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LA
VICTORIA CONTRA EL MAL Mashiaj
(Extraído del libro "Para mis hermanos y amigos" de las enseñanzas
del Rabino Shlomo Carlebaj z"l, a ser editado B"H a la
brevedad). Una
vez antes de Purim, nuestro sagrado rabino David de Dinov escuchó que un
grupo de no judíos estaban planeando un pogrom (persecución) para la
segunda noche de Pesaj, pues ellos entendieron que todos los judíos se
hallarían en sus casas en ese momento. También supo que todos los que planificaban el pogrom se iban a reunir
en la noche de Purim en un albergue no lejos de Dinov. Señores
míos, cierren los ojos y vengan conmigo a la cena de la noche de Purim
con nuestro rabino Rabi David de Dinov. No
hay mas mal en el mundo, y ya todo es bueno. Todos los jasidim estaban
bailando y cantando hasta el corazón del cielo. De pronto,
aproximadamente a media noche, se levanto Rabí David y les dijo:
"amigos míos, hermanos judíos: ¿Ustedes están dispuestos a ir a borrar al malvado más grande del mundo?". Los jasidim dijeron:
"claro Rabí, seguro que estamos dispuestos". Rabí
David les dijo: "entonces preparen los caballos y viajemos".
Imagínense que noche! Afuera invierno, todo blanco de nieve como el corazón
de los jasidim, puro y sagrado. Los jasidim y el Rebe cantaron durante
todo el camino al albergue donde supuestamente se hallaba todo aquel que
se consideraba antisemita. La hora eran unos minutos después de
medianoche, los campesinos estaban un poco borrachos y entonces comenzaron
a maldecir a los judíos. La
puerta se abrió, y el sagrado Rabí David entro, hermoso cual un ángel
del cielo, sino más. Los jasidim aun se hallaban en el medio del canto.
Cada jasid tomo a un campesino y todos comenzaron a juntos a bailar. Todo
el cuarto se lleno de la santidad y la dulzura que ellos tenían. De
pronto, Rabí David los detuvo y todos los campesinos y todos los jasidim
se apretujaron alrededor del Rabí. Entonces Rabí David les dijo:
"queridos hermanos, es agradable estar con ustedes y estoy muy
contento de que vine. Sin embargo, les voy a decir la verdad, escuche
rumores terribles y estoy seguro que no pueden ser ciertos, pero los
escuche. Escuche que ustedes odian a los judíos. Acaso hay alguien aquí
que nos odie?". Los campesinos se miraron unos a otros, y cada uno
dijo: "yo no, quizás otra persona, yo no odio a los judíos".
El Rabí les dijo: "si ustedes no nos odian mis buenos amigos, por
que no ser como hermanos?". Los campesinos se sorprendieron tanto de
la santidad del Rabí, que cada uno que estaba allí dijo: "Rabí,
por favor, quiero que sea mi mejor amigo". Entonces el Rabí les
contesto diciéndoles: "júrenme que siempre vamos a ser los mejores
amigos, que siempre vamos a ser como hermanos". Y nuevamente
comenzaron a cantar y bailar. A
veces nosotros dudamos: ¿Cómo puede ser lógico que cuando el Mashiaj
llegue, de pronto todo el mundo nos vaya a querer? Pues bien, recuerden
siempre el cuento del Rebe de Dinov; y eso que el todavía no era el
Mashiaj.
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