De Que Trata La Parasha:

1.     Las ofrendas que son el holocausto, (ola), la ofrenda vegetal, la ofrenda por el pecado (Jatat), la ofrenda por la culpa (asma), y la ofrenda de paces (zebaj Hashalamim)

2.     El rito de Tenufa (movimiento)

3.     Urim y Tumim (luz e integridad o revelación y verdad), el Nombre del Eterno estaba escrito dentro de los dobleces de Joshen (pectoral), gracias a lo cual algunas letras de los nombres de las doce tribus brillaban y el sacerdote las juntaba con inspiración divina para que juntase la respuesta a lo que se desea saber.

4.      La consagración sacerdotal (miluim), el altar y los objetos de culto.

 

 

Atención

Viernes 25 de marzo Purim

Sábado 26 de Marzo Shushan Purim.

 

Haftará: Irmiáhu 7:21

A

sí dice HaShem de los Ejércitos, Elokim de Israel: “Sumen sus ofrendas Olá a sus ofrendas Shelamin (de paz) y coman la carne (de los sacrificios, “Cómanla ustedes, no Me den la ofrenda a Mí”) La carne de las ofrendas Olá se quemaba por completo sobre el altar, en honor a HaShem; mientras que la carne de las ofrendas shelamim debía comerse. HaShem le sugiere a Israel comer la carne de los animales destinados a los sacrificios en ves de ofrendársela a Él, pues de ningún modo lo aceptaría, a causa de sus transgresiones. Las ofrendas de HaShem son la manifestación física de una genuina conducta de apego a Él y a sus normas. Y la ausencia de tal conducta deja a las ofrendas huérfanas de sustento).

 

De la parasha Tzav – Más explicaciones sobre los Korbanot (Sacrificios)

 

L

a Parashá Tzav trata sobre los cinco grupos de Korbanot Olá, minjá, shelamim, jatat, y asham)

Por ejemplo sabemos que los sacrificios de olá pueden ser solo matados  de día y su sangre salpicada antes del anochecer, los cohanim pueden continuar quemándolo durante toda la noche. “HaShem, agregó que los Cohanim podían también quemar las partes de un korbán Shelamim de noche, siempre que hubiese sido sacrificado durante el día. De manera análoga, la grasa de otros korbanot podía ser quemada durante el curso de la noche.

 

De estas leyes puede deducirse que algunos Cohanim, estaban de guardia en el Bet Hamikdash durante la noche. Y otros Cohanim tenían que comenzar la avodá (el servicio) al romper el alba por la mañana. Pese a las largas horas que trabajaban los Cohanim siempre estaban dispuestos y ansiosos de cumplir la avodá.

 

Se ordena a los Cohanim sacar ceniza del mizbeaj todos los días.

HaShem ordenó a Moshé: “Es una mitzvá que cada mañana el cohen suba al mizbeaj y levante unas cenizas de los korbanot quemados con la pala. Debe poner las cenizas sobre el piso”.

Esta mitzvá recibe el nombre de Terumat haDeshen/ levantar una parte de la ceniza.

Nuestros sabios nos dicen que solía ocurría un milagro con las cenizas después del que el Cohen las apoyaba: ¡el piso se las tragaba, sin quedara el menor rastro de ellas!*

 

¿Porque ordenaba HaShem que se sacara parte de la ceniza del mizbeaj todos los días?

Tal vez ustedes piensen que el propósito de esta Mitzvá era limpiar el mizbeaj de cenizas. Tal vez esta fuese una razón, pero en realidad sacar una pala llena de ceniza no era una forma de limpiar el mizbeaj. (De hecho el mizbeaj se limpiaba periódicamente. Toda vez que la pila de ceniza se volvía muy alta, un Cohen llevaba toda la pila a un lugar especial fuera de Ierushalaim).

Si esto era así ¿qué significado tenía la mitzvá cotidiana de Terumat haDeshen, tomar una pala llena de ceniza de mizbeaj?

No sabemos cuál es la intención de HaShem cuando nos encomendó la mitzvá. Sin embargo, nos enseña algo importante: Un Cohen podría haberse sentido orgulloso por ser especial. De todos los judíos, solo los Cohanim fueron elegidos por HaShem para hacer la avodá, y solo ellos llevaban bigdei kehuná – prendas hermosas que estaban prohibidas a los demás judíos.

 

La mitzvá de Terumat haDeshen enseñaba a los cohanim la humildad. La primera avodá que tenían que cumplir por la mañana era tomar las cenizas del mizbeaj y colocarlas sobre el piso.

Un Cohen podría haber pensado que esto no era una avodá apropiada para él. Podría haber deseado ordenar a un no Cohen que hiciera esta “tarea humilde” en su lugar.

 

Pero HaShem que solo un Cohen cumpliera esta avodá y que la realizara en su “bigdei kehuná” (Vestimentas sacerdotales). La mitzvá enseña al Cohen que él también era solo un sirviente de HaShem y que es HaShem a quien debemos servir y honrar todos.

 

De Nuestros Sabios

 

¿A cada uno  de los Cohanim se le encomendaba la mitzvá de Terumat haDeshen?

Al principio, cualquier Cohen que estuviese de guardia en el Bet Hamikdash esa mañana exclamaba: “¡Quiero hacer Terumat aDehesen!” El que decía esto era honrado con la mitzvá.

Si varios Cohanim anunciaban al mismo tiempo que deseaban cumplir la mitzvá, corrían por la rampa del mizbeaj y el que llegaba arriba antes, ganaba el derecho de cumplir la mitzvá.

 

Cierta vez, empero, ocurrió un lamentable incidente: dos cohanim  llegaron a la parte superior de la rampa al mismo tiempo. Uno de ellos estaba tan ansioso de cumplir la mitzvá que empujó al otro cohen, de modo tal que este cayó de la rampa y se rompió la pierna.

 

Los Jueces del Sanhedrín comprendieron entonces que las reglas debían de ser modificadas. Decidieron, pues, “ya que los cohanim aman hasta esta avodá aparentemente humilde a tal punto que compiten por ella, desde ahora en adelante será asignada del mismo modo que las demás avodot favoritos del Bet Hamikdash, echando suertes”

 

“”Echar suertes” en el Bet Hamikdash era algo muy especial: Los cohanim formaban un círculo. Cada Cohen levantaba un dedo, y el cohen encargado de echar las suertes elegía un número, por ejemplo el treinta y siete. Entonces comenzaba a contar los dedos levantado, comenzando por cualquier punto del círculo y dando la vuelta. El cohen cuyo dedo era el número “37” resultaba el elegido de la avodá.

 

El cohen que era elegido para la avodá de Terumat haDeshen se ponía los “bigdei kehuná” (las vestimentas sacerdotales), tomaba una pequeña pala de plata y subía al mizbeaj. Llenaba la pala de ceniza y ponía la ceniza a un costado de la rampa.

 

 


 


* Este milagro era señal de HaShem para demostrar a los judíos que estaba contento con la avodá y que siempre recordaría el zejut de los korbanot que habían sido quemados (efat Emet)