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CORAZONES
CONTENTOS Las
personas tristes se odian unas a otras, inclusive cuando no les falta
nada. La persona que está contenta con su porción, inclusive cuando no
tiene nada se encuentra plena de amor. Por eso necesitamos de un lugar
donde un judío que entra triste pueda salir contento. Todo el pueblo judío es sagrado. Lo que hace falta es que todo judío
también se preocupe por su prójimo. Nosotros bendecimos al pueblo de
Israel para que éste sea espiritual no solamente en el Beit Hakneset,
sino también en la calle. |