
1. Iaakov envió mensajeros a Esav.
2. Iaakov se prepara para encontrarse con Esav.
3. La lucha de Iaakov con el ángel de Esav.
4. El encuentro de Iaakov y Esav.
5. Iaakov en la ciudad de Shjem.
6. Lo que le sucedió a Diná, Shimón y Levy y le da la destrucción de Shjem.
7. Yaakov construye un altar en Bet - El.
8. La genealogía de Esav.
Haftará: Ovadia 1
Dice el profeta Ovadia "Así dice el Eterno D-s acerca de Edom". De parte del Eterno también oímos buenas nuevas y el mensajero ha sido enviado entre las naciones para decir: "Levantaos y levantémonos contra Edom en batalla".
Edom es Roma; y el imperio romano no tenía ninguna consideración por lo Derechos Humanos, utilizando todos los medios de la violencia y la astucia. Edom, es Esav, su poder reside en la fuerza militar y el mismo se desmoronará, demostrando la nulidad de su fuerza básica, Iaakov es Israel, él en cambio representa a la justicia, el amor al prójimo; así como ustedes han bebido en su montaña santa, así las naciones beberán sin parar, y perderán la razón y serán como si jamás hubieran sido, y al final el profeta, los pueblos del mundo que combatieron violentamente al pueblo de Israel, admitirán el camino de Yaakov "Y el reino será eterno".
Y Laban envía una carta a Esav
|
2207 |
Después de despedirse, Laban regresó a su tierra, y, lleno de odio, decidió enviar a su hijo Beor, que tenía diecisiete años, y a Bijoref ben Utz, nieto de Najor, junto con diez de sus mejores guerreros para avisarle a Esav del retorno de Iaakov a Kenaán. Como quería explicarle todo detalladamente le envió una carta que decía lo siguiente:
“Mi querido y estimado Esav, hijo de Itzjak:
Seguro te habrá llegado lo sucedido aquí en Jarán. Tu hermano Iaakov llegó a mi casa sin nada y por ser pariente lo recibí en mi palacio y lo atendí con todos los honores. Le di a mis dos hijas por esposas, y también a mis siervas; a cuenta mía se enriqueció y actualmente posee ganado y esclavos”.
“Cuando hizo fortuna, me engañó y aprovechó el momento en que me ausenté de mi hogar para esquilar mis ovejas; escapó de mi casa, tomó todas sus pertenencias y viajó a Eretz Kenaán, y no tuvo siquiera la delicadeza de dejarme besar a mis hijas y nietos”.
“Además, robó mis ídolos; en este momento se encuentra en las montañas, a orillas del río Yabok. Te aviso porque ahora tendrás la oportunidad de atacarle y terminar con él, porque sé que estás enojado. Te pido por favor que cobres mi venganza y los sinsabores que me dio tu hermano Iaakov”.
“Sin más y con un afectuoso abrazo tuyo, Laban”
Beor y Abijoref entregaron la carta de Laban en manos de Esav, quien, a medida que iba leyendo, se llenaba de furia y recordaba todo lo que le había hecho su hermano. Entonces trazó sus planes para ir a recibirlo y llevar a cabo su venganza; hombres de los hijos de Jari que habitaban en el Monte Seir. Todos eran buenos conocedores del arte de la guerra y con ellos, Esav se aprestó a atacar el campamento de su hermano Iaakov, dividió a sus hombres en cinco grupos y al frente de cada uno de ellos nombró un comandante, entre los cuales estaba también su hijo Elifaz.
Rivká, la madre de Esav e Iaakov, supo de los planes del primero y envió a setenta esclavos dispuestos a ayudar a Iaakov a enfrentarse a su hermano, pero les envió a decir a Iaakov: “Escuché que tu hermano Esav viene hacia acá con un ejército y trae malas intenciones. Te aconsejo que actúes diplomáticamente, le hables suavemente y le entregues muchos regalos y si te pregunta que te sucedió en estos veinte años dile todo, no le ocultes nada, porque es tu hermano”
Y Iaakov envía mensajeros a Esav.
Iaakov decidió enviar mensajeros a Esav para averiguar qué estaba planeando. Los hombres regresaron y le comunicaron que Esav venía con un ejército de cuatrocientos hombres divididos en cinco grupos, todos ellos armados. Entonces decidió seguir el consejo de su madre; con el fin que llegaran antes que él, Iaakov envió mensajeros a Esav, su hermano, a la tierra de Seir, campo de Edom y Seir, que se encontraba entre Jarán y la tierra de Kenaán, y les mandó a decir:
“Iaakov reconoce que tú eres el rey más poderoso de este mundo, y que él no es una persona importante; vivió veinte años con Laban y no debes odiarlo, puesto que por la bendición de su padre, ya no es amo de nadie, y solo desea tú amistad”.
Esav contestó a los mensajeros, lleno de orgullo y soberbia: “Ya escuché todo lo que le hizo a Laban y no he olvidado que me engaño dos veces, y ahora haré con él lo que yo quiera”
Los mensajeros regresaron a Iaakov y le dijeron: “Fuimos a ver a tu hermano Esav. Tú, Iaakov, lo trataste como un hermano, pero él se comporta como un malvado, todavía está lleno de odio hacia ti”
Yaakov, lleno de angustia y temor, pensó como afrontar a Esav y salvar a sus esposas e hijos. Temía ser muerto y se angustió ante la posibilidad de tener que matar.
¿Por qué razón temía Iaakov? ¿Acaso no recordaba que D-s le había prometido ayudarlo? Dicen los sabios que los justos no están seguros en este mundo, ya que saben que el Todopoderoso es exigente con ellos y los castiga por cualquier pecado que cometen, aunque sea de menor importancia. Yaakov también sabía que Esav había cumplido con un precepto importante que él no había respetado por mucho tiempo: su hermano había honrado y cuidado a su padre Itzjak y no había salido de Eretz Israel. En cambio, él había estado fuera de la tierra prometida durante veinte años.
Y Iaakov se prepara para encontrarse con Esav.
Iaakov se preparó de tres maneras:
1° Rezó a D-s.
“D-s promesas me hiciste; una cuando salí de la casa de mi padre en Beer Sheva, y me dijiste: ‘Yo Soy el D-s de Abraham, tu padre, y el D-s de Itzjak, y te cuidare donde fueres’ En la casa de Laban me dijiste: ‘Retorna a la tierra de tus antepasados y de tu padre, estaré contigo’, pero ahora temo haber hecho algún mal y que ésta pueda ser la causa para ser entregado en manos de Esav, te pido por favor que me salves de las manos de Esav, porque él viene a asesinarnos a todos”.
2° Envió presentes a Esav
Yaakov pensó mandar a su hermano un presente valioso para así ganar su confianza. Tomó piedras preciosas y perlas y las preparó para que sus hombres se las entregaran a Esav; también separó de su ganado doscientas cabras, veinte cabrones, doscientas ovejas y veinte carnero, treinta camellas paridas y sus crías, cuarenta vacas y diez toros, veinte asnos y diez borricos, que sumaban un total de quinientos cincuenta animales. Entregó a sus siervos cada rebaño por separado y les dijo: “Pasad frente a mí, dejando espacio entre rebaño y rebaño”
Dijo Iaakov a sus sirvientes: “Dividan todo el ganado en diez partes, y muéstrenle un rebaño y luego otro. De este modo el regalo le parecerá grande y apreciará mucho lo que está recibiendo”
3° Iaakov se preparó para la batalla
Para eso dividió a su gente en dos campamentos, el primero fue encomendado a Eliécer y el segundo a su hijo Elinos, porque dijo: “Si viniera Esav a un campamento y lo venciera, el campamento restante podrá huir. En el primer campamento puso todas sus riquezas y el ganado y en el segundo a sus mujeres e hijos, porque D-s le había ordenado: “regresa a la tierra de tus padres y yo estaré contigo”. Si D-s quería que todo lo que había adquirido en la casa de Laban lo tomara Esav, que se cumpliera su volunta, ya que Él le había prometido su bendición en Eretz Kenaán.
Iaakov ordenó a los sirvientes que guiaban los rebaños y llevaban los regalos que mandaba a Esav que contestaran las preguntas que éste les hiciera. “Cuando te encuentres a Esav, mi hermano – dijo al primo -, y te pregunte: ‘¿De quién eres tú?, ¿a dónde vas? y ¿para quién son estos animales?’, dirás: ‘de tu siervo Iaakov; es un presente enviado de mi señor, a Esav, y he aquí él también está detrás nuestro’” Lo mismo ordenó a los otros y rezó a D-s para que todo esto ayudara a aplacar la ira de su hermano.