Publicado por la BBC Mundo
Miércoles, 03 de abril de 2002
La sociedad israelí ha estado divida por muchos años sobre los derechos de los palestinos en Cisjordania y Gaza desde que fueron ocupados por Israel en 1967.
Sin embargo, estas cifras han disminuido considerablemente en las épocas en que el terrorismo palestino se incrementa y volvieron a resurgir cuando los israelíes creyeron que era posible alcanzar una verdadera paz con Arafat.
Apoyo a la fuerza
Hay tres razones por las cuales la gran mayoría de izquierda israelí o para definirlo mejor, el bloque pacifista (históricamente representado por el partido Laborista de centro-izquierda), ahora apoya la reciente operación militar israelí en los territorios, siempre y cuando una vez culminada el gobierno de Sharon ofrezca una propuesta de paz clara y concreta a quien este dispuesto a negociar.
La primera razón se debe a que la gran mayoría de los israelíes (mas del 80% de acuerdo a las más recientes encuestas), han llegado a la conclusión, no sólo de que con Arafat nunca se llegará a una solución del conflicto palestino-israelí, sino de que en los últimos dos años ha habido un retroceso histórico en la aceptación del actual liderazgo palestino en la aceptación de vivir junto al Estado judío.
Hay una percepción generalizada en Israel de que durante los ocho años de autonomía palestina el pueblo ha sido educado por sus líderes bajo una cultura de odio en lugar de una cultura de paz.
Por lo tanto, se cree que no están preparados para reconocer la existencia de un Estado judío en el Medio Oriente aun si se acaba la ocupación israelí.
El terrorismo une
La segunda razón que genera un abrumador escepticismo de la sociedad israelí hacia la Autoridad Nacional Palestina y su líder Arafat, es la irrupción de la llamada Intifada de El-Aksa o para Israel, la guerra del terrorismo palestino.
Esta ola de violencia desatada en plenas negociaciones de paz, cuando se estaba tan cerca de un Estado palestino junto a un Estado judío, reveló a los más fervientes pacifistas de Israel que la guerra de la Autoridad Palestina no es de independencia, sino de destrucción de "su socio " en las negociaciones.
La ley del retorno
La tercera razón que acabó con la ilusión - en el seno de la mayoría de los israelíes - de que había un socio para negociar la paz, es la insistencia de Arafat en la llamada "Ley del Retorno " de los refugiados palestinos, no un retorno al futuro Estado soberano de Palestina, sino al Estado de Israel.
Una fantasía cultivada por los líderes de la Autoridad Palestina a su pueblo destinada a destruir al Estado judío con una eventual mayoría árabe a través de un proceso natural demográfico.
Es éste el único NO a los palestinos en el cual coincide el más extremista de los pacifistas israelíes con el más extremista derechista que no estaría dispuesto a entregar tierras a cambio de paz por nacionalismo o fanatismo religioso.
Sharon vs. Netanyahu
No es difícil entender por qué tradicionales votantes de la derecha israelí apoyan a Sharon, pero es importante entender por qué tanta gente que no votó por él y que no está de acuerdo con su visión política de una futura paz, no sólo no quiere que el gobierno se mantenga en el poder sino apoya sus recientes medidas.
Seamos claros. Si Sharon sale del gobierno retornará al gobierno Benjamín Netanyahu, el candidato más popular en todas las encuestas del país. ¿Y sabe el mundo lo que eso significa? Un poco de cultura política israelí y de memoria no están de más.
Netanyahu, a diferencia de Sharon, se
niega a llegar a un acuerdo que culmine en un Estado palestino. Es cierto que
Sharon aparentemente no ofrecería un plan muy generoso para ese fin, pero al
menos ya reconoció que los palestinos merecen un Estado.
En cambio, Netanyahu habla como máximo de autonomía, jamás un Estado.
Netanyahu tiene ahora el apoyo de los dirigentes de los asentamientos judíos
y de los partidos más extremistas y derechistas de Israel.
Se trata de los mismo partidos políticos que abandonaron la coalición de
Sharon hace tres semanas cuando el gobierno decidió unilateralmente hacer un
alto al fuego para dar una oportunidad al general Zinni de implementar el plan
Tenet-Mitchel.
Netanyahu habla explícitamente de matar o expulsar a Arafat, mientras que
Sharon ha demostrado una capacidad de escuchar a sus miembros de la izquierda
de la coalición como Shimon Peres y el ministro de Defensa Ben Eliezer,
evitando atropellarse con sus instintos de ex general.
Pragmatismo de izquierda
La izquierda israelí es pacifista, pero sabe que en este momento el pueblo
sólo elegirá como futuro primer ministro a Sharon o a Netanyahu. ¿Alguna
pregunta sobre preferencias electorales? La izquierda israelí es pacifista,
pero es realista.
Ante esta perspectiva, entre "el factor de Arafat" y "el
factor Netanyahu" no es de sorprenderse que la gran mayoría del campo
pacifista israelí apoye a un primer ministro también popular para la
centro-derecha.
Para la mayoría de los israelíes, incluyendo a muchos pacifistas, este es un momento sin otra alternativa que la militar y cuando se detenga el terrorismo, habrá que luchar de nuevo, con el mismo ímpetu que en los tiempos de Rabin y de Barak, por la paz.