Modelos
de liderazgo judio a traves de la historia.
El material aquí presente fue producido por el departamento de Hagshama de la Organización Sionista Mundial
Primera
parte: desde los patriarcas hasta la Emancipacion
Segunda
parte: Desde la emancipacion hasta nuestros dias
Conclusion a la primera parte del curso
Segunda parte: Del iluminismo hasta nuestros días.
Primera
Unidad: A modo de prologo
a- HISTORIA
JUDIA Y LIDERAZGO: METAS Y DIFICULTADES
Proponer
un curso sobre el liderazgo judio a traves de la historia es un
proyecto
complejo, ambicioso, de dificil concrecion. Y es que no solamente
la
historia del pueblo judio es una de las cronologicamente mas extensas.
Sus
propias condiciones historicas con un sin fin de cambios
institucionales,
sociales, politicos y culturales dictadas por los vaivenes
de su
existencia milenaria (dictadas por migraciones, expulsiones,
conquistas,
matanzas, conversiones, etc.), hacen del estudio de su
liderazgo
una tarea nada facil. Es mas, la existencia de una Diaspora judia
durante
buena parte de su historia hacen que al problema de abordar el
liderazgo
judio en un plano cronologico, se le suma la problematica de su
pluralidad
y heterogeneidad sincronica. Y es que el hecho que en una misma
epoca al
encontrar individuales y colectivos judios en diferentes contextos
geograficos,
politicos, religiosos, sociologicos, economicos y culturales,
la tarea
de identificar criterios de periodizacion y caracterizacion del de
liderazgo
judio se hace nada facil. A primera
vista no se podra facilmente
identificar
el liderazgo judio de la comunidad judia de Berlin durante el
siglo
XVIII con el de la comunidad judia de Bagdad durante la misma epoca.
Las
diferencias culturales, mentales y ambientales rechazan todo
acercamiento.
A este respecto conviene anotar que la historiografia judia a
abordado
de manera muy disimil la problematica de la continuidad y de la
comunidad
de los diferentes grupos poblaciones judios. Todas ellas, a la
par de
senalar al menos un elemento de cohesion intertemporal (o
metatemporal:
e.g. S. R. Hirsch), han reconocido la amplitud de las
transformaciones,
de los cambios. Asi mientras que para algunos la perdida
de la
soberania judia y la destruccion del Segundo Templo (70 D.C.) marcaba
el fin
de la comunidad historica entre los diferentes centros judios fuera
de su
acerbo religioso (e.g. M. Jost) y para otros, el exilio no habria
socavado
completamente la cohesion nacional de aquellos: ya sea desde una
optica
cultural y religiosa (e.g. H. Graetz), social (e.g. S. Dubnow) o
territorial
(e.g. B.Z. Dinur), siendo, el judio, un pueblo actuante en la
historia,
no podia mantener sus instituciones petrificadas o fosilizadas
ante el
cambio (A. Toynbee). Frente a esta variedad factual e
interpretativa,
EL PRIMER OBJETIVO DE ESTE CURSO sera precisar no solamente
la mera
existencia de liderazgos judios a traves de su historia, sino que
analizando
sus instituciones y sus lideres mas marcantes, intentaremos
establecer
hasta que punto cada modelo de liderazgo pudo responder a las
necesidades
de su tiempo.
ora
bien, encontrandose nuestro curso enfocado preponderantemente desde
una
perspectiva historica-evolutiva, presenta dos inconvenientes
metodologicos
que intentaremos salvar: uno de orden logistico y el otro de
orden
analitico.
La falta
de espacio y de tiempo para analizar, sino todos, al menos buena
parte de
los modelos de liderazgo judio, nos llevara irremediablemente a
seleccionar
aquellos modelos de liderazgo, aquellas instituciones y lideres
que nos
parezcan mas representativos para una epoca determinada. Esta
constriccion
logistica podra acarrear una vision un tanto esquematica y
estereotipica
del tema a tratar. Las instituciones elegidas podran
facilmente
ser comprendidas como las unicas o las legitimas y sus lideres
podran
aparecer como emblemas, como arquetipos y aun como heroes. Asi en
vez de
un analisis historico, podriamos rapidamente caer en la "moraleja",
en el
"exemplum", en el mito reduccionista. Sin poder completamente
liberarnos
de este obstaculo, intentaremos en la medida de nuestras
posibilidades,
ofrecer una contextualizacion historica basica a fin de
entrever
otras posibilidades de liderazgo paralelo. Asimismo y para quienes
asi lo
deseen, la existencia de la posibilidad de entablar una discusion
interactiva
a partir de lo esbozado en este curso, podra enriquecer las
perspectivas
tratadas someramente.
Por otra
parte, nuestro curso al proponer no solamente una historia del
liderazgo
judio sino tambien sus modelos, incursiona en el terreno dificil
terreno
de la historia y de sus ensenanzas metahistoricas. Acaso, la
historia
nos puede ensenar algo a nuestro presente tan distante en el
tiempo y
en sus condicionantes? Es que el analisis de modelos pasados de
liderazgo
judio pueden darnos a nuestro presente algo mas que su mero
conocimiento?
Para
Aristoteles por ejemplo, la historia carece de toda utilidad practica.
Siendo
la disciplina del evento unico, particular y nunca del general (a
diferencia
de las ciencias exactas que se ocupan de lo universal y que
buscan
emitir leyes), no otorga mas que satisfacer la sed de curiosidad
intelectual
propia del ser humano. Para otros, el estudio historico resulta
de
importantisima relevancia para el presente. Ya sea porque nuestro
presente
esta construido en base a un devenir historico determinante,
siendo
pues fruto del pasado y no una "tabula rasa" (historicismo), ya sea
porque
salvando las diferencias existentes entre el pasado y el presente,
es
posible extraer del mismo modelos que sin necesariamente ser aplicables
en
nuestra epoca, resultan medios de referencia de primer orden que nos
ayudan a
cuestionar mejor nuestro presente. Es desde esta ultima
perspectiva
que venimos a proponer un SEGUNDO FIN A ESTAS CONFERENCIAS: que
nuestro
curso no sea leido como una leccion de historia sobre el liderazgo
judio,
sino tambien como una suerte de espacio de reflexion ante las
necesidades
de nuestra modernidad.
Para
mayor comodidad, hemos realizado una periodizacion a nuestro curso
teniendo
en cuenta sus instituciones de liderazgo general mas
representativas.
Dividiremos, pues nuestro curso de la siguiente manera:
1- Epoca
Biblica ( Patriarcas c. 1850-c.1570 A.C.; Jueces c. 1570- c. 1280
A.C.; la
Monarquia c. 1280-721 A.C.)
2-
Segundo Templo y Dominacion Romana (La Gran Asamblea 721 A.C.-140 D.C.;
Sanedrin
y Principado 140-429 D.C.).
3- Edad
Media (Yeshivot y Exilarcas 429-1038; Kehilot 1038-1348).
4- Fin
de la Edad Media y comienzos de la Edad Moderna (Las Federaciones
(Vaadim)
1348-1648; Las Asociaciones voluntarias 1648-…).
Entendiendo
por el concepto de liderazgo como aquel proceso de interaccion
humana
en donde algunos individuos ejercen, o pretenden ejercer cierta
influencia
sobre otros, nuestro curso analizara algunas de estas
interacciones
dadas en el tiempo entre lideres y liderados judios.
Ahora
bien, la sociologia moderna ha identificado cuatro elementos basicos
que
constituyen la esencia del
liderazgo:
1) El
LIDER con sus caracteristicas personales, su habilidad y sus medios
para
llegar a los fines deseados.
2) El
grupo de sus SEGUIDORES con sus
caracteristicas propias.
3) La
SITUACION en donde se genera esta interaccion (su marco
institucional,
su contexto historico, etc.).
4) Los
RETOS a los que se ven confrontados el/los lider/es y los liderados.
Esta
identificacion cuartipartita implica ver al liderazgo mas como una
caracteristica
de grupo que de sus lideres y de sus actos concretos, lo que
nos
lleva proponer una vision mas compleja que la de ver al lider como el
motor de
la historia (Carlyle), o caso contrario, como mero subproducto de
la
sociedad en que se encuentra (Plejanov). Pero ademas, esta concepcion,
que
podra aplicarse a todo tipo de agrupaciones judias en la historia
(grandes
o pequenas, gubernamentales o no), nos revela que el acto de
liderazgo
(judio) implica necesariamente que estamos ante un acto politico
en su
acepcion mas amplia. Como ya Platon
lo esbozaba en su Dialogo
"Gorgias",
mientras que por una parte a la esencia de la politica hay quien
la
resumiesen como la obtencion por parte de los mas fuertes de los medios
para
ejercer el poder sobre los mas debiles (opinion de Calicles), se podia
entender
asimismo como el vehiculo mas eficaz para canalizar las
expectativas
del grupo: el bien comun (opinion de Socrates). Recientemente,
existen
aquellos que han equiparado la politica con el liderazgo en la
concepcion
socratica que citabamos. Reteniendo
esta idea para nuestro
curso,
en cambio la tomaremos en su bidimensionalidad Calicles/Socrates,
puesto
que creemos que tanto el liderazgo en general, como el judio en
particular,
es factible de poseer estas concepciones.
Ahora
bien, la importancia del estudio del liderazgo para la compresion de
la
historia judia se puede desprender de los estudios de sociologos como
los de
Max Weber (aun cuando para este, la condicion del judio del Exilio
en tanto
que "paria" en la sociedad gentil, le impidio analizar su
liderazgo
en tanto que entidad en si). Recordemos que para este sociologo,
la
estabilidad de los propios sistemas sociales en gran medida dependen de
la
aceptacion de los liderados del derecho de los lideres a ejercer el
control
sobre ellos. Esto implica la existencia de un liderazgo legitimado
por sus
seguidores, que Weber identificaba en tres tipos:
1) El
CARISMATICO por el cual se acepta la autoridad del lider debido a
creerse
que el lider posee poderes personales extraordinarios, a veces
magicos
(como ser: el profeta, el heroe, el demagogo).
2) El
TRADICIONAL en donde el lider es legitimado porque el o los miembros
de su
clase o familia siempre han sido reconocidos como lideres.
3) El
LEGAL, modelo que se aplica a todos aquellos que ejercen el liderazgo
debido
al reconocimiento de sus competencias tecnicas. En donde los
liderados
obedecen impersonalmente al lider con el sentimiento de cumplir
el deber
ante lo establecido por la ley.
Otro
tipo de discernimiento de la naturaleza del liderazgo, se centraba en
la
identificacion de los marcos de interaccion identificados, esta vez, de
acuerdo
con sus contextos socio-historicos:
1) El
DEMOCRATICO, en donde el lider es un delegado coyuntural de sus
seguidores
(y lideres potenciales) con fines y limites de accion bien
precisos.
2) El de
VANGUARDIA, en donde el lider, siendo visto como el vehiculo para
canalizar
las expectativas del grupo, es quien fija sus metas dirigiendo a
la
sociedad hacia ellas, haciendo de su funcion un marco de caracter
elitista
y paternalista.
3) El
ORGANICO en donde el lider encarna la personificacion de su grupo y a
su vez,
su producto mas logrado, creandose asi un sistema jerarquico
fuertemente
piramidal entre el lider y sus seguidores con sus consecuentes
connotaciones
absolutistas y totalitarias.
Hemos
citado estas clasificaciones, no solamente porque pensamos aplicarlas
para
nuestros modelos historicos. El objeto de estas categorias responde a
la
necesidad preliminar de ver el liderazgo judio como un fenomeno
cambiante
y variado: en constante interaccion con su realidad historica. A
este
respecto debemos precisar que como suele suceder con los modelos
teoricos
confrontados a la realidad historica, veremos que a menudo el
liderazgo
no se manifiesta en su pureza interpretativa, sino que presenta
caracteristicas
mixtas.
c-
LIDERAZGO Y TRADICION POLITICA JUDIA
La
variabilidad extrema de la condicion judia (capitulo "a") y el
dinamismo
inherente
al propio concepto de liderazgo (capitulo "b"), mostrarian con
facilidad
que los judios efectivamente existieron con sus entidades de
liderazgo
a traves de los años a pesar de los periodos marcados por el
cambio y
las transformaciones. Debido a estas mismas caracteristicas,
podriamos
inmediatamente negar la posibilidad de la existencia de una
tradicion
de accion politica judia. La riqueza de los diferentes modelos de
liderazgo
judio que analizaremos a lo largo de nuestro curso, podrian verse
como una
corroboracion de esta opinion. Sin embargo, recientemente hay
quienes
han propuesto ver que detras de las heterogeneidades exteriores
existentes
a nivel del liderazgo judio a traves de los tiempos y de las
condicionantes
de la existencia del pueblo judio, se esconderia acaso una
tradicion
judia en el terreno politico mas o menos uniforme y duradera.
Partiendo
entonces de las premisa historica que el pueblo judio es una
entidad
corporativa de caracter grupal (*am*, *goy*: pueblo), que funciona
como una
entidad politica para garantizar las aspiraciones y las
necesidades
de sus miembros (*eda*), algunos especialistas en Ciencias
Politicas
identificaron la existencia de constantes en la accion politica
del
pueblo judio fruto de la existencia de pactos (Brit) fundacionales en
la base
del judaismo entre Dios y su grey (el pacto de Abraham, el Sinai).
Esta
situacion implica la de tres esferas de origen de autoridad politica
que D.J.
Elazar y S.A. Cohen identificaron
con la denominacion rabinica de
"coronas"
(*ketarim*):
1-
*Keter Tora* (Corona de la Tora)- depositaria de la autoridad de Dios
hacia su
pueblo, pero que representa las directivas que el judio encuentra
en sus
textos y tradiciones autoritativas (la Biblia, el Talmud, etc.).
2-
*Keter Kehuna* (Corona sacerdotal)- que representa la autoridad
religiosa
institucional a traves de sus epocas.
3-
*Keter Maljut* (Corona real)- que representa la autoridad civil en sus
diferentes
manifestaciones (monarquica, comunitaria, etc.).
Para
D.J. Elazar y S.A. Cohen son estas
tres coronas que, manifestandose
en
relaciones de coexistencia y de interdependencia no siempre faciles,
constituyen
los pilares de la tradicion politica judia. Afin de corroborar
o
rechazar esta opinion, intentaremos aplicar los parametros de Elazar y
Cohen
para los modelos estudiados de liderazgo judio. Esto lo haremos no
solo
para realizar un mejor analisis del liderazgo judio. Frente a la tesis
citada
que tambien sostiene que solo con la existencia de estas tres
coronas
(en sus versiones religiosas o laicalizadas) se podra garantizar la
vida de
la entidad judia, nos confrontamos con un ejercicio intelectual de
posibles
repercusiones para nuestro presente y futuro.
Segunda
Unidad:
Patriarcas c. 1850-c.1570 A.C.
Esclavitud en Egipto c. 1570- c. 1280 A.C.
La liberacion y los Jueces c. 1280-1004 A.C.
La Monarquia c. 1004-721 A.C.) -primera parte-
a-
Caracteristicas comunes del liderazgo biblico
Siendo
la Epoca Biblica el periodo constitutivo y autoritativo del pueblo
judio,
resulta claro que el estudio de sus modelos de liderazgo politico
implicara
tambien tratar con modelos "canonicos" de prolongada impronta en
la
tradicion politica judia ulterior, dado el caracter Divino y/o
fundacional-referencial
de los textos biblicos.
La tarea
de reconstituir el liderazgo biblico es de por si compleja. Esta
dificultad
no es tan solo la consecuencia de los prolongadisimos espacios
de
tiempo que supone la epoca biblica con sus consecuentes cambios en todas
las
esferas, incluso en las referentes al liderazgo: el pasaje del
patriarcado
tribal a la nocion de pueblo; del predominio del patriarcado al
liderazgo
de los jueces, luego de los reyes y profetas; las variaciones
politicas
marcadas por epocas de emigracion, exilio, soberania politica,
sumision,
etc.. Pero ademas, a esto se le suma la problematica que
conlleva
la reconstitucion historica a partir de una escasez manifiesta en
la
variedad y heterogeneidad de las fuentes primarias (en este caso: la
Biblia
que de por si posee un proposito manifiestamente religioso y no
historico)
, y muy especialmente, el propio caracter estilistico eliptico y
discursivo
de los textos biblicos. Y es que a diferencia de los textos
fundadores
de la tradicion politica occidental provenientes de las
civilizaciones
greco-romanas, por ejemplo, las fuentes biblicas adolecen de
un
discurso condensado y sistematico en lo referente a la naturaleza del
liderazgo
hebreo. Debemos aclarar que se trata de una caracteristica comun
que
emana de los textos biblicos para toda extraccion sistematica de sus
ensenanzas.
Buscar las directivas biblicas en lo que concierne a una vision
de
liderazgo supone realizar una lectura dispersa y por lo tanto, inexacta.
Aun asi,
de la lectura de la Biblia parecen surgir dos caracteristicas
marcantes
de su vision politica comun: la teocracia y la nocion de pacto, a
las que
S.A. Cohen sumaba una tercera: la virtud politica- consecuencia de
la
co-existencia dialectica de las dos primeras.
la
Biblia, existiria un principio teocratico que implica un ideal de
gobierno
hebreo regido por Dios. Dios no solamente resulta ser el creador
omnipotente
del Universo y por lo tanto, su gobernante legitimo. Al
intervenir
en la creacion, en la historia de la humanidad y muy
particularmente
en la de su pueblo elegido (a traves de la revelacion, los
milagros,
etc.), su impronta lo hace surgir como un verdadero gobernante y
lider
politico ante los hombres. Es mas, en el primer principio del
Decalogo
Dios se muestra mas como liberador politico del pueblo de Israel
del yugo
egipcio, que en tanto que esencia ontologica. Su accionar como
preceptor
de leyes, de Mitzvot (preceptos) a traves de la entrega de la
Tora; su
rol de juez en casos de litigio; sus simpatia hacia el extranjero,
la viuda
y el huerfano; su caracter de "guerrero" y redentor de Israel,
corroboran
la existencia del principio teocratico arraigado en la Biblia.
Este
principio posteriormente fue traducido por el lenguaje rabinico como
maljut
shamaim: el reino de los cielos.
Ahora
bien, el principio teocratico tal como aparece en la Biblia, supone
la
concepcion que concibe al liderazgo humano y al de sus instituciones
como un
medio para concretizar la voluntad Divina y los ideales
eticos-religiosos
que de esta emanan y no como un fin. Asi, los propios
lideres
de los hebreos se hallan sujetos a las leyes y a la justicia de
Dios que
el texto biblico suele relatar con una transparencia sorprendente.
Es por
ello que por mas excelsa que sea la situacion de los lideres de
Israel,
estos son castigados por Dios si pecan ante El (Moises y el pecado
de la
piedra, los hijos de Aaron y el fuego extrano, el profeta Jonas y el
rechazo
de su funcion amonestadora, etc.) . Los propios marcos de liderazgo
se nos
muestran como medios de poder y por lo tanto, dependientes de las
directivas
de Dios. Asi, a veces lider niega como intrinseca a su funcion
el
principio de la sucesion dinastica, como el juez Gedeon: "No sere senor
sobre
vosotros, ni mi hijo os senoreara: [Dios] sera vuestro Senor" (Jueces
8: 23).
Por este mismo principio es que se explica la resistencia del
profeta
Samuel a la demanda popular de los hebreos en pos de establecer un
rey en
Israel a la sazon de las naciones (I Samuel 8: 11-19). Un rey de
carne y
hueso traera la opresion y la injusticia, sentenciaba Samuel. Aquel
os
traera tanto sufrimiento que "clamareis aquel dia a causa de vuestro rey
que os
habreis elegido, mas [Dios] no os oira en aquel dia".
La idea
de que Dios es el unico y verdadero rey de los hebreos supone
rechazar
toda transformacion del liderazgo judio (y humano) en un fin en
si,
evitando la reificacion del poder tal como fue bellamente senalado por
Martin
Buber (Kצnigtum
Gottes, Berlin 1936) y recientemente transformado
por
Yeshayahu Leibowitz en un alegato
judio contra las ideas fascistas
sobre el
culto a la personalidad del lider, a las instituciones de poder,
al
Estado y a la tierra.
El
pacto- Sin embargo, existencia del principio teocratico llevaria
rapidamente
a pensar en un Dios de Israel caprichoso y tirano (tal como lo
concibio
una parte del gnosticismo y sus herederos mas o menos directos),
si no
fuera por la existencia en la propia Biblia
de la nocion de pacto.
Este
principio contractual implica el reconocimiento de la existencia de
cierto
grado de reciprocidad y de cooperacion entre Dios y los hombres. Son
pactos
los que realiza Dios con Noe luego del Diluvio (Genesis 9:8-17), con
Abraham
tras su apego a la idea monoteista (Genesis 18), con las tribus
Israel
en el Monte Sinai (Exodos 19, 20). De ellos comprendemos que a pesar
de la
asimetria evidente que existe entre los pactantes, en la practica
Dios
acepta la libertad del ser humano de pactar con el asi como la nocion
de
limitacion de sus funciones de liderazgo. Esta autolimitacion del poder
Divino
impone la legitimidad de la iniciativa humana reflejada en sus
instituciones
de liderazgo, puesto que Dios y los hombres se muestran
asociados
en una misma empresa. Pero implica a su vez, que toda forma de
liderazgo
consciente de su protagonismo historico (y no echada en una
suerte
de fatalismo pasivo dependiente de
la accion de Dios en la tierra)
debe ser
responsable y emprendedora. De este principio de responsabilidad
contractual
deriva la suposicion que de la misma manera que el liderazgo no
le
incumbe solo a Dios, tampoco puede ser el capricho de un lider o de una
elite
gubernamental. Constatacion que permite
el desarrollo de una
concepcion
de liderazgo en tanto que virtud politica.
desembocaron
en la aparicion de un principio de liderazgo democratico e
igualitario
judio, pero si en la conformacion de liderazgos carismaticos
(el
profeta) y legales (los sacerdotes) (ver clase n.1 numeral 'b'), asi
como el
reconocimiento cabal en cuanto a la existencia legitima de una
separacion
del poder. Es mas, el texto biblico no mira con buenos ojos
cuando
se da el monopolio de poder en un solo lider. El mismo Moises, quien
encarna
como nadie en la Biblia la conjuncion excepcional de liberador,
legislador
y profeta en una misma persona, se le niega la articulacion
absoluta
de su autoridad en todas estas facetas. Asi, por ejemplo, es su
hermano
Aaron a quien Dios le confiere el Sumo Sacerdocio y el liderazgo en
lo
referente al culto del tabernaculo. Tampoco la simiente levita de Moises
sera la
depositaria del poder politico en Israel, pues esta pasara a
miembros
de otras tribus (especialmente la de Juda). Es mas, desde la epoca
en donde
se constituye la nocion misma de pueblo de Israel (tras la salida
de
Egipto), el texto biblico reconoce un liderazgo politico tripartito
consistente
en: reyes, sacerdotes y profetas
(Deuteronomio 17-18). Esta
division
de las funciones de liderazgo y la necesidad de su coexistencia
sincronica,
no responderian tan solo a directivas de orden pragmatico y
utilitario
sino esencialmente, son reflejo de la legitimacion Divina de
estos
medios de ejercer el poder articulados por los hombres. Claro esta,
en la
practica, la Biblia nos muestra que a la par de haberse instrumentado
este
modelo de liderazgo tripartito con una estabilidad durable, nos
encontramos
con muchos intentos de menoscabar este principio de gobierno. A
veces,
la razon se encuentra en cambios politicos radicales que necesitan
de otras
formas de liderazgo ad hoc: como ser la perdida de la soberania
politica
y el exilio, como sucedio con la destruccion del primer Templo. En
este
caso, los judios se hallaron privados de ejercer la triada
institucional
en su plenitud, pero no por ello ceso de manifestarse como
aspiracion
redentora (Zacarias 6:11). El predominio del rol escriba (sofer)
en la
reconstitucion politica de Judea en epocas de Esdras y Nehemias,
fueron
consecuencia de estos cambios historicos manifiestos. Otras veces,
fue el
apetito de poder que llevaron a la usurpacion del poder. Esta
realidad
podemos apreciarla como un proceso mas o menos constante que se
concretizo
durante la consolidacion monarquia (c. 1004-721 A.C.), con los
intentos
mas o menos exitosos de subordinar el sacerdocio a las directivas
del rey.
Asi emerge el profeta no solamente como un abogado del sistema de
liderazgo
tradicional reconocido por Dios: es aquella institucion de
liderazgo
judio que por querer escapar a los apetitos de poder del monarca,
debe
emplazarse contra aquel. De esta manera surgen entre los profetas,
amen del
mensaje divino e individual marcado por el caracter carismatico de
su
liderazgo expresiones de critica social y de
desobediencia politica
ante una
monarquia que no solamente destruye la tradicion politica
legitimada
por Dios, sino tambien oprime a su pueblo con su gobierno
corrupto
e injusto, utilizando aun al sacerdocio (Jeremias 31, Malaquias 2:
4-8).
b-
modelos de liderazgo especificos.
La
epoca de los Patriarcas (c. 1850-c.1570 A.C.), presenta caracteres de
liderazgo
que no solamente se ven caracterizados por los lazos tribales y
familiares
(Genesis 42:11), sino esencialmente por el nexo creado entre el
Eterno y
los patriarcas a partir de la Revelacion y del principio
contractual
(Brit). (Por ello es que comentaristas rabinicos no excluyeron
la
posibilidad de interpretar que durante el viaje migratorio de Ur a la
Tierra
Prometida, Abraham y Sara habrian difundido la idea monoteista entre
otros
hombres). La eleccion Divina de los patriarcas tampoco se articula en
base a
criterios de primogenitura (Genesis 17:21, 27, 48:19, 49:8), lo que
viene a
reforzar el factor ideologico en la concepcion del liderazgo
patriarcal.
El hecho de que en el sistema patriarcal no exista una division
de las
funciones de liderazgo, hallandose las tres "coronas" de autoridad
(la
Divina, la sacerdotal y la civil) en un mismo patriarca (ver clase n. 1
numeral
"c"), seria una situacion de excepcion. Podriamos explicar este
fenomeno
tan atipico en la historia del liderazgo judio por el numero
reducido
de sus integrantes, por la falta de instituciones politicas en una
situacion
de constitucion en estado embrionario, en la presencia de los
lazos de
parentesco como factores de cohesion grupal, etc.. Y es que en la
epoca
patriarcal, no estariamos frente a un grupo politico en si (eda) ,
sino
ante una suerte de pre-historia del liderazgo judio. Habra que esperar
que los
descendientes de Jacob/Israel (Bnei
Israel) se multipliquen en
Egipto
para por primera vez, estar frente a una nocion de pueblo.
La
esclavitud en Egipto c. 1570- c. 1280 A.C.- Es en Egipto donde a la par
de la
esclavitud impuesta presenciamos la existencia de un liderazgo mas o
menos
institucionalizado en la persona de los representantes de los clanes
familiares
llamados "ancianos de Israel" (ziknei Israel). Tanto Moises como
Aaron
aparecen en cambio, como lideres impuestos por la voluntad Divina y
no por
ninguna iniciativa popular. Sera tan solo a partir de su
accionar
-con la ayuda de poderes divinos- que le llevaran al
reconocimiento
de los Bnei Israel y de los egipcios (Exodo 11:3 "…Tambien
Moises
era muy gran varon en la tierra de Egipto, a los ojos de los siervos
de
Faraon, y a los ojos del pueblo" ) en tanto que lideres indiscutidos de
los
hebreos.
La
liberacion y los Jueces c. 1280-1004 A.C. - La liberacion de los judios
de
Egipto supone la emergencia de la Tora como la expresion del pacto entre
Dios y
el pueblo de Israel (Deuteronomio 29: 9-25), a traves de la persona
de
Moises (Exodo 18:8). A
partir de la recepcion de ese pacto es que los
Bnei
Israel son llamados "pueblo santo" (goi kadosh), o pueblo constitutivo
(am). Es
tambien a partir de la salida de Egipto en donde se perfilan, por
primera
vez, la separacion de las funciones de liderazgo. Mientras que la
presencia
de Dios es bien palpable, Moises cumple las funciones de lider
politico
(Keter maljut) y de profeta (Keter Tora) y por lo tanto es
criticado
por Core y sus acolitos (Numeros 16). En cambio, Aaron y luego
Pinjas y
su simiente pasan a tener las funciones exclusivas de liderazgo
sacerdotal
(Keter kehuna), a la par que en instancias menores del poder
civil
(Keter maljut) emergen los nesiim, los zkenim (principes tribales y
ancianos),
los shoftim y shotrim (jueces y magistrados introducidos por
Moises
tras el consejo de su suegro gentil Jetro (Exodo 18: 13-27).
La
conquista de Canaan de la mano del sucesor de Moises, Josue, llevo al
asentamiento
de los Bnei Israel y a la creacion de una suerte de
confederacion
tribal con pocas instituciones nacionales, como ser las
ciudades
de refugio (Deuteronomio 19, Josue 20), mientras que su capital
administrativa,
siendo efimera y cambiante era aquella en donde
generalmente
se encontraba el Tabernaculo. Estamos pues frente a un proceso
de
difusion centripeta del liderazgo hebreo en donde la unidad grupal,
habiendose
restringido esencialmente a la unidad tribal, poseia al menos un
elemento
de cohesion politica intergrupal: el sacerdocio. Tras la muerte de
Josue el
poder civil (Keter maljut) se pasaria en manos de los Jueces
(shoftim).
Su liderazgo con fines muy especificos y de duracion limitada,
generalmente
se erigia para hacer frente a las amenazas externas de
impronta
en la religiosidad interna (e.g. Jueces 4:10).
Aunque era de
legitimidad
Divina directa o indirecta, el sistema de liderazgo de los
jueces
normalmente no abarcaba la totalidad las tribus de Israel, sino
aquellas
amenazadas. Es este liderazgo ad hoc que es descripto en la Biblia
como
intercalado por periodos de idolatria y de anarquia es el que llevara
a la
concesion de un sistema de liderazgo de corte monarquico.
Tercera
Unidad:
a-
Epoca Biblica- segunda parte: la Monarquia c. 1004-440 A.C..
b-
Segundo Templo y Dominacion Romana- primera parte (La Gran
Asamblea
y el liderazgo durante el Segundo Templo (440 A.C.-140
D.C).
a La
Monarquia c. 1004-440 A.C..-
Como lo
pudimos observar en la clase anterior, el liderazgo
biblico
llego al apice de su especializacion tripartita
(sacerdotes,
reyes y profetas) durante la epoca de la monarquia.
Epoca de
trastornos politicos considerables que incluyen: el
comienzo
del sistema monarquico con el ascenso del rey Saul al
trono y
especialmente con el de David (1004 A.C.). La creacion de
la
dinastia davidica (2 Samuel cap. 5); la conquista de Jerusalen
y su
transformacion en la capital politica y religiosa de Israel
(con la
construccion del Templo durante el reinado de Salomon).
La
division de la monarquia de Israel tras la muerte del rey
Salomon
en el reino de Israel al norte y en
el de Juda al sur
(928 A.C.)(1 Reyes 12:1-24). La
destruccion del reino de Israel
por
parte de los asirios (721 A.C.) (2 Reyes 17:1-6) y la
conquista
de Juda por los neo-babilonios que trajo consigo la
destruccion
del primer Templo y el exilio (2 Reyes 25;1-21) (586
A.C.).
Ahora
bien, el ascenso de la monarquia supuso la creacion de una
unidad
politica central a costas del debilitamiento del sistema
tribal
confederativo y "democratico" (en su concepcion mas
referencial)
caracteristico de la epoca de los Jueces. Desde el
punto de
vista de la interaccion entre el lider y sus seguidores,
la
perdida de autoridad de los lideres tribales y a favor del
monarca
indica un proceso de desplazamiento de un liderazgo
"desde
abajo" a un liderazgo "desde arriba". Y desde la optica de
las
fuentes de legitimidad del lider, la desaparicion del Juez
como
lider politico a favor del Rey supone el paso de un
liderazgo
de corte carismatico a otro de cariz tradicional,
aunque
se trate aqui de una tendencia y no de una esencia de
liderazgo particular (Cf. Harel Fisch, "Manhigut kanait: hadeguem
hamikrai", in: Ella Belfer (ed.), _Manhigut rujanit beIsrael-
Morasha
veiaad_, Jerusalen & Tel-Aviv 1982, pp. 32-39).
Este
proceso de centralizacion en la persona del monarca, que
incluye
una verticalizacion marcante del poder politico, explica
la
referencia que hacen los textos biblicos sobre casos de
animosidad
y de rebelion contra la dinastia davidica. Inclusive,
la
escision de la monarquia de Israel en dos unidades politicas
diferentes
(928 A.C.) tendrian por origen las directivas
centralizadoras
ejercidas por el rey Salomon durante su epoca.
Solo en
la monarquia nortena de Israel, compuesta por diez de las
doce
tribus, se volvera a la reimplantacion del modelo de
federacion
tribal, lo que explica la dificultad alli existente
para
perpetuar el principio dinastico entre sus reyes. La propia
constitucion
del reino de Juda (formada por la tribu de Juda y la
pequena
tribu de Benjamin) nos lleva a comprender una situacion
inversa.
Debemos
senalar asimismo que a pesar de la division politica
citada,
los miembros de los reinos Juda y de Israel siguen siendo
llamados
"hermanos" debido a su pasado comun y a los lazos
religiosos
comunes (al menos como un /desideratum/) (1 Reyes,
cap.
12).
Ahora
bien, la legitimidad de la monarquia hebrea se encontraba
en la
nocion de pacto con Dios, suponiendo la aceptacion de la
voluntad
Divina de esta institucion de liderazgo (Deuteronomio
17:
14-20), aunque como vimos antes, se encontraba emplazada en
el marco
de un liderazgo tripartito. Sin embargo, desde que el
rey
David traslado el Tabernaculo a Jerusalen y nombro a la
familia
sacerdotal de Tzadok como los depositarios del sumo
sacerdocio,
se creaba un proceso de sujecion de la "corona
sacerdotal"
("/keter kehuna/") a la "corona civil" ("/keter
maljut/"),
llevada a su paroxismo por el rey Salomon con la
construccion
del Primer Templo en Jerusalen (1 Reyes capitulo 8).
Desde
entonces, solo algunos Sumos Sacerdotes de alto carisma y
autonomia
como Yehoiada pudieron oponer una resistencia eficaz a
algunas
de las prerrogativas de la monarquia tenidas como
ilegitimas
o desmesuradas. En este sentido, la division de la
monarquia
tras la muerte de Salomon, hizo que en lo referente a
la
relacion entre el liderazgo sacerdotal y el politico, haya
sido el
reino de Israel en donde estos lazos de dependencia se
diesen
en mayor medida .
En
este contexto podemos comprender que la "corona de la Tora"
("/keter
Tora/"), el poder politico que vehicula la voluntad de
Dios en
la persona del profeta, se convertiria en el unico
sistema
de equilibrio eficaz ante los apetitos personales del
rey,
cumpliendo el rol de barrera a las tendencias absolutistas
de la
monarquia. Es verdad que el
profeta, por ser aquel
investido
de poderes Divinos, examinaba los sistemas de poder y
la
sociedad de acuerdo al grado de fidelidad que demostraban con
respecto
a las directivas de Dios. Pero al ser asimismo
intermediarios
entre el pueblo y la voluntad Divina, se habian
transformado
en guardianes del principio de liderazgo
contractual:
los que los convierte tambien portavoces de las
expectativas
generales sobre la justicia social y la etica
politica (Cf. Daniel J. Elazar, _Convenant & Polity in Biblical
Israel- Biblical Foundations & Jewish Expressions_, New Brunswick
&
London 1995, pp. 337-348). Asi, La ley Divina defendida por el
profeta
aparece al mismo tiempo concatenada con los valores del
monoteismo
biblico y con una marcada etica socio-economica y
politica
frente al posible "maquiavelismo" pragmatico del monarca
y de las
instituciones de poder. Lo que no quiere decir que el
profeta
sea un lider anarquico. Debemos recordar que es el
profeta
quien al ungir al rey le confiere la legitimidad Divina,
resultando
a veces su consejero politico (2 Samuel cap. 12; 1
Reyes
cap. 12.). Pero con la creciente centralizacion del poder
monarquico
el profeta (que no posee infraestructuras de liderazgo
como el
rey o los sacerdotes, con la excepcion de un grupo de
acolitos,
los "/bnei haneviim/" (2 Reyes cap. 2)) sera la unica
instancia
de liderazgo que llegara a poder contestar algunos de
los
regimenes monarquicos (e.g. 2 Reyes cap. 9). Pero como Moshe
Weinfeld
lo sostenia en un articulo esclarecedor, el paso del
sistema
de "republica tribal" del periodo de los Jueces a la
monarquia
no creo la pura y simple alienacion entre el liderazgo
del
monarca y el del profeta aun en sus momentos de mayor
friccion (Cf. Moshe Weinfeld, "The Transition from Tribal
Republic to Monarchy in Ancient Israel and Its Impression on
Jewish Political History", in: Daniel J. Elazar (ed.), _Kinship
and Consent- The Jewish Political Tradition and Its Contemporary
Uses_, Washington 1983, pp. 151-166) . La
ereccion del Templo en
Jerusalen
por parte del rey Salomon como centro del universal de
culto
Divino iria de la mano de un proceso de universalizacion de
los
propios mensajes enunciados por los profetas. As aqui, por
ejemplo,
que al constituirse el principio de que el pueblo de
Israel
deberia ser "luz para las gentes" (Isaias 42:6, 49:6) , se
estaria
trascendiendo con una nocion de liderazgo de los limites
grupales,
geograficos e institucionales del termino.
Tras
la destruccion del reino de Israel por parte de los asirios,
el rey
Hizquiahu se perfila como un monarca que al renovar los
lazos de
fidelidad ante la ley de Moises (2 Cronicas, caps.
29-31),
restauraba la centralidad del Templo de Jerusalen y
volvia a
reconstituirse el sistema de liderazgo tripartito. Aun
con de
la destruccion del primer Templo y el exilio babilonio
subsiste
la institucion profetica, mientras que la descendencia
davidica
guardo su prestigio a pesar de la perdida de la
soberania
politica. Sin embargo, no es por acaso que en esta
nueva
realidad historica profetas como Ezequiel e Isaias
destaquen
la preferencia del termino "/nasi/" al de "/melej/"
para
denominar al monarca, puesto que seria un indicador del paso
hacia la
preponderancia del "/keter Tora/" sobre el "/keter
maljut/"
(e.g. Jeremias cap. 27).
Por
otro lado, el exilio babilonio supuso el nacimiento de los
modelos
de liderazgo comunitario, desarrollandose
instituciones
alternativas
como la Sinagoga que vendria a reemplazar al Templo.
La
sinagoga, una suerte de "pequeno
Templo" ("/mikdash meat/")
segun
Ezequie,l sera uno de las instituciones mas revolucionarias
en la
historia del pueblo judio.
b- Segundo
Templo y Dominacion Romana- primera parte- La Gran
Asamblea
y el liderazgo durante el Segundo Templo (440 A.C.-140
D.C).
Este
periodo comienza con la reconstruccion de Judea y el retorno
de los
exilados bajo el patrocinio persa (440 A.C.). Con la
reconstruccion
de Jerusalen y la renovacion del pacto con Dios
(Nehemias
8:1-8) que imponen medidas de liderazgo radicales como
ser: la
reparticion de las tierras entre los exilados, la lucha
sin
cuartel contra lo que parece ser un estadio de asimilacion
avanzada
proveniente de Babilonia y la copia de los rollos de la
ley para
su mayor difusion y conocimiento entre los exilados que
habrian
olvidado sus raices. En este proceso de retorno y de
reconstruccion
nacional, los lideres mas marcantes (Nehemias en
lo
politico; Esdras en lo religioso) realizan verdaderas
revoluciones
de impronta a largo plazo en lo que respecta a la
sociedad
judia y a su cultura. Es particularmente la apertura de
los
textos sagrados a su copia y consulta que tendra mas
relevancia
en la historia del pueblo judio. Y es que no se trata
tan solo
de un indicador sobre la impronta de los escribas
("/sofrim/")
como Esdras, como los lideres mas
marcantes de la
sociedad
judia post-babilonica a costas de la casi-exclusividad
sacerdotal
en el monopolio de los medios del saber (Esdras 7:10,
25) y en
tanto que substitutos del profeta. Se trata de un
proceso
que junto a la sinagoga, contribuira a una mayor
democratizacion
del saber a lo que, inspirandose en los escritos
de Karl
Popper, Amos Funkestein llamaba la creacion de una
"sociedad
abierta" con sus evidentes implicaciones en el terreno
de la
participacion de mayores segmentos de la sociedad judia en
las
diferentes instancias del liderazgo. Asi surgen "los hombres
de la
Gran Asamblea" ("/Anshei kneset hagdola/"), institucion que
a la par
de desarrollar la tradicion oral ("/Tora shebeal pe/")
(Avot
1:1), servian como cuerpo legislativo que garantizaba, por
un lado,
la preservacion de la voluntad Divina. Pero por el otro
lado,
esta institucion pondra en el centro de las aptitudes de
sus
lideres la sabiduria individual y la virtud por sobre la
riqueza
o el nacimiento: lo que implica un cambio cualitativo en
las
posibilidades del ascenso del lider de entre las de cualquier
miembro
del pueblo judio.
Con
la conquista de "/Eretz Israel/" por parte de Alejandro Magno
(332
A.C.) y la difusion del helenismo como principio universal
de
aculturacion, el liderazgo basado en el "/keter Tora/", tomara
aun mas
relevancia. Puesto que a la hora de la revuelta Hasmonea
o
Macabea, (y a pesar de ser la
familia de los hasmoneos
miembros
del sacerdocio y subsecuentes monarcas), mientras que el
poder
politico estaba en manos de los helenos a veces hostiles
hacia la
"sabiduria barbara" de los judios (Arnaldo Momigliano)
como
Antioco Epifanes, la elite sacerdotal, a comienzos en
contacto
con el poder politico de los tolomeos (en tanto que
presidentes
de la Asamblea de los Ancianos, la Gerousia), durante
el
gobierno Seleucida seria identificada con la asimilacion
helenica,
contribuyendo a identificar los principios de la
autenticidad
judaica a los representantes del "/keter Tora/" (de
facto:
los hasmoneos).
La
exitosa revuelta anti-seleuca y el establecimiento de la
dinastia
Hasmonea (145-100 A.C.) marca el restablecimiento de la
autoridad
politica tripartita en la constitucion, por parte de
Simon
Macabeo, del "/Jever haiehudim/" compuesta por sacerdotes,
miembros
del pueblo y ancianos. Asi se reforzaba el liderazgo
politico.
Sin embargo, con la intervencion creciente de Roma en
"/Erez
Israel/" con el ingreso de Pompoeyo a Jerusalen (63 A.C.),
con el
ascenso del gobierno dictatorial y pro-romano de Herodes
(37-4
A.C.) y con la subsecuente desaparicion de la soberania
judia
nos explica la difusion del liderazgo de inspiracion
divina-intelectual.
En estos contextos comprendemos que durante
la
sectarizacion creciente de la sociedad judia hayan sido los
fariseos
representados por el liderazgo de los Sabios
("/jajamim/")
quienes hayan representado a la mayoria de la
sociedad
judia por encima de las otras sectas de caracter mas o
menos
elitista y exclusionista (los saduceos, los esenios). En
este
proceso de continua degradacion politica y de crisis
sacerdotal
abrupta y terminal (con la
destruccion del Segundo
Templo
en elaסo 70 D.C.) , fueron los fariseos con su
adaptabilidad
institucional que brindaron las respuestas
adecuadas
a las crisis de su tiempo. Paradojicamente, desde la
perspectiva
sectaria, los fariseos se transformaron en lideres
nacionales.
Y es que los fariseos no actuaron como un partido
politico
moderno, pero si como aquellos educadores de la sociedad
judia
provenientes en su mayoria de las clases populares. Estos
no veian
en el poder politico un fin deseado ni tampoco en el
culto
del Templo un sine qua non para la supervivencia de la
judeidad.
Los sabios se erigen como lideres carismaticos sin
depender
de un aparato burocratico sofisticado que los apoye. De
alli su
exito y popularidad entre las masas (Cf. Ephraim E.
Urbach,
"Maamad vehanhaga beolamam shel jajamei Eretz-Israel",
_Divrei
haAkademia haLeumit haIsraelit leMadaim_, Jerusalem 1979,
vol.
II). Debemos precisar que no se trata de un aspecto comun a
la
totalidad de la corriente farisea, pero si de su mayoria. Es
mas,
podemos distinguir dos escuelas fariseas diferenciadas desde
finales
del siglo I A.C.: una, la del sabio Shamai, que junto al
rigorismo
en el cumplimiento de la legislacion religiosa veia al
romano
como un opresor politico incompatible en el marco de las
esperanzas
redentoras de Israel. La otra, la del sabio Hilel, que
era
moderado y pragmatico tanto en lo politico como en lo
religioso
(Cf. Israel Ben-Shalom, "Hilel hazaquen- ishiuto upoalo
al reka tkufato", in: Irad Malkin & Zeev Tzahor, _Manhig
vehanhaga-
kobetz maamarim_, Jerusalen 1992, pp. 103-132).
Recientes
investigaciones han mostrado hasta que punto la
corriente
de Shamai ("/Beit Shamai/") tuvieron su impronta en las
corrientes
radicales anti-romanas durante la Gran Rebelion (66-70
D.C.) y
en la fallida revuelta de Bar-Cojba (132-135 D.C.). En lo
referente
a la concepcion de la corriente de Hilel ("/Beit
Hilel/")
ante la realidad politica se tradujo en la busqueda de
un
/modus vivendi/ pragmatico ante la opresion romana y
especialmente,
tras la destruccion del Segundo Templo. Pero a su
vez esta
vision se vio acompanada por la creacion y el desarrollo
de
modelos alternativos de institucionalidad judia, como en el
caso de
Ben-Zakai (I D.C.), a traves de la emergencia la Academia
rabinica
(como ser en Yavne y no en Jerusalen (Sanhedrin 11:4)),
del
estudio de la ley y el desprecio por lo politico en tanto que
ideal
judio (Cf. Moshe Ber, "Manhigut rujanit etzel jajamei
haMishna vehaTalmud", in: Ella Belfer (ed.), _Manhigut rujanit
beIsrael-
Morasha veiaad_, Jerusalen & Tel-Aviv 1982, pp.
57-62).
La preponderancia de 'Beit Hilel" sobre "Beit Shamai",
fue la
que garantizo la supervivencia del pueblo judio ante uno
de los
momentos de mayor crisis en la
historia del pueblo judio.
Pero
tambien fue aquella que posibilito el ser judio con una
adaptabilidad
institucional sin parangon. Con la historia y
mas
alla de
ella. Ser "pueblo del mundo"("/am olam/"), diria Simon
Dubnow.
Cuarta
Unidad
a-
Segundo Templo y Dominacion Romana -continuacion- El Sanhedrin y el
Principado
140-429 D.C..
b- Edad
Media - primera parte- Yeshivot y Exilarcas 429-1038
Segundo Templo y Dominacion Romana -continuacion-
El
Sanhedrin y el Principado 140-429 D.C..