Comentario escrito y adaptado al español por Abraham Renner

 

PARASHAT BEHAR 

 

1   "Seis años sembrarás tu campo, y seis años podarás tu viñedo y recogerás la cosecha.  Mas el séptimo año descanso ('Shabat Shabatón') será para la tierra, descanso ('Shabat') para D's, tu campo no sembrarás y tu viñedo no podarás... "

(Levítico 25, 3-4)

1   "...Y contarás siete descansos de años, siete años siete veces... cuarenta y nueve años.  Y harás sonar el Shofar en el séptimo mes, el día décimo, en el día de Yom Kipur harás sonar el shofar en toda tu tierra.  Y Santificaréis el año cincuenta y proclamaréis la libertad para todos los habitantes de tu tierra;  jubileo (Yovel) será para ustedes y regresaréis cada quien a su heredad y cada cual a su familia....  no sembrarás y no segarás lo que produzca el campo... "

(Levítico 25, 8-11)

 

Pregunta: ¿Por qué se tocaba el shofar para anunciar el jubileo (Yovel) y no para anunciar antes de cada séptimo año (la Shmitá)?.  ¿Por qué se habla de santificación del año cincuenta (Yovel) y no así del séptimo año?,  ¿Cual es la idea filosófica detrás de estos dos preceptos?

 

Respuesta: 

La idea del año sabático ya ha sido ampliamente comentada y explicada por Maimónides (Rambam) con base en el descanso que debe guardar la tierra para así volver a producir como antaño.  Sin embargo, Abarbanel no acepta fácilmente esta tesis y discute basado en el siguiente argumento:  Si es de que la tierra va disminuyendo su potencial productor año con año, ¿Cómo entonces la Torá promete que el sexto año la tierra dará suficiente para los siguientes dos años (Lev. 25,20) ?.  Además, esta Mitzvá nada más se aplica para la tierra de Israel, si la razón fuera el descanso de la tierra debería aplicarse a todo el mundo.

 

Más aún, hoy en día, podemos comprobar que con ciertos fertilizantes o productos químicos, la tierra no necesitaría 'descansar'  y puede fácilmente producir cada año igual que el anterior.  Y aún con esto, la Mitzvá de Shmitá sigue vigente.

 

Abarbanel pues expone su idea de la siguiente manera:

Dos grandes bondades hizo D-s con el mundo, la primera es la creación de la tierra y sus especies, y la segunda es la sagrada Torá que entregó a su pueblo para el perfeccionamiento espiritual.  Estas dos Mitzvot en especial (Shmitá y Yovel) corresponden a estos dos elementos mencionados;   el año sabático insinúa la creación, ya que en seis días D-s creó al mundo y el séptimo descansó.  El jubileo por su parte, hace alusión a la entrega de la Torá que fue entregada precisamente después de cincuenta días de la salida de Egipto.

 

Siguiendo esta misma línea entendemos por qué el Shofar se hace sonar para anunciar el jubileo, ya que la Torá fue también entregada entre voces del Shofar (Exodo 19).   En el jubileo se deben contar los años y también entre Pesaj y Shavuot se cuentan los días para recibir la Torá (Sfirat Haomer).  El año del jubileo se santifica, así como se santificó el pueblo al recibir la Torá.

 

En suma podemos comprobar que el 'descanso' a que se refiere la Torá, tanto en Shabat como en Shmitá, no tiene que ver con reposo físico sino espiritual;  así como D-s no se cansa de crear en seis días, tampoco la tierra se cansa de producir 6 años.  Más bien podríamos decir que el año sabático tiene como fin el perfeccionar el mundo físico y el Jubileo hace lo suyo en las esferas espirituales.


PARASHAT BEJUKOTAI

 

1   “Si en Mis leyes anduvieres y cumplieres Mis preceptos, os brindaré lluvias a su tiempo y la tierra dará su producto y el árbol del campo dará su fruto, y vuestra trilla se prolongará hasta la vendimia y la vendimia hasta la siembra, y comeréis vuestro pan hasta saciaros...”

·“Mas si no Me escuchareis y no cumpliereis estos Mis mandatos y os burlareis de Mis preceptos...  echaré sobre vosotros el terror, la tisis y la fiebre que consume los ojos y entristece el alma, y sembrareis vuestra simiente en vano...”

(Levítico 26, 3)

 

 

Pregunta: ¿Por qué todas estas bondades o maldades que advierte la Torá se reducen a asuntos materiales y terrenales?, ¿No debe acaso este sagrado libro (siendo un perfeccionamiento para el alma) enfocarse a aspectos espirituales y escribir explícitamente acerca del mundo venidero?;  Dado el hecho que la Torá está prometiendo recompensa al justo y castigo al malvado, ¿Cuántas veces hemos visto que esto no ha sido así...?

 

Respuesta:

Al tratarse de preguntas tan trascendentes y básicas en la filosofía judía, Abarbanel cita siete respuestas de diferentes comentaristas, siendo finalmente la última la que más aprueba.  A continuación resumiremos algunas de ellas:

 

1.La primera opinión es la de RAMBAM (Maimónides) el cual dice que estas bondades y maldades no representan recompensa o castigo para la persona por sus actos sino más bien son incentivos u obstáculos para cumplir con los mandamientos de D-s.  Es decir que al justo Le promete facilitar su trabajo para conseguir su perfeccionamiento y al malvado Le obstaculizará su camino.  La verdadera recompensa se encuentra efectivamente en el mundo venidero y la razón por la cual la Torá no lo escribe explícitamente es para que la persona cumpla los preceptos Divinos sin interés ni por conveniencia, sino sólo por amor al Creador.

2.La segunda opinión  es del IBN EZRA  y concuerda en que la verdadera recompensa es espiritual; sin embargo es extremadamente difícil para un hombre de carne y hueso captar o entender tal concepto tan abstracto.  Así como el ciego no puede imaginarse los colores, de la misma forma las criaturas terrenales ligadas al mundo material no son capaces de digerir ésto.  La Torá, entonces, al ser entregada a todos y para todos, dibuja los “premios” y los “castigos” dentro de un entorno conocido y palpable.

3.La última opinión la toma el autor del RAMBAN (Najmánides) y dice que todas estas advertencias son para el pueblo en general y el juicio se realizará igualmente en forma colectiva; una comprobación de esto es que el texto habla siempre en plural (“Os brindaré lluvias, echare sobre vosotros...”).  Así entonces, en caso de que la mayoría del pueblo lo merezca, la recompensa se expresa en beneficios comunes, como el hecho de que caiga lluvia en su tiempo, que nos libre de la guerra, de las plagas y epidemias, etc.  La recompensa espiritual vendrá efectivamente en forma personal y en el mundo venidero, de esta manera se explica cómo a veces el justo sale perjudicado en este mundo si sus contemporáneos no son merecedores del beneficio material.

 

Estas son algunas de las ideas, que en forma resumida extraen la filosofía básica del problema de recompensa-castigo.  No es para nosotros ni para ningún ser humano el preguntar y cuestionar acerca de casos específicos de la vida cotidiana ya que, ¿Quién es capaz de saber y conocer los detalles y acciones íntimas de cada persona?, hay veces en que ni siquiera uno mismo sabe autojuzgarse  con objetividad y reconocer sus propios errores.