Reflexiones sobre

Parashat Hashavúa

Por

Nejama Leibowitz

EDICION: RABINO YERAHMIEL BARYLKA

PRODUCCION: AHUVA BAR-LEV

EDICION DE TEXTO: ITZAK REINER

TRADUCCION: ORNA STOLIAR

 

#######################################################

 

The Department of Religious Organizations

Keren Kayemeth LeIsrael - Jewish National Fund

P.O.Box 283 Jerusalem 91002 Israel

Tel: 972-2-6583460

Fax: 972-2-6583493

Email: datit@kkl.org.il

#######################################################

 

Reflexiones sobre Parashat Hashavúa,

por Nejama Leibowitz

Ki Tavó (5720), Deuteronomio 26:16-19

  1. Pregunta sobre la estructura

Rambán, prólogo al Deuteronomio:

El tema de este libro es conocido: Mishné Torá, una repetición de la Torá, en la cual Moshé Rabenu explica a la generación que entra a la Tierra la mayor parte de los preceptos de la Torá que Israel necesita, y no menciona ninguno de los preceptos para los sacerdotes -ni la elevación de ofrendas ni la purificación de los sacerdotes y sus actos- pues ya los había explicado; como los sacerdotes son rápidos, no necesitan una advertencia tras otra. Pero a Israel sí le advierte una vez tras otra acerca de los preceptos que debe cumplir y aòade otras explicaciones; en algunas ocasiones en que no menciona los preceptos sólo advierte a Israel reiteradamente, como en este libro, con respecto a la idolatría. Emite numerosas advertencias y reprimendas atemorizadoras sobre los castigos a las transgresiones, y en este libro aòade algunos preceptos que antes no habían sido mencionados en absoluto. Antes de empezar con la explicación de la Torá los reprende y les recuerda sus pecados, cuántas veces se habían rebelado en el desierto y cuán compasivo había sido D’s con ellos.

Rambán, Deuteronomio 1:1: “Éstas son las palabras que habló Moshé a todo Israel”: los preceptos que menciona en todo el libro, desde los Diez Mandamientos en Parashat Vaetjanán tal como dice en 1:5: “resolvió Moshé aclarar esta Torá, diciendo”, porque se refería a la Torá.

“Éstas son las palabras que habló Moshé a todo Israel a este lado del Yardén… a los cuarenta aòos (del éxodo de Egipto), en el mes undécimo… conforme a todas las cosas que H’ le había mandado acerca de ellos, después de que derrotó a Sijón… y a Og… en tierra de Moav, (allí) resolvió Moshé aclarar esta Torá, diciendo: H’ nuestro D’s nos habló en Jorev diciendo: habéis estado bastante tiempo en este monte”. El sentido de este párrafo es que en el momento en que Moshé resolvió explicarles los preceptos, les dijo al empezar a hablar: “H’ nuestro D’s nos habló en Jorev” después de habernos dado los Diez Mandamientos, y nos dijo que conquistaríamos esta tierra de inmediato, que cruzaríamos el Yardén y que vuestros pecados serían la causa de esto y de aquello. Esta introducción prosigue hasta 4:40: “Guarda sus estatutos y sus mandamientos, los cuales yo te mando hoy, para que te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti, y prolongues tus días sobre la tierra que H’ tu D’s te da para siempre”. 5:1: “Llamó Moshé a todo Israel y les dijo: Oye, Israel, los estatutos y decretos que yo pronuncio hoy en vuestros oídos”, y comenzó a explicar la Torá con los Diez Mandamientos, para que oyeran la explicación de boca de quien los había recibido directamente de boca de D’s. A continuación les informó acerca de la unicidad de D’s (6:4): “Oye, Israel, H’ nuestro D’s, H’ uno es”, y todos los preceptos que se encuentran en este libro. La diferencia entre “que habló Moshé a todo Israel” (1:1) y “llamó Moshé a todo Israel” (5:1) consiste en que la explicación de los preceptos y su cumplimiento debe realizarse en presencia de todo Israel, como sucedió en la entrega de la Torá.

 

Como se extendió en esta introducción, el texto retorna al lugar en que se había interrumpido en el comienzo de la explicación de la Torá y dice (4:44-45): “Ésta, pues, es la Torá que Moshé puso delante de los Hijos de Israel, éstos son los testimonios, los estatutos y los decretos que habló Moshé a los Hijos de Israel cuando salieron de Egipto”.

En este sitrio recuerda dos cosas: Moshé habló a los Hijos de Israel tal como H’ le había ordenado que hiciera con ellos (ésta es una alusión a los preceptos), para decirles en este libro que hasta ese momento no habían recordado la Torá. Les dijo que tal como D’s se lo había ordenado, no aòadió ni quitó nada de lo que se le había ordendo, y recuerda este hecho porque no dice “Y D’s habló a Moshé”. Por eso incluye ahora a todos, tal como le había ordenado D’s. Y también dice que “resolvió Moshé aclarar esta Torá”, y ésta es una alusión a los preceptos ya mencionados, que vuelve a explicar y a renovar.

 

Rambán, Deuteronomio 26:16: “H’ tu D’s te manda hoy que cumplas”: Moshé termina de explicar la Torá y de renovar todos los preceptos que D’s le había ordenado renovarles; por eso dijo: “H’ tu D’s te manda hoy que cumplas estos estatutos y decretos”, porque ya he completado todo. Y también les recuerda “cuida, pues, de ponerlos por obra con todo tu corazón y con toda tu alma”. Ya he explicado el corazón y el alma (6:5, véase la pregunta c).

  1. ¿Cuál es la estructura de todo el libro según este comentario, y cuál es la función de los versículos 16-17 en el contexto de todo el libro?
  2. ¿Qué gran dificultad de todo el Deuteronomio y del presente versículo (16) se resuelve con esta interpretación?

x3. Explique las expresiones subrayadas.

 

  1. Deuteronomio 26:16: “H’ tu D’s te manda hoy que cumplas estos estatutos y decretos”.
  2. Rashí, Deuteronomio 26:16: “H’ tu D’s te manda hoy”: cada día serán nuevos para ti, como si te los hubiera ordenado ese mismo día.

    Rambán, Deuteronomio 26:16: “H’ tu D’s te manda hoy que cumplas”: Moshé terminó de explicar la Torá y de renovar todos los preceptos que D’s le había ordenado hacerles recordar; por eso dijo: “H’ tu D’s te manda hoy que cumplas estos estatutos y decretos”, porque ya he completado todo. Y también les recuerda “cuida, pues, de ponerlos por obra con todo tu corazón y con toda tu alma”. Ya he explicado el corazón y el alma (6:5).

    Or Ha-Jaím, Deuteronomio 26: 16: “Hoy”: ¿Hoy te ordena? Si ya lo había ordenado en el Monte Sinaí.

    Aparentemente, la intención del texto es en este sentido. Porque ordenó toda la Torá en el Monte Sinaí, ya fueren aquellas cosas que debían ser cumplidas en ese mismo tiempo o las que debían ser cumplidas más adelante, como las que se mencionan en la presente parashá (Bikurim y Maasrot), que sólo se cumplen en la Tierra de Israel. D’s las ordenó tembién a pesar de que aún no les había llegado el momento, para que las aprendieran y recibieran la retribución por haberlas aceptado.

    Moshé les dijo que ese día les ordenaba cumplir esos preceptos -Bikurim y Maasrot- cuyos estatutos sólo habían debido aprender hasta ese momento; en ese día les ordenaba cumplirlos porque habían llegado a la Tierra de Israel (no precisamente ese mismo día sino que menciona el momento denominado “hoy”).

    ¿De qué manera elos tres comentaristas el sentido de la palabra “hoy” en el presente versículo?

  3. Deuteronomio 26:16: “cuida, pues, de ponerlos por obra con todo tu corazón y con toda tu alma”.

 

Ibn Ezrá, Deuteronomio 6:5: “con todo tu corazón y con toda tu alma”: el corazón es la razón, el apelativo que designa al intelecto, como en “el corazón del sabio”; el alma es el espíritu del cuerpo, que anhela.

 

Rambán, Deuteronomio 6:5: “Con todo tu corazón”: en opinión del midrash (Sifrí, Vaetjanán 6), el corazón aquí mencionado es la fuerza del deseo, como en Salmos 21:3: “le has concedido el deseo de su corazón” y en Proverbios 6:25: “no codicies su hermosura en tu corazón”. “Con toda tu alma” es el alma que razona, como lo interpretaron nuestros sabios en la Guemará (Berajot 54), de donde se desprende que “se dejará matar para no transgredir un precepto” debe ser “con toda tu alma” como agregado, porque así como dice “con toda tu alma y con todas tus fuerzas”, dice también “con toda tu alma”.. O que los sufrimientos o los miembros del cuerpo son llamados la mitad del alma, y al morir dice “con toda tu alma”.

 

Rabí Avraham Ibn Ezrá dice: “Tu alma” es el deseo, como en Deuteronomio 23:25: “podrás comer uvas a tu antojo”; Proverbios 27:7: “El alma saciada desprecia el panal de miel”; Salmos 27:12: “No me entregues a la voluntad <ðôùnéfesh> de mis enemigos”. “Con todo tu corazón” es el entendimiento, un apelativo que designa al intelecto, como en Proverbios 10:8: “El sabio de corazón recibirá los mandamientos”. Y lo que dice se aproxima a la interpretación de “con toda tu alma”, tal como dice en Deuteronomio 6:6: “Y estas palabras… estarán sobre tu corazón”.

 

Deuteronomio 26:16: “H’ tu D’s te manda hoy que cumplas estos estatutos y decretos; cuida, pues, de ponerlos por obra con todo tu corazón y con toda tu alma”.

 

Sforno, Deuteronomio 26:16: ”Con todo tu corazón”: que reconozcas sin duda alguna que cabe cumplir Su voluntad. “Con toda tu alma”: que la fuerza del deseo no te impida reconocer la superioridad de quien lo ordena y el bien que hay en sus preceptos.

  1. ¿Qué diferencias hay en las interpretaciones de “corazón” y “alma” de los diversos comentaristas?

xx2. Explique las palabras subrayadas en el comentario de Rambán.

xx3. ¿Por qué existe una dificultad en la palabra “con toda tu alma” si la interpretamos como nuestros sabios, pero no existe la misma dificultad con respecto a “con todo tu corazón”?

x4. ¿Por qué cambió Sforno la expresión afirmativa del presente versículo “ponerlos por obra con todo tu corazón y con toda tu alma” por otra negativa, “que la fuerza del deseo no te impida”?

  1. Deuteronomio 26:17: “Has declarado solemnemente hoy que H’ es tu D’s”.

Deuteronomio 26:18: “Y H’ ha declarado hoy que tú eres su pueblo elegido”.

 

Rashí, Deuteronomio 26:17: “Has declarado” y “ha declarado”: no hay testimonio en las Escrituras. En mi opinión, esas palabras indican apartamiento y separación: te has separado de los dioses paganos para que sea Tu D’s, y Él te ha separado de los otros pueblos para que seas su pueblo elegido. He encontrado testimonio de esto en expresiones como la de Salmos 94, 4: “¿Hasta cuándo hablarán cosas duras”? (Allí lo había explicado como “se vanagloriarán”, como en “has declarado – ha declarado”).

 

El autor de Divréi David explica la interpretación de Rashí de la siguiente manera:

“Palabras de apartamiento”: Rashí propone una hipótesis y finalmente encuentra un testimonio. Sus primeras palabras no se modifican porque también incluyen la interpretación del apartamiento, que es correcta en ese contexto. En Salmos 94, 4: “¿Hasta cuándo hablarán cosas duras”?, Rashí había interpretado: “Hablarán”: “se vanagloriarán”, como en “has declarado – ha declarado”. Ésa interpretación es como ésta última, porque no corresponde allí la primera.

 

Rav Wolff Heidenheim explica el comentario anterior de la siguiente manera (en su libro Habanta Ha-Mikrá, sobre el comentario de Rashí): La explicación de Rashí termina con las palabras “pueblo elegido”; lo demás es un agregado externo de algun discípulo que los copistas introdujeron, y por eso no aparece en las ediciones más antiguas.

  1. Resuelva la contradicción del comentario de Rashí por otra vía, sin corregir la versión de nuestros Jumashim.

 

  1. Deuteronomio 26:18: “Y H’ ha declarado hoy que tú eres su pueblo elegido”.

En su libro Akedat Izjak (capítulo 89, pág. 93), Rabí Itzjak Arameh interpreta lo siguiente:

La gloria y loor que les corresponden por haberlos tomado como pueblo elegido son mucho mayores que la carga que implica haber asumido Su divinidad sobre sí.

“Para que guardes todos sus mandamientos”: Él te declara, al haberte hecho su agente y custodio de sus preceptos más valiosos que el oro; no ha hecho lo mismo con vuestro prójimo, tal como dice en Salmos 147:19-20: “Ha manifestado sus palabras a Iaacov, sus estatutos y sus juicios a Israel; no ha hecho así con ninguna otra de las naciones”.

  1. ¿Cuál es la dificultad del presente versículo y cómo se resuelve?

 

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Las preguntas señaladas con x son difíciles, y las señaladas con xx lo son aún más; cada uno responderá de acuerdo con su capacidad.

Se debe enviar las respuestas al Departamento de Actividades con Instituciones Religiosas, KKL, P.O.B. 283, Jerusalén 91002.

 

Reflexiones sobre Parashat Hahavúa, por Nejama Leibowitz

Guía para la enseñanza

 

 

Ki Tavó (5720), Deuteronomio 26:16-19

 

La estructura del Deuteronomio, que no es cronológica como la del Génesis ni como la de la primera parte del Éxodo, y que tampoco está organizada según temas halájicos como el Levítico, ofrece muchas dificultades a quien aborda su estudio. Rambán nos ha hecho un gran favor al aclarar cuál es la estructura básica del libro. Los versículos a los cuales se dedican las presentes Reflexiones constituyen una buena ocasión de revisar la estructura de todo el libro. A las citas mencionadas por Rambán cabe agregar las siguientes, en las que complementa lo dicho anteriormente:

 

Rambá, Deuteronomio 3:24: “D’s H’”: termina las reprimendas con esto, al anunciarles que sus padres fueron la causa del mal de ellos y también del suyo propio, de no poder ingresar a la tierra. Pero los hijos sí entrarán y la heredarán si no se comportan como sus padres, que fueron una generación contumaz y rebelde; por eso empieza ahora a advertirles acerca de los preceptos, para que no les agreguen ni les quiten nada.

 

Rambán, Deuteronomio 4:5: “Mirad, yo os he enseòado”: ¿el sentido es que os enseòo ahora, tal como dice en 11:13: “que yo os prescribo hoy”, y en 4:8: “que yo pongo hoy delante de vosotros”, o dice “he enseòado” porque había mencionado “para que los pusieseis por obra en la tierra”, es decir, cuando lleguéis a la tierra verá que os he enseòado leyes y estatutos, tal como me lo hubiera ordenado H’ mi D’s. Y aquí empieza a hablar de la norma que rige para todas las prescripciones y prohibiciones, y les advierte acerca de las leyes -que son Sus decretos- y los estatutos –que son Sus normas-, que necesitan un refuerzo, porque había omitido el sentido de las leyes y porque con el juicio afirmarán la tierra. Les dijo que obraran así en la Tierra para advertirlos acerca de todos los preceptos, porque hay muchas leyes y ordenanzas que no se cumplen en el exterior, o porque insinuó que los preceptos más importantes se encuentran en la Tierra, tal como lo he seòalado con respecto al secreto de ésta última (Levítico 18:25).

 

Rambán, Deuteronomio 4:41: “Entonces apartó Moshé tres ciudades”: Rabí Avraham interpretó: el día en que Moshé apartó tres ciudades, dijo las palabras de la alianza. No es así, sino en su sentido literal, porque Moshé congregó a todo Israel para explicarles la Torá y empezó a hablar diciendo reprimendas. Cuando los reprendió por lo que habían hecho y les adviritió en contra de la idolatría y acerca de la unicidad de D’s, agregó que guardaran sus leyes y preceptos por su propio bien. Entonces, cuando estaban todos ante él, les dijo: cumplamos ahora los preceptos que D’s nos ha ordenado, y fueron Bétzer en el desierto, Ramot en Guilad y Golán en Bashán, las ciudade refugio para que huyese a ellas el homicida sin intención. A pesar de que no recibieron refugiados hasta que no las apartaron en Eretz Cnaán, dijo: cumpliremos este precepto para que nos vaya bien. A continuación llamó a todo Israel a grandes voces y les dijo (5:1): “Oye, Israel, los estatutos y decretos”, porque en ese momento empezaría con los preceptos y con la explicación de la Torá, tal como lo he explicado en el comienzo de “Éstas son las palabras”.

 

Rambán, Deuteronomio 11:32: “Cuidaréis, pues, de cumplir todos los estatutos y decretos”: también aquí les advierte de los estatutos y decretos antes que los demás preceptos, y menciona en primer término el decreto sobre la idolatría y sus servidores, tal como lo he explicado en Vaetjanán (4:5). Después menciona muchos decretos sobre el falso profeta, el incitador y la ciudad instigada, y con respecto a los estatutos menciona en primer término las ofrendas en el Santuario, a continuación la prohibición de comer abominaciones y los demás preceptos.

En la pregunta b) se debe destacar, en especial en caso de estudiantes jóvenes, la idea de la atemporalidad de la Torá.

En la pregunta c), para comprender la interpretación de Rabá (con estudiantes avanzados), véase su explicación al Eclesiastés 7,3.

Eclesiastés 7:3: “Mejor es el pesar que la ira, porque con la tristeza del rostro se enmendará el corazón”: nuestros sabios ya han explicado las pruebas de que el ser humano tiene tres almas. Una es el “alma vegetal”: así como en los árboles, hierbas y plantas hay una fuerza vital que se llama alma, también existe en el ser humano; ésa es el alma que desea y que necesita comer. La segunda es el “alma animal”, que tiene sentimientos y movimientos, que se desplaza de un lugar a otro; también existe en el ser humano. Y sólo el ser humano tiene una tercera alma, que se llama “ánima” y es la que dice verdad o mentira y tiene sabiduría. D’s ha dado al ser humano la razón, que se llama “corazón”, para cumplir los deseos de cada alma en el momento apropiado, y lo ayuda con los preceptos para que cada cosa ocupe su lugar.

Para la pregunta d), que se refiere al estilo de Rashí, encontré una observación de Rav David Hofman, que si bien se refiere a otro comentario de Rashí también puede ayudar a resolver la presente dificultad. La cita pertenece a Otzar Ha-Jaím, parte VI, 5690 (1930), pág. 124:

Génesis 31:10: “Listados, pintados y rodados”: Rashí explicó la palabra “rodados” diciendo que no tiene cómo testimoniarla en las Escrituras. En mi juventud me pregunté por qué, si las Escrituras están llena de ejemplos, como Zacarías 6:3: “caballos rucios rodados”. Muchos insisten en afirmar que Rashí interpretó la palabra “rodados” en Zacarías de otra manera. La traducción de ambos casos, en la Torá y en Zacarías, es la misma, y debemos cuidarnos de no presentar a Rashí, la luminaria de la diáspora, como si se hubiera equivocado, como si fuera un joven discípulo.

En 5665 (1905), mientras estaba en Berlín, visité al famoso y sabio rabino David Hofman y le pregunté al respecto. Él me contestó con gran sentido que si Rashí hubiera dicho: “No tengo algo similar en las Escrituras”, tal como solía decir cuando realmente no encontraba nada similar, yo tendría razón; pero Rashí dijo “No tengo testimonio en las Escrituras”, lo que significa que también la otra vez que esta palabra aparece en las Escrituras, carece de verbo o adverbio que se relacionen con ella, y por eso no es válida como testimonio. Y en su opinión es cierto y verdadero.

Meír Eliézer Ha-Cohen Hartstein Rapaport z’l.

La pregunta e) es la más importante en las presentes Reflexiones. Compárese con la misma pregunta en las Reflexiones sobre Ki Tavó de 5705.

 

Reflexiones sobre Parashat Hahavúa, por Nejama Leibowitz

Respuestas preparadas por Itzjak Reiner

 

Ki Tavó (5720), Deuteronomio 26:16-19

 

a. 1. Según Rambán, el Libro del Deuteronomio se divide en tres partes básicas:

  1. Introducción (1:1-3:29): advertencia a Israel y reseòa histórica, mencionando los pecados del pueblo para que no los repitan.
  2. Cuerpo del libro (4:1-26:15): estatutos y decretos, algunos nuevos (no mencionados en los libros anteriores de la Torá), que Rambán denomina “preceptos renovados”, y otros que ya habían sido mencionados pero que se reiteran, ya fuere porque se les han agregado algunos detalles nuevos o para reforzar su cuidado y para enfatizarlos, como en el caso de la idolatría. Rambán llama a éstos últimos “preceptos explicados” (las primeras palabras de esta parte se parecen a las palabras iniciales de la primera parte).
  3. Subdivisión: 4:1-4:40: Especie de introducción a la parte de los estatutos. Como la introducción es muy larga, en el versículo 40 vuelve a decir: “Oye, Israel”.

    26:16-19: fin de la parte de los estatutos y decretos. Moshé dice: “H’ tu D’s te manda hoy que cumplas” porque ya ha terminado de enseòarles los preceptos, y a partir de ese momento pueden y deben cumplirlos.

  4. Final del libro (27-30): la alianza, las bendiciones y maldiciones.

31-34: las últimas acciones de Moshé, su muerte y su sepultura. Esta parte incluye el cántico, sus palabras de despedida y sus bendiciones.

Para facilitar la comprensión del comentario de Rambán:

Deuteronomio 1:1: “Éstas son las palabras que habló Moshé a todo Israel a este lado del Yardén”. 1:4: “En tierra de Moav, resolvió Moshé aclarar esta Torá”: el texto hablará acerca de la Torá.

Estos versículos constituyen el prólogo a la referencia de Moshé a los preceptos, desde 5:6: “Yo soy H’ tu D’s”.

Hasta aquí (desde el capítulo 1, a excepción del prólogo) llega la introducción de Moshé, que incluye reprimendas y la mención de los pecados, cuántas veces se habían rebelado en el desierto y cuán compasivo había sido D’s con ellos, a fin de anunciarles Sus mercedes para con ellos y advertirles que no repitieran sus errores..

Rambán explica de la siguiente manera la inclusión del fragmento 4:41-49 en este lugar): Cuando estaban todos ante él, les dijo: cumplamos ahora los preceptos que D’s nos ha ordenado… el precepto que veamos ante nosotros, lo cumpliremos (véase su interpretación de 4:41). A continuación llamó a todo Israel a grandes voces y les dijo (5:1): “Oye, Israel, los estatutos y decretos”, porque en ese momento empezaría con los preceptos y con la explicación de la Torá, tal como lo he explicado en el comienzo de “Éstas son las palabras”. En este momento, Moshé empieza a enseòar los preceptos, repite la Torá, sus principios y muchos de los preceptos. Sólo aquí empieza Moshé a hablar de aquellas cosas por las cuales el Deuteronomio lleva también el nombre de “Mishné Torá”.

A continuación algunos ejemplos:

1:1: “Éstas son las palabras (preceptos) que habló Moshé a todo Israel a este lado del Yardén”..

1:3: “Y aconteció que a los cuarenta aòos [del éxodo de Egipto] en el mes undécimo, el primero del mes… conforme a todas las cosas que H’ les había mandado acerca de ellos”.

1:4: “después de que derrotó a Sijón… y a Og”.

1:5: “en tierra de Moav, resolvió Moshé aclarar esta Torá, diciendo”.

1:1: “que habló Moshé a todo Israel”.

5:1: “Llamó Moshé a todo Israel”: La primera y la segunda introducción tienen el mismo estilo.

  1. La dificultad consiste en que, como el Deuteronomio es “Mishné Torá”, podríamos suponer que en él habríamos de encontrar la repetición de los preceptos que aparecen en los libros anteriores, pero desde el pricipio del libro hasta el final del capítulo 4 no hay mención alguna a los preceptos; a continuación no todos los preceptos son mencionados; aparecen también preceptos nuevos; en la mención de los preceptos no figura la introducción “Habló D’s a Moshé diciendo”, que suele aparecer antes de la enunciación de los preceptos y, finalmente, hay muchos versículos que parecen una reiteración de la introducción de Moshé: “que habló Moshé a todo Israel”, “resolvió Moshé aclarar esta Torá”, “H’ tu D’s te manda hoy que cumplas”, pero D’s no ordenó la Torá en ese día (pero como Moshe terminó de decirla, los Hijos de Israel pueden cumplir los preceptos).
  2. Porque se refería a la Torá: se refiere a los preceptos, o sea: Rambán sostiene que en 1:1: “éstas son las palabras”, las palabras son los preceptos (véase la respuesta a lapróxima pregunta); prueba de ello es el versículo 5: “resolvió Moshé aclarar esta Torá”, que se refiere a la explicación de los preceptos.
  3. Para que oyeran la explicación de boca de quien los había recibido directamente de boca de D’s: la generación que no estuvo presente en el Monte Sinaí (cuarenta aòos atrás) oirá los Diez Mandamientos de boca de Moshé, que fue el único que los oyó completos de boca de D’s (Israel oyó solamente los dos primeros).

    Como se extendió en esta introducción, el texto retorna al lugar en que se había interrumpido: En 1:1: “Éstas son las palabras que habló” se refiere a la explicación de la Torá, tal como dice en 1:5. ¿Por qué, entonces, en 4:44-45 Moshé vuelve a decir: “Ésta, pues, es la Torá que Moshé puso delante de los Hijos de Israel”, si eso ya había sido mencionado antes? Rambán explica que esta reiteración está destinada a crear un vínculo después de la reprimenda que se había introducido mientras tanto.

    Tal como: Rambán se pregunta por qué en el Deuteronomio, en la introducción a los preceptos, no dice: “Y D’s habló a Moshé”. Su respuesta es que Moshé habló a los Hijos de Israel tal como D’s le había ordenado y no dijo las cosas por sí mismo, porque esos preceptos no los había oído en ese momento de boca de D’s sino antes; ahora los decía a los Hijos de Israel.

    Moshé termina de explicar la Torá: de decirles los “preceptos explicados”, es decir, los que ya habían sido mencionados en los libros anteriores de la Torá.

    Y de renovar todos los preceptos: decirles los nuevos preceptos que no habían sido mencionados en los libros anteriores de la Torá, como el pretil, la becerra desnucada, la coronación de un rey, etc.

    Que D’s le había ordenado renovarles: véase anteriormente.

    b. Rashí: es una metáfora, como si los hubieras recibido ahora. Es decir: quien lee la Torá (en cualquier generación) debe leerla como si el texto le hablara a él en ese momento, en ese mismo día. O sea, que el texto habla con el lector de manera tal que éste debe entender que se dirige específicamente a él. Para la idea de la atemporalidad de la Torá, véase la Guía de enseòanza.

    Rambán: en sentido literal, realmente en este momento, el día en que Moshé habló con ellos y terminó de enseòarles.

    Or Ha-Jaím: desde ahora puedes cumplir los preceptos, porque has llegado a la Tierra en la que podrás cumpir todos los preceptos.

    c. 1. Rabá y Sforno: el corazón es la sede del intelecto y la razón; el alma, la sede del deseo y el sentimiento.

    Rambán: a la inversa: el corazón representa los instintos y el alma, el intelecto.

  4. Con toda tu alma: como dice “con toda tu alma y con todas tus fuerzas”, el texto agrega “con toda” antes de la palabra “alma”, aunque en ese caso carece de sentido (no existe “media alma”).
  5. O que los sufrimientos o los miembros del cuerpo son llamados la mitad del alma: Rambán propone otra explicación más: dice “con toda tu alma” y no “tu alma” para que no pensemos que se debe padecer sufrimientos (que implican entregar la mitad del alma) o que se debe asumir la ablación de miembros (la mitad del alma, pero no la muerte). Por eso dice “con toda”..

    Y lo que dice se aproxima a la interpretación de “con toda tu alma”, tal como dice: Con Deuteronomio 6:6 se puede demostrar que la sede del intelecto está en el corazón: “Y estas palabras… estarán sobre tu corazón”.

  6. Si el sentido de “tu alma” es tu vida, que debes entregar la vida para santificar el Nombre de D’s, no hay “con tu alma” ni “con toda tu alma”: o estás dispuesto a morir, o no estás dispuesto a morir. La palabra “toda” es superflua porque no se puede morir un poco ni entregarse a una semimuerte. Pero “con todo tu corazón” no resulta difícil, porque se puede dividir el deseo en grande, pequeòo o mitad de deseo.
  7. Si el sentido de “tu alma” es los instintos, le resulta más fácil interpretar que sirves a D’s y no prestas atención a los instintos sino para servir a D’s con ellos.

 

d. “Has declarado solemnemente hoy que H’ es tu D’s”: según Rashí, significa que has apartado para ti.

“Y H’ ha declarado hoy que tú eres su pueblo elegido”: para el sentido de “ha declarado” (en la proposición consecutiva del versículo 18), Rashí encontró un paralelo en “se vanagloriarán”, que explica diciendo que D’s te colma de gloria al hacerte su pueblo elegido. ¿Por qué razón, entonces, no dice Rashí que para la última interpretación existe un testimonio? Porque le resulta difícil , ya que tendría que decir <àÇîéøÀêÈ - amirjá> y no <äÆàÁîÄéøÀêÈ - heemirjá>.

Otra interpretación: hay diferencia entre un testimonio (débil) y un testimonio consistente (comprobatorio).

 

d. El versículo 17 se vincula con el versículo 18 con una relación de antecedente y consecuente. Por una parte (17) la acción de Israel, que ha elegido a D’s y la guarda de sus preceptos; por la otra (18) la retribución de D’s por esta elección.

Por consiguiente, la dificultad consiste en entender “para que guardes todos sus mandamientos” (18) como perteneciente a la causa (17) y no al efecto. La respuesta es que, puesto que Israel ha elegido a D’s y al cumplimiento de sus preceptos, D’s lo ha elegido como custodio de sus preceptos, tal como dice “al haberte hecho su agente y custodio de sus preceptos más valiosos que el oro; no ha hecho lo mismo con vuestro prójimo”, y Salmos 147:19-20: “Ha manifestado sus palabras a Iaacov… no ha hecho así con ninguna otra de las naciones”.

 

 

#######################################################

 

The Department of Religious Organizations

Keren Kayemeth LeIsrael - Jewish National Fund

P.O.Box 283 Jerusalem 91002 Israel

Tel: 972-2-6583460

Fax: 972-2-6583493

Email: datit@kkl.org.il

#######################################################