaShem, se traduce en el
cumplimiento de los preceptos (mitzvot) y en alejarse del pecado, y si no
estudió ¿cómo podrá distinguir entre el bien y el mal, entre lo prohibido y lo
permitido?

Si la persona pone como meta el estudio, pero  no
piensa observar la vida normativa judía ¿qué ganará de sus conocimientos y de su
sabiduría?  ya dijeron nuestros  Sabios.

Lo principal no es la teoría, sino la práctica (Avot
1:17).

 


Si no hay
conocimiento, no hay comprensión:


Daat

(conocimiento) es lo que aprendió de su Rabí, lo que entendió en su corazón, se
llama biná,  comprensión.

El alumno adquiere conocimientos gracias a su Rabí, o
a la lectura de los libros.

Comprender depende de
nosotros mismos, al lograrlo, podremos utilizar los conocimientos adquiridos.


Sin alimento  no hay Torá:

El ser humano está compuesto de materia y espíritu,
sin alimento no podrá concentrarse y estudiar Torá.


Si no hay Torá,
no hay alimento:

Aunque la materia es importante, no olvidemos la
espiritualidad que forma también parte del ser humano como cita la Torá “no-solo
de pan vive el hombre, sino que de todo lo que sale de la boca del Eterno vive
el hombre” (Devarim 8:3). El alma necesita  del alimento de la misma manera que
el cuerpo, aunque parezca innecesario, aquel que no reconoce esta necesidad,
despreciando la Torá tendrá problemas con sus necesidades materiales.

(También) solía decir: Toda persona cuya su
sabiduría es superior a sus obras
que estudia Torá, pero no la cumple.


¿A qué se parece?
A  un árbol cuyas ramas son numerosas pero sus raíces escasas

Porque los preceptos son las raíces, y la sabiduría
son las ramas.


Viene el viento y
lo desarraiga  y le obliga a doblarse  sobre sí mismo

Como las raíces no están arraigadas en la tierra el
viento las destroza.

De la misma manera aquel que su sabiduría y
conocimientos son más que sus acciones, su fin será que olvide todo lo que
aprendió recuerden ¡Lo principal no es la teoría, sino la práctica! !


Según está
escrito: será como enebro en el desierto

“arar” (enebro) es un árbol sin hojas, que crece en el desierto.


Y aunque venga el
bien no lo verá:
también en temporada de lluvias, no verá ningún
cambio.


Habita en la
aridez del desierto
,
donde el calor y la sequía reinan y gobiernan.


En tierra
salitrosa y no habitable
:  no crece nada, y por esa razón es inhabitable.


Pero aquel cuyas
obras son superiores a su sabiduría:

Que estudia para poner los conocimientos en práctica ¿a qué se  parece?
a un árbol de pocas ramas, pero con numerosas raíces, aunque todos los
vientos del mundo vinieran y soplaran contra él, no le podrían mover de su
sitio.

La persona que realiza buenas acciones, y posee temor
a HaShem, ninguna mala influencia podrá hacer mella en él.

 


Porque está
escrito y será como árbol plantado junto a las aguas, y que hacia el torrente
envía sus raíces, no teme que venga el calor y conserva (siempre) verde el
follaje.  En año de sequía, no lo siente, y no cesa de dar fruto.

El Jajam judeo- español Yaabetz, uno de los
expulsados de España, escribió que en los días de las persecuciones, la mayoría
del pueblo poseían fe en el Creador, una fe simple y valerosa, y fueron ellos
que respondieron a nuestros principios y se entregaron totalmente en aras de la
santificación del nombre de HaShem, y aquellos sabios e investigadores que se
ocupaban de las ciencias seculares no pudieron sostener su fe.

Y así dice la Mishná: Toda persona cuya sabiduría
es superior a sus obras
Su observancia y estudio de la Torá, están por
debajo de sus acciones, porque se ocupan en el estudio de otras ciencias
académicas, sin basarse en la Torá  se asemeja a aquel árbol, cuyas ramas son
numerosas, pero sus raíces son escasas que en la práctica son las ciencias de
los pueblos del mundo elaboradas a bases de diferentes especulaciones sin raíz
ni base por eso sucede que una teoría destruye a la que le precedió por esa
razón,  “viene el viento, lo desarraiga y le obliga a doblarse sobre si
mismo”.Pero “aquel cuyas obras son superiores a su sabiduría”  que su raíz y
base son los “preceptos y el estudio”  de la Torá, se asemeja al árbol del que
tiene numerosas raíces porque la raíz de todo es la observancia de los
“preceptos”  como lo ordena la Torá.


Entonces
“aunque todos
los vientos del mundo”  vinieran vientos de opresión, holocausto físico, y
espiritual, y otros, no podrán movernos de nuestro sitio. 

  



MISHNA 18

 

(יח) רַבִּי אֱלִיעֶזֶר בֶּן
חִסְמָא אוֹמֵר, קִנִּין וּפִתְחֵי נִדָּה, הֵן הֵן גּוּפֵי הֲלָכוֹת. תְּקוּפוֹת
וְגִמַּטְרְיָאוֹת, פַּרְפְּרָאוֹת לַחָכְמָה:

 

18.

Los Nidos y las Leyes de la Menstruación. Son la
sustancia de la halaja, el cálculo de las revoluciones celestes y la “gematría”
(Estudio basándose en letras y geometría y su valor numérico)  son los
condimentos  de la sabiduría.

 

Rabí Eliezer Jisma era alumno de Raban Gamliel y de
Rabí Ieoshua, como éste último se ocupó también de las ciencias naturales, y era
conocedor de la astrología y las matemáticas.

Rabí Eliezer dice: Nidos, se refieren a las ofrendas
de las aves, cuyas leyes son muy severas cuando se mezclan unos con otros, si se
intercambian en las ofrendas. Un Tratado Talmúdico “Kinin”  trata sobre estos
temas.

Leyes  de  menstruación:
Leyes relacionadas con la pureza de la mujer, también tema muy compuesto, y de
primera importancia son la sustancia de la Halaja:  Leyes básicas en la Torá
oral.


El cálculo de las
revoluciones celestes.
Se refiere a la ciencia de la astronomía.


Guematriaot:

se refiere a dos conceptos, la geometría y la ciencia matemática, y al estudio a
base del valor numérico de las letras hebreas sobre estos dos temas dice Rabí
Eliezer que son como el aperitivo que se sirve antes de la comida, cuya función
es abrir el apetito de los comensales, antes de servir la comida o postre que es
servido después de esta y no son parte importante de ella.

La astronomía y la guematría no son ciencias
importantes, sino que ayudan y le dan sabor al estudio de la Torá.

El conocimiento de las ciencias es importante y así
falla Maimonides (Rambam en Sanhedrín Cáp. 4)

1.-Para formar parte del Sanhedrín, sea grande o
pequeño, sólo se designan hombres  sabios y de buen juicio, de gran erudición en
la Torá y amplios conocimientos con ciertas nociones de las demás ciencias como
la medicina, las matemáticas, la astronomía, y la astrología.

Seguro te preguntarás estimado lector, ¿Para qué
necesitan los sabios del Sanhedrín (Gran Tribunal) conocimientos médicos y
matemáticos? Te diré que la medicina es necesaria para el cumplimiento de
nuestra Torá, situaciones de peligro de vida, seguridad y otras son factores
importantes, con respecto a labores a realizar en Shabat, Iom Kipur y
festividades, matemática y geometría son necesarias para las medidas de la
“mikva” (baño de inmersión ritual) y otras medidas necesarias para el
cumplimiento de los preceptos.

Con respecto a las “guematriaot” (estudio a base del
valor numérico de las letras) ha de saber que muchas de las enseñanzas de
nuestros sabios están basadas en “guematriaot

Por ejemplo: Todo lo
relacionado con el día Sábado  Séptimo día, tiene relación con el número 7.  Por
ejemplo: NER: Vela, en hebreo N=(Nun) 50=5  R = (Reish) = 200 = 250.

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