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Reflexiones sobre la Parasha

TETZAVE

Najalat Baruj

 

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El Final Depende del Principio

 

Las últimas dos parashiot detallaron la construcción del Mishkan (Tabernáculo), sus vasijas y las vestimientas de los Cohanim. Después de que todo estaba en su lugar, ellos estaban listos para comenzar el Servicio que iba a ser realizado en el Mishkan (y eventualmente en el Beit HaMikdash, el Templo Sagrado). Al final de la Parashá de esta semana, la Torá describe el concepto de “Janukat HaBait”, el proceso de “Inauguración de la Casa”. Hay una ley que dice “Avodatam MeJanejata”, el primer uso de los objetos en el Mishkan los consagraba y los hacia sagrados.


La Torá explica esta ceremonia: “Y esto es lo que pondrán sobre el altar: Dos corderos, de un año, siempre (Tamid)”. (Shemot 29:35) Cada día (incluyendo Shabat y Yom Kipur) el servicio en el Templo incluía un cordero que era traído en la mañana y un cordero que era traído en la tarde.

En Parashat Pinjas (Bamidbar 28: 1-8), la Torá repite esta porción de la Ofrenda Continua (Korban Tamid), reiterando el mandamiento de traer el cordero en la mañana y el cordero en la tarde. Sin embargo hay una distinción entre los  los dos textos, que si no fuera por esa diferencia serían idénticos.


En esta parashá dice: “Et haKeves Ha-ejad ta’ase ba’boker” EL un cordero ofrecerás en la mañana. Y en Pinjas dice meramente “Et haKeves echad ta’ase ba’boker”, Un cordero ofrecerás en la mañana. El texto de Pinjas no contiene ”la Hey hayedía” el artículo definitivo, el equivalante de “el” en Español.


En otras palabras, aquí en Tetzavé, la primera vez que el altar era consagrado, la Torá se refiere al cordero como “EL” cordero, mientras en Pinjas cuando estamos siendo encomendados para todas las generaciones futuras, sólo es referido como a “un” cordero.


El Brisker Rab, zt”l, dice que la Torá nos está insinuando algo. Normalmente, los dos corderos - el uno traído en la mañana y el uno traído en la tarde – eran fundamentalmente independientes. La inhabilidad o fallo de traer uno de ellos de ninguna manera reduciría la obligación o la habilidad de traer el otro. En este sentido eran como Tefilim (filacterias) de la cabeza y Tefilim de la mano. Si por una razón una persona no puede ponerse Tefilim en la mano eso no le quita la obligación del hecho de ponerse los Tefilim de la cabeza (o viceversa).


Sin embargo, dice el Brisker Rab, hubo una excepción - la primera vez que el Korban Tamid fue traído. En ese primer día, cuando el altar estaba siendo inaugurado, era necesario traer ambas ofrendas. Si el Cohen había fallado en traer la ofrenda de la mañana, no le hubiera sido permitido traer la ofrenda de la tarde tampoco. Es por esto que el versículo usa el artículo definitivo para señalar “ESTE” cordero, el cual es diferente de todos los demás.

El Shemen HaTov saca una lección de ética de la distinción entre el día de la inauguración del altar y todos los días sucesivos.  Los comienzos son extremadamente importantes. Cuando comenzamos algo nuevo, es crítico “comenzar con el pie derecho”, hacerlo correcto. Cuando deseamos poner el tono adecuado para algo que está destinado a durar por años y años, no hay espacio para ninguna desviación, por más pequeña que sea, de lo ideal. Si no puede hacerse correctamente desde el comienzo, es mejor que no se haga nada.


Aunque a través de las futuras generaciones, los dos corderos podrían ser ofrecidos el uno sin el otro - de una manera mucho menos que la óptima - el día inicial de las ofrendas deberían ser realizadas exactamente de la manera correcta.

Esto, dice el Shemen HaTov, es el significado de la expresión en Hebreo “Kol Hatjalot Kashot”  (todos los comienzos son difíciles). La razón de esto es porque los comienzos son muy importantes. Ellos tienen que marcar la pauta. Nada menos que lo correcto sirve.


Está dicho en el nombre del Gaón de Vilna, que si una congregación se esfuerza en procurar el material para la edificación de una nueva Sinagoga que hasta las manillas de las hachas usadas para cortar la madera son hechos por personas temerosas de D-S, entonces ellos tienen garantizado que las plegarias pronunciadas en esa congregación siempre serán dichas con la concentración e intención apropiada (kavaná). Esta es la misma idea. Si está construido “correcto” desde el comienzo, será una Sinagoga totalmente diferente.

 

Rab Frand, dice que recuerda cuando el  Beit Midrash (Casa de Estudio) de la Yeshiva Ner Israel fue construído. Cuando se mudaron por primera vez al nuevo Beit Midrash, El Rosh Yeshiva zt”l ( El Decano, de memoria bendita) le rogó a los estudiantes de hacer un esfuerzo especial de no pronunciar ninguna palabra  vana en el Beit Midrash por lo menos durante la primera semana. La manera en la cual actuaron los estudiantes originales durante la primera semana en el Beit Midrash, marcaría la pauta para años y décadas de estudiantes futuros.


Los comienzos son cruciales. La manera de la cual un padre comienza a enseñar a un hijo, o como comienza una pareja un matrimonio, o la manera en la cual se comienza cualquier esfuerzo - debe ser bueno, recto y correcto.



 

SHABATH SHALOM!!!

 

 

PD: Parcialmente basado en: Rab Frand.

 

Hecho por: Eli Avram y Dani Avram.