Parashat
haShavua “Jaie Sara”
(Genesis
Cap. 23:1 -25:18)
Cuando
la vida continua en el hogar de los hijos...
“Dijo
Raba bar Jana: Lograr la union feliz de un hombre con una mujer es tan dificil
como partir las aguas del Mar Rojo”.
Rabi
Iehuda, por el contrario, sostiene: Cuarenta dias antes de que la criatura tome
forma en el vientre materno, se oye una voz en el Cielo que dice: “la hija de
fulano para mengano”.(Talmud Babli, Sanhedrin 22).
No
hubo aspectos, -que hacen a la vida del ser humano-, que fueron pasados por alto
por nuestros sabios. Su opinion fue recogida en los mas variados textos, que
consagraron estas palabras como mensajes diarios a ser puestos en practica
inmediata. Hoy accedemos en un parrafo central de nuestra parasha, que se ocupa
de un tema muy original: el amor, la pareja, el matrimonio...es Itsjak, ese
hijo que fue una promesa, el que ahora -ya hombre- debera ser el eje de
nuestra historia. Sara, su querida madre, deja el mundo fisico, tal como
relata el inicio de nuestra seccion, pero su presencia, se palpa en los hechos
que sucederan mas tarde, como veremos. Abraham, se ocupa de ese hijo. Abraham
siempre “vio a lo lejos”, no solo “montanas” diviso, sino, en palabras
del Tseror haMor, Rabi Abraham Saba, “estaba divisando a su nieto que habria
de nacer de ese hijo suyo”. Para que ello fuera realidad, envia por una
mujer...Abraham no vive de fantasias. Quiere ser real, autentico, genuino.
Quiere ver a su hijo, realizando su futuro... Como todo padre. Como cualquiera
de nosotros.
Permitasenos
hablar entonces del amor y el matrimonio, segun la perspectiva Biblica.
“Ponme
como sello sobre tu corazon, como una marca sobre tu brazo” (Cantar de los
Cantares 8:6). En la tradicion judia, el amor ha sido un elemento esencial en la
relacion matrimonial. El amor esta especificamente definido. Es una profunda y
ferviente pasion, pero que abarca mas que los sentidos. Comprende caracter,
fidelidad, firmeza ante la tentacion, apoyo en la adversidad y su fuerza es tal
que puede combinar ardor con castidad. En el judaismo, el matrimonio
verdadero, es una sociedad. Pero en esta sociedad especial la promotora
es la esposa. Ella es la responsable por la calidad del hogar, el fundamento
solido sobre el cual se desarrolla la vida familiar. De ahi que la eleccion de
la pareja adecuada es de tan gran importancia, que aun LA AYUDA DE D´S ES
INVOCADA, como ocurre en nuestra parasha. Porque, como fue dicho: “La casa y
las riquezas son la herencia de los padres; MAS DE D´S ES LA MUJER PRUDENTE”
(Proverbios 19:14).
Porque
al igual que el individuo, la sociedad del matrimonio no existe egoistamente
solo para si mismo. Dentro de si reside la responsabilidad de los padres, de
crear una comunidad economica y culturalmente sana, digna de vivir en ella.
La
historia del pueblo judio comienza con el relato de Abraham y Sara.
Su matrimonio es de verdadera sociedad, participacion -el primero descripto en
la Biblia-. Cuando Abraham rompe su pasado y deja el hogar de sus padres por
mandato de D´s, Sara lo acompana, no solo fisicamente sino tambien
espiritualmente. Y dicen nuestros Sabios acerca de “...las almas que habian
adquirido en Jaran”, que Abraham convertia a los hombres al servicio de D´s y
Sara hizo lo mismo con las mujeres de su casa.
La
aceptacion y dedicacion de Sara a su prometido destino, es tan profunda como la
de Abraham y no solo reconocido por el mismo “Y Abram escucho la voz de
Sarai...” (Genesis 16:2) y tambien de D´s, “Y dijo D´s a Abraham... en
todo lo que te dijere Sarai, oye su voz, porque en Itsjak sera llamada tu
simiente” (Genesis 21:12), dejando sentado claramente que el matrimonio de
Abraham y Sara, su sociedad como marido y mujer, como companeros espirituales y
como padres, ES EL FUNDAMENTO DE LA NACION QUE SUS DESCENDIENTES HAN DE CREAR.
SU UNIDAD Y ARMONIA SON IMPORTANTES, ESENCIALES...
En
efecto, la paz y la armonia entre el hombre y su esposa son de tanta
importancia, que los Sabios nos
dicen que D´s mismo, pasara por alto la verdad para protegerlas. Y asi, cuando
el angel de D´s viene a decir a Abraham que muy pronto Sara, su mujer, dara a
luz un hijo, Sara lo oye, “Y riose Sara en su interior, diciendo: ¿Despues de
envejecida ha de tener deleite, siendo VIEJO MI ESPOSO TAMBIEN?” (Genesis
18:12). Pero cuando D´s repite a Abraham las palabras de Sara, reganandola por
su falta de fe, El solo dice: “...¿Por que se ha reido Sara diciendo: Sera
cierto que he de parir, AHORA QUE HE ENVEJECIDO?” (Genesis 18:13). D´s
omite mencionar la referencia de Sara a la vejez de su marido, para no causar
asi disputa entre marido y mujer. Y asi fue que Abraham y Sara vivieron
juntos e inculcaron a su hijo su herencia espiritual.
“Y
murio Sara en Kiriat Arba, que es Jebron, en la tierra de Canaan; y vino Abraham
a hacer duelo por Sara y a llorarla...”, asi comienza nuestra parasha, que habla de la “VIDA DE SARA”, o mejor dicho: “Jaie”,
sus VIDAS...
Itsjak
es el hijo de la ACEDA, el veredicto del Sacrificio. El es consagrado a D´s,
puro e inmaculado. Asi tambien su vida toda esta marcada por la pureza. A
diferencia de su padre o su hijo, el nunca abandona la Tierra de Israel. En
tiempos de hambre, no desciende a Egipto, sino que parte a Guerar, en el
interior de Canaan. LA VIDA ENTERA DE ITSJAK ES TODA FE Y REGOCIJO AL SERVICIO
DE D´S. ESTO ES LA AKEDA, LA ATADURA QUE MOVILIZA...
La
historia del matrimonio de Itsjak con Ribka es un idilio. Se asemeja casi a una
leyenda, con su mensajero, sus signos y palabras especiales, obsequios de oro
como principes DESTINADOS UNO AL OTRO DESDE SU NACIMIENTO.
La
Akeda, la ofrenda de Itsjak, UNO DE LOS CAPITULOS MAS HERMOSOS E IMPORTANTES DE
TODA LA BIBLIA, DEBIA TERMINAR CON EL VERSICULO 19, EN QUE ABRAHAM E ITSJAK
RETORNABAN A BEER SHEVA (Genesis 22).
Pero
5 versiculos son agregados, concernientes al nacimiento de los hijos de NAJOR,
EL HERMANO DE ABRAHAM. “He aqui que tambien Milca ha dado a luz hijos a Najor,
tu hermano...Y Kemuel padre de Aram; y Kesed y Jazo, y Pildash e Idlaf y Betuel,
Y BETUEL FUE EL PADRE DE RIBKA...”(Genesis 22:20-23).Fueron agregados
para presentar a la que seria la esposa de Itsjak, y su familia y ascendencia,
que la hacen apta para ser una esposa apropiada para el hijo de Abraham.
En
su historia, la primera descripcion de un casamiento judio en la Biblia, Ribka
representa todas las cualidades que el judaismo requiere de una esposa ideal.
“Y dijo Abraham a su siervo...No tomaras mujer para mi hijo de las hijas de
las Canaanitas, entre quienes habito; sino que IRAS A MI TIERRA Y A MI
PARENTELA, Y TOMARAS UNA MUJER PARA MI HIJO ITSJAK” (Genesis 24:2-4).
Ella
es hermosa, “y la doncella era de aspecto muy hermoso”, pero es por la
hermosura de su caracter que Eliezer, el mensajero de Abraham, reconoce que
ella era la novia destinada a Itsjak. “Y yo le dije: Dejame beber, te ruego.
Entonces ella apresurose a bajar su cantaro de si diciendo: Bebe, y tambien a
tus camellos dare de beber...”.
Ribka
era virtuosa, “y la doncella era virgen, a la que no habia conocido
varon...” “...Y ella era modesta...y pregunto al siervo: ¿Quien es aquel
hombre que viene por el campo a nuestro encuentro? Y contesto el siervo: Aquel
es mi senor. Ella, pues, tomo su velo y cubriose”(Genesis 24:65).
Eliezer
obtiene el consentimiento de la familia de Ribka. Pero ello no es suficiente. Un
matrimonio verdadero es un contrato concertado voluntariamente por ambos, el
marido y la mujer. Tambien debe obtenerse el consentimiento de Ribka.
“Entonces ellos dijeron: Llamemos a la muchacha y preguntemosle a ella misma.
Llamaron a Ribka y le dijeron: ¿Iras tu con este hombre?
Y
ella respondio :Ire” (Genesis 24:57-58).
Es
de este versiculo, dicen los Sabios, que aprendemos que el matrimonio no es
legal, SIN EL CONSENTIMIENTO DE LA NOVIA, un concepto revolucionario en el mundo
antiguo y uno de los muchos que hizo que las leyes de Israel fueran diferentes
de las de los pueblos entre los cuales ellos vivieron.
Y
asi, Itsjak y Ribka se encuentran y se enamoran.
“Y
habia salido Itsjak al campo a orar a la hora de la tarde, y alzando sus ojos
vio, y he aqui que venian unos camellos. Y alzo tambien Ribka sus ojos, y vio a
Itsjak, y bajose del camello...Y
trajola Itsjak a la tienda de su madre Sara, y tomo a Ribka, y ella fue su mujer
y el la amo...”(Genesis 24:63-64;67).
Pero
esta es una historia de amor que no termina, sino que comienza con un
matrimonio, y asi en otro versiculo mas... “...Y trajola Itsjak a la tienda de
su madre Sara...Y se consolo Itsjak despues de la muerte de su madre” (Genesis
24:67).
Porque
-asi nos cuentan los Sabios-, mientras Sara vivia habia una Divina Presencia por
sobre su tienda y estaba siempre abierta para recibir huespedes , y se bendecia
el pan horneado alli y una vela era encendida de Sabado a Sabado. Y cuando murio
Sara, estas costumbres cesaron. Pero con la venida de Ribka a la tienda de Sara,
todo torno como antes, y la tienda volvio a ser el alma viviente y centro
espiritual de la familia. Con Ribka se renueva la bondad que jamas se aparto de
la tienda de Abraham.
Parasha
Jaie Sara 2
“...A
una mujer virtuosa, ¿quien puede hallar? Es mas preciosa que las
perlas...Seanle concedidos los frutos de su trabajo, puedan sus obras alabarla
en las ciudades...”
(Libro de Mishle -Proverbios del Rey Salomon-, Cap. 31).
En
la presente parasha aparecen frente a nosotros dos sucesos fundamentales en la
vida de los patriarcas, que configuran en palabras de nuestros sabios: “Maase
Avot, siman le-banim”, es decir: “las acciones realizadas por los padres,
que senalan el camino a seguir por sus hijos” (Siman = Senal!).En su
primera parte acudiremos al deceso de Sara Imenu -nuestra matriarca-, y
veremos como Abraham adquiere una parcela de tierra de manos de los habitantes
del lugar, para enterrar alli a su amada mujer. “Mearat ha-Majpela”,
ubicada en Jevron, sera el espacio inicial que habra de perpetuar la memoria del
pueblo judio, en su largo trayecto hacia la tierra de sus ancestros. Aquella
cueva que adquirio Abraham de manos de Efrom ben Tsojar, del pueblo hitita que
dominaba aquella region, seria la piedra angular del patrimonio nacional judio.
Aunque
convengamos tambien, que esta transaccion la realiza “be kesef male”
-con dinero constante y sonante, para hacer mas visible y concreta la promesa
dada a el por D´s:...”A tu simiente dare esta tierra”.
Por
otro lado, con Abraham vemos nacer, uno de los aspectos centrales que conforma
el vivir como judio, es decir, el procurar un lugar, un espacio propio donde:...
“ve-ekbera Eterno meti mi-lefanai”,
donde sepultar a un ser querido. ”Keber Israel”, el dar
sepultura de acuerdo al ritual estrictamente judaico, nos fue legado desde
Abraham. He aqui una senal imperecedera para nosotros, sus hijos...
En
la segunda parte de nuestra lectura semanal, sobrevendra el juramento que
hizo juramentar Abraham a su fiel servidor -el mas anciano de su casa- de “NO
TOMAR MUJER PARA SU HIJO ITSJAK DE ENTRE LAS MUJERES DEL PUEBLO CANAANITA, DONDE
YO HABITO”. Abraham parece entrever los tiempos venideros. Sabe que
Itsjak, su hijo amado y ligado a la Fe sublime en el Creador, conformara el
tambien una familia. Abraham no quiere emparentarse con los pueblos que lo
rodean. Ya los conoce. Todos guardan algo de Sodoma y Gomorra. Todos adolecen
del materialismo de Efrom y su gente. Todos -sin excepcion- erigen idolos por
doquier...
¿En
que radica la importancia del pedido -exigencia- de Abraham para con Eliezer, su
fiel esclavo?? He aqui otra senal para con sus hijos. De acuerdo a los
comentaristas biblicos, Abraham deja expuestos DOS PRINCIPIOS BASICOS para las
generaciones VENIDERAS:
una
de ellos, el AMOR IRRESTRICTO POR LA TIERRA DE ISRAEL, al dejar
claramente dicho que Itsjak no podra salir jamas en busca de su futura pareja.
Por el contrario, la mision de Eliezer sera traerla a esta tierra. Y por otro
lado, la necesidad de no vincularse con los habitantes corruptos del lugar. Para
perpetuar la unicidad de Abraham, de su fe,
de su derrotero en la vida. “Am levadad ishcon...” decia Bilam
el hechicero. “Un pueblo que habita solo”, aunque no busca el
aislamiento... No hay lugar para
Canaan en la vida sentimental de Itsjak. Solo la tierra, sus frutos y su
esfuerzo. Pero no los vinculos. No su mujer. No su futuro en la vida...Su
mujer=sus hijos=su hogar, no pueden florecer de raices casi marchitas parece
insinuarle Abraham a su siervo...
Ahora
bien, detengamonos en el comienzo de nuestra perasha, para observar y
apreciar la obra de quien -silenciosamente- acompano, engrandecio y fue
bendicion en la vida de nuestro patriarca Abraham: SARA, nuestra
matriarca... No nos llamara la atencion que la mismisima parasha lleve su nombre
impreso, nombre que a la vez despierta nuestra curiosidad: “Jaie Sara”,
es decir, literalmente: “LAS VIDAS DE SARA”.(Jaie = vidas. Plural)
Y
cabe la pregunta: ¿Cuantas vidas vivio? Y...¿Como es que en el momento
de su muerte precisamente, el relato se inicie con la expresion “Jaie”, que
no es ni mas ni menos que Jaim = Vida?? Para responder a nuestro primer
interrogante, prestemos atencion al primer versiculo que dice:...”Y fueron
los dias de la vida de Sara, CIEN ANOS y VEINTE ANOS y SIETE ANOS, los anos de
la vida de Sara”.
El
lector circunstancial de este capitulo encontrara una serie de reiteraciones que
juzgara innecesarias. Pero la belleza de nuestra sagrada Tora no la hallaremos
EN LA LECTURA SUPERFICIAL precisamente...Nuestros maestros -de bendita memoria-
se dedicaron con devocion a inquirir e interpretar, NO CADA PALABRA, sino por el
contrario, cada rasgo, cada “punto y cada coma” del texto biblico. “Hafoj
ba ve-hafoj ba, de-jule ba”. “Ben Bag-Bag dice: leela y releela porque todo
esta en ella” (Pirke Avot, Cap. 5:25).La tarea esta en nuestras manos. De
nosotros depende
de-velarla
y re-velarla,
sostenian los sabios.
Y
asi nos diran (Rashi entre otros, en su comentario Ad locum) que, en
lugar de decirnos la Tora la suma fria de anos que vivio Sara, es decir un total
de 127 anos, nos los presenta de una forma original (100, 20, 7),lo que nos
invita a interpretarlo. Asi, sostiene este exegeta (y otros, basados en el
Midrash de Bereshat Raba), que dicha descripcion de los anos de vida de Sara,
responden a 3 ETAPAS DIFERENTES EN SU VIDA: una de ellas a los 100, la otra a
los 20 y la tercera a los 7 anos. Y para aderezar el contenido de ese
mensaje -aparentemente simple y pueril, agregan (en nombre del Midrash
mencionado):..”Que a los 100 anos de edad, era tan bella como cuando tenia
20 anos; y a los 20 anos, era pura en acciones y noble en sentimientos como una
nina de 7 anos de edad...”
¡Que mundo fascinante el biblico, y que vision acerca de la vida y sus
diferentes etapas!! Realmente nos sorprende y nos emociona, nos conmueve y nos
lleva a imaginar las “VIDAS” -”JAIE”- en palabras del texto, no solo de
una mujer sino, y muy especialmente, de nosotros mismos, de nuestro destino
como seres humanos sobre la tierra. ¿Como estan nuestros anos de vida,
pareceria preguntarnos la Tora cuando leemos estos versiculos?
De
que forma los podemos adjetivar? ¿Como entrelazar ninez con adolescencia,
adultez con ancianidad?? Preguntas y mas preguntas que afloran. A eso me invita
semanalmente la Tora...Sara Imenu sera
para la tradicion rabinica una unidad monolitica, un ser integral, EXTERNA e
INTERIORMENTE, una mujer que respondio no solo a un llamado, sino que fue la
RESPUESTA EN SI A UNA VOCACION, A UNA CONVICCION, A UNA PROMESA...
De
ahi que hablemos de SUS VIDAS. De ahi, que sus anos eran como un espejo en
el cual se reflejaban los nobles atributos de la belleza y la humildad, de la
integridad y la pureza. ”A los 100 como a los 20, como a los 7 anos...”
Y
por ultimo: ¿Por que se nos habla de VIDA, cuando el tema dominante es la
carencia de la misma, la desaparicion fisica de Sara? “Para ensenarnos,
-sentenciaran nuestros maestros que- “tsadikim enam metim, que los justos,
los que asi fueron y actuaron NO MUEREN JAMAS; Iemehem metim, ve-lo hem, o sea,
sus dias son los que mueren, pero no ellos...”
Para insinuarnos que aquellos que dejaron el
espacio terrenal despues de una vida con sed de justicia y amor a D´s, “be-motam
nikraim jaim”, aun en su muerte son llamados VIVOS...”
Apreciemos “JAIM”, el don de la vida
que nos fue concedido, para hacer de ella y durante su transcurso, una forma
plural para cada existencia individual. “Eshet jail, ¿mi imtsa?”...