lgueret ha Ramban Carta del Ramban
Esta
carta fue enviada por el Ramban (Rabbí Moshé ben Najmán) desde la
ciudad de Acco a su hijo que vivía en Cataluña,
a quien le pidió
que la
leyera una vez por semana y que la estudiara con sus hijos hasta que éstos
la hubieran aprendido de memoria, de modo de inculcarles el Irat Shamaim
(temor al Todopoderoso) necesario para la vida de un judío.
Agregó
además
que en el día
en que la leyese, serían
cumplidos sus
deseos. Aquél
que acostumbra a estudiarla, podrá
tener la seguridad de que
será
salvado de cualquier infortunio ganando el Olam Habá
(el mundo
venidero).
..........Y
cada día
que la leas
será
dado desde el Cielo todo lo que tu corazón ansíe,
(amen selah)
“Hijo mío,
escucha el consejo de tu padre y no abandones la
enseñanza
de tu madre (Mishle). Acostúmbrate
a expresarte con
tranquilidad hacia cualquier hombre y en todo momento. Y, de esta forma, te
apartaras de la cólera,
que es una mala cualidad que provoca el pecado del
hombre.
Dijeron
nuestros Rabanim z”l: A quien se enfada se le castiga con
todas las categorías
del infierno (Nedarim 21) pues está
escrito: Aparta
la ira de tu corazón
y sacarás
el mal de tu cuerpo. ´ (Kohelet 11). Se
interpreta que la maldad es el infierno pues estimamos: Y también
el malvado
en
el día
de su juicio... Y el veredicto para un malvado es el infierno (Mishle 16).
Y desde el momento en que té
apartes del enojo, introducirás
en tu
corazón
la modestia, la mejor cualidad que puede poseer una persona. Esta
escrito: “El extremo de la humildad es el temor al todopoderoso” (Mishle
2). Por la modestia llegaras al Eterno porque meditaras de donde provienes
y hacia donde vas, que no eres más que un
gusano en tu vida y en tu muerte,
y delante de quien serás juzgado y
darás
cuenta de tus actos, delante del
Rey Todopoderoso (Avot 3).
Esta escrito: los cielos no te pueden abarcar, menos
aun el corazón
de los hombres. (Divre Ha yamin). Leemos también: Yo lleno los cielos y la
tierra, dijo el Eterno (Irmiahu 88,23). Cuando pienses en todo esto
temerás
a tu creador, te cuidaras del pecado y con esas virtudes vivirás
feliz con lo que tienes.
Cuando seas modesto, hasta sentirte inferior a cualquier persona y
temas
al creador y al pecado, reinará sobre ti el espíritu de la Shejiná y el
brillo de su Gloria en la vida eterna. Y ahora hijo mío,
ten presente, que
el que se enorgullece de si mismo y es soberbio, se rebela al Reino
celestial, porque pretende vestirse con sus atuendos, pues está
escrito:´D-S reinó
de orgullo se vistió
(Tehilim 93). ¿Y con que puede
enorgullecerse el hombre?. Si es por su riqueza, esta escrito:´D-S es el
empobrece y enriquece (Shmuel 1,1). Si es por el honor que puede merecerse,
¿acaso no es también
de D-S?. Encontramos escrito: La riqueza y el honor de
ti proceden (Divre Hayamin 1,39).
Y, ¿cómo puede el
hombre cubrirse con el honor que no es suyo, que es
el que Hakadosh Baruj Hú le pone delante; y si pretende ser alabado por su
inteligencia:´D-S quita el habla a los que dicen ser alabados por su
inteligencia (Yob 12). Vemos que todo es igual a los ojos del Eterno,
porque su palabra derriba a los erguidos y por Su voluntad levanta a los
caídos.
Por eso debes caer por ti solo y te levantará
el Todopoderoso.
Ahora te explicaré
cómo
abras de conducirte en el camino de la modestia,
para que transites por el todos los días de tu vida: Que tus palabras
salgan de tu boca con tranquilidad, que tu cabeza esté
gacha y tus ojos
miren hacia abajo, hacia la tierra, pero que tu corazón
permanezca hacia
arriba ( pensando en las maravillas del Eterno). Nunca mires a nadie con
desprecio, que cualquier hombre a tus ojos sea más grandes que tú.
Si es
inteligente o si es rico, debes respetarlo. Y si él es pobre y tu rico, o
mas sabio que él,
con respecto a ti, debes respetarlo, pues si él
peca, lo
hace sin quererlo, pero si tú pecas, lo haces intencionalmente.
En tus palabras, tus actos, tus pensamientos, y en todo
momento,
considera que te hallas frente al Todopoderoso y que su Shejiná
está
sobre
ti, porque El llena todo el mundo´, entonces tus palabras serán
dichas con
el temor de un esclavo ante su amo.
Te sentirás
inferior a cualquier persona y si alguien te llamara nunca
contestes elevando la voz, sino con suavidad, como si estuvieras delante de
tu dueño.
Prestarás
atención
en leer la Torá
y en cumplirla todo lo que puedas, y
cuando hallas estudiado trata de aplicar lo que haz aprendido.
Controla tus actos, tanto durante el día como por la noche: Así toda tu
vida será
Teshuvá
(arrepentimiento).Apartarás de ti
cualquier cosa mundana
en el momento de la Tefilá, así prepararás tu corazón
delante del Eterno y
purificarás
tu pensamiento. Debes reflexionar sobre cada palabra antes de
que salga de tu boca.
Así
te comportarás
durante todos los días
de tu sana vida, en toda
oportunidad, y no pecarás. De esto
forma tus palabras tus actos y tus
pensamientos serán
rectos y tu Tefila íntegra, límpida, y aceptada por el
creador, pues está
escrito: prepararás
sus corazones y atenderás
tus
oídos.(Tehilim
10)
Lee esta carta una vez a la semana y no dejes de cumplir absolutamente
nada de lo que en ella dice y ve tras ella, tras el Eterno, para que tengas
éxito
en todos tus caminos y merezcas el Mundo Venidero reservado para los
justos. Y cada día
que la leas será
dado desde el Cielo todo lo que tu
corazón
ansíe, Amén
Selah.