Satanismo y demonología en el
judaísmo
CUANDO EL DIABLO METE LA COLA
Por Natalio Steiner
co-director del periódico
Comunidades
Para el cristianismo el diablo se
manifiesta en la sugestión, la infestación y la posesión ( física y espiritual
). Para el extinto papa Juan Pablo II el diablo "es el artífice del mal y no
hay que tener miedo en llamarlo por su nombre. Su táctica no es mostrarse. Se
desarrolla en el hombre y en los sistemas por él creados. Es la fuente
creadora del mal.
Para los racionalistas,
intelectuales y científicos es sólo una invención humana.
Para el ensayista francés, Gerald
Messadie, el diablo es un fantasma obsceno que esta en la droga, la violencia
y la inanición. Es un pretexto para derramar sangre ".
¿Y para el judaísmo ? ¿diablo,
Satán, angel del mal ? ¿Qué es ?¿ Qué busca ? ¿ Qué quiere ?. ¿Existe ?
En la plegaria cotidiana de Arbit,
que el judío observante reza todas las noches, hay una invocación a Di-s
llamada "Ashkibeinu "( recuestanos ) en la que entre otros pedidos al Creador
se le dice : ".. quita de
nosotros al enemigo, a la peste, a la espada ( la guerra), el hambre y la
inquietud y saca al Satán de delante nuestro y de detrás nuestro y cubrenos
con la sombra de tus alas ..."
Se trata de la referencia más
recurrente que aparece en nuestras fuentes pero que de ninguna manera es la
única. ¿ Cómo se filtra entonces el diablo en la tradición judía ?. Recordemos
que uno de los motivos por lo cuales se toca el Shofar en Rosh Hashana es "Learbev
et a Satán ", confundir al diablo. En un momento decisivo en que Di-s juzga al
hombre y a toda la humanidad , el diablo incita al castigo. Es más, el diablo
provoca, obliga a la transgresión todo el año excepto Iom Kipur donde la
santidad del día lo doblega ( ver más adelante ).
El diablo, como todo lo oculto y
misterioso, despierta curiosidad y asombro y ha encontrado de parte del vulgo
respuestas basadas en la superstición, la ignorancia, cuando no en cierta
deformación idolátrica ( no hago referencia a los adoradores del diablo,
concepto ajeno a nuestra religión ). Aún con cierta resistencia, los sabios
judíos, en especial los cabalistas, no dejaron de abordar el tema indagando
desde las propias fuentes tradicionales en las que se pueden rastrear claras
referencias al Satán y bastante menos sobre la transmutación de almas (guilgul
neshamot ) , posesión de espíritus y raramente, algún exorcismo.
La palabra Satanás es griega y
proviene del hebreo Satán. La primera vez que la Torá hace referencia al Satán
es en relación al angel (si, al angel ) que se cruzó en el camino del mago
Bilam que iba a maldecir al pueblo hebreo por encargo del rey moabita, Balak (
Números 22,22 ).. Es interesante ver en este versículo que el angel cumple la
función de desviar con lo cual una primera definición sería que Satán es el
que desvía.
El Satán va a aparecer con un rol
más definido, como un ser que pone a prueba al hombre, es en el libro de Job (
que el Talmud atribuye a Moises ) en donde el Satán dialoga con el Creador
diciendole que Job es un hombre incondicionalmente creyente porque todo le
sonríe en su vida y así es fácil creer. Di-s autoriza a que Job sea puesto a
prueba de la que su fe sale airosa luego de enormes sufrimientos y pérdidas.
El libro de Job abre sus puertas a la larga discusión filosófica y teológica
judía que perdura hasta el día de hoy. ¿Por qué al hombre bueno le va mal y al
malo le va bien ?. También hay referencias a Satán como opositor tal como lo
dijera el Rey David : " Di-s me
ha dado paz pues no hay Satán ( adversario ) ni mal que temer ( Reyes
I, cap. 5, vers. 3). En la Biblia hebrea también aparece Satán como traidor. " ...
entonces los principes de los filisteos se enojaron contra él ( contra
David )
y le dijeron a Ajish ,despide
a este hombre para que vuelva al lugar que le señalaste y no sea para nosotros
Satán ( traidor ) y se
nos vuelva enemigo .." (Samuel I, cap. 29, vers 4). En los Salmos del
rey David aparece Satán como fiscal o acusador algo que se afianzaría en la
tradición judía. "...Pon tú un hombre malvado sobre él y tomele su diestra
un Satán ..."( Tehilim cap
109, vers. 6)
Una referencia muy directa y
contundente ya no de un atributo sino de una figura con peso propio, aparece
en el libro del profeta Zacarías ( Zejaria ) : "... Me mostré al Sumo
Sacerdote Josue el cual estaba delante del angel de Di-s y Satán estaba a su
mano derecha para acusarlo. Y dijo Di-s a Satán : Di-s te reprenderá, oh Satán,
Di-s que escogió a Jerusalem te reprenderá.." ( Zejaria
cap 3, 1-2 ).
Finalmente, el último lugar en la
Biblia hebrea, en el libro de Crónicas I : "... pero Satán se levantó contra
Israel e incitó a David a que hiciese censo de Israel..." ( Crónicas I, cap.
21-1). Es evidente por estas fuentes que Satán es una fuerza desviadora lo que
más adelante en el pensamiento talmúdico tomaría forma como Ietzer Hara (
instinto del mal ), fuerza impulsiva en el hombre que lo lleva a desviarse de
los preceptos o acosarlo para que no los cumpla. De manera tal que Satán es
una creación divina con una finalidad propia : poner a prueba al hombre. Satán
no es una figura con cola y tridente ( muchas veces aparece así en el
imaginario popular ) sino una parábola : es el ente que tienta al hombre a
hacer el mal. De tal forma Satán esta presente en cada ser humano para
inclinarlo hacia la transgresión. Satán libra una guerra en el alma de cada
humano.
En el Talmud, Satán es citado
esporádicamente : " El que
cumple un precepto se compra un defensor y el que transgrede un precepto
consigue un acusador " ( Etica
de los Padres, cap. 4, vers 11). Según este texto no es el Satán el que acusa
sino que la mala acción es la prueba de la acusación. Según otra fuente
talmúdica, "el Satán no es más que el mal instinto " (Baba Batra 15 ).
Según el Midrash ( uno de los
cuatro caminos interpretativos de la Torá y presente en el Talmud, el Satán
fue creado con Eva, la primera mujer ( Ialkut Bereshit 23 ). El sabría volar
y tendría forma de pájaro o de ciervo y hasta se dice que es el angel de la
muerte ( Ashmedai o Samael ) que viene a buscar el alma. Muchas veces aparece
por algún concepto negativo o maldición que emite un hombre . De allí el
conocido refrán hebreo : "Al Tiftaj Pe La Satán , no le abras la boca al
diablo, o como muchas veces se deforma : la boca se te haga a un lado. De
acuerdo al Midrash el Satán esta al acecho en momentos de peligro pero esta
limitado en sus posibilidades. En Iom Kipur no tiene ningún poder y eso se
explica en la propia palabra hebrea "A Satán " cuyo valor númerico para la
Guimatría cabalistica es de 364 lo que significaría que acecha todo el año
menos en Iom Kipur.
El Satán se lamenta por todo lo
bueno que surge del pueblo de Israel y cuando el pueblo recibió la Torá el
Satán no descansó hasta verlo pecar con el becerro de oro. El Midrash también
da un ejemplo aleccionador del poder de Satán para llevar al hombre al
alcoholismo. Dice la Torá respecto al emborrachamiento de Noaj, la figura que
en su arca se salva del diluvio : "..
y fue cuando Noaj armo su viñedo ...". El Midrash explica el texto
bíblico diciendo que el Satán le pregunta a Noaj por las bondades de la viña y
este le contesta que sus frutos son dulces y alegran el corazón. Satán decide
participar junto a Noaj en la producción de vino. Por ello es que
sucesivamente trajo un cordero, un león, un cerdo y un mono; los degolló y
regó con su sangre las uvas. Indirectamente el Satán le enseña a Noaj- y a
toda la renaciente humanidad- que antes de beber el hombre esta manso como un
cordero; al comenzar a beber se siente fuerte como un león pero cuando se
excede en la bebida su comportamiento se asemeja al del cerdo y al quedar
borracho hará monerías. Una brillante exégesis.
El concepto Satán ha entrado muy
fuerte al idioma hebreo. A la frase citada "Al Tiftaj pe la Satán ", se
pueden sumar otras expresiones. Veamos algunos ejemplos :
"Maase Satán ", acción
desafortunada en la que el diablo parece haber participado; " Aia LeSatan
leploni ", molestar mucho a alguién; " Hein HaSatan Mekatreg ela bishaat
sacana" , un mal trae a otro ; " Hasatan Meraked lo " ( literalmente el diablo
le baila) que significaría que el instinto del mal se apoderó de una persona;
o un concepto parecido " HaSatán riked beineiem "(el diablo baila entre ellos
), cuando surgen discusiones entre dos personas por estupideces y por último
el pedido religioso !Krah Satán !, un pedido al Creador para anular las
incitaciones satánicas.
Irrupciones demoníacas
El cristianismo siempre se sintió
atribulado por la irrupción de fuerzas demoníacas que llevan al hombre a su
destrucción. En el medioevo la irrupción satánica le sirvió para encontrar
explicaciones para males pisco-físicos, alucinaciones y hasta de fenómenos
metafísicos. De allí que el rito católico impone la práctica del exorcismo
para erradicar los espiritus malignos que se apoderaron de las personas.
También en el pueblo judío aparecieron personas que creyeron en espíritus
intranquilos y demonios algo ya penado por la Torá. En su
cántico de despedida del pueblo de Israel, antes de su muerte, Moshe advierte
al pueblo : "...hicieron sacrificios para los demonios ( shedim) que no
tienen poder alguno; hicieron sacrificios a ídolos que jamás conocieron;
ídolos nuevos, recién llegados, a los que sus ancestros jamás reverenciaron..."
( Deuteronomio 32, vers. 17,
Parashat Haazinu).
La Biblia hebrea fustiga también
a las personas que "... sacrificaron
hijos e hijas a los demonios..." (Salmos 106, 37). El rey David parace
haber tomado el texto de la Torá : "... Y
no sacrificarán más sus sacrificios a los demonios tras los cuales erran. Esta
es ley eterna para ellos por todas las generaciones.." (
Levítico 17, 7-8 ). Una de las transgresiones más graves del rey Rehavam (
uno de los hijos de Salomón ), fue que nombró sacerdotes para el culto al
demonio y el rey Ioshiahu, defensor ardiente del monoteísmo hebreo, destruyó
estos altares paganos. De manera tal que la demonología parece asociada en la
Torá con la idolatría y por ello la Torá no deja de proclamar lo que se lee en
el Sidur antes de sacar la Torá para su lectura pública : "... Y a ti te
fue mostrado eso para que sepas que el Creador, él es Di-s y no hay nadie
fuera de él ..." (
Deuteronomio 4,35).
Rambán, Najmánides, famoso
cabalista español, no dudaba de la existencia de demonios que vivirían en el
desierto. A su vez, Rambám, Maimónides, el gran doctor y codificador español,
no cree en ellos y ni siquiera los cita en su monumental obra filosófica-
religiosa, Moré Nebujim ( Guía de los Descarriados ). Por influencias de la
Cabalá fue avanzando una idea que se popularizaría entre los siglos XVII y
XVIII en las juderías de Europa Oriental : el Dibbuk ( el apegado ) que haría
referencia a un espíritu diabólico o demoníaco que invade a un ser viviente.
Leyendas populares judías hacían referencia a espiritus pecaminosos o
frustrados a los que se les niega refugio normal y se ven obligados a
adherirse a infortunados que viven en la tierra. La idea del Dibbuk encontró
un lugar en la Cabalá de Rabí Itzjak Luria, Ari Hakadosh, ( el Santo ) y más
tarde llegó a la literatura judía con la famosa obra El Dibbuk de Shai Anski y
Satán en Goray, novela del afamado Itzjak Bashevis Singer, premio nobel de
literatura 1978 ( también figura en otras obras del autor ).
El rabino Menashe Ben Israel,
promotor desde Holanda del retorno de los judíos a Inglaterra, hace extensa
referencia en su libro Nishmat Jaim ( alma de vida ) a inquietos demonios.
Citando a Maimónides dice en el libro que la creencia en estos espíritus es
parte de lo que la Torá prohibe y no tiene que ver con la sabiduría "sino
con la confusión y la ignorancia ".
Sin embargo el rabino Menashe Ben Israel también dice que si se niega la
existencia de demonios "
deformariamos lo que dicen con simpleza ciertos textos que habría sino que
explicar apelando a filósofos ateos ".
Si bien ciertos rabinos cabalistas
son capaces de realizar exorcismos la tendencia general del judaísmo es
rechazar esas prácticas ya que el mal debe ser erradicado con la práctica del
bien. Lamentablemente hoy día no pocos judíos han quedado contaminados por
cierto fetichismo y supersticiones que van contra su esencia y son víctimas de
inescrupulosos personajes que lucran con la ignorancia y la irracionalidad. No
hay en la Halajá ( ley judía ) ninguna dispocisión ni procedimiento exorcista
porque el judaísmo no concibe que el alma de una persona sea poseída por una
fuerza exterior. Inclusive todo el tema de transmigración de almas es foco de
discusiones. El famoso rabino Saadia Gaón en su proverbial libro Emunot Vedeot
( Creencias e Ideas ), rechaza la transmigración aunque hoy hay rabinos que la
aceptan. Saadia Gaón atribuía estas y otras creencias supersticiosas a
influencias de otras religiones. Igual camino tomarían los rabinos medievales
Itzjak Albo y Hasdai Crescas.
En estos temas tan esotéricos no
esta dicha la última palabra ya que como dice el refrán popular las brujas no
existen pero que las hay las hay.