Rav Shlomo Aviner  - El Redentor se esconde y se descubre

 

Algunos perplejos se preguntan ante la entrega de partes de la Tierra de Israel en los últimos tiempos si realmente nos encontramos en la época de redención, quizás no sea cierto que D’s libera a su pueblo.

¡Jalila! ¡D’s nos guarde! Cuando el Señor del Universo habló de la Gueulá [la Redención] no nos prometió que no habrían dificultades a lo largo del camino. Tampoco a Moshé Rabeinu, quien era indudablemente el enviado de D’s para la liberación de Egipto, le fue simple. Al prepararse para redimir a Israel, habló al pueblo que estaba entusiasmado, pero sabía que Paró presentaría dificultades. Este malvado se negó a escucharle e hizo que la situación empeorara para el pueblo de Israel, obligándolos a juntar la paja para preparar los ladrillos. Entonces, Moshé y el pueblo pasaron por momentos muy difíciles.

El Rambán [Najmánides] en su comentario explica que Moshé sin duda sabía que la redención no llegaría en un instante sino que sería gradual: tal como sucedió, hubo cierto empeoramiento de la situación para luego mejorar.

El Rambán cita a nuestros sabios acerca del versículo: “Mi amado es como la gacela…” (Shir Hashirim, 2:9): “al igual que la gacela se ve y no se ve, así el primer redentor aparece ante ellos, luego desaparece y entonces vuelve a aparecer” (Rambán, Shemot, 5:22, Shir Hashirim Raba, 2:22).

La gacela corre entre las montañas, de repente desaparece y luego vuelve a aparecer. Luego, parece haber desaparecido pero en realidad sólo ha avanzado y reaparece más lejos. Del mismo modo, Moshé fue el redentor que anunció e introdujo esperanza y fe en nuestros corazones. De repente, fue como si hubiese desaparecido, mas tras el empeoramiento, la situación mejoró. No debemos desesperar ante lo que ocurre sino tener ánimo y perseverar. No es la primera vez desde el comienzo de nuestro renacimiento nacional que enfrentamos dificultades. Debemos tomar en cuenta que tampoco será la última. Esta es la prueba. Como está escrito en Shir Hashirim: “… sé como la gacela o como el cervato de los siervos sobre las montañas de Beter [despeñaderos]” (2:17). ¿Qué significa “las montañas de Beter”? es una montaña cortada en el medio. La gacela pasa allí sin que nadie la vea. Esto fue para recordarnos la época en la cual D’s forjó su pacto con Abraham (en Bereshit, 15), también llamado “el pacto entre los trozos” [Brit Bein Habetarim]”. Cuando vemos correr a la gacela, todos se alegran y se entusiasman. Pero cuando no la vemos correr, cuando se encuentra en las “montañas de Beter”, tenemos el pacto y es la prueba de la fe, la prueba de la espera de la Redención.

En la plegaria de Shemoná Esré, afirmamos: “y esperamos la Redención”. El Rav Kook explica que la aspiración a la redención incluye dos elementos: a) incluso cuando nos parece que la salvación está estancada o retrocede, debemos seguir creyendo que el Señor del Universo hace que las cosas progresen, mismo cuando no lo vemos. b) Debemos emplear todos los medios posibles para ayudar a la redención, lo que el Rav Kook llamó tener una “aspiración creativa” (Olat Reiyá, 1:279).

Cuando vemos dificultades y vientos contrarios intentan empujarnos, no debemos desesperar, sino aumentar nuestra fuerza y valor. Finalmente, lograremos superar el desafío.