Parashat
Hashavúa
Por
Nejama
Leibowitz
EDICION
DE TEXTO: ITZAK REINER
TRADUCCION:
ORNA STOLIAR
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Reflexiones sobre Parashat Hashavúa,
por Nejama Leibowitz
Haazinu (5729-5730),
Deuteronomio 32
a.
Preguntas generales
1.
Dov Rappel, en su artículo “Shirat
Haazinu” (Beit ha-Mikrá 5727, folleto III, pág. 13) dice con respecto a
los primeros versículos del cántico:
En los versículos 1-8 del cántico, el texto
reitera lo ya dicho en Génesis 1-11: al relato de los acontecimientos, aעade la evaluación de lo sucedido. Esta reducción
de 11 capítulos en unos pocos versículos no podría haber incluido ninguna
novedad, si el texto no hubiera adoptado una forma particular de abreviación,
que es la vía de la alusión. El texto supone que quien lee el cántico conoce
a la perfección el Libro del Génesis y que le basta con una insinuación para
comprender su intención. Para estas alusiones, el cántico recurre a palabras
tomadas del Génesis; cada una de ellas alude a un tema determinado del Génesis,
en el que dicha palabra apareciera por primera vez.
xx.
¿Cuáles son las palabras de
los versículos 1-8 del cántico tomadas del Génesis 1-11, que aluden al
desarrollo de los acontecimientos narrados por esos capítulos? (Preste atención
al hecho de que el versículo 5 se refiere, en su opinión, a la generación del
diluvio y el versículo 6 a la generación de la dispersión).
2.
Un sabio universal, Bauman*, declaró
que el tema general del cántico se menciona en el versículo 3, y que el
cántico llega a su apogeo en el versículo 39, que hace referencia al versículo
3. ¿Es correcta esta visión del cántico? ¿Coincide con la concepción de
Rambán, que resume las ideas del cántico en su interpretación al versículo
40 “alzaré a los cielos mi mano”, a partir de: “Y este cántico que nos
acompaòa para siempre”? (Este comentario de Rambán fue citado íntegramente
en las Reflexiones sobre Haazinu de 5718, y a continuación en la Guía de enseòanza:
Rambán realiza un resumen al final del cántico**).
b.
Deuteronomio 32:1: “Escuchad, cielos, y hablaré; y oiga la tierra los
dichos de mi boca”.
Ibn
Ezrá, Deuteronomio 32, 1: “Escuchad”: Ya he seòalado
que Rav Seadiá Gaón dijo que el sentido de “cielos” es el de los ángeles,
y el sentido de “tierra” es el de los seres terrenales, o el testimonio de
que la lluvia cae desde el cielo y la tierra da sus frutos. En mi opinión, lo
correcto en este caso es que la idea fundamental es que permanecen firmes para
siempre. Así lo seòala Miqueas 6:2, “Oíd, montes” y también Josué
24:27, en donde dice: “porque ella ha oído todas las palabras de H’”. Ya
he hecho alusión al alma del ser humano, que está en situación intermedia
entre los seres superiores y los inferiores, y que compara todo con la forma de
su palacio (el palacio del alma humana es el cuerpo): cuanto más comprenda la
moradora del palacio, más podrá elevar a los humillados y humillar a los
altivos.
Abarvanel: Los cinco primeros versículos, que forman parte de la introducción
del cántico, pueden ser interpretados de dos maneras diferentes: la primera de
ellas es que dice “los cielos y la tierra” en sentido metafórico, para
referirse a los jefes y oficiales del pueblo, cuya condición e integridad se
parece a los cielos eternos que influyen sobre todo lo que se encuentra debajo
de ellos. Al decir la tierra se refiere a la masa del pueblo, que se parece a
aquélla por su bajeza y por recibir el influjo de los cielos superiores, que
son quienes la conducen. Ya hemos visto en los dichos del profeta Ieshaiahu esta
clase de estilo alegórico (Isaías 13:13): “Porque haré estremecer los
cielos y la tierra se moverá de su lugar, en la indignación de H’ de los ejércitos
y en el día del ardor de su ira”. La caída y perdición de los ángeles es
comparada con la furia de los cielos; la caída y destrucción de los pueblos es
comparada con un temblor de tierra, tal como lo seòalara Rambam en Moré
Nevujim, capítulo 29, parte II**.
1.
¿Puede demostrar (en el texto
del Deuteronomio) que las interpretaciones de Seadiá Gaón y de Abarvanel no
son en sentido literal, y que la de Rabá (“En mi opinión, lo correcto”…)
sí lo es?
2.
Explique las palabras de Rabá
“elevar a los humillados y humillar a los altivos”. ¿Quiénes son los
humillados y quiénes son los altivos?
3.
¿Qué aspecto sorprendente quiso
resolver con el último párrafo, desde “el alma del ser humano, que está en
situación intermedia” hasta el final?
4.
¿Qué quiso demostrar Abarvanel con
ayuda de los versículos de Isaías 13:13? ¿Su demostración tiene vigencia?
5.
¿Cuál es el aspecto estilístico
sorprendente que Abarvanel quiso resolver al final de su comentario (desde “y
les dijera que si ellos oyen sus palabras por ser los más respetables del
pueblo”)?
6.
Deuteronomio 32:4-5: Ӄl, la Roca; su obra, perfecta; porque todos sus
caminos, rectitud; D’s de verdad y sin ninguna iniquidad en Él; justo y
recto. No se corrompió en él; de sus hijos es la mancha, generación torcida y
perversa”. En la continuación del artículo antes mencionado (Beit Mikrá
5728, folleto I, pág. 16) Dov Rappel hace notar que en todo el versículo
4 no hay un solo verbo. Es un versículo “estático”, al que se contrapone
el versículo siguiente, que empieza con un verbo en pasado. ¿Puede demostrar
que esta diferencia de estilo concuerda con el contenido de ambos versículos?
c. Deuteronomio
32:5: “No
se corrompió en él; de sus hijos es la mancha”.
Rashbam,
Deuteronomio 32:5: “No se corrompió en él”:
Israel se corrompió a sí mismo, tal como dice en Oseas 13:9: “Te perdiste,
Israel, mas en mí está tu ayuda”: él mismo fue la causa de su propia
perdición. “En él”: es decir, no para otro. “De sus hijos es la
mancha”: “Mancha” es una reiteración de la “corrupción” de Israel.
Los hijos de D’s han causado la mancha, tal como dice en Levítico 22:25:
“Su corrupción está en ellos; hay en ellos defecto”.
Bejor
Shor: “No se corrompió en él”: Si corrompió a
Israel y los desterró, no está en él; es decir, no por su propia
decisión y voluntad. O sea, no es así, como en Lamentaciones 3:33:
“Porque no aflige ni entristece voluntariamente a los hijos de los hombres”.
“De sus hijos es la mancha”: Sus hijos les han causado la mancha.
1.
¿Qué diferencia fundamental hay
entre ambas i?
2.
¿Cuál de ellas le parece más próxima
al sentido literal de las Escrituras? (Preste atención al contexto en el cual
aparece el versículo).
d.
Preguntas referidas a la Traducción de Onkelos:
1.
32:5: “No se corrompió en él”: Se perjudicaron a ellos, no en él.
a.
¿En qué se diferencia la traducción
del original?
xb.
“Beuréi Onkelos” de Baruj Shaeftel explica esta diferencia
como en Génesis 3:7: “Cosieron hojas de higuera”; la traducción de
Onkelos: “Se cosieron”. ¿Cuál es la explicación?
2.
”De sus hijos es la mancha”: Los hijos rendían culto a otros dioses.
a.
¿Por qué tradujo “sus hijos”
como “los hijos”? Véase el versículo 19: “Por el menosprecio de sus
hijos y de sus hijas”; en la traducción de Onkelos: Por el furor de los hijos
e hijas.
xb.
¿De dónde surge que “la mancha” se refiere a la idolatría?
*
Bauman: Vetus Test., vol. VI, p. 416.
** Véase la Guía
de enseòanza.
¡Gmar
Jatimá Tová!
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Las preguntas señaladas con x son difíciles, y las señaladas con xx lo
son aún más; cada uno responderá de acuerdo con su capacidad.
Se debe enviar las respuestas al Departamento de Actividades con
Instituciones Religiosas, KKL, P.O.B. 283, Jerusalén 91002.
Reflexiones sobre Parashat Hahavúa, por Nejama
Leibowitz
Guía para la enseñanza
Haazinu (5729-5730),
Deuteronomio 32
El artículo de Dov Rappel sobre el cántico de Haazinu (en tres partes:
Beit Mikrá 5727, 5728) ayuda al estudiante a comprender el aspecto lingüístico
y el contenido, y es aconsejable que se lo lea detenidamente.
En
esta ocasión nos ocupamos básicamente de los primeros versículos del cántico
(véanse las Reflexiones de 5703 y 5707).
A
fin de comparar la interpretación de Bauman con la de Rambán, volvemos a
reproducir a continuación el comentario de Rambán:
Deuteronomio
32:40: “Alzaré a los cielos mi mano”.. Rambán, Deuteronomio
32:40: “Alzaré a los cielos mi mano”: Y este cántico que nos acompaòa
para siempre es verdadero y fiel, seòala claramente todo lo que nos ha
sucedido, menciona en un comienzo la gracia que D’s ha hecho con nosotros
desde que nos ha tomado como su heredad, recuerda los bienes que nos ha hecho en
el desierto, cuando nos legó las tierras de otros pueblos grandes y poderosos,
y el bien, la riqueza y el honor que nos ha dispensado; y que a raíz de tanto
bien se rebelaron contra D’s para servir a otros dioses, y menciona la ira que
sintió a causa de ellos hasta que les envió en su tierra el hambre y la peste,
las fieras y la espada, y después los dispersó por todos los confines; y se
sabe que todo eso se cumplió y así fue.
El
cántico dice que finalmente se vengará de sus enemigos y castigará a quienes
lo aborrecen; el sentido de esto es que nos han causado tanto mal por su odio
a D’s, pues no odian a Israel ya que sirvió a otros dioses como ellos. Sólo
los odiaban cuando no se comportaron como ellos, sirvieron a D’s y
cumplieron sus preceptos, no contrajeron matrimonio con ellos y no comieron de
sus ofrendas, despreciaron la idolatría y la exterminaron de sus lugares de
residencia, tal como dice en Salmos 44:23: “Por causa de Ti nos matan cada día”.
Por consiguiente, por su odio a D’s nos han hecho todos estos males, y
ellos son sus enemigos y quienes lo aborrecen, y Él debe tomar venganza de
ellos.
Con
respecto a la redención futura, es obvio que prometerá que con la construcción
del Segundo Templo los enemigos no habrán de regocijarse, sólo se burlarán
como dice en Nehemías 3:34: “¿Qué hacen estos débiles judíos?” Sus
poderosos serán siervos en el palacio real de Babilonia y todos le estarán
sometidos; en esos días no tomará venganza de sus enemigos y no expiará su
tierra con él.
En
este cántico no hay ninguna condición de contrición y servicio; él sólo es testimonio de que pudimos sobreponernos a esos males
y de que D’s habrá de reprendernos con su furor pero no exterminará nuestra
memoria, y volverá a arrepentirse y reclamará de los enemigos con Su espada,
grande y poderosa, y expiará nuestros pecados por su Nombre; por
consiguiente, este cántico es una promesa explícita de la redención futura
a pesar de los apóstatas, y así se menciona en Sifrí (Haazini 43).
La grandeza del cántico consiste en que hay en él algo del presente, el
pasado y el futuro; hay en él algo de este mundo y del mundo por venir, y a
eso se refiere el texto cuando dice (versículo 44): “Vino Moshé y recitó
todas las palabras de este cántico a oídos del pueblo”. Dice “todas”
para indicar que incluye a todos los futuros ocultos, y que si bien es breve,
explica numerosos temas.
Si
este cántico hubiera sido escrito por algún adivinador que se guía por las
estrellas para decir qué habrá de suceder, se debería creer en él pues hasta
ahora se han cumplido todas sus afirmaciones sin faltar ninguna, y aun nosotros
habremos de creer y aguardar de todo corazón la palabra de D’s de boca de su
fiel profeta, antes del cual no ha habido otro igual ni lo habrá después.
Para
comprender la interpretación de Rabá en la pregunta b., reproducimos a
continuación su comentario a Parashat Itró, al que alude en dicha interpretación:
Ibn
Ezrá, Éxodo 19:20: En esta ocasión diré una norma
en la cual se puede confiar hasta llegar a Parashat Ki Tisá, en la cual
explicaré claramente algunos temas muy profundos. Se debe saber que el alma
humana es sublime y respetable, y pertenece al mundo intermedio. El cuerpo
pertenece al mundo inferior, en el cual no hay seres parlantes a excepción
del ser humano. El hombre también es oyente, porque cuando alguien le
habla desea entender su fuero íntimo; y un ser pensante no puede innovar en el
lenguaje, a excepción de lo conocido y existente. Todas las lenguas se
construyen en base a la imagen del ser humano, que está compuesto de un alma
que no es corpórea y de un cuerpo integrado por cuatro radicales (fuego, aire,
agua, tierra).
Cuando
una persona habla con otra en un lenguaje humano que conoce, ésta comprenderá
sus palabras y las imágenes. Si desea hablar con personas de condición
inferior, deberá elevar su posición y recurrir a imágenes humanas, hasta que
el oyente entienda. Por eso se atribuye una “cabeza” a la tierra y al polvo
del mundo en Proverbios 8:26, una “boca” en “abrió la tierra su boca”
(Números 16:32) y un “flanco” en “de los flancos de la tierra” (Jeremías
6:22); también se habla de “a mano del Iardén” (Números 13:29), “el
corazón del mar” (Éxodo 15:8) y muchos otros ejemplos.
Todas
éstas son expresiones alegóricas, porque el mar no tiene corazón; lo mismo
sucede cuando se habla de un órgano del cuerpo como si fuera el cuerpo entero,
tal como en Proverbios 18:21: “La muerte y la vida están en poder de la
lengua” y muchos otros ejemplos.
Cuando
una persona quiere hablar con quienes son más elevados que ella y pertenecen al
mundo superior, hará descender su condición hasta que se equipare al nivel de
la imagen humana, para que el oyente entienda. Por eso dice en Daniel 9:21:
“el varón Gabriel”, y en 10:6: “sus brazos y sus pies… y el sonido de
sus palabras como el estruendo de una multitud”. Y esta forma es captada por
los seres superiores del mundo superior. En Isaías 59:17 dice: “con yelmo de
salvación en su cabeza”; ib. 1:20: “porque la boca de H’ lo ha dicho”;
Salmos :16-17: “Los ojos de H’ están sobre los justos, y atentos sus oídos
al clamor de ellos. El rostro de H’se vuelve contra los que hacen mal”. Lo
mismo sucede con “descendió H’”; Génesis 17:22: “subió D’s”,
porque su Gloria lo colma todo.
De
esta manera explica Rabá el motivo íntimo del recurso lingüístico llamado
“personificación” (en “Leshón Limudim” de Ramjal, este recurso
es denominado “sub-cuerpo”). Pero las expresiones de Rambam en Moré
Nevujim, sobre las que se basa, requieren un análisis detallado;
aparentemente, la interpretación de Rambam a Isaías 13:13 y la de Rabá al
presente versículo no guardan demasiada semejanza, pero por falta de espacio no
nos referiremos a ellas aquí.
Nejama Leibowitz
Reflexiones sobre Parashat Hahavúa, por Nejama
Leibowitz
Respuestas preparadas por Itzjak Reiner
Haazinu
|
Génesis
|
“Escuchad, cielos…
la tierra”
(32:1)
|
“En el principio creó D’s los cielos
y la tierra”
(1:1)
|
“Goteará como la lluvia…
como la llovizna sobre la grama y como las gotas sobre la hierba”(32:2)
|
“Produzca la tierra hierba
verde” (1:11); “porque H’ D’s aún no había hecho llover
sobre la tierra” (2:5)
|
“Porque el nombre
de H’ proclamaré” (32:3)
|
“Entonces comenzaron a invocar el nombre
de H’” (4:26)
|
“su obra, perfecta…
es justo
y recto” (32:4)
|
“Nóaj era varón justo,
perfecto”
(6:9)
|
“No
se corrompió
en él; de sus hijos es la mancha” (32:5)
|
“Y se corrompió
la tierra” (6:11); “porque toda carne había corrompido
su camino” (6:12)
|
“Pueblo confundido
e ignorante” (32:6)
|
“Y confundamos allí su lengua” (11:7)
|
“Acuérdate de los tiempos perpetuos”
(32:7)
|
“Estará el arco entre las nubes, y lo veré y me acordaré
del pacto perpetuo”
(9:16)
|
“Cuando el Altísimo hizo heredar a las naciones,
cuando hizo dividir
a los hijos de los hombres” (32:8)
|
“De éstos se dividieron
las naciones
en la tierra” (10:32)
|
Citaremos
a continuación a Dov Rappel:
El
cántico contiene alusiones a la Creación del mundo: en la descripción de la
Creación no se dice nada acerca de su objetivo ni de la función del universo;
en el cántico se responde a esa pregunta diciendo: “Engrandeced a nuestro
D’s” Nuestro D’s es el D’s de los cielos y también el D’s de la
tierra. El hombre ha sido creado para engrandecer a D’s y hablar de su Gloria
(Isaías 43; 7:21). También la naturaleza habla de la Gloria de D’s (Salmos
19:2), ya fuere por su mera existencia (Salmos 148:5), a través del movimiento
perpetuo y estable (ib., 6), por el cumplimiento de sus preceptos (ib., 8) o por
la sola belleza (ib., 19:6).
En
el versículo 4 se destaca el carácter del Creador como ley que recae sobre la
historia toda. En todo eI versículo no hay ningún verbo, es estátíco. Al
estar desvinculado de cualquier dependencia del tiempo, recae con igual vigencia
sobre todo lo que acontece en el marco del tiempo, no como conclusión empírica
sino como principio a priori.
A
diferencia de ello, el versículo 5 empieza describiendo el pecado con un verbo
en pasado. El pecado y el pecador no son una condición de la realidad, sino un
suceso. De un suceso sólo se puede con certeza en tiempo pasado, una vez que se
ha producido.
El
versículo 5 se refiere al diluvio.
El
versículo 6 es una reprimenda a la generación de la escisión. Todas las
generaciones pecan, ya se trate de un pecado entre el hombre y su prójimo o
entre el hombre y D’s, como en el caso de la generación de la escisión. Como
su pecado estaba específicamente orientado en contra de D’s, el texto dice:
“¿Así pagáis a H’?”
La
humanidad no comprendió su función, y no lo entendieron ni aun después de que
su lengua se confundiera y ellos se tornaran en ignorantes.
3.
Bauman seòala que el tema del cántico es la glorificación de H’,
pero quien lo examine comprobará que habla de la historia del pueblo judío a
lo largo del tiempo, y eso es lo que dice Rambán citando a Sifrí: “La grandeza del cántico consiste en que hay en él algo del presente,
el pasado y el futuro; hay en él algo de este mundo y del mundo por venir”.
b.
1.
Se puede
demostrar que Moshé no tiene intención de hablar únicamente con los grandes
del pueblo, porque el versículo dice explícitamente: “Entonces habló Moshé
a oídos de toda la congregación” (31:30), y en 30:19 dice: “A los cielos y
la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros”.
2.
Su intención es referirse a los seres de condición inferior a la del
ser humano, es decir a los minerales y vegetales, con términos tomados del
cuerpo humano: el corazón del mar, abrió
la tierra su boca, la piedra ha oído (Josué 24:27) como si
tuviera oídos. Cuando se habla de los seres superiores a los humanos, es decir
los ángeles, se vuelve a recurrir a expresiones tomadas del cuerpo humano:
“los ojos de H’ están en todo el mundo”, “porque la boca de H’ ha
hablado”. Rabá dice todo esto con más detalle en Éxodo 19:20. Véase la Guía
de enseòanza.
3.
Rabá explica por qué usamos la
personificación para referirnos al mundo superior, en lugar de crear
expresiones especiales para los seres superiores y los inferiores. Su respuesta
es que la forma más efectiva de comunicarse con las personas y de entenderlas
es recurriendo a los términos que les son comunes.
4.
Abarvanel percibe una semejanza
entre Deuteronomio 32:1 e Isaías 13:13: ambos recurren a la personificación al
referirse a reyes y gobernantes. Pero cabe explicar que en Isaías, la palabra
“cielos” no se refiere al rey de Bavel sino a la naturaleza toda: los cielos
y la tierra, las estrellas y la luna en el sentido de participantes en el juicio
de H’ en la historia. En el versículo 10 dice: “Por lo cual las estrellas
de los cielos y sus luceros no darán su luz; y el sol se oscurecerá al nacer y
la luna no dará su replandor”, que son imágenes destinadas a brindar la
sensación de miedo ante el Día del Juicio.
5.
Abarvanel vio una diferencia entre
la palabra “escuchad”, que implica prestar atención activamente, y
“oiga”, que implica una atención pasiva. Con su interpretación quiso
explicar la falta de paralelismo en el versículo; por eso, cuando habla de
“oiga la tierra”, dice: “a
fin de que el resto del pueblo las oiga por sí mismo”.
Se refiere a oír pasivamente.
6.
El versículo que habla de D’s no
usa ningún verbo sino que es “estático”, para mostrar que D’s no cambia
y no depende del tiempo. A diferencia de eso, el versículo que habla de los
seres humanos recurre a un verbo. Este uso restringe el significado del texto a
pasado, presente o futuro.
c.
1. La
diferencia fundamental entre las dos interpretaciones se observa en el tema del
versículo: para Rashbam, el tema son los Hijos de Israel; para Bejor Shor, el
tema es D’s.
2.
De acuerdo con la continuación de
los versículos, aparentemente se estaría hablando de la corrupción de Israel,
y no de la corrupción de Israel a manos de H’, pues más adelante dice: “¿Así
pagáis a H’?”, seòal de que se habla de lo que hace Israel.
d.
1. a.
La traducción se aparta del original al agregar otro pronombre, e
interpreta el original de la siguiente manera: Se corrompió: Se perjudicaron. En
él: ellos; es decir, ¿a quién “perjudicó”? A ellos, a los Hijos de
Israel. Cambia el orden de las palabras: “en él no” y agrega “ellos”..
El sentido de la traducción es: al pecar se perjudicaron a ellos mismos y no a
D’s, como en Job 35:6: “Si pecares, ¿qué habrás logrado contra él? Y si
tus rebeliones se multiplicaren, ¿qué le harás tú?”
b.
Como en el Génesis “cosieron”: ¿para quién? La
traducción aעade
que hay que entender: para ellos mismos. Al igual que “corrompió”: ¿a quién
corrompió? Según la traducción, se debe entender: a ellos mismos.
2.
a.
Para no atribuirlos a Sí cuando pecaban. La traducción dice ”hijos”
y no “sus hijos” como el original, porque como habían pecado ya no se
contaban entre sus hijos; por eso tradujo “por el menosprecio de
sus hijos y de sus hijas” como “por el furor de los hijos e hijas”..
c.
Porque dice “corrompió”, y ese mismo verbo se
encuentra en Éxodo 32:7 en un contexto de idolatría: “Anda, desciende,
porque tu pueblo, que sacaste de Egipto, se ha corrompido”, cuando adoraron al
becerro de oro.
¡Gmar
Jatimá Tová!
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