La
disputa de Rambán.
Les transmitimos aquí la discusión en español y con comentarios. Traducción por el Rabino Arie Natan, Bet El.
[1] Leemos en
Sanhedrín (43b): Han enseñado los sabios: cinco discípulos
tuvo Yeshu (*) - Mattay, Nakay, Nétzer, Buny y Todá. (**)
(*) Yeshu HaNotzrí.
La literatura talmúdica lo describe como hijo de un romano llamado
Pandera (Cf. Tosef. Julín II,24; Abodá Zará 17a, Orígenes,
Contra Celso 1.28). Su madre Myriam estaba casada con un judío de nombre
Papús Ben Yehudá y en la ciudad de Punbedita adulteró con
Pandera (Cf. Shabat 104b; según el comentario de Rashí. Según
la opinión de Tosafot Ben Pendera no es Yeshu, pues R. Yehoshua Ben
Perajia, su maestro, vivió mucho antes que Rabí Akibá,
éste último sabio era contemporáneo de Papús Ben
Yehudá), de esta relación nació Yeshu. Llegó a ser
discípulo de Rabí Yehoshua Ben Perajia (Cf. Sotá 47a, Ab.
Zar. 17a) a quien acompañó a Egipto; viaje en el cual aprendió
diversas artes de brujerías. A causa de su comportamiento no ético
Rabí Yehoshua lo alejó de él, y por ese mismo
comportamiento inmoral fue condenado a la horca la víspera de Pésaj
(Cf. Sanhedrín 43a).
(**) Mattay,
abre. de Matitiyahu (Mateo); Nakay al parecer Lucas; Nétzer; Buny o
Bunay; Todá, adapt. de Taday (Tadeo).
Trajeron a Mattay
y le preguntaron: ¿Mattay será muerto?, como se ha declarado "¿Cuándo
[hebreo: "matay"] vendré y veré la presencia de
Dios?" (Tehilim 42:3) Él les dijo: sí, Mattay será
muerto, como se ha declarado: "¿Cuándo [hebreo:
"matay"] morirá y se perderá su nombre?" (Ibíd.
41:6).
Trajeron a Nakay
y le preguntaron: ¿Nakay será muerto?, como se declara: "Al
limpio [hebreo: "nakí"] y al justo no has de matar"
(Shemot 23:7). Él les dijo: si, Nakay será muerto, como se ha
declarado: "A escondidas ha matado el limpio [hebreo: "nakí"]"
(Tehilim 10:8).
Trajeron a Nétzer
y le preguntaron: ¿Netzer será muerto?, como se ha declarado:
"Un retoño [hebreo: "nétzer"] de sus raices
florecerá" (Yeshayahu 11:1) El les dijo: si, Netzer será
muerto, como se ha declarado: "Tú lo has de expulsar de ti como
un retoño [hebreo: nétzer"] despreciable" (Yeshayahu
14:19)
Trajeron a Buny y
le preguntaron: ¿Buny será muerto?, como se ha declarado: "Tú
eres mi hijo [hebreo: "bení"], mi primogénito,
Israel" (Shemot 4:22). Él les dijo: si, Buny será muerto,
como se ha declarado: "He aquí, yo mato a tu hijo [hebreo:
"binjá"], a tu primogénito" (Ibíd.
4:23).
Trajeron a Todá
y le preguntaron: ¿Todá será muerto?, como se ha declarado: "Cántico
de gracias [hebreo: "todá"]..." (Tehilim 100:1). El
les dijo: si, Todá será muerto, como se ha declarado: "El
que sacrifica una ofrenda de gracias [hebreo: "todá"], me
honra..." (Tehilim 50:23).
Escribió
Rabí Shimón: estas eran personas cercanas al gobierno gentil y era
necesario contestar a todas las pruebas sin sentido que formulaban (*). Del
mismo modo he pensado escribir estas líneas en contra de las burlas de
fray Paul (**), quien también "dejo quemar su guiso en público"
(***), precisamente delante del rey, de sus sabios y consejeros ¡que sea elevada
su gloria y enaltecido su reinado!.
(*) Rashí
ad Sanhedrín 43b acota sobre Nekay: "Esto es solo una respuesta
cualquiera para las naciones del mundo, pero como era cercano al reinado hubo
que responder a todas las pruebas sin sentido que presentó".
(**) De manera
oficial esta disputa se realizó entre Rambán y el apóstata
Pablo Cristiano de Montpellier [ùø"é], a quien nuestro rabino llama "fray Paul" (en la pronunciación
catalana, el nombre Pablo, se pronuncia "Pol"), cercano al hebreo "pol"
(haba). Del texto se entiende, no obstante, que la discusión incluyó
también a los frailes presentes y al propio rey, a todos los cuales Rambán
tuvo que responder.
(***) Cf. Berajot
17b. La persona que ha sufrido un cambio negativo de conducta, que se ha
desviado por un mal camino, recibe este apelativo.
Primer día:
20 de julio - 4 de Av [En el palacio del rey]
[2] El rey (*) me
ordenó discutir públicamente con fray Paul en su palacio, delante
de él mismo y delante de sus consejeros en Barcelona. Le respondí
diciendo: He de hacer según la orden de mi señor el rey, si me dan
permiso para expresarme libremente. Este permiso lo solicito del rey y también
de fray Ramón de Peñaforte (**) y de todos sus colegas que están
aquí presentes.
(*) El rey en
cuestión es Jaime I de Aragón, llamado "el Conquistador"
(1208-1276). Vivió una vida de constantes guerras, contra su propia
familia por razones de la soberanía sobre Cataluña, contra los
franceses para evitar la invasión sobre su reino, contra los árabes
peninsulares, etc. La capital de su reino la ubicó en Barcelona, donde se
llevó a efecto la disputa, que comenzó el 20 de julio de 1263 e.c.
[4 de Av, 5023] y duró cuatro días (20, 27, 30 y 31 de
julio [4, 11, 14, 15 de Av, 5023]).
(**) Fray Ramón
de Peñaforte, confesor del rey y una de los más influyentes
sacerdotes de la corte, a la guisa decano de la orden dominicana, cuyo fundador
Domingo de Guzmán fundó también el oficio de la Inquisición,
de triste memoria.
[3] Respondió
fray Ramón: "Con la condición que no te expreses
irrespetuosamente".
[4] Les repliqué:
No es mi intención comenzar un pleito con ustedes, sólo solicito
expresarme libremente con respecto a esta disputa así como ustedes se
expresan libremente. Yo sé comportarme de manera ética (en lo
referente a la disputa, como ustedes piden), no obstante expresarme libremente
es mi deseo. Y todos me dieron permiso para que hablara libremente.
[5] Por lo tanto
dije: Existe una disputa entre gentiles y judíos sobre muchos temas y
sobre muchas costumbres relacionadas con la religión, que no obstante no
son un fundamento sobre el cual se basa la fe. De tal modo, yo deseo discutir en
esta honorable corte sólo sobre temas que sean relevantes.
[6] Todos
respondieron: "Has hablado correctamente". Así, estuvimos de
acuerdo en referirnos al Mashiaj, si ya ha venido según enseña la
fe de los nazarenos o si él ha de venir en un futuro según enseña
la fe de los judíos. Después trataremos el tema si el Mashiaj es
Dios o si es un ser humano común nacido de un hombre y de una mujer. Como
tercer punto hablaremos si los judíos mantienen la Torá verdadera
o si los nazarenos la realizan.
[7] Entonces se
levantó fray Paul y dijo que él pretendía comprobar del
propio Talmud que el Mashiaj ya ha venido, como los profetas atestiguan sobre
él.
[8] Le respondí:
No obstante, antes que discutamos sobre ésto quiero que me enseñe
y me diga (fray Paul) cómo es esto posible. Ya que desde que él se
dirigió a Provenza y a otros muchos lugares he escuchado que ha declarado
esto a los judíos, sobre lo cual yo me sorprendo muchísimo. Quiero
que me responda si es que él pretende decir que los sabios del Talmud
creyeron que Yeshu es el Mashiaj, y que ellos sostienen que él es hombre
completo y dios verdadero según el pensamiento de los nazarenos.
Sin embargo, es
algo conocido y verídico que toda la historia de Yeshu ocurrió
durante la época del segundo Templo y antes de la destrucción del
mismo nació y fue muerto. Los sabios del Talmud vivieron después
de la destrucción del Templo, como Rabí Akiba y sus colegas;
incluso aquellos que fueron los últimos en enseñar la Mishná:
Rabí y Rabí Nathán, vivieron mucho después de la
destrucción; así como también Rab Ashe que compiló
el Talmud y lo escribió, él vivió casi cuatro cientos años
después (*).
(*) La destrucción
del segundo Templo ocurrió en 3828, y según el libro Séder
HaDorot Rab Ashe falleció en 4186, por lo tanto sólo han
transcurrido 358 años y no 400. Sin embargo Rab Ashe no alcanzó a
terminar su labor de compilación del Talmud y la terminaron sus discípulos
73 años después de él.
Y si aquellos
sabios hubieran creído en el mesianismo de Yeshu y que esto es verdad y
su fe y su religión son verdaderas, y si hubieran escrito las
aseveraciones que fray Paul sostiene que nos probará de sus escritos; si
es así, ¿cómo se mantuvieron y vivieron según la religión
de los judíos y según sus costumbres primeras? Ya que ellos eran
judíos y se mantuvieron como tales toda sus vidas y murieron como judíos;
ellos y sus hijos y sus discípulos que escucharon todas las enseñanzas
que dictaron [entonces, ¿Por qué
no cambiaron y se fueron tras la religión de Yeshu? Así como hizo
fray Paul que entendió de las palabras de los nazarenos que su fe es la
verídica, çìéìä JALILA, y fue y se
convirtió convencido por sus palabras. No obstante, ellos y sus discípulos]
vivieron y murieron como judíos; ellos fueron los que nos enseñaron
la ley de Moshé, la ley judía, ya que todos nuestros actos hoy en
día se dirigen según el Talmud, según lo que vimos en los
sabios del Talmud que así actuaban y así se comportaban, desde el
día que se compiló el Talmud y hasta nuestros días. El
Talmud nos enseña la forma de comportarnos según la Torá y
conforme a los mandamientos, así nos declara cómo actuaban
nuestros antepasados en tiempos del Templo según como escucharon de las
enseñanzas de los profetas, quienes recibieron de parte de Moshe, nuestro
maestro. Y si ellos creían en Yeshu y en sus opiniones ¿Cómo no
se comportaron ellos de la manera que hizo fray Paul, que parece entender sus
enseñanzas mejor que ellos mismos?
[9] Contestó
fray Paul y dijo: Este es un discurso exageradamente largo que tiene por intención
anular la disputa.
[10] Entonces yo
les declaré: Esto es para mi una comprobación completa que [fray
Paul] no habla sobre temas reales, sólo las he de escuchar porque es así
la voluntad de su majestad el rey.
[11] Él
enseguida dijo: He aquí que está escrito: "no se ha de
apartar el cetro de Yehudá... hasta que venga Shiló"
(BeReshit 49:10), el cual es el Mashiaj. Estudiamos de aquí que según
el testimonio del profeta siempre Yehudá tendrá fuerza (reinado)
hasta la venida del Mashiaj que surge de él. Así hoy que no tienen
ni un solo cetro ni un solo legislador, ya ha venido el Mashiaj, el cual
proviene de su descendencia (de Yehudá), a él le pertenece el
dominio.
[12] Contesté
y dije: No es la intención del profeta expresar que el reinado de la
dinastía de Yehudá no se anule en algún momento, sino que
su intención es decir que no se anulará por completo de él,
es decir en toda época que exista monarquía en Israel le
corresponde a Yehudá por derecho. Si por causa de los pecados del pueblo
se anula la monarquía, cuando retorne retornará a Yehudá.
(Cf. Comentario a BeReshit 49:10). Una comprobación de lo anterior es el
hecho que hubo muchos momentos, antes de la aparición de Yeshu, que se
anuló la monarquía de Yehudá y no de Israel (*), e incluso
por muchos lapsos de tiempo se anuló la monarquía tanto de Israel
como de Yehudá, así es el caso de los setenta años del
exilio en Babilonia en los cuales no hubo monarquía ni en Yehudá
ni en Israel. Del mismo modo, durante la época del segundo Templo no reinó
sobre Yehudá sino Zerubabel
y sus hijos (**) y por un período de tiempo muy breve. Luego de él
transcurrieron 380 años hasta la destrucción del segundo Templo
(***), período durante el cual reinaron Kohanim, los hijos de los
Hasmoneos y luego sus esclavos. Cuanto más si el pueblo está en el
exilio, ya que si no hay pueblo, no hay rey (Cf. Pirkey DeRabí Eliézer
3).
(*) Este trozo se
entiende según lo que Rambán declara más adelante [17]:
"Nuestro patriarca Yaakob no aseguró a Yehudá que tendría
un cetro y un legislador sobre su tribu únicamente, sino que el gobierno
de todo Israel le fue conferido... así, ocurrió que se anuló
la monarquía sobre todas las tribus de Israel desde que murió
Shlomó"; por lo tanto, desde aquel momento (que murió Shlomó)
se anuló la monarquía sobre Yehudá pero no "sobre
Israel" - no sobre las diez tribus de Israel.
(**) Zerubabel
era hijo de Pedayá, hijo de Shaltiel, hijo de Yehoyakim, rey de Yehudá
(cf. Dibrey HaYamim A, 3:16-19). Zerubabel había pasado a ser el
dirigente del exilio judío en Babilonia el año 52 de la destrucción
del primer Templo, después de la muerte de Shaltiel. Durante el primer año
del reinado de Kóresh (Ciro) retornó Zerubabel y Yehotzadak, Kohén
Gadol, a Eretz Israel junto con multitud de exiliados y comenzaron la construcción
del segundo Templo; estos trabajos fueron interrumpidos por Ajashverosh (Asuero)
debido a la conspiración de Hamán. El año setenta de la
destrucción del primer Templo, retornó Ezrá, el escriba, a
Yerushalaim y reanudó la construcción del Santuario, entonces
descendió Zerubabel a Babilonia y murió allí, sucediéndole
Meshulam su hijo; durante el gobierno de este último comenzó a
expandirse el reinado de los griegos y se interrumpió la profecía
de Israel, era el año 3404 de la creación del mundo.
(***) La hegemonía
griega duró 180 años desde la construcción del segundo
Templo, la monarquía de los Hasmoneos se extendió por 103
años, la casa de Herodes por unos 103 años, en total 386 años.
Meshulam, el hijo de Zerubabel murió al comienzo del reinado de Alejandro
Magno. Rambán menciona la cifra 380 para redondear.
[13] Respondió
fray Paul: En todas aquellas épocas, a pesar que no había reyes,
había reinado, pues así se declara en el Talmud (cf. Sanhedrín
8a): "no se ha de apartar el cetro de Yehudá" - estos
son los exilarcas que hubo en Babel que solían presionar al pueblo con su
cetro, "ni el legislador de entre sus pies" - estos son los
hijos de los hijos de Hillel que enseñan la Torá al público.
Hoy en día no tienen la autorización conocida en el Talmud, por lo
tanto se anuló también aquel gobierno, por ende no existe hoy
alguien a quien se le pueda denominar "rabí"
[maestro en hebreo]. Eso que a ti te llaman "maestre"
[maestro en catalán] es un error, y tú llevas tal nombre
mentirosamente.
[14] Le respondí
como burlándome de él: Esto no es parte de la disputa, no obstante
tú no estás diciendo algo correcto. El término "rabí"
no significa "maestre", sino que "rab" es
"maestre", y en el Talmud solían llamar "rab" a todo
aquel que carecía de autorización (*); no obstante, estoy de
acuerdo contigo que no soy "maestre" ni siquiera un buen alumno. Le
expresé lo anterior como una amonestación moral.
(*) Cf. Sanhedrín
13b. Cuando recibió la autorización en la ciudad se denomina
"rabí" - en Babilonia, que no tenían derecho a otorgar
autorizaciones, los sabios se llamaban "rab".
Después
volví a decirle: te enseñaré que no es la intención
de nuestros sabios, de bendita memoria, explicar el versículo sobre una
monarquía real, el problema contigo es que no comprendes ni de ley ni de
legislación, sino tal vez entiendas algo de algunos relatos que te
acostumbraste a leer. El tema en cuestión que mencionaron los sabios se
refiere a que según el dictamen estricto de la ley una persona no puede
juzgar él solo y quedar exento de pagar, salvo que pida permiso del
presidente del Sanhedrín o del rey (*). Así, se dictaminó
que durante el período de exilio, que es posible encontrar descendencia
real en aquel que reciba un poco de autoridad de parte de los gobiernos
gentiles, por ejemplo los exilarcas de Babilonia y los presidentes del Sanhedrín
en Eretz Israel, ellos tienen en sus manos permitir y autorizar. Este dictamen
se aplicó por los sabios del Talmud, después de Yeshu, por más
de cuatrocientos años (**).
(*) La fuente de
la legislación citada por Rambán se encuentra en Sanhedrín
5a, allí la guemará declara "Dijo Rab Ajay: un juez que quiso
dictaminar una ley sobre temas monetarios y se equivocó [Por ejemplo que
había discusión entre amoraítas sobre el tema, y no se había
decidido como cuál de ambos era la ley, y dictaminó que se debía
seguir a uno de ellos y no supo que ya se había esparcido la costumbre de
realizar como la otra opinión. Rambam, Hiljot Sanhedrín 6:2], si
pidió permiso del exilarca para juzgar [si se trata de un sólo
juez experto] o los litigantes lo aceptaron como juez [sea cual fuera su
veredicto] – no está obligado a remunerar a la parte afectada [si no es
posible reabrir el litigio].
(**) En el año
4119 A.M., en los días de Hillel, el hijo de Rabí Yehudá
Nesiá se anuló el Sanhedrín en Eterz Israel, y el
nacimiento de Yeshu ocurrió cerca de doscientos años antes de la
destrucción del segundo Templo [Cf. infra, 22]. Si la destrucción
del Templo ocurrió en 3828, por lo tanto doscientos años antes es
3628, desde esta fecha hasta la anulación del Sanhedrín (4119)
transcurrieron 491 años, de los cuales hay que descontar la vida de
Yeshu; por ende bien dijo Rambán que que se trata de más de
cuatrocientos años.
No es la opinión
de los sabios del Talmud que deba ser el gobernante o el legislador de Yehudá
descendiente de la tribu de Yehudá; no obstante lo que el profeta le
prometió a Yehudá es que la monarquía le pertenecería
siempre. Le prometió una monarquía plena. No obstante, la monarquía
se anuló, como ya mencioné, ya que durante el período del
exilio en Babilonia no hubo no gobernante ni legislador. Así durante el
período del segundo Templo que gobernaron los Kohanim y sus esclavos, no
tuvo la tribu de Yehudá ningún tipo de gobierno (*), ni exilarca
ni presidente del Sanhedrín, ya que la presidencia del propio Sanhedrín
y la monarquía perteneció a los Kohanim, a sus jueces y a sus
oficiales, a aquellos que ellos estimaban conveniente.
(*) Cf.
Comentario de Rambán a BeReshit 49:10. La opinión de Rambán
con respecto a la monarquía de la casa de los Hasmoneos (Kohanim) es la
siguiente, si bien los hijos de Matitiyahu fueron grandes héroes y justos
cometieron el pecado de haber gobernado sobre Yehudá, cetro que está
destinado únicamente a la tribu de Yehudá y no a los Kohanim
provenientes de la tribu de Leví; como ellos quitaron y eliminaron el
cetro de Yehudá de sus legítimos herederos, HaShem los castigó
del mismo modo y sus esclavos se levantaron contra ellos y los eliminaron.
[15]
Entonces respondió fray Pere de Génova: es verdad que el
versículo sólo declara que no se interrumpirá [la monarquía]
para siempre, pero puede que haya interrupciones momentáneas.
"Vacare" en vernacular.
[16] Le dije al
rey: He aquí fray Pere ha ratificado mis palabras.
[17] Entonces
dijo fray Pere: Yo no he ratificado nada. Ya que setenta años en
Babilonia es un lapso corto de tiempo y muchos hubo entre ellos que aun
recordaban el primer Templo, como se declara en el libro de Ezrá (Cf.
3:12) - esto se llama "anular", "vacare" en vernacular. Pero
ahora que ustedes están más de mil años sin monarquía,
esto se llama eliminación total.
[18] Le repliqué:
Ahora tú te arrepientes y reconoces que el término "eliminación"
no corresponde aplicarlo a algo que torna; no obstante, no hay diferencia para
lo expresado por el profeta entre un lapso de tiempo pequeño o extenso.
Además los períodos de tiempo que yo mencioné [luego de la
destrucción del segundo Templo] fueron extensos.
Nuestro patriarca
Yaakob no sólo prometió a Yehudá que tendría
gobierno y legislador sobre su propia tribu, sino que le pertenece la monarquía
sobre todo Israel, como se declara: "Tú eres Yehudá, tus
hermanos te reconocerán..." (BeReshit 49:8); leemos también:
"Porque Yehudá fue más
fuerte que sus hermanos y de él procede un líder..."
(Dibrey HaYamim A 5:2). No obstante, se anuló la monarquía sobre
todas las tribus de Israel después de la muerte del rey Shelomó,
como se declara: "No hubo monarquía después de la casa del
rey David sino sobre la tribu de Yehudá únicamente"
(Melajim A 12:2). Según lo anterior es claro que el profeta solamente
dijo que no se anularía la monarquía totalmente. Por lo tanto,
durante el período del exilio no se puede denominar ni "eliminación"
ni "anulación" [sino interrupción], ya que no ocurrió por
culpa de Yehudá sino por el comportamiento del pueblo, ya que no prometió
el profeta a Yehudá que Israel no marcharía al exilio por ser
él rey sobre ellos en cualquier época.
[19]
Volvió fray Paul y argumentó que en el Talmud se ha expresado que
el Mashiaj ya ha venido, para comprobarlo trajo aquel relato que se encuentra en
el Midrash Eijá (Cf. Eijá Rabati 1:57, sobre el versículo:
"por estos yo me lamento...") sobre aquella persona que estaba arando
y su vaca mugió de pronto, en aquel momento pasó un árabe y
le dijo: ¡judío,
hijo de judíos, suelta tu vaca, suelta su yunta, suelta tu arado, porque
el Templo ha sido destruido! Entonces él
soltó su vaca, soltó su yunta, soltó su arado. Después
volvió su cava a mugir de pronto; el árabe le dijo esta vez: ¡ata
tu vaca, ata tu yunta, ata tu arado, porque tu Mashiaj ha nacido!.
[20]
Le respondí: yo no creo en este relato, no obstante es una comprobación
a mis palabras.
[21]
Entonces ese hombre gritó y me dijo: Vean que éste reniega de sus
propios libros.
[22]
Le respondí: Ciertamente yo no creo que haya nacido el Mashiaj en la
época en que se destruyó el Templo; ahora, este relato o que no es
verdadero o que tiene alguna explicación según las profundidades
de los sabios. Pero estoy dispuesto a aceptarlo en forma literal, como dijiste,
ya que es una comprobación a lo que sostengo. He aquí, este relato
dice que el día de la destrucción después que el Templo fue
destruido, en aquel día nació el Mashiaj; entonces Yeshu no es el
Mashiaj como ustedes predican ya que él nació y fue muerto antes
de la destrucción del Templo; según cálculos verdaderos
él nació como doscientos años antes de ésto (*), y
según los cálculos de ustedes unos setenta y tres años.
Entonces ese hombre se quedó callado.
(*)
El nació el año 3681, el año cuarto del reinado de
Alejandro Janeo, año 263 del segundo Templo. El Templo fue destruido el año
2828, si restamos 3671 nos da 157 años, los cuales son los casi
doscientos años de los que habla Rambán. El el libro "Séder
HaKabalá LeRaABaD" (pag. 9) se relata la época de Yeshu,
cuando él nació, como ya dijimos reinaba Alajandro Janeo el cual
odiaba a los sabios. Durante la fiesta de Sukot ocurrió un enfrentamiento
entre el rey y el pueblo que terminó en una matanza de los sabios de la
época; solo se salvaron dos: le perdonó la vida a Shimón
Ben Shetaj, hermano de su esposa, y Yehoshua Ben Perajia que huyó a
Alejandría. En esta huida fue acompañado por su discípulo
Yeshu. Según los textos del pueblo judío nació entonces
durante este periodo; los gentiles no obstante opinan que nació durante
el reinado de Herodes y que fue colgado durante el reinado de Arquelao, su hijo;
lo cual ocurrió 110 años después.
[23]
Entonces acotó maestre Guiles, el juez del rey, y dijo: la disputa no
versa ahora sobre Yeshu, sino que la pregunta es si el Mashiaj ha venido o no. Tú
dices que no ha venido y ese libro de ustedes declara que si ha venido.
[24]
Le dije: Has escogido, como es costumbre entre ustedes, responder en forma
mentirosa, de todos modos les contestaré sobre este tema. Los sabios no
han dicho que el Mashiaj ya ha venido, sino que dijeron que ya ha nacido; del
mismo modo como el día que nació Moshé, de bendita memoria,
no se considera que haya venido ni que haya sido el libertador; en cambio cuando
vino donde el faraón, mandado por Dios, y le dijo que así había
declarado Dios: "Deja salir a mi pueblo..." (Shemot 8:1),
entonces se considera realmente que vino.
Del
mismo modo con el Mashiaj, cuando venga donde el Papa y le diga mandado por Dios
que deje salir a mi pueblo, entonces diremos que ha venido. Hasta ahora todavía
no ha venido, tampoco se lo puede calificar de Mashiaj. Así, David el rey
el día que nació no era rey y no Mashiaj, en cambio el día
que Shemuel lo ungió entonces pasó a ser Mashiaj. Por lo tanto, el
día que Eliyahu unja al Mashiaj (*), por orden de Dios, se llamará
Mashiaj; y en el momento que se dirija, después de su unción,
donde el Papa para liberarnos entonces corresponderá decir que ha venido.
(*)
Cf. Yalkut Shimoní, Yeshayahu 500. "En aquel momento traerá
Dios a Eliyahu y al Mashiaj, vendrá con un cántaro de aceite en
sus manos, con bastones en sus manos, entonces se reunirá allí
todo Israel delante de ellos y la presencia de Dios estará sobre ellos,
los profetas detrás de ellos y un Séfer Torá a su derecha y
los ángeles a su izquierda y los conducirán hasta el valle de
Yehoshafat..." A pesar que lo se dice explícitamente que Eliyahu
ungirá al Mashiaj, del contexto se entiende.
[25]
Entonces argumentó aquel hombre: He aquí la porción del
profeta que habla del siervo sufriente (Cf. Yeshayahu 52:13) relata que el
Mashiaj ha de morir en manos de sus enemigos y será ajusticiado entre
delincuentes, todo lo que ocurrió con Yeshu. ¿Crees tú que esta
porción del profeta se refiere al Mashiaj?
[26]
Le dije: según una interpretación verídica no se refiere
sino al pueblo judío como nación, ya que así lo llaman los
profetas repetidas veces: "Israel, mi siervo..." (Yeshayahu
41:8), "Yaakob, mi siervo..." (Ibíd. 44:1).
[27]
Dijo fray Paul: Yo te demostraré que según los propios sabios judíos
estos versículos se refieren al Mashiaj.
[28]
Le dije: Es verdad que nuestros sabios, de bendita memoria, en los libros que
comentan los relatos interpretan que se refiere al Mashiaj (Cf. Yalkut Shimoní,
Yeshayahu 476; Tanjuma, Toldot 14); pero nunca han declarado que el Mashiaj sería
asesinado por mano de sus enemigos, no encontrarás en ningún libro
de los libros de Israel, no en el Talmud y no en relatos, que el Mashiaj hijo de
David será muerto (*), o que será entregado en manos de sus
enemigos o que será enterrado entre delincuentes, e incluso el Mashiaj
que ustedes se hicieron nio siquiera fue enterrado. Yo estoy dispuesto a
explicarles la sección del siervo sufriente si desean con una explicación
convincente y clara, siendo que no se encuentra en ella que el Mashiaj ha de ser
muerto, como ocurrió con su Mashiaj. Y no quisieron escuchar.
(*)
Rambán fue exacto en decir que no hay referencia que el Mashiaj hijo de
David ha de ser muerto, porque encontramos en la guemará en Suká
52b que el Mashiaj hijo de Yosef si será muerto.
[29]
Nuevamente aquel hombre declaró que en el Talmud (Cf. Sanhedrín
98a) se declara que Rabí Yehoshua Ben Leví le preguntó a
Eliyahu cuándo ha de venir el Mashiaj, y él le respondió: "pregúntale
al Mashiaj mismo"; Rabí Yehoshua le preguntó entonces dónde
está y Eliyahu le dijo que está en la puerta de Roma entre lo
enfermos. Fue allí, lo encontró y le preguntó... Si es así,
quiere decir que ya ha venido y está en Roma [y sería Yeshu, el
que gobierna en Roma].
[30]
Le respondí: ¡Acaso
esto no es una comprobación que aun no ha venido, ya que el sabio le
preguntó a Eliyahu cuándo vendrá! Así mismo le
preguntó al propio Mashiaj: "¿cuándo ha de venir el señor...?"
Si es así aun no ha venido, aunque según la explicación
literal de estos relatos ya ha nacido, sobre lo último yo no creo.
[31]
Entonces intervino su majestad el rey: Si es que nació en la época
de la destrucción del Templo, debe tener más de mil años y
si aun no ha venido, ¿Cómo podrá venir?; ya que no es parte de la
naturaleza humana el poder vivir mil años.
[32]
Le dije: Ya fijamos las condiciones de la disputa, entre las cuales está
el que yo no discutiré contigo y te responderé. No obstante todos
sabemos que ya hubo entre los primeros hombres como Adam y Metushelaj que
vivieron cerca de mil años; Eliyahu y Janoj incluso más que ellos
- la vida está en manos de Dios.
[33]
Él preguntó: ¿Dónde está él hoy día?
[34]
Le dije: Esto no es parte de la disputa y no te responderé. Puede ser que
lo encuentres en los portales de Tolitola, si es que envías allí
alguno de sus heraldos. Le dije esto como burlándome de él.
[35]
Entonces se retiraron de este lugar y dio el rey tiempo para volver a la disputa
el día lunes próximo.
Segundo
día: 27 de julio - 11 de Av
[En un claustro]
[36]
En aquel día se dirigió el rey a unos de los claustros que hay en
la ciudad y se reunieron allí casi todas las personas de la ciudad, tanto
gentiles como judíos. Estaba en ese lugar el cardenal y todos los
sacerdotes y los sabios de las órdenes menores [franciscanos] y los
predicadores; entonces se levantó aquel hombre para hablar.
[37]
Entonces le dije a su majestad el rey: Mi señor, escúchame. Y
él me dijo: ¡Que hable él primero, ya que él
es el demandante!.
[38]
Le dije: Yo te pido que me dejes aclarar mi opinión sobre el tema del
Mashiaj, después él podrá replicar sobre un tema explicado.
[39]
Me levanté y dije: Escuchen todos los pueblos (Cf. Melajim A 22:28). Fray
Paul me ha preguntado si el Mashiaj, sobre el cual hablaron los profetas, ya ha
venido y yo le respondí que no. Entonces él me trajo un libro en
el cual hay un relato, según este relato en el día que fue
destruido el Templo ese mismo día nació el Mashiaj. Yo le dije que
no creía en ésto.
Ustedes
deben saber que nosotros tenemos tres tipos de libros, uno es la Biblia
en la cual todos creemos con fe completa; el segundo tipo se llama Talmud,
que es una explicación de los mandamientos de la Torá, ya que en
la Torá hay 613 mandamientos y no existe ninguna que no haya sido
explicada en el Talmud, nosotros creemos en él con respecto a la
explicación de los mandamientos. Tenemos un tercer tipo de libro llamado Midrash,
es decir "sermones" [o relatos exegéticos], como si el cardenal
presente dirigera un sermón al pueblo y a uno de los concurrentes le
pareció bien y lo escribió; este libro aquel que crea en él
- está bien, aquel que no crea en él - no daña.
Hay
algunos de nuestros sabios que escribieron que el Mashiaj no nacerá sino
hasta una época cercana al momento en que ha de sacarnos del exilio. Por
lo tanto no creo en este libro en aquello que declara que el
Mashiaj nació el día de la destrucción del segundo Templo.
También nosotros llamamos a este texto Hagadá, es
decir "racionamiento" (*), cuya definición nos indica que son
conceptos que una persona comunica a otra (**). No obstante yo estoy dispuesto a
aceptarla en forma literal, como ustedes quieren, ya que este relato es una
comprobación explícita que Yeshu no es el Mashiaj, como ya les
dije, ya que él no nació en aquel día. Es claro por lo
tanto que en aquel momento (de la destrucción del Templo), todo el asunto
de Yeshu había ya pasado mucho tiempo antes.
(*)
Racionamiento, acción y efecto de racionar. En el español que
hablamos hoy en día indica someter algo en caso de escasez a una
distribución ordenada. No obstante tiene un uso técnico dentro del
campo de la lógica, llamándose así a un argumento
estructurado con rigor y necesidad lógica. Al parecer la segunda ascepción
mencionada era la más común dentro del universo conceptual del
siglo XIII, lo que podemos decir también dentro del catalán
(racionament). Sin embargo, utilizar el término "racionamiento"
para describir un relato (Hagadá) es una ascepción de la cual no
tengo conocimiento.
(**)
Sobre las palabras de Rambán., el cual se refiere a la Hagadá como
un relato que una persona comunica a otra, sin autoridad que obligue dentro del
judaísmo, existe discusión entre los sabios más recientes.
Hay algunos que opinan que tal afirmación fue dicha dentro de la disputa
para argumentar contra el apóstata, no obstante no eran el pensamiento
propio de Rambán (Cf. Shebil HaZahab, R. Mordejay Eliasberg, p. 27). Por
otro lado, el editor de la disputa (Edición Mosad HaRab Kuk, Kitbey
HaRambán, p. 308, notas) trae muchas fuentes donde se declara una
apreciación semejante a la de Rambán sobre la Hagadá: vid.
R. Abraham, hijo de Rambam, Sobre los estudios de JaZal, sección 4;
Shiltey HaGuiborim sobre RYF al tratado Abodá Zará, cap. 1; etc.
Tú
mi señor, el rey, me preguntaste y me cuestinaste mucho mejor que ellos,
ya que no es normal en un ser humano que viva mil años. Ahora responderé
a tu pregunta: Adam, el primer hombre, vivió mil años menos
setenta (Cf. BeReshit 5:5); y los versículos declaran en forma explícita
que murió a causa de su pecado, y si no hubiera pecado podría
haber vivido mucho más o para siempre (*). Los gentiles y los judíos
opinamos que el pecado y el castigo del primer hombre se anularán en la
época mesiánica (**). Por lo tanto, después que venga el
Mashiaj se anulará la muerte de todos nosotros, pero del Mashiaj mismo
está anulada por completo, si es así es posible que él viva
mil años o para siempre; así dice el salmista: "Vida te
pidió y le diste, una vida larga, para siempre" (Tehilim 21:5),
lo que es claro.
(*)
Cf. BeReshit 1:17. La Torá declara en el momento que Dios advirtió
al hombre de no comer del árbol del conocimiento del bien y del mal:
"... el día que comas de él, de morir morirás".
Rambán explica ad loc. que no se refiere a que morirá
inmediatamente, como vemos de la propia Escritura, sino que por causa del pecado
ha de morir, se desprende de esto que si no hubiera pecado podríamos
concluir que hubiera sido inmortal. Sobre el tema, Rambán trae dos
opiniones en su comentario a la Torá, hay quienes opinan que el hombre
fue creado mortal y el pecado lo que introdujo en el mundo es el hecho que por
transgredir la muerte será adelantada; en cambio otras opiniones
sostienen que Adam era inmortal y por haber pecado Dios lo castigó con la
mortalidad. [Cf. Shabat 55b, B.R. ad fin. 17]. En cambio la posición de
los nazarenos sobre el tema refleja sólo la tesis de la creación
inmortal del primer hombre, siendo el pecado la causa de la muerte. [Tomás
de Aquino, Summa Theologica I,97,1; II-II, 164,1]
(**)
Cf. Shemot Rabá 30,2 "En los días del Mashiaj, Dios destruirá
a la muerte"
[40]
Preguntaste además, mi señor el rey, dónde él [el
Mashiaj] está ahora; los versículos dicen en forma clara que Adam,
el primer hombre, vivió en el jardín de Edén que está
dentro de Eretz Israel, y cuando pecó se declara que Dios lo expulsó
del jardín de Edén; por lo tanto, el Mashiaj que está
excento del castigo por el pecado de Adam se encuentra allá en el jardín
de Edén. Así dijeron los sabios en los libros de relatos que
mencioné.
[41]
Entonces preguntó el rey: ¿Acaso no dijeron en aquel relato que él
está en Roma?
[42]
Le respondí: no se ha dicho que él esté en Roma, sino que
se revelará en Roma en algún momento, ya que le dijo Eliyahu a
aquel sabio [Cf. 29] que lo podrá encontrar allá en ese día,
que se mostrará allá. Ha de revelarse allá, en Roma, a
causa del motivo que se declara en los relatos, pero yo no quiero comentarlo aquí
debido a la cantidad de gente que nos rodea. No quise declarar lo que se lee en
la Hagadá, que el Mashiaj estará en Roma hasta destruirla, como
encontramos con Moshé, nuestro maestro, que creció en la casa del
Faraón hasta que lo castigó y ahogó a todo su pueblo en el
mar. Así también se declara con respecto a Jirán, el rey de
Tiro: "Saqué fuego de dentro tuyo y te consumí"
(Yejezkel 28:18). Así también declara Yeshayahu: "Allí
ha de paser el becerro y allí se echará, sus retoños
consumirá" (Yeshayahu 27:10). En el texto Pirkey Eijalot (6,2)
dice: "...hasta que le diga una persona a otra: anda a Roma y todo lo
que hay en ella está a una pruta [moneda mínima], y éste le
diga: no me interesa..."(*). Estas citas se las comenté al rey
en privado.
(*)
"Después ha de subir otra nube... y bajará una peste,
leprosidad, sobre Roma hasta que diga..."
[43]
Pregunté y volví a acotar: ¿Ustedes está de acuerdo
conmigo que el pecado de Adam, el primer hombre, se anulará en la
época mesiánica?
[44]
Respondieron mi señor el rey y fray Paul: Sí. No obstante no como
tú opinas, ya que el principio es que todos los seres humanos deberían
caer en el infierno como castigo por el pecado, en cambio en días del
Mashiaj Yeshu se anulará este castigo y todos saldrán de allí.
(*)
(*)
Según Tomás de Aquino (Suma II-II,163,3) La magnitud del pecado de
Adam hizo que el castigo fuese colectivo siendo que toda la humanidad participa
de él; por lo tanto la única posibilidad de librarse del infierno
consiste en seguir la doctrina de Yeshu. Por lo tanto, según su opinión
el cumplimiento de los preceptos (la conducta humana que enseña el Tanaj)
carece de impotancia, siendo la fe en Yeshu la única posibilidad de
salvación [çìéìä]. (Cf. Suma I-II,122,1;
114,2)
[45]
Yo les dije: En nuestra tierra suelen decir: "el que quiere mentir que
aleje a los testigos...". Muchos castigos están escritos con
respecto al pecado de Adam y Javá, la tierra fue maldita a causa de
él (BeReshit 3:17), cardos y espinas ha de producirle (Ibíd. 3:8),
con sudor de sus narices (Ibíd. 3:19), tú eres polvo (Ibíd.
19:19). Así también con respecto a la mujer, con dolor ha de parir
a sus hijos (Ibíd. 42:16). Todo lo anterior está vigente también
hoy en día, todo lo que se ve y se siente no ha sido expiada con la
venida de sus Mashiaj; sin embargo el infierno, que no aparece escrito en los
versículos, ustedes dicen que expió, además de no haber
nadie que pueda contradecirles - envíen a alguno que vaya y nos cuente.
Este
argumento de ustedes es impropio para Dios, ya que los justos no reciben el
infierno como castigo del pecado de Adam, el primer hombre, su ascendiente; mi
alma está cercana al alma de mi padre como al alma del Faraón, por
ende a causa de los pecados del Faraón no entrará mi alma al
infierno. No obstante, los castigos fueron corporales ya que mi cuerpo proviene
de mi padre y de mi madre y cuando fue decretado sobre ellos que serían
mortales, su descendecia para siempre serían también mortales.(*)
(*)
Es una disputa filosófica y teológica profunda entre los
pensadores judíos y los seguidores de Yeshu sobre las consecuencia del
pecado de Adam. Entre los textos fundamentales que tratan este tema podemos señalar,
fuera de la presente discusión, "Maguén VeJéreb"
de R. Yehudá Aryeh de Modena y "Séfer HaBitul" de R.
Jasday Crescas; siendo la opinión general de los sabios de Israel que el
castigo se extendió a nivel físico y no a nivel espiritual. Por lo
tanto, el castigo por la coducta humana es propio de cada cual y no colectiva,
en cambio las señales físicas del castigo permanecen y están
vigentes aun, comprobación de que el Mashiaj todavía no las ha
venido a expiar o eliminar. No debemos además olvidar que hay opiniones
entre los sabios (Rambam) que sostienen que la época mesiánica
tiene una función totalmente diferente a la presentada aquí y no
relacionada con procesos fisiológicos.
[46]
Se levantó aquel hombre y me dijo: te traeré otra comprobación
que la época del Mashiaj ya ha pasado.
[47]
Le dije: mi señor el rey, escúchame un momento. Para nosotros la
justicia y la verdad no radican como principio en el Mashiaj (*), pues tú
eres para mi más fundamental que el Mashiaj. Tú eres rey y también
él es rey. Tú eres un rey gentil y él es rey de Israel,
porque el Mashiaj no es sino un ser humano como tú. Cuando yo sirvo a mi
Creador aquí en el destierro con sufrimientos y esclavitud, sometido a la
humillación de los pueblos que constantemente nos persiguen, mi
recompensa será mayor ya que lo que yo hago con mi propio cuerpo sube
delante de Dios, y por intermedio de ésto amerito cada vez más a
recibir el mundo venidero. Pero cuando haya un rey de Israel conforme a las
normas de nuestra Torá y que gobierne sobre todos los pueblos, tendré
que someterme a las leyes de los judíos forzosamente; en tal caso mi
recompensa no será tan grande.
(*)
La opinión de Rambán presentada aquí es ampliada en su
libro "HaGueulá", allí el sabio dice: "Debes saber,
con la ayuda de Dios, que si llegamos a la conclusión que nuestros
pecados y los pecados de nuestros padres hicieron que perdamos toda esperanza de
liberación, y por lo tanto el destierro se alargaría y continuaría
sin fin... todo esto no afecta el principio básico de la Torá, ya
que para nosotros no hay otra recompensa sino el mundo venidero y el placer
espiritual que alcance nuestra alma en el placer que se denomina el jardín
del Edén, siendo que nos habremos salvado del Guehinam. Sin embargo
nosotros seguimos declarando que llegará la Gueulá o liberación
ya que es un punto verdadero sostenido por todos los hombres de Torá y
por los profetas..."
No
obstante, el principio fundamental que subyace a la discusión entre los
judíos y los nazarenos es aquello que ustedes declaran con respecto a la
esencia de la Divinidad, algo muy amargo. Tú, mi señor el rey,
cristiano hijo de cristianos, tú escuchaste durante toda tu vida a los
sacerdotes [a los frailes menores y a los predicadores] hablar sobre el
nacimiento de Yeshu, te llenaron tu mente y tus pensamientos de este tema hasta
que se volvió parte de ti, todo debido a la repetición. Pero
aquello en lo cual ustedes creen, el principio de su religión, es algo
que el intelecto humano comprende, las leyes naturales no aceptan, los profetas
jamás hablaron de algo semejante; incluso lo milagroso no puede
desarrollarse en este tema, como explicaré con comprobaciones claras en
su lugar y a su tiempo. Me refiero a que el Creador del cielo y de la tierra [y
de todo lo que contienen] se transforme en un feto en el vientre de una judía
y que se desarrolle allí siete meses [durante nueve meses, var. lect.] y
que nazca siendo un niño, que después crezca y sea entregado en
manos de sus enemigos, que sea juzgado y sentenciado a la pena capital y que
luego lo maten, y que después se diga que resucitó y volvió
a su primer lugar. Todo lo anterior es impensable para el pensamiento de
cualquier judío y de cualquier ser humano. Ciertamente es un sinsentido
que prediquen algo así, ya que esto es el punto central de nuestra
discusión. No obstante, si quieren que hablemos sobre el Mashiaj podemos
hacerlo.
[48]
Dijo fray Paul: ¿Tú crees que el Mashiaj ya ha venido?
[49]
Le dije: No. Yo creo y se que aun no ha venido. No hubo ningún hombre jamás
que haya dicho y que digan sobre él que es el Mashiaj fuera de Yeshu, y
yo no puedo creer en su mesianismo. El profeta declara sobre el Mashiaj que su
reinado se extenderá desde el mar al mar y desde el rio hasta los
confines de la tierra (Cf. Tehilim 72:8); en cambio Yeshu no tuvo gobierno, por
el contrario fue perseguido por sus enemigos y se escondía de ellos,
finalmente cayó en sus manos y no tuvo la fuerza de salvarse a si mismo,
entonces cómo hemos de pensar que pueda salvar a todo Israel. Además
incluso después de su muerte tampoco tuvo poder, ya que el imperio de
Roma no se originó para él; antes que comenzaran a creer en
él el imperio de Roma controlaba la mayoría del mundo, por el
contrario después de haber recibido la fe en Yeshu perdieron mucho su
control. Incluso hoy en día, los siervos de Mahoma tienen mucho más
poder que ustedes.
El
profeta escribe que en la época mesiánica no será necesario
que una persona le enseñe a otra el conocimiento sobre Dios, ya que todos
lo reconocerán. (Cf. Yirmiyahu 31:33). La tierra se llenará del
conocimiento de Dios así como las aguas cubren las aguas (Cf. Yeshayahu
11:40), sus espadas han de fundir y los pueblos no se levantarán en armas
unos contra otros ni se prepararán para la guerra (Cf. Ibíd. 2:4).
Sin embargo, desde los timpos de Yeshu y hasta ahora todo el mundo está
lleno de violencia y robo, y los cristianos han derramado sangre más que
cualquier otro pueblo sobre la tierra y abundan en prostitución. ¡Cuán
difícil será para ti, mi señor el rey, y para tus jinetes
no prepararse más para la guerra!
El
profeta además declara que el Mashiaj ha de golpear la tierra con el látigo
de su palabra (Cf. Ibíd. 11:4), sobre lo último se ha explicado en
el libro de relatos que tiene fray Paul: "le dicen al rey Mashiaj, aquel
estado se ha revelado en contra tuya, él dirá que venga la
langosta y la destruya; le dirán aquella provincia se ha revelado en
contra tuya, entonces él dirá que venga el pulgón y la
consuma", todo lo cual no ocurrió con Yeshu. Ustedes sus siervos
prefieren caballería armada y a veces incluso esto no le es suficiente.
Puedo todavía traer muchas comprobaciones de las palabras de los
profetas.
[50]
Entonces gritó aquel hombre: Este es siempre su sistema, alargarse en
palabras. Pero yo quiero preguntarle.
[51]
El rey me dijo: Cállate, porque es él quien pregunta. Y me quedé
callado.
[52]
Ciertamente [habló aquel hombre] los sabios judíos han dicho sobre
el Mashiaj que es mayor que los ángeles, lo que no puede referirse sino a
Yeshu quien es el Mashiaj y dios al mismo tiempo. Entonces él leyó
lo que dijeron en los relatos de los sabios (Cf. Yalkut Shimoní,
Yeshayahu 476) sobre el versículo (Yeshayahu 52:13): "Elevado,
ensalzado y superior...", cuya explicación es:
"elevado" más que Abraham, "ensalzado" más que
Moshé y "superior" más que los ángeles.
[53]
Le dije: Nuestros sabios dicen ésto en forma constante de todos los
justos, son mayores espiritualmente los justos a los ángeles (Cf. Sanhedrín
93a). Así dijo Moshé, nuestro maestro, al ángel que en el
lugar donde él se sienta no tienen los ángeles permiso de sentarse
(Cf. Sifrí, Nitzabim 308), e incluso sobre todo Israel se ha declarado:
"Son queridos Israel más que los ángeles..." (Julín
91b).
No
obstante, lo que quiso dedir el redactor de este relato sobre el Mashiaj es lo
siguiente: Abraham, nuestro patriarca, educó a los pueblos de su época
en la creencia en la unidad de Dios, les enseñaba en público su
fe, eso le llevó a discutir con Nimrod aunque no tuvo temor de él.
Moshé hizo aún mucho mas que él, pues se levantó
contra el Faraón, aquel rey poderoso y malvado, y sin compadecerse de
él lo golpeó con grandes plagas hasta sacar a Israel de Egipto.
Los ángeles se apresuran mucho en todo lo referente a la Gueulá
como se declara: "Mi pueblo no se fortalece en todo ésto [la
liberación] como Mijael, el ministro de ellos..." (Cf. Daniel
10:21), y se declara además: "Volveré a luchar contra el
ministro de Persia..." (Ibíd.). En cambio el Mashiaj ha de hacer
más que todos los anteriores, "levantará su corazón
para comportarse según las enseñanzas de HaShem..." (Dibrey
HaYamim 13:9), él vendrá y le ordenará al Papa y a todos
los reyes de los pueblos en Nombre de HaShem: "Envía a mi pueblo
para que me sirva..." (Shemot 8:16); entonces hará entre ellos
muchos y grandes milagros y maravillas y no tendrá miedo de ellos en lo
absoluto, él se levantará dentro de la ciudad de Roma hasta que la
destruya. Si quieres te explicaré todo el tema. Pero él no quiso
escuchar.
[54]
Además aquel hombre leyó otro relato en el cual el Mashiaj reza
por Israel para que Dios les perdone sus pecados, siendo que él está
dispuesto a recibir sifrimientos, no obstante él le pide a Dios: estoy
dispuesto a recibir sufrimientos con la condición que la resurrección
ocurra en mis días; no solamente pido esto para los muertos en mi
generación, sino para todos los muertos desde Adam hasta ahora; y no
solamente para los muertos, sino para todos aquellos que fueron arrojados al mar
y se ahogaron o que fueron devorados por las fieras. Por lo tanto, los
sufrimientos que recibió sobre él el Mashiaj se concretaron con la
muerte de Yeshu, que éste recibió en forma voluntaria.
[55]
Le dije: Pobre de aquel que no sé averguenza. Todo lo que dijiste Yeshu
nunco lo hizo. No resucitó muertos desde Adam hasta ahora, nada de lo que
dijiste él hizo. Además esta oración revela que es un
hombre y no un dios, ya que no tiene el poder de resucitar. Por otro lado, los
sufrimientos a los que te referiste (*) no son sino el profundo dolor que siente
al demorarse su venida y ver a su pueblo en el destierro, el honor de Dios
pisoteado, la idolatría a la que sirven y a los herejes que hacen de otro
el Mashiaj y lo honran.
(*)
Los sufrimientos del Mashiaj están mencionados en Yalkut Shimoní,
Yeshayahu 476. "Rab Huná en nombre de Rabí Aja: los
sufrimientos [por nuestros pecados] se dividen en tres partes, una parte recibirán
las generaciones futuras y los patriarcas, otra recibirá la generación
que abandone la Torá y otra recibirá el Mashiaj."
[56]
Entonces aquel hombre volvió a decir: Daniel declaró: "Setenta
semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para
terminar con el delito, para acabar con el pecado, para expiar la iniquidad,
para traer la justicia eterna, para sellar la visión y la profecía,
y para ungir el lugar más sagrado" (Daniel 9:24) Y setenta
semanas, que son de años, llegan a 490 años, la cantidad de tiempo
que estubo el segundo Templo más los setenta años del exilio en
Babilonia, siendo que el lugar más sagrado representa a Yeshu.
[57]
Le dije: ¿Acaso Yeshu no vivió, según nuestros cálculos, más
de treinta semanas antes de esta época? Esto es una evidencia sobre la
que atestiguan personas que fueron contemporáneas suyos, e incluso según
los cálculos de ustedes vivió unas diez semanas antes de esta
fecha.
(*)
Según lo declarado por los sabios Yeshu vivió unos doscientos años
antes de la destrucción del segundo templo, lo que da un poco menos de
treinta semanas (28.57). Mientras que según ellos nació setenta y
tres años antes de la destrucción, lo que da más de diez
semanas (10.42).
[58]
Aquel hombre agregó: Así fue. Pero un versículo que declara
"has de saber, pues, y entender que desde que se pronunció el
decreto para restaurar y edificar Yerushaláyim hasta el Mashiaj, el príncipe..."
(Ibíd 9:25), él es el Mashiaj, él es el príncipe,
él es Yeshu.
[59]
Le dije: También esto es un error común, porque el versículo
divide las setenta semanas que mencionó y cuenta hasta el Mashiaj siete
semanas, después de él cuenta sesenta y dos semanas
para la construcción de la ciudad y del pozo [que la redea] y
luego cuenta una semana [la mitad de una semana] para establecer un pacto con
muchos pueblos; así se completan las setenta semanas (*). Y Yeshu que tú
denominas Mashiaj, el prícipe, no vino al cumplirse las setenta semanas,
sino después de más de sesenta semanas según tu cálculo.
Si quieres explícame toda el tema según tu opinión y yo te
refutaré ya que no podrás explicarla jamás de ninguna
manera. Me sorprende que hables de algo que no sabes; por eso yo te informaré
que el Mashiaj, el príncipe, del que hablan los versículos es
Zerubabel, el cual vino, como consta de la Escritura, a las siete semanas. (**)
(*)
Para poder entender las palabras de Rambán debemos analizar los versículos
mismos, así:
"9:24
Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre
tu santa ciudad, para terminar con el delito, para acabar con el pecado, para
expiar la iniquidad, para traer la justicia eterna, para el cumplimiento de la
visión y la profecía, y para ungir el lugar más sagrado.
9:25 Has de saber, pues, y entender que desde que se pronunció el decreto
para restaurar y edificar Yerushaláyim hasta el Mashiaj, el príncipe,
habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas;
y volverá a ser edificada la ciudad y el pozo [que la rodea], pero
durante una época angustiosa... 9:27 Por una semana él
establecerá un pacto con muchos pueblos, y en la mitad de la semana
hará cesar los sacrificios y las ofrendas de harina...".
En el versículo
24 se declara un número general setenta semanas [semana se
refiere a un lapso de tiempo de siete años, cf. Ibn Ezrá a Daniel
9:24; Seder Olam. cap. 28; por lo tanto son 490 años, desde la destrucción
del primer Templo hasta la destrucción del segundo], después Rambán
sostiene que los versículos dividen este número en diferentes
periodos:
1) Desde que se
destruyó el primer Templo [que desde entonces hubo necesidad de
reconstruirlo y como si se pronunció el decreto de reconstrucción]
hasta la venida del Mashiaj pasarán siete semanas [vers.
25], es decir 49 años; el Mashiaj en cuestión es Zerubabel, cf,
infra.
2) Después
de él pasarán sesenta y dos semanas durante los
cuales la ciudad y el segundo Templo estarán construidos [vers. 25], es
decir 434 años, no obstante sabemos que el segundo Templo se mantuvo por
420 años, Rambán responde en Séfer HaGueulá [pag.
282 edic. Mosad Harab Kuk] que los 434 años se refieren a las calles de
la ciudad.
3) Luego hay un
lapso de una semana y media en el cual el destructor de Yerushaláyim
establecerá un pacto con numerosos pueblos [vers. 27], según Rambán
en op. cit. se trata de Tito quien hizo un pacto con Israel siete años
antes de la destrucción.
(**) Rambán
sostiene aquí y también en Séfer HaGueulá que el
Mashiaj anunciado en Daniel es Zerubabel, quien vino 49 años después
de la destrucción del primer Templo. Sin embargo, el propio Rambán
pregunta que en verdad Zerubabel vino después de 51 años de la
destrucción, cuando Kóresh [que según la opinión de
Rashí es el Mashiaj anunciado por Daniel, cf. Rashi ad loc.] permitió
a algunos desterrados volver a edificar el Templo el año primero de su
reinado [cf. Rashí y Ibn Ezrá sobre el comienzo del libro de Ezrá],
sobre ésto responde que el mensaje de la profecía fue decirle a
Daniel que no pasarán 49 sin liberación, es decir no se llegará
a la semana octava sin que haya venido el Mashiaj, el príncipe.
[60] Aquel hombre
preguntó: ¿Cómo entonces lo llama la Escritura
"Mashiaj"?
[61] Le dije:
También Kóresh es denominado "Mashiaj" [Cf. Yeshayahu
45:5]. También sobre Abraham, sobre Yitzjak y sobre Yaakob la Torá
declara: "No vayan a tocar a mis ungidos [Mashiaj]..." (Tehilim
105:15). Por este motivo se lo denomina "el prícipe", ya que no
se mantedrá su reinado [de Zerubabel], aunque él es honrado y
enaltecido dentro de su pueblo, como se declara: "Los nobles de entre
los peublos se reunieron con el Dios de Abraham" (Tehilim 47:10). He
aquí, te puedo explicar todo el tema detalladamente si quieres tú
y sus colegas estudiarlo, o que tú solo tengas inteligencia para
comprenderla. Y yo declaro delante de mi señor el rey y delante de todo
el público presente no se encuentra en esta sección, así
como en ninguna de las palabras de Daniel, una señal sobre la venida del
Mashiaj sino hasta el final del libro. Ya que así se entiende claramente
de los versículos que declaran todo lo que se expresa en esta sección
[Cf. Daniel 9] y en otras referentes al mismo tema [Cf. Daniel 7:25, 8:13].
Daniel solía
rezar constantemente para saber la venida del Mashiaj [Cf. Daniel 8:15], y
finalmente le fue revelada la venida del Mashiaj en el versículo que
dice: "Desde el momento en que será interrumpido el sacrificio
diario hasta la desolación de la abominación pasarán mil
docientos noventa días" (Daniel 12:11). Ahora explicaré
este versículo delante de todo el público presente aunque resulte
difícil para los judíos que están aquí (*). La
Escritura dice que desde el momento en que se interrumpa el sacrificio diario
hasta que quede desolada la abominación que lo anuló, es decir el
pueblo de Roma que destruyó el Templo, pasarán mil doscientos
noventa años. Los "días" mencionados aquí se
refieren a años, como lo prueban otros versículos, por ejemplo: "Por
días [años] estará pendiente su liberación" (VaYikrá
25:29), o "Cada día [año]..." (Shemot 13:10) o "Días
[años] o diez años..." (BeReshit 24:55). Después
Daniel declara: "Feliz la persona que espera y llega a los días
de mil trescientos treinta y cinco" (Daniel 12:12), con esto agregó
cuarenta y cinco años. La explicación es que en un primer momento
vendrá el Mashiaj y pondrá a la abominación pagana como una
desolación, extirpada del mundo; después ha de reunir a los
desterrados de Israel al desierto de los pueblos como se declara: "Te
conduje al desierto y te hablé al corazón" (Hoshea 2:16),
entonces traerá a Israel a su tierra del mismo modo que lo hizo Moshé,
nuestro maestro, el primer libertador, será este periodo primero de
cuarenta y cinco años. Después dejará a Israel en su tierra
y estos se alegrarán con HaShem, su Dios, y con David, su rey. ¡Feliz el que pueda llegar a estos buenos días! Desde la destrucción
han transcurrido mil ciento noventa y cinco años; por lo tanto faltan de
la cantidad que declaró Daniel noventa y cindo años. Nosotros
esperamos que venga el libertador apar aquella fecha, ya que esta explicación
es correcta y comprensible, siendo lógico confiar en ella.(**)
(*) El editor de
los escritos de Rambán acota a las palabras de nuestro rabino que tal vez
sea difícil para los judíos presentes en la disputa, ya que aleja
la liberación, la Gueulá en noventa y cinco años más.
(Cf. Kitbey HaRambán, Edit. HaRab Kuk, pag 314)
(**) Rambán
consciente de la advertencia que fijaron los sabios "¡Que se infle el
espíritu de los que calculan la vendida del Mashiaj! (Sanhedrín
97b), escribe en Séfer HaGueulá [Kitbey HaRán, pag. 270]
"Lo que hemos de decir sobre la vendida del Mashiaj, son conceptos
probables, nada de lo que declaremos es propio de decretarse como necesariamente
verdadero y decir sobre ello que es una afriamción absoluta. Nosotros no
somos profetas para decir algo así sobre los secretos de Dios, no
obstante esperamos el momento en que venga, y creemos en este principio. De la
forma que lo hemos expresado y de las fechas que hemos explicado, podemos decir
tal vez es como lo declaramos, ¡Bendito el que
sabe la verdad!"
[62] Respondió
fray Paul: Dijeron los sabios en sus relatos [Hagadá], "Estos
cuarenta y cinco días agregados son los cuarenta y cinco días en
que se revelará el libertador y se ocultará de ellos" (Yalkut
Shimoní, Hoshea 518) (*). Así como el primer libertador, Moshé,
se reveló y se ocultó de ellos también el último
libertador se revelará y se ocultará, por cuanto que mecnionaron
el término "día", obviamente se refiere a días y
no a años.
(*) El Midrash
declara que la liberación futura será como la primera liberación,
así como Moshé se reveló y se ocultó, así
también el Mashiaj se revelará y se ocultará; el lapso de
tiempo que estará oculto será de cuarenta y cinco años.
Esta cantidad se calcula del siguiente modo: en un versículo dice (Daniel
12:11) "Desde el momento en
que será interrumpido el sacrificio diario hasta la desolación de
la abominación pasarán mil docientos noventa días [años]",
mientros que en otro leemos: "Feliz la persona que espera y llega a los días
[años] de mil trescientos treinta y cinco" (Daniel 12:12).
[1335-1290: 45]
[63] Le dije: el
Midrash ocupó el mismo lenguaje que utilizan los versículos y
declaró "cuarenta y cinco días" que son años,
como suelen decir los sabios "utilizó el lenguaje del versículo"
(Cf. Babá Metziá 2a)
[64] Dijo fray
Paul que no existe judío en el mundo que no reconozca que el significado
de "día" es "día" realmente, pero éste
está cambiando los significados según su voluntad.
[65] Entonces le
al gritó el rey y trajeron un judío, el primero que encontraron y
le preguntó qué significa "yom" en hebreo
y él dijo "día".
[66] Le dije: Mi
señor el rey, este judío haría bien siendo juez de fray
Paul pero no de mi, porque "día" se dice en el lenguaje de los
versículos sobre un "lapso de tiempo", por
ejemplo "en el día que maté a todos los primogénitos..."
(*). Y en un conjunto de días se dice sobre "años".
Aquí en esta sección
[Daniel] se refiere a años, lo que era necesario declarar para finalizar
el tema como ya le había dicho el ángel dos veces, "Finaliza
estas palabras y sella el libro hasta el momento del fin, entonces muchos correrán
y el entendimiento se incrementará" (Daniel 12:4). Pero aquí
yo hablo sobre conceptos de sabiduría con alguien que no sabe ni
entiende, por ende está bien que lo juzguen los ignorantes.
(*) Cf. BeMidbar
3:13. Los primogénitos fueron muertos de noche, por lo tanto la palabra
"día" indica un periodo de tiempo.
(**) Cf. Shoftim
17:10 "Le dijo Mijá: quédate conmigo y yo será para
ti un padre y un Kohén además yo te daré diez monedas de
plata por día (año)...". Rashí explica ad loc. que
se refiere al final de cada año, asi mismo explican Radak y R.
Yosef Kara.
[67] Entonces
intervino fray Arnal de Segura: Vean que Jerónimo (*) traduce aquí
el término "días" como "los días del
pueblo" (**).
(*) Jeónimo
[340?-420] Erudito y traductor, nació en Estridón, en los límites
de Dalmacia y Panomia, falleció en Beit Léjem. En esta última
ciudad se dedicó a la traducción de la Biblia desde su original
hebreo al latín; esta versión se conoce como la
"Vulgata", siendo la versión oficial de la Iglesia Romana.
(**) No logré
entender a qué se refiere fray Arnal de Segura, pues en el versículo
de BeMidbar 3:13 que habla de la muerte de los primogéntios, Jerónimo
no traduce la palabra "BeYom" (en el día): "meum
est enim omne primogenitum ex quo percussi primogenitos in terra
Aegypti..." [trad. lit. "Mio es pues todo primogénito
ya que fueron muertos los primogénitos en la tierra de
Egipto". Si la intención del fraile era presentar los versículos
de Daniel, en ambos traduce directamente sin agregados algunos, así en Daniel 12:11 "...
et posita fuerit abominatio in desolatione dies mille ducenti
nonaginta"
[trad. "y será puesta la aboninación en desolación por
días mil docientos noventa"] y en el versículo
siguiente: "beatus qui
expectat et pervenit ad dies
mille trecentos triginta quinque"
[trad.
"Feliz quien espera y llega a los días
mil trescientos treinta y cinco"] Puede ser que la versión
de la Vulgata que llegó a nuestras manos era diferente en algunos pasajes
a la que ellos poseían en aquel tiempo (¿?) o que el fraile se equivocó
e hizo equivocar a nuestro sabio.
[68] Me alegré
con lo que él dijo y le repliqué: Pueden ver ustedes de sus
palabras que el término "días" no tiene la misma
explicación que en el resto de los pasajes, y por lo tanto necesitó
interpretarlo. Yo estoy seguro que "los días del pueblo" que
mencionó [Jerónimo] son "años", así como
el pueblo suele decir "muchos días hay desde tal hecho" y se
refieren a "años".
[69] Otra vez
aquel hombre dijo: He aquí, los sabios de ustedes han dicho que el
Mashiaj entró en el jardín de Edén y así se declara
en los relatos [Hagadá]: El Mashiaj por qué [ingresó al
jardín de Edén], porque contempló a sus antepasados que
practicaban idolatría, se alejó de sus conductas y sirvió a
Dios, entonces lo puso en el jardín de Edén. (*)
(*) Cf. Dérej
Eretz Zutá ad fin. cap. I. "Nueve entraron vivos al jardín
del Edén y estos son, Janoj Ben Yéred, Eliyahu, el Mashiaj,
Eliézer el siervo de Abraham, Jiram el rey de Tiro, Obed el rey de los etíopes,
Yaabetz el hijo de Rabí Yehudá HaNasí, Batyah la hija del
Faraón y Séraj Bat Asher y hay quien dice Rabí Yehoshua Ben
Leví".
[70] Entonces
como riendome de él dije: Esto es una prueba que el era hijo de idólatras,
un hombre total. Dios le recompensó cuando se alejó del
comportamiento de sus antepasados y no practicó la idolatría como
ellos. ¿Acaso esto se puede decir sobre Dios mismo? Entonces tomé su
libro y lei delante de ellos este relato desde el principio, allí se
declara que catorce (*) son los que ingresaron al jardín de Edén
estando vivos, y cuenta entre ellos a Séraj Bat Asher y a Batyah, la hija
del Faraón. Por lo tanto, si hubiera sido Yeshu dios como ustedes
piensan, no hubiera estado con mujeres en el jardín de Edén, sino
su trono sería el cielo y la tierra el asiento de sus pies [çìéìä]; pero es como ya he dicho,
que él [el Mashiaj] está en el jardín de Edén [en
Eretz Israel], en la morada que era de Adam, el primer hombre, antes de haber
pecado, esta es la opinión de los sabios según este relato, lo que
es claro.
(*)
Fuera de la fuente en Dérej Eretz Zutá, se conoce hoy otro
documento que menciona a los que entraron al jardín de Edén, entre
los libros no canónicos el Alef-Bet de Ben Sirá relata que once
entraron al jardín de Edén, aunque en la lista no está
presente el Mashiaj.
[71]
Entonces se levantó en rey y se retiraron todos.
Tercer
día: martes 30 de julio - 14
de Av [en el palacio]
[72]
El día jueves [martes] siguiente preparó el rey un lugar apar la
disputa en su palacio, diciendo que quería que se realizara privadamente.
Por eso nos ubicamos en la entrada del palacio. Comenzó fray Paul a
proferir banalidades que no tenían ningún sentido y después
dijo: Yo traeré un comprobación de un gran sabio de ustedes que
como él no han tenido hoy hace cuatrocientos años. Me refiero a
maestro Moshé de Egipto y él dijo que el Mesías ha de morir
y reinará su hijo después de él, por lo tanto esta opinión
contradice lo que dijiste que no morirá como todos los humanos. Y pidió
que le traigan el libro Shoftim.(*)
(*)
El apóstata de seguro que había escuchado una idea semejante, pero
no supo lo que había escuchado, ya que tal aseveración de Rambam
no se encuentra en el libro Shoftim del Mishné Torá, sino en el
Tratado sobre la resurección de los muertos, cap. 6. Allí Rambam
declara: "Ya sea en la época del Mashiaj o antes de él o
después de su muerte...". Vemos pues que el Mashiaj ha de morir como
el resto de los seres humanos.
[73]
Les dije: En este libro no hay algo así. No obstante, yo reconozco que
hay algunos de nuestros sabios que opinan así, como ya expliqué en
un principio [Cf. 39]. La opinión de los relatos conocidos como Hagadá
es que él nació el día que fue destruido el Templo y que
vivirá para siempre; en cambio la opinión de los sabios que
estudian literalmente es que nacerá cerca de la época de la
liberación, y que vivirá muchos años y que finalmente morirá
rodeado de una gran honra heredando su corona a su hijo. Además yo ya
afirmé que en esto creo, ya que no hay diferencia entre este mundo y la
época mesiánica, en lo referente a este asunto, sino la anulación
del yugo de las naciones sobre Israel. (*)
(*)
Cf. Sanhedrín 91:2 y Rambam que declara en el libro Shoftim, Hiljot
Melajim, cap. 12, halajá 2: "Los sabios han dicho: no hay entre este
mundo y la época mesiánica sino la anulación del yugo de
las naciones sobre Israel..."
[74]
Entonces trajeron el libro que había pedido y comenzó a buscar en
él y no encontró. Entonces yo tomé el libro de sus manos y
declaré: escuchen lo que está escrito en este libro que él
trajo; comencé a leer desde el comienzo del capítulo [Hiljot
Melajim 18]: "El rey Mashiaj en el futuro se levantará para Israel,
construirá el Templo y reunirá a los desterrados de Israel".
[75]
Entonces prorumpió fray Arnal de Segura: ¡Él
[Rambam] miente!
[76]
Le dije: ¡Hasta
ahora era un sabio que como él no hubo y ahora es un mentiroso!.
[77]
El rey lo reprendió y le dijo: No es digno despreciar a los sabios.
[78]
Le dije al rey: El no miente, y yo te probaré del Pentateuco y de los
Profetas que todo lo que dijo es verdad. El Mashiaj debe reunir a los
desterrados de Israel y a los diseminados de Yehudá, doce tribus. En
cambio el mesías de ustedes no reunió a nadie, además que
no se presentó en época de destierro. El Mashiaj debe construir el
Templo en Yerushalayim, en cambio Yeshu no hizo en él ni construcción
ni destrucción. El Mashiaj ha de gobernar sobre todos los pueblo, en
cambio éste no gobernó ni siquiera sobre el suyo propio.
Les
leí la sección "Ocurrirá cuando vengan sobre ti
todas estas cosas, la bendición y la maldición (*) que he puesto
delante de ti" (Debarim 30:1) y el fin de la sección "Pondrá
HaShem, tu Dios, todas estas maldiciones sobre tus enemigos y sobre los que te
odian, sobre aquellos que te persiguen" (Ibíd. 30:7). Les
expliqué además que "tus enemigos" son los
cristianos, "los que te odian" son los musulmanes, los
dos pueblos que nos persiguen. El no respondió nada y todos se retiraron.
(*)
Toda esta sección de la Torá se refiere a la liberación
futura, e incluso aquel que se obstine y no quiera aceptar que habla del futuro
sino de una de las condiciones de la Torá; de todas formas nuestra
liberación está en nuestras manos si nos arrepentimos y volvemos
Dios. No la hemos perdido a pesar de nuestros muchos pecados. (Séfer
HaGueulá I).
Cuarto día:
miércoles 31 de julio - 15
de Av [en el palacio]
[79] Al otro día,
el viernes [miércoles] prepararon una ceremonia en el palacio, el rey
estaba sentado en su trono como siempre, su trono estaba frente a la pared. Allí
estaban el cardenal y muchos ministros, Giles de Saragón y Pere Verga,
además de muchos jinetes y público.
[80] Le dije al
rey: Ya no deseo discutir más.
[81] Preguntó
el rey: ¿Por qué?
[82] Le dije: El
público presente es mucho, todos me han pedido y solicitado
que ya no siga la disputa, porque tienen temor de estas personas, los
predicadores, que infunden miedo sobre todos nosotros. Además, también
los sacerdotes más importantes y los honorables me pedieron que ya no
continúe; también algunos de los jinetes de tu palacio, mi señor
el rey, me dijeron que yo puedo causar alguna desgracia cuando hablo delante de
ellos contra su fe. Fray Paul de Génova, uno de los doctores de las
órdenes menores me aconsejó que esto no es conveniente. También
muchas personas de las plazas de la ciudad le dijeron a algunos judíos
que no continuara. Pero a pesar que así
fue [que los sacerdotes querían que interrumpiera], cuando vieron que el
rey se empesinaba en continuar no supieron que decir y estuvieron de acuerdo en
seguir. Sobre este punto hablamos mucho hasta que el al final declaré que
seguiré en la disputa, pero que era justicia que sea yo el que pregunte
un día y que sea fray Paul el que me responda, ya que él me había
preguntado por tres días.
[83] Dijo el rey:
De todos modos, responde tú, y estuve de acuerdo.
[84] Se levantó
aquel hombre y dijo: El Mashíaj sobre el cual hablaron los profetas, ¿Tú
crees que es un hombre real y [o] un dios verdadero?
[85] Le dije: En
un comienzo hicimos una condición, de referirnos primero al Meshíaj
si es que vino como ustedes dicen, y después discutir si es dios
verdadero. Debido a que tú no probaste que ya ha venido, pues te refuté
todas las comprobaciones vanas que trajiste. Por lo tanto, tengo razón en
mi postura y tú debes traer pruebas, así como ustedes aceptaron; y
si no reconocen que tengo razón en mi postura, yo me comprometo a
probarla completamente, si es que así lo desean. Después que aclaré
que Yeshu no es el Meshiaj, no tienen derechoa pedir que se discuta si el
Meshiaj que en el futuro ha de liberar a Israel es un hombre real u otra cosa.
[86] Dijeron
entonces los sabios juristas que estaban allí que tengo razón en
lo que digo.
[87] Me dijo el
rey: ¡Responde de todas
formas!
[88] Le dije: En
verdad el Meshiaj ha de venir y será una hombre real, hijo de un hombre y
de una mujer de la unión de ambos como yo. Su ascendencia estará
relacionada con el rey David (*), como se declara: "Una rama brotará del
tronco de Ishai, y un vástago de sus raíces dará
frutos" (Yeshayahu 11:1). Además está escrito: "Hasta
que venga Shiló" (BeReshit 49:10), se refiere a su hijo, ya que "Shiló"
proviene de "Shiliá" [hebr. Placenta], indicando
que nacerá como el resto de los seres humanos dentro de una placenta. Y
si hubiese sido engendrado por un espíritu divino no hubiera sido
descendiente de Ishai, incluso que hubiera permanecido en el vientre de una
mujer de su familia (**), tampoco hubiera heredado ningún reinado, ya que
las mujeres no heredan, según la Torá, cuando hay un varón
[Cf. Babá Batrá 115b], además David sólo tuvo hijos
varones.
(*)
Sobre la ascendencia del Mashiaj dice Rambam (Introd. al Cap. Jélek,
Sanhedrín) en el artículo trece de sus principios: "No ha de
haber un rey para Israel sino de la familia de David, descendiente de Shlomó
únicamente y todo el que discute contra esta familia, reniega de la fe en
Dios". R. Yehudá Aryeh de Modena (Maguén VaJéreb,
edit. Mekizey Nirdamim pag. 53) agrega que no existe duda que el Mashíaj
ha de proceder de un descendiente del rey Shelomó; así a David le
fue comunicado que el pacto divino ha de continuar en su descendencia (Cf.
Shemuel B 7:12); siendo que recaerá sobre aquel que construya el Templo
(Cf. Ibíd. 7:13), lo cual realizó Shelomó; de tal modo el
profeta declara sobre éste último: "Será fiel tu
casa y tu reinado para siempre..." (Ibíd. 7:15-16). Sin embargo,
una de las genealogías de Yeshu traidas en los escritos cristianos (Cf.
Lucas 3:23-38) lo hace descendiente de David por medio de su hijo Nathán,
lo cual junto a otras contradicciones hacen muy dudosa la veracidad de tales
escritos. Los teólogos cristianos trataron de responder
esta interrogante, más aun que en la genealogía traida por Mateo
1:2 se lo hace descender de David por medio de su hijo Shelomó, vid. Tomás
de Aquino (Summa III, q. 31, art. 3) quien guarda silencio sobre este problema.
(**) Según
la opinión de los cristianos, Yeshu no nació de una relación
natural sino de un efecto que realizó un espíritu sobre su madre
Miriam (Cf. Tomás de Aquino, Summa III, q. 31. art. 1), según
ellos habría tomado su carne de la simiente de David, es decir Miriam. No
obstante, como ellos mismos opinan, Miriam no habría participado en la
gestación pues no tenía, según sus sabios, menstruación
- fenómeno que ocurre como castigo al pecado de Javá, del cual
supestamente ella estaba libre - por ende, Yeshu no sería descendiente de
David, no por parte de padre (a pesar que las genealogías mencionan al
marido de Miriam como descendiente de David) y no por parte de madre [mayor
información sobre el tema vid. Maguén VeJéreb de R. Yehudá
Aryeh de Módena]
[89] Entonces
él dijo: Hay un salmo que dice: "Canto de David. Declaró
HaShem a mi señor: sientate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos
como descanso para tus pies" (Tehilim110:1) ¿A quién podría
denominar el rey David "mi señor" sino a Dios, y cómo se
sienta este "señor" a la derecha de Dios?
[90] Dijo el rey:
Muy bien ha preguntado, pues si hubiera sido el Meshiaj un hombre real,
descendiente del rey David, él no lo hubiera denominado "mi señor".
Si yo tubiera un hijo o un nieto de mi familia, incluso que gobierne sobre todo
el mundo, nunca lo hubiera denominado "mi señor"; por el
contrario hubiese querido que él me llame "mi señor" y
que también bese mi mano.
[91] Me di vuelta
hacia fray Paul y le dije: ¿Acaso tú, judío, eres el sabio que
encontró esta novedad y renegaste a causa de ella? ¿Acaso tú eres
el que le dijo al rey que reuniera sabios judíos para discutir con ellos
sobre las novedades que encontraste? ¿Acaso no escucharon esto hasta ahora? ¿Acaso
no hay sacerdote y mozalvete que haga a los judíos esta pregunta? Esta
pregunta ya es muy anticuada.
[92] El rey me
dijo: ¡¡Respóndela!
[93] Le dije:
Ahora, escuchen. David, el rey, fue un poeta que compuso los salmos por
inspiración divina, y los compuso para que los recitasen delante del
altar de HaShem. El mismo no los cantaba, además no le estaba permitido
cantarlos ya que es una prohibición para él (*), sin embargo
entregó los salmos a los levitas para que los reciten. Como era así,
compuso los salmos de manera que sea apropiado que el levita los dijese; por lo
tanto, si hubiera dicho: "declaró HaShem a mí...",
el levita estaría diciendo una mentira, por ende era apropiado que el
levita dijese en el Templo: "declaró HaShem a mi señor, es
decir a David, siéntate a mi diestra...". Y la razón que
le pide sentarse significa que Dios lo ha de proteger y lo ha de salvar, haciéndolo
sobreponerse sobre sus enemigos. Y así fue, pues en cierta ocasión
blandió su lanza contra ochocientos y los mató de una sola vez
(**). ¿Acaso hay entre los jinetes aquí presentes alguien que pueda
realizar tal proeza? Esto es lo que se declara "la diestra de HaShem".
Del mismo modo se dice de David, "Tu diestra me apoyará..." (Tehilim
18:36); así también: "La diestra de HaShem hace proezas,
la diestra de HaShem se eleva..." (Ibíd. 118:15-16).
Sobre Moshé
se ha declarado: "el que envió su
glorioso brazo para estar a la derecha de Moshé..."
(Yeshayahu 63:12); así él mismo dijo cuando fue eliminado el Faraón:
"Tu diestra, HaShem, destruyó al enemigo" (Shemot 15:6). Además
que es parte del estilo de los versículos mencionar nombres en lugar de
pronombres (*). Por ejemplo: "Envió HaShem a Yerubaal, a Bedán,
a Yiftaj y a Shemuel [en vez de a mí]..." (Shemuel
A 12:11), "mujeres de Lémej [en vez de mías],
presten atención a mi declaración" (BeReshit 4:38). Y
así son también todas las palabras de Moshé, nuestro
maestro, en la Torá (**).
(*) Según
la opinión de Rambán, las Escrituras suelen utilizar un estilo tal
que mencionan nombres personales en lugar de pronombres personales, como
ejemplifica más adelante. Del
mismo modo explica en su comentario a Shemot 24:1, allí la Torá
declara “A Moshé dijo: ¡Sube hacia HaShem…!”, simplemente
HaShem está hablando con Moshé y por ende habría sido lógico
decir “Sube hacia a Mi”, por eso Rambán declara ad loc. “Según
la explicación simple del versículo a veces se menciona el nombre
en lugar del pronombre”.
(**) Es decir que escribió la Torá en un estilo impersonal,
así declara Rambán en la introducción a su comentario de la
Torá: “El
motivo de haber sido escrita la Torá de este modo,
es decir en tercera persona, de debe a que la realidad de
la Torá antecedió a
la creación del mundo. Así también
antecedió al nacimiento de nuestro maestro Moshé,
como hemos recibido por tradición, la Torá
estaba escrita con fuego negro sobre fuego blanco.
Por lo tanto, Moshé es como un escriba que copia
hechos anteriores y por eso escribió
en tercera persona, en estilo impersonal. Pero es verídico
y claro que toda la Torá desde
"En
un comienzo..." hasta
“delante
de todo Israel"
fue transmitida
por Dios a Moshé…”
No obstante, aquí
es obligatorio opinar como tú mismo dijiste (var. lec. como ya dije) que
los salmos fueron compuestos por medio de inspiración divina, y éstos
se refieren a David o a su hijo que está sentado sobre su trono: éste
es el Mashíaj. Así como todo lo referente al período mesiánico
se concretó en David, en cierto aspecto, del mismo modo ocurrirá
con el Mashíaj de manera completa. Así la diestra de HaShem
sostuvo a David hasta que triunfó sobre los enemigos que tuvo a su
alrededor, del mismo modo sostendrá al Mashíaj hasta que haga de
las naciones un banquito para sus pies (Cf. Tehilim 101:1), pues todas las
naciones son sus enemigos, ya que esclavizaron a su pueblo, renegaron de su
venida y de su reinado, algunas hicieron otro Mashíaj. Por lo tanto, lo
dicho es apropiado para aquel que recitará el salmo en el Templo, ya sea
en días de David o en días del Mashíaj su hijo, ya que tal
salmo se refiere al trono de David y a su reinado.
[94] Respondió
fray Paul: ¿Cómo él puede decir algo así? Sus propios
sabios declaran que el salmo se refiere al Mashíaj, siendo la explicación
simple del versículo que él está sentado a la diestra de
Dios. Entonces trajo un relato de los sabios que dice que en el futuro por venir
HaShem ha de sentar al Mashíaj a su diestra y a Abraham a su izquierda.
(*)
(*)
Cf. Yalkut Shimoní, Tehilim 869. “Canto de David. Declaró
HaShem a mi señor: sientate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos
como descanso para tus pies" (Tehilim110:1) … Dijo Rabí Yudán
en nombre de Rabí Ajá Bar Janiná [la explicación del
versículo es la siguiente]: en el futuro por venir Dios sentará al
rey Mashíaj a su diestra y a su izquierda sentará a Abraham.
Entonces el rostro de Abraham palidecerá y dirá: ¡el hijo de mi
hijo se sienta a la diestra y yo a la izquierda! HaShem lo tranquilizará
diciendo: el hijo de tu hijo se sentará a la diestra tuya y también
Yo me ubicaré a tu diestra”.
[95] Le respondí:
También esto coincide con mi opinión, ya dije que estos relatos se
refieren en parte a David y de modo fundamental al Mashíaj. Pedí
un libro y me lo dieron.
[96]
Le respondí: ¡Vean a éste que es un ladrón de
ideas! Ya que el relato declara: “en el futuro por venir Dios sentará
al rey Mashíaj a su diestra y a su izquierda sentará a Abraham.
Entonces el rostro de Abraham palidecerá y dirá: ¡el hijo de mi
hijo se sienta a la diestra y yo a la izquierda! HaShem lo tranquilizará
diciendo…” De lo anterior se desprende que el Mashíaj no es Dios y
que Yeshu no es el Mashíaj, pues si hubiese sido Dios Abraham no se
hubiera avergonzado de su nieto ni su rostro hubiera palidecido. Del mismo modo,
el relato dice “hijo de mi hijo” y no “hijo de mi hija”, y Yeshu, según
como ustedes sostienen, no era descendiente de Abraham en lo absoluto. El hecho
de sentarse a la diestra en lo referente al Mashíaj es como el hecho de
sentarse a la izquierda en lo referente a Abraham, ambos son humanos. Por lo
tanto, es claro que Yeshu no es el Mashíaj, por cuanto que tal relato
declara que “en el mundo por venir”, y los sabios que así lo dicen
vivieron después de él casi quinientos años. No obstante,
fray Paul “come la cabeza y la cola y no se averguenza”.
[97] Entonces
volvió y trajo un Midrash que declara: “Existe un versículo que
dice: “Anduve entre ellos…” (VaYikrá 26:12), los sabios lo
ejemplificaron del siguiente modo: un rey salió cierta vez a pasear por
sus jardines con uno de sus súbditos, éste estaba temeroso de la
presencia del rey; entonces el rey le dijo: ¿por qué te atemorizas?, yo
soy como tú. Así HaShem en el futuro por venir ha de pasear con lo
justos en el jardín de Edén, los justos lo verán y se
impresionarán de él; entonces HaShem les dirá: ¿por qué
se impresionan de mí?, Yo soy como ustedes.
Puede ser que esto cause que no te tengan temor, por eso el versículo
termina diciendo: “Yo seré para ustedes Dios y ustedes serán
para mi un pueblo” (Ibíd.)” (Cf. Yalkut Shimoní, BeJukotay
672, con variaciones). Por cuanto que declaró [HaShem] que es como ellos,
entonces es posible entender que se refiere a un hombre.
[98] Le respondí:
Todo lo que ha declarado, lo ha declarado en contra de su propia opinión,
si es que hubiera entendido algo. Este hecho ha de ocurrir en el futuro y
ocurrirá en el jardín de Edén. Yeshu, no obstante, no caminó
con los justos en el jardín de Edén cuando era hombre, sino que
huyó casi toda su vida de sus enemigos y de los que lo persiguieron.
Este Midrash es
una alegoría, como lo atestigua su encabezado: “los sabios lo
ejemplificaron” [lo explicaron alegóricamente], siendo su interpretación
que los justos en este mundo no alcanzan a comprender la esencia de la profecía,
y no pueden contemplar el brillo de la precencia divina que se denomina
“gloria” [en catalán en el original hebreo], como se declara: “En
una visión me daré a conocer a él…” (BeMidbar
12:6), e incluso Moshé, nuestro maestro, en el comienzo de su profecía
se impresionó, como se declara: “Y ocultó Moshé su
rostro porque tuvo miedo…” (Shemot 3:6). No obstante, en el
futuro el alma de los justos estará limpia de todo pecado y de todo
defecto y tendrán permiso para contemplar en la “Aspaklaria Meirá”
(*) como finalmente lo hizo Moshé, nuestro maestro: “Habló
HaShem con Moshé cara a cara como habla un hombre con su prójimo”
(Ibí. 33:11)
(*) Aspaklaria
Meirá, lit. un espejo luminoso. Cf. Rashí a Sanhedrín 97b
“magnitud de la luz de HaShem”.
Cf. Rambam,
Shemoná Perakim, cap. Séptimo, explica el tema de la Aspaklaria de
manera semejante a lo que Rambán quiere expresar aquí:
“Esta Aspaklaria es el nombre de un espejo hecho de un
material transparente, como el cristal y el vidrio, como ya explicaremos en el
comentario al tratado KELIM ëìéí "Utensilios" (30:2). La explicación
de este tema es la siguiente: se refiere a lo que ya aclaramos en el capítulo
segundo, o sea que las virtudes tanto racionales como éticas, y los
vicios tanto los vicios de la razón, por ejemplo la necedad, la
estupidez, la lerdez; como los (vicios) éticos, por ejemplo: la
voluptuosidad, el orgullo, la irascibilidad, el enojo, la petulancia, la codicia
y lo parecido a esto, son muchísimos… Estos vicios son las separaciones
que interrumpen entre el ser humano y HaShem” Estas separaciones se encuentran
en casi todos los profetas, en los cuales alguna conducta hizo que su visión
profética no fuera luminosa, salvo en Moshé quien pudo llegar a la
Aspaklaria luminoso, siendo que sólo una barrera lo separó de la
comprensión de HaShem, su humanidad.
Lo que expresa el
Midrash: “Yo soy como ustedes”, es una metáfora, quiso
tranquilizarlos para quie no tengan miedo, así como no se tienen miedo
entre los hombres, siguiendo la expresión del versículo “como
habla un hombre con su prójimo”. HaShem no se transformó
en hombre cuando habló con Moshé, sino que es un lenguaje común
entre los sabios, como ellos declaran: si cumples mis preceptos, tú eres
como yo. Así también es la expresión del versículo: “Y
serán como Dios que conoce…” (BeReshit 3:5), y del versículo:
“He aquí el hombre ha sido como uno de nosotros…” (Ibíd.
3:22), y del versículo: “En aquel día será el débil
[fuerte] como David y la casa de David
como Dios” (Zejariá 12:8)
[99] Nuevamente
aquel hombre declaró que en BeReshit Rabá (2:4) se ha dicho [sobre
el versículo]: “Un viento de Dios (*) soplaba sobre la
superficie de las aguas” (BeReshit 1:2) se refiere al espítu del
Mashíaj. Por ende se desprende que él no es un hombre sino el espíritu
de Dios.
(*)
“Un viento de Dios”, en el original hebreo “øåç àìäéí” RUJA
ELOHIM, la palabra “ruaj” significa tanto “viento” como “álito
o espíritu”, siendo además una de las partes del alma. Cf. Dérej
HaShem, III. Nefesh HaJayim 1:15. Rambán, a BeReshit 1:7.
[100] Le respondí:
¡Pobre de aquel que no sabe nada y piensa que es un sabio experto! Allí
en el Midrash los sabios agregaron además: “Un viento de Dios
soplaba… se refiere al espíritu de Adam, el primer hombre” ¿Acaso
por eso han de decir que es dios? Pero éste que no sabe lo que está
escrito arriba o abajo en los libros lo único que hace e tergiversar las
palabras de HaShem.
No obstante, los
sabios que declararon que “se refiere al espíritu del Mashíaj”,
explicaron el versículo de manera tal que se conecta con los diferentes
reinados [que esclavizarán a Israel (*)], y expresaron que el versículo
alude a lo que ocurrirá en el futuro. Así se explica: “la
tierra era vacío…” (BeReshit 1:2) – esto es Babilonia, como se
declara: “Ví la tierra y estaba completamente vacía…(**)
” (Yirmeyahu 4:23). “Y desolación…” – esto es Meda, como
se declara: “Y se asustaron al traer a Hamán…(***)”
(Ester 6:14). “Y obscuridad…” – esto es Grecia que obcurecieron
[entristecieron] los ojos de Israel con sus malos decretos (****). “Sobre
la superficie del abismo…” – esto es el perverso reinado. “Y un
viento de Dios…” – esto es el espíritu del Mashíaj. ¿Con
qué mérito “soplaba sobre la superficie de las aguas…”? Por
el mérito del arrepentimiento que se compara al agua (*****).
(*)
Meharzo a BeReshit Rabá loc. cit. explica que los sabios interpretaron así
el versículo debido a que no se menciona en el relato la creación
de estas realidades, por lo tanto lo relacionan con la “conducta de la
tierra”.
(**)
Yirmeyahu profetizó sobre Babilonia que han de transformar la tierra en
vacía, falta de habitantes.
(***)
Según Matanot Kehuná, comentarista al Midrash, el término
desolación [hebr. Bohu] y el término asustarse [hebr. Bahalá]
tienen un mismo significado. La comparación es tomada el libro de Ester
donde Ajashverosh, rey de Meda, manda a traer a Hamán a su presencia.
(****)
El Midrash comenta que la ideología de la invasión helénica
fue alejar al pueblo de la Torá, tratar de acercarlos a su cultura y de
tal modo hacerlos abandonar la cultura de Israel. Cf. B. R. 16:4.
(*****)
Cf. Eijá 2:19, donde se declara: “Derrama como agua tu corazón”,
es decir que el sentimiento de arrepentimiento es descrito como agua que se
derrama del corazón.
El Midrash
expresa que han de haber cuatro reinados, el cuarto el dominio de Roma, después
del cual vendrá [soplará] el espíritu de Dios, es decir el
Mashíaj, un hombre lleno de sabiduría y lleno del espíritu
de Dios, como el caso de Betzalel sobre el cual se declara: “Lo he de
llenar de espíritu divino” (Shemot 31:50). Así también
se declara sobre Yehoshua: “Yehoshua Bin Nun, lleno de espíritu de
sabiduría” (Debarim 34:9). Es claro pues que el versículo se
refiere al Mashíaj que ha de venir después del cuarto reinado.
No pude decirle
el tema principal del cual habla el Midrash, ya que fue expresado con alusiones
y es necesario explicar cada una de las expresiones. Sin embargo, la explicación simple del versículo
no se refiere necesariamente a esto aquí o en otros lugares del Midrash
BeReshit Rabá, como por ejemplo “Y salió Yaakob”
(BeReshit 28:10). Sólo yo les expliqué lo anterior para
demostrarles que él [fray Paul] no sabe leer en los libros que trae, ya
que se equivocó en la lectura de este Midrash.
[101] Se levantó
el rey y junto con él todos se pusieron de pie.
Epílogo:
Los sermones en el Bet HaKnéset. (Shabat)
[102] Esto es una
reseña de toda la disputa. No he alterado nada en favor de mi opinión.
Despúes de esto me presenté delante del rey y él dijo que
se quede la disputa tal como ya está, pues no vió a ninguno de sus
magistrados que haya alegado de manera tan apropiada como yo he hecho. Luego
escuché que el rey y los frailes predicadores tenían la intención
de presentarse en el Beit HaKnéset durante Shabat, por lo tanto me quedé
en la ciudad otros ocho días. Cuando vinieron allí para Shabat le
respondí al rey de manera apropiada y correcta, ya que él mismo
predicó que Yeshu era el Mashíaj.
[103] Entonces me
puse de pie y dije: Las palabras de mi señor el rey a mis ojos son nobles
y honorables, ya que fueron pronunciadas por un gobernante noble y honorable sin
igual en todo el mundo; no obstante, no las alabaré diciendo que son
correctas. Yo tengo pruebas claras y argumentos diáfanos como la luz del
sol para declarar que la verdad no concuerda con sus palabras. Mas yo no creo
prudente discutir con mi señor.
Sin embargo, hay
algo que me asombra mucho, lo que nos has hecho escuchar, tratando que creamos
que Yeshu es el Mashíaj, el propio Yeshu lo declaró delante de
nuestros padres y trató de convencerlos de ésto y delante de
él refutaron su proposición con argumentos suficientes y
necesarios. El, según la opinión de ustedes que es dios, era el más
apto para defender sus palabras, más apto que mi señor el rey. Y
si a él no escucharon nuestros padres que lo vieron y lo conocieron, ¿Cómo
pretende el rey que escuchemos nosotros su voz, si mi señor no tiene
conocimiento de ésto sino por leyendas distantes que escuchó de
personas que no lo conocieron [a Yeshu] y no eran de su propia tierra, a
diferencia de nuestros padres que sí lo conocieron?
[104] Después
se levantó fray Ramón de Peñaforte y predicó sobre
el tema de la trinidad (*) y declaró que la divinidad es la sabiduría,
el deseo y el poder (**). Agregó además, dentro del Bet HaKnéset,
que el maestre [Rambán] había estado de acuerdo en esta definición
cuando discutió con fray Paul en Gerona.
(*)
Trinidad, base de la religión cristiana, según su opinión
la divinidad siendo una misma esencia tiene en si tres personas diferentes. Este
principio extraño a los primeros años del cristianismo fue
introducido dentro de su religión por el concilio de Nicea. El sustento
racional de tal principio fue un problema filosófico dentro de los
pensadores cristianos, quienes finalmente llegaron a la conclusión que el
entendimiento de tal principio sólo es posible por medio de la fe. R.
Yehudá Aryeh de Módena (Maguén Ve-Jéreb, p.
22) al criticar en profundidad la doctrina de la trinidad cita un fundamento
clave dentro del pensamiento judío, punto de reflexión donde se
apoya mucho del entendimiento de la realidad: “Nuestros grandes sabios (Cf.
Moré Nebujim I, 50. Séfer HaIkarim III, 25) dijeron que la fe no
es una declaración que se hace con la boca, sino un concepto que se
dibuja en el alma y que se cree que es fuera del alma así como se dibuja
en el alma, por ende no recae [el término fe] sobre algo absurdo a nivel
intelectual, aunque recaiga sobre algo absurdo a nivel natural. Así es
posible decir y creer que un bastón se convierta en serpiente [absurdo a
nivel natural], ya que nuestro intelecto es capaz de dibujarlo; no obstante es
imposible creer que un número impar sea par al mismo tiempo ni que la
diagonal del cuadrado sea igual a uno de los lados del mismo”.
(**)
Muchos investigadores, tanto judíos como no judíos, coinciden en
que la explicación de la trinidad en los términos que son
expresados aquí por no es común encontrarla en los textos teológicos
regulares, sino que más bien fue utilizada en los libros misioneros
anti-judíos. Cf. Séfer HaBitul, p. 48, notas. Según esta
opinión, la persona denominada padre sería el poder, la denominada
hijo la sabiduría y la denominada espíritu el deseo o voluntad.
[105] Me
puse de pie y dije: ¡Escúchenme y presten atención a mi voz;
tanto judíos como gentiles! Me preguntó fray Paul en Gerona si yo
creía en la trinidad. Le pregunté entonces ¿Qué es la
trinidad? ¿Acaso son tres cuerpos materiales como el de los hombres que son
dioses? Él me dijo que no. ¿Acaso son tres cuerpos sutiles como por
ejemplo almas o ángeles? Él me dijo que no. ¿Acaso es un solo
cuerpo compuesto de tres, como los cuerpos naturales que están compuestos
de los cuatro elementos? Él me dijo que no. Entonces yo le pregunté.
¿Qué es la trinidad? En dijo: la sabiduría, el deseo y el poder.
Yo le respondí que estoy dispuesto a aceptar que Dios es sabio y no
tonto, que desea sin sentido [el sentido refleja carencia] y que puede y no es débil.
No obstante, el término
trinidad es un completo error, ya que la saburía divina no es un
accidente [algo fuera de Él mismo], sino que Él y su sabiduría
son uno, Él y su deseo son uno, Él y su poder son uno; por lo
tanto la sabiduría, el deso y el poder son todos uno. También si
estos fueran accidente no implica que sean tres divinidades ya que sería
un ser con tres accidentes. Entonces el rey dijo una metáfora que se la
enseñaron los equivocados: que el vino contiene tres atributos: tono,
gusto y olor y aún así es uno. Esto último es un completo
error ya que el color rojo y el gusto y el olor que hay en el vino son atributos
separados que se encuentran en la realidad uno sin el otro, ya que hay rojo,
blanco y otros tonos; además lo rojo no es el vino ni el olor ni el
gusto, sino que el vino mismo es aquello que llena el vaso. Es decir que es un
cuerpo que contiene tres accidentes distintos que en él no representan
unidad. Y si pensamos así sobre la Divinidad podremos decir que son
cuatro, ya que está Dios y su sabiduría y su deseo y su poder, es
decir cuatro. Podemos además denominarlo cinco, si contamos su vida, ya
que en Él la vida es como su sabiduría. De tal modo su definición
sería: vive, sabio, desea, puede y Dios, es decir cinco. Todo esto es un
absurdo lógico.
[106] Entonces se
levantó fray Paul y dijo que él creía en la unidad completa
de Dios, pero que aún así hay tres en El, lo cual es algo muy
profundo que incluso los ángeles y demás seres metafísicos
no lo conocen.
[107] Entonces le
dije: Es algo claro que una persona no puede creer algo que no conoce, si es así
tampoco los ángeles creen en la trinidad. Sus colegas se quedaron en
silencio.
[108] El
rey se puso de pie y todos bajaron de la tebá y se fueron. Al día
suguiente me presente delante del rey y él me dijo: “Vuelve a tu ciudad
en paz y en tranquilidad” y me obsequió con trescientos dinares (*) y
me despedí de él amistosamente.
(*) El
hecho de tal obsequió lo comprueba un documento con fecha 25 de febrero
de 1265, donde el rey Jaime reconoce que tiene una deuda de trescientos dinares
que dió un comerciente judío de Barcelona, por su pedido, al
“maestro de Gerona”. Cf. Prof. Ber, revista Tarbitz II,2.
“Que
HaShem me de el mérito de alcanzar el mundo por venir. Amén”