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Rambam Mishne Tora Traducción:
Rabino
Aryeh Nathan, Bet-el, Israel. |
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| Capítulo Primero | Capítulo Segundo | Capítulo Tercero | Catípulo Cuarto | ||
| Capítulo Quinto | Capítulo Sexto | Capítulo Septimo | |||
[1] Cada ser humano posee
muchas conductas (*), cada una distinta y distante de otra (**).
1) Hay personas que son irascibles, se enfurecen constantemente; por el contrario, hay personas de temperamento pasivo y no se
disgustan en absoluto, y si ocurre que se disgustan,
será un enojo pequeño no frecuente.
2) Hay personas que son
extremadamente orgullosas y hay quienes son excesivamente sumisos.
3) Hay personas que son voluptuosas, no se satisfacen con ningún tipo de placer, hay quienes poseen un corazón extremadamente
casto que no desea incluso el placer ínfimo que el
cuerpo necesita.
4) Hay personas ambiciosas que no se satisfacen incluso con todo el dinero existente, como esta dicho: "El que ama el dinero, no se satisfará
con el dinero" (Kohélet 5:9).
será suficiente, no tratando de obtener lo necesario.
5) Hay personas que se privan de comer y ahorran todo lo posible, no gastando incluso lo mínimo de lo propio sino con mortificación,
y
hay quienes despilfarran todo su dinero conscientemente.
6)
personas desenfrenadas y otras melancólicas.
7)
personas mezquinas y otras pródigas.
8)
personas crueles y otras compasivas.
9) personas cobardes y otras temerarias, etc.
y de situaciones que surgen de estas actividades, siendo ellas: 1) opiniones, 2) intelecto y comprensión, 3) características, forma o modo de
comportarse, 4) opinión y visión de mundo, 5) expresión de una opinión. Aquí Rambam utiliza el término según la acepción tercera, es
decir como una forma del comportamiento, de la conducta, como es el lenguaje de la Mishná: "cuatro son las conductas existentes en las
cualidades, irascibilidad..." Abot 5:11. Es apropiado distinguir entre “cualidad” y “conducta”, siendo las cualidades características de la
personalidad que determinan las conductas humanas y activan las fuerzas que radican en las actividades a realizarse. Esta explicación
coincide con lo expresado por Rambam en el capítulo primero de los Shemoná Perakim: “De este poder [la parte apetitiva] se desprenden
las
actividades: ya sea desear algo o rechazarlo”
(**) La cualidades del ser humano provienen de las fuerzas [facultades] del alma, siendo partes integrales de los elementos que conforman
la personalidad. En el capítulo primero de la introducción a tratado Abot (Shemoná Perakim I), Rambam fija que “las partes de alma son
cinco: nutritiva (es decir los vegetales), sensitiva, imaginativa, apetitiva e intelectual”. A continuación detalla y aclara que “la parte
apetitiva – es el poder a través del cual el hombre desea algo o lo rechaza; de este poder se desprenden las actividades…. la ira y la voluntad,
el miedo y la valentía, la crueldad y la compasión, el amor y el odio, junto con muchos otras circunstancias anímicas”. Lo descrito es un
modelo que pretende explicar la conducta humana. En cada momento el ser humano se encuentra en una situación específica desde el
punto de vista de la cualidad que posee de entre todas las características posibles. La función de la parte apetitiva del alma humana
consiste en proveer la energía (fuera motriz) para reaccionar a todo estímulo
de acuerdo a la situación integral de sus características.
Rambam describe cada una de las características o factores de la personalidad a través de los extremos – compasivo con respecto a
cruel, etc. - no obstante según nuestro maestro existe una continuidad de situaciones entre ambos extremos. El número de factores
es enorme y según palabras de Rambam esta es una lista parcial únicamente. El enorme número de factores de la personalidad y de
las situaciones entre los extremos de cada
uno de ellos es la explicación, según Rambam,
de los diversos tipos humanos.
(***) Resumen: (Términos en
el hebreo original y nuestra versión)
|
חימה |
irascible |
דעתו
מיושבת |
Apacible |
|
גבה
לב |
orgulloso |
שפל
רוח |
Sumiso |
|
בעל
תאווה |
voluptuoso |
בעל לב טהור |
Casto |
|
בעל נפש
רחבה |
codicioso |
מקצר
נפשו |
Escatimoso |
|
קובץ
על יד |
avaro |
מאבד
כל ממונו |
Despilfarrador |
|
מהולל |
desenfrenado |
אונן |
Melancólico |
|
כילי |
mezquino |
שוע |
Pródigo |
|
אכזרי |
cruel |
רחמן |
Compasivo |
|
רך
לבב |
cobarde |
אמיץ
לב |
Temerario |
[2] Existen entre cada conducta y la contraria a ella en el extremo opuesto conductas intermedias, distantes
de un extremo como de otro. Todas las cualidades existentes se definen
del siguiente modo:
1) Aquellas que están presentes en la persona desde
su nacimiento según la naturaleza de su cuerpo (innatas),
2) Aquellas que la naturaleza particular de una
persona le hace tender a ellas y que en el futuro las internalizará más rápidamente
que otras.
3) Algunas que no son innatas, sino que la persona las ha adquirido del medio, o que tendió hacia ellas por él mismo debido a algún
pensamiento que tuvo, o que escuchó que esta conducta es positiva y que conviene practicarla y se condujo según ella hasta que se
internalizó dentro de él.
ellos y no enseñarlos a los demás. Si la persona percibe que su naturaleza se inclina a uno de estos extremos o está más preparado a uno
de ellos, o que ya adquirió uno de ellos y se condujo así, debe volver a
lo óptimo y marchar por el camino positivo es decir el camino correcto.
equidistante de los dos extremos y no más cercana de uno que de otro.
el sendero intermedio, así será íntegro (en su cuerpo). ¿Cómo hará?
por aquello que es propio disgustarse; así no se comportará con enojo en
el futuro.
"El justo come para
satisfacerse" (Mishley 13:25)
adecuadamente (con
documento y testigos) a quien lo necesite.
y equilibradas se denomina "sabio")
[5] Toda persona que sus cualidades son intermedias y equilibradas se denomina "sabio". En cambio aquel que es estricto consigo mismo
y se aleja de la cualidad intermedia hacia un lado u
otro se denomina "piadoso".
El que se inclina del orgullo hasta el extremo último y se transforma en sumiso, se denomina "piadoso" esta es la cualidad de la piedad.
Si se inclina sólo hasta el centro y se trasforma en humilde, se
denomina "sabio" esta es la cualidad de la sabiduría.
Según este mismo método se refleja en el resto de las cualidades. Los piadosos que nos precedieron solían inclinar sus cualidades del
camino intermedio hacia dos de los extremos, hay cualidades que solían inclinar hacia el extremo último y hay cualidades que solían
inclinar hacia el
extremo primero; en ambos casos actuaban más allá de la línea estricta de la
ley.
[6] Nosotros estamos encomendados a comportarnos según estas conductas intermedias, siendo esto el método correcto y óptimo, como
se declara:
"Has de comportarte según el método divino..." (Debarim
28:9).
Los sabios han encomentado la explicación de este mandamiento de modo tal que si Dios se denomina "Compasivo" - también tú has
de ser compasivo; como él se denomina "misericordioso" - también tú has de ser misericordioso; como él se denomina "santo" - también
tú has de ser santo. Debido a esto fue denominado HaShem por lo profetas con todos estas denominaciones: "lento a la ira y grande en
bondad", "justo y correcto", "íntegro", "fuerte y poderoso", etc. - para hacernos entender que estas cualidades son óptimas y correctas,
siendo que la
persona debe comportarse según estos paradigmas y asemejarse a HaShem según
sus posibilidades.
[7] ¿Cómo el hombre ha de acostumbrarse a practicar estas cualidades hasta incorporarlas en él? Deberá practicar, repitiendo muchas
veces las conductas que definen cualidades intermedias, hasta que estas conductas se le sean fáciles y no representen ningún tipo de
molestia, de tal modo ingresarán estas cualidades en su personalidad. Debido a que con estas denominaciones se menciona al Creador,
siendo el término medio según el cual debemos comportarnos - se llama este método "el sendero divino"; este sistema fue comunicado
por Abraham, nuestro patriarca, a sus hijos, así se declara:
"Te he ya conocido para que ordenes..." (BeReshit 18:19).
La persona que se comporta según este método, se beneficia a sí mismo, de tal modo se declara: "Para que HaShem conceda a Abraham lo
que le había dicho..." (Ibíd. 18:19).
y apetecen alimentos que no son aptos para el consumo humano, por ejemplo: el polvo o los carbones; mientras rechaza los alimentos
normales, por ejemplo: el pan y la carne - estos síntomas dependen de la gravedad de su enfermedad. Así los seres humanos cuyas
almas están enfermas, causa por la cual desean y se inclinan a conductas negativas, rechazan el buen comportamiento y son perezosos
para realizarlo, siendo difícil para ellos comportarse correctamente, todo según la gravedad de su enfermedad. Así Yeshayahu declara
sobre personas semejantes: "Pobre de los que denominan a lo malo -bueno y a lo bueno - malo, ponen oscuridad a la luz y luz a la oscuridad,
consideran que lo
amargo es dulce y que lo dulce es amargo"(Yeshayahu 5:20).
los médicos del espíritu, éstos les curarán a través de las conductas positivas que les han de enseñar hasta acostumbrarlos al
comportamiento óptimo. En cambio, aquellos que se percatan de sus conductas erradas y no se presentan delante de los sabios
para su curación - sobre ellos declaró Shlomó:
"La sabiduría y la ética son despreciadas por los impíos"
(Mishley 1:7).
acostumbre a sí mismo en el caso de ser golpeado u ofendido que no preste atención en absoluto; que así
reaccione por un tiempo largo hasta que se elimine la característica de la ira de su personalidad. Si era una
persona orgullosa, debe comportarse con escasa estima propia y, por ejemplo, ubicarse siempre detrás de
los demás, vestirse con harapos vergonzosos y semejantes, hasta que se elimine el orgullo de su personalidad
y pueda comportarse con equilibrio, con conductas óptimas, siendo que al alcanzar esta categoría debe
mantenerla toda la vida. Según este método debe poner en acto todas sus cualidades, si estaba lejos en
algún extremo, debe intentar modificar sus conductas hasta el extremo opuesto y actuar así un tiempo
largo hasta reestructurarse con cualidades intermedias, siendo esto el punto de equilibrio entre cada conducta
y conducta.
[1] Es posible que el hombre sostenga que,
debido a que la envidia, el placer y el honor y otras conductas semejantes son
una forma negativa de comportarse y expulsan a la persona de su ambiente, será
conveniente alejarse de ellas de manera absoluta y actuar según el extremo
opuesto, de manera tal que no se debe comer carne o beber vino, no habitar en un
lugar hermoso o no vestir ropa hermosa, sino sacos y harapos, etc., como lo
hacen los sacerdotes de los gentiles - esto también es un modo de vida nefasto
y está prohibido comportarse así.
La persona que se comporta de este modo se
denomina "pecador", ya que así aprendimos del tema del
"nazir" cuando la Torá declara:
"Hará expiación por él ya que ha pecado contra un alma"
(BeMidbar 6:11). Sobre el tema han declarado los sabios:
"¡Un
"nazir" que no se ha abstenido sino solo del vino, necesita expiación,
la persona que se abstiene de todo - cuanto más que necesitará expiación!".(Taanit
11a)
Por
lo tanto los sabios han encomendado que la persona no se abstenga sino de
aquello que la Torá le ha prohibido, y que no se prohíba a través de votos y
juramentos aquello que está permitido. Del mismo modo los sabios han dicho:
"¿No es suficiente lo que ha prohibido la Torá, sino que tú
pretendes prohibirte otras cosas?" (Yerushalmi-Nedarim 9:1)
Por lo tanto, aquellos que suelen realizar
ayunos en forma frecuente se consideran dentro de esta categoría y no se
comportan correctamente. También los sabios prohibieron que la persona se auto
torture con ayunos, sobre estos temas y semejantes, Shlomó declara:
"No trates de ser un demasiado justo ni intentes ser demasiado
sabio, ¿por qué has de quedarte desolado?" (Kohélet 7:16)
[2] El hombre debe procurar que todas sus
conductas tiendan al conocimiento de HaShem, sólo a este objetivo, así cuando
se siente y cuando se levante, cuando hable, en cada acción la finalidad debe
ser esta. ¿De qué manera se realiza? Cuando el hombre se dedique a los
negocios o realice un trabajo a pago, que no sea toda su intención obtener
dinero, sino que haga todo eso para que pueda proveerse sus necesidades físicas,
como comer y beber, como adquirir un lugar para vivir y poder casarse.
Así cuando el hombre coma, beba o cohabite, no debe ser su intención
tener solamente placer, de manera tal que termine comiendo solo aquello que le
es agradable al paladar o que cohabite únicamente por placer, sino que su
objetivo debe ser comer y beber para mantener la salud física de su cuerpo.
Por lo tanto, no es conveniente comer todo
aquello que el paladar desea, como el perro o el burro, sino consumir alimentos
que ayuden al cuerpo - ya sean amargos o dulces - tratando de no consumir
alimentos nocivos a pesar que sean agradables al paladar. ¿Cómo se ha de
actuar? Aquella persona cuya fisiología es cálida, no debe consumir ni carnes
ni miel, ni tampoco debe beber vino, como lo que declaró Shlomó metafóricamente:
"Comer demasiada miel no es saludable..." (Mishley 25:27).
En cambio es conveniente que beba zumo de
chicoria, a pesar que es amargo, resulta por ende que esta persona come y bebe
únicamente por motivos curativos, para que se mantenga sano - ya que es
imposible que el ser humano sobreviva sin comer y beber. Así cuando cohabite,
debe hacerlo con la intención de mantener su salud física y de procrear. Por
lo tanto, no cohabitará cada vez que desee, sino cada vez que sepa que le es
necesario evacuar su semen, es decir o por motivos médicos o para procrear.
[3] La persona que se conduce según las
normas de la medicina solamente con la intención que todo su cuerpo y todos sus
miembros estén sanos, y que tenga hijos que trabajen por él y que se esfuercen
en satisfacer sus necesidades - esta forma de vida no es correcta. La persona
debe, en cambio, procurar que su cuerpo esté sano y fuerte para que su espíritu
se dedique a conocer a HaShem - ya que es imposible que alguien entienda y
contemple las sabidurías mientras esté hambriento y enfermo, o le duela alguno
de sus miembros. Debe intentar tener descendencia, ya que es posible que alguno
de sus hijos sea uno de los grandes sabios de Israel.
Por lo tanto, la persona que se comporta así
toda su vida - sirve a HaShem constantemente, incluso cuando realiza negocios,
incluso cuando cohabita, ya que su pensamiento está encauzado en obtener lo
necesario para que el cuerpo sea sano y poder dedicarse a servir a HaShem.
Inclusive en el momento que él duerme, si duerme con el objeto que su mente
descanse y su cuerpo repose, de manera de no enfermarse, ya que de lo contrario
será un impedimento en su servicio a HaShem, resulta que su dormir es parte de
su servicio a HaShem. Sobre este tema han encomendado los sabios:
"Todas tus conductas deben tener como objetivo el servicio a
HaShem" (Abot 2:12). Así declaró el sabio Shlomó:
"Has de poner a HaShem en todo tu comportamiento y él te ha de
enderezar tus caminos" (Mishley 3:6).
[1] Es parte integral del
servicio a HaShem que el cuerpo esté sano y completo, - ya que es imposible que
el ser humano llegue al entendimiento del Creador mientras esté enfermo - por
lo tanto, la persona debe alejarse de todas aquellas cosas que causen daños a
su cuerpo, y comportarse por ende según normas que lo mantengan sano o que lo
curen. Estas normas son las siguientes: se debe comer únicamente cuando se esté
hambriento (*), y se debe beber únicamente cuando se esté sediento, no es saludable
contenerse de la eliminación de residuos incluso un tiempo breve, sino que cada
vez que necesite orinar o evacuar deberá hacerlo inmediatamente (**).
(*)
En el libro “Hanhagat Habriut” (I, 4) Rambam da una explicación científica
para esta conducta: “Es recomendable para la salud que la persona no coma
después de haber comido, y solo consuma alimentos después cuando esté
realmente hambriento, estando el estómago limpio, de manera tal que pueda su
saliva llegar a la boca, así estando hambriento el alimento le será de
utilidad. Del mismo modo el hombre no debe beber agua sino hasta estar realmente
sediento, o sea al estar hambriento o sediento, debe esperar un poco, ya que a
veces el hambre o la sed no son reales, siendo la causa de estas sensaciones
cierto flujo dañino que se encuentra en la boca del estómago.”
[2] No es conveniente comer
hasta la saciedad, sino que es apropiado reducir un cuarto antes de satisfacerse
por completo. No se ha de beber agua dentro de una comida, sino en cantidad mínima
y preferentemente mezclada con vino. Cuando comience el alimento a ser digerido
en sus intestinos, entonces que beba lo necesario cuidando de no exagerar el
consumo de agua incluso después de la digestión. Antes de comenzar a comer se
debe evacuar todos los residuos de manera tal que no deba hacerlo dentro de la
comida. Es apropiado hacer algún tipo de ejercicio antes de comer, de manera
tal que su cuerpo esté temperado, se puede también realizar algún trabajo o
alguna otra actividad física que lo canse. La regla sobre el tema es la
siguiente: conviene esforzar al cuerpo y agotarlo cada día hasta que se
tempere, luego deberá descansar un poco hasta estar reposado y entonces
consumir alimentos. Si acostumbra bañarse con agua caliente después de los
ejercicios físicos es óptimo, si así hace debe descansar un poco y después
consumir alimentos.
[3] Cuando la persona
consuma alimentos debe permanecer sentado en un lugar fijo o inclinado levemente
a la izquierda, que no camine ni cabalgue ni se esfuerce físicamente, ni
conmueva su cuerpo ni pasee hasta que se digiera el alimento consumido. La
persona que se esfuerza físicamente o que pasea después de haber consumido
alimentos causa a sí mismo enfermedades difíciles.
[4] El día y la noche suman
veinticuatro horas. Al ser humano le es suficiente dormir un tercio de ellas, es
decir ocho horas; siendo conveniente que sean al final de la noche, para que
estas ocho horas vayan desde el comienzo de su dormir hasta antes de la salida
del sol - resulta entonces que se levantará por la mañana antes de la aurora.
[5] La persona no debe
dormir sobre su rostro ni sobre sobre su espalda sino sobre su costado, siendo
recomendable que al comienzo de la noche sea el costado izquierdo y al final de
la noche sea el costado derecho. No es saludable dormir inmediatamente después
de haber comido, sino que debe aguardar después de haber consumido alimentos
unas tres o cuatro horas. Tampoco es recomendable dormir de día.
[6] Los alimentos que suelen
ablandar el estómago como por ejemplo: uvas, higos, fresas, peras, sandías,
todo tipo de zapallitos, y de melones se deben consumir en primer lugar, antes
de la comida; no mezclándolas con la comida, sino que debe esperar un poco,
hasta que bajen del estómago superior, y entonces consumir otros alimentos.
Los alimentos que suelen
endurecer el estómago como por ejemplo: granadas, membrillos, manzanas, peras
crustumenias, se deben consumir inmediatamente después de comer, aunque es
conveniente no consumirlas en demasía.
[7]
Cuando la persona quiera consumir carne de pollo y de animales juntas - es
recomendable consumir primero la carne de pollo y luego la de animal; así también
al comer huevos y carne de pollo - debe comer primero los huevos. Cuando ha de
consumir carne de vacuno y carne de ovejas o chivos, es recomendable comer
primero la carne de ovejas o chivos. La regla a seguir es siempre adelantar el
consumo de alimentos ligeros antes de consumir alimentos pesados.
[8]
Durante las épocas de calor es conveniente comer alimentos fríos y no exagerar
en el consumo de condimentos, siendo apropiado consumir vinagre. En cambio, en
las épocas de lluvias (frío) se recomienda consumir alimentos calientes y
muchos condimentos, no siendo apropiado consumir demasiada mostaza ni asafétida.
Según estas normas es apropiado conducirse en lugares fríos y en lugares cálidos,
en cada lugar según lo apropiado a su clima.
[9]
Hay alimentos que es totalmente nocivo consumirlos y por ende es conveniente al
hombre alejarse de ellos, por ejemplo: los peces grandes, los peces salados ya
viejos, el queso salado ya viejo, las setas y hongos, junto con la carne salada
ya vieja, y el vino casero o de su lagar (que la borra todavía está
mezclada con el líquido, hasta los cuarenta días se denomina "vino casero
o de su lagar" Cf. Eduyiot 6:1. N del T.); también es perjudicial un
guiso abandonado hasta que hede. Así todo alimento que hede o cuyo gusto es muy
amargo, es para el cuerpo como veneno.
Hay
alimentos que también son perjudiciales, pero no en la medida de los
anteriores, por lo tanto es conveniente consumir sólo un poco de ellos en
lapsos de tiempo distantes. Por ende no se debe acostumbrar a consumirlos
frecuentemente ni tampoco como acompañamiento de sus alimentos habituales, nos
referimos a peces grandes, queso, leche que reposo veinticuatro horas después
de haber sido ordeñada, la carne de toros ya mayores o de machos cabríos ya
mayores; del mismo no son recomendables las habas, las lentejas, los frejoles,
el pan de cebada y el pan ácimo, el repollo crudo (el repollo cocido los
sabios lo cuentan entre los vegetales que curan . Cf. Abodá Zará 19a. N del
T.), el cilantro, las cebollas, los ajos, la moztaza y los rabanitos - todos
ellos son alimentos perniciosos. Como ya aconsejamos no es conveniente que la
persona los consuma sino en cantidades mínimas y en épocas de frío; no
obstante, en épocas de calor que no los consuma en lo absoluto. Las habas y las
lentejas no son recomendables para el consumo ni en épocas de frío ni en épocas
de calor. Los zapallos, por otro lado, deben ser consumidos durante climas
calurosos.
[10]
Existen ciertos alimentos cuyo grado de perjuicio es menor que el de los
anteriores, como por ejemplo: los patos, los pichones, los dátiles, el pan
hecho con granos tostados con aceite o pan que fue amasado con aceite; así
también la sémola que fue muy bien tamizada hasta que no quedó ni el olor de
la gluma, el jugo de alimentos salados o en escabeche, la gelatina de pescados
en escabeche - por lo tanto no en recomendable consumir estos alimentos en demasía.
El hombre que sea sabio y tenga control sobre sus inclinaciones, no deberá
dejarse arrastrar por sus apetitos y evitar estos alimentos mencionados, salvo
en casos imperativos de curación - esta persona se define como un hombre de
temple.
[11]
La persona debe abstenerse de consumir frutas de árboles, evitándolas incluso
cuando estén secas, y obviamente cuando estén frescas; éstas antes de haber
madurado son como espadas para el cuerpo. Así los membrillos son muy nocivos
siempre; todas las frutas agrias son perjudiciales y no se debe consumir sino un
mínimo en épocas de calor en lugares cálidos. Los hijos, las uvas y las
almendras son alimentos favorables siempre: ya sea frescos o secos, por ende el
hombre los puede consumir siempre según lo que necesite, aunque debe procurar
hacer frecuente su consumo, a pesar de ser los mejores frutos de todos los árboles.
[12]
La miel y el vino es perjudicial para los niños y benéfica para los ancianos,
más aun en climas fríos, siendo este alimento, por otro lado, lo que la
persona debe consumir en épocas de calor, cuidando de consumir dos terceras
partes más de lo que se consume en épocas frías.
[13] La persona debe cuidarse de mantener sus intestinos constantemente
limpios, de manera tal que sus evacuaciones sean un tanto líquidas. Esto es una
norma dentro de la medicina: el abstenerse de evacuar o el evacuar
dificultosamente son causante de enfermedades. ¿Cómo se puede curar el
intestino si se ha esforzado mucho? Si se trata de una persona joven, debe comer
temprano por la mañana alimentos salados, escalfados, untados en aceite de
olivas o salmuera o en sal sin pan; o que beba el agua en el cual fueron
hervidas espinacas, o que consuma repollo en aceite de olivas o salmuera o sal.
Si se trata de una persona mayor es recomendable que beba miel en agua caliente
por la mañana, luego que aguarde unas cuatro horas y después que coma. Es
conveniente realizar esto por un día o tres o cuatro, si lo necesita, hasta que
se mejore.
[14] Con respecto a la salud del cuerpo se ha ense