Reflexiones sobre

Parashat Hashavúa

Por

Nejama Leibowitz

 

EDICION: RABINO YERAHMIEL BARYLKA

PRODUCCION: AHUVA BAR-LEV

EDICION DE TEXTO: ITZAK REINER

TRADUCCION: ORNA STOLIAR

 

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Reflexiones sobre Parashat Hashavúa,

por Nejama Leibowitz

 

Reé (5728), Deuteronomio 14:1-2

 

  1. Sifri, párrafo 96: “Hijos sois de H’ vuestro D’s” (14:1).

Rabí Iehudá dijo: Si os comportáis como hijos, sois hijos; si no, no lo sois.

Rabí Meír dijo: De una manera u otra sois hijos de H’ vuestro D’s. Y dijo también (Oseas 2:1): “Y será el número de los Hijos de Israel como la arena del mar… y en el lugar en donde les fue dicho: vosotros no sois mi pueblo, les será dicho: sois hijos del D’s viviente”.

xx. Explique cómo entendió Rabí Meír el versículo de Oseas 2:1. ¿De qué manera lo ayudó en su visión?

 

  1. Deuteronomio 14:1: “Hijos sois de H’ vuestro D’s, no os sajaréis ni os raparéis entre los ojos a causa de vuestros muertos”.

14:2: “Porque eres pueblo santo a H’ tu D’s, y H’ te ha escogido para que le seas un pueblo único de entre todos los pueblos que están sobre la tierra”.

Rabá, Deuteronomio 14:1: El sentido de ”hijos” es que, una vez que sepáis que sois los hijos de H’ y que Él os ama más que un padre a su hijo, no os sajéis por todo lo que hiciere, porque todo lo que Él hiciere es para bien. Y si no lo comprendieres, haz como los hijos pequeòos, que no entienden las acciones de sus padres pero confían en ellos, porque eres un pueblo santo distinto de los demás pueblos; por eso no debes actuar como ellos.

Rambán, 14:1-2: “Hijos sois de H’ vuestro D’s”: también éste es un precepto explícito de la Torá para los sacerdotes (Levítico 21:5): “No harán tonsura en su cabeza… ni en su carne harán rasguòos”. Ahora explica que el precepto no era solamente para los sacerdotes -tal como lo había seòalado en aquel sitio, en el que les había ordenado eso porque son santos para su D’s- sino que toda la congregación es santa: todos sois hijos de H’ vuestro D’s como los sacerdotes; por lo tanto, cuidaos también vosotros de guardar este precepto, como ellos. A continuación, Rambán cita el comentario de Rabá antes mencionado.

En mi opinión, el sentido de “un pueblo santo” consiste en la promesa de que las almas vivan ante D’s, es decir, como eres un pueblo santo y la cualidad de D’s es que “no quita la vida, sino que provee medios para no alejar de sí al desterrado” (II Samuel 14:14), no te cabe sajarte ni raparte por causa de un muerto, aunque hubiere muerto en plena juventud.

Las Escrituras no prohíben el llanto, porque por naturaleza tendemos a llorar por la separación de los seres queridos y por su alejamiento, aun en vida; en esto se basan nuestros rabinos (Moed Katán, 47) para prohibir el duelo excesivo por un muerto.

 

Or Ha-Jaím, Deuteronomio 14:1: “Hijos sois de H’ vuestro D’s”: se debe precisar por qué razón adjunta “sois hijos” a “sajaréis”. Aparentemente, lo que intenta decir es que cuando una persona muere, la pérdida no es para el muerto, pues se parece a alguien que envía a su hijo en busca de mercadería a otra ciudad, y al cabo de un tiempo, el padre envía a buscar a su hijo. La ausencia del hijo es sólo con respecto al lugar de su partida, pero en sentido general está presente; al contrario, es bueno para él regresar con su padre, que es su fuente de vida. Por eso no debemos sajarnos ni rasurarnos.

 

Rabí David Hofman, Deuteronomio 14:1-2: “Hijos sois”: es la introducción a todo el capítulo: estáis cerca de D’s tal como los hijos están cerca de sus padres; por eso debéis ser dignos de esa cercanía, tanto en vuestro aspecto como en vuestras acciones.

“No os sajaréis”: En Sifrí, nuestros sabios nos enseòaron que “no os sajaréis” tal como se sajan los otros, tal como dice en I Reyes 18:28: “Y se sajaban con cuchillos y con lancetas de acuerdo con sus costumbres”. Los idólatras de otras naciones y los sacerdotes de Baal no reconocían las verdades de D’s misericordioso, que deseaba hacer el bien a sus criaturas, y pensaban que sus dioses envidiaban la felicidad del ser humano. Creían que para obtener algo de sus dioses, el hombre debía asumir conductas ascéticas a cambio de lo que deseaba, a fin de disipar la envidia de los dioses. Por eso, los sacerdotes de Baal se sajaban con cuchillos y lancetas cuando veían que sus pedidos no se cumplían, para rogar a sus dioses que, a cambio de esos dolores y sufrimientos, les concedieran lo que habían pedido. No es eso lo que sucede con Israel: “hijos sois de vuestro D’s”, Él os ama como un padre a sus hijos, y por eso no debéis infligiros sufrimientos para obtener lo que le pedís.

  1. La mayor parte de los comentaristas tuvo dificultades ante la doble argumentación que se ofrece aquí para la prohibición de “no os sajaréis”. El autor de Haamek Davar seòala: “Hijos sois”: por supuesto, se trata de la introducción, y el sentido es formular una advertencia con respecto a lo que se dice a continuación. Pero si ése es el sentido, resulta difícil entender por qué razón aòadió la Torá otra explicación: “porque eres pueblo santo“. ¿Cómo resuelven esta dificultad Rabá, Rambán y el autor de Or Ha-Jaím?

x2. Tanto Rambán como el autor de Or Ha-Jaím consideran que este versículo alude a la permanencia del alma. ¿Qué diferencias hay entre ambos?

xx3. Rambán cita en su comentario a II Samuel 14:14. ¿Lo interpreta en sentido literal?

  1. ¿En qué se diferencia Rabí David Zvi Hofman (en el primer párrafo de su intepretación) de todos los comentaristas que lo precedieron?
  2. ¿Existe la posibilidad de interpretar la tonsura de los idólatras y sacerdotes de Baal de manera diferente a la de Rabí David Hofman?

 

  1. Deuteronomio 14:1: “Hijos sois de H’ vuestro D’s, no os sajaréis”.
  2. Rabí Iosef Bejor Shitrit: “Hijos sois”: Si vuestro padre muriere, no deberéis sajarnos, ni raparos ni entristeceros demasiado; no sois huérfanos por ello, pues tenéis un padre grande, vivo y eterno, que es D’s.

    ¿En qué se diferencia esta interpretación de todas las anteriores?

  3. Compare el presente versículo con Jeremías 16:6: ”Morirán en esta tierra grandes y pequeòos; no se enterarrán, ni se plaòirán, ni se sajarán ni se raparán los cabellos por ellos”.

 

Rashí, Jeremías 16:6: “Ni se sajarán ni se raparán los cabellos por ellos”: los deudos suelen sajarse y rasgarse la piel, y raparse el cabello de la cabeza; de todas maneras, Israel tiene prohibido eso, que es mencionado en este caso sólo como ejemplo de duelo.

 

Radak, Jeremías 16:6: “Morirán…ni se sajarán ni se raparán los cabellos por ellos”: a pesar de que Israel tiene prohibido comportarse tal como dice “no os sajaréis ni os raparéis entre los ojos a causa de vuestros muertos”, quizás habrían adoptado las costumbres de otros pueblos, tal como habían cometido otras transgresiones al comportarse como otros pueblos. Dice que no tendrán tiempo para hacer lo que se suele hacer ante un muerto, ni las costumbres de duelo ni las de consuelo.

  1. ¿Qué diferencia hay entre ambos comentaristas al resolver la dificultad?
  2. Asombra que Radak dijera “quizás habrían adoptado”, si en Jeremías encontramos una evidencia clara de que sí lo hacían. ¿En qué lugar?
  3. ¿Por qué ó Rashí interpretar de la misma manera que Radak, que parece el sentido literal de la Torá?

 

  1. Deuteronomio 14:1: “No os sajaréis”.

 

Rashbam, Deuteronomio 14:1: “No os sajaréis”: tal como dice en I Reyes 18:28: “Y se sajaban con cuchillos y con lancetas de acuerdo con sus costumbres”; Daniel 4:11: “Derribad el árbol”.

 

Iebamot 13, 2: “No sajaréis”: Dijo D’s: No os hagáis daòo por un muerto.

 

Iebamot 14, 1: “No os sajaréis”: No hagáis grupos de jueces en una sola ciudad (según la segunda acepción del verbo <ìäúâåãã - lehitgoded>: agruparse).

Raba dijo que la expresión “No os sajaréis” equivale a “no os agrupéis” en un tribunal en una sola ciudad; la mitad de sus integrantes apoya la postura de los seguidores de Shamai, y la otra mitad apoya la postura de los seguidores de Hilel.

 

Rambam, Hiljot Avodá Zará, capítulo 12, halajá 14: Esta advertencia indica que no debe haber dos tribunales en una sola ciudad, cada uno de los cuales adopta pautas diferentes, pues eso suscita grandes disidencias, tal como dice: “No os sajaréis”: No os agrupéis, no forméis grupos.

 

Késef Mishná ofrece una respuesta basada en Rabí David Cohen: Tal vez se haya producido una errata, y la versión correcta sea: “que no deben ser como dos tribunales”, y los escribas omitieron el término comparativo.

xx. Explique en qué se basa este comentario, además de la raíz <â.ã.ã. – g.d.d.> interpretada en el sentido de “grupo”.

Las presentes Reflexiones no incluyen la Guía de enseòanza.

 

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Las preguntas señaladas con x son difíciles, y las señaladas con xx lo son aún más; cada uno responderá de acuerdo con su capacidad.

Se debe enviar las respuestas al Departamento de Actividades con Instituciones Religiosas, KKL, P.O.B. 283, Jerusalén 91002.

 

Reflexiones sobre Parashat Hahavúa, por Nejama Leibowitz

Respuestas preparadas por Itzjak Reiner

Reé (5728), Deuteronomio 14:1-2

  1. Porque dice: “Y en el lugar en donde les fue dicho: vosotros no sois mi pueblo”, y no “Y en el lugar en donde les fue dicho: vosotros no sois mis hijos”; es decir, aun en momentos de ira, cuando se desprendía de ellos, no les dice “no sois mis hijos”, porque siempre serán sus hijos.

b. 1. Rabá vincula el sentido de “Hijos sois de H’” con la prohibición de sajarse, pues no debemos causarnos un dolor excesivo por una “desgracia” sucedida, pues somos hijos de H’ y debemos confiar en que su pensamiento y sus intenciones son para nuestro bien, como los de un padre hacia sus hijos.

Explica el segundo argumento, “porque eres un pueblo santo”, por vía de la negación: como somos un pueblo santo no podemos comportarnos como los otros pueblos, que no son santos. Pero Rabá considera que el segundo argumento indica también la prohibición de los cuchillos mencionados a continuación.

Rambán disiente con el autor de “Haamek Davar”, que piensa que cada argumento se refiere a otra prohibición (véase “Haamek Davar”), y sostiene que los dos argumentos se refieren a la misma prohibición. “Hijos” describe la posición del pueblo de Israel como sacerdotes y nobles; por consiguiente, no debe comportarse como los otros pueblos (referencia a la interpretación de Rabá de “pueblo santo”). Con respecto al segundo argumento, se refiere a la permanencia del alma; el muerto no se aparta por completo sino que pasa a la proximidad de D’s, y por eso no se debe hacer un duelo excesivo.

  1. Según Rambán, se puede hacer duelo por el muerto, pero la Torá le impone limitaciones.
  2. Para Or Ha-Jaím, no hay que hacer duelo en absoluto, porque el alma del muerto se encuentra en un mundo mejor que el nuestro.

  3. No lo interpreta en sentido literal, porque en ese caso se referiría a la salvación de un mal en este mundo; en este caso se trata de la preservación del alma después de la muerte.
  4. Más aún: el sujeto de la primera parte de la frase es D’s, y el de la segunda, David. Para Rambán, el sujeto de ambas partes de la frase es D’s.

  5. En su opinión, “hijos sois” es una especie de título para todos los preceptos mencionados a continuación, y no sólo para el precepto contiguo.
  6. La tonsura puede expresar la disposición al sacrificio (la sangre propia a cambio de la del muerto), o el éxtasis y el entusiasmo para despertar la reacción de los dioses y la relación con ellos, el dolor por la muerte de un ser querido.

c. En que considera que la condición de “hijos” de Israel es un consuelo por la pérdida, y no un compromiso.

d. 1. Para Rashí, Irmiahu no quiso decir que se comportaban de esa manera, sino que descibe la terrible catástrofe que se producirá: habrá tantos muertos que no existirán la posibilidad, el tiempo y la fuerza anímica para hacer el duelo.

Para Radak: Israel pecó, y ahora no podrá hacerlo por falta de tiempo.

  1. Jeremías 41:5: “Que venían unos hombres de Shjem, de Shiló y de Shomrón, ochenta hombres, raída la barba y rotas las ropas y rasguòados, y traían en sus manos ofrenda e incienso para llevar a la casa de H’”.
  2. Porque en este caso no se habla de los pecados de Israel, sino de las consecuencias de sus acciones, del castigo que recibirán.

e. La respuesta de Nejama: Así como quien se saja la piel produce grietas en su cuerpo y desgarra su carne, se prohíbe que haya en el pueblo partes, grupos o partidos separados que generen divisiones. Es decir, explica la prohibición de inflingir heridas al cuerpo íntegro como la producción de divisiones en el pueblo íntegro.

 

Reflexiones sobre Parashat Hashavúa,

por Nejama Leibowitz

 

Reé (5714), Deuteronomio 12

(Para el sentido de la prohibición de erigir altares, véanse las Reflexiones sobre Reé de 5711).

 

  1. Deuteronomio 12:1: “Éstos son los estatutos y decretos que cuidaréis de poner por obra”.

Rambán, Levítico 18:4: “Mis ordenanzas pondréis por obra”: esto es lo que se dice en la Torá, si no lo dijera debería decirlo,según expresara Rashí. Con respecto al Levítico 13:9, éstas son las cosas escritas en la Torá; si no hubieran sido escritas, merecerían serlo, como los robos, la impudicia, la idolatría, el derramamiento de sangre y la blasfemia.

En sentido literal, “mis ordenanzas” debe entenderse como los estatutos mencionados en la parashá Mishpatim y en la Torá toda; por eso dice: “por los cuales, el hombre que los cumpliere, vivirá”, porque los estatutos fueron dados al hombre para que viva en paz entre las naciones, para que nadie haga daòo a su prójimo y no lo mate. Ezequiel los menciona en numerosas ocasiones (20:11, 13, 21): “por los cuales, el hombre que los cumpliere, vivirá”. Con respecto al sábado, en Ezequiel 20:12 dice: “para que fuesen por seòal entre Mí y ellos”, y en Nehemías 9:29: “pecaron contra tus juicios; los cuales, si el hombre hiciere, vivirá”.

Rambán, Levítico 19:19: “Mis estatutos guardarás”: Son los siguientes: “No harás ayuntar tu ganado con animales de otra especie”. Según Rashí, los estatutos son decretos reales sobre los que no tiene sentido hablar. Nuestros sabios no mencionaron que existe un sentido oculto, y que el instinto del mal y las otras naciones les responderían, sino al vestir tela de mezcla o en la cruza de animales. El sentido de ello no es que no hay en ningún lugar algún estatuto del Rey de Reyes que carezca de sentido, porque “toda palabra de D’s es limpia” (Proverbios 30:5); pero sus estatutos don decretos reales legislados en Su reino sin revelar su provecho al pueblo. El pueblo no goza de ellos pero reflexiona en ellos y los acepta por el temor reverencial. De esta manera, los estatutos de D’s son sus secretos en la Torá; el pueblo no goza de ellos como decretos, pero todos tienen un sentido correcto y un gran provecho.

Rabí Shimshón Rafael Hirsch: En sus fundamentos y raíces, tanto las “ordenanzas” como los “estatutos” son los decretos de la Suprema Sabiduría de D’s. Como todo se establece de acuerdo con las ordenanzas, las relaciones entre el hombre y su prójimo, las negociaciones sobre bienes, etc., son en esencia más sencillas y comprensibles para el intelecto humano; mientras que los aspectos internos y espirituales del ser humano, las relaciones sensuales y sus consecuencias están ausentes del conocimiento humano y sólo se revelan a sus instintos. Por , las ordenanzas parecen más aceptadas por los seres humanos, mientras que los estatutos son considerados –a raíz de la profundidad del concepto y la superficialidad del ser pensante- por la mirada superficial de pensadores judíos y no judíos, como carentes de sentido y de finalidad.

  1. ¿A qué error se oponen ambos?
  2. ¿Qué agrega la explicación del Rabino Hirsch a la de Rambán?

 

  1. Deuteronomio 12:2: “Destruiréis enteramente todos los lugares donde las otras naciones sirvieron a sus dioses”.
  2. Maséjet Avodá Zará, 45, 2: “Destruiréis enteramente”: Primero dice “destruiréis” y después “enteramente”; por eso se refiere a la extirpación de la idolatría, después de la cual se deben extraer sus raíces.

    (Comparar con Deuteronomio 9:21: “Y tomé el objeto de vuestro pecado, el becerro que habíais hecho, y lo quemé en el fuego, y lo desmenucé moliéndolo muy bien hasta fue reducido a polvo; y eché el polvo de él en el arroyo que descendía del monte”.

    Maséjet Avodá Zará, 43, 2, Mishná de Rabí Iehudá Hanasí: Rabí Iosei dice (en Avodá Zará): Muele y esparce al viento, o echa al agua…

    Guemará: En la Mishná dice “Les dijo Rabí Iosei” (Deuteronomio 9:21): “Y tomé el objeto de vuestro pecado, el becerro que habíais hecho, y lo quemé en el fuego, y lo desmenucé moliéndolo muy bien hasta fue reducido a polvo; y eché el polvo de él en el arroyo que descendía del monte”.

    En Torá Temimá: Deuteronomio 9:21: “y lo desmenucé”: indica que para exterminar la idolatría, debe moler y esparcer al viento, o echar al agua (AvodáZará, 44, 1).

    Sifrí, parashat Reé, párrafo 60: “Destruiréis enteramente todos los lugares donde las otras naciones sirvieron a sus dioses”. ¿De dónde surge que si derriba la Asherá y la sustituye, aunque sea diez veces debe derribatla? Eso significa “Destruiréis enteramente”.

    Rashí, Deuteronomio 12:2: “Destruiréis enteramente”: Primero destruiréis, y después enteramente; de aquí se desprende el exterminio de la idolatría, después de la cual se deben extraer sus raíces.

    (Para comprender estas afirmaciones de nuestros sabios, reproducimos la regla establecida por Ha-Malbim en Aiélet hashájar 38: Cuando la Torá repite un verbo, quiere seòalar que se debe realizar esa acción de todas maneras, inclusive varias veces, como dice en Levítico 19:17: “razonando, razonarás con tu prójimo”. ¿De aquí se desprende que si se ha razonado con él cuatro veces, o cinco, debe volver a hacerlo? Eso significa: “Razonando, razonarás”).

    ¿Por qué consideró Rashí que en esta ocasión era preferible la interpretación de la Guemará a la de Sifrí?

  3. Deuteronomio 12:4: “No haréis así a H’ vuestro D’s”

Rashí, Deuteronomio 12:4: “No haréis así”: Elevar ofrendas al cielo en cualquier lugar, sino en donde elija. Otra interpretación: “Derribaréis sus altares… y borarréis su nombre… no haréis así” (Sifrí): Es una advertencia a quien borrare el nombre y destruyere el ara o el recinto sagrado. Dijo Rabí Ishmael: ¿Alguien puede pensar que Israel destruya los altares? No hagáis lo mismo que ellos, para que vuestros pecados no provoquen la destrucción del Santuario de vuestros antepasados.

  1. ¿Cuál es la dificultad que encuentra Rashí?
  2. ¿En qué otro lugar de la presente parashá habíamos visto que Rashí resuelve una dificultad similar?
  3. ¿Cuáles son las ventajas e inconvenientes de estas dos interpretaciones?
  4. ¿El comentario de Rabí Ishmael constituye una tercera interpretación o una explicación a alguna de las dos antes mencionadas?

xx5. Gur Arié plantea un interrogante a la explicación de Rabí Ishmael: ¿Por qué aborrece este pecado más que los otros, si en Éxodo 22:27 dice: “No blasfemes contra D’s”? ¿Por qué no preguntó en aquella ocasión: “¿Alguien puede pensar que Israel bendiga a Ds?”

Nuevamente hay quienes se preguntan: Ya en tiempos de Eliahu hacían eso, tal como dice en I Reyes 19:10: “Han derribado tus altares”. ¿Por qué no preguntar: “¿Alguien puede pensar que Israel destruye los altares?”

Trate de encontrar una respuesta.

6. Rambán, Deuteronomio 12:4: “No haréis así a H’ vuestro D’s”: Elevar ofrendas al cielo en cualquier lugar, sino en donde elija.

Otra interpretación: “Derribaréis sus altares… y borarréis su nombre… no haréis así” (Sifrí): Es una advertencia a quien borrare el nombre y destruyere lapiedra del altar o el recinto sagrado. Dijo Rabí Ishmael: ¿Alguien puede pensar que Israel destruya los altares? No hagáis lo mismo que ellos, para que vuestros pecados no provoquen la destrucción del Santuario de vuestros antepasados, como dijera Rashí. El comentario de Rabí Ishmael es la base de la Agadá. Pero en opinión de nuestros rabinos, el texto debe ser: Es una advertencia a quien borrare el nombre… y Sifrí dice (Reé, 61): ¿De dónde surge que quien destruyere una piedra, etc.? Rabí Ishmael dijo: ¿De dónde surge que quien borrare una letra del nombre transgrede una prohibición? Pues dice: ”borarréis su nombre… no haréis así”. Rabán Gamliel, en nombre de Rabí dijo: ¿Alguien puede pensar, etc.? El comentario de Rabí Ishmael no está en discusión, pero es una explicación, porque quien borra el nombre es como quien destruye una piedra del altar. En ese caso, la interpretación del texto será: “Derribaréis sus altares… y borarréis su nombre de aquel lugar” y “No haréis así a H’ vuestro D’s”, destruir su altar y borrar su nombre, sino honrad su nombre y su altar, y elevadle vuestras ofrendas en el lugar que Él elija para levantar allí un altar a su nombre.

Explique la siguiente diferencia: ¿Por qué Rambán prefiere la segunda interpretación a la primera (en: “En ese caso, la interpretación del texto será”)?

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Las preguntas señaladas con x son difíciles, y las señaladas con xx lo son aún más; cada uno responderá de acuerdo con su capacidad.

Se debe enviar las respuestas al Departamento de Actividades con Instituciones Religiosas, KKL, P.O.B. 283, Jerusalén 91002.

 

Reflexiones sobre Parashat Hahavúa, por Nejama Leibowitz

Respuestas preparadas por Itzjak Reiner

Reé (5728), Deuteronomio 12

a. 1. Los dos comentaristas hacen hincapié en el hecho de que las ordenanzas tiene sentido y no son una decisión arbitraria de D’s.

2. En el comentario de Rambán entendemos que las ordenanzas son la Suprema Sabiduría, recubierta con una envoltura mística. El Rabino S. R. Hirsch aòade que si profundizáramos en la comprensión de la interioridad espiritual del ser humano y no la contempláramos superficialmente, podríamos entender el objetivo de las ordenanzas.

  1. La diferencia entre la Guemará y Sifrí consiste en que la Guemará habla de toda la idolatría, y Sifrí del árbol de Asherá, que si vuelve a crecer debe ser nuevamente derribado. Rashí eligió la primera explicación porque el presente versículo es una especie de regla general para todos los detalles que se mencionan en el versículo 3 (incluido el árbol de Asherá). Por eso, no conviene enteder que el versículo 2 se refiere a un solo aspecto de la idolatría.

c. 1. No está claro a dónde pertenece la palabra “así” (¿De este modo, cómo qué?), si se refiere a lo que la precede inmediatamente o a dos versículos antes. ¿”Así” significa ofrendar a D’s en cualquier lugar, como hacen los otros pueblos (versículo 2), o destruir el altar de D’s, tal como debéis destruir los altares de los ídolos (versículo 3)?

Por ejemplo: la madre dice: “Rivká partió de pronto de aquí, sin despedirse. Su hermana Janá llora y se queja, y no quiere preparar las lecciones. Shoshaná, no hagas así; quédate en casa tranquila y haz lo que debes”. ¿Así, cómo: como Rivká o como Janá?

2. 15:17: “Así también harás a tu criada” (la marca en la oreja mencionada en ese mismo versículo o el abastecimiento mencionado antes).

  1. La ventaja de la interpretación que atribuye “así” a la prohibición de elevar ofrendas en cualquier lugar es que concuerda con el versículo siguiente: “No haréis así… sino que el lugar”…
  2. La ventaja de la segunda interpretación, “no hagáis así”: romper, es que se relaciona bien con el versículo anterior, pero no con el siguiente.

  3. El comentario de Rabí Ishmael explica la segunda interpretación, pero no explica la prohibición de destruir en sentido literal, sino metafór. Como si hoy en día se dijera a personas que se oponen a determinada opinión política, que destruyen todo el edificio del estado: la intención no es que toman un martillo y lo destruyen físicamente.
  4. Con respecto al versículo “No blasfemes a D’s”, también se lo puede interpretar referido a los jueces, y no a D’s. Con respecto a la destrucción de los altares en el caso de Eliahu, se puede decir que la intención era referirse a los altares de los ídolos, mientras que Rashí recalca en su interpretación que no se deben destruir piedras del altar o del recinto sagrado del Templo.
  5. Por el contexto “Destruiréis”… (versículo 3); a continuación (versículo 4) “No haréis así”; por el final del versículo 3: “en aquel lugar” y a continuación: ”No haréis así… sino que el lugar que H’ vuestro D’s escogiere”.

 

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