Rambam

Mishne Tora

  Hiljot Deot  
          sobre las conductas humanas

Traducción: Rabino Aryeh Nathan, Bet-el, Israel.

Capítulo Primero  Capítulo Segundo Capítulo Tercero Catípulo Cuarto
Capítulo Quinto Capítulo Sexto Capítulo Septimo

 

 

Capítulo Primero:

[1] Cada ser humano posee  muchas conductas (*), cada una distinta y distante de otra (**).

1) Hay personas que son irascibles, se enfurecen constantemente; por el contrario, hay personas de temperamento pasivo y no se 

disgustan en absoluto, y si ocurre que se disgustan, será un enojo pequeño no frecuente.

2) Hay personas que son extremadamente orgullosas y hay quienes son excesivamente sumisos.  

3) Hay personas que son voluptuosas, no se satisfacen con ningún tipo de placer, hay quienes poseen un corazón extremadamente 

casto que no desea incluso el placer ínfimo que el cuerpo necesita.

4) Hay personas ambiciosas que no se satisfacen incluso con todo el dinero existente, como esta dicho: "El que ama el dinero, no se satisfará 

con el dinero" (Kohélet 5:9). En cambio hay quienes escatiman consigo mismos, para quienes es suficiente incluso algo  ínfimo que no le 

será suficiente, no tratando de obtener lo necesario.

5) Hay personas que se privan  de comer y ahorran todo lo posible, no gastando incluso lo mínimo de lo propio sino con mortificación, 

y hay quienes despilfarran todo su dinero conscientemente. De este mismo modo encontramos en todas las demás cualidades, por ejemplo:

6)  personas desenfrenadas y otras melancólicas.

7)  personas mezquinas y otras pródigas.

8)  personas crueles y otras compasivas.

9)  personas cobardes y otras temerarias, etc.

(*) Por la palabra דעה” (conducta, en nuestra versión) se ha comprendido en la literatura de los sabios el sistema de actividades anímicas 

y de situaciones que surgen de estas actividades, siendo ellas: 1) opiniones, 2) intelecto y comprensión, 3) características, forma o modo de

 comportarse, 4) opinión y visión de mundo, 5) expresión de una opinión. Aquí Rambam utiliza el término según la acepción tercera, es 

decir como una forma del comportamiento, de la conducta, como es el lenguaje de la Mishná: "cuatro son las conductas existentes en las 

cualidades, irascibilidad..." Abot 5:11. Es apropiado distinguir entre “cualidad” y “conducta”, siendo las cualidades características de la 

personalidad que determinan las conductas humanas y activan las fuerzas que radican en las actividades a realizarse. Esta explicación

 coincide con lo expresado por Rambam en el capítulo primero de los Shemoná Perakim: “De este poder [la parte apetitiva] se desprenden 

las actividades: ya sea desear algo o rechazarlo”

(**) La cualidades del ser humano provienen de las fuerzas [facultades] del alma, siendo partes integrales de los elementos que conforman 

la personalidad.  En el capítulo primero de la introducción a tratado Abot (Shemoná Perakim I), Rambam fija que “las partes de alma son 

cinco: nutritiva (es decir los vegetales), sensitiva, imaginativa, apetitiva e intelectual”.  A continuación detalla y aclara que “la parte 

apetitiva – es el poder a través del cual el hombre desea algo o lo rechaza; de este poder se desprenden las actividades…. la ira y la voluntad, 

el miedo y la valentía, la crueldad y la compasión, el amor y el odio, junto con muchos otras circunstancias anímicas”. Lo descrito es un 

modelo que pretende explicar la conducta humana. En cada momento el ser humano se encuentra  en una situación específica desde el 

punto de vista de la cualidad que posee de entre todas las características posibles. La función de la parte apetitiva del alma humana 

consiste en proveer la energía (fuera motriz) para reaccionar a todo estímulo de acuerdo a la situación integral de sus características.

Rambam describe cada una de las características o factores de la personalidad a través de los extremos – compasivo con respecto a 

cruel, etc. -  no obstante según nuestro maestro existe una continuidad  de situaciones entre ambos extremos. El número de factores 

es enorme y según palabras de Rambam esta es una lista parcial únicamente. El enorme número de factores de la personalidad y de

 las situaciones entre los extremos de cada uno de ellos es la explicación, según Rambam,  de los diversos tipos humanos.

(***) Resumen: (Términos en el hebreo original y nuestra versión)

חימה בעל

irascible

דעתו מיושבת

Apacible

גבה לב

orgulloso

שפל רוח

Sumiso

בעל תאווה

voluptuoso

בעל לב טהור

Casto

בעל נפש רחבה

codicioso

מקצר נפשו

Escatimoso

קובץ על יד

avaro

מאבד כל ממונו

Despilfarrador

מהולל

desenfrenado

אונן

Melancólico

כילי

mezquino

שוע

Pródigo

אכזרי

cruel

רחמן

Compasivo

רך לבב

cobarde

אמיץ לב

Temerario

[2] Existen entre cada conducta y la contraria a ella en el extremo opuesto conductas intermedias, distantes 

de un extremo como de otro. Todas las cualidades existentes se definen del siguiente modo:

1) Aquellas que están presentes en la persona desde su nacimiento según la naturaleza de su cuerpo (innatas),

2) Aquellas que la naturaleza particular de una persona le hace tender a ellas y que en el futuro las internalizará más rápidamente que otras.

3) Algunas que no son innatas, sino que la persona las ha adquirido del medio, o que tendió hacia ellas por él mismo debido a algún 

pensamiento que tuvo, o que escuchó que esta conducta es positiva y que conviene practicarla y se condujo según ella hasta  que se

 internalizó dentro de él.

  [3] Los dos extremos distantes unos de otros que se presentan en las conductas no son una senda positiva, y no conviene  marchar por 

ellos y no enseñarlos a los demás. Si la persona percibe que su naturaleza se inclina a uno de estos extremos o está más preparado a uno 

de ellos, o que ya adquirió uno de ellos y se condujo así, debe volver a lo óptimo y marchar por el camino positivo es decir el camino correcto.

  [4] El camino correcto consiste en la conducta intermedia que se presenta en toda cualidad que posee el ser humano, esta es la conducta 

equidistante de los dos extremos y no más cercana de uno que de otro.

  De tal forma, encomendaron los sabios que nos precedieron que la persona dirija sus cualidades constantemente encaminándolas hacia 

el sendero intermedio, así será íntegro (en su cuerpo). ¿Cómo hará?

  a) Que no sea irascible enfureciéndose fácilmente, ni tampoco como un muerto que no siente, sino equilibrado: que no se disguste sino 

por aquello que es propio disgustarse; así no se comportará con enojo en el futuro.

  b) Del mismo modo, que no desee sino los placeres que el cuerpo necesita y que es imposible mantenerse sin ellos, como se ha dicho: 

"El justo come para satisfacerse" (Mishley 13:25)

  c) Así, que no se agote trabajando sino para obtener lo necesario para subsistir, como se ha dicho:  "Un poco es bueno para el justo" (Tehilim 37:16)

  d) Que no escatime ni despilfarre dinero, sino que haga beneficencia según sus posibilidades, que preste 

adecuadamente (con documento y testigos) a quien lo necesite.

  e) Que no sea desenfrenado y jugador y no triste y melancólico, sino alegre toda su vida con tranquilidad, con afable comportamiento.

  Así el resto de las cualidades, esta senda se denomina "el camino de los sabios". (Toda persona que sus cualidades son intermedias 

y equilibradas se denomina "sabio")

[5] Toda persona que sus cualidades son intermedias y equilibradas se denomina "sabio". En cambio aquel que es estricto consigo mismo 

y se aleja de la cualidad intermedia hacia un lado u otro se denomina "piadoso".

El que se inclina del orgullo hasta el extremo último y se transforma en sumiso, se denomina "piadoso" esta es la cualidad de la piedad. 

Si se inclina sólo hasta el centro y se trasforma en humilde, se denomina "sabio" esta es la cualidad de la sabiduría.

Según este mismo método se refleja en el resto de las cualidades. Los piadosos que nos precedieron solían inclinar sus cualidades del 

camino intermedio hacia dos de los extremos, hay cualidades que solían inclinar hacia el extremo último y hay cualidades que solían 

inclinar hacia el extremo primero; en ambos casos actuaban más allá de la línea estricta de la ley.

[6] Nosotros estamos encomendados a comportarnos según estas conductas intermedias, siendo esto el método correcto y óptimo, como 

se declara:  "Has de comportarte según el método divino..." (Debarim 28:9).

Los sabios han encomentado la explicación de este mandamiento de modo tal que si Dios se denomina "Compasivo" - también tú has 

de ser compasivo; como él se denomina "misericordioso" - también tú has de ser misericordioso; como él se denomina "santo" - también

tú has de ser santo. Debido a esto fue denominado HaShem por lo profetas con todos estas denominaciones: "lento a la ira y grande en 

bondad", "justo y correcto", "íntegro", "fuerte y poderoso", etc. - para hacernos entender que estas cualidades son óptimas y correctas, 

siendo que la persona debe comportarse según estos paradigmas y asemejarse a HaShem según sus posibilidades.

[7] ¿Cómo el hombre ha de acostumbrarse a practicar estas cualidades hasta incorporarlas en él? Deberá practicar, repitiendo muchas 

veces las conductas que definen cualidades intermedias, hasta que estas conductas se le sean fáciles y no representen ningún tipo de 

molestia, de tal modo ingresarán estas cualidades en su personalidad. Debido a que con estas denominaciones se menciona al Creador,

 siendo el término medio según el cual debemos comportarnos - se llama este método "el sendero divino"; este sistema fue comunicado 

por Abraham, nuestro patriarca, a sus hijos, así se declara:  "Te he ya conocido para que ordenes..." (BeReshit 18:19).

La persona que se comporta según este método, se beneficia a sí mismo, de tal modo se declara:   "Para que HaShem conceda a Abraham lo 

que le había dicho..." (Ibíd. 18:19).

  Capítulo Segundo:

  [1] Existen enfermos cuyas patologías les hacen saber lo amargo - dulce, y  lo dulce - amargo. Así también existen enfermos que desean 

y apetecen alimentos que no son aptos para el consumo humano, por ejemplo: el polvo o los carbones; mientras rechaza los alimentos 

normales, por ejemplo: el pan y la carne - estos síntomas dependen de la gravedad de su enfermedad. Así los seres humanos cuyas 

almas están enfermas, causa por la cual desean y se inclinan a conductas negativas, rechazan el buen comportamiento y son perezosos 

para realizarlo, siendo difícil para ellos comportarse correctamente, todo según la gravedad de su enfermedad. Así Yeshayahu declara 

sobre personas semejantes:  "Pobre de los que denominan a lo malo -bueno y a lo bueno - malo, ponen oscuridad a la luz y luz a la oscuridad, 

consideran que lo amargo es dulce y que lo dulce es amargo"(Yeshayahu 5:20).

  Sobre ellos se ha dicho:  "Son personas que abandonan las conductas correctas para deambular entre penumbras" (Mishley 2:13).

  Cabe entonces preguntarse sobre la terapia para tales enfermos del alma, siendo el método ir a consultar a los sabios, quienes son

 los médicos del espíritu, éstos les curarán a través de las conductas positivas que les han de enseñar hasta acostumbrarlos al 

comportamiento óptimo.  En cambio, aquellos que se percatan de sus conductas erradas y no se presentan delante de los sabios 

para su curación - sobre ellos declaró Shlomó:  "La sabiduría y la ética son despreciadas por los impíos" (Mishley 1:7).

  [2] ¿Cómo se plantea su curación? Aquella persona, por ejemplo, que es irascible, se le aconseja que se 

acostumbre a sí mismo en el caso de ser golpeado u ofendido que no preste atención en absoluto; que así 

reaccione por un tiempo largo hasta que se elimine la característica de la ira de su personalidad. Si era una 

persona orgullosa, debe comportarse con escasa estima propia y, por ejemplo, ubicarse siempre detrás de 

los demás, vestirse con harapos vergonzosos y semejantes, hasta que se elimine el orgullo de su personalidad 

y pueda comportarse con equilibrio, con conductas óptimas, siendo que al alcanzar esta categoría debe 

mantenerla toda la vida. Según este método debe poner en acto todas sus cualidades, si estaba lejos en 

algún extremo, debe intentar modificar sus conductas hasta el extremo opuesto y actuar así un tiempo

 largo hasta reestructurarse con cualidades intermedias, siendo esto el punto de equilibrio entre cada conducta 

y conducta.

  [3] No obstante, hay conductas personales que el ser humano no debe practicar de manera equilibrada, sino que debe alejarse de uno de sus extremos hasta el opuesto, como por ejemplo: el orgullo. No es una conducta óptima que el hombre sea humilde únicamente, sino que además debe mantener su autoestima sin desarrollo. Esto es lo que estudiamos sobre Moshé, nuestro maestro:  "Era muy humilde..." (Debarim 8:14).

  La Torá no expresó que solamente era "humilde" [sino que enfatizó que era "muy humilde" N. del T.]. Por lo tanto, los sabios han mandado: "Compórtate con mucha humildad" (Abot 4:4). Han dicho además:  "Todo el que se comporta en forma orgullosa - reniega de la creencia en HaShem, así como se declara: "Si has de enorgullecerte, te olvidarás de HaShem, tu Dios" (Debarim 8:14)" (Sotá 4b).

  Los sabios han agregado a lo anterior:  "Aquella persona que sea orgullosa está en cierta medida separado de la comunidad" (Ibíd. 5a).

  Lo anterior aplica también a la ira, siendo una cualidad extremadamente negativa, por lo tanto el apropiado que la persona se aleje de ella en forma extremista, tratando de acostumbrase a no enojarse, e incluso sobre algo que es conveniente disgustarse. Ahora bien, si la persona debe aplicar disciplina y temor entre los miembros de su casa, o causar respeto y temor delante del público, si es un líder por ejemplo, y necesita disgustarse para traerlos a un buen comportamiento - debe mostrarse como airado para reprocharlos, aunque interiormente debe estar tranquilo consigo mismo, como alguien que se muestra airado en momentos de ira, aunque no lo está realmente. Lo sabios antiguos ha declarado:  "Todo el que se enoja es como si practicara la idolatría" (Zohar, BeReshit 2:16).

  De mismo modo se ha afirmado que todo el que se enoja, si es un sabio, su sabiduría se pierde; si es un profeta, su profecía desaparece, siendo que la vida de los irascibles - no es vida. (cf. Pesajim 113b). Por lo tanto, encomendaron que nos alejemos de la ira hasta que no nos importen incluso los actos ofensivos - en este caso esta es la conducta óptima. El comportamiento de los justos se define del siguiente modo: son ofendidos y no ofenden, escuchan que los agravian y no reaccionan, actúan por amor y están alegres incluso con sus sufrimientos, sobre ellos la Torá declaró:  "Aquellos que te aman son como el sol en su cenit... " (Shoftim 5:31).

  [4] Es recomendable que la persona busque muchísimo el silencio y no hable, a no ser de temas referentes a la sabiduría o de asuntos atinentes a las necesidades vitales. Se cuenta sobre Rab, discípulo de rabí Yehudá HaNasí, que jamás en toda su vida habló sobre temas banales - siendo que esto es la costumbre de la mayoría de las personas. Incluso sobre las necesidades físicas es conveniente no platicar demasiado; sobre esto encomendaron los sabios y dijeron:  "Todo aquel que habla más de lo necesario suele caer en pecados" (Abot 1:17). Además:  "No he encontrado nada mejor para el cuerpo que el silencio" (Ibíd.).

  Del mismo modo tanto en los temas referentes a la Torá como en los relativos a la sabiduría, es apropiado tratar de ser breve y conciso,  así ordenaron los sabios declarando:  "El maestro debe educar a su discípulo siempre a través de un método breve" (Pesajim 3b).

  En cambio si la plática se vuelve abundante y el contenido pobre - simplemente esto es bobería, sobre lo cual se declaró:  "Un sueño suele presentarse abarcando todo el tema, en cambio la voz del estúpido abunda en palabras." (Kohélet 5:2).

  [5] El silencio se considera el resguardo de la sabiduría - por lo tanto, la persona no debe apresurarse en responder ni hablar en demasía; el maestro debe educar a sus discípulos con tranquilidad y afabilidad, sin gritos ni extensos discursos. Esto es lo que dijo Shlomó: "Las palabras de los sabios son escuchadas con afabilidad" (Kohélet 9:17).

  [6] El ser humano no debe comportarse con lisonjería ni hipocresía, sino que su pensamiento debe reflejarse en su lenguaje, siendo que lo que piensa aquello mismo declara. Está absolutamente prohibido engañar ala prójimo, e incluso si este se trata de un gentil. ¿A que nos referimos? No se puede vender al gentil carne de una carroña diciéndole que se trata de un animal sacrificado por el matarife, ni tampoco vender cuero de carroña por cuero de animal sacrificado por el matarife (El cuero de carroña es de menor calidad y además el animal murió por el veneno de una serpiente, y este pudo haber sido absorbido por el cuero siendo éste último peligroso. N. del T.). Tampoco es ético que le insista a un amigo a comer en su casa, sabiendo ya que éste no suele comer en lo de él; además no es apropiado ofrecer en forma insistente algún aperitivo si sabe que no será aceptado; es ruin además abrir barriles de vino, que necesitaba abrir para vender, diciéndole al invitado que los abrió en su honor, etc. La prohibición abarca inclusive una sola palabra de lisonja e hipocresía, por el contrario el lenguaje debe ser verídico, las intenciones correctas y el pensamiento puro de todo engaño.

  [7] El hombre no debe comportarse con frivolidad ni desenfreno, ni debe caer en la tristeza ni en la melancolía, sino que debe ser alegre. Así declararon los sabios:  "El desenfreno y la frivolidad traen consigo que la persona tienda a la prostitución" (Abot 3:13).

  Por lo tanto encomendaron que la persona no sea desenfrenada ni tampoco caiga en la melancolía, sino que debe recibir a todo hombre con un semblante afable. Del mismo modo recomendaron no comportarse con codicia, preocupado en obtener dinero, siendo que tampoco es prudente llegar a la negligencia y el abandono del trabajo, sino que debemos practicar la generosidad, reducir la vida de negocios y ocuparnos de los estudios de Torá; con aquello poco que tenga debe sentirse alegre. Tampoco es recomendable ser una persona irritable, o envidiosa, o voluptuosa ni correr en pos de la fama y el honor, siendo que la envidia, el placer y el honor sacan a la persona del mundo. La regla fundamental es: las conductas intermedias son el ejemplo a seguir en cada cualidad, teniendo como objetivo que todas las conductas se encaucen en el equilibrio, así declaró Shlomó:  "Sopesa los pasos de tus pies y todas tus conductas prepara" (Mishley 4:27)

  Capítulo Tercero:

[1] Es posible que el hombre sostenga que, debido a que la envidia, el placer y el honor y otras conductas semejantes son una forma negativa de comportarse y expulsan a la persona de su ambiente, será conveniente alejarse de ellas de manera absoluta y actuar según el extremo opuesto, de manera tal que no se debe comer carne o beber vino, no habitar en un lugar hermoso o no vestir ropa hermosa, sino sacos y harapos, etc., como lo hacen los sacerdotes de los gentiles - esto también es un modo de vida nefasto y está prohibido comportarse así.

La persona que se comporta de este modo se denomina "pecador", ya que así aprendimos del tema del "nazir" cuando la Torá declara:  "Hará expiación por él ya que ha pecado contra un alma" (BeMidbar 6:11). Sobre el tema han declarado los sabios:  "¡Un "nazir" que no se ha abstenido sino solo del vino, necesita expiación, la persona que se abstiene de todo - cuanto más que necesitará expiación!".(Taanit 11a)

 Por lo tanto los sabios han encomendado que la persona no se abstenga sino de aquello que la Torá le ha prohibido, y que no se prohíba a través de votos y juramentos aquello que está permitido. Del mismo modo los sabios han dicho:  "¿No es suficiente lo que ha prohibido la Torá, sino que tú pretendes prohibirte otras cosas?" (Yerushalmi-Nedarim 9:1)

Por lo tanto, aquellos que suelen realizar ayunos en forma frecuente se consideran dentro de esta categoría y no se comportan correctamente. También los sabios prohibieron que la persona se auto torture con ayunos, sobre estos temas y semejantes, Shlomó declara:  "No trates de ser un demasiado justo ni intentes ser demasiado sabio, ¿por qué has de quedarte desolado?" (Kohélet 7:16)

[2] El hombre debe procurar que todas sus conductas tiendan al conocimiento de HaShem, sólo a este objetivo, así cuando se siente y cuando se levante, cuando hable, en cada acción la finalidad debe ser esta. ¿De qué manera se realiza? Cuando el hombre se dedique a los negocios o realice un trabajo a pago, que no sea toda su intención obtener dinero, sino que haga todo eso para que pueda proveerse sus necesidades físicas, como comer y beber, como adquirir un lugar para vivir y poder casarse.  Así cuando el hombre coma, beba o cohabite, no debe ser su intención tener solamente placer, de manera tal que termine comiendo solo aquello que le es agradable al paladar o que cohabite únicamente por placer, sino que su objetivo debe ser comer y beber para mantener la salud física de su cuerpo.

Por lo tanto, no es conveniente comer todo aquello que el paladar desea, como el perro o el burro, sino consumir alimentos que ayuden al cuerpo - ya sean amargos o dulces - tratando de no consumir alimentos nocivos a pesar que sean agradables al paladar. ¿Cómo se ha de actuar? Aquella persona cuya fisiología es cálida, no debe consumir ni carnes ni miel, ni tampoco debe beber vino, como lo que declaró Shlomó metafóricamente:  "Comer demasiada miel no es saludable..." (Mishley 25:27).

En cambio es conveniente que beba zumo de chicoria, a pesar que es amargo, resulta por ende que esta persona come y bebe únicamente por motivos curativos, para que se mantenga sano - ya que es imposible que el ser humano sobreviva sin comer y beber. Así cuando cohabite, debe hacerlo con la intención de mantener su salud física y de procrear. Por lo tanto, no cohabitará cada vez que desee, sino cada vez que sepa que le es necesario evacuar su semen, es decir o por motivos médicos o para procrear.

[3] La persona que se conduce según las normas de la medicina solamente con la intención que todo su cuerpo y todos sus miembros estén sanos, y que tenga hijos que trabajen por él y que se esfuercen en satisfacer sus necesidades - esta forma de vida no es correcta. La persona debe, en cambio, procurar que su cuerpo esté sano y fuerte para que su espíritu se dedique a conocer a HaShem - ya que es imposible que alguien entienda y contemple las sabidurías mientras esté hambriento y enfermo, o le duela alguno de sus miembros. Debe intentar tener descendencia, ya que es posible que alguno de sus hijos sea uno de los grandes sabios de Israel.

Por lo tanto, la persona que se comporta así toda su vida - sirve a HaShem constantemente, incluso cuando realiza negocios, incluso cuando cohabita, ya que su pensamiento está encauzado en obtener lo necesario para que el cuerpo sea sano y poder dedicarse a servir a HaShem. Inclusive en el momento que él duerme, si duerme con el objeto que su mente descanse y su cuerpo repose, de manera de no enfermarse, ya que de lo contrario será un impedimento en su servicio a HaShem, resulta que su dormir es parte de su servicio a HaShem. Sobre este tema han encomendado los sabios:  "Todas tus conductas deben tener como objetivo el servicio a HaShem" (Abot 2:12). Así declaró el sabio Shlomó:  "Has de poner a HaShem en todo tu comportamiento y él te ha de enderezar tus caminos" (Mishley 3:6).    

Capítulo Cuarto:  

[1] Es parte integral del servicio a HaShem que el cuerpo esté sano y completo, - ya que es imposible que el ser humano llegue al entendimiento del Creador mientras esté enfermo - por lo tanto, la persona debe alejarse de todas aquellas cosas que causen daños a su cuerpo, y comportarse por ende según normas que lo mantengan sano o que lo curen. Estas normas son las siguientes: se debe comer únicamente cuando se esté hambriento (*), y se debe beber únicamente cuando se esté sediento, no es saludable contenerse de la eliminación de residuos incluso un tiempo breve, sino que cada vez que necesite orinar o evacuar deberá hacerlo inmediatamente (**).

(*) En el libro “Hanhagat Habriut” (I, 4) Rambam da una explicación científica para esta conducta: “Es recomendable para la salud que la persona no coma después de haber comido, y solo consuma alimentos después cuando esté realmente hambriento, estando el estómago limpio, de manera tal que pueda su saliva llegar a la boca, así estando hambriento el alimento le será de utilidad. Del mismo modo el hombre no debe beber agua sino hasta estar realmente sediento, o sea al estar hambriento o sediento, debe esperar un poco, ya que a veces el hambre o la sed no son reales, siendo la causa de estas sensaciones cierto flujo dañino que se encuentra en la boca del estómago.” 

[2] No es conveniente comer hasta la saciedad, sino que es apropiado reducir un cuarto antes de satisfacerse por completo. No se ha de beber agua dentro de una comida, sino en cantidad mínima y preferentemente mezclada con vino. Cuando comience el alimento a ser digerido en sus intestinos, entonces que beba lo necesario cuidando de no exagerar el consumo de agua incluso después de la digestión. Antes de comenzar a comer se debe evacuar todos los residuos de manera tal que no deba hacerlo dentro de la comida. Es apropiado hacer algún tipo de ejercicio antes de comer, de manera tal que su cuerpo esté temperado, se puede también realizar algún trabajo o alguna otra actividad física que lo canse. La regla sobre el tema es la siguiente: conviene esforzar al cuerpo y agotarlo cada día hasta que se tempere, luego deberá descansar un poco hasta estar reposado y entonces consumir alimentos. Si acostumbra bañarse con agua caliente después de los ejercicios físicos es óptimo, si así hace debe descansar un poco y después consumir alimentos.

[3] Cuando la persona consuma alimentos debe permanecer sentado en un lugar fijo o inclinado levemente a la izquierda, que no camine ni cabalgue ni se esfuerce físicamente, ni conmueva su cuerpo ni pasee hasta que se digiera el alimento consumido. La persona que se esfuerza físicamente o que pasea después de haber consumido alimentos causa a sí mismo enfermedades difíciles.

[4] El día y la noche suman veinticuatro horas. Al ser humano le es suficiente dormir un tercio de ellas, es decir ocho horas; siendo conveniente que sean al final de la noche, para que estas ocho horas vayan desde el comienzo de su dormir hasta antes de la salida del sol - resulta entonces que se levantará por la mañana antes de la aurora.

[5] La persona no debe dormir sobre su rostro ni sobre sobre su espalda sino sobre su costado, siendo recomendable que al comienzo de la noche sea el costado izquierdo y al final de la noche sea el costado derecho. No es saludable dormir inmediatamente después de haber comido, sino que debe aguardar después de haber consumido alimentos unas tres o cuatro horas. Tampoco es recomendable dormir de día.

[6] Los alimentos que suelen ablandar el estómago como por ejemplo: uvas, higos, fresas, peras, sandías, todo tipo de zapallitos, y de melones se deben consumir en primer lugar, antes de la comida; no mezclándolas con la comida, sino que debe esperar un poco, hasta que bajen del estómago superior, y entonces consumir otros alimentos.

Los alimentos que suelen endurecer el estómago como por ejemplo: granadas, membrillos, manzanas, peras crustumenias, se deben consumir inmediatamente después de comer, aunque es conveniente no consumirlas en demasía.

[7] Cuando la persona quiera consumir carne de pollo y de animales juntas - es recomendable consumir primero la carne de pollo y luego la de animal; así también al comer huevos y carne de pollo - debe comer primero los huevos. Cuando ha de consumir carne de vacuno y carne de ovejas o chivos, es recomendable comer primero la carne de ovejas o chivos. La regla a seguir es siempre adelantar el consumo de alimentos ligeros antes de consumir alimentos pesados.

[8] Durante las épocas de calor es conveniente comer alimentos fríos y no exagerar en el consumo de condimentos, siendo apropiado consumir vinagre. En cambio, en las épocas de lluvias (frío) se recomienda consumir alimentos calientes y muchos condimentos, no siendo apropiado consumir demasiada mostaza ni asafétida. Según estas normas es apropiado conducirse en lugares fríos y en lugares cálidos, en cada lugar según lo apropiado a su clima.

[9] Hay alimentos que es totalmente nocivo consumirlos y por ende es conveniente al hombre alejarse de ellos, por ejemplo: los peces grandes, los peces salados ya viejos, el queso salado ya viejo, las setas y hongos, junto con la carne salada ya vieja, y el vino casero o de su lagar (que la borra todavía está mezclada con el líquido, hasta los cuarenta días se denomina "vino casero o de su lagar" Cf. Eduyiot 6:1. N del T.); también es perjudicial un guiso abandonado hasta que hede. Así todo alimento que hede o cuyo gusto es muy amargo, es para el cuerpo como veneno.

Hay alimentos que también son perjudiciales, pero no en la medida de los anteriores, por lo tanto es conveniente consumir sólo un poco de ellos en lapsos de tiempo distantes. Por ende no se debe acostumbrar a consumirlos frecuentemente ni tampoco como acompañamiento de sus alimentos habituales, nos referimos a peces grandes, queso, leche que reposo veinticuatro horas después de haber sido ordeñada, la carne de toros ya mayores o de machos cabríos ya mayores; del mismo no son recomendables las habas, las lentejas, los frejoles, el pan de cebada y el pan ácimo, el repollo crudo (el repollo cocido los sabios lo cuentan entre los vegetales que curan . Cf. Abodá Zará 19a. N del T.), el cilantro, las cebollas, los ajos, la moztaza y los rabanitos - todos ellos son alimentos perniciosos. Como ya aconsejamos no es conveniente que la persona los consuma sino en cantidades mínimas y en épocas de frío; no obstante, en épocas de calor que no los consuma en lo absoluto. Las habas y las lentejas no son recomendables para el consumo ni en épocas de frío ni en épocas de calor. Los zapallos, por otro lado, deben ser consumidos durante climas calurosos.

[10] Existen ciertos alimentos cuyo grado de perjuicio es menor que el de los anteriores, como por ejemplo: los patos, los pichones, los dátiles, el pan hecho con granos tostados con aceite o pan que fue amasado con aceite; así también la sémola que fue muy bien tamizada hasta que no quedó ni el olor de la gluma, el jugo de alimentos salados o en escabeche, la gelatina de pescados en escabeche - por lo tanto no en recomendable consumir estos alimentos en demasía. El hombre que sea sabio y tenga control sobre sus inclinaciones, no deberá dejarse arrastrar por sus apetitos y evitar estos alimentos mencionados, salvo en casos imperativos de curación - esta persona se define como un hombre de temple.

[11] La persona debe abstenerse de consumir frutas de árboles, evitándolas incluso cuando estén secas, y obviamente cuando estén frescas; éstas antes de haber madurado son como espadas para el cuerpo. Así los membrillos son muy nocivos siempre; todas las frutas agrias son perjudiciales y no se debe consumir sino un mínimo en épocas de calor en lugares cálidos. Los hijos, las uvas y las almendras son alimentos favorables siempre: ya sea frescos o secos, por ende el hombre los puede consumir siempre según lo que necesite, aunque debe procurar hacer frecuente su consumo, a pesar de ser los mejores frutos de todos los árboles.

[12] La miel y el vino es perjudicial para los niños y benéfica para los ancianos, más aun en climas fríos, siendo este alimento, por otro lado, lo que la persona debe consumir en épocas de calor, cuidando de consumir dos terceras partes más de lo que se consume en épocas frías.

[13] La persona debe cuidarse de mantener sus intestinos constantemente limpios, de manera tal que sus evacuaciones sean un tanto líquidas. Esto es una norma dentro de la medicina: el abstenerse de evacuar o el evacuar dificultosamente son causante de enfermedades. ¿Cómo se puede curar el intestino si se ha esforzado mucho? Si se trata de una persona joven, debe comer temprano por la mañana alimentos salados, escalfados, untados en aceite de olivas o salmuera o en sal sin pan; o que beba el agua en el cual fueron hervidas espinacas, o que consuma repollo en aceite de olivas o salmuera o sal. Si se trata de una persona mayor es recomendable que beba miel en agua caliente por la mañana, luego que aguarde unas cuatro horas y después que coma. Es conveniente realizar esto por un día o tres o cuatro, si lo necesita, hasta que se mejore.

[14] Con respecto a la salud del cuerpo se ha ense