Acerca del servicio militar de los Bajurei Ieshiva - Rav Shlomo Aviner
Pregunta:
En el No.
180 de esta publicación Ud. escribió que no se debe obligar a los estudiantes
de las Yeshivot a alistarse en el ejército. Cito sus palabras: “Este problema
no lo resolveremos a la fuerza. No es posible obligar a una persona a que sea
soldado si no tiene la motivación”. Lamentablemente, hay muchos ciudadanos
que no estudian en Yeshivot y que no desean servir en el ejército. Sin embargo,
el ejército les obliga a enrolarse, porque la ley determina que el servicio es
obligatorio para todos. Por lo tanto, si los alumnos de las Yeshivot son
ciudadanos del estado de Israel, ellos también deben servir al estado, puesto
que disfrutan de los derechos determinados por
la ley al igual que cualquier otra persona.
Respuesta: Los estudiantes de las Yeshivot tienen el derecho de postergar su servicio mientras estudien. Este es un derecho estipulado por la ley y por fuerza de esta ley no se puede obligarlos a enrolarse. No queda más que despertar en ellos el deseo de realizar esta gran mitzvá de servir a la patria a través de la educación y la persuasión.
Esta ley de aplazamiento del servicio es justa porque todos cargamos con la responsabilidad por el Estado de Israel. Al igual que son necesarios los hombres de negocios y los soldados de carrera, también son necesarios sabios y hombres de fe. No todos deben ser estudiosos mas debemos hacer un cálculo equilibrado para que cada uno haga lo que más corresponde con su sensibilidad.
Pregunta:
Si aceptamos este enfoque de no forzar a
alguien que no tiene la motivación necesaria, la obligación será anulada y se
establecerá entonces un ejército voluntario. Mas esto no es posible mientras
estemos rodeados por enemigos que tienen por objeto destruirnos. En nuestra
realidad, la ley de servicio militar obligatorio es una obligación fundamental
y no podemos considerar la posibilidad de anularla.
Respuesta: Cualquier estratega militar le confirmará que el ejército no tiene lo qué hacer con soldados que no tienen motivación. Tales soldados no son un beneficio sino un peso para todo el sistema. Un Comandante en Jefe del ejército ya dijo que prefería un “ejército pequeño e inteligente”. La motivación es de gran importancia.
La Torá creó el cargo especial del “Cohen Mashuaj Miljamá”, el Cohen que fue ungido para la guerra, para despertar el espíritu de los luchadores basado en la fe en D’s. En nuestros días también, debemos invertir muchos esfuerzos y educación para alzar el valor del servicio militar, tanto entre los alumnos de las Yeshivot como entre toda la nación para que tomen consciencia que este ejército cumple el ideal de la santidad.
Pregunta: (desde la dirección opuesta) En su artículo Ud. expresó una gran desaprobación hacia los alumnos de las Yeshivot que no se enrolan al ejército. Sin embargo prácticamente todos los grandes líderes espirituales de nuestro pueblo [los ‘Gdolim’], los jefes de las Yeshivot, los Dayanim (jueces rabínicos), y los rabinos jasídicos están de acuerdo en que las Yeshivot son muy sagradas e intocables.
Respuesta: No creo que ésta sea la opinión de todos los ‘Gdolim’ de Israel. Muchas veces seguimos una opinión monolítica para ellos todos, habiendo muchas diferencias entre ellos. De todos modos, yo, modestamente, soy alumno de nuestro maestro, el Rav Tzvi Yehuda Kook, quien nos enseñó que es una gran mitzvá el servir en el ejército de Israel. Nadie está libre de esta mitzvá. El Rav Tzvi Yehuda Kook dijo que el aplazamiento del servicio es necesario para que los alumnos de las Yeshivot puedan transformarse en grandes en la enseñanza de la Torá, mas esto no significa suprimir la obligación.
Esta mitzvá tiene tres razones y, como explicó el Rav Kook, cualquiera de ellas es suficiente:
1. Salvar vidas de la comunidad de Israel. Cada soldado contribuye a esta salvación y es imposible estar exentos de esto.
2. la guerra de conquista de Eretz Israel es obligatoria por la Torá - para que la tierra sea nuestra y no de nuestros enemigos.
3. La santificación del nombre de D’s a través de la comunidad de Israel. No somos un pueblo desafortunado, afligido y perseguidos, un “objeto de burla y ridículo entre las naciones, como ovejas conducidas al matadero, para ser sacrificadas, destruidas y vituperadas” (Plegaria de Tajanun), como una oveja abandonada a la deriva en un mar de setenta lobos. Más bien, somos una nación que marcha orgullosa, la cabeza en alto, como el “joven león de Yehudá” (Linetivot Israel, 1:118).
Cuando personalmente hice mi servicio militar y durante el servicio de reserva, encontré a varios alumnos de Yeshivot Jarediot (ultraortodoxos). No se rebelaban contra sus maestros sino que eran jóvenes piadosos y temerosos de D’s. Habían decidido limitar sus estudios en la Yeshivá y comenzar a trabajar. Por lo tanto, esa decisión estaba acompañada por el servicio militar.
Por ejemplo, en 1957, cincuenta y seis jóvenes jaredíes de la corte de los Jasidim de Vijnitz, se enrolaron en Tzahal en la Unidad de Najal [la juventud pionera combatiente] y sirvieron en el poblado de frontera Ami Oz, cerca de Gaza. Trabajaron allí en la agricultura y en el pulido de diamantes. El jefe del grupo era un joven rabino, el cuñado del actual Admor de Vijnitz, presidente del Consejo de Sabios de Israel. Recibió entonces la bendición del Admor de Vijnitz de entonces, el autor de la obra “Imrei Jaim”, y padre del actual Admor.
Quiero recalcar que al optar por este camino no se alejaron de la educación que habían recibido. De hecho, todos ellos permanecieron Jaredim. Además, el Admor de Vijnitz de Jaifa se enroló al ejército y luchó él mismo en la Guerra de la Independencia, y el jefe de la Yeshivá de Vijnitz de Jaifa siguió sirviendo en el ejército después de la guerra. El “Imrei Jaim” solía ir a observar los entrenamientos de la Fuerza Aérea antes de la Guerra de los Seis Días, para “bendecir a las legiones del D’s viviente” (Shmuel Alef, 17).
Si tenemos paciencia, veremos la luz de la Torá y tendremos el privilegio de ver cómo los estudiantes de las Yeshivot Jarediot se enrolarán en Tzahal tras transformarse en eruditos de la Torá. De esta forma, traerán bendición a ellos mismos y a todo el Pueblo de Israel.