Características de Israel
Ubicación geográfica Regiones Geográficas Flora y Fauna Agua
Población Estilos de Vida Ciudades Principales Sistema de Gobierno
Educación y Ciencia Salud Trabajo y Bienestar Social Economía
Industria Agricultura Comercio Exterior Cultura
Trenes, puertos y aeropuertos Clima Sociedad Judía  

Israel es tanto un país como un pueblo. La historia del pueblo judío y sus raíces en la Tierra de Israel se extienden a lo largo de 35 siglos. Es esta tierra forjó su identidad nacional, religiosa y cultural; aquí se ha hecho realidad su presencia física en forma constante a través de los siglos, aún después que la mayoría se vio forzada a exilarse. Con el establecimiento del Estado de Israel en 1948, la soberanía judía, perdida hace casi 2000 años, fue renovada.


Ubicación geográfica

Israel está situado en el Medio Oriente, a lo largo del mar Mediterráneo; limita con el líbano, Siria, Jordania y Egipto. Sirve de puente a tres continentes: Europa, Asia y Africa.


Clima

Israel se caracteriza por su clima soleado, con una estación lluviosa que va de noviembre a abril. La precipitación pluvial varía de 500 a 1250 mm en el norte a menos de 25mm. en el lejano sur. Las condiciones climáticas regionales varían considerablemente: veranos húmedos y benignos e inviernos lluviosos en la zona costera; veranos calientes y secos e inviernos moderadamente fríos con lluvias y ocasionales nieves en la zona montañosa; veranos calientes y secos e inviernos agradables en el valle del Jordán; y condiciones semiáridas, con días calientes y noches frías en el sur.

El clima de Israel fluctua desde templado a tropical, con abundante sol. Hay dos estaciones predominantes: un período de invierno lluvioso desde noviembre a mayo, y una estación de verano seco que se extiende durante los seis meses restantes. La precipitación pluvial es relativamente alta en el norte y centro del país, mucho menor en el norte del Néguev, y prácticamente nula en la zona sur. Las condiciones regionales varían considerablemente, con veranos húmedos e inviernos suaves en la costa; veranos secos e inviernos moderadamente fríos en las zonas montañosas; veranos muy calurosos e inviernos agradables en el Valle del Jordán; y condiciones semi-desérticas durante todo el año en el Néguev. Los fenómenos climáticos oscilan desde el extremo de nieves esporádicas en las regiones montañosas hasta periódicos vientos secos que provocan temperaturas muy calurosas, particularmente en primavera y otoño.

 
Temperaturas (mínima-máxima)

Safed Haifa Tibe-
ríades
Tel-
Aviv
Jeru-
salem
Beer-
sheva
Eilat
Enero oF 31-48 48-59 45-64 48-63 43-52 43-61 48-70
oC 4-9 9-15 8-18 9-17 6-11 6-16 9-21
Agosto oF 64-84 72-82 72-97 72-84 66-82 66-91 77-104
oC 18-29 22-28 22-36 22-29 19-28 19-33 25-39
Precipitación (promedio)

Safed Haifa Tibe-
ríides
Tel-
Aviv
Jeru-
salem
Beer-
sheva
Eilat
Número de días 75 66 57 64 57 33 8
Precipitación
Media
Anual
pg. 28 20 17 22 19 8 1
mm. 718 508 431 539 486 204 25


Características Geográficas

El país puede ser dividido en cuatro regiones geográficas: tres franjas paralelas que corren de norte a sur y una gran zona árida en la mitad sur del territorio.
El Mar Muerto Planicie costera cadenas montañosas Valle de Jezreel El Néguev
Valle del Jordán  El Lago Kinéret La Aravá El mar muerto Superficie de Israel

La superficie de Israel dentro de sus fronteras y líneas de cese de fuego, incluyendo las áreas bajo autogobierno palestino, es 27.800 km2. Alargado y angosto, tiene aproximadamente 470 km. de largo y 135 km. en su punto más ancho. El país limita con el Líbano al norte, Siria al noreste, Jordania al este, Egipto al suroeste y el Mar Mediterráneo al oeste. Montañas y llanuras, campos fértiles y desiertos están separados por una distancia de un par de minutos de viaje. El ancho del país, desde el Mediterráneo, en el oeste, hasta el Mar Muerto, en el este, puede ser recorrido en automóvil en cerca de 90 minutos; y desde Metula, en el lejano norte, hasta Eilat, en el extremo sur del país, se tarda alrededor de 6 horas.

 

La planicie costera corre paralela al Mediterráneo y está formada por una costa arenosa bordeada por fértiles campos agrícolas que se internan hasta 40 km. al interior del país. En el norte, la costa se ve interrumpida por escarpados riscos de piedra arenisca y cal que caen sobre el mar.

La planicie costera alberga a más de la mitad de los 5,9 millones de habitantes de Israel, e incluye importantes centros urbanos, puertos de aguas profundas, la mayor parte de la industria nacional y gran parte de su agricultura y de sus instalaciones turísticas.

 
Varias cadenas montañosas recorren el país a lo largo. En el noreste, los paisajes basálticos de las Alturas del Golán, formados por erupciones volcánicas, dominan el Valle del Jula. Los montes de la Galilea, principalmente compuestos de piedra caliza y dolomía, alcanzan una altura de 500 a 1.200 metros sobre el nivel del mar. Pequeñas corrientes de agua permanentes y una precipitación pluvial relativamente alta, mantienen la zona verde durante todo el año. Los habitantes de la Galilea y del Golán, cerca del 17% de la población, se dedican a la agricultura, a empresas relacionadas con el turismo y a la industria liviana.

El Valle de Jezreel, que separa las montañas de la Galilea de las de Samaria, es la zona agrícola más rica de Israel, cultivada por varias comunidades cooperativas (kibutzim y moshavim). Los ondulados montes de Judea y Samaria presentan un mosaico de cumbres rocosas y valles fértiles, salpicados de plantaciones centenarias de plateados olivos. Las laderas escalonadas en forma de terraza, ya cultivadas desde los tiempos antiguos, han pasado a ser parte natural del paisaje. La población se concentra principalmente en pequeños centros urbanos y grandes pueblos.

 
El Néguev, que constituye aproximadamente la mitad de la superficie del país, está habitado solamente por el 8% de la población, que en su mayoría vive en la parte norte y se basa en una economía agrícola e industrial. Más al sur, el Néguev pasa a ser una zona árida caracterizada por montes bajos de piedra arenisca y llanuras, y abunda en quebradas y wadíes en los que los aluviones invernales frecuentemente provocan inundaciones. Continuando hacia el sur, esta región da lugar a un área de lisos y escarpados cráteres y planicies rocosas, en la que el clima es más seco y los montes más altos. Tres cráteres provocados por la erosión, el mayor de los cuales tiene aproximadamente 8 km. de ancho por 35 km. de largo, penetran profundamente en la corteza terrestre, dejando a la vista una amplia gama de colores y tipos de roca. En el extremo sur del Néguev, cerca de Eilat en el Mar Rojo, hay empinadas cumbres de granito gris y rojo, cortadas por profundas gargantas y riscos con coloridos y radiantes estratos de arenisca bajo el tórrido cielo.

 
El Valle del Jordán y la Aravá, que se extienden a lo largo del país por el este, son parte de la gran depresión sirio-africana que agrietó la corteza del globo terráqueo hace millones de años atrás. La parte septentrional es extremadamente fértil; la parte sur es semi-árida. Agricultura, pesca, industria liviana y turismo constituyen las principales fuentes de ingreso de esta zona.

El río Jordán corre de norte a sur a lo largo de esta depresión, descendiendo más de 700 m. en el curso de su ruta de 300 km. Alimentado por torrentes del Monte Hermón, el río continúa por el fértil Valle del Jula hasta el Lago Kinéret (Mar de Galilea) y prosigue serpenteando a lo largo del Valle del Jordán hasta desembocar en el Mar Muerto. Aunque su caudal crece en la estación lluviosa, el río por lo general es bastante angosto y vadeable.

El Lago Kinéret, protegido por los montes de la Galilea y del Golán, se encuentra a 212 m. bajo el nivel del mar y tiene 8 km. de ancho por 21 km. de largo. El Kinéret es el mayor lago de Israel y sirve como la principal reserva hídrica del país. A lo largo de sus costas hay algunos importantes sitios históricos y religiosos, así como comunidades agrícolas, empresas pesqueras e instalaciones turísticas.

La Aravá, la sabana de Israel, comienza al sur del Mar Muerto y se extiende hasta el Golfo de Eilat. La adaptación de sofisticadas técnicas de cultivo a condiciones climáticas en las que la precipitación anual promedio es menos de 25 mm. y en verano las temperaturas alcanzan los 40 grados centígrados, ha hecho posible producir frutas y verduras fuera de estación, principalmente para la exportación. El subtropical Golfo de Eilat, conocido por sus aguas azul profundo, sus arrecifes de corales y su exótica fauna marina, se encuentra en el extremo sur de la Aravá.

El Mar Muerto

El Mar Muerto, el punto más bajo de la Tierra, aproximadamente a 400 metros bajo el nivel del mar, se encuentra en el extremo sur del Valle del Jordán. Su agua, que cuenta con el más alto nivel de salinidad y de densidad en el mundo, es rica en potasio, magnesio y bromo, así como en sal de mesa y sal industrial. El ritmo natural de recesión del Mar Muerto se ha acelerado en los últimos años, debido a su alta tasa de evaporación (1,6 m. al año) y a los proyectos de desviación en gran escala realizados por Israel y Jordania para responder a sus necesidades hídricas, que han provocado una reducción del 75% en cantidad de agua que ingresa al mar. Como resultado de ello, el nivel de las aguas del Mar Muerto ha bajado en aproximadamente 10,6 m. desde 1960. Se está estudiando un proyecto para unir el Mar Muerto con el Mediterráneo por medio de un canal y un sistema de bombeo, que puede ayudar a que el Mar Muerto recupere sus dimensiones y nivel naturales.

 

 


Flora y Fauna

La rica variedad de la flora y la fauna de Israel se refleja tanto en su situación geográfica como en la variedad de su situación topográfica y climática. Hay más de 380 clases de pájaros; 150 especies de plantas (150 de las cuales son originarias de Israel). En el país se han establecido cerca de 120 reservas naturales, que comprenden una superficie de casi 1.000 Kms. cuadrados.


Agua

La escasez de agua en la región ha generado ingentes esfuerzos para maximalizar el uso del agua disponible y para buscar nuevas fuentes. En la década de los años sesenta fueron integradas en una sola red nacional, el Acueducto Nacional, todas las fuentes de agua dulce del país. Este acueducto lleva el agua del norte al centro y al semiárido sur. En la actualidad se están desarrollando nuevos métodos para el aprovechamiento de nuevas fuentes, como la siembra de nubes, el reciclaje de las aguas servidas y la desalación del agua de mar.


Población

Israel es un país de inmigrantes. Desde su incepción en 1948, su población se ha septuplicado, sobrepasando los 5,3 millones de habitantes en la acualidad, y comprende un variado mosaico de trasfondos étnicos, idiosincracias y tradiciones. La población judía constituye el 81 por ciento del total; la población no judía, en su mayor parte árabe, representa el 19 por ciento.


Estilos de Vida

Alrededor del 90 por ciento de la población de Israel vive en cerca de 200 centros urbanos, algunos de los cuales se construyeron en sitios históricos conocidos en la antigüedad. Aproximadamente un 9 por ciento de la población de Israel vive en áreas rurales, en poblados y en singulares marcos cooperativos, el kibutz y el moshav, que fueron creados en el país a comienzos del siglo XX.

 

El kibutz El yishuv kehilatí El moshav

 

El moshav es un asentamiento rural en el que cada familia mantiene su propia granja y hogar. En el pasado la cooperación se extendía a las compras y el mercadeo; en la actualidad, los agricultores de los moshavim han elegido ser más independientes económicamente. Los aproximadamente 450 moshavim, con un promedio de 60 familias cada uno, comprenden alrededor del 3,1% de la población del país y abastecen una gran parte de la producción agropecuaria de Israel.

El yishuv kehilatí (asentamiento comuntario) es una nueva forma de asentamiento rural; en cada una de las 50-60 comunidades existentes viven cientos de familias. Si bien la vida económica de cada familia es completamente independiente y la mayoría de los miembros trabajan fuera de la comunidad, el nivel de participación voluntaria de los miembros en la vida comunitaria es muy alto. La institución central es la Asamblea General, formada por los jefes de cada familia, que establece y aprueba el presupuesto de la comunidad en su reunión anual. Además de las comisiones de administración y supervisión, algunos grupos de trabajo se dedican a áreas tales como educación, cultura, juventud, finanzas y otros. Una secretaría a sueldo maneja los asuntos cotidianos de la comunidad de acuerdo con las decisiones de los cuerpos electos. Los nuevos miembros son aceptados únicamente bajo aprobación de la comunidad.

El kibutz es una unidad social y económica autosuficiente en la que las decisiones son adoptadas por la asamblea general de sus miembros y la propiedad y los medios de producción son de pertenencia comunal. Hoy en día el 2,1 por ciento de la población vive en 270 kibutzim. Los miembros trabajan en las diversas ramas de la economía del kibutz; los niños pasan la mayor parte del tiempo en marcos organizados según grupos de edad, desde la infancia hasta la escuela secundaria. Siendo tradicionalmente la columna vertebral de la agricultura israelí (en la actualidad producen el 33% de los productos de granja del país), los kibutzim se dedican ahora también a la industria, el turismo y los servicios.


Ciudades Principales

Jerusalem, la capital de Israel (pob. 591.000), ha sido el centro histórico, espiritual y nacional del pueblo judío desde que el rey David la hiciera la capital de su reino, hace unos 3.000 años atrás. Hoy en día es una floreciente y vibrante metrópoli, sede del gobierno. Es la ciudad más grande de Israel.

Tel Aviv (pob. 356.000), fue fundada en 1909 como la primera ciudad judía en los tiempos modernos, es hoy en día el centro industrial, comercial, financiero y cultural del país.

Haifa (pob. 252.000), es una ciudad costera conocida desde los tiempos antiguos. Es un puerto de aguas profundas sobre el Mediterráneo y la zona industrial y comercial de la zona norte de Israel.

Beer Sheva (pob. 153.000), mencionada en la Biblia como centro de los patriarcas es hoy en día el mayor centro urbano en el sur. Provee servicios administrativos, económicos, de salud, educacionales y culturales a toda la región.


Sistema de Gobierno

Israel es una democracia parlamentaria cuyos poderes son el legislativo, el ejecutivo y judicial. La cabeza del estado es el presidente, cuyas funciones son principalmente protocolarias y formales, simbolizando la unidad y soberanía del estado. La Knéset, autoridad legislativa de Israel, es un parlamento unicameral de 120 miembros que opera en sesiones plenarias y a través de doce comisiones permanentes. Sus miembros son elegidos cada cuatro años en comicios universales y nacionales. El Gobierno (gabinete de ministros) se encarga de administrar los asuntos internos y exteriores. Está encabezado por un primer ministro y es responsable en forma colectiva ante la Knéset.


Educación y Ciencia

La asistencia escolar es compulsiva desde los cinco años de edad y gratuita hasta los 18. Prácticamente todos los niños de tres y cuatro años de edad asisten a algún tipo de programa preescolar. El promedio de años de estudio de la población es de 11,8. Las instituciones de educación superior de Israel incluyen universidades, que ofrecen una amplia gama de áreas de estudio en ciencias y humanidades y constituyen instituciones de investigación de reputación mundial y academias que ofrecen cursos académicos y escuelas vocacionales. El alto nivel de investigación y desarrollo científico del país y su aplicación compensan la escasez de recursos naturales.


Salud

La Ley de Seguro Nacional de Salud, en vigencia desde enero de 1995, proporciona una canasta uniforme de servicios médicos, que incluye hospitalización para todos los habitantes de Israel. Todos los servicios médicos siguen siendo proporcionados por las cuatro organizaciones de atención médica del país. La expectativa de vida es más de 79,1 años para la mujer y de casi 75,3 años para el hombre, mientras que la mortalidad infantil es de 7,5 por mil nacimientos vivos. La proporción de médicos al total de la población y en número de especialistas se compara favorablemente con aquéllos de los países más desarrollados.


Trabajo y Bienestar Social

El sistema de servicio social se basa en una legislación que proporciona protección a los trabajadores y una amplia gama de servicios nacionales y comunitarios incluyendo atención a los ancianos, asistencia a familias uniparentales, programas para niños y jóvenes, agencias de adopción y prevención y tratamiento del alcoholismo y la drogadicción.

El Instituto de Seguro Nacional provee a todos los residentes permanentes (incluso a los no-ciudadanos) con una amplia gama de beneficios, que incluyen seguro de desempleo, pensiones de vejez, pensiones para deudos, asignaciones y bonificaciones por materniadad, asignaciones por hijos, pagos suplementarios a los ingresos, etc.


Economía

 
PIB $82.000 millones
($14.603 per cápita)
Exportaciones, bienes y servicios $28,8 mil millones
Importaciones, bienes y servicios $40.000 millones


Industria

La industria de Israel se centra en la manufactua de productos con un alto valor agregado que se basan principalmente en innovaciones tecnológicas. Estos productos incluyen electrónica médica, agrotecnología, telecomunicaciones, hardware y software, energía solar, procesamiento de alimentos y productos químicos.


Agricultura

La agricultura de Israel es el resultado de una larga lucha contra las duras y adversas condiciones y del empleo máximo de la escasa agua y tierra cultivable. Hoy en día, la agricultura representa cerca de un 5% del PNB y el 5,6% de las exportaciones. Israel produce el 95% de sus necesidades alimenticias, que se complementan con la importación de granos, semillas oleaginosas, carne, café, cacao y azúcar, que se cubren con creces con la amplia variedad de productos para la exportación.


Comercio Exterior

Se mantienen relaciones comerciales con países de seis continentes. Alrededor del 62% de las importaciones y del 39% de las exportaciones se realizan con Europa, en el marco del acuerdo de libre comercio de Israel con la Unión Europea (firmado en 1975). Un acuerdo similar fue firmado con los Estados Unidos, cuyo comercio con Israel constituye el 19% de las importaciones israelíes y el 30% de sus exportaciones.


Cultura

Miles de años de historia, la concentración de judíos de más de 70 países, una sociedad formada por comunidades multiétnicas que viven una junto a la otra, y un flujo sin fin que llega por medio del satélite y la televisión por cable, contribuyen al desarrollo de una cultura israelí que refleja los elementos mundiales y al mismo tiempo trata de buscar su propia identidad. Lo que caracteriza a Israel es una expresión cultural a través de las artes que es tan variada como el pueblo lo desea, con expresiones literarias, teatro, conciertos, programas de radio y televisión, esparcimiento, museos y galerías de arte para cada interés y gusto.

Los idiomas oficiales del país son el hebreo y el árabe, pero en las calles del país pueden oírse muchas otras lenguas. El hebreo, idioma de la Biblia confinado durante largo tiempo solamente a la literatura y la liturgia, fue revivido hace un siglo, acompañando la renovación de la vida judía en el país.

 

Ferrocarriles: Los ferrocarriles de Israel proporcionan servicio de pasajeros entre Jerusalem, Tel Aviv, Haifa y Naharía. Más hacia el sur operan servicios de carga que sirven al puerto de Ashdod, las ciudades de Ashkelón y Beer Sheva, y los yacimientos de minerales al sur de Dimona. En los últimos años ha aumentado el empleo de trenes de carga y de pasajeros. Para ayudar a aliviar los problemas causados por la creciente congestión de autopistas, se han instituido en la zona de Tel Aviv y la de Haifa rápidas unidades de servicio que emplean las líneas existentes mejoradas, y operan en coordinación con las líneas de autobuses. Muchos anticuados vagones actualmente en uso están siendo reemplazados por coches para pasajeros modernos y con aire acondicionado, y se está empleando un moderno equipo para la mantención de las vías.

Sistema portuario: Los antiguos puertos de Yafo, Cesárea y Acre (Acco) han cedido paso a Haifa, Ashdod y Eilat, los tres modernos puertos de aguas profundas de Israel que sirven a la navegación internacional. El puerto de Haifa es en la actualidad uno de los mayores puertos de containers en el Mediterráneo, y una atareada terminal de pasajeros. El puerto de Ashdod es empleado principalmente para mercaderías, y el de Eilat, en el Mar Rojo, une a Israel con el hemisferio sur y con el Lejano Oriente. Además, en Ashkelón opera un puerto petrolero, y en Hadera funcionan modernas instalaciones para la descarga directa de barcos que proveen de carbón a la vecina estación de energía eléctrica. Consciente de que la ubicación geográfica de Israel le brinda el potencial para transformarse en un país de tránsito para viajeros y mercancías que cruzan la región, la Dirección de Puertos y Ferrocarriles ha elaborado un plan a largo plazo para responder a las futuras necesidades de transportes. Entre otras prioridades, recomienda desarrollar un moderno sistema de ferrocarriles con equipo de avanzada en cada etapa de sus operaciones terrestres y marítimas, y el establecimiento de una red de sistemas computarizados que controle y supervise todos sus servicios.

Aeropuertos: El aeropuerto internacional Ben Gurión (aproximadamente 25 minutos de viaje desde Tel Aviv, y 50 desde Jerusalem) es la principal y más grande terminal aérea del país. Vuelos charter, principalmente desde Europa, y vuelos de cabotaje hacen uso del aeropuerto de Eilat y de pequeños aeródromos en las cercanías de Tel Aviv y Jerusalem en el centro y Rosh Piná en el norte.

Sociedad

Formación de una nueva sociedad Contínua reunión Diversidad religiosa Dinámica inter-judía La sociedad del kibutz

Como consecuencia de su expulsión de la Tierra de Israel, hace unos 2.000 años, los judíos fueron dispersados por otros países, principalmente en Europa, Noráfrica y el Medio Oriente. Con el correr de los siglos, establecieron numerosas comunidades en países cercanos y lejanos, en las que vivieron largos períodos de desarrollo y prosperidad, pero a veces también fueron sometidos a una cruel discriminación, brutales pogroms y expulsiones totales o parciales. Cada ola de persecución y violencia reforzaba su creencia en el concepto del "crisol de las diásporas" e inspiraba a individuos y grupos al regreso a su patria ancestral. El movimiento sionista, fundado a fines del siglo XIX, transformó este concepto en un modo de vida y el Estado de Israel lo tradujo en ley, otorgándole la ciudadanía a todo judío que desea establecerse en el país.

Formación de una nueva sociedad

La base institucional, política y cultural de la sociedad judía actual de Israel se formó durante el período del dominio británico (1917-48). Ideológicamente motivada por el sionismo, la comunidad judía en la Tierra de Israel desarrolló instituciones políticas y sociales que ejercían autoridad sin soberanía, cada uno de cuyos niveles estaba dirigido hacia la consolidación y el desarrollo. El voluntarismo era su columna vertebral política y la igualdad, su aglutinante social.

La obtención de la independencia política y la masiva inmigración que la siguió, duplicaron la población judía de Israel de 650.000 a alrededor de 1,3 millones en los primeros cuatro años del estado (1948-52) cambiando la estructura y textura de la sociedad israelí. El grupo social resultante estuvo compuesto de dos elementos principales: una mayoría formada principalmente de pobladores veteranos y sobrevivientes del Holocausto de la Europa de posguerra, y una gran minoría de nuevos inmigrantes judíos de los países islámicos de Noráfrica y del Medio Oriente. Si bien la mayor parte de la población preestatal estaba comprometida con fuertes convicciones ideológicas, un espíritu pionero y un modo de vida democrático, muchos de los judíos que vivieron durante siglos en los países árabes adherían a una organización social patriarcal, desconocían el proceso democrático y las exigencias de una sociedad moderna, y les resultó difícil integrarse en la economía israelí que se desarrollaba con rapidez.

Hacia fines de la década del 50, los dos grupos virtualmente coexistían sin interacción social ni cultural, y los judíos de origen norafricano y mesoriental extresaban su frustración y alienación en protestas antigubernamentales que, los años 60 y 70 se convirtieron en exigiencias por una mayor participación política, asignaciones compensatorias de recursos y una acción positiva para ayudar a cerrar la brecha entre ellos y los demás israelíes. Además de las tensiones generadas por la diversidad de su población durante esos años, la sociedad israelí fue llamada a luchar por su independencia económica y a defenderse contra las acciones bélicas de países árabes en las fronteras. A pesar de esto, los denominadores comunes de religión, memoria histórica y cohesión nacional dentro de la sociedad judía demostraron ser lo suficientemente fuertes para hacer frente a los desafíos que se afrontaban. En la década del 80, los movimientos de protesta que habían conquistado los titulares años antes pasaron a ser marginales, grupos previamente estigmatizados progresaron en todos los niveles y un gran porcentaje de los matrimonios fueron interétnicos. Hoy, después de medio siglo de independencia y con una fuerte economía, la sociedad es esencialmente estable, demuestra una cultura política basada en el entendimiento entre los diversos grupos sociales y comprometida con sus valores esenciales: un estado judío en su patria ancestral, un gobierno democrático, constante inmigración y obtención de la paz con sus vecinos. No obstante, la diversidad étnica es parte integral de la sociedad israelí y afecta todos los aspectos de su vida cultural, religiosa y política. Las tensiones sociales que una vez se temió que amenazarían la integridad y cohesión de la sociedad, contribuyen hoy en día a su naturaleza pluralista.

Contínua reunión

A lo largo de los años, Israel ha seguido recibiendo inmigrantes en mayores o menores cantidades, provenientes de los países libres del mundo Occidental, así como de áreas de infortunio. La más reciente ola inmigratoria está formada por miembros de la gran comunidad judía de la Ex-Unión Soviética que luchó durante años por su derecho a emigrar a Israel. Si bien alrededor de 100.000 de ellos lograron llegar en los años 70, desde 1989 se han establecido en el país más de 600.000 personas. Entre los recién llegados hay muchos profesionales de alto nivel, conocidos científicos y aclamados artistas y músicos, cuya experiencia y talento contribuyen significativamente a la vida económica, científica, académica y cultural de Israel.

Los años 80 y 90 presenciaron la llegada en masa, en dos traslados aéreos de la antigua comunidad judía de Etiopía, que se cree, se estableció allí en los tiempos del Rey Salomón. Aunque la transición de estos 33.000 inmigrantes de un ambiente agrario africano a una sociedad occidental industrializada tomará tiempo, la ansiedad de sus jóvenes por adaptarse apresurará la absorción de esta largamente aislada comunidad judía

Diversidad religiosa

Desde los tiempos bíblicos, los judíos han sido un pueblo con una fe monoteísta, el judaísmo, que denota tanto un concepto religioso como uno nacional. Hacia el siglo XVIII, la mayoría de ellos vivía en Europa, donde estaban confinados en guetos, con poca interacción con la sociedad que los rodeaba. Dentro de sus comunidades, administraban sus propios asuntos, conforme al sistema de la ley rabínica (Halajá) desarrollada y codificada por estudiosos religiosos durante muchos siglos.

El espíritu de emancipación y nacionalismo que barrió a la Europa del siglo XIX penetró también los muros del gueto, generando el desarrollo de una actitud más liberal en la educación, la cultura, la filosofía y la teología. También dio surgimiento a varios movimientos judíos, algunos con líneas religiosas liberales, mientras que otros adoptaron ideologías nacionales y políticas que provocaron una significativa ruptura con la ortodoxia y su forma de vida, esforzándose por integrarse por completo en la sociedad general.

La sociedad judía en Israel hoy en día está formada por judíos observantes y no observantes, que forman un espectro que va desde los ultraortodoxos hasta aquéllos que se consideran seculares. Sin embargo, las diferencias entre ellos no están claramente definidas. Si la ortodoxia se determina por el grado de adherencia a las leyes y prácticas religiosas judías, entonces el 20 porciento de la población cumple todos los preceptos religiosos, el 60 porciento cumple con alguna combinación de estas leyes, de acuerdo a su inclinación personal y a sus tradiciones comunitarias, y un 20 por ciento es básicamente no observante. Pero dado que Israel fue concebido como un estado judío, el shabat (sábado) y todas las festividades judías han sido instituidas como fiestas nacionales y son celebradas por toda la población judía y observadas por todos, en mayor o menor medida.

Otros indicadores del grado de adherencia religiosa pueden ser el porcentaje de padres que otorga a sus hijos una educación religiosa o el porcentaje de personas que vota por los partidos políticos religiosos en las elecciones nacionales. El significado de estas estadísticas, sin embargo, es incierto, dado que padres no observantes pueden inscribir a sus hijos en escuelas religiosas y muchos ciudadanos ortodoxos votan por partidos políticos no religiosos.

Básicamente, la mayoría puede ser definida como judíos seculares que manifiestan mantener modernos estilos de vida, con diversos grados de respeto y práctica por los preceptos religiosos. Dentro de esta mayoría hay muchos que siguen una forma de vida tradicional modificada, y algunos eligen afiliarse a alguna de las corrientes religiosas liberales.

Dentro de la minoría observante hay muchos que adhieren a una forma de vida religiosa, regulada por las leyes religiosas judías, participando en la vida nacional del país. Consideran el moderno estado judío como el primer paso hacia la venida del Mesías y la rendención del pueblo judío en la Tierra de Israel.

En contraste, los jaredim (judíos ultra-ortodoxos) consideran que la soberanía judía sobre la Tierra de Israel podrá ser reestablecida solamente después de la venida del Mesías. Manteniendo estricta adherencia a la ley religiosa judía, viven en barrios separados, tienen sus propias escuelas, se visten con trajes tradicionales, dan un rol separado al hombre y a la mujer y siguen un modo de vida muy cerrado. Su comunidad está formada por dos sub-grupos principales: uno pequeño, que no reconoce la existencia del estado y se aisla de él; y una mayoría pragmática que participa en la vida política del país con el objetivo de fortalecer el carácter religioso judío del estado.

Dinámica inter-judía

Dado que no hay una clara separación entre religión y estado, un asunto intercomunitario central ha sido la medida en que Israel debe manifestar su identidad religiosa. Mientras el establishment ortodoxo pretende aumentar la legislación religiosa más allá del alcance del status personal, sobre el cual tiene exclusiva jurisdicción, el sector no observante considera esta acción como una coerción religiosa y una violación de la naturaleza democrática del estado. Uno de los constantes temas en discusión se centra en los elementos requeridos para definir a una persona como judío. El sector ortodoxo brega por definir a un judío como aquella persona nacida de madre judía, de acuerdo estrictamente con la ley judía, los judíos no observantes por lo general apoyan una definición que se basa en el criterio civil de identificación con el judaísmo. Estos conflictos de intereses han llevado a la búsqueda de medios legales para definir la demarcación entre religión y estado. Hasta que sea encontrada una solución global, la jurisdicción recae sobre un acuerdo no escrito, alcanzado en vísperas de la independencia del país y conocido como el "statu quo", que sostiene que no se realizarán cambios fundamentales en el status de la religión.

 

La sociedad del kibutz

Un singular marco social y económico que se basa en principios igualitarios y comunitarios, el kibutz surgió de la sociedad pionera de comienzos del siglo XX y se desarrolló en una forma de vida rural permanente. Con el correr de los años, estableció una próspera economía, en un comienzo principalmente agrícola, y posteriormente ampliada a empresas industriales y de servicios, distinguiéndose por la contribución de sus miembros al establecimiento y la construcción del estado.

En el período preestatal y durante los primeros años del estado, el kibutz asumió funciones centrales en los planos de asentamiento, inmigración y defensa, pero cuando éstas fueron transferidas al gobierno, la interacción entre el kibutz y la sociedad israelí disminuyó considerablemente. Su centralidad como vanguardia en el desarrollo social e institucional disminuyó, y desde la década del 70, su poder político, que en los primeros tiempos del estado le había llevado a una elevada representación, ha declinado. Sin embargo, la parte del kibutz en el producto nacional ha seguido siendo significativamente mayor que su proporción dentro de la población.

En las últimas décadas, el kibutz se ha hecho más introspectivo enfatizando el logro individual y el desarrollo económico. En muchos kibutzim la ética del trabajo "realizado por uno mismo" ha pasado a ser menos rígida, se ha debilitado el tabú del trabajo asalariado, y son empleadas grandes cantidades de trabajadores a sueldo que no son miembros del kibutz. Simultáneamente, un creciente número de miembros del kibutz trabajan fuera del mismo, siendo su salario acreditado al kibutz.

El kibutz hoy en día es el logro de tres generaciones. Los fundadores, motivados por fuertes convicciones y una ideología distintiva, formaron una sociedad con un modo de vida singular. Sus hijos, nacidos en una estructura social existente, trabajaron duramente para consolidar la base económica, social y administrativa del kibutz. La generación actual, que creció en una sociedad establecida y próspera, enfrenta los desafíos de la vida moderna.

Hoy, gran parte de las discusiones se centran en la naturaleza futura de la relación y la responsabilidad mutua entre el individuo y la comunidad del kibutz, así como en las ramificaciones hacia una sociedad de recientes desarrollos en tecnología y comunicaciones.

Algunos temen que al adaptarse a las cambiantes circunstancias el kibutz se esté alejando peligrosamente de sus principios originales; otros creen que su capacidad de llegar a compromisos y de adaptación, son la clave de su supervivencia.

El comedor del kibutz es más que un lugar donde se come: aquí los miembros celebran cenas festivas los viernes por la tarde y los dís de fiesta; aquí el kibutz toma decisiones importantes en las reuniones de su asamblea general y se llevan a cabo discusiones informales durante los desayunos, almuerzos y cenas.