A Fistele is a Fistele

 Cuenta Rabi Najman de Breslav que en un lugar muy lejano existía un reino llamado el reino de la tristeza. Un buen día, decidío el rey pasear por su reino para ver si todos sus habitantes cumplían con la ley de reino y estaban tristes. El rey se disfrazó de un simple campesino y comenzo a peregrinar para averiguar si la gente cumplía la orden real, pues de ser así esoa umentaría su tristeza, lo cual era el objetivo de su vida y el motivo de la existencia de su reino.

Cierto día llego el rey a la casa de un señor muy pobre cuyo oficio era remendar. El rey vio que el remendero estaba muy contento comiendo su almuerzo, remendaba objetos rotos y hasta a veces remendaba aquellas personas cuyas corazones estaban partidos.

Este rey le preguntó el motivo de su alegría y él le contestó en yidish: “ A Fistele is a Fistele” un banquete es un banquete, tengo lo que comer con mi humilde trabajo, esto ya es un buen motivo para estar contento, no?.

El rey enojadísimo se va a su palacio y decreta al día siguiente que apartir de ahora estará prohibido ejercer el oficio de remendero.

Este pobre señor al escuchar la orden real de ninguna manera  se desesperó. Salío a la aldea y al encontrar allí a un cortador de leña que trabajaba duramente le propuso brindarle su ayuda a cambio de unas pocas monedas que le permitan mantenerse.

Este buen señor comenzó a trabajar con el leñador. A los pocos días el rey que continuaba en sus averiguaciones al ver que este señor en su casa su tristeza recibío una ALEGRIA muy grande. Mas cuan gran fue su decepción cuando descubrío que junto al leñador muy contento se hallaba el antiguo remendero disfrutando cada pedazo de su humilde comida. El rey se acerca al antiguo remendero y le preguntó acerca del motivo de su alegría y este le contesta su tradicional respuesta “A Fistele is a Fistele”. El rey muy enojado se va a su palacio y decreta  que a partir de ahora esta prohibido cortar leña.

Mas, este pobre hombre no desespera y se va a buscar  a un limpiador y le ofrece sus servicios a cambio de algunas monedas por su ayuda, y ... como ustedes se imaginan viene el rey  y lo ve comiendo y le pregunta sobre su alegría y este le contesta: “ A Fistele is a Fistele”, tengo mi banquete diario, que mas se puede pedir. El rey se va a su palacio hirviendo de enojo y emite un decreto que apartir de ahora esta prohibido limpiar para los demás, cada uno solo puede limpiar lo suyo. Y luego que ya no quedaron mas oficios para mantenerse, el antiguo remendero piensa para si, no tengo opción sino enrolarme en el ejercito de rey.

Y este buen hombre se enrola y el rey le paga su sueldo mensaul. El rey visita a su ejercito y ve que este hombre está comiendo muy contento su banquete privado. El rey disfrazado le preguntó el motivo de su alegría y este hombre le contesta que el ejercito le paga un pequeño suledo y esto le alcanza para poder darse su fistele diario. Despues de todo “A Fistele is a Fistele”. El rey ya sin saber lo que hacer se va a su palacio y decide emitir un decreto según el cual se le pagará a los soldados un sueldo una vez cada seis meses. Al escuchar este nuevo decreto y al habersele acabado al remendero el último sueldo, este sabio hombre piensa hasta que se le ocurre una brillante idea y se dirige a ponerla en práctica. Va al negocio de un herrero y le vende el metal de su espada a cambio de una suma respetable de dinero y en lugar del metal colocó un pedazo de madera en vuelto en papel e aluminio.

El rey luego de unas semanas pensando que había vencido a este hombre, va nuevamente  a pasearse como ya esttradición disfrazado por el campamento militar y ete aquí que le rey se acerca a este hombre y lo ve insolitamente disfrutando de su rico banquete privado.

El rey pregunta de donde él tiene dinero y él le cuenta en secreto lo que hizo con su espada y que gracias a D-os “A Fistele is a Fistele” y puede continuar dandose su diario banquete. El rey vuelve a su palacio y decidio poner fin a la vida de este hombre que ponía en grave peligro a el motivo de existencia de su reino.

Piensa y piensa hasta que se le ocurre una idea. En su reino hay una carcel para criminales y entre ellos se encuentra un pobre hombre cuyo castigo era la pena de muerte.

El rey  deicde obigar a nuestro remendero-leñador-limpiador-soldado en llevar acabo el sangriento veredicto. El rey trae al sentenciado y obliga a nuestro hombre a matarlo.

En el ejercito de aquel reino era sabido que aquel que pierde o le roban su espada su castigo es la muerte en la horca.

Nuestro remendero es traido para llevar a cabo el veredicto mas no se da rapidamente por vencido y grita en voz alta: “ Si este hombre es culpable que mi espada lo atraviese, mas si este buen hombre es inocente, que se transforme mi espada en una espada de madera”. Y al desenvainar su espada y ver el rey la forma creativa en que este hombre logró salir de la muerte segura, comenzó de a poco a reirse y la gente que estaba alrededor del rey al ver a su rey reirse perdieron el miedo a reirse y comenzaron a reirse junto al rey .

Asi este reino, el reino de la tristeza se transforma en el nuevo reino de la alegría.

 

Que podemos aprender del cuento? Que mensajes para la vida cotidiana podemos extraer de aquí?

Uno de ellos es que nos muestra que el trabajo en este mundo no es una tarea facil, todo el tiempo surgen obstáculos que tratan de impedirnos estar contento y nos tratan de sacar las ganas de hacer el bien, pero no hay que desesperarse.

Debemos entrenarnos juntos en nuestra vida cotideana para que estos momentos de angustia y tristeza puedan ser superados por las ganas de hacer el bien. Ojalá que logremos todos y cada uno de nosotros tener una FISTELE-FISTELE todos los días de nuestras vidas, días llenos de alegría, llenos de felicidad con la bendición eterna de Hashem.