CATHARSIS

Refinamiento

 

Rabino Dr. Yosef Dov Soloveitchik

 

A. El significado del refinamiento humano

La Halajב jamás desestimo al hombre, tanto como criatura natural

integrada a su medio físico o como personalidad espiritual en presencia

ante el Eterno.

Esta tolerancia que la Halajב muestra con el hombre no es ilimitada. La

Halajב exige que el hombre se depure al fin de lograr la plena

realizaciףn de su valor personal. El profeta Yshayahu, al describir la

redenciףn futura de Israel, ha presentado el refinamiento como

condiciףn previa e impresindible de la misma: "Y volverי Mi mano sobre

ti, y limpiarי eternamente tus escorias"1.

Tambiיn nuestros Sabios han enseסado que las mitzvot (preceptos) no

fueron dadas sino a fin de refinar con ellas a las personas.2 Dicho en

otras palabras, el refinamiento es vital a los fines de la existencia

significativa que la Halajב aprueba.

¿ Quי son la depuraciףn y el refinamiento conocidas por la Halajב? A

modo de respuesta nos basaremos en el anבlisis de un pבrrafo del Sidur

(Libro de Oraciones). Entre las distintas bendiciones vespertinas que

pronunciamos cada maסana en agradecimiento al Todopoderoso por habernos

mantenido en vida y por habernos devuelto la vida plena y activa,

aparecen dos, cuyo significado aparentemente es idיologico y

representan una redundancia.

La una versa en "que infundes la valentםa a Israel" y la otra, "Quien

concedes fuerza al extenuado".3 Seguramente, los autores de la Oraciףn

han diferenciado entre el significado de los tיrminos "fuerza" y

"valentםa". Si los considerarםan sinףnimos, se habrםan abstenido de

acuסar dos bendiciones. Serםa suficiente con sףlo una de ellas.

¿Cuבl es el sentido de "fuerza"? "Fuerza" implica todo don conferido por

Dios al hombre al momento de nacer. Su significado primario se refiere

al poderםo fםsico, a la capacidad de realizar una tarea que exige alto

grado de vigor. Este es el significado bםblico preponderante.4 En esta

acepciףn la fuerza no es una categorםa humana exclusiva-especםfica, pues

se refiere en la mayorםa de sus aspectos, a las capacidades de la

persona como criatura natural.

¿Quי es "valentםa"? Valentםa, a diferencia de fuerza, es un regalo

divino conferido sףlo al hombre, y que representa su distinguida

posiciףn en la Creaciףn, su particularidad exclusiva, su selecta

unicidad y su elecciףn.

Al hombre en su aspecto animal, a nivel de funciones vitales mecבnicas

directas, le fue otorgada la fuerza. El hombre como personalidad

diferenciada de los seres animales, quien enfrenta a la naturaleza con

una disposiciףn espiritual de curiosidad investigadora y de

autoconciencia, es el hיroe,5 virtud que no comparte con ningתn otro

ser. 6

B. El "salto absurdo" de la valentםa

La "valentםa", en marco del relato y del poema bםblico, seסala la

facultad de triunfar, de vencer a un enemigo que incita a la lucha. Los

versםculos utilizan estos tיrminos refiriיndose de un modo semiexclusivo

a las proezas del hombre de combate, del triunfador. El tיrmino se

refiere a las batallas, a la lucha, indicando la labor exitosa de uno de

los contrincantes.

La victoria con la cual identificamos a la valentםa no es sףlo el

triunfo militar o cualquier otro triunfo cuyo origen sea la supremacםa

del potencial humano o de equipo. A veces lo cierto es todo lo contrario

y precisamente, es el luchador derrotado en el campo de batalla quien

prepondera como hיroe, como vencedor en la acepciףn histףrica superior y

no como mero יxito externo. 7

A veces la valentםa, el coraje, la bravura estבn en proporciףn inversa

al grado de fuerza, de poderםo que posee el hombre. Cuanto mayor sea la

fuerza que domina cierto hombre, tanto menor serב la valentםa que deberב

demostrar. Asimismo, en cuanto se debilite y su enemigo escale

posiciones que le den mayor primacםa, tanto mבs preponderarב la actitud

del valiente que desecha las consideraciones prבcticas y gira hacia lo

"absurdo".

De este modo, se incorpora un nuevo elemento a la acciףn del valiente:

el heroםsmo o el acto realizado en contra de la lףgica humana y de la

consideraciףn prבctica. Un hecho de esta םndole lleva muchas veces a una

victoria completa. En determinadas situaciones en la vida humana no

prevalecen los procesos de la lףgica frםa y cortante y las concepciones

pragmבticas, mientras que el inesperado salto al absurdo (asם llamado

por Kierkegard) puede redimir al hombre que se halle en las

profundidades de la penuria.

Una actitud irracional y utףpica como יsta, es una actitud heroica,

idיntica a la valentםa.

C. La valentםa de Yaacov

"Y dijo: no mas serב tu nombre Yaacov, sino Israel pues has luchado con

(el angel) Dios y con hombres y has prevalecido". 8 Yaacov saliף

triunfante de este encuentro majestuoso y sublime. Lo tomף y retuvo

vigorosamente a su misterioso enemigo, hasta el amanecer del alba, en

una noche de tristeza, temor y soledad. ¿Acaso estaba previsto su

triunfo, acaso podםa preverse lףgicamente su victoria? Naturalmente que

no. Se antepuso solo, dיbil, sin armas y sin ninguna experiencia de

combate, frente a un guerrero adiestrado y poderoso. ¿Por quי razףn no

se rindiף Yaacov a este enemigo que lo atacף en una noche oscura? Pues,

Yaacov actuף de un modo "absurdo", en contra de toda consideraciףn

racional y prבctica. En otras palabras, Yaacov actuף heroicamente, יl

solo y perdido, se atreviף a enfrentar en combate a un enemigo

poderoso.

Quien habםa demostrado un agudo sentido para los negocios y una

concepciףn pragmבtica durante su estadםa en casa de Lavבn, de pronto en

las penumbras de una noche extraסa y amenazante, realizף el salto al

"absurdo". Se negף a rendirse a una fuerza superior y lanzף un desafםo a

un enemigo desconocido, incףgnito. No es fuerza lo que manifestף Yaacov,

sino valentםa y heroםsmo, que entran en acciףn toda vez que el

raciocinio cae en desesperaciףn y la lףgica retrocede. Al apuntar el

alba, Yaacov el hombre solo, perdido e irracional apareciף como hיroe y

como inesperado vencedor.

Lo imposible y lo absurdo triunfaron sobre lo posible y lo lףgico: el

heroםsmo es quien logrף la victoria y no la lףgica. ¿Acaso no es esto

nada mבs que la narraciףn de una experiencia particular? ¿No estב aqui

implicada, acaso, la historia de la congregaciףn de Israel, realidad que

lucha de un modo "absurdo" por la existencia y por la vida, a travיs de

miles de aסos?.

D. La valentםa clבsica y el heroםsmo bםblico

En este punto conviene acotar que el relato referido a Yaacov es

completamente diferente a la poesםa יpica clבsica.

Para el hombre clבsico la proeza era parte de lo bello, la cual lo

cautiva con su magnificencia y su esplendor. El hombre clבsico era un

esteta que tenםa el don de una cualidad demonםaca.

Ansiaba la amplitud, su imaginaciףn creativa arrasaba toda frontera y

aspiraba a lo imposible. Se mortificaba con una sensaciףn de frustraciףn

y pיrdida de una mבgica ilusiףn, pues tampoco el esteta mבs perfecto

puede atravesar el Sambatiףn que separa lo finito de lo infinito. De sus

penas dio lugar el esteta clבsico a la apariciףn de la figura del prףcer

heroico, brindבndole este mito, un consuelo ilimitado. Por lo menos, asם

se dice a sם mismo el esteta: hubo un hombre que se atreviף a hacer lo

imposible y llegar a la gloria.

En breve, el hיroe del hombre clבsico era una figura majestuosa y

sublime, con la cual יl se identificף a fin de nutrir su jactancia

ilimitada. La adoraciףn del hיroe es en el fondo adoraciףn propia.

La idea clבsica de la valentםa y el coraje, que es una idea estיtica por

su propia esencia, carece del elemento del absurdo y es principalmente

imaginario, teatral. 9 El hיroe es un artista, que aparece para

impresionar a un pתblico admirador. Las masas aplauden, los cronistas

dejan notas escritas, incontables generaciones futuras aprecian y se

entusiasman, poetas y compositores alaban al hיroe.

La imagen del hיroe clבsico representa como ya se ha dicho, a un hombre

atemorizado y frustrado que intenta asirse a lo eterno mediante su

autoidentificaciףn con la figura heroica que estב sobre el escenario.

Esta figura no representa un sendero de vida. Se presenta por un breve

lapso de tiempo; es conmovedora y sumamente potente, pero pronto retorna

el hombre al no heroico estado anםmico de la vida cotidiana.

En contraposiciףn a la proeza estיtica clבsica, la proeza bםblica - como

fuerza pintada en el relato de Yaacov - no se nutre de un estado anםmico

transitorio o de una conciencia pasajera.

La valentםa es quizב el aspecto central de nuestra experiencia

existencial, que penetra continuamente la conciencia personal y le

otorga al hombre una rara sensaciףn de tranquilidad.

La personalidad heroica, acorde a nuestra concepciףn, no se rinde a la

locura y al entusiasmo. La valentםa biblica no es embriaguez de sentidos

sino es reflexionadora, no es estrepitosa sino silenciosa, no dramבtica

ni teatral sino encubierta. El individuo, en lugar de realizar acciones

heroicas aisladas y dispersas, lleva permanentemente una vida de

valentםa. Yaacov no actuף valientemente en forma momentבnea. Su acciףn

indica una manera de vida estable. No quizo impresionar a nadie. Esta

clase de valentםa existe mientras el hombre tiene conciencia de sם mismo

como realidad especםfica.

 

E. La valentםa "ilףgica"

Yaacov se erigiף vencedor al amanecer, al dispersarse el rocםo. Su

contrincante fue derrotado y Yaacov estaba pronto a completar su

victoria. El misterioso enemigo quedaba a su merced. Todo lo que debםa

hacer Yaacov para fianlizar exitosamente su lucha era aniquilar al

hombre que se habםa levantado contra יl, evitando asם el peligro de un

nuevo ataque. Yaacov actuף de un modo distinto, contrariamente a lo que

suelen hacer otros hombres en circunstancias similares. Llegado el

momento de cosechar los frutos de la victoria, Yaacov soltף al atacante

y lo dejף en libertad. ¿Quי lo llevף a actuar asם? Cierto, el

contrincante le suplicף: "Y dijo: envםame, pues apuntף el alba" 10, pero

¿por quי accediף Yaacov al pedido de aquel hombre que hace sףlo un

momento habםa querido matarlo? El enemigo derrotado ni siquiera se

comprometiף a abstenerse de atacar nuevamente. Dejar libre a un hombre

peligroso y demonםaco como aquel, fue un hecho "ilףgico". Pues,

precisamente es esta "falta de lףgica" la que otorga al hecho una

cualidad heroica, mereciendo servir de ejemplo de la "valentםa" en su

acepciףn conforme a la Halajב.

 

F. La Halajב: El sendero diבlectico de la valentםa

 

¿Quי significa, acorde a la Halajב? ¿Quי camino nos recomienda la Halajב

para el logro de la alta postura de heroםsmo? La respuesta es: debemos

seguir un movimiento dialיctico.

El refinamiento Halajatם se distingue por un movimiento paradףjico en

dos direcciones opuestas precipitבndose audazmente para adelante y

retrocediendo humillantemente para atrבs. La experiencia heroica del

hombre es una experiencia polarizadamente opuesta y contradictoria. El

hombre brega por marchar hacia adelante, sףlo a fin de retroceder

posteriormente.

 

La Torב desea un hombre que sea audaz y aventurero en su bתsqueda de la

hora propicia para actuar valientemente, pero que casi llegado el

momento, cuando la victoria parece estar a su alcance, se detenga, gire

para atrבs y retroceda.

En los mבs gloriosos momentos de la victoria y de la realizaciףn, debe

el hombre renunciar a la embriaguez del triunfo y sublimarse. Asם hizo

Yaacov. No completף su victoria. En lugar de eso, dejף libre a su

enemigo derrotado. Triunfף Yaacov ante sם mismo, retrocediף de una

posiciףn que brava y valientemente habםa conquistado en su favor. Se

alejף y se replegף.

 

Capitulo 2

 

A. El movimiento diבlectico

 

La Halajב enseסa que el hombre debe girar en un movimiento dialיctico de

marcha adelante y retroceso alternados, en todos los campos de su

vivencia existencial general: el estיtico, el emocional, el filosףfico,

el יtico-religioso.

La Halajב conociף el plan que el Creador planteף ante el hombre: "Y los

bendijo Dios ... y llenad la tierra y sometיdla".11 Se espera del hombre

que desafםe y lance un grito de guerra contra la oposiciףn proveniente

de la naturaleza y que marche hacia la victoria.

El hombre bםblico es un hombre que sale a conquistar su medio ambiente.

Pero, en el momento en que el triunfo estב a su alcance, estando ya la

vםa de materializaciףn libre de dificultades, teniendo el vencedor sףlo

que extender su brazo para tomar todo lo que desee, debe comenzar el

retiro. Cuando el triunfo estב cerca, el hombre debe disponerse a la

derrota y renunciar al botםn deseado durante tanto tiempo.

 

El movimiento es dialיctico: la marcha hacia adelante finaliza en el

retroceso y יsta, a su vez, conduce a la marcha hacia adelante. Tras

retroceder de una posiciףn que el hombre logrף luego de su esforzada

labor y sacrificios, irrumpe nuevamente en un movimiento hacia adelante.

 

Tambiיn la Halajב estimula al hombre a buscar la magnitud, los

horizontes amplios, a experimentar su libertad con osadםa y a bregar

fervorosamente por el dominio. Y, lo ya visto, la Halajב le ordenarב

frenar y girar para atrבs. Este movimiento dialיctico, por mבs

incomprensible que resulte al hombre moderno es, como ya se explicף, el

centro, la mיdula de la vida segתn la Halajב. En breves palabras, la

Halajב enseסa al hombre cףmo imponerse y cףmo perder, cףmo tomar y cףmo

arrojar, cףmo triunfar y cףmo disponerse a la derrota, y cףmo volver a

pujar por una victoria.

 

B. El refinamiento de los placeres

 

La idea del refinamiento por medio del movimiento dialיctico aparece

claramente en todas las indicaciones de la Halajב que rigen la vida del

hombre. Pero no hay como el campo estיtico-placentero, donde tan a

menudo queda remarcada esta teorםa del refinamiento dialיctico.

 

¿De quי modo se refina el hombre en este campo? Entrando en un

movimiento dialיctico, retirבndose en retroceso cuando llega ante el

punto culminante de su pasiףn. Cuanto mבs fuerte sea el impulso

fisiolףgico, cuanto mayor sean la embriaguez y la pיrdida de (los)

sentidos ante la satisfacciףn del deseo, tanto mבs vigorosa serב la

fuerza redentora del movimiento dialיctico, del movimiento de retiro en

retroceso.

 

"Tu vientre es cual un monton de trigo revestido de lirios": un varףn

toma esposa entre los treinta y cuarenta aסos, despuיs de la cena de

bodas se apresta a hacer vida sexual y ella le dice entonces: He notado

algo pequeסo como una cabeza de clavo de color rojizo, y יl se retira de

ella inmediatamente. ¿Quiיn le ha impedido acercarse a ella, quי paredףn

fיrreo apareciף entre ambos, cuבl vםbora lo habrב picado o que escorpiףn

le habra clavado su aguijףn para que no se le aproxime? Pues, las

palabras de la Torב que son delicadas como una rosa, dicen: "Y a una

mujer en la impureza de su meunstro no te acercarבs". Asimismo, a quien

le han traםdo un guiso de carne, y le dijeron: cayף allם sebo, retirף su

mano y no lo probף. Quי le causף no probarlo, cuבl vםbora lo picף o cuבl

escorpiףn para que no se acercara a probarlo? Pues, las palabras de la

Torב, que son delicadas cual una rosa, como dicen: "Todo sebo y toda

sangre no comereםs"12

 

Dos novios jףvenes, robustos y sanos, sintiendo un ardiente amor. Ambos

esperaron pacientemente este encuentro. Sףlo un paso mבs y su amor se

llega a consumar, su sueסo se realiza. De pronto ambos se retiran y dan

un paso atrבs. El, a la costumbre de los hidalgos nobles caballeros,

presenta una valentםa paradףjica, se derrota a sם mismo.

Es יste un retroceso nada brillante, sin nada de esplendor, no incluye

ningתn gesto exhibicionista, ya que no hay testigos presentes, que loen

y alaben. La heroica acciףn no tiene lugar ante unas masas exaltadas,

adictas. No cantarבn poetas entre estos dos jףvenes modestos y

recatados. Todo ha ocurrido en la resguardada intimidad de su hogar, en

el silencio de la noche. El joven varףn, cual Yaacov en su momento,

vuelve y se hecha atrבs. En el momento en que la realizaciףn parece

estar asegurada retrocede y se retira.

Este magno significado dialיctico no estב limitado solamente a la vida

sexual del hombre, sino tiene lugar en todas las בreas de las

seducciones y los impulsos naturales. El hambriento debe privarse del

placer de la comida, sea cual fuera su poder seductivo. El propietario

debe renunciar al placer de la adquisiciףn si hubiera alguna falta legal

o moral.

En sםntensis, la Halajב exige del hombre que tenga las fuerzas de

echarse atrבs.13 Empero, como ya fuera aclarado, tras el movimiento de

retroceso, el hombre debe nuevamente ir adelante hacia la completa

victoria.

 

C. El refinamiento de los sentimientos

 

No sףlo en el בrea de los placeres la Torב exige del hombre una acciףn

de refinamiento, sino tambiיn en su mundo emocional. En el בrea del

placer sensorial, el refinamiento se refleja en un movimiento de

retroceso ante algo exterior, como ser en la separaciףn de los novios o

al apartarse el hambriento de la comida. En el campo emocional, por lo

contrario la acciףn de refinamiento se basa en el retroceso del hombre y

su apartamiento de sם mismo, de su propio mundo interior. El retroceso

se forma cuando el hombre renuncia a una parte de su propio ser, a un

sentimiento, a un estado anםmico o a un estado de conciencia.

¿Acaso tenemos las fuerzas requeridas para retroceder de nosotros

mismos, para rechazar sentimientos que nos embargan profundamente, para

alejar una profunda vivencia de nuestro corazףn? La Halajב responde

afirmativamente. La Torב ha formulado preceptos que guםan la vida del

hombre, como: "no matarבs", "no levantarבs contra tu prףjimo falso

testimonio". Asimismo, la Torב ha intentado supervisar la vida interior

del hombre. Preceptos como "no codiciarבs a tu hermano en tu corazףn"

son parte inseparable del sistema de ordenanzas de la Halajב, al igual

que los preceptos relativos de la conducta humana externa.

Dicho en pocas palabras, la Halajב conforma no sףlo una יtica de acciףn

sino tambiיn una יtica del sentimiento. El hombre es dueסo y seסor de su

mundo emocional interno y posee las fuerzas necesarias para refutar

sentimientos destructivos, aunque lo invadan involuntariamente y con

gran potencia. Y en direcciףn contraria puede absorber en su

personalidad sentimientos positivos, de redenciףn. De acuerdo a la

Halajב el refinamiento en el mundo emocional significa la intervenciףn

activa del hombre en su vida emocional.

 

El silencio de Aarףn

 

He de ilustrar esta idea de la Halajב referente al retroceso interno o

refinamiento emocional. Una trבgica desgracia le ocurrio a Aarףn, el

supremo sacerdote. En el dםa mas feliz de su vida, dםa de la

inauguraciףn del Tabernבculo y fecha en la cual fue ungido a su servicio

sacerdotal, murieron sus dos hijos.

La muerte es siempre la principal desgracia que el hombre no puede

aceptar, especialmente el tratarse de la pena de un padre por la muerte

de su hijo, dolor ilimitado e infinito. Cuanto mבs ante la muerte

incomprensibe de ambos hijos, quienes al llegar al santuario para

ofrendar sacrificios ante el Seסor, fueron devorados por el fuego

proveniente de El. Y he aquם que inmediatamente despuיs del golpe del

destino dםjole Moshי a Aarףn" No descuidיis por desaliסo vuestra cabeza,

ni descosבis vuestra vestidura (en seסal de luto), no sea que murבis, y

estalle la ira contra toda la congregaciףn; mas vuestros hermanos, toda

la casa de Israel, lamentarבn el incendio que ha hecho el seסor. Y no

salgבis de la entrada de la tienda de reuniףn, no sea que murבis, porque

el hacerte de la unciףn del seסor estב sobre vosotros".14

 

Moshי les prohibiף a Aarףn y a sus hijos restantes ponerse de luto por

Nadav y Avihת. Fueron ordenados de no echar lagrimas por ellos. ¿Por quי

razףn? Pues, porque los sacerdotes conforman una comunidad ungida y

consagrada al servicio del seסor exclusivamente. El derecho inamovible

de todo padre, el derecho de llorar por su hijo, les fue quitado a Aarףn

y a sus hijos. El compromiso de consagraciףn del sacerdote es total y

completo, exige todo e incluye todo.

Dios plantea una exigencia ilimitada ante el total de la personalidad

humana, no ante sףlo una parte de ella. La realidad completa en sus

expresiones externas e internas, estב consagrada a Dios.

Aarףn no depende de nadie, tampoco es independiente y autףnomo;

pertenece al Seסor. Por esta razףn no estaba libre de entregarse a su

propio dolor por la muerte de sus dos hijos. Quedף privado de mantener

su (propio) mundo privado. Tambiיn su corazףn pertenecםa al Seסor.

¿Cuבl es, en tיrminos psicolףgicos el significado de estas palabras? ¿El

Seסor, bendito sea, ha querido que Aarףn reniegue al mבs potente

sentimiento humano, el amor a su hijo. ¿Es esto posible?

 

En cuanto al hombre moderno, no me atrevo a responder.

Referente al hombre bםblico, las Escrituras seסalan que Aarףn actuף

acorde a la ordenanza divina: "Y ellos hicieron conforme a la palabra de

Moshי".15 Aarףn se retirף, se echף atrבs de sם mismo, retrocediף de su

ser como padre. Este movimiento de retroceso equivale a la propia

perdiciףn. Es יsta condiciףn refinadora, indudablemente, pues es una

acciףn heroica. De este modo prevalece fuertemente sobre la catharsis

estיtica aristotיlica, la cual el judaםsmo se negף a aceptar.

 

No sףlo Aarףn propiamente dicho, sino la comunidad del Pacto por entero

ha sido consagrada por Dios a su servicio.

Al integrarse un hombre al servicio divino, tanto como supremo sacerdote

o como hombre comתn y humilde, su compromiso no es parcial. Es completo

y absoluto. Queda a la espera del llamado divino no a un retroceso

interno completo.

Asם interviene la Halajב frecuentemente en los estratos mבs personales e

םntimos de nuestra vida y nos plantea exigencias que parecen demasiado

severas y formalistas a ojos de quien no estב aconstumbrado a ellas.

 

El duelo y su significado sentimental

 

Utilicemos un ejemplo: todos conocemos la prescripciףn segתn la cual

queda anulado el duelo por alguno de los siete familiares םntimos ante

la santidad de Yom Tov (Dםa festivo). Una persona judםa que haya

comenzado los rituales y constumbres de duelo de los "siete dםas"

primeros sףlo un rato antes de comenzar el feriado de fiesta, su luto

queda de un lado al dar comienzo la festividad.

No olvidemos que en la Halajב el concepto de duelo no seסala sףlo

cuestiones de ceremonia y costumbres. El duelo es mucho mבs que יsto: es

una vivencia interna de profunda desesperaciףn, total caםda existencial,

de lo absurdo de la existencia. Es יsta una experiencia aterradora que

pega al hombre un golpe de gracia, que mueve los cimientos de su fe y

pone al descubierto su conciencia del ego como falsa ilusiףn.

De un modo similar el precepto de alegrםa en Yom Tov, feriado festivo,

no incluye sףlo actos ceremoniales, sino tambiיn una fiel vivencia de

alegrםa y regocijo. Al encomendarnos la Torב: "Y te regocijarבs en tu

fiesta"16, no se refiere sףlo al jתbilo y a la diversiףn, a la

jovialidad artificial o al alborozo superficial, sino a una profunda

vivencia penetrante de goce espiritual, tranquilidad y paz de espםritu,

vivencia que proviene de la fe y de la conciencia ante de la presencia

divina.

Imaginיmonos a continuaciףn la siguiente situaciףn concreta: el hombre

enlutado que acaba de enterrar a su esposa o a una madre querida,

regresa a casa del cementerio donde ha dejado parte de su propio ser,

allם fue testigo de lo vano y burlesco de la existencia humana. Se

encuentra en un estado anםmico de reflexiףn acerca de la autoridad y la

validez del mundo de los valores. El hogar esta vacםo, desierto, cada

mueble le trae el recuerdo del ser querido que ha enterrado. Cada rincףn

estב lleno de recuerdos. Y he aquם que la Halajב se dirige al enlutado,

solo y abandonado, y le susurra: "levantate de tu luto; aparta las

cenizas de sobre tu cabeza; cבmbiate las ropas, enciende las velas del

dםa de fiesta; pronuncia el Kidush sobre la copa de vino agradeciendo a

Dios por habernos concedido dםas fijos de regocijo, fiestas y tiempos de

alegrםa; "Bendito ...... quien nos mantuvo con vida y existencia y nos

hizo llegar a este momento" adhiיrete a la comunidad que festeja y

santifica el dםa como si nada hubiese ocurrido, tal como si estuviere a

tu lado ese ser querido cuya muerte sientes dolorosamente".

 

La Halajב que a veces es capaz de ser tan suave, tan considerada y

aceptable, suele actuar en otras circunstancias exigiendo disciplina y

obediencia inobjetables. La Halajב pide al hombre, destrozado fםsica y

espiritualmente, el cual carga con el peso de la existencia absurda, que

cambie su estado espiritual, deje de lado su dolor y se vuelque a la

alegrםa.

 

Formulemos nuevamente la pregunta: ¿acaso es posible un cambio como

יste? ¿Acaso se puede saltar de las profundidades de la confusiףn triste

y desesperante directamente a la alegrםa de la fe? ¿Puede un hombre

canjear una experiencia monstruosa por una sensaciףn de significancia

superior? No estoy autorizado a juzgar esto. Sin embargo, conozco

personas que intentaron producir esta maravilla.

Este salto es heroico, indudablemente. Cierto, es menos estupendo que la

muerte de Aquiles, pero es mבs heroico, mבs redentor, puesto que ocurre

en la privacidad, en la oscuridad de la noche y en el silencio de la

soledad.

 

D. El refinamiento filosףfico

 

Tambiיn en otra בrea, en el campo filosףfico, el judaםsmo ha exigido

refinamiento. El judaםsmo ha reclamado la redenciףn del logos, objetando

que tal como existe un impulso sensorial irredimido, asi tambiיn existe

una actividad cognoscitiva irredimida.

No me refiero al pensamiento mםtico, el cual no se rige por un mיtodo y

una actitud cientםfica, sino a los mבs modernos sistemas que han sido

desarrollados por la investigaciףn cientםfica. Estos sistemas serבn

considerados irredimidos en caso de no someter el cientםfico, su

actividad cognoscitiva al refinamiento exterior, originado en el

movimiento dialיctico: un paso adelante tras el triunfo y marcha atrבs

en la derrota.

Explicarי יsto: mis palabras respecto al retroceso cognoscitivo o

autonegaciףn no tienen intenciףn de insinuar que el cientםfico no haga

su trabajo de investigaciףn en forma seria y realice su trabajo falto de

pruebas convincentes. Por lo contrario, todo investigador se rige por

una norma יtica que le indica buscar continua y aplicadamente la verdad

y no reposar hasta su logro.

El retroceso cognoscitivo no estב relacionado con la investigaciףn

cientםfica como actividad lףgica, sino en la experiencia valiente del

quehacer cientםfico. El conocimiento no es una actividad impersonal con

la cual puede nutrirse a una computadora, falta su riqueza, su variedad

multifasיtica y su contenido vivencial. El conocimiento es parte

integral del hombre conocedor propiamente dicho, como persona con vida,

con la plenitud de sus vivencias emocionales y sus juicios valentes.

El saber es quizב, despuיs de la experiencia religiosa, la experiencia

personal mבs estremecedora y de mayor resonancia.

Arrastra la personalidad completa, a veces con una suave ola que deja al

conocedor con una sensaciףn de calma y tranquilidad, y a veces en un

estado tormentoso y vigoroso de alta marea que toca las profundidades

del alma y la llena con una embriaguez sensorial.

 

Como ya fuera dicho, el refinamiento del conocimiento no se refiere a

algo que tiene lugar en el בrea lףgico-formal sino en el campo

vivencial-experimental. El refinamiento indispensable a nuestro

descubrimiento de la existencia como incomprensible a nuestro

raciocinio.

Un compromiso para con el saber, para con la investigaciףn cientםfica,

incluye reconocer el eterno enigma, enigma se acrecienta con el

desarrollo del saber, que se vuelve mבs profundo con la marcha triunfal

de la inteligencia humana y que se torna embarazosamente aturdidora y

desafiante con cada nuevo logro. Muchas veces hacemos un interrogante

cual las preguntas de Kohelet: ¿acaso el hombre es dueסo del saber ?

Pues como siempre estב ante una situaciףn paradoxal, en la cual la

soluciףn a un problema conduce al descubrimiento de otro problema, mבs

complejo y amplio que el anterior.

Mבs aתn, el hombre se encuentra con que la acciףn cientםfica y el gran

misterio permanecen en בreas distintas. La ciencia investiga un mundo

que es el producto de su propia creaciףn, un mundo de estructuras

interrelacionadas y series conceptuales creadas libremente.El gran

misterio, acuסado en nuestro ambiente cualitativo, formado por sonido,

color, contacto, olor, sensaciףn de calor, humedad, etc. no tiene

explicaciףn cientםfica. El cientםfico no explica fenףmenos cualitativos,

sino crea un orden cuantitativo de ecuaciones matemבticas abstractas a

las que pueda atender libremente siendo יstas producto de su

conciencia.

 

No existe una explicaciףn cientםfica de nuestro problema correcto y

verdadero- que es la esencia del mundo en el que vivimos. Existe,

indudablemente, la duplicaciףn creativa que nos sirve desde el aspecto

tecnolףgico y la cual coloca a nuestro medio ambiente bajo dominio

humano. Pero los senderos de la creaciףn en los que nos sentimos

alegres y temerosos, en los que estamos presos fםsica y anםmicamente,

quedan sin registrar, sin dejar impresiףn escrita. La experiencia

cognoscitiva no incluye sףlo al arador del saber, sino tambiיn al

miedo y al temor del gran secreto de una existencia ajena e

indescifrable, es decir, del universo como una realidad cualitativa y no

cuantitativa.

 

Si conjuntamente con la embriaguez del saber, el investigador

experimenta el dolor de la incertidumbre, si el dulce sabor de

conquistar la realidad estב mezclado con la desesperaciףn y el dolor de

la derrota que sufre ante la realidad, entonces la acciףn cognoscitiva

queda purificada y redimida. Entonces, y sףlo entonces, su

experimentaciףn cientםfica tiene lugar humilde y modestamente, sin

soberbia y arrogancia.

 

El refinamiento exige del cientםfico dos admisiones bבsicas. Primero,

como indicamos anteriormente, que podrב, llegar al mבximo conocimiento y

comprensiףn de los procesos del universo y ser יstos transferidos a

estructuras cuantitativas abstractas. Pero, debe reconocer, que la razףn

humana jamבs captarב la conexiףn entre el concepto matemבtico y el

suceso, entre la fףrmula, producto de la conciencia, y las pautas de

conducta de la materia orgבnica y la inorgבnica. Segundo, la ley moral

no puede ser dictada por el raciocinio humano en tיrminos absolutos.

Todo intento por parte de la investigaciףn cientםfica por mבs avanzado

que sea, de trocar la legislaciףn moral dictada por Dios en el Sinaם y

tallada en las dos tablas, por reglas humanas de conducta hechas por el

hombre, es un intento ilegםtimo. Adam intentף dictar una norma moral y

fue expulsado del jardםn de Edיn. En nuestros dםas, estב el hombre

moderno abocado a una misiףn similar, que refleja arrogancia y vanidad,

estando el tambiיn sentenciado a fracasar.

 

E. El refinamiento religioso

 

No sףlo en su mundo estיtico-sensorial, el emocional y el cognoscitivo,

debe estar el hombre listo a la derrota, sino tambiיn en su mundo

יtico-religioso, en su relaciףn con Dios.17 Debe admitir que por

voluntad o por imposiciףn tambiיn en su encuentro con la divinidad se

halla en un movimiento dialיctico, aunque estי seguro y convencido que

Dios se encuentre cerca a יl y no hace falta mבs que el תltimo salto

para lograr la completa uniףn con su Creador. Existe una experimentaciףn

יtica-religiosa irredimida, tal como existen cuerpo y alma irredimidos.

 

Seamos sinceros: el hombre que no ha redimido su vida religiosa puede

considerarse a יl mismo santo y piadoso insensible y destructor.

La historia de las Cruzadas, la Inquisiciףn y otros brotes de fanatismo

religioso confirman esta premisa.

Cierto, el judaםsmo ha santificado al hombre y ha enseסado que hay en יl

una chispa divina. Jamבs el judaםsmo ha estado de acuerdo con la

concepciףn de que el hombre nace con el pecado por la naturaleza de su

creaciףn. Por lo contrario, hemos enseסado que el desafםo presentado

ante el ser humano y las posibilidades existentes ante יl, son

ilimitadas; a ojos del judaםsmo, el hombre es en potencia una criatura

buena, una criatura en desarrollo. Empero el hombre se encuentra muchas

veces presionado por una fuerza sometedora, fuerza incontrolable a

enfrentar, que lo arrastra barranca abajo.

 

El adelanto y ascenso por la senda divina se convierte muchas veces, en

una caםda vertiginosa. Irrumpir tormentosa y exitosamente en direcciףn a

la divinidad pude llegar a tornarse de pronto en huםda, en evasiףn. El

hombre adelanta en zigzag en vםa de la realizaciףn de su destino; a

veces, la marcha adelante cede ante el retroceso, la cercanםa a Dios

ante una oscura noche de separaciףn y ruptura. El hombre no sףlo se

impone y vence, tambiיn se desploma y cae; y se levanta de su caםda,

hacia una nueva caםda. El delito y la falta moral estבn entrelazados con

nuestro trenzado existencial propiamente dicho. Nadie puede pretender

ser perfecto, como si su experiencia existencial estuviera pulida y

limpia de todo mףvil egoista, bajo, animal. Resumiendo en una frase, las

Escrituras confםan en el hombre, pero tambiיn sospechan y dudan de יl.

 

El refinamiento de la vida religiosa se nutre justamente de la

conciencia de las prolongadas interrupciones en las que el hombre se

halla ilimitadamente alejado de Dios. Los estados provisorios de

embriaguez que surgen de la sensaciףn de proximidad a Dios, se tornan en

tenebrosos estados de desesperaciףn que perjudican al profeta en los

momentos que la divinidad se aparta. Estas largas horas de tenebrosa

desesperaciףn, de ocultamiento divino, contienen un elemento que pule,

brilla y redime la vida religiosa.

 

El destrozo de las tablas del pacto es una experiencia que puede vivir

todo individuo comprometido. Sףlo despuיs de destruir todo lo que

quizo, Moshי subiף al monte Sinaם a recibir no solmente dos nuevas

tablas de piedra, sino tambiיn, la magna misiףn de entrega de la Torב y

su enseסanza a la comunidad del Pacto; sףlo entonces brillף la piel de

su rostro.

 

En tal o cual punto del largo itinerario de vida, el hombre debe

necesariamente llegar hasta el grado absurdo en el que se hallarב

empobrecido y abandonado. Con una sinceridad sin compasiףn, las

Escrituras describieron experiencias de fracaso en la vida de nuestras

grandes personalidades del pasado. El hombre debe admitir este trבgico

hecho, con el que irremediablemente se toparב, tarde o temprano, si su

objetivo metafםsico llegarב a ser realidad. El hombre meritorio no es

aquel que jamבs se desplomף, sino aquel que tropezף, cayף y volviף a

levantarse, ascendiendo a grandes alturas.18 El pecado es algo concreto,

no sףlo un peligro en potencia.

Jamבs hubo un hombre perfecto, ni lo fue creado.19 Un hombre que no es

consciente de la contradicciףn acuסada profundamente en su personalidad,

vive en un mundo de ilusiףn y lleva una existencia irredimida. Sea cual

fuera el hombre que elijamos para denominar esta situaciףn: vanidad,

arrogancia, estupidez, hay aquם un reflejo de un estado de conciencia

animal y grosero.

 

En este punto es que aparece la idea de Teshuvב (arrepentimiento y

correcciףn) y le anuncia al hombre la buena nueva del refinamiento. ¿En

quי se expresa la idea del refinamiento? pues en la facultad del hombre

de reflexionar crםticamente sobre sם mismo y admitir el fracaso, en la

valentםa de confesarse y reconocer la culpa, en la disposiciףn a sufrir

una derrota.

 

La rיplica de Yehuda, juez y aristףcrata, que admite su error y la

inocencia de la infortunada ramera: "Y reconocio Yehuda y dijo: mבs

justa es ella que yo",20 fue un gran acto de refinamiento, acto que

puliף a Yehuda y redimiף su vida, la pronunciaciףn del Vidui

(confesiףn), es la mayor de las virtudes, la mבs heroica acciףn, el mבs

perfecto refinamiento.

 

"El te ha dicho, oh hombre, lo que es bueno, y quי es lo que el Seסor

pide de ti: sףlo hacer justicia y amar la misericordia y andar

humildemente con tu Dios".21 A modo de parבfrasis dirםa yo: solamente

marchar adelante con osadםa, imponerse y conquistar el mundo, y volver y

retroceder humildemente cuando la victoria estב a tu alcance.

 

 

NOTAS:

 

1. Yeshayahu cap. 1:25

 

2." Rav dijo: no fueron dados los preceptos sino a fin de refinar con

ellos a los hombres. ¿Quי le importa al Seסor si alguien degolla al

animal por el cuello o por la nuca? he allם que no fueron dados los

preceptos sino a fin de refinar con ellos a los hombres"(Bereshit

Rabbב,44)

 

3. La bendiciףn "que infunde la valentםa a Israel es una de las

bendiciones mencionadas en el Talmud (Berajot, 60b); la mבs clara y

antigua referencia a la bendiciףn "que concedes fuerza al extenuado" es

del Medioevo (ver Tul y Shuljan Aruj, Oraj Jayim, cap. 46, y

comentarios)

 

4. En el hebreo mבs tardםo, fue aplicado el significado bבsico

incluyendo tambiיn los sentidos (como "el poder de la vista"; "el poder

del oido")

 

5. Deben tomarse en forma figurativa los usos que marcan excepciones a

esta regla (como Mishlי-provervios cap.30:30) o como formulaciones

interrelacionadas (como Tehilim-salmos cap.147:10, allם se refieren las

palabras del autor a la proeza del jinete a caballo)

 

6. Ambos adjetivos, fuerza y proeza, fueron adjudicados a Dios

supuestamente, pues es El origen de la fuerza cףsmica (como en Yeshayahu

cap.40:26 y Najum cap.1:3) y tambiיn el origen de la heroica actitud

humana especifica (Devarim cap. 10:17)

 

7. El Talmud (Yomב, 69 b) explica por quי los miembros de la Kneset

Haguedolב (Gran congregaciףn) se hicieron merecedores de este tםtulo:

Moshי dijo: El Dios grande y valiente ... vino Daniel y dijo: los

enemigos esclavizan a sus hijos- pues dףnde estבn sus proezas, y no

llamף "valiente"... vinieron ellos y dijeron: justamente esta es su

proeza, que domina su ira y tiene paciencia con los malvados". ¿Acבso no

explicaron los sabios de la Kneset Haguedolב el significado de la

valentםa y proeza ... en tיrminos de la actitud heroica, aquello que

calma y desafםa la fuerza y convierte lo imposible y posible?

Estos grandes hombres identificaron proeza con retroceso y derrota.

 

8. Bereshit Rabbב. 32:29

 

9. Segתn Aristoteles, en el libro Poיtica, la idea bבsica de la tragedia

es la actividad distinguida e impresionante, y sirve para liberar los

sentimientos de "eleos" y "phobos". En otras palabras, como placentero

alivio para el pתblico, para liberarlo del fuerte poder de sus

emociones.

 

10. Bereshit cap. 32:27

 

11. Idem, cap.1:28

 

12. Shir Hashirim Rabbב, 7:3

 

13. Cuבl es el hיroe? Aquel que domina su impulso (Tratado de Avot, cap.

4:1)

 

14. Vayikrב, cap. 10:6-7

 

15. Idem

 

16. Devarim cap. 16:14

 

17. El retroceso en el campo religioso-moral se distingue de la marcha

atrבs en otras בreas. En otros campos, la Torב exige del hombre que por

su propia voluntad retroceda de ciertas posiciones que conquistף. En el

campo religioso-moral el retroceso es idיntico al reconocimiento de

falta de perfecciףn y del pecado.

 

18. Ver Maimףnides, introducciףn al comentario al tratado de Avot. cap.6

 

19. Ver Kohelet-Eclestiastיs cap. 7:20

 

20. Bereshit, Cap. 38:26

 

21. Mijב cap.6:8.