Parasha
haShavua “Vaietse”
(Genesis
28:10-32:3)
“A sus angeles te confiara, te guardaran en todos tus caminos. Ellos
te llevaran en sus manos, tus pies no
tropezaran con piedras...”
(Salmos 91:11-12).
“Envio
Itsjak a Iaacov y partio hacia el Campo de Aram, hacia Laban -hijo de Betuel el
arameo- hermano de Rivka, madre de Iaacov y Esav” (Parsha Toldot, Cap. 28:5).-
“Salio
Iaacov de Beer Sheva y fue hacia Jaran”(Parsha Vaietse 28:10).-
Como
podemos observar, la salida de Iaacov no pasa inadvertida para el texto biblico.
Es repetida tanto en una como en la otra parasha, a tan solo 5 versiculos de
diferencia. Tal vez, para insinuarnos, como lo expresa Rashi en su
comentario que: “Nos ensena que la salida de un justo del lugar (de
residencia) deja una honda impresion”, a lo que agrega el autor de “Beit
Iaacov”: “solo cuando sale el justo de la ciudad, causa impresion; solo
entonces comprenden los seres humanos, que en medio de ellos habitaba un justo.
Antes de ello no lo podian discernir, nadie le presto la debida atencion”. Y
concluye Rashi su cita diciendo: “Y al salir de alli, salio su gloria
(de la ciudad),su luz y su belleza”...En esta parasha asistimos en realidad, a
2 salidas. La salida de Iaacov de la tierra de Canaan hacia Aram, la
sucesion de eventos hasta la salida de Aram y el retorno a Canaan. Una gran
diferencia habremos de notar entre ambas Salidas.
La primera ocurrira en secreto y a ocultas de su hermano Esav
(“Y penso Esav en su corazon: que se acerquen los dias de duelo de mi padre y
asi matare a Iaacov, mi hermano” Cap. 27:41),y en palabras del Baal haTurim,
en su comentario: “Esta parasha -en alusion a Vaietse- es “setuma”
-quiere decir: cerrada”, puesto que salio Iaacov a ocultas y escapo en
secreto, completamente desnudo -es decir SIN NADA CONSIGO- y desposeido de todo
bien material”; Mientras que al salir de Padan-Aram, lo hizo con sus esposas e
hijos y con grandes pertenencias. Aqui, en la presente parasha acudimos a una
“prematura puesta del sol”, pues para el hombre de Israel cuando
abandona la tierra de Israel es como si “el sol se pusiera para el”, asi
como lo expresa el comienzo de la parasha: “Se encontro con el lugar y
pernocto alli, PUES EL SOL SE HABIA PUESTO...” Mas cuando Iaacov
retorna a la tierra de su padre, nuevamente SALE EL SOL PARA EL, tal como lo
asevera Rashi en el versiculo: “Vaizraj lo ha-shemesh” -”Le
salio el sol...” :¿Y acaso solo para el salio? De aqui inferimos que
aquellas horas en que se apuro el sol en ponerse para Iaacov al salir desde Beer
Sheva, asi ahora el sol se apuro en salir para el. Dijo Rabi Itsjak: El sol que
se puso para el, salio para el” (T.B. Tratado de Julin 91 b).
Pero...¿Que
siente Iaacov al escaparse, al alejarse de su fuente de vida, de la tierra que
habia sido prometida para el y su simiente? La Tora, generalmente no transmite
ni describe sentimientos y/o sensaciones. Ella relata los hechos. Y asi presenta
el texto los eventos: “Salio-y fue-se encontro-pernocto-tomo-dispuso-se
acosto”. Nada se nos dice acerca de los pensamientos intimos de Iaacov, ni
siquiera nos describe su aspecto. Solo muy posteriormente, escuchamos a Iaacov,
relatandonos con escuetas palabras como fue su salida de la tierra y su larga
caminata: “Pues solamente con mi baston cruce este rio Iarden”. Sin nada,
solo con el baston de la errantez. Sobre el dolor de la despedida, sobre la
nostalgia y el llanto de su corazon ni siquiera una pequena insinuacion...
Sin
embargo, un nuevo verbo forma parte del relato, pero esta vez para sacudirnos de
la monotonia: “Y EL SONO...”Es la primera vez que la TORA nos habla
de un sueno. De acuerdo al contenido del mismo no estamos frente a un sueno
simple o banal. “Y he aqui que habia una escalera afirmada sobre la tierra
y su cabezal llegaba hasta los cielos y he aqui los angeles de Elokim ascendian
y descendian por ella...”Y los sabios del Talmud sentenciaban: “En
mar-in lo la-adam, ela me-hirhure libo” -”cuando el hombre suena, suena
con aquellas cosas que lo preocupan y angustian su corazon”: asi esta vision
de la escalera ha sido objetivo de multiples interpretaciones a traves de
generaciones de comentaristas, interpretes y autores misticos. Pues la escalera
sera la vida, y sus peldanos seran tal vez los anos de esa
vida-(que dicho sea de paso NO SE MENCIONA CUANTOS SON en el relato),una vida
que emerge afirmada desde la tierra y se proyecta hacia el cielo, recondito e
ilimitado, donde el “transito” de los angeles = emisarios = servidores, es
un casi pueril “sube y baja” permanente...Pero no olvidemos que en esa vida,
HAY UN SER HUMANO QUE SUENA, Y UN D´S QUE LE HABLA, CASI COMO UN SUSURRO EN SU
OIDO, diciendole: “la tierra sobre la que tu estas acostado, a ti te la habre
de dar y a tu descendencia”...La tierra, tu y tus hijos un sueno que comienza
a gestarse; D´s y la vida: un regalo que solo “caminando” -subiendo y
bajando- es decir aceptando los ciclos de elevacion y depresion que existen
hacen del sueno una realidad. Hay circunstancias, unas felices, otras no tanto;
hay un tiempo para abrazar -dice Kohelet- y un tiempo para alejarse del abrazo;
hay suenos y hay realidades; Hay hombres mas tambien hay D´s, y hay un
“sube y baja”: no siempre se esta arriba del todo, asi el sumergido en la
bajeza no podra nunca aspirar a salir de su enclaustre...Lo importante -y el
desafio- esta en vivir, superando temores, angustias, pasiones y prestando
atencion a una voz que clama desde lo “lejos”, hablandonos a nosotros y a
nuestra descendencia...”Un sueno es una 60 ava parte de una profecia”, dice
el Talmud.
Parasha
haShavua Vaietse 2
“Y
salio Iaacov de Beer Sheva...Tomo de las piedras del lugar,
y las
dispuso debajo de su cabeza, y se acosto en el lugar aquel. Y el sono: Y
he
aqui que habia una escalera afirmada sobre la tierra y su cabezal llegaba
hasta los cielos, y he aqui que los enviados de Elohim ascendian y
descendian por ella...Y he aqui que Adonai estaba presente a su lado”
(Genesis Cap. 28:11-13)
Nuestra porcion semanal nos enfrenta a uno de los
momentos mas criticos en la vida del joven Iaacov: su partida -en principio
temporal- de su casa paterna hacia un destino desconocido por el. El texto nos
cuenta que, en un momento de la travesia, y casi imprevistamente el sol llego a
su ocaso y debio pernoctar en ese lugar. Alli tuvo lugar el sueno que eternizo a
nuestro Patriarca Iaacov, en donde esa escalera tendida entre cielos y tierra
permanece -en cierto modo- brindandonos la posibilidad de seguir “ascendiendo
y descendiendo por ella”. “Maase Avot Siman leBanim”, sentenciaron
los sabios. “Los hechos de los padres, son una senal para sus hijos”.
Nadie mejor que el pueblo de Israel -la multiplicacion del nombre Iaacov- ha
conocido de “PARTIDAS”, de ABANDONOS y DESARRAIGOS. Nadie como nosotros,
jamas dejo de SONAR...
Cien
anos atras, otros hombres, con otras vivencias pero con identicos propositos
e inquietudes tal vez, comenzaban a transitar su propia “Parashat
Vaietse,...”Y salio” (salieron).Cada uno de ellos, en quienes el nombre
Iaacov representaba su intimidad identificada con Israel, con un pueblo,
una cultura y una tradicion, bien pudieron ser el personaje de nuestra
parasha. Pues la Tora es la vida, las historias que hacen a los seres humanos
transitando por los dias y por sobre la tierra.
Hace
100 anos, esos hombres, dejando atras recuerdos imborrables, vivencias
juveniles y encantos geograficos, comenzaban a “SALIR DE”, para
“ARRIBAR A...”Hombres que, como Iaacov, partian en SOLEDAD. Esa soledad
que genera temores, inestabilidad e incertidumbre. Hombres que, en busca del
porvenir,” sacrificaron” el afecto de sus padres y de sus madres -afecto que
crecia en la vida de todos los dias, condimentado por la simpleza e ingenuidad
de los seres-; hombres que atesoraban la esperanza de volver a verlos...CON
VIDA.
Hace
100 anos nuestros propios hombres salian a UN CAMINO INCIERTO, ALLENDE LA
MAR. Como Iaacov, emprendera su camino ALLENDE EL JORDAN. Para hacerse de un
futuro, de una familia, para reconstruirse y abrazarse a lo eterno...Y los
viajes largos REQUIEREN ESCALAS. Algunas inoportunas, otras imprecindibles. Pero
cuanto mas grande es el temor frente a lo nuevo, mayor sera la necesidad de
aferrarse a lo conocido, a aquello que esta cerca o que al menos lo sentimos
proximo.
Asi
relata nuestra parasha, que a Iaacov imprevistamente “se le puso el sol”.
en otras palabras: anochecio abruptamente. Las puedo ver, las alcanzo a sentir,
aquellas sensaciones de esos otros tantos hombres que -como Iaacov- sintieron
la llegada repentina de la noche en sus vidas. Cuando DISPONIAN TODA LA LUZ
cuando aun “EL DIA ERA LARGO”, ahi, de repente, SE HIZO LA NOCHE...
Angustias
y ansiedades. Un camino que “se hara al andar”, y donde el protagonista
es...¡¡uno mismo!! Empezar de nuevo. Las calles, las casas, las caras, el
amanecer y el atardecer, perduran en la frescura de la memoria que se torna mas
y mas lejana...
Pero
era de noche. Era el tiempo -para Iaacov y para todos ellos- de entregarse a un
SUENO, que repare -al menos- aquellas emociones que explicaban, en un ahogado
llanto, las razones para el abandono prematuro de una infancia y una
adolescencia pletoricas de vivencias, aprendizajes y hasta de torpes
ingenuidades.
“...Tomo
de las piedras del lugar y las dispuso debajo de su cabeza,
y se acosto en el lugar aquel”. Asi, para el asombro, relata el
texto los movimientos de Iaacov. Pero nos deja entrever -a las claras- QUE SOLO
EL SE HABIA IDO. NI SIQUIERA LAS MINIMAS PERTENENCIAS LO ACOMPANARON. NADA
TENIA. TODO LO QUE LLEVABA ERA SU JUVENTUD, SUS GANAS, SUS RECUERDOS, SUS
SUENOS...
¿Y
quien, tal vez, de nosotros, nuestros padres o abuelos, al leer estas frases no
recuerda su propia historia??
Y a pesar de ser pequenos hechos -e infrecuentes-
la Tora recala en ellos, para que
extraigamos nuestras propias y acertadas conclusiones. Algo asi, que nos lleve a
pensar: “No importa cuanto lleves contigo; LO QUE REALMENTE IMPORTA ES COMO TE
LO LLEVES”.
Y
asi, a la “pobreza fisica” de Iaacov, a su cuerpo tiritando por el frio del
desierto nocturno, su cabeza encuentra descanso sobre la dura piedra...”De
las piedras del lugar”.
“Y
se acosto en el lugar aquel”,
asi a la interperie, acurrucando el calor de un hogar que ardia en su interior y
abrigaba el sentido mismo de su existencia. Iaacov y sus miedos. Iaacov y sus
suenos. Ni el frio de la dura y solida roca, ni la gelidez de la oscuridad y del
lugar le impidieron dormir. Dormir para aguardar la luz. Dormir para
“quedarse” un poco mas de “este lado de la vida”, en su tierra, con sus
padres. Dormir, para elevar a traves del sueno, la compleja historia del futuro
donde pueda recrear la imagen del pasado, semblanza de vida y bienestar.
E
Iaacov pudo sonar. Ni siquiera la noche “pudo con el”. Y alli, en medio de
sus suenos:...”habia una escalera afirmada sobre la tierra y su cabezal
llegaba hasta los cielos...”
Un sueno muy peculiar, en un lugar muy particular.
Pero, ¿Como interpretar ese sueno? Nuestros sabios sostienen -en el Talmud- que
“un sueno no interpretado es como una carta no leida”.
La escalera “conecta” los cielos y la tierra.
Ella esta “afirmada sobre la tierra”; se dirige desde los Cielos -lo
elevado, lo sublime- hacia lo terrenal, pero tambien “llegaba hasta los
cielos”, se dirige a los cielos, pues la tierra mana su esencia de lo
celestial.
Para
el autor de “Nefesh ha-Jaim” (Parte I, Cap. 10, 19),la ESCALERA ES
IAACOV MISMO, un Iaacov CELESTIAL y TERRENAL A LA VEZ; la espiritualidad que
se dirige y se expande para mejorar los hechos; las acciones meritorias
alimentadas y orientadas por el RUAJ - ESPIRITU DE VIDA. Esa es la DOBLE
PERSPECTIVA de IAACOV. Un ser doble, un individuo que se multiplica.
Podemos,
ciertamente, recrear la imagen de la “escalera de Iaacov”, trasladandola a
la VIDA MISMA, EL HOGAR, LA COMUNIDAD.
Podemos ver a en Iaacov, al hombre enfrentado a
esa escalera -CUYA CANTIDAD DE PELDANOS NO ES MENCIONADA EN NUESTRA PARASHA,
COMO PARA QUE CADA GENERACION AGREGUE EL SUYO PROPIO EN SU AFAN DE UNIR CIELOS Y
TIERRA- y el nexo entre ambos: el Sueno, esa capacidad y actividad
incalculablemente saludable, que nos permite reeditar -en modo inconsciente-
aspectos que hacen al quehacer diario.
Tenemos
la intima necesidad -ante cualquier emprendimiento- de “conectar cielos y
tierra”, a traves de una fuerza unificadora pues hay un “fundamento”
celestial. Fuerte, solido. Un apoyo basico para todo el “andar del hombre”.
Y su cabezal -Rosh- llegando hasta los cielos, como relata la Tora. Asi lo
creyeron ellos. Asi lo anhelaron. Asi lo vivieron cuando empezaron a ascender
los peldanos de un espacio llamado “KEHILA”, COMUNIDAD, QUE ERA NI MAS NI
MENOS LA PROYECCION DE SUS PROPIOS HOGARES, DE SUS PROPIAS VIDAS. SU
“ESCALERA”.
Pero, ¿Cual era -y debe ser- la apoyatura de la
escalera en la tierra? Aqui deberemos nombrar, o tal vez AFIRMAR CON VEHEMENCIA
TAL COMO ELLOS, TAL COMO NOSOTROS, que si la escalera “se afirmaba sobre la
tierra”, la misma se sostenia en la EMUNA, LA FE INCONMOVIBLE, LA
FIDELIDAD, LA CAPACIDAD DEL HOMBRE PARA CREER MAS ALLA DE LO QUE SUS OJOS PUEDAN
VER O SONAR. La Fe que pueda unir los puntos mas distantes, como el cielo y la
tierra. La fe que pueda convocar -mas alla de las distancias- a las distintas
generaciones del pueblo de Israel. Union basica y elemental del ser judio por
doquier, que le ayude a comprender su lugar y su mision en el mundo.
Y por ultimo: rescatemos que la vision de Iaacov
NO ES ESTATICA. Hay movimientos, existe una dinamica: “Y he aqui que los
enviados de Elohim ascendian y descendian por ella”. ¿Podriamos permitir
volar a nuestra imaginacion y ver a los “enviados” representando -en la
metafora- a las ETAPAS DE LA VIDA, LOS AFECTOS, LAS PERSONAS TAL VEZ, que
se encuentran en un constante “SUBE Y BAJA” por esa escalera?? En un magico
y constante ir y venir, asi como sonaba Iaacov, asi como lo sonaron mas de
100 anos atras los forjadores de un destino.
Pero no olvidemos, por favor, ni por un instante, “Y
he aqui que Ad´ estaba presente a su lado...” No olvidemos la INSPIRACION
ETERNA DE D´S, SU PROVIDENCIA, SU CUIDADO, SU BONDAD... Asi como Iaacov se
encomendo a El y prometio -a su regreso- entregar “un diezmo de sus
posesiones”, pensemos por un momento, un pequeno momento, que cosas y que
palabras quedaron acunadas por ellos y que hoy es nuestro deber -moral- el
evocarlas, para sentir la grandeza, para captar lo esencial, para imaginar la
eternidad.
Intentemos
hoy, agregar nuestro propio peldano a la escalera, para ELEVARLA, para
ELEVARNOS...PARA UNIR LO ESENCIAL, PARA LIGARNOS A LA ETERNIDAD. AMEN.