Rav Shlomo Aviner

Buenos tiempos

Pregunta: Hay quienes preguntan: “Si bien la redención llegará “gradualmente” (Talmud Yerushalmi, Brajot, 4b), lo que sucede actualmente va más allá de ese proceso gradual. Estamos ante una catástrofe y un desmoronamiento.  La separación de partes de la tierra de Israel, la separación del pueblo y de la Torá a través de la legislación. ¡Esta no es la redención! Comprendemos que ésta tiene que llevarse a cabo en forma gradual y que necesitamos paciencia y que no todo puede ocurrir de una vez. ¡Pero por el momento todo se desmembra y se desintegra!

Respuesta: Realmente me sorprende que se planteen estas preguntas. ¿Acaso Uds. decidirán en nombre de D’s qué significa “gradualmente”? ¿Acaso Uds. decidirán en nombre de D’s acerca del ritmo de la redención y de los conflictos que la acompañan? ¿Acaso Uds. le dirán a D’s: “No nos place la forma en la que haces el proceso de redención, Quisiéramos un guión diferente, pues éste no responde a nuestras expectativas. Por lo tanto, vamos a observar de lado y dejaremos de agradecerte día y noche por lo que tenemos. No estamos diciendo que no tenemos nada, pero las cosas no progresan según nuestra conformidad”. Además, en lugar de avanzar retrocedemos. ¡Así no se hace la redención! Somos expertos en la redención, profesores, doctores en redención y le anunciamos al Todopoderoso que así no se llega a la redención!

Realmente me sorprende. ¡Esto es una insolencia! ¿Acaso nosotros le determinaremos a D’s lo que es bueno y lo que no…?” ¿y por ese motivo ignoraremos todo lo bueno que hay? ¡Es increíble! ¡Es una ceguera reprensible!

Es cierto que tenemos muchos problemas, pero miremos a nuestro alrededor y veamos qué tenemos. Veamos todos los milagros y las maravillas.

Un anciano me dijo: “Cuando nació mi abuelo, en Israel habían ochenta mil judíos. Cuando nació mi padre, doscientos mil: y cuando yo nací seiscientos mil. Cuando mi hijo nació habían dos millones y cuando mi nieto nació, cinco millones. Y dicen que la situación se deteriora….”

¿Acaso esto muestra que la situación se deteriora? A nuestro alrededor ocurren constantemente milagros: la tierra florece; tiene lugar la reunión de las diásporas; en todas partes hay Torá.

Es cierto que hay problemas y retiradas. Nunca se nos aseguró que todo ocurriría fácilmente. Y en general, en este mundo, las cosas no siempre ocurren fácilmente.  No estamos aún en el Gan Eden (Paraíso), todavía existen problemas.

La verdad es que también en tiempos de Moshé Rabeinu los judíos se quejaban.  La situación no les placía. Después del milagro del éxodo de Egipto dijeron: “¿Acaso por no haber sepulturas en Egipto nos trajiste acá para morir en el desierto?” (Shemot, 14:11).Incluso frente al milagro del segundo retorno a Sión, hubo judíos que se quejaron y no vieron la centella mesiánica que se escondía en la declaración de Koresh (Ver Yeshayahu, 45:1). Querían un verdadero Mashiaj y no una centella, querían que todo fuese rápido y exitoso. Tras construir con mucho esfuerzo el Segundo Templo, reinó la felicidad; pero hubo quienes lloraron diciendo: recordamos el primer Templo; ¿acaso éste es un Templo? No les pareció bien. “¡Ay de aquel que contiende con su Hacedor! ¿Dirá acaso la arcilla a su alfarero: ‘¿qué haces?’ o tu obra dirá de ti: ‘¿no tienes manos?’”(Yeshayahu, 45:9). “Ay de aquel que dice al padre: ¿por qué me engendraste? O a la mujer: ¿por qué tuviste dolores de parto?”(Ibid, 10). ¿Acaso el feto debe dar consejos a sus padres?  ¿Acaso vosotros Me vais a preguntar de cosas venideras, y en cuanto a Mis hijos y a la obra de Mis manos, Me ordenaréis a Mi?(Ibid, 11). Para vuestro conocimiento: “Yo soy el que hizo la tierra y creé al hombre sobre ella, Yo mismo, Mis propias manos extendieron los cielos, y doy Mis órdenes a toda la hueste de ellos” (Ibid, 12). - ¿Estaban entonces allí para darme órdenes?

No hay que criticar a D’s y decir que así no se hace la redención y por lo tanto ser desagradecido y no agradecer a D’s día y noche por lo que tenemos.

Evidentemente, existen también problemas y retiradas. “Gradualmente” no significa que el tren se mueva constantemente hacia adelante, sino que a veces también retrocede pero finalmente todo marcha bien.

Los Rabinos dijeron interpretando el versículo: “¡Mi amado es como una gacela!”(Shir Hashirim, 2:9), que al igual que la gacela que corre, aparece y desaparece y luego vuelve a aparecer; así se comporta el Redentor: aparece y desaparece y luego vuelve a aparecer” (Midrash Raba, Ibid). La gacela corre y de repente desaparece, se esconde detrás de las montañas. Parece que se fue, mas de repente aparece en otro punto más adelante. Asimismo la redención progresa y de repente desaparece. El esfuerzo de muchas generaciones se destruye y nuevamente vuelve a aparecer.

La metáfora clásica presenta al Mashiaj en una carroza, la que hay que empujar. A veces se estanca en el barro, a veces un eje o una rueda se rompe. Empleemos para nuestro ejemplo una metáfora más moderna. El automóvil del Mashiaj viaja pero presenta problemas, se le caen las piezas. No es un Cadillac. Sin embargo, finalmente viaja. A veces tiene ciertas dificultades, otras accidentes. Pero, gracias a D’s, viaja y el Eterno lo empuja por mucho tiempo.

Hemos atravesado épocas mucho más difíciles que la actual. No sólo en tiempos de la revuelta de Bar Cojbá, sino también antes y después de la fundación del estado.

Les ruego que estudien lo acontecido en nuestra historia y verán cuánto tenemos para agradecer y loar a D’s. Hemos pasado por crisis más duras que ésta y las hemos superado.

Ahora también debemos entrar en el fango y empujar la carroza del Mashiaj. Cuanto más entremos en su profundidad, las cosas avanzaran más rápido. Si nos falta mérito, la Redención nos será impuesta en la línea final, de otro modo, la Redención gloriosa llegará más rápidamente” (Sanhedrin, 98a).

La Redención completa aparecerá. De esto no cabe duda alguna. Todas las promesas de la Torá y de los Profetas será cumplida. La lucha no es la cuestión, nuestro esfuerzo es para que todo pueda cumplirse cuanto antes.