Tiempo
de consuelo
Rav
Shlomo Aviner
¿Existe
en nuestra generación con qué consolarse? Por supuesto. La situación ha
cambiado de un extremo a otro. “Consolad,
consolad a mi pueblo, dice vuestro D’s. Animad a Jerusalén, y decidle a voces
que se ha cumplido su servidumbre, que ha sido perdonada su iniquidad, porque ha
recibido de mano del Señor el doble por todos sus pecados” (Ishayahu,
40:1-2)”.
El
exilio (galut) llega a su fin, a través
de la misericordia divina hacia nosotros. No nos encontramos más en el exilio.
¿saben acaso lo que es el exilio? El exilio es cuando el honor del pueblo judío
es pisoteado y su vida está en peligro y lo expulsan. Un día oscuro, debe
levantarse y llevar consigo a su esposa, sus hijos y algunos paquetes pesados
sobre su espalda, y emigrar a otro país del cual desconoce el idioma y ni
siquiera sabe cómo ganará allí su vida. Debe abandonar el país que amó y
donde vivió durante cientos de años. El exilio son difamaciones sobre judíos
que no hicieron nada, pogroms, Chmelniski que asesinó a un millón de judíos,
y Hitler, poseedor de otra concepción y otra dirección, también él asesinó
a millones de judíos. Ese es el exilio. Exilio fue el juicio de Dreyfus, quien
era inocente, y durante el cual gritaron no sólo “Muera Dreyfus” sino también
“Mueran los judíos”.
Ahora,
al menos, no estamos en el exilio. Estamos en nuestro propio país. Este es
nuestro estado, nuestro ejército y nuestra policía.
Un
amigo me preguntó: “¿puedo hacer tal y tal cosa?” Le dije: “¡pero es
contra la ley!” -Agregó: “¡qué me importa que sea legal o ilegal, es una
gran mitzvá!” Le respondí: “Hemos esperado dos mil años al momento en que
nuestra propia policía pueda decirnos: ¡No!”.
Gracias
a D’s, esta tierra que estuvo desolada y en ruinas está siendo reconstruida y
se transforma en el jardín de D’s. ¿Quién no percibe la reunión de las diásporas
de judíos que fluyen de todos los extremos de la tierra? ¿ Quién no ve que
hemos establecido el estado de Israel y tenemos, gracias a D’s, un ejército
fuerte? ¡Tenemos una economía, agricultura, industria, Ieshivot y Ulpenot!
Gracias a D’s, algo enorme ha cambiado: Consolad a mi pueblo… ¡Su falta es
expiada!
Quizás
me dirán: existe aún el odio gratuito y por eso hemos sido destruidos.
Aparentemente, nuestros pecados no han concluido. El exilio debía supuestamente
destruir nuestros pecados y poner fin a la iniquidad, todo está contaminado por
el terrible odio.
En
realidad, sin embargo, esta expresión es simplemente una simple calumnia.
Existe el amor sin condiciones. El odio gratuito es cuando un individuo odia a
un judío por ser diferente: todos deben pensar como él y tener su misma
ideología. El amor gratuito, sin
condiciones, es el amor a todo judío por ser tal. Hoy, reina el amor sin
condiciones. Por supuesto que si un judío se encuentra en peligro, un millón
de soldados vendrán a salvarlo y pondrán en peligro sus propias vidas. ¿acaso
no es este un amor sin condiciones? Asimismo, diez datiim (religiosos) pondrán
sus vidas en peligro para salvar a un jiloni (secular) y al revés, ¿acaso no
es este un amor sin condiciones?
Cuando
esa persona grite: “Socorro” no le preguntarán: “Un instante, ¿es Ud.
dati o jiloni? ¿de derecha o de izquierda?” Sin duda, el individuo ama por
sobre todo su vida, pero está dispuesto a ponerla en peligro por su hermano. ¿Acaso
este no es un amor sin condiciones?
En
nuestra época, no existe un país en el mundo cuyos ciudadanos se amen tanto
mutuamente. No estoy hablando de simple palabrería sino de hechos. ¡No existe
estado en el mundo en el que no exista individuo sin vivienda, excepto en el
nuestro! También en los países ricos, millones de personas no tienen techo y a
nadie le importa. Si surgiera un caso en Israel en que se descubriera a un
individuo que se vio obligado a dormir afuera, todo el país se escandalizaría.
¡Este
es el único país del mundo donde no hay hambre! En Nueva York, en el metro,
una joven con un bebé en sus brazos lleva un cartel que dice: “Tengo
hambre”. Y esa es la verdad. Todos pasan y no les importa. Arriba, en la
calle, se eleva un rascacielos con lujosas oficinas, donde se encuentra un
individuo que gana un millón de dólares por día, sin exagerar.
En
Israel, el estado se preocupa de los necesitados y en el caso en que no se
ocupen de esa persona, lo hacen personas caritativas. ¿Acaso no es este un amor
sin condiciones?
¿Cómo
alguien puede atreverse a decir que no existe un amor sin condiciones? Esto es
una difamación. - Aún, conozco a un individuo que odia. - Por supuesto, en
todos los campos hay extremos. Hay personas violentas que visten su problema
personal con un envoltorio ideológico. Recuerdo a una persona que solía odiar
terriblemente a los religiosos y los calumniaba día y noche. Finalmente, se
arrepintió, se volvió completamente religioso y…. se llenó de un terrible
odio hacia los jilonim. El principio es claro: su personalidad es de una persona
que odia. La Torá nos enseña: “No odies”. Dice D’s: “Sé que en tu
interior hay un instinto del mal y en ti anida una bestia humana, puesto que yo
lo he introducido en tu interior para que luches contra él, lo superes, crezcas
y te eleves, y no para que te dejes vencer”. Pero la persona descrita eligió
odiar, a veces odia a un grupo, otras, a otro. Lo importante es que tenga carne
de cañón para odiar. ¿acaso esa persona representa al pueblo judío?
En
nuestra nación reina un amor sin condiciones, Ahavat Jinam, a pesar de
que no estamos acostumbrados a admitirlo.
El
Rav Kook señala en su artículo: “Nejamat Israel” (Maamarei Hareaiá, pág.
279) que en tiempos antiguos, los rabinos solían colocarse en el portón y
gritar contra todo pecado e iniquidad, lo que hacían con razón. Actualmente,
su función ha cambiado: deben consolar a la nación, es decir, descubrir la
fuerza positiva que hay en ella. No adular ni ignorar, sino decir toda la
verdad. Cuanto más consciente sea nuestra generación de lo bueno que hay en
ella, tendrá mayor heroísmo, grandeza y pureza.
Nuestra
generación es superior, es excelente. ¿Cómo lo sabemos? Ha construido un
estado y llevado a la redención. Se puede decir: “no ha sido la generación
sino D’s”, ciertamente es así, las cosas buenas se logran a través de
buenos actos. No en vano, D’s
eligió esta generación para traer la redención. ¿acaso se trata de una
coincidencia? Es una gran generación que ha hecho grandes actos. Tuvo sus
errores como toda generación, pero no existe una generación justa que haga el
bien y no haya pecado.
Desde
una perspectiva histórica que trasciende generaciones hemos llegado al
consuelo; seguimos siendo consolados y proseguiremos ascendiendo en lo sagrado.