Modelos de liderazgo judio a traves de la historia.  

El material aquí presente fue producido por el departamento de Hagshama de la Organización Sionista Mundial

Primera parte: desde los patriarcas hasta la Emancipacion, por Claude B. (Dov) Stuczynski

Segunda parte: Desde la emancipacion hasta nuestros dias, por el Dr. Iosi Goldstein

Primera Unidad: Historia judía y liderzgo: metas y dificultades Caracter del liderazgo Liderazgo y tradición politica judía

Segunda Unidad:  

Epoca Biblica Caracteristicas comunes del liderazgo biblico Modelos de liderazgo especificos en   La epoca de los Patriarcas La esclavitud en Egipto La liberacion y los Jueces
Tercera Unidad  La Monarquia 1004-440 A.C..

Segundo Templo y Dominacion Romana- primera parte- 

La Gran Asamblea y el liderazgo durante el Segundo Templo (440 A.C.-140 D.C).

Cuarta Unidad

Segundo Templo y Dominacion Romana -continuacion- El Sanhedrin y el Principado  140-429 D.C.

  Edad Media - primera parte- Yeshivot y Exilarcas 429-1038
Quinta Unidad Edad Media- Las Kehilot 1038-1348
Sexta Unidad

Fin de la Edad Media y comienzos de la Edad Moderna  pre-emancipación 

El paso de Occidente a Oriente Europa Oriental
El Imperio Otomano De Oriente a Occidente Las comunidades de origen “marrana” Los judios de la Corte (Hofjuden)
Septima Unidad Dos pensadores del liderazgo judio: Maimonides y Spinoza Maimonides y el liderazgo judio. Spinoza y el liderazgo judio

Conclusion a la primera parte del curso

 

Segunda parte: Del iluminismo hasta nuestros días.

Primera Unidad: A modo de prologo

a- HISTORIA JUDIA Y LIDERAZGO: METAS Y DIFICULTADES

Proponer un curso sobre el liderazgo judio a traves de la historia es un

proyecto complejo, ambicioso, de dificil concrecion. Y es que no solamente

la historia del pueblo judio es una de las cronologicamente mas extensas.

Sus propias condiciones historicas con un sin fin de cambios

institucionales, sociales, politicos y culturales dictadas por los vaivenes

de su existencia milenaria (dictadas por migraciones, expulsiones,

conquistas, matanzas, conversiones, etc.), hacen del estudio de su

liderazgo una tarea nada facil. Es mas, la existencia de una Diaspora judia

durante buena parte de su historia hacen que al problema de abordar el

liderazgo judio en un plano cronologico, se le suma la problematica de su

pluralidad y heterogeneidad sincronica. Y es que el hecho que en una misma

epoca al encontrar individuales y colectivos judios en diferentes contextos

geograficos, politicos, religiosos, sociologicos, economicos y culturales,

la tarea de identificar criterios de periodizacion y caracterizacion del de

liderazgo judio se hace nada facil.  A primera vista no se podra facilmente

identificar el liderazgo judio de la comunidad judia de Berlin durante el

siglo XVIII con el de la comunidad judia de Bagdad durante la misma epoca.

Las diferencias culturales, mentales y ambientales rechazan todo

acercamiento. A este respecto conviene anotar que la historiografia judia a

abordado de manera muy disimil la problematica de la continuidad y de la

comunidad de los diferentes grupos poblaciones judios. Todas ellas, a la

par de senalar al menos un elemento de cohesion intertemporal (o

metatemporal: e.g. S. R. Hirsch), han reconocido la amplitud de las

transformaciones, de los cambios. Asi mientras que para algunos la perdida

de la soberania judia y la destruccion del Segundo Templo (70 D.C.) marcaba

el fin de la comunidad historica entre los diferentes centros judios fuera

de su acerbo religioso (e.g. M. Jost) y para otros, el exilio no habria

socavado completamente la cohesion nacional de aquellos: ya sea desde una

optica cultural y religiosa (e.g. H. Graetz), social (e.g. S. Dubnow) o

territorial (e.g. B.Z. Dinur), siendo, el judio, un pueblo actuante en la

historia, no podia mantener sus instituciones petrificadas o fosilizadas

ante el cambio (A. Toynbee). Frente a esta variedad factual e

interpretativa, EL PRIMER OBJETIVO DE ESTE CURSO sera precisar no solamente

la mera existencia de liderazgos judios a traves de su historia, sino que

analizando sus instituciones y sus lideres mas marcantes, intentaremos

establecer hasta que punto cada modelo de liderazgo pudo responder a las

necesidades de su tiempo.

ora bien, encontrandose nuestro curso enfocado preponderantemente desde

una perspectiva historica-evolutiva, presenta dos inconvenientes

metodologicos que intentaremos salvar: uno de orden logistico y el otro de

orden analitico.

La falta de espacio y de tiempo para analizar, sino todos, al menos buena

parte de los modelos de liderazgo judio, nos llevara irremediablemente a

seleccionar aquellos modelos de liderazgo, aquellas instituciones y lideres

que nos parezcan mas representativos para una epoca determinada. Esta

constriccion logistica podra acarrear una vision un tanto esquematica y

estereotipica del tema a tratar. Las instituciones elegidas podran

facilmente ser comprendidas como las unicas o las legitimas y sus lideres

podran aparecer como emblemas, como arquetipos y aun como heroes. Asi en

vez de un analisis historico, podriamos rapidamente caer en la "moraleja",

en el "exemplum", en el mito reduccionista. Sin poder completamente

liberarnos de este obstaculo, intentaremos en la medida de nuestras

posibilidades, ofrecer una contextualizacion historica basica a fin de

entrever otras posibilidades de liderazgo paralelo. Asimismo y para quienes

asi lo deseen, la existencia de la posibilidad de entablar una discusion

interactiva a partir de lo esbozado en este curso, podra enriquecer las

perspectivas tratadas someramente.

Por otra parte, nuestro curso al proponer no solamente una historia del

liderazgo judio sino tambien sus modelos, incursiona en el terreno dificil

terreno de la historia y de sus ensenanzas metahistoricas. Acaso, la

historia nos puede ensenar algo a nuestro presente tan distante en el

tiempo y en sus condicionantes? Es que el analisis de modelos pasados de

liderazgo judio pueden darnos a nuestro presente algo mas que su mero

conocimiento?

Para Aristoteles por ejemplo, la historia carece de toda utilidad practica.

Siendo la disciplina del evento unico, particular y nunca del general (a

diferencia de las ciencias exactas que se ocupan de lo universal y que

buscan emitir leyes), no otorga mas que satisfacer la sed de curiosidad

intelectual propia del ser humano. Para otros, el estudio historico resulta

de importantisima relevancia para el presente. Ya sea porque nuestro

presente esta construido en base a un devenir historico determinante,

siendo pues fruto del pasado y no una "tabula rasa" (historicismo), ya sea

porque salvando las diferencias existentes entre el pasado y el presente,

es posible extraer del mismo modelos que sin necesariamente ser aplicables

en nuestra epoca, resultan medios de referencia de primer orden que nos

ayudan a cuestionar mejor nuestro presente. Es desde esta ultima

perspectiva que venimos a proponer un SEGUNDO FIN A ESTAS CONFERENCIAS: que

nuestro curso no sea leido como una leccion de historia sobre el liderazgo

judio, sino tambien como una suerte de espacio de reflexion ante las

necesidades de nuestra modernidad.

Para mayor comodidad, hemos realizado una periodizacion a nuestro curso

teniendo en cuenta sus instituciones de liderazgo general mas

representativas. Dividiremos, pues nuestro curso de la siguiente manera:

 

1- Epoca Biblica ( Patriarcas c. 1850-c.1570 A.C.; Jueces c. 1570- c. 1280

A.C.; la Monarquia c. 1280-721 A.C.)

2- Segundo Templo y Dominacion Romana (La Gran Asamblea 721 A.C.-140 D.C.;

Sanedrin y Principado 140-429 D.C.).

3- Edad Media (Yeshivot y Exilarcas 429-1038; Kehilot 1038-1348).

4- Fin de la Edad Media y comienzos de la Edad Moderna (Las Federaciones

(Vaadim) 1348-1648; Las Asociaciones voluntarias 1648-…).

   

b- CARACTER DEL LIDERAZGO

Entendiendo por el concepto de liderazgo como aquel proceso de interaccion

humana en donde algunos individuos ejercen, o pretenden ejercer cierta

influencia sobre otros, nuestro curso analizara algunas de estas

interacciones dadas en el tiempo entre lideres y liderados judios.

 

Ahora bien, la sociologia moderna ha identificado cuatro elementos basicos

que constituyen  la esencia del liderazgo:

 

 

 

1) El LIDER con sus caracteristicas personales, su habilidad y sus medios

para llegar a los fines deseados.

 

2) El grupo de sus SEGUIDORES  con sus caracteristicas propias.

 

3) La SITUACION en donde se genera esta interaccion (su marco

institucional, su contexto historico, etc.).

 

4) Los RETOS a los que se ven confrontados el/los lider/es y los liderados.

 

 

 

 

Esta identificacion cuartipartita implica ver al liderazgo mas como una

caracteristica de grupo que de sus lideres y de sus actos concretos, lo que

nos lleva proponer una vision mas compleja que la de ver al lider como el

motor de la historia (Carlyle), o caso contrario, como mero subproducto de

la sociedad en que se encuentra (Plejanov). Pero ademas, esta concepcion,

que podra aplicarse a todo tipo de agrupaciones judias en la historia

(grandes o pequenas, gubernamentales o no), nos revela que el acto de

liderazgo (judio) implica necesariamente que estamos ante un acto politico

en su acepcion mas amplia. Como ya  Platon lo esbozaba en su Dialogo

"Gorgias", mientras que por una parte a la esencia de la politica hay quien

la resumiesen como la obtencion por parte de los mas fuertes de los medios

para ejercer el poder sobre los mas debiles (opinion de Calicles), se podia

entender asimismo como el vehiculo mas eficaz para canalizar las

expectativas del grupo: el bien comun (opinion de Socrates). Recientemente,

existen aquellos que han equiparado la politica con el liderazgo en la

concepcion socratica que citabamos.  Reteniendo esta idea para nuestro

curso, en cambio la tomaremos en su bidimensionalidad Calicles/Socrates,

puesto que creemos que tanto el liderazgo en general, como el judio en

particular, es factible de poseer estas concepciones.

 

Ahora bien, la importancia del estudio del liderazgo para la compresion de

la historia judia se puede desprender de los estudios de sociologos como

los de Max Weber (aun cuando para este, la condicion del judio del Exilio

en tanto que "paria" en la sociedad gentil, le impidio analizar su

liderazgo en tanto que entidad en si). Recordemos que para este sociologo,

la estabilidad de los propios sistemas sociales en gran medida dependen de

la aceptacion de los liderados del derecho de los lideres a ejercer el

control sobre ellos. Esto implica la existencia de un liderazgo legitimado

por sus seguidores, que Weber identificaba en tres tipos:

 

 

 

1) El CARISMATICO por el cual se acepta la autoridad del lider debido a

creerse que el lider posee poderes personales extraordinarios, a veces

magicos (como ser: el profeta, el heroe, el demagogo).

 

2) El TRADICIONAL en donde el lider es legitimado porque el o los miembros

de su clase o familia siempre han sido reconocidos como lideres.

 

3) El LEGAL, modelo que se aplica a todos aquellos que ejercen el liderazgo

debido al reconocimiento de sus competencias tecnicas. En donde los

liderados obedecen impersonalmente al lider con el sentimiento de cumplir

el deber ante lo establecido por la ley.

 

 

Otro tipo de discernimiento de la naturaleza del liderazgo, se centraba en

la identificacion de los marcos de interaccion identificados, esta vez, de

acuerdo con sus contextos socio-historicos:

 

 

 

1) El DEMOCRATICO, en donde el lider es un delegado coyuntural de sus

seguidores (y lideres potenciales) con fines y limites de accion bien

precisos.

 

2) El de VANGUARDIA, en donde el lider, siendo visto como el vehiculo para

canalizar las expectativas del grupo, es quien fija sus metas dirigiendo a

la sociedad hacia ellas, haciendo de su funcion un marco de caracter

elitista y paternalista.

 

3) El ORGANICO en donde el lider encarna la personificacion de su grupo y a

su vez, su producto mas logrado, creandose asi un sistema jerarquico

fuertemente piramidal entre el lider y sus seguidores con sus consecuentes

connotaciones absolutistas y totalitarias.

 

 

 

Hemos citado estas clasificaciones, no solamente porque pensamos aplicarlas

para nuestros modelos historicos. El objeto de estas categorias responde a

la necesidad preliminar de ver el liderazgo judio como un fenomeno

cambiante y variado: en constante interaccion con su realidad historica. A

este respecto debemos precisar que como suele suceder con los modelos

teoricos confrontados a la realidad historica, veremos que a menudo el

liderazgo no se manifiesta en su pureza interpretativa, sino que presenta

caracteristicas mixtas.

 

 

 

c- LIDERAZGO Y TRADICION POLITICA JUDIA

 

 La variabilidad extrema de la condicion judia (capitulo "a") y el dinamismo

inherente al propio concepto de liderazgo (capitulo "b"), mostrarian con

facilidad que los judios efectivamente existieron con sus entidades de

liderazgo a traves de los años a pesar de los periodos marcados por el

cambio y las transformaciones. Debido a estas mismas caracteristicas,

podriamos inmediatamente negar la posibilidad de la existencia de una

tradicion de accion politica judia. La riqueza de los diferentes modelos de

liderazgo judio que analizaremos a lo largo de nuestro curso, podrian verse

como una corroboracion de esta opinion. Sin embargo, recientemente hay

quienes han propuesto ver que detras de las heterogeneidades exteriores

existentes a nivel del liderazgo judio a traves de los tiempos y de las

condicionantes de la existencia del pueblo judio, se esconderia acaso una

tradicion judia en el terreno politico mas o menos uniforme y duradera.

Partiendo entonces de las premisa historica que el pueblo judio es una

entidad corporativa de caracter grupal (*am*, *goy*: pueblo), que funciona

como una entidad politica para garantizar las aspiraciones y las

necesidades de sus miembros (*eda*), algunos especialistas en Ciencias

Politicas identificaron la existencia de constantes en la accion politica

del pueblo judio fruto de la existencia de pactos (Brit) fundacionales en

la base del judaismo entre Dios y su grey (el pacto de Abraham, el Sinai).

Esta situacion implica la de tres esferas de origen de autoridad politica

que D.J. Elazar y S.A. Cohen  identificaron con la denominacion rabinica de

"coronas" (*ketarim*):

 

 

 

1- *Keter Tora* (Corona de la Tora)- depositaria de la autoridad de Dios

hacia su pueblo, pero que representa las directivas que el judio encuentra

en sus textos y tradiciones autoritativas (la Biblia, el Talmud, etc.).

 

2- *Keter Kehuna* (Corona sacerdotal)- que representa la autoridad

religiosa institucional a traves de sus epocas.

 

3- *Keter Maljut* (Corona real)- que representa la autoridad civil en sus

diferentes manifestaciones (monarquica, comunitaria, etc.).

 

 

Para D.J. Elazar y S.A. Cohen  son estas tres coronas que, manifestandose

en relaciones de coexistencia y de interdependencia no siempre faciles,

constituyen los pilares de la tradicion politica judia. Afin de corroborar

o rechazar esta opinion, intentaremos aplicar los parametros de Elazar y

Cohen  para los modelos estudiados de liderazgo judio. Esto lo haremos no

solo para realizar un mejor analisis del liderazgo judio. Frente a la tesis

citada que tambien sostiene que solo con la existencia de estas tres

coronas (en sus versiones religiosas o laicalizadas) se podra garantizar la

vida de la entidad judia, nos confrontamos con un ejercicio intelectual de

posibles repercusiones para nuestro presente y futuro.

 

 

 

Segunda Unidad:

Epoca Biblica-

            Patriarcas c. 1850-c.1570 A.C.

            Esclavitud en Egipto c. 1570- c. 1280 A.C.

            La liberacion y los Jueces c. 1280-1004 A.C.

            La Monarquia c. 1004-721 A.C.) -primera parte-

 

 a- Caracteristicas comunes del liderazgo biblico

 Siendo la Epoca Biblica el periodo constitutivo y autoritativo del pueblo

judio, resulta claro que el estudio de sus modelos de liderazgo politico

implicara tambien tratar con modelos "canonicos" de prolongada impronta en

la tradicion politica judia ulterior, dado el caracter Divino y/o

fundacional-referencial de los textos biblicos.

 

La tarea de reconstituir el liderazgo biblico es de por si compleja. Esta

dificultad no es tan solo la consecuencia de los prolongadisimos espacios

de tiempo que supone la epoca biblica con sus consecuentes cambios en todas

las esferas, incluso en las referentes al liderazgo: el pasaje del

patriarcado tribal a la nocion de pueblo; del predominio del patriarcado al

liderazgo de los jueces, luego de los reyes y profetas; las variaciones

politicas marcadas por epocas de emigracion, exilio, soberania politica,

sumision,  etc.. Pero ademas, a esto se le suma la problematica que

conlleva la reconstitucion historica a partir de una escasez manifiesta en

la variedad y heterogeneidad de las fuentes primarias (en este caso: la

Biblia que de por si posee un proposito manifiestamente religioso y no

historico) , y muy especialmente, el propio caracter estilistico eliptico y

discursivo de los textos biblicos. Y es que a diferencia de los textos

fundadores de la tradicion politica occidental provenientes de las

civilizaciones greco-romanas, por ejemplo, las fuentes biblicas adolecen de

un discurso condensado y sistematico en lo referente a la naturaleza del

liderazgo hebreo. Debemos aclarar que se trata de una caracteristica comun

que emana de los textos biblicos para toda extraccion sistematica de sus

ensenanzas. Buscar las directivas biblicas en lo que concierne a una vision

de liderazgo supone realizar una lectura dispersa y por lo tanto, inexacta.

 

Aun asi, de la lectura de la Biblia parecen surgir dos caracteristicas

marcantes de su vision politica comun: la teocracia y la nocion de pacto, a

las que S.A. Cohen sumaba una tercera: la virtud politica- consecuencia de

la co-existencia dialectica de las dos primeras.

 

  La teocracia-  De acuerdo con lo que parece desprenderse de la lectura de

la Biblia, existiria un principio teocratico que implica un ideal de

gobierno hebreo regido por Dios. Dios no solamente resulta ser el creador

omnipotente del Universo y por lo tanto, su gobernante legitimo. Al

intervenir en la creacion, en la historia de la humanidad y muy

particularmente en la de su pueblo elegido (a traves de la revelacion, los

milagros, etc.), su impronta lo hace surgir como un verdadero gobernante y

lider politico ante los hombres. Es mas, en el primer principio del

Decalogo Dios se muestra mas como liberador politico del pueblo de Israel

del yugo egipcio, que en tanto que esencia ontologica. Su accionar como

preceptor de leyes, de Mitzvot (preceptos) a traves de la entrega de la

Tora; su rol de juez en casos de litigio; sus simpatia hacia el extranjero,

la viuda y el huerfano; su caracter de "guerrero" y redentor de Israel,

corroboran la existencia del principio teocratico arraigado en la Biblia.

Este principio posteriormente fue traducido por el lenguaje rabinico como

maljut shamaim: el reino de los cielos.

 

Ahora bien, el principio teocratico tal como aparece en la Biblia, supone

la concepcion que concibe al liderazgo humano y al de sus instituciones

como un medio para concretizar la voluntad Divina y los ideales

eticos-religiosos que de esta emanan y no como un fin. Asi, los propios

lideres de los hebreos se hallan sujetos a las leyes y a la justicia de

Dios que el texto biblico suele relatar con una transparencia sorprendente.

Es por ello que por mas excelsa que sea la situacion de los lideres de

Israel, estos son castigados por Dios si pecan ante El (Moises y el pecado

de la piedra, los hijos de Aaron y el fuego extrano, el profeta Jonas y el

rechazo de su funcion amonestadora, etc.) . Los propios marcos de liderazgo

se nos muestran como medios de poder y por lo tanto, dependientes de las

directivas de Dios. Asi, a veces lider niega como intrinseca a su funcion

el principio de la sucesion dinastica, como el juez Gedeon: "No sere senor

sobre vosotros, ni mi hijo os senoreara: [Dios] sera vuestro Senor" (Jueces

8: 23). Por este mismo principio es que se explica la resistencia del

profeta Samuel a la demanda popular de los hebreos en pos de establecer un

rey en Israel a la sazon de las naciones (I Samuel 8: 11-19). Un rey de

carne y hueso traera la opresion y la injusticia, sentenciaba Samuel. Aquel

os traera tanto sufrimiento que "clamareis aquel dia a causa de vuestro rey

que os habreis elegido, mas [Dios] no os oira en aquel dia".

 

La idea de que Dios es el unico y verdadero rey de los hebreos supone

rechazar toda transformacion del liderazgo judio (y humano) en un fin en

si, evitando la reificacion del poder tal como fue bellamente senalado por

Martin Buber (Kצnigtum Gottes, Berlin 1936) y recientemente transformado

por Yeshayahu Leibowitz  en un alegato judio contra las ideas fascistas

sobre el culto a la personalidad del lider, a las instituciones de poder,

al Estado y a la tierra.

 

 El pacto- Sin embargo, existencia del principio teocratico llevaria

rapidamente  a pensar en un Dios de Israel caprichoso y tirano (tal como lo

concibio una parte del gnosticismo y sus herederos mas o menos directos),

si no fuera por la existencia en la propia  Biblia de la nocion de pacto.

Este principio contractual implica el reconocimiento de la existencia de

cierto grado de reciprocidad y de cooperacion entre Dios y los hombres. Son

pactos los que realiza Dios con Noe luego del Diluvio (Genesis 9:8-17), con

Abraham tras su apego a la idea monoteista (Genesis 18), con las tribus

Israel en el Monte Sinai (Exodos 19, 20). De ellos comprendemos que a pesar

de la asimetria evidente que existe entre los pactantes, en la practica

Dios acepta la libertad del ser humano de pactar con el asi como la nocion

de limitacion de sus funciones de liderazgo. Esta autolimitacion del poder

Divino impone la legitimidad de la iniciativa humana reflejada en sus

instituciones de liderazgo, puesto que Dios y los hombres se muestran

asociados en una misma empresa. Pero implica a su vez, que toda forma de

liderazgo consciente de su protagonismo historico (y no echada en una

suerte de  fatalismo pasivo dependiente de la accion de Dios en la tierra)

debe ser responsable y emprendedora. De este principio de responsabilidad

contractual deriva la suposicion que de la misma manera que el liderazgo no

le incumbe solo a Dios, tampoco puede ser el capricho de un lider o de una

elite gubernamental. Constatacion que  permite el desarrollo de una

concepcion de liderazgo en tanto que virtud politica.

  Teocracia, pacto y virtud politica mancomunadas en la Biblia, no

desembocaron en la aparicion de un principio de liderazgo democratico e

igualitario judio, pero si en la conformacion de liderazgos carismaticos

(el profeta) y legales (los sacerdotes) (ver clase n.1 numeral 'b'), asi

como el reconocimiento cabal en cuanto a la existencia legitima de una

separacion del poder. Es mas, el texto biblico no mira con buenos ojos

cuando se da el monopolio de poder en un solo lider. El mismo Moises, quien

encarna como nadie en la Biblia la conjuncion excepcional de liberador,

legislador y profeta en una misma persona, se le niega la articulacion

absoluta de su autoridad en todas estas facetas. Asi, por ejemplo, es su

hermano Aaron a quien Dios le confiere el Sumo Sacerdocio y el liderazgo en

lo referente al culto del tabernaculo. Tampoco la simiente levita de Moises

sera la depositaria del poder politico en Israel, pues esta pasara a

miembros de otras tribus (especialmente la de Juda). Es mas, desde la epoca

en donde se constituye la nocion misma de pueblo de Israel (tras la salida

de Egipto), el texto biblico reconoce un liderazgo politico tripartito

consistente en:  reyes, sacerdotes y profetas (Deuteronomio 17-18).  Esta

division de las funciones de liderazgo y la necesidad de su coexistencia

sincronica, no responderian tan solo a directivas de orden pragmatico y

utilitario sino esencialmente, son reflejo de la legitimacion Divina de

estos medios de ejercer el poder articulados por los hombres. Claro esta,

en la practica, la Biblia nos muestra que a la par de haberse instrumentado

este modelo de liderazgo tripartito con una estabilidad durable, nos

encontramos con muchos intentos de menoscabar este principio de gobierno. A

veces, la razon se encuentra en cambios politicos radicales que necesitan

de otras formas de liderazgo ad hoc: como ser la perdida de la soberania

politica y el exilio, como sucedio con la destruccion del primer Templo. En

este caso, los judios se hallaron privados de ejercer la triada

institucional en su plenitud, pero no por ello ceso de manifestarse como

aspiracion redentora (Zacarias 6:11). El predominio del rol escriba (sofer)

en la reconstitucion politica de Judea en epocas de Esdras y Nehemias,

fueron consecuencia de estos cambios historicos manifiestos. Otras veces,

fue el apetito de poder que llevaron a la usurpacion del poder. Esta

realidad podemos apreciarla como un proceso mas o menos constante que se

concretizo durante la consolidacion monarquia (c. 1004-721 A.C.), con los

intentos mas o menos exitosos de subordinar el sacerdocio a las directivas

del rey. Asi emerge el profeta no solamente como un abogado del sistema de

liderazgo tradicional reconocido por Dios: es aquella institucion de

liderazgo judio que por querer escapar a los apetitos de poder del monarca,

debe emplazarse contra aquel. De esta manera surgen entre los profetas,

amen del mensaje divino e individual marcado por el caracter carismatico de

su liderazgo expresiones de critica social y de  desobediencia politica

ante una monarquia que no solamente destruye la tradicion politica

legitimada por Dios, sino tambien oprime a su pueblo con su gobierno

corrupto e injusto, utilizando aun al sacerdocio (Jeremias 31, Malaquias 2:

4-8).

 

 

 b- modelos de liderazgo especificos.

  La epoca de los Patriarcas (c. 1850-c.1570 A.C.), presenta caracteres de

liderazgo que no solamente se ven caracterizados por los lazos tribales y

familiares (Genesis 42:11), sino esencialmente por el nexo creado entre el

Eterno y los patriarcas a partir de la Revelacion y del principio

contractual (Brit). (Por ello es que comentaristas rabinicos no excluyeron

la posibilidad de interpretar que durante el viaje migratorio de Ur a la

Tierra Prometida, Abraham y Sara habrian difundido la idea monoteista entre

otros hombres). La eleccion Divina de los patriarcas tampoco se articula en

base a criterios de primogenitura (Genesis 17:21, 27, 48:19, 49:8), lo que

viene a reforzar el factor ideologico en la concepcion del liderazgo

patriarcal. El hecho de que en el sistema patriarcal no exista una division

de las funciones de liderazgo, hallandose las tres "coronas" de autoridad

(la Divina, la sacerdotal y la civil) en un mismo patriarca (ver clase n. 1

numeral "c"), seria una situacion de excepcion. Podriamos explicar este

fenomeno tan atipico en la historia del liderazgo judio por el numero

reducido de sus integrantes, por la falta de instituciones politicas en una

situacion de constitucion en estado embrionario, en la presencia de los

lazos de parentesco como factores de cohesion grupal, etc.. Y es que en la

epoca patriarcal, no estariamos frente a un grupo politico en si (eda) ,

sino ante una suerte de pre-historia del liderazgo judio. Habra que esperar

que los descendientes de Jacob/Israel  (Bnei Israel) se multipliquen en

Egipto para por primera vez, estar frente a una nocion de pueblo.

 

La esclavitud en Egipto c. 1570- c. 1280 A.C.- Es en Egipto donde a la par

de la esclavitud impuesta presenciamos la existencia de un liderazgo mas o

menos institucionalizado en la persona de los representantes de los clanes

familiares llamados "ancianos de Israel" (ziknei Israel). Tanto Moises como

Aaron aparecen en cambio, como lideres impuestos por la voluntad Divina y

no por ninguna iniciativa popular. Sera tan solo a partir de su

accionar -con la ayuda de poderes divinos- que le llevaran al

reconocimiento de los Bnei Israel y de los egipcios (Exodo 11:3 "…Tambien

Moises era muy gran varon en la tierra de Egipto, a los ojos de los siervos

de Faraon, y a los ojos del pueblo" ) en tanto que lideres indiscutidos de

los hebreos.

 

La liberacion y los Jueces c. 1280-1004 A.C. - La liberacion de los judios

de Egipto supone la emergencia de la Tora como la expresion del pacto entre

Dios y el pueblo de Israel (Deuteronomio 29: 9-25), a traves de la persona

de Moises (Exodo 18:8). A partir de la recepcion de ese pacto es que los

Bnei Israel son llamados "pueblo santo" (goi kadosh), o pueblo constitutivo

(am). Es tambien a partir de la salida de Egipto en donde se perfilan, por

primera vez, la separacion de las funciones de liderazgo. Mientras que la

presencia de Dios es bien palpable, Moises cumple las funciones de lider

politico (Keter maljut) y de profeta (Keter Tora) y por lo tanto es

criticado por Core y sus acolitos (Numeros 16). En cambio, Aaron y luego

Pinjas y su simiente pasan a tener las funciones exclusivas de liderazgo

sacerdotal (Keter kehuna), a la par que en instancias menores del poder

civil (Keter maljut) emergen los nesiim, los zkenim (principes tribales y

ancianos), los shoftim y shotrim (jueces y magistrados introducidos por

Moises tras el consejo de su suegro gentil Jetro (Exodo 18: 13-27).

 

La conquista de Canaan de la mano del sucesor de Moises, Josue, llevo al

asentamiento de los Bnei Israel y a la creacion de una suerte de

confederacion tribal con pocas instituciones nacionales, como ser las

ciudades de refugio (Deuteronomio 19, Josue 20), mientras que su capital

administrativa, siendo efimera y cambiante era aquella en donde

generalmente se encontraba el Tabernaculo. Estamos pues frente a un proceso

de difusion centripeta del liderazgo hebreo en donde la unidad grupal,

habiendose restringido esencialmente a la unidad tribal, poseia al menos un

elemento de cohesion politica intergrupal: el sacerdocio. Tras la muerte de

Josue el poder civil (Keter maljut) se pasaria en manos de los Jueces

(shoftim). Su liderazgo con fines muy especificos y de duracion limitada,

generalmente se erigia para hacer frente a las amenazas externas de

impronta en la religiosidad interna (e.g. Jueces 4:10).  Aunque era de

legitimidad Divina directa o indirecta, el sistema de liderazgo de los

jueces normalmente no abarcaba la totalidad las tribus de Israel, sino

aquellas amenazadas. Es este liderazgo ad hoc que es descripto en la Biblia

como intercalado por periodos de idolatria y de anarquia es el que llevara

a la concesion de un sistema de liderazgo de corte monarquico.

 

Tercera Unidad:

 

a-  Epoca Biblica- segunda parte: la Monarquia c. 1004-440 A.C..

 

b- Segundo Templo y Dominacion Romana- primera parte (La Gran

Asamblea y el liderazgo durante el Segundo Templo (440 A.C.-140

D.C).

 

 

 

a La Monarquia c. 1004-440 A.C..-

 

 

 

Como lo pudimos observar en la clase anterior, el liderazgo

biblico llego al apice de su especializacion tripartita

(sacerdotes, reyes y profetas) durante la epoca de la monarquia.

Epoca de trastornos politicos considerables que incluyen: el

comienzo del sistema monarquico con el ascenso del rey Saul al

trono y especialmente con el de David (1004 A.C.). La creacion de

la dinastia davidica (2 Samuel cap. 5); la conquista de Jerusalen

y su transformacion en la capital politica y religiosa de Israel

(con la construccion del Templo durante el reinado de Salomon).

La division de la monarquia de Israel tras la muerte del rey

Salomon en el reino de Israel al norte y  en el de Juda al sur

(928 A.C.)(1 Reyes 12:1-24). La destruccion del reino de Israel

por parte de los asirios (721 A.C.) (2 Reyes 17:1-6) y la

conquista de Juda por los neo-babilonios que trajo consigo la

destruccion del primer Templo y el exilio (2 Reyes 25;1-21) (586

A.C.).

 Ahora bien, el ascenso de la monarquia supuso la creacion de una

unidad politica central a costas del debilitamiento del sistema

tribal confederativo y "democratico" (en su concepcion mas

referencial) caracteristico de la epoca de los Jueces. Desde el

punto de vista de la interaccion entre el lider y sus seguidores,

la perdida de autoridad de los lideres tribales y a favor del

monarca indica un proceso de desplazamiento de un liderazgo

"desde abajo" a un liderazgo "desde arriba". Y desde la optica de

las fuentes de legitimidad del lider, la desaparicion del Juez

como lider politico a favor del Rey supone el paso de un

liderazgo de corte carismatico a otro de cariz tradicional,

aunque se trate aqui de una tendencia y no de una esencia de

liderazgo particular (Cf. Harel Fisch, "Manhigut kanait: hadeguem

hamikrai", in: Ella Belfer (ed.), _Manhigut rujanit beIsrael-

Morasha veiaad_, Jerusalen & Tel-Aviv 1982, pp. 32-39).

 

 Este proceso de centralizacion en la persona del monarca, que

incluye una verticalizacion marcante del poder politico, explica

la referencia que hacen los textos biblicos sobre casos de

animosidad y de rebelion contra la dinastia davidica. Inclusive,

la escision de la monarquia de Israel en dos unidades politicas

diferentes (928 A.C.) tendrian por origen las directivas

centralizadoras ejercidas por el rey Salomon durante su epoca.

Solo en la monarquia nortena de Israel, compuesta por diez de las

doce tribus, se volvera a la reimplantacion del modelo de

federacion tribal, lo que explica la dificultad alli existente

para perpetuar el principio dinastico entre sus reyes. La propia

constitucion del reino de Juda (formada por la tribu de Juda y la

pequena tribu de Benjamin) nos lleva a comprender una situacion

inversa.

 

Debemos senalar asimismo que a pesar de la division politica

citada, los miembros de los reinos Juda y de Israel siguen siendo

llamados "hermanos" debido a su pasado comun y a los lazos

religiosos comunes (al menos como un /desideratum/) (1 Reyes,

cap. 12).

 

 Ahora bien, la legitimidad de la monarquia hebrea se encontraba

en la nocion de pacto con Dios, suponiendo la aceptacion de la

voluntad Divina de esta institucion de liderazgo (Deuteronomio

17: 14-20), aunque como vimos antes, se encontraba emplazada en

el marco de un liderazgo tripartito. Sin embargo, desde que el

rey David traslado el Tabernaculo a Jerusalen y nombro a la

familia sacerdotal de Tzadok como los depositarios del sumo

sacerdocio, se creaba un proceso de sujecion de la "corona

sacerdotal" ("/keter kehuna/") a la "corona civil" ("/keter

maljut/"), llevada a su paroxismo por el rey Salomon con la

construccion del Primer Templo en Jerusalen (1 Reyes capitulo 8).

Desde entonces, solo algunos Sumos Sacerdotes de alto carisma y

autonomia como Yehoiada pudieron oponer una resistencia eficaz a

algunas de las prerrogativas de la monarquia tenidas como

ilegitimas o desmesuradas. En este sentido, la division de la

monarquia tras la muerte de Salomon, hizo que en lo referente a

la relacion entre el liderazgo sacerdotal y el politico, haya

sido el reino de Israel en donde estos lazos de dependencia se

diesen en mayor medida  .

 En este contexto podemos comprender que la "corona de la Tora"

("/keter Tora/"), el poder politico que vehicula la voluntad de

Dios en la persona del profeta, se convertiria en el unico

sistema de equilibrio eficaz ante los apetitos personales del

rey, cumpliendo el rol de barrera a las tendencias absolutistas

de la monarquia.  Es verdad que el profeta, por ser aquel

investido de poderes Divinos, examinaba los sistemas de poder y

la sociedad de acuerdo al grado de fidelidad que demostraban con

respecto a las directivas de Dios. Pero al ser asimismo

intermediarios entre el pueblo y la voluntad Divina, se habian

transformado en guardianes del principio de liderazgo

contractual: los que los convierte tambien portavoces de las

expectativas generales sobre la justicia social y la etica

politica (Cf. Daniel J. Elazar, _Convenant & Polity in Biblical

Israel- Biblical Foundations & Jewish Expressions_, New Brunswick

& London 1995, pp. 337-348). Asi, La ley Divina defendida por el

profeta aparece al mismo tiempo concatenada con los valores del

monoteismo biblico y con una marcada etica socio-economica y

politica frente al posible "maquiavelismo" pragmatico del monarca

y de las instituciones de poder. Lo que no quiere decir que el

profeta sea un lider anarquico. Debemos recordar que es el

profeta quien al ungir al rey le confiere la legitimidad Divina,

resultando a veces su consejero politico (2 Samuel cap. 12; 1

Reyes cap. 12.). Pero con la creciente centralizacion del poder

monarquico el profeta (que no posee infraestructuras de liderazgo

como el rey o los sacerdotes, con la excepcion de un grupo de

acolitos, los "/bnei haneviim/" (2 Reyes cap. 2)) sera la unica

instancia de liderazgo que llegara a poder contestar algunos de

los regimenes monarquicos (e.g. 2 Reyes cap. 9). Pero como Moshe

Weinfeld lo sostenia en un articulo esclarecedor, el paso del

sistema de "republica tribal" del periodo de los Jueces a la

monarquia no creo la pura y simple alienacion entre el liderazgo

del monarca y el del profeta aun en sus momentos de mayor

friccion (Cf. Moshe Weinfeld, "The Transition from Tribal

Republic to Monarchy in Ancient Israel and Its Impression on

Jewish Political History", in: Daniel J. Elazar (ed.), _Kinship

and Consent- The Jewish Political Tradition and Its Contemporary

Uses_, Washington 1983, pp. 151-166) . La ereccion del Templo en

Jerusalen por parte del rey Salomon como centro del universal de

culto Divino iria de la mano de un proceso de universalizacion de

los propios mensajes enunciados por los profetas. As aqui, por

ejemplo, que al constituirse el principio de que el pueblo de

Israel deberia ser "luz para las gentes" (Isaias 42:6, 49:6) , se

estaria trascendiendo con una nocion de liderazgo de los limites

grupales, geograficos e institucionales del termino.

 

 Tras la destruccion del reino de Israel por parte de los asirios,

el rey Hizquiahu se perfila como un monarca que al renovar los

lazos de fidelidad ante la ley de Moises (2 Cronicas, caps.

29-31), restauraba la centralidad del Templo de Jerusalen y

volvia a reconstituirse el sistema de liderazgo tripartito. Aun

con de la destruccion del primer Templo y el exilio babilonio

subsiste la institucion profetica, mientras que la descendencia

davidica guardo su prestigio a pesar de la perdida de la

soberania politica. Sin embargo, no es por acaso que en esta

nueva realidad historica profetas como Ezequiel e Isaias

destaquen la preferencia del termino "/nasi/" al de "/melej/"

para denominar al monarca, puesto que seria un indicador del paso

hacia la preponderancia del "/keter Tora/" sobre el "/keter

maljut/" (e.g. Jeremias cap. 27).

 

 Por otro lado, el exilio babilonio supuso el nacimiento de los

modelos de liderazgo comunitario,  desarrollandose instituciones

alternativas como la Sinagoga que vendria a reemplazar al Templo.

La sinagoga, una suerte de  "pequeno Templo" ("/mikdash meat/")

segun Ezequie,l sera uno de las instituciones mas revolucionarias

en la historia del pueblo judio.

 

  

b- Segundo Templo y Dominacion Romana- primera parte- La Gran

Asamblea y el liderazgo durante el Segundo Templo (440 A.C.-140

D.C).

 Este periodo comienza con la reconstruccion de Judea y el retorno

de los exilados bajo el patrocinio persa (440 A.C.). Con la

reconstruccion de Jerusalen y la renovacion del pacto con Dios

(Nehemias 8:1-8) que imponen medidas de liderazgo radicales como

ser: la reparticion de las tierras entre los exilados, la lucha

sin cuartel contra lo que parece ser un estadio de asimilacion

avanzada proveniente de Babilonia y la copia de los rollos de la

ley para su mayor difusion y conocimiento entre los exilados que

habrian olvidado sus raices. En este proceso de retorno y de

reconstruccion nacional, los lideres mas marcantes (Nehemias en

lo politico; Esdras en lo religioso) realizan verdaderas

revoluciones de impronta a largo plazo en lo que respecta a la

sociedad judia y a su cultura. Es particularmente la apertura de

los textos sagrados a su copia y consulta que tendra mas

relevancia en la historia del pueblo judio. Y es que no se trata

tan solo de un indicador sobre la impronta de los escribas

("/sofrim/") como  Esdras, como los lideres mas marcantes de la

sociedad judia post-babilonica a costas de la casi-exclusividad

sacerdotal en el monopolio de los medios del saber (Esdras 7:10,

25) y en tanto que substitutos del profeta. Se trata de un

proceso que junto a la sinagoga, contribuira a una mayor

democratizacion del saber a lo que, inspirandose en los escritos

de Karl Popper, Amos Funkestein llamaba la creacion de una

"sociedad abierta" con sus evidentes implicaciones en el terreno

de la participacion de mayores segmentos de la sociedad judia en

las diferentes instancias del liderazgo. Asi surgen "los hombres

de la Gran Asamblea" ("/Anshei kneset hagdola/"), institucion que

a la par de desarrollar la tradicion oral ("/Tora shebeal pe/")

(Avot 1:1), servian como cuerpo legislativo que garantizaba, por

un lado, la preservacion de la voluntad Divina. Pero por el otro

lado, esta institucion pondra en el centro de las aptitudes de

sus lideres la sabiduria individual y la virtud por sobre la

riqueza o el nacimiento: lo que implica un cambio cualitativo en

las posibilidades del ascenso del lider de entre las de cualquier

miembro del pueblo judio.

 

 Con la conquista de "/Eretz Israel/" por parte de Alejandro Magno

(332 A.C.) y la difusion del helenismo como principio universal

de aculturacion, el liderazgo basado en el "/keter Tora/", tomara

aun mas relevancia. Puesto que a la hora de la revuelta Hasmonea

o Macabea,  (y a pesar de ser la familia de los hasmoneos

miembros del sacerdocio y subsecuentes monarcas), mientras que el

poder politico estaba en manos de los helenos a veces hostiles

hacia la "sabiduria barbara" de los judios (Arnaldo Momigliano)

como Antioco Epifanes, la elite sacerdotal, a comienzos en

contacto con el poder politico de los tolomeos (en tanto que

presidentes de la Asamblea de los Ancianos, la Gerousia), durante

el gobierno Seleucida seria identificada con la asimilacion

helenica, contribuyendo a identificar los principios de la

autenticidad judaica a los representantes del "/keter Tora/" (de

facto: los hasmoneos).

 

La exitosa revuelta anti-seleuca y el establecimiento de la

dinastia Hasmonea (145-100 A.C.) marca el restablecimiento de la

autoridad politica tripartita en la constitucion, por parte de

Simon Macabeo, del "/Jever haiehudim/" compuesta por sacerdotes,

miembros del pueblo y ancianos. Asi se reforzaba el liderazgo

politico. Sin embargo, con la intervencion creciente de Roma en

"/Erez Israel/" con el ingreso de Pompoeyo a Jerusalen (63 A.C.),

con el ascenso del gobierno dictatorial y pro-romano de Herodes

(37-4 A.C.) y con la subsecuente desaparicion de la soberania

judia nos explica la difusion del liderazgo de inspiracion

divina-intelectual. En estos contextos comprendemos que durante

la sectarizacion creciente de la sociedad judia hayan sido los

fariseos representados por el liderazgo de los Sabios

("/jajamim/") quienes hayan representado a la mayoria de la

sociedad judia por encima de las otras sectas de caracter mas o

menos elitista y exclusionista (los saduceos, los esenios). En

este proceso de continua degradacion politica y de crisis

sacerdotal abrupta y  terminal (con la destruccion del Segundo

Templo en elaסo 70 D.C.) , fueron los fariseos con su

adaptabilidad institucional que brindaron las respuestas

adecuadas a las crisis de su tiempo. Paradojicamente, desde la

perspectiva sectaria, los fariseos se transformaron en lideres

nacionales. Y es que los fariseos no actuaron como un partido

politico moderno, pero si como aquellos educadores de la sociedad

judia provenientes en su mayoria de las clases populares. Estos

no veian en el poder politico un fin deseado ni tampoco en el

culto del Templo un sine qua non para la supervivencia de la

judeidad. Los sabios se erigen como lideres carismaticos sin

depender de un aparato burocratico sofisticado que los apoye. De

alli su exito y popularidad entre las masas (Cf. Ephraim E.

Urbach, "Maamad vehanhaga beolamam shel jajamei Eretz-Israel",

_Divrei haAkademia haLeumit haIsraelit leMadaim_, Jerusalem 1979,

vol. II). Debemos precisar que no se trata de un aspecto comun a

la totalidad de la corriente farisea, pero si de su mayoria. Es

mas, podemos distinguir dos escuelas fariseas diferenciadas desde

finales del siglo I A.C.: una, la del sabio Shamai, que junto al

rigorismo en el cumplimiento de la legislacion religiosa veia al

romano como un opresor politico incompatible en el marco de las

esperanzas redentoras de Israel. La otra, la del sabio Hilel, que

era  moderado y pragmatico tanto en lo politico como en lo

religioso (Cf. Israel Ben-Shalom, "Hilel hazaquen- ishiuto upoalo

al reka tkufato", in: Irad Malkin & Zeev Tzahor, _Manhig

vehanhaga- kobetz maamarim_, Jerusalen 1992, pp. 103-132).

Recientes investigaciones han mostrado hasta que punto la

corriente de Shamai ("/Beit Shamai/") tuvieron su impronta en las

corrientes radicales anti-romanas durante la Gran Rebelion (66-70

D.C.) y en la fallida revuelta de Bar-Cojba (132-135 D.C.). En lo

referente a la concepcion de la corriente de Hilel ("/Beit

Hilel/") ante la realidad politica se tradujo en la busqueda de

un /modus vivendi/ pragmatico ante la opresion romana y

especialmente, tras la destruccion del Segundo Templo. Pero a su

vez esta vision se vio acompanada por la creacion y el desarrollo

de modelos alternativos de institucionalidad judia, como en el

caso de Ben-Zakai (I D.C.), a traves de la emergencia la Academia

rabinica (como ser en Yavne y no en Jerusalen (Sanhedrin 11:4)),

del estudio de la ley y el desprecio por lo politico en tanto que

ideal judio (Cf. Moshe Ber, "Manhigut rujanit etzel jajamei

haMishna vehaTalmud", in: Ella Belfer (ed.), _Manhigut rujanit

beIsrael- Morasha veiaad_, Jerusalen & Tel-Aviv 1982,  pp.

57-62). La preponderancia de 'Beit Hilel" sobre "Beit Shamai",

fue la que garantizo la supervivencia del pueblo judio ante uno

de los momentos de mayor  crisis en la historia del pueblo judio.

Pero tambien fue aquella que posibilito el ser judio con una

adaptabilidad institucional sin parangon. Con la historia y  mas

alla de ella. Ser "pueblo del mundo"("/am olam/"), diria Simon

Dubnow.

 

Cuarta Unidad

 

a- Segundo Templo y Dominacion Romana -continuacion- El Sanhedrin y el

Principado 140-429 D.C..

 

b- Edad Media - primera parte- Yeshivot y Exilarcas 429-1038

 

 Segundo Templo y Dominacion Romana -continuacion-

El Sanhedrin y el Principado 140-429 D.C..