Las Elecciones en Israel*
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
|
El país entero es considerado un solo distrito electoral y todos los ciudadanos tienen derecho a voto
Gobierno de coalición |
Las
elecciones a la Knéset y de primer ministro se realizan simultáneamente.
El país entero es considerado un solo distrito electoral y todos los
ciudadanos tienen derecho a voto a partir de los 18 años de edad. El día
de las elecciones, los votantes emiten dos votos secretos, uno para primer
ministro y el otro para un partido político que lo representará en la Knéset.
El día de las elecciones es de asueto nacional, se brinda transporte gratuito a los votantes que ese día se encuentran fuera de su distrito electoral, y se instalan urnas para personal militar, pacientes hospitalizados y reclusos, así como para funcionarios de la marina mercante e israelíes que cumplen funciones en el extranjero. Un comité electoral central, encabezado por un juez de la Corte Suprema y constituido por representantes de todos los partidos que tienen bancas en la Knéset, es responsable por la realización de los comicios. Comités electorales regionales supervisan el funcionamiento de los comités de urnas locales, que incluyen representantes de por lo menos tres partidos de la Knéset saliente. Hasta la fecha, en todas las elecciones entre un 77 y un 90 porciento de todos los votantes registrados han emitido su voto, expresando el gran interés de la mayoría de los israelíes por su política nacional y local. Las elecciones a la Knéset se basan en el voto a una lista de partido y no a un individuo en particular, y la gran cantidad de partidos políticos que postulan a la Knéset reflejan una amplia gama de posiciones e ideologías. Los dos principales partidos - el Laborista, esencialmente social-demócrata, y el Likud, básicamente nacional-liberal - tienen raíces y tradiciones anteriores al establecimiento del estado en 1948 y ambos empezaron a cristalizarse en su forma actual en 1965. En los últimos años han pasado a ser cada vez más populistas y relativamente pragmáticos en comparación con los partidos que se encuentran a su izquierda y derecha. Ningún partido ha obtenido nunca la mayoría de las bancas de la Knéset. Durante décadas, el Laborismo y el Likud juntos mantenían alrededor de las dos terceras partes de los escaños y el resto de las bancas se repartían entre partidos más pequeños, que pueden ser divididos en varios grupos: nacional-religiosos, religiosos ultraortodoxos, centristas, izquierdistas, nacionalistas, partidos de inmigrantes y partidos árabes. No obstante, en las elecciones de 1996 los dos grandes partidos obtuvieron sólo un poco más que la mitad de las bancas, y los partidos pequeños aumentaron su representación. Previamente a los comicios, cada partido presenta su plataforma y lista de candidatos a la Knéset en orden de precedencia, determinada por medio de diversos procedimientos internos; los candidatos deben ser ciudadanos israelíes mayores de 21 años. El presidente, el contralor del Estado, los jueces y altos funcionarios públicos, así como el jefe del Estado Mayor del Ejército y los altos oficiales del mismo, no pueden presentar su candidatura, salvo que hayan renunciado a sus cargos por lo menos 100 días antes de las elecciones. Los partidos representados en la Knéset saliente tienen automáticamente derecho a ser reelectos; partidos nuevos pueden presentar listas de candidatos obteniendo las firmas de 2.500 votantes que puedan ser elegidos y haciendo un depósito que les es reembolsado si logran por lo menos el 1,5 por ciento de la votación nacional, que les otorga una banca en la Knéset. Las bancas de la Knéset son asignadas a cada partido proporcionalmente al porcentaje del total nacional de votos. Los excedentes de votos de un partido, insuficientes para obtener un escaño adicional, son redistribuidos entre los diversos partidos de acuerdo a su tamaño proporcional, o según haya sido acordado por los partidos antes de las elecciones. El fisco otorga a cada partido una asignación para solventar la campaña electoral, en base a la cantidad de escaños con que cuenta en la Knéset saliente. Los partidos nuevos reciben retroactivamente una asignación similar por cada miembro electo. El contralor del Estado verifica todos los pagos y gastos de la campaña. Los candidatos a primer ministro pueden ser nombrados por un partido o por varios partidos que cuenten con por lo menos 10 bancas en la Knéset saliente, o por 50.000 ciudadanos. Los candidatos deben ser ciudadanos israelíes de más de 30 años de edad y encabezar un partido que postule a la Knéset. En las elecciones, el candidato que obtiene más de la mitad de los votos válidos pasa a ser el primer ministro. En caso de que ninguno de los candidatos obtenga más de la mitad de los votos, se realiza una segunda rueda electoral dos semanas más tarde entre los dos candidatos más votados. Si un candidato muere o se ve impedido de participar en la segunda rueda por razones de salud, puede ser presentado otro candidato por el mismo ente nominador, hasta 96 horas antes de las elecciones programadas. Si uno de los candidatos de la segunda rueda renuncia, el siguiente candidato con la mayor cantidad de votos lo reemplaza. Cuando se presenta sólo un candidato, ya sea en las elecciones generales o en la segunda rueda, se vota a favor o en contra de la candidatura. Si el número de votos a favor es mayor que el en contra, el candidato es electo. En caso de empate, se llevan a cabo nuevas elecciones. El período de ejercicio del primer ministro corresponde al de la Knéset (cuatro años) a menos que sea acortado por una u otra razón. La ley especifica si las elecciones que se realizan son solamente para primer ministro (elecciones especiales) o también para la Knéset.
|
*Este material fue editado por el ministerio de relaciones exteriores de israel