Guía para la enseñanza

Balak (5731), Números 23:14-24
El segundo apólogo

Es conveniente que quienes estudien Parashat Balak comparen
minuciosamente las parábolas; sólo después de la comparación podrá
comprenderse el cambio que se opera en Bilam.

En las Reflexiones sobre Balak de 5716 figuran las primeras tres
parábolas en tres columnas paralelas; de esa manera se ponen de relieve las
diferencias entre ellas. No sólo la actitud de Bilam cambia de una parábola
a la otra, sino también su actitud ante Balak (véase la pregunta a. 2) y la
actitud de Balak hacia él (véase la pregunta b).

En las Reflexiones sobre Balak de 5721 también hemos presentado los
preparativos antes de las dos parábolas (23:3-6; 23:15-18) en dos columnas
enfrentadas; al mirarlas alternadamente se resuelve la incógnita de b. 1.

Para las preguntas c y d: En las Reflexiones sobre Vaikrá de 5722
hemos abordado el gran problema que se suscita con la contradicción entre lo
que dice el presente versículo y lo que dice en Génesis 6:6-7 y con la
contradicción entre los dos versículos que aparecen en el mismo contexto en
I Samuel 15:11, 29.

Citaremos a continuación a Rabí Iosef Bejor Shor, que lo explica en
detalle:
"Pues me arrepiento de haberlos hecho" (Génesis 6:7); "Me arrepiento
de haber puesto por rey a Shaúl, porque se ha vuelto de en pos de mí" (I
Samuel 15:11); "Entonces H' se arrepintió del mal" (Éxodo 32:14); más
difícil aún resulta "D's no es hombre para que mienta ni hijo de hombre para
que se arrepienta" (Números 23:19).

Debemos comprender que en los tres casos el arrepentimiento se
produce. En algunas ocasiones una persona promete a otra hacerle un bien o
un mal, pero se arrepiente y no cumple con su palabra; a pesar de que puede
hacerlo, no quiere, y ésa es la mentira. Otras veces piensa que puede
hacerlo pero no lo logra, y se arrepiente obligado por la fuerza de las
circunstancias; a estos dos casos se refiere cuando dice: "D's no es hombre
para que mienta" sino que cumple con su palabra; "ni hijo de hombre para que
se arrepienta", porque es Todopoderoso. Cuando Balak dice "¿Qué ha dicho
H'?" (Números 23:14), o sea, "¡Retráctate de la bendición y maldícelos!", le
responde: "D's no es hombre para que mienta", para no cumplir con su
palabra, porque todo lo que dice es verdad; "ni hijo de hombre para que se
arrepienta" por no poder cumplir a causa de su impotencia. Pero existe un
tercer arrepentimiento que no se produce a causa de una promesa emitida,
sino por quienes reciben la promesa, como: Si D's habla de un pueblo o
reinado para causarles el mal, como en el caso de Ninvé, ciertamente dice a
conciencia que si se apartan del mal camino y se arrepienten, también Él se
retractará de su ira y les hará el bien; ése es el honor del Alt?simo.

Y así, cuando D's creó al hombre, lo hizo en su propio honor y
servicio, tal como dice en Isaías 43:7: "Todos los llamados en mi Nombre,
para gloria mía los he creado, los formé y los hice"; como cometen pecados,
hago como si me arrepintiera, y me arrepiento. De todos modos, el
arrepentimientoproviene de ellos. Lo mismo sucedió con Shaúl: cuando lo
coronó, lo hizo a sabiendas, para no transgredir la voluntad de D's; pero él
pecó y por eso sus pecados hicieron que Yo hiciera como si me arrepintiera.
A pesar de que sabía desde el principio que habrían de pecar, porque todo le
está revelado, los creó para que otros aprendieran a partir de ellos y no
cometieran malas acciones.

Ahora se comprende mejor la interpretación de Rashbam, que
resuelve toda esta dificultad con una breve frase subordinada. Mencionaremos
también la explicación de Beno Jacob en su comentario al Génesis:
Sin este concepto (del "D's que se arrepiente" del mal o el bien
prometido a un hombre que cambia de actitud) no hay religión viva, ni
contrición ni expiación. El "arrepentimiento" de D's en el presente
versículo significa que una vez que el hombre se orienta totalmente hacia el
mal y la iniquidad, tal como queda demostrado en el juicio de D's (eso es "y
vio"), D's (que no le ha hecho todo el bien en esta tierra para que haga el
mal) se ve forzado a modificar su actitud ante un hombre que ha cambiado
completamente hacia el mal.

Con esta explicación se aclara la contradicción que existe entre
"D's no es hombre para que mienta ni hijo de hombre para que se arrepienta"
y los otros versículos que hablan del arrepentimiento de D's.
Reflexiones sobre Parashat Hashavúa, por Nejama Leibowitz
Respuestas preparadas por Itzjak Reiner

Balak (5731), Números 23:14-24
El segundo apólogo

Primera parábola Segunda parábola
Versículo 7: De Aram me trajo Balak rey de Moav, de los montes de oriente;
ven, maldíceme a Iaacov y ven, execra a Israel. Versículo 18: Balak,
levántate y oye; escucha mis palabras, hijo de Tzipor.
Versículo 8: ¿Por qué maldeciré yo al que D's no maldijo, y por qué he de
execrar al que H' no ha execrado? Versículo 19: D's no es hombre para
que mienta ni hijo de hombre para que se arrepienta. ¿Él dijo y no hará?
¿Habló y no la ejecutará?
Versículo 9: Porque de la cumbre de las peñas lo veré, y desde los collados
lo miraré; he aquí un pueblo que habitará confiado y no será confiado entre
las naciones. Versículo 20: Él dio bendición y no podré revocarla.
Versículo 10: ¿Quién contará el polvo de Iaacov, o el número de la cuarta
parte de Israel? Muerta yo la muerte de los rectos, y mi postrimería sea
como la suya. Versículo 21: No ha notado iniquidad en Iaacov ni ha visto
perversidad en Israel.
Versículo 22: D's los ha sacado de Egipto; tiene fuerza como de
búfalo.
Versículo 23: Porque contra Iaacov no hay agüero, ni adivinación
contra Israel; como ahora, será dicho de Iaacov y de Israel: ¡Lo que ha
hecho D's!
Versículo 24: He aquí el pueblo que como león se levantará y como
león se erguirá; no se echará hasta que devore la presa y beba la sangre de
los muertos.

a. 1. En la primera parábola los hechos son descritos brevemente:
"¿Por qué maldeciré yo al que D's no maldijo, y por qué he de execrar al que
H' no ha execrado?" En la segunda parábola se describen exhaustivamente los
argumentos: "No ha notado iniquidad en Iaacov ni ha visto perversidad en
Israel... porque contra Iaacov no hay agüero, ni adivinación contra Israel";
por eso dicen los profetas: "¡Lo que ha hecho D's!" No sólo que no se los
puede maldecir, porque D's no quiere que los maldiga, sino que tampoco se
puede modificar esa decisión; no podremos dominarlos de ninguna manera,
porque eso es imposible.
Bilam señala decididamente "He recibido orden de bendecir": Presta atención,
Balak; me han indicado que bendiga "y no podré revocarla": no hay forma de
anular dicha orden. Todo su discurso está destinado a las expectativas de
Balak, que no pueden concretarse.
Como los Hijos de Israel tuvieron el privilegio de que D's estuviera con
ellos y no con otros pueblos, por eso fueron merecedores de que D's los
sacara de Egipto, los protegiera y los rescatara de Egipto; todo esto se
produjo por la voluntad de D's, y no por acto de magia de Israel, sino
porque el sonar de la trompeta real de D's parte de sus gargantas; ellos
alaban y ensalzan al rey del mundo. Por eso, su fuerza será como la de un
"búfalo" que no se doblega ante ningún animal y circula libremente,
imponiendo terror a su alrededor. Y no sólo esto; Israel puede doblegar a
sus enemigos como un "león" voraz que no descansa hasta que se le someten
todos los sublevados, y "bebe su sangre".
En la primera parábola los respalda el derecho de sus antepasados, "Porque
de la cumbre de las peñas lo veré" (según Rashí), mientras que en la segunda
ellos mismos son dignos de ese honor. En la primera parábola son: "un pueblo
que habitará confiado", son numerosos: "¿Quién contará el polvo de Iaacov?",
pero no se describe la consecuencia de ello. En la segunda parábola se
describe con gran intensidad dicha consecuencia: son como "un león erguido"
y "un león levantado". La descripción estática e idílica de la primera
parábola se transmuta en voces y movimientos: "sonar de trompetas reales",
"el pueblo como león se levantará", "como un león se erguirá", "devorará la
presa" y "beberá la sangre de los muertos".

2. En la primera parábola, se apoda a Balak con el título de "rey": "De
Aram me trajo Balak rey de Moav" (23:7). Bilam le rinde honores. En la
segunda parábola, Balak es mencionado sólo por su nombre. Se percibe el
desprecio que Bilam siente por Balak. En la primera parábola, Balak imparte
órdenes: "Ven, maldíceme... ven, execra"; Balak es el sujeto. En la segunda
parábola, Bilam es quien imparte órdenes a Balak: "Balak, levántate y oye";
Balak es el objeto. Lo sacude de sus ilusiones de oír lo que desea y le
dice: Escucha mis palabras , hijo de Tzipor. En la primera parábola, Bilam
se disculpa por no poder maldecir; en la segunda, proclama enérgicamente su
deseo de bendecir "no podré revocarla". La mayor contradicción entre ambas
parábolas es que en la primera no hay comparación entre Israel y el idólatra
Balak, que se deja llevar por la magia; en la segunda se da una extensa
comparación que eleva a Israel a las alturas en contraposición con quien se
deja llevar por la magia que carece de dicha eternidad.

3. 22:7: "Fueron los ancianos de Moav y los ancianos de Midián con las
dádivas de adivinación en las manos". Pero Bilam alaba a Israel, que no
necesita de hechizos: "Porque contra Iaacov no hay agüero, ni adivinación
contra Israel" (23:23). "No ha notado iniquidad en Iaacov ni ha visto
perversidad en Israel": no son idólatras y su comportamiento es moral; a
diferencia de ti, se dirigen a D's: "júbilo de rey hay en él".

b. 1. Al comparar la actitud de Balak en la segunda parábola con
la primera, y por la reacción de Bilam ante la pregunta de Balak, podemos
percibir la actitud de burla de Balak, que se dirige a Bilam en el lenguaje
de éste último, aunque no cree en él: "¿Qué ha dicho H'?" En el versículo 17
vuelve a aparecer Bilam, dispuesto a hablar; ¿qué necesidad hay de la
pregunta? La reacción de Bilam en el versículo 18 es: "Balak, levántate y
oye"' se trata de una reacción aguda; por lo visto, Balak había tomado
asiento después de su pregunta, tal como lo señala el midrash.

2. Véase Jueces 3:20: "Tengo palabra de D's para ti. Entonces él se
levantó de la silla".

3. La diferencia entre la respuesta del midrash y la interpretación de
Rashí es que el midrash busca el honor de D's; para Rashí, Balak buscaba el
honor de D's y el de Bilam. Puesto que Balak se burló de Bilam, Rashí
entendió que Bilam reaccionaría ante esta mofa; por eso optó Rashí por esta
posibilidad de que Bilam exigiera una actitud de respeto hacia él como
emisario. Por eso dijo: ..."Oye; escucha mis palabras"...

4. Porque Bilam empezó a hablar diciendo "¡Levántate, Balak!" para que
le prestara atención añadió "oye; escucha mis palabras".

c. La dificultad es que hay en la Biblia otros lugares en los que se
dice explícitamente que D's se arrepintió de lo que había hecho (véase
Jeremías 18); por consiguiente, es posible que D's se arrepienta.

d. 1. En sentido literal, se trata de una pregunta retórica:
¿Acaso es posible que diga y no haga? Para el midrash, no se trata de una
pregunta: Él dijo, pero a veces no hará.

2. El midrash sigue explicando las palabras de Bicomo la continuación
de su reacción a las palabras de Balak (este midrash es la continuación del
midrash citado en la pregunta b). Y así, Bilam responde: ¿Por qué me
preguntas qué ha dicho H'? Si la vez anterior me dijo que bendijera, ¿acaso
D's es un ser humano, para arrepentirse? Pero ya hemos visto que en
determinadas circunstancias, D's se arrepiente; por eso, "dijo" que haría el
mal, pero "no hará" el mal si hacen acto de contrición.

e. 1. En el versículo dice: "¿Habló y no la ejecutará?": no cumplirá (en
femenino). ¿Qué es lo que no habrá de cumplir? Rabá explica: la palabra
dada.

2. a. Para distinguir entre las dos formas verbales del versículo:
"He aquí he recibido orden de bendecir; Él dio bendición", Rabá explica que
la primera es el infinitivo (he recibido orden de bendecir) y la segunda, el
verbo conjugado en tercera persona del pasado.

b. El mismo principio que en la pregunta e. 1., en donde dice: "no
podré revocarla". ¿Revocar qué? La bendición, por supuesto.

3. a. En Números 31:16 dice: "He aquí que por consejo de Bilam
ellas fueron causa de que los Hijos de Israel"; se refiere a las mujeres de
Moav que instaron a los Hijos de Israel a pecar. ¿Dónde dice eso Bilam? En
opinión de Rabá, Bilam lo insinuó aquí y no en Números 24:14, en donde Rabá
explica lo siguiente: "Ven, te indicaré": hay quienes dicen que el énfasis
recae sobre las hijas de Moav, pero eso es algo remoto, porque dice "en los
días postreros" (véase allí). Como Bilam dice: "D's no es hombre para que
mienta"... y lo fundamenta con el argumento de que D's no ha notado
iniquidad en Iaacov, puede entenderse que en el caso de percibir iniquidad,
habrá de arrepentirse.

b. La explicación es que las hijas de Moav instaron a los hijos de
Israel a pecar a causa de sus palabras (las palabras de Bilam), porque a
partir de ellas Balak supo qué hacer para que fueran castigados (véase la
respuesta anterior).

c. Véase Jeremías 18:7: "En un instante hablaré contra pueblos y contra
reinos para arrancar". Y en 18:8: "pero si esos pueblos se convirtieren de
su maldad... yo me arrepentiré del mal". Si se arrepiente de su pecado, D's
no lo castigará; por lo tanto, el castigo es condicional.

d. El Libro de Jonás: los habitantes de Ninvé se apartaron del mal y la
iniquidad que habían cometido, y D's no los castigó.

f. 1. a. D's. En Bemidbar Rabá 20, 18 dice: "Bilam dijo: No
miro los pecados que han cometido, sino sus grandezas".

b. Porque si atribuyera la negación al verbo, se podría comprender que
ciertamente había iniquidad y perversidad en Israel; pero D's no quiere
mirar para verlas. Si así fuere, ¿dónde está la Justicia Divina? Por eso,
Onkelos tradujo: No hay iniquidad, y por eso no la vio.

2. a. Rabá: la iniquidad cometida por Israel; Shadal: la iniquidad
cometida por Israel.

b. Según el contexto, la interpretación de Rabá parece más cercana: No
hay en ellos... pero hay júbilo de rey.

3. a. El mismo que surge en la pregunta f. 1. b.

b. Sigue la vía de interpretación de Onkelos.