Traductor:
Dr. Ariel Naiman.
Hay
un D’s entre nosotros, o no? (Shemot
17,8)
Pues
creo D’s al hombre recto y al mundo complicado
(Kohelet 7,29)
Esta
es la mision que recae sobre el hombre: Andar por los complicados y adversos
caminos del mundo y seguir siendo un hombre recto.
Cuando
los ojos miran hacia abajo, hacia las vueltas del camino- y no hay camino en
el cual no haya alguna curva, alguna complicacion- el hombre se tuerce . El
que se encuentra inmerso solo en sus actos y en lo material, vuelca sus ojos
hacia abajo, esta mirada hacia abajo, anuncia un peligro proximo en cuanto a
la integridad, la rectitud, un peligro para la fe. Sin embargo, cuando los
ojos miran hacia arriba, hacia la rectitud divina, “Pues recto es D’s mi
Roca”[1]-
logra cuidar su rectitud, apesar de las dificultades del camino.
Cuando
el hombre duda y pregunta “Hay un D’s entre nosotros, o no?”, cuando el
hombre no circula por los caminos de D’s que se encuentra cercano a su
corazon, enseguida viene Hamalek- (sus letras forman la palabra embargo)[2].
La persona que duda o pregunta, la escencia de su personalidad comienza a
complicarse. Y siendo que la fe pura endereza a la persona. “Cuando Israel
miran hacia arriba y someten sus corazones”[3]
triunfa Israel. Triunfa la rectitud divina
que se encuentra en el hombre- (Israel- sus letras forman las palabras
D’s endereza).