Rav Shlomo Aviner
Inteligencia
emocional -
Pregunta: Un nuevo enfoque psicológico ha aparecido en el mundo y también en Israel: se trata del concepto de “inteligencia emocional” (el Cociente Emocional, o E.C.). ¿Es bueno o no?
Respuesta: ¡Es fantástico! Siempre lo dijimos con otras palabras: “midot tovot” - buenas cualidades.
El Cociente Intelectual (CI) no es todo. No alcanza con ser inteligente, talentoso y alcanzar extraordinarios logros intelectuales. Es importante tener buenas cualidades tanto en las relaciones entre el hombre y su prójimo, y del hombre para consigo mismo. Una persona necesita auto-moderación. No debe dejarse llevar por los impulsos negativos, sino que debe controlar sus instintos y pasiones.
Medir la inteligencia emocional es algo bueno. Si es así, entonces ¿por qué no lo hemos hecho anteriormente? La respuesta es que en efecto lo hemos hecho también. Poseemos cientos de libros que tratan de este tema, tales como “Mesilat Iesharim (“El Sendero de los Justos”) el que supera a todas las medidas de la inteligencia emocional moderna.
¿Por qué hablar de “Inteligencia Emocional”? ¿cuál es el motivo que se esconde detrás de la inteligencia emocional? ¿Por qué debemos administrar nuestras emociones? O en términos de nuestra tradición, ¿por qué debemos “conquistar nuestros impulsos”? El enfoque de la inteligencia emocional responde: “Es para mí, para que pueda sentirme bien, para mi equilibrio, para que pueda tener buenas relaciones con mis amigos y tener éxito en la sociedad.”
En cambio, en “Mesilat Iesharim”, el móvil de la inteligencia emocional es servir a D’s. Es un motivo mucho más elevado.
Mismo cuando se actúa a partir de un motivo más bajo, vale mucho. Aún más, es muy importante que del pueblo estadounidense, que es tan práctico y pragmático, haya surgido una teoría que explica que los logros, el intelecto y el dinero no son todo en la vida, sino que es necesario tener buenas cualidades. Si bien el motivo es que sin eso, la persona no podrá ser feliz, no tendrá equilibrio ni tendrá éxito en la sociedad. No obstante, ¿qué importancia tiene que el motivo no sea tan trascendental? También servir a D’s por un motivo ulterior tiene un valor.
Este enfoque se formula en forma diferente a la nuestra: en lugar de decir que la persona “debe superar sus instintos”; dicen: “hay que administrar los sentimientos”. En lugar de “midot tovot” (“buenas cualidades”), hablan de “Inteligencia Emocional”.
El Rambam (Maimónides) denominó las buenas cualidades - “deot”, conocimiento. Es decir, comprendes que así hay que comportarse, administrando los sentimientos en forma inteligente. Gracias a D’s, este enfoque se extiende en nuestro país en una forma y estilo aceptada entre las personas que están dispuestas a escuchar el mensaje de: “Corrige tus cualidades y sirve a D’s”. Si bien falta el motivo supremo, el inferior también es muy valioso.
El gran sabio Rabí Mendel de Satenav escribió un libro acerca de la corrección de las “midot”, denominado “Jeshbon HaNefesh” (“Examen de la conciencia”). Ese libro fue elogiado por las grandes sabios de Lituania, tales como Rabí Israel Salanter y Rabí Itzjak Meltzen. En este libro presenta una estrategia para corregir el carácter personal. Mas sus consejos tienen su origen en el conocido inventor norteamericano, autor y estadista, Benjamin Franklin. ¡Pero Franklin no era judío! No importa, su método era correcto. Rabí Mendl de Satenav judaizó ese enfoque, elevándolo espiritualmente mucho más.
Rabí Israel Salanter escribe en su libro “Or Israel” que esas estrategias empleadas como ayuda en el enfoque del “musar” se encuentran dentro de la clase de sabiduría “no judía” que podemos aceptar.
Un estadounidense llamado Bill Carnegie escribió un libro hace unos cincuenta años denominado: “Cómo ganar amigos e influencia”. Un alumno del Rabí Eliyahu Dessler, autor de la serie: “Mijtav MeEliyahu” le preguntó: “¿Acaso en sus escritos no hay ideas que son muy similares a las que aparecen en el libro de Bill Carnegie?” Rabí Dessler respondió: “No son ‘similares’ sino que fueron tomadas de allí.” Obviamente también él las judaizó, dándoles el sello de santidad suprema. El Rav Kook también menciona que es posible adoptar nuevas ideas de no judíos en el ámbito de la psicología, después de darles un nuevo espíritu (Orot HaKodesh, 3:234).
Deseando que podamos aumentar nuestro Cociente Emocional, adquirir nuevas cualidades y servir a nuestro D’s, ascendiendo espiritualmente.