La
disputa de Rambán.
Les transmitimos aquí la discusión en español y con comentarios. Traducción por el Rabino Arie Natan, Bet El.
[1] Leemos en
Sanhedrín (43b): Han enseñado los sabios: cinco discípulos
tuvo Yeshu (*) - Mattay, Nakay, Nétzer, Buny y Todá. (**)
(*) Yeshu HaNotzrí.
La literatura talmúdica lo describe como hijo de un romano llamado
Pandera (Cf. Tosef. Julín II,24; Abodá Zará 17a, Orígenes,
Contra Celso 1.28). Su madre Myriam estaba casada con un judío de nombre
Papús Ben Yehudá y en la ciudad de Punbedita adulteró con
Pandera (Cf. Shabat 104b; según el comentario de Rashí. Según
la opinión de Tosafot Ben Pendera no es Yeshu, pues R. Yehoshua Ben
Perajia, su maestro, vivió mucho antes que Rabí Akibá,
éste último sabio era contemporáneo de Papús Ben
Yehudá), de esta relación nació Yeshu. Llegó a ser
discípulo de Rabí Yehoshua Ben Perajia (Cf. Sotá 47a, Ab.
Zar. 17a) a quien acompañó a Egipto; viaje en el cual aprendió
diversas artes de brujerías. A causa de su comportamiento no ético
Rabí Yehoshua lo alejó de él, y por ese mismo
comportamiento inmoral fue condenado a la horca la víspera de Pésaj
(Cf. Sanhedrín 43a).
(**) Mattay,
abre. de Matitiyahu (Mateo); Nakay al parecer Lucas; Nétzer; Buny o
Bunay; Todá, adapt. de Taday (Tadeo).
Trajeron a Mattay
y le preguntaron: ¿Mattay será muerto?, como se ha declarado "¿Cuándo
[hebreo: "matay"] vendré y veré la presencia de
Dios?" (Tehilim 42:3) Él les dijo: sí, Mattay será
muerto, como se ha declarado: "¿Cuándo [hebreo:
"matay"] morirá y se perderá su nombre?" (Ibíd.
41:6).
Trajeron a Nakay
y le preguntaron: ¿Nakay será muerto?, como se declara: "Al
limpio [hebreo: "nakí"] y al justo no has de matar"
(Shemot 23:7). Él les dijo: si, Nakay será muerto, como se ha
declarado: "A escondidas ha matado el limpio [hebreo: "nakí"]"
(Tehilim 10:8).
Trajeron a Nétzer
y le preguntaron: ¿Netzer será muerto?, como se ha declarado:
"Un retoño [hebreo: "nétzer"] de sus raices
florecerá" (Yeshayahu 11:1) El les dijo: si, Netzer será
muerto, como se ha declarado: "Tú lo has de expulsar de ti como
un retoño [hebreo: nétzer"] despreciable" (Yeshayahu
14:19)
Trajeron a Buny y
le preguntaron: ¿Buny será muerto?, como se ha declarado: "Tú
eres mi hijo [hebreo: "bení"], mi primogénito,
Israel" (Shemot 4:22). Él les dijo: si, Buny será muerto,
como se ha declarado: "He aquí, yo mato a tu hijo [hebreo:
"binjá"], a tu primogénito" (Ibíd.
4:23).
Trajeron a Todá
y le preguntaron: ¿Todá será muerto?, como se ha declarado: "Cántico
de gracias [hebreo: "todá"]..." (Tehilim 100:1). El
les dijo: si, Todá será muerto, como se ha declarado: "El
que sacrifica una ofrenda de gracias [hebreo: "todá"], me
honra..." (Tehilim 50:23).
Escribió
Rabí Shimón: estas eran personas cercanas al gobierno gentil y era
necesario contestar a todas las pruebas sin sentido que formulaban (*). Del
mismo modo he pensado escribir estas líneas en contra de las burlas de
fray Paul (**), quien también "dejo quemar su guiso en público"
(***), precisamente delante del rey, de sus sabios y consejeros ¡que sea elevada
su gloria y enaltecido su reinado!.
(*) Rashí
ad Sanhedrín 43b acota sobre Nekay: "Esto es solo una respuesta
cualquiera para las naciones del mundo, pero como era cercano al reinado hubo
que responder a todas las pruebas sin sentido que presentó".
(**) De manera
oficial esta disputa se realizó entre Rambán y el apóstata
Pablo Cristiano de Montpellier [ùø"é], a quien nuestro rabino llama "fray Paul" (en la pronunciación
catalana, el nombre Pablo, se pronuncia "Pol"), cercano al hebreo "pol"
(haba). Del texto se entiende, no obstante, que la discusión incluyó
también a los frailes presentes y al propio rey, a todos los cuales Rambán
tuvo que responder.
(***) Cf. Berajot
17b. La persona que ha sufrido un cambio negativo de conducta, que se ha
desviado por un mal camino, recibe este apelativo.
Primer día:
20 de julio - 4 de Av [En el palacio del rey]
[2] El rey (*) me
ordenó discutir públicamente con fray Paul en su palacio, delante
de él mismo y delante de sus consejeros en Barcelona. Le respondí
diciendo: He de hacer según la orden de mi señor el rey, si me dan
permiso para expresarme libremente. Este permiso lo solicito del rey y también
de fray Ramón de Peñaforte (**) y de todos sus colegas que están
aquí presentes.
(*) El rey en
cuestión es Jaime I de Aragón, llamado "el Conquistador"
(1208-1276). Vivió una vida de constantes guerras, contra su propia
familia por razones de la soberanía sobre Cataluña, contra los
franceses para evitar la invasión sobre su reino, contra los árabes
peninsulares, etc. La capital de su reino la ubicó en Barcelona, donde se
llevó a efecto la disputa, que comenzó el 20 de julio de 1263 e.c.
[4 de Av, 5023] y duró cuatro días (20, 27, 30 y 31 de
julio [4, 11, 14, 15 de Av, 5023]).
(**) Fray Ramón
de Peñaforte, confesor del rey y una de los más influyentes
sacerdotes de la corte, a la guisa decano de la orden dominicana, cuyo fundador
Domingo de Guzmán fundó también el oficio de la Inquisición,
de triste memoria.
[3] Respondió
fray Ramón: "Con la condición que no te expreses
irrespetuosamente".
[4] Les repliqué:
No es mi intención comenzar un pleito con ustedes, sólo solicito
expresarme libremente con respecto a esta disputa así como ustedes se
expresan libremente. Yo sé comportarme de manera ética (en lo
referente a la disputa, como ustedes piden), no obstante expresarme libremente
es mi deseo. Y todos me dieron permiso para que hablara libremente.
[5] Por lo tanto
dije: Existe una disputa entre gentiles y judíos sobre muchos temas y
sobre muchas costumbres relacionadas con la religión, que no obstante no
son un fundamento sobre el cual se basa la fe. De tal modo, yo deseo discutir en
esta honorable corte sólo sobre temas que sean relevantes.
[6] Todos
respondieron: "Has hablado correctamente". Así, estuvimos de
acuerdo en referirnos al Mashiaj, si ya ha venido según enseña la
fe de los nazarenos o si él ha de venir en un futuro según enseña
la fe de los judíos. Después trataremos el tema si el Mashiaj es
Dios o si es un ser humano común nacido de un hombre y de una mujer. Como
tercer punto hablaremos si los judíos mantienen la Torá verdadera
o si los nazarenos la realizan.
[7] Entonces se
levantó fray Paul y dijo que él pretendía comprobar del
propio Talmud que el Mashiaj ya ha venido, como los profetas atestiguan sobre
él.
[8] Le respondí:
No obstante, antes que discutamos sobre ésto quiero que me enseñe
y me diga (fray Paul) cómo es esto posible. Ya que desde que él se
dirigió a Provenza y a otros muchos lugares he escuchado que ha declarado
esto a los judíos, sobre lo cual yo me sorprendo muchísimo. Quiero
que me responda si es que él pretende decir que los sabios del Talmud
creyeron que Yeshu es el Mashiaj, y que ellos sostienen que él es hombre
completo y dios verdadero según el pensamiento de los nazarenos.
Sin embargo, es
algo conocido y verídico que toda la historia de Yeshu ocurrió
durante la época del segundo Templo y antes de la destrucción del
mismo nació y fue muerto. Los sabios del Talmud vivieron después
de la destrucción del Templo, como Rabí Akiba y sus colegas;
incluso aquellos que fueron los últimos en enseñar la Mishná:
Rabí y Rabí Nathán, vivieron mucho después de la
destrucción; así como también Rab Ashe que compiló
el Talmud y lo escribió, él vivió casi cuatro cientos años
después (*).
(*) La destrucción
del segundo Templo ocurrió en 3828, y según el libro Séder
HaDorot Rab Ashe falleció en 4186, por lo tanto sólo han
transcurrido 358 años y no 400. Sin embargo Rab Ashe no alcanzó a
terminar su labor de compilación del Talmud y la terminaron sus discípulos
73 años después de él.
Y si aquellos
sabios hubieran creído en el mesianismo de Yeshu y que esto es verdad y
su fe y su religión son verdaderas, y si hubieran escrito las
aseveraciones que fray Paul sostiene que nos probará de sus escritos; si
es así, ¿cómo se mantuvieron y vivieron según la religión
de los judíos y según sus costumbres primeras? Ya que ellos eran
judíos y se mantuvieron como tales toda sus vidas y murieron como judíos;
ellos y sus hijos y sus discípulos que escucharon todas las enseñanzas
que dictaron [entonces, ¿Por qué
no cambiaron y se fueron tras la religión de Yeshu? Así como hizo
fray Paul que entendió de las palabras de los nazarenos que su fe es la
verídica, çìéìä JALILA, y fue y se
convirtió convencido por sus palabras. No obstante, ellos y sus discípulos]
vivieron y murieron como judíos; ellos fueron los que nos enseñaron
la ley de Moshé, la ley judía, ya que todos nuestros actos hoy en
día se dirigen según el Talmud, según lo que vimos en los
sabios del Talmud que así actuaban y así se comportaban, desde el
día que se compiló el Talmud y hasta nuestros días. El
Talmud nos enseña la forma de comportarnos según la Torá y
conforme a los mandamientos, así nos declara cómo actuaban
nuestros antepasados en tiempos del Templo según como escucharon de las
enseñanzas de los profetas, quienes recibieron de parte de Moshe, nuestro
maestro. Y si ellos creían en Yeshu y en sus opiniones ¿Cómo no
se comportaron ellos de la manera que hizo fray Paul, que parece entender sus
enseñanzas mejor que ellos mismos?
[9] Contestó
fray Paul y dijo: Este es un discurso exageradamente largo que tiene por intención
anular la disputa.
[10] Entonces yo
les declaré: Esto es para mi una comprobación completa que [fray
Paul] no habla sobre temas reales, sólo las he de escuchar porque es así
la voluntad de su majestad el rey.
[11] Él
enseguida dijo: He aquí que está escrito: "no se ha de
apartar el cetro de Yehudá... hasta que venga Shiló"
(BeReshit 49:10), el cual es el Mashiaj. Estudiamos de aquí que según
el testimonio del profeta siempre Yehudá tendrá fuerza (reinado)
hasta la venida del Mashiaj que surge de él. Así hoy que no tienen
ni un solo cetro ni un solo legislador, ya ha venido el Mashiaj, el cual
proviene de su descendencia (de Yehudá), a él le pertenece el
dominio.
[12] Contesté
y dije: No es la intención del profeta expresar que el reinado de la
dinastía de Yehudá no se anule en algún momento, sino que
su intención es decir que no se anulará por completo de él,
es decir en toda época que exista monarquía en Israel le
corresponde a Yehudá por derecho. Si por causa de los pecados del pueblo
se anula la monarquía, cuando retorne retornará a Yehudá.
(Cf. Comentario a BeReshit 49:10). Una comprobación de lo anterior es el
hecho que hubo muchos momentos, antes de la aparición de Yeshu, que se
anuló la monarquía de Yehudá y no de Israel (*), e incluso
por muchos lapsos de tiempo se anuló la monarquía tanto de Israel
como de Yehudá, así es el caso de los setenta años del
exilio en Babilonia en los cuales no hubo monarquía ni en Yehudá
ni en Israel. Del mismo modo, durante la época del segundo Templo no reinó
sobre Yehudá sino Zerubabel
y sus hijos (**) y por un período de tiempo muy breve. Luego de él
transcurrieron 380 años hasta la destrucción del segundo Templo
(***), período durante el cual reinaron Kohanim, los hijos de los
Hasmoneos y luego sus esclavos. Cuanto más si el pueblo está en el
exilio, ya que si no hay pueblo, no hay rey (Cf. Pirkey DeRabí Eliézer
3).
(*) Este trozo se
entiende según lo que Rambán declara más adelante [17]:
"Nuestro patriarca Yaakob no aseguró a Yehudá que tendría
un cetro y un legislador sobre su tribu únicamente, sino que el gobierno
de todo Israel le fue conferido... así, ocurrió que se anuló
la monarquía sobre todas las tribus de Israel desde que murió
Shlomó"; por lo tanto, desde aquel momento (que murió Shlomó)
se anuló la monarquía sobre Yehudá pero no "sobre
Israel" - no sobre las diez tribus de Israel.
(**) Zerubabel
era hijo de Pedayá, hijo de Shaltiel, hijo de Yehoyakim, rey de Yehudá
(cf. Dibrey HaYamim A, 3:16-19). Zerubabel había pasado a ser el
dirigente del exilio judío en Babilonia el año 52 de la destrucción
del primer Templo, después de la muerte de Shaltiel. Durante el primer año
del reinado de Kóresh (Ciro) retornó Zerubabel y Yehotzadak, Kohén
Gadol, a Eretz Israel junto con multitud de exiliados y comenzaron la construcción
del segundo Templo; estos trabajos fueron interrumpidos por Ajashverosh (Asuero)
debido a la conspiración de Hamán. El año setenta de la
destrucción del primer Templo, retornó Ezrá, el escriba, a
Yerushalaim y reanudó la construcción del Santuario, entonces
descendió Zerubabel a Babilonia y murió allí, sucediéndole
Meshulam su hijo; durante el gobierno de este último comenzó a
expandirse el reinado de los griegos y se interrumpió la profecía
de Israel, era el año 3404 de la creación del mundo.
(***) La hegemonía
griega duró 180 años desde la construcción del segundo
Templo, la monarquía de los Hasmoneos se extendió por 103
años, la casa de Herodes por unos 103 años, en total 386 años.
Meshulam, el hijo de Zerubabel murió al comienzo del reinado de Alejandro
Magno. Rambán menciona la cifra 380 para redondear.
[13] Respondió
fray Paul: En todas aquellas épocas, a pesar que no había reyes,
había reinado, pues así se declara en el Talmud (cf. Sanhedrín
8a): "no se ha de apartar el cetro de Yehudá" - estos
son los exilarcas que hubo en Babel que solían presionar al pueblo con su
cetro, "ni el legislador de entre sus pies" - estos son los
hijos de los hijos de Hillel que enseñan la Torá al público.
Hoy en día no tienen la autorización conocida en el Talmud, por lo
tanto se anuló también aquel gobierno, por ende no existe hoy
alguien a quien se le pueda denominar "rabí"
[maestro en hebreo]. Eso que a ti te llaman "maestre"
[maestro en catalán] es un error, y tú llevas tal nombre
mentirosamente.
[14] Le respondí
como burlándome de él: Esto no es parte de la disputa, no obstante
tú no estás diciendo algo correcto. El término "rabí"
no significa "maestre", sino que "rab" es
"maestre", y en el Talmud solían llamar "rab" a todo
aquel que carecía de autorización (*); no obstante, estoy de
acuerdo contigo que no soy "maestre" ni siquiera un buen alumno. Le
expresé lo anterior como una amonestación moral.
(*) Cf. Sanhedrín
13b. Cuando recibió la autorización en la ciudad se denomina
"rabí" - en Babilonia, que no tenían derecho a otorgar
autorizaciones, los sabios se llamaban "rab".
Después
volví a decirle: te enseñaré que no es la intención
de nuestros sabios, de bendita memoria, explicar el versículo sobre una
monarquía real, el problema contigo es que no comprendes ni de ley ni de
legislación, sino tal vez entiendas algo de algunos relatos que te
acostumbraste a leer. El tema en cuestión que mencionaron los sabios se
refiere a que según el dictamen estricto de la ley una persona no puede
juzgar él solo y quedar exento de pagar, salvo que pida permiso del
presidente del Sanhedrín o del rey (*). Así, se dictaminó
que durante el período de exilio, que es posible encontrar descendencia
real en aquel que reciba un poco de autoridad de parte de los gobiernos
gentiles, por ejemplo los exilarcas de Babilonia y los presidentes del Sanhedrín
en Eretz Israel, ellos tienen en sus manos permitir y autorizar. Este dictamen
se aplicó por los sabios del Talmud, después de Yeshu, por más
de cuatrocientos años (**).
(*) La fuente de
la legislación citada por Rambán se encuentra en Sanhedrín
5a, allí la guemará declara "Dijo Rab Ajay: un juez que quiso
dictaminar una ley sobre temas monetarios y se equivocó [Por ejemplo que
había discusión entre amoraítas sobre el tema, y no se había
decidido como cuál de ambos era la ley, y dictaminó que se debía
seguir a uno de ellos y no supo que ya se había esparcido la costumbre de
realizar como la otra opinión. Rambam, Hiljot Sanhedrín 6:2], si
pidió permiso del exilarca para juzgar [si se trata de un sólo
juez experto] o los litigantes lo aceptaron como juez [sea cual fuera su
veredicto] – no está obligado a remunerar a la parte afectada [si no es
posible reabrir el litigio].
(**) En el año
4119 A.M., en los días de Hillel, el hijo de Rabí Yehudá
Nesiá se anuló el Sanhedrín en Eterz Israel, y el
nacimiento de Yeshu ocurrió cerca de doscientos años antes de la
destrucción del segundo Templo [Cf. infra, 22]. Si la destrucción
del Templo ocurrió en 3828, por lo tanto doscientos años antes es
3628, desde esta fecha hasta la anulación del Sanhedrín (4119)
transcurrieron 491 años, de los cuales hay que descontar la vida de
Yeshu; por ende bien dijo Rambán que que se trata de más de
cuatrocientos años.
No es la opinión
de los sabios del Talmud que deba ser el gobernante o el legislador de Yehudá
descendiente de la tribu de Yehudá; no obstante lo que el profeta le
prometió a Yehudá es que la monarquía le pertenecería
siempre. Le prometió una monarquía plena. No obstante, la monarquía
se anuló, como ya mencioné, ya que durante el período del
exilio en Babilonia no hubo no gobernante ni legislador. Así durante el
período del segundo Templo que gobernaron los Kohanim y sus esclavos, no
tuvo la tribu de Yehudá ningún tipo de gobierno (*), ni exilarca
ni presidente del Sanhedrín, ya que la presidencia del propio Sanhedrín
y la monarquía perteneció a los Kohanim, a sus jueces y a sus
oficiales, a aquellos que ellos estimaban conveniente.
(*) Cf.
Comentario de Rambán a BeReshit 49:10. La opinión de Rambán
con respecto a la monarquía de la casa de los Hasmoneos (Kohanim) es la
siguiente, si bien los hijos de Matitiyahu fueron grandes héroes y justos
cometieron el pecado de haber gobernado sobre Yehudá, cetro que está
destinado únicamente a la tribu de Yehudá y no a los Kohanim
provenientes de la tribu de Leví; como ellos quitaron y eliminaron el
cetro de Yehudá de sus legítimos herederos, HaShem los castigó
del mismo modo y sus esclavos se levantaron contra ellos y los eliminaron.
[15]
Entonces respondió fray Pere de Génova: es verdad que el
versículo sólo declara que no se interrumpirá [la monarquía]
para siempre, pero puede que haya interrupciones momentáneas.
"Vacare" en vernacular.
[16] Le dije al
rey: He aquí fray Pere ha ratificado mis palabras.
[17] Entonces
dijo fray Pere: Yo no he ratificado nada. Ya que setenta años en
Babilonia es un lapso corto de tiempo y muchos hubo entre ellos que aun
recordaban el primer Templo, como se declara en el libro de Ezrá (Cf.
3:12) - esto se llama "anular", "vacare" en vernacular. Pero
ahora que ustedes están más de mil años sin monarquía,
esto se llama eliminación total.
[18] Le repliqué:
Ahora tú te arrepientes y reconoces que el término "eliminación"
no corresponde aplicarlo a algo que torna; no obstante, no hay diferencia para
lo expresado por el profeta entre un lapso de tiempo pequeño o extenso.
Además los períodos de tiempo que yo mencioné [luego de la
destrucción del segundo Templo] fueron extensos.
Nuestro patriarca
Yaakob no sólo prometió a Yehudá que tendría
gobierno y legislador sobre su propia tribu, sino que le pertenece la monarquía
sobre todo Israel, como se declara: "Tú eres Yehudá, tus
hermanos te reconocerán..." (BeReshit 49:8); leemos también:
"Porque Yehudá fue más
fuerte que sus hermanos y de él procede un líder..."
(Dibrey HaYamim A 5:2). No obstante, se anuló la monarquía sobre
todas las tribus de Israel después de la muerte del rey Shelomó,
como se declara: "No hubo monarquía después de la casa del
rey David sino sobre la tribu de Yehudá únicamente"
(Melajim A 12:2). Según lo anterior es claro que el profeta solamente
dijo que no se anularía la monarquía totalmente. Por lo tanto,
durante el período del exilio no se puede denominar ni "eliminación"
ni "anulación" [sino interrupción], ya que no ocurrió por
culpa de Yehudá sino por el comportamiento del pueblo, ya que no prometió
el profeta a Yehudá que Israel no marcharía al exilio por ser
él rey sobre ellos en cualquier época.
[19]
Volvió fray Paul y argumentó que en el Talmud se ha expresado que
el Mashiaj ya ha venido, para comprobarlo trajo aquel relato que se encuentra en
el Midrash Eijá (Cf. Eijá Rabati 1:57, sobre el versículo:
"por estos yo me lamento...") sobre aquella persona que estaba arando
y su vaca mugió de pronto, en aquel momento pasó un árabe y
le dijo: ¡judío,
hijo de judíos, suelta tu vaca, suelta su yunta, suelta tu arado, porque
el Templo ha sido destruido! Entonces él
soltó su vaca, soltó su yunta, soltó su arado. Después
volvió su cava a mugir de pronto; el árabe le dijo esta vez: ¡ata
tu vaca, ata tu yunta, ata tu arado, porque tu Mashiaj ha nacido!.
[20]
Le respondí: yo no creo en este relato, no obstante es una comprobación
a mis palabras.
[21]
Entonces ese hombre gritó y me dijo: Vean que éste reniega de sus
propios libros.
[22]
Le respondí: Ciertamente yo no creo que haya nacido el Mashiaj en la
época en que se destruyó el Templo; ahora, este relato o que no es
verdadero o que tiene alguna explicación según las profundidades
de los sabios. Pero estoy dispuesto a aceptarlo en forma literal, como dijiste,
ya que es una comprobación a lo que sostengo. He aquí, este relato
dice que el día de la destrucción después que el Templo fue
destruido, en aquel día nació el Mashiaj; entonces Yeshu no es el
Mashiaj como ustedes predican ya que él nació y fue muerto antes
de la destrucción del Templo; según cálculos verdaderos
él nació como doscientos años antes de ésto (*), y
según los cálculos de ustedes unos setenta y tres años.
Entonces ese hombre se quedó callado.
(*)
El nació el año 3681, el año cuarto del reinado de
Alejandro Janeo, año 263 del segundo Templo. El Templo fue destruido el año
2828, si restamos 3671 nos da 157 años, los cuales son los casi
doscientos años de los que habla Rambán. El el libro "Séder
HaKabalá LeRaABaD" (pag. 9) se relata la época de Yeshu,
cuando él nació, como ya dijimos reinaba Alajandro Janeo el cual
odiaba a los sabios. Durante la fiesta de Sukot ocurrió un enfrentamiento
entre el rey y el pueblo que terminó en una matanza de los sabios de la
época; solo se salvaron dos: le perdonó la vida a Shimón
Ben Shetaj, hermano de su esposa, y Yehoshua Ben Perajia que huyó a
Alejandría. En esta huida fue acompañado por su discípulo
Yeshu. Según los textos del pueblo judío nació entonces
durante este periodo; los gentiles no obstante opinan que nació durante
el reinado de Herodes y que fue colgado durante el reinado de Arquelao, su hijo;
lo cual ocurrió 110 años después.
[23]
Entonces acotó maestre Guiles, el juez del rey, y dijo: la disputa no
versa ahora sobre Yeshu, sino que la pregunta es si el Mashiaj ha venido o no. Tú
dices que no ha venido y ese libro de ustedes declara que si ha venido.
[24]
Le dije: Has escogido, como es costumbre entre ustedes, responder en forma
mentirosa, de todos modos les contestaré sobre este tema. Los sabios no
han dicho que el Mashiaj ya ha venido, sino que dijeron que ya ha nacido; del
mismo modo como el día que nació Moshé, de bendita memoria,
no se considera que haya venido ni que haya sido el libertador; en cambio cuando
vino donde el faraón, mandado por Dios, y le dijo que así había
declarado Dios: "Deja salir a mi pueblo..." (Shemot 8:1),
entonces se considera realmente que vino.
Del
mismo modo con el Mashiaj, cuando venga donde el Papa y le diga mandado por Dios
que deje salir a mi pueblo, entonces diremos que ha venido. Hasta ahora todavía
no ha venido, tampoco se lo puede calificar de Mashiaj. Así, David el rey
el día que nació no era rey y no Mashiaj, en cambio el día
que Shemuel lo ungió entonces pasó a ser Mashiaj. Por lo tanto, el
día que Eliyahu unja al Mashiaj (*), por orden de Dios, se llamará
Mashiaj; y en el momento que se dirija, después de su unción,
donde el Papa para liberarnos entonces corresponderá decir que ha venido.
(*)
Cf. Yalkut Shimoní, Yeshayahu 500. "En aquel momento traerá
Dios a Eliyahu y al Mashiaj, vendrá con un cántaro de aceite en
sus manos, con bastones en sus manos, entonces se reunirá allí
todo Israel delante de ellos y la presencia de Dios estará sobre ellos,
los profetas detrás de ellos y un Séfer Torá a su derecha y
los ángeles a su izquierda y los conducirán hasta el valle de
Yehoshafat..." A pesar que lo se dice explícitamente que Eliyahu
ungirá al Mashiaj, del contexto se entiende.
[25]
Entonces argumentó aquel hombre: He aquí la porción del
profeta que habla del siervo sufriente (Cf. Yeshayahu 52:13) relata que el
Mashiaj ha de morir en manos de sus enemigos y será ajusticiado entre
delincuentes, todo lo que ocurrió con Yeshu. ¿Crees tú que esta
porción del profeta se refiere al Mashiaj?
[26]
Le dije: según una interpretación verídica no se refiere
sino al pueblo judío como nación, ya que así lo llaman los
profetas repetidas veces: "Israel, mi siervo..." (Yeshayahu
41:8), "Yaakob, mi siervo..." (Ibíd. 44:1).
[27]
Dijo fray Paul: Yo te demostraré que según los propios sabios judíos
estos versículos se refieren al Mashiaj.
[28]
Le dije: Es verdad que nuestros sabios, de bendita memoria, en los libros que
comentan los relatos interpretan que se refiere al Mashiaj (Cf. Yalkut Shimoní,
Yeshayahu 476; Tanjuma, Toldot 14); pero nunca han declarado que el Mashiaj sería
asesinado por mano de sus enemigos, no encontrarás en ningún libro
de los libros de Israel, no en el Talmud y no en relatos, que el Mashiaj hijo de
David será muerto (*), o que será entregado en manos de sus
enemigos o que será enterrado entre delincuentes, e incluso el Mashiaj
que ustedes se hicieron nio siquiera fue enterrado. Yo estoy dispuesto a
explicarles la sección del siervo sufriente si desean con una explicación
convincente y clara, siendo que no se encuentra en ella que el Mashiaj ha de ser
muerto, como ocurrió con su Mashiaj. Y no quisieron escuchar.
(*)
Rambán fue exacto en decir que no hay referencia que el Mashiaj hijo de
David ha de ser muerto, porque encontramos en la guemará en Suká
52b que el Mashiaj hijo de Yosef si será muerto.
[29]
Nuevamente aquel hombre declaró que en el Talmud (Cf. Sanhedrín
98a) se declara que Rabí Yehoshua Ben Leví le preguntó a
Eliyahu cuándo ha de venir el Mashiaj, y él le respondió: "pregúntale
al Mashiaj mismo"; Rabí Yehoshua le preguntó entonces dónde
está y Eliyahu le dijo que está en la puerta de Roma entre lo
enfermos. Fue allí, lo encontró y le preguntó... Si es así,
quiere decir que ya ha venido y está en Roma [y sería Yeshu, el
que gobierna en Roma].
[30]
Le respondí: ¡Acaso
esto no es una comprobación que aun no ha venido, ya que el sabio le
preguntó a Eliyahu cuándo vendrá! Así mismo le
preguntó al propio Mashiaj: "¿cuándo ha de venir el señor...?"
Si es así aun no ha venido, aunque según la explicación
literal de estos relatos ya ha nacido, sobre lo último yo no creo.
[31]
Entonces intervino su majestad el rey: Si es que nació en la época
de la destrucción del Templo, debe tener más de mil años y
si aun no ha venido, ¿Cómo podrá venir?; ya que no es parte de la
naturaleza humana el poder vivir mil años.
[32]
Le dije: Ya fijamos las condiciones de la disputa, entre las cuales está
el que yo no discutiré contigo y te responderé. No obstante todos
sabemos que ya hubo entre los primeros hombres como Adam y Metushelaj que
vivieron cerca de mil años; Eliyahu y Janoj incluso más que ellos
- la vida está en manos de Dios.
[33]
Él preguntó: ¿Dónde está él hoy día?
[34]
Le dije: Esto no es parte de la disputa y no te responderé. Puede ser que
lo encuentres en los portales de Tolitola, si es que envías allí
alguno de sus heraldos. Le dije esto como burlándome de él.
[35]
Entonces se retiraron de este lugar y dio el rey tiempo para volver a la disputa
el día lunes próximo.
Segundo
día: 27 de julio - 11 de Av
[En un claustro]
[36]
En aquel día se dirigió el rey a unos de los claustros que hay en
la ciudad y se reunieron allí casi todas las personas de la ciudad, tanto
gentiles como judíos. Estaba en ese lugar el cardenal y todos los
sacerdotes y los sabios de las órdenes menores [franciscanos] y los
predicadores; entonces se levantó aquel hombre para hablar.
[37]
Entonces le dije a su majestad el rey: Mi señor, escúchame. Y
él me dijo: ¡Que hable él primero, ya que él
es el demandante!.
[38]
Le dije: Yo te pido que me dejes aclarar mi opinión sobre el tema del
Mashiaj, después él podrá replicar sobre un tema explicado.
[39]
Me levanté y dije: Escuchen todos los pueblos (Cf. Melajim A 22:28). Fray
Paul me ha preguntado si el Mashiaj, sobre el cual hablaron los profetas, ya ha
venido y yo le respondí que no. Entonces él me trajo un libro en
el cual hay un relato, según este relato en el día que fue
destruido el Templo ese mismo día nació el Mashiaj. Yo le dije que
no creía en ésto.
Ustedes
deben saber que nosotros tenemos tres tipos de libros, uno es la Biblia
en la cual todos creemos con fe completa; el segundo tipo se llama Talmud,
que es una explicación de los mandamientos de la Torá, ya que en
la Torá hay 613 mandamientos y no existe ninguna que no haya sido
explicada en el Talmud, nosotros creemos en él con respecto a la
explicación de los mandamientos. Tenemos un tercer tipo de libro llamado Midrash,
es decir "sermones" [o relatos exegéticos], como si el cardenal
presente dirigera un sermón al pueblo y a uno de los concurrentes le
pareció bien y lo escribió; este libro aquel que crea en él
- está bien, aquel que no crea en él - no daña.
Hay
algunos de nuestros sabios que escribieron que el Mashiaj no nacerá sino
hasta una época cercana al momento en que ha de sacarnos del exilio. Por
lo tanto no creo en este libro en aquello que declara que el
Mashiaj nació el día de la destrucción del segundo Templo.
También nosotros llamamos a este texto Hagadá, es
decir "racionamiento" (*), cuya definición nos indica que son
conceptos que una persona comunica a otra (**). No obstante yo estoy dispuesto a
aceptarla en forma literal, como ustedes quieren, ya que este relato es una
comprobación explícita que Yeshu no es el Mashiaj, como ya les
dije, ya que él no nació en aquel día. Es claro por lo
tanto que en aquel momento (de la destrucción del Templo), todo el asunto
de Yeshu había ya pasado mucho tiempo antes.
(*)
Racionamiento, acción y efecto de racionar. En el español que
hablamos hoy en día indica someter algo en caso de escasez a una
distribución ordenada. No obstante tiene un uso técnico dentro del
campo de la lógica, llamándose así a un argumento
estructurado con rigor y necesidad lógica. Al parecer la segunda ascepción
mencionada era la más común dentro del universo conceptual del
siglo XIII, lo que podemos decir también dentro del catalán
(racionament). Sin embargo, utilizar el término "racionamiento"
para describir un relato (Hagadá) es una ascepción de la cual no
tengo conocimiento.
(**)
Sobre las palabras de Rambán., el cual se refiere a la Hagadá como
un relato que una persona comunica a otra, sin autoridad que obligue dentro del
judaísmo, existe discusión entre los sabios más recientes.
Hay algunos que opinan que tal afirmación fue dicha dentro de la disputa
para argumentar contra el apóstata, no obstante no eran el pensamiento
propio de Rambán (Cf. Shebil HaZahab, R. Mordejay Eliasberg, p. 27). Por
otro lado, el editor de la disputa (Edición Mosad HaRab Kuk, Kitbey
HaRambán, p. 308, notas) trae muchas fuentes donde se declara una
apreciación semejante a la de Rambán sobre la Hagadá: vid.
R. Abraham, hijo de Rambam, Sobre los estudios de JaZal, sección 4;
Shiltey HaGuiborim sobre RYF al tratado Abodá Zará, cap. 1; etc.
Tú
mi señor, el rey, me preguntaste y me cuestinaste mucho mejor que ellos,
ya que no es normal en un ser humano que viva mil años. Ahora responderé
a tu pregunta: Adam, el primer hombre, vivió mil años menos
setenta (Cf. BeReshit 5:5); y los versículos declaran en forma explícita
que murió a causa de su pecado, y si no hubiera pecado podría
haber vivido mucho más o para siempre (*). Los gentiles y los judíos
opinamos que el pecado y el castigo del primer hombre se anularán en la
época mesiánica (**). Por lo tanto, después que venga el
Mashiaj se anulará la muerte de todos nosotros, pero del Mashiaj mismo
está anulada por completo, si es así es posible que él viva
mil años o para siempre; así dice el salmista: "Vida te
pidió y le diste, una vida larga, para siempre" (Tehilim 21:5),
lo que es claro.
(*)
Cf. BeReshit 1:17. La Torá declara en el momento que Dios advirtió
al hombre de no comer del árbol del conocimiento del bien y del mal:
"... el día que comas de él, de morir morirás".
Rambán explica ad loc. que no se refiere a que morirá
inmediatamente, como vemos de la propia Escritura, sino que por causa del pecado
ha de morir, se desprende de esto que si no hubiera pecado podríamos
concluir que hubiera sido inmortal. Sobre el tema, Rambán trae dos
opiniones en su comentario a la Torá, hay quienes opinan que el hombre
fue creado mortal y el pecado lo que introdujo en el mundo es el hecho que por
transgredir la muerte será adelantada; en cambio otras opiniones
sostienen que Adam era inmortal y por haber pecado Dios lo castigó con la
mortalidad. [Cf. Shabat 55b, B.R. ad fin. 17]. En cambio la posición de
los nazarenos sobre el tema refleja sólo la tesis de la creación
inmortal del primer hombre, siendo el pecado la causa de la muerte. [Tomás
de Aquino, Summa Theologica I,97,1; II-II, 164,1]
(**)
Cf. Shemot Rabá 30,2 "En los días del Mashiaj, Dios destruirá
a la muerte"
[40]
Preguntaste además, mi señor el rey, dónde él [el
Mashiaj] está ahora; los versículos dicen en forma clara que Adam,
el primer hombre, vivió en el jardín de Edén que está
dentro de Eretz Israel, y cuando pecó se declara que Dios lo expulsó
del jardín de Edén; por lo tanto, el Mashiaj que está
excento del castigo por el pecado de Adam se encuentra allá en el jardín
de Edén. Así dijeron los sabios en los libros de relatos que
mencioné.
[41]
Entonces preguntó el rey: ¿Acaso no dijeron en aquel relato que él
está en Roma?
[42]
Le respondí: no se ha dicho que él esté en Roma, sino que
se revelará en Roma en algún momento, ya que le dijo Eliyahu a
aquel sabio [Cf. 29] que lo podrá encontrar allá en ese día,
que se mostrará allá. Ha de revelarse allá, en Roma, a
causa del motivo que se declara en los relatos, pero yo no quiero comentarlo aquí
debido a la cantidad de gente que nos rodea. No quise declarar lo que se lee en
la Hagadá, que el Mashiaj estará en Roma hasta destruirla, como
encontramos con Moshé, nuestro maestro, que creció en la casa del
Faraón hasta que lo castigó y ahogó a todo su pueblo en el
mar. Así también se declara con respecto a Jirán, el rey de
Tiro: "Saqué fuego de dentro tuyo y te consumí"
(Yejezkel 28:18). Así también declara Yeshayahu: "Allí
ha de paser el becerro y allí se echará, sus retoños
consumirá" (Yeshayahu 27:10). En el texto Pirkey Eijalot (6,2)
dice: "...hasta que le diga una persona a otra: anda a Roma y todo lo
que hay en ella está a una pruta [moneda mínima], y éste le
diga: no me interesa..."(*). Estas citas se las comenté al rey
en privado.
(*)
"Después ha de subir otra nube... y bajará una peste,
leprosidad, sobre Roma hasta que diga..."
[43]
Pregunté y volví a acotar: ¿Ustedes está de acuerdo
conmigo que el pecado de Adam, el primer hombre, se anulará en la
época mesiánica?
[44]
Respondieron mi señor el rey y fray Paul: Sí. No obstante no como
tú opinas, ya que el principio es que todos los seres humanos deberían
caer en el infierno como castigo por el pecado, en cambio en días del
Mashiaj Yeshu se anulará este castigo y todos saldrán de allí.
(*)
(*)
Según Tomás de Aquino (Suma II-II,163,3) La magnitud del pecado de
Adam hizo que el castigo fuese colectivo siendo que toda la humanidad participa
de él; por lo tanto la única posibilidad de librarse del infierno
consiste en seguir la doctrina de Yeshu. Por lo tanto, según su opinión
el cumplimiento de los preceptos (la conducta humana que enseña el Tanaj)
carece de impotancia, siendo la fe en Yeshu la única posibilidad de
salvación [çìéìä]. (Cf. Suma I-II,122,1;
114,2)
[45]
Yo les dije: En nuestra tierra suelen decir: "el que quiere mentir que
aleje a los testigos...". Muchos castigos están escritos con
respecto al pecado de Adam y Javá, la tierra fue maldita a causa de
él (BeReshit 3:17), cardos y espinas ha de producirle (Ibíd. 3:8),
con sudor de sus narices (Ibíd. 3:19), tú eres polvo (Ibíd.
19:19). Así también con respecto a la mujer, con dolor ha de parir
a sus hijos (Ibíd. 42:16). Todo lo anterior está vigente también
hoy en día, todo lo que se ve y se siente no ha sido expiada con la
venida de sus Mashiaj; sin embargo el infierno, que no aparece escrito en los
versículos, ustedes dicen que expió, además de no haber
nadie que pueda contradecirles - envíen a alguno que vaya y nos cuente.
Este
argumento de ustedes es impropio para Dios, ya que los justos no reciben el
infierno como castigo del pecado de Adam, el primer hombre, su ascendiente; mi
alma está cercana al alma de mi padre como al alma del Faraón, por
ende a causa de los pecados del Faraón no entrará mi alma al
infierno. No obstante, los castigos fueron corporales ya que mi cuerpo proviene
de mi padre y de mi madre y cuando fue decretado sobre ellos que serían
mortales, su descendecia para siempre serían también mortales.(*)
(*)
Es una disputa filosófica y teológica profunda entre los
pensadores judíos y los seguidores de Yeshu sobre las consecuencia del
pecado de Adam. Entre los textos fundamentales que tratan este tema podemos señalar,
fuera de la presente discusión, "Maguén VeJéreb"
de R. Yehudá Aryeh de Modena y "Séfer HaBitul" de R.
Jasday Crescas; siendo la opinión general de los sabios de Israel que el
castigo se extendió a nivel físico y no a nivel espiritual. Por lo
tanto, el castigo por la coducta humana es propio de cada cual y no colectiva,
en cambio las señales físicas del castigo permanecen y están
vigentes aun, comprobación de que el Mashiaj todavía no las ha
venido a expiar o eliminar. No debemos además olvidar que hay opiniones
entre los sabios (Rambam) que sostienen que la época mesiánica
tiene una función totalmente diferente a la presentada aquí y no
relacionada con procesos fisiológicos.
[46]
Se levantó aquel hombre y me dijo: te traeré otra comprobación
que la época del Mashiaj ya ha pasado.
[47]
Le dije: mi señor el rey, escúchame un momento. Para nosotros la
justicia y la verdad no radican como principio en el Mashiaj (*), pues tú
eres para mi más fundamental que el Mashiaj. Tú eres rey y también
él es rey. Tú eres un rey gentil y él es rey de Israel,
porque el Mashiaj no es sino un ser humano como tú. Cuando yo sirvo a mi
Creador aquí en el destierro con sufrimientos y esclavitud, sometido a la
humillación de los pueblos que constantemente nos persiguen, mi
recompensa será mayor ya que lo que yo hago con mi propio cuerpo sube
delante de Dios, y por intermedio de ésto amerito cada vez más a
recibir el mundo venidero. Pero cuando haya un rey de Israel conforme a las
normas de nuestra Torá y que gobierne sobre todos los pueblos, tendré
que someterme a las leyes de los judíos forzosamente; en tal caso mi
recompensa no será tan grande.
(*)
La opinión de Rambán presentada aquí es ampliada en su
libro "HaGueulá", allí el sabio dice: "Debes saber,
con la ayuda de Dios, que si llegamos a la conclusión que nuestros
pecados y los pecados de nuestros padres hicieron que perdamos toda esperanza de
liberación, y por lo tanto el destierro se alargaría y continuaría
sin fin... todo esto no afecta el principio básico de la Torá, ya
que para nosotros no hay otra recompensa sino el mundo venidero y el placer
espiritual que alcance nuestra alma en el placer que se denomina el jardín
del Edén, siendo que nos habremos salvado del Guehinam. Sin embargo
nosotros seguimos declarando que llegará la Gueulá o liberación
ya que es un punto verdadero sostenido por todos los hombres de Torá y
por los profetas..."
No
obstante, el principio fundamental que subyace a la discusión entre los
judíos y los nazarenos es aquello que ustedes declaran con respecto a la
esencia de la Divinidad, algo muy amargo. Tú, mi señor el rey,
cristiano hijo de cristianos, tú escuchaste durante toda tu vida a los
sacerdotes [a los frailes menores y a los predicadores] hablar sobre el
nacimiento de Yeshu, te llenaron tu mente y tus pensamientos de este tema hasta
que se volvió parte de ti, todo debido a la repetición. Pero
aquello en lo cual ustedes creen, el principio de su religión, es algo
que el intelecto humano comprende, las leyes naturales no aceptan, los profetas
jamás hablaron de algo semejante; incluso lo milagroso no puede
desarrollarse en este tema, como explicaré con comprobaciones claras en
su lugar y a su tiempo. Me refiero a que el Creador del cielo y de la tierra [y
de todo lo que contienen] se transforme en un feto en el vientre de una judía
y que se desarrolle allí siete meses [durante nueve meses, var. lect.] y
que nazca siendo un niño, que después crezca y sea entregado en
manos de sus enemigos, que sea juzgado y sentenciado a la pena capital y que
luego lo maten, y que después se diga que resucitó y volvió
a su primer lugar. Todo lo anterior es impensable para el pensamiento de
cualquier judío y de cualquier ser humano. Ciertamente es un sinsentido
que prediquen algo así, ya que esto es el punto central de nuestra
discusión. No obstante, si quieren que hablemos sobre el Mashiaj podemos
hacerlo.
[48]
Dijo fray Paul: ¿Tú crees que el Mashiaj ya ha venido?
[49]
Le dije: No. Yo creo y se que aun no ha venido. No hubo ningún hombre jamás
que haya dicho y que digan sobre él que es el Mashiaj fuera de Yeshu, y
yo no puedo creer en su mesianismo. El profeta declara sobre el Mashiaj que su
reinado se extenderá desde el mar al mar y desde el rio hasta los
confines de la tierra (Cf. Tehilim 72:8); en cambio Yeshu no tuvo gobierno, por
el contrario fue perseguido por sus enemigos y se escondía de ellos,
finalmente cayó en sus manos y no tuvo la fuerza de salvarse a si mismo,
entonces cómo hemos de pensar que pueda salvar a todo Israel. Además
incluso después de su muerte tampoco tuvo poder, ya que el imperio de
Roma no se originó para él; antes que comenzaran a creer en
él el imperio de Roma controlaba la mayoría del mundo, por el
contrario después de haber recibido la fe en Yeshu perdieron mucho su
control. Incluso hoy en día, los siervos de Mahoma tienen mucho más
poder que ustedes.
El
profeta escribe que en la época mesiánica no será necesario
que una persona le enseñe a otra el conocimiento sobre Dios, ya que todos
lo reconocerán. (Cf. Yirmiyahu 31:33). La tierra se llenará del
conocimiento de Dios así como las aguas cubren las aguas (Cf. Yeshayahu
11:40), sus espadas han de fundir y los pueblos no se levantarán en armas
unos contra otros ni se prepararán para la guerra (Cf. Ibíd. 2:4).
Sin embargo, desde los timpos de Yeshu y hasta ahora todo el mundo está
lleno de violencia y robo, y los cristianos han derramado sangre más que
cualquier otro pueblo sobre la tierra y abundan en prostitución. ¡Cuán
difícil será para ti, mi señor el rey, y para tus jinetes
no prepararse más para la guerra!
El
profeta además declara que el Mashiaj ha de golpear la tierra con el látigo
de su palabra (Cf. Ibíd. 11:4), sobre lo último se ha explicado en
el libro de relatos que tiene fray Paul: "le dicen al rey Mashiaj, aquel
estado se ha revelado en contra tuya, él dirá que venga la
langosta y la destruya; le dirán aquella provincia se ha revelado en
contra tuya, entonces él dirá que venga el pulgón y la
consuma", todo lo cual no ocurrió con Yeshu. Ustedes sus siervos
prefieren caballería armada y a veces incluso esto no le es suficiente.
Puedo todavía traer muchas comprobaciones de las palabras de los
profetas.
[50]
Entonces gritó aquel hombre: Este es siempre su sistema, alargarse en
palabras. Pero yo quiero preguntarle.
[51]
El rey me dijo: Cállate, porque es él quien pregunta. Y me quedé
callado.
[52]
Ciertamente [habló aquel hombre] los sabios judíos han dicho sobre
el Mashiaj que es mayor que los ángeles, lo que no puede referirse sino a
Yeshu quien es el Mashiaj y dios al mismo tiempo. Entonces él leyó
lo que dijeron en los relatos de los sabios (Cf. Yalkut Shimoní,
Yeshayahu 476) sobre el versículo (Yeshayahu 52:13): "Elevado,
ensalzado y superior...", cuya explicación es:
"elevado" más que Abraham, "ensalzado" más que
Moshé y "superior" más que los ángeles.
[53]
Le dije: Nuestros sabios dicen ésto en forma constante de todos los
justos, son mayores espiritualmente los justos a los ángeles (Cf. Sanhedrín
93a). Así dijo Moshé, nuestro maestro, al ángel que en el
lugar donde él se sienta no tienen los ángeles permiso de sentarse
(Cf. Sifrí, Nitzabim 308), e incluso sobre todo Israel se ha declarado:
"Son queridos Israel más que los ángeles..." (Julín
91b).
No
obstante, lo que quiso dedir el redactor de este relato sobre el Mashiaj es lo
siguiente: Abraham, nuestro patriarca, educó a los pueblos de su época
en la creencia en la unidad de Dios, les enseñaba en público su
fe, eso le llevó a discutir con Nimrod aunque no tuvo temor de él.
Moshé hizo aún mucho mas que él, pues se levantó
contra el Faraón, aquel rey poderoso y malvado, y sin compadecerse de
él lo golpeó con grandes plagas hasta sacar a Israel de Egipto.
Los ángeles se apresuran mucho en todo lo referente a la Gueulá
como se declara: "Mi pueblo no se fortalece en todo ésto [la
liberación] como Mijael, el ministro de ellos..." (Cf. Daniel
10:21), y se declara además: "Volveré a luchar contra el
ministro de Persia..." (Ibíd.). En cambio el Mashiaj ha de hacer
más que todos los anteriores, "levantará su corazón
para comportarse según las enseñanzas de HaShem..." (Dibrey
HaYamim 13:9), él vendrá y le ordenará al Papa y a todos
los reyes de los pueblos en Nombre de HaShem: "Envía a mi pueblo
para que me sirva..." (Shemot 8:16); entonces hará entre ellos
muchos y grandes milagros y maravillas y no tendrá miedo de ellos en lo
absoluto, él se levantará dentro de la ciudad de Roma hasta que la
destruya. Si quieres te explicaré todo el tema. Pero él no quiso
escuchar.
[54]
Además aquel hombre leyó otro relato en el cual el Mashiaj reza
por Israel para que Dios les perdone sus pecados, siendo que él está
dispuesto a recibir sifrimientos, no obstante él le pide a Dios: estoy
dispuesto a recibir sufrimientos con la condición que la resurrección
ocurra en mis días; no solamente pido esto para los muertos en mi
generación, sino para todos los muertos desde Adam hasta ahora; y no
solamente para los muertos, sino para todos aquellos que fueron arrojados al mar
y se ahogaron o que fueron devorados por las fieras. Por lo tanto, los
sufrimientos que recibió sobre él el Mashiaj se concretaron con la
muerte de Yeshu, que éste recibió en forma voluntaria.
[55]
Le dije: Pobre de aquel que no sé averguenza. Todo lo que dijiste Yeshu
nunco lo hizo. No resucitó muertos desde Adam hasta ahora, nada de lo que
dijiste él hizo. Además esta oración revela que es un
hombre y no un dios, ya que no tiene el poder de resucitar. Por otro lado, los
sufrimientos a los que te referiste (*) no son sino el profundo dolor que siente
al demorarse su venida y ver a su pueblo en el destierro, el honor de Dios
pisoteado, la idolatría a la que sirven y a los herejes que hacen de otro
el Mashiaj y lo honran.
(*)
Los sufrimientos del Mashiaj están mencionados en Yalkut Shimoní,
Yeshayahu 476. "Rab Huná en nombre de Rabí Aja: los
sufrimientos [por nuestros pecados] se dividen en tres partes, una parte recibirán
las generaciones futuras y los patriarcas, otra recibirá la generación
que abandone la Torá y otra recibirá el Mashiaj."
[56]
Entonces aquel hombre volvió a decir: Daniel declaró: "Setenta
semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para
terminar con el delito, para acabar con el pecado, para expiar la iniquidad,
para traer la justicia eterna, para sellar la visión y la profecía,
y para ungir el lugar más sagrado" (Daniel 9:24) Y setenta
semanas, que son de años, llegan a 490 años, la cantidad de tiempo
que estubo el segundo Templo más los setenta años del exilio en
Babilonia, siendo que el lugar más sagrado representa a Yeshu.
[57]
Le dije: ¿Acaso Yeshu no vivió, según nuestros cálculos, más
de treinta semanas antes de esta época? Esto es una evidencia sobre la
que atestiguan personas que fueron contemporáneas suyos, e incluso según
los cálculos de ustedes vivió unas diez semanas antes de esta
fecha.
(*)
Según lo declarado por los sabios Yeshu vivió unos doscientos años
antes de la destrucción del segundo templo, lo que da un poco menos de
treinta semanas (28.57). Mientras que según ellos nació setenta y
tres años antes de la destrucción, lo que da más de diez
semanas (10.42).
[58]
Aquel hombre agregó: Así fue. Pero un versículo que declara
"has de saber, pues, y entender que desde que se pronunció el
decreto para restaurar y edificar Yerushaláyim hasta el Mashiaj, el príncipe..."
(Ibíd 9:25), él es el Mashiaj, él es el príncipe,
él es Yeshu.
[59]
Le dije: También esto es un error común, porque el versículo
divide las setenta semanas que mencionó y cuenta hasta el Mashiaj siete
semanas, después de él cuenta sesenta y dos semanas
para la construcción de la ciudad y del pozo [que la redea] y
luego cuenta una semana [la mitad de una semana] para establecer un pacto con
muchos pueblos; así se completan las setenta semanas (*). Y Yeshu que tú
denominas Mashiaj, el prícipe, no vino al cumplirse las setenta semanas,
sino después de más de sesenta semanas según tu cálculo.
Si quieres explícame toda el tema según tu opinión y yo te
refutaré ya que no podrás explicarla jamás de ninguna
manera. Me sorprende que hables de algo que no sabes; por eso yo te informaré
que el Mashiaj, el príncipe, del que hablan los versículos es
Zerubabel, el cual vino, como consta de la Escritura, a las siete semanas. (**)
(*)
Para poder entender las palabras de Rambán debemos analizar los versículos
mismos, así:
"9:24
Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre
tu santa ciudad, para terminar con el delito, para acabar con el pecado, para
expiar la iniquidad, para traer la justicia eterna, para el cumplimiento de la
visión y la profecía, y para ungir el lugar más sagrado.
9:25 Has de saber, pues, y entender que desde que se pronunció el decreto
para restaurar y edificar Yerushaláyim hasta el Mashiaj, el príncipe,
habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas;
y volverá a ser edificada la ciudad y el pozo [que la rodea], pero
durante una época angustiosa... 9:27 Por una semana él
establecerá un pacto con muchos pueblos, y en la mitad de la semana
hará cesar los sacrificios y las ofrendas de harina...".
En el versículo
24 se declara un número general setenta semanas [semana se
refiere a un lapso de tiempo de siete años, cf. Ibn Ezrá a Daniel
9:24; Seder Olam. cap. 28; por lo tanto son 490 años, desde la destrucción
del primer Templo hasta la destrucción del segundo], después Rambán
sostiene que los versículos dividen este número en diferentes
periodos:
1) Desde que se
destruyó el primer Templo [que desde entonces hubo necesidad de
reconstruirlo y como si se pronunció el decreto de reconstrucción]
hasta la venida del Mashiaj pasarán siete semanas [vers.
25], es decir 49 años; el Mashiaj en cuestión es Zerubabel, cf,
infra.
2) Después
de él pasarán sesenta y dos semanas durante los
cuales la ciudad y el segundo Templo estarán construidos [vers. 25], es
decir 434 años, no obstante sabemos que el segundo Templo se mantuvo por
420 años, Rambán responde en Séfer HaGueulá [pag.
282 edic. Mosad Harab Kuk] que los 434 años se refieren a las calles de
la ciudad.
3) Luego hay un
lapso de una semana y media en el cual el destructor de Yerushaláyim
establecerá un pacto con numerosos pueblos [vers. 27], según Rambán
en op. cit. se trata de Tito quien hizo un pacto con Israel siete años
antes de la destrucción.
(**) Rambán sostiene aquí y también en Séfer HaGueulá que el Mashiaj anunciado en Daniel es Zerubabel, quien vino 49 años después de la destrucción del primer Templo. Sin embargo, el propio Rambán pregunta que en verdad Zerubabel vino después de 51 años de la destrucción, cuando Kóresh [que según la opinión de Rashí es el Mashiaj anunciado por Daniel, cf. Rashi ad loc.] permitió a algunos desterrados volver a edificar el Templo el año primero de su reinado [cf. Rashí y Ibn Ezrá sobre el comienzo del libro de Ezrá], sobre ésto responde que el me