El Año Próximo en Jerusalem

 

 

Anatoly Shcharansky solicitó autorización al gobierno soviético para emigrar a Israel por primera vez en 1973. Luego de años de creciente hostigamiento, fue arrestado por “traición” en 1977, y separado de su mujer, Avital, un día después de la boda. Al dictar la corte soviética su dura sentencia, él hizo la siguiente declaración:

Hace cinco años he solicitado autorización para partir a Israel. Ahora estoy más lejos que nunca de mi sueño. Parecería que es una causa para lamentarse. Pero es absolutamente de otro modo. Estoy feliz. Estoy feliz de haber vivido honestamente, en paz con mi conciencia. Nunca he comprometido mi espíritu, aun bajo amenaza de muerte.

Estoy feliz de haber ayudado a gente. Estoy orgulloso por hacer conocido y haber trabajado junto a gente tan honesta, valiente y de tanto coraje como Sakharov, Orlov, Ginsburg, que llevan adelante las tradiciones de la intelectualidad rusa. Soy afortunado por haber presenciado el proceso de la liberación de los judíos de Rusia.

Espero que la absurda acusación en mi contra y en contra de todo el movimiento judío de emigración no impida la liberación de mi pueblo. Mis familiares y amigos saben cuanto deseaba yo cambiar mi actividad en el movimiento de emigración por una vida con mi mujer, Avital, en Israel.

Por más de 2000 años, el pueblo judío, mi pueblo, ha estado disperso. Pero dondequiera que estén, dondequiera que se hallen judíos, han repetido cada año “El año próximo en Jerusalén”. Ahora, al esta más lejos que nunca de mi pueblo, de Avital, con muchos arduos años de prisión por delante, digo, dirigiéndome a mi pueblo, a mi Avital: El año próximo en Jerusalén.

 

En 1986 Anatoly abandonó la Unión Soviética en el marco de un intercambio de prisioneros con Alemania Occidental, y luego de una breve estadía en Berlín Occidental concretó su aliá a Israel.

Hoy Anatoly es conocido como Natan Sharansky, y se desempeña como Ministro de Industria y Comercio. Vive en Jerusalén con su esposa Avital y sus dos hijas.

Natan Sharansky fue de los primeros entre los judíos en la Unión Soviética en concretar un sueño dos veces milenario: el regresar a la Tierra de Israel. Durante años, acostumbrabamos a dejar una silla libre en la mesa del seder de Pesaj en recuerdo a ellos. Eso es algo que nunca debemos olvidar.

 

 

Agradecemos al departamento de Agshama de la Organizacion Sionista Mundial por facilitarnos este articulo.