PERASHAT : VAETHANAN

CAPITULO 7:1-11

 

Versículo 1: “CUANDO TE HAGA VENIR ADONAI, TU D’S., A LA TIERRA...”

En los versículos anteriores, la Toráh enuncia lo que podríamos llamar una teoría de la educación para nuestros hijos.

En el capítulo 7 agrega que esa educación correrá serios riesgos, si nuestros hijos e hijas no van a querer constituir familias judías.

En el versículo 3 prohibirá el emparentamiento con los siete pueblos que habitaban la Tierra Prometida.

Los Sabios del Talmud concluyen del ver sículo 4 que “si una extranjera hubiere concebido un hijo de un hombre de Israel, el hijo será como ella” (T.B. Kiddushín 68B).

Asimismo, el hijo nacido de una mujer de Israel y un hombre gentil -que por supuesto no está habilitado para dar kiddushín’- es considerado Ben Israel.

Esta es la ley en cualquier unión de pareja en la que no puedan tener vigencia los kiddushín -unión nupcial de acuerdo a la ley de Moisés y de Israel-; el hijo será considerado como su madre, siguiendo la ley natural de la vida.

Versículo 7: “NO POR SER NUMEROSOS VOSOTROS, MÁS QUE TODOS

LOS PUEBLOS, HA DESEADO ADONAI A VOSOTROS...”

Este pasaje encierra la razón de ser y el secreto de la existencia del Pueblo de Israel. Nuestro pueblo no es el más “numeroso” de la tierra, ni tampoco el más ‘fuerte”, en el sentido físico de la palabra. Nuestra historia y continuidad repo san sobre dos columnas fundamentales: el amor de D’s. por nosotros y el mantenimiento de Su Promesa a nuestros patriarcas. Ambos se mantienen y se mantendrán inalterables por todos los días de la historia.

En palabras de Rashbám: “D’s. de la Verdad mantiene el Pacto y la Benevolencia ... para mil generaciones”. Quiere decir -acota este comentarista- que D’s. esperará, aun mil generaciones, hasta que nazca aquella generación de “los que Le aman y observan Sus preceptos”.

Versículo 10: “EMPERO RETRIBUYE A SUS ADVERSARIOS -A SU CARA-...”

Rashi entiende de este versículo que la Justicia Divina, que es absoluta, reconoce y retribuye también las buenas acciones que pueda haber realizado un impío. Este recibe la recompensa correspondiente en términos comprensibles para él, o sea, en el aspecto material, y de ahí la existencia del iiii inri “rasháh vetov lo” -el impío que disfruta del bien material-.

Versículo 10: “...PARA PERDERLO...”

Según Rashi, este impío ya no será merecedor de una recompensa en el mundo por venir, de momento que ha sido retribuido “a su cara” - en su vida-.

Siguiendo este sistema de pensamiento, aparecerá la figura de “tsadik verah lo” -el justo afectado por el mal en esta vida-. Como en el Tanáj no existe el “justo que no haya cometido errores” (Kohelet 7:20), la Justicia Divina, con Misericordia, preservará la recompensa del hombre justo en términos inteligibles para o sea en la vida espiritual y eterna; pero para gozar de la pureza y la luz de la eternidad deberá “deshacerse de sus escorias” en este mundo.

Versículo 11:”...HOY, PARA CUMPLIRLA”.

Los Sabios del Talmud y los Kabbalistas, ha mana nuestro mundo:  “holám ha mahaséh” o  “hasiáh” el mundo de la acción, la creatividad y el progreso.

El judaísmo quiere distinguir entre la acción noble por sí misma, y la acción interesada.

Nuestro mundo no es lugar para confusiones. Lo materia y lo espiritual tienen que ser distinguibles, para evitar caer en la desesperanza y el descreimiento.

Por ello, tenemos que actuar con la esperan za puesta en D’s., Quien retribuye toda acción con Justicia y Misericordia.